Por ahora, es mi historia favorita que hice de esta pareja. Que al igual que me pasa con el resto es demasiado corta.
Cayendo
Estoy cayendo.
Una especie de niebla oscura me rodea y no puedo ver, ni siquiera a mí mismo.
Pero no estoy solo, desde siempre hay alguien cerca.
En el principio eran tres personas que intentaban sujetarme, pero como siempre me les escape se terminaron rindiendo, solo dos de ellos. El tercero todavía me sigue, es como si tuviera algo que nos une y a pesar de que lo intente no puedo alejarlo.
Aunque la oscuridad me rodea, su brillante azul siempre me esta siguiendo. Quiere sacarme de este lugar y llevarme consigo. Es como si su amabilidad fuera una brillante luz y yo un mero mosquito que se ve seducido.
Pero no lo dejaré, a pesar de que lo intente sigue siendo una persona y el mosquito lo puede picar, como yo tampoco soy eso, puedo herirlo. Pero eso parece no importarle.
Cuando más me consumo en la oscuridad es cuando el más me persigue y de alguna forma, esta niebla no le llega. Es como si estuviera rodeado por un aura de luz, que hace que todo lo malo desaparezca. De a poco está entrando en mi sitio y aunque me cueste creerlo, está alcanzándome.
Cuando me toca lo ataco y lastimo, su azul se apaga un poco pero luego logra encenderse con más fuerza para llegar hasta mí. Se acerca y a pesar de mis intentos de alejarlo, logra abrazarme.
Con esto, todo a mí alrededor se derrumba y él me cubre con su aura de luz, ahora puedo verlo, como también verme a mí mismo.
Al encontrarme con sus hermosos ojos azules no puedo detener el acto de devolverle el abrazo con más fuerza.
