En los ojos de un Patriarca
Capítulo II
"Soy humano, tengo errores"
by: Sadick Delacourt Ligott
-.-
Cómo se nota que perdí la práctica… Me olvidé de la advertencia… XD
ADVERTENCIA: Este fic próximamente contendrá YAOI, léase relaciones (no sexuales por el momento) hombrexhombre, así que si te da asquito te doy dos opciones: O cambiar inmediatamente de historia o, si te apasionó la trama y te atrapó mi forma de redactar, te recomiendo saltearte las partes desagradables n_n Como le pasó a Eva en el Edén… It's your choice!!
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'… Es por estas razones, por las que he decidido nombrar a Saga de Géminis como el nuevo Patriarca del Santuario…' –lo que siguió a estas palabras fue un silencio de ultratumba que invadió cada rincón del salón patriarcal.-
Todos esperaban la reacción de Saga. Cualquier cosa, sea lo que sea… Una carcajada triunfal, alegría, algún discurso benevolente… ¡Lo que sea!
Sin embargo, nadie estaba preparado para la siguiente acción del Santo de Géminis: Girar sobre sus pasos y sin decir nada, encaminarse hacia la salida.-
'¡Saga…!' –le llamó su hermano corriendo tras él, dispuesto a detener su marcha sujetándolo del brazo. Sin embargo el requerido fue más rápido que él y apartó su extremidad antes de que llegara a alcanzarlo, para luego acelerar su marcha a la par de un ágil trote- '¡Saga!'
Los gritos de Kanon se perdieron en la lejanía, mientras en el centro del Salón, los presentes no salían de su asombro.-
'Athena…' –comenzó a hablar Shion, dirigiéndose a la Diosa- '¿Está segura de esto? Creo que el beneficiado no ha sido muy agradecido con usted…'
'Está bien, Shion. Creo que Saga no se esperaba volver a ser Patriarca luego de lo que hizo… O mejor dicho, luego de lo que Ares le obligó a hacer…' –habló la Diosa de la Sabiduría, tomando asiento en el trono ubicado frente a sus guerreros- 'Es normal que se sienta inseguro y con deseos de huir de la realidad que se le avecina…'
'Pero, Athena… Siento que es mi deber insistir, ¿Realmente cree correcto nombrar Patriarca a un hombre que sale corriendo ante la más mínima responsabilidad que se posa sobre sus hombros?'
'¡Maestro Shion!, ¿No está siendo un poco severo?' –intervino Milo, provocando que todos se giraran a verle- '¡A lo que Saga le teme, no es al peso de la responsabilidad de ser Patriarca, sino a tener que enfrentarse a los resentimientos del pasado! Cualquiera tendría miedo de gobernar sin la seguridad de que sus órdenes van a ser acatadas…'
'Milo…' –musitó Camus, parado detrás de nombrado, sorprendido por ver a su compañero de armas defendiendo tan enérgicamente al geminiano.-
'Milo tiene razón, ex –Patriarca. Además, Saga aún no se ha pronunciado sobre si acepta o no aceptar el cargo de Patriarca, así que…' –intervino Aioros, calmando los ánimos.-
'Una acción vale más que mil palabras' –recordó el lemuriano de cabellos verdes, mirando fijamente al Santo de Sagitario.-
'Por eso mismo, señor. Creo que lo más sensato por el momento sería esperar. Darle tiempo para pensar, y conociendo a Saga, como lo conozco, sé que no es un hombre que tarda mucho en decidir sus asuntos…' –prosiguió- 'Creo que no tendremos que esperar mucho para oír una respuesta'
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'¡Saga!, ¡Saga!' –le seguía llamando Kanon mientras aumentaba más y más su velocidad. Sin embargo el requerido continuaba sacándole ventaja.
Estaba volviendo a pasar aquello que tanto odió durante su infancia, no entendía por qué si desde que habían revivido entrenaban juntos, hacían los mismos ejercicios y practicaban las mismas técnicas, Saga siempre terminaba sacándole ventaja.-
'¡Mierda, Saga dejá de huir de una vez por el amor de Athe…!' –no pudo terminar su reclamo puesto que una baldosa levantada lo hizo tropezar y caer sin más remedio al piso- 'Agh…' –masculló sintiendo el sabor metálico característico de la sangre invadiendo su garganta.
Genial, se había roto algo en su cavidad bucal y todo por perseguir al tarado de su hermano y a su crisis de identidad. Mataría a Saga si llegaba a tener que ir al dentista por esto, odiaba a los dentistas, le daban fobia. Y hablando de Saga, hubiera jurado que ya estaría a por lo menos cincuenta metros de distancia sino fuera por el ruido de pasos que escuchaba acercándose a él.-
'¡Kanon!' –escuchó que le llamaba desde arriba. Al segundo siguiente sintió los fuertes brazos de su hermano levantándolo del piso y no pudo evitar que el semblante preocupado que mostraba en aquel momento desvaneciera de su mente las mil y un maldiciones que había formulado en su contra- 'Agh… Mira lo que hice… Vamos a la casa de Géminis a limpiarte' –acto seguido, luego de esbozar una mueca molesta se dedicó a ayudarle a ponerse de pie con sumo cuidado, como si temiera que no pudiera caminar luego de haberle pegado tamaño beso al piso.-
'No es nada serio… Saga…'
'¿Qué no? ¡Estás sangrando!'
'¡Bueno perdón!, ¡Perdón por ser tan tarado de romperme la cara contra el piso cuando te estaba persiguiendo para detenerte de tu dramática huída del Templo de Athena!' –le espetó con ironía, sabiendo que el mayor se sentía culpable por lo que había pasado. Pero, a la mierda con los sentimientos de Saga en ese momento, lo odiaba cuando se focalizaba en cosas insignificantes para evadir cuestiones importantes.-
'¡Yo no estaba huyendo!'
'¡¿Ah no?!, ¡¿Y entonces que estabas haciendo, volando?!'
'¡Me estaba retirando del Templo caminando tranquilamente!'
'¿Ah, sí? ¡¿Entonces porqué aceleraste la marcha cuando intenté detenerte?!'
'¡Porque no quería volver ahí y enfrentar a los demás!' –ahí está, nada como llevarle la contra a Saga para guiarlo justo al tema que uno quería. Ahora que estaban en tema, Saga no podría salirse por la tangente ni siquiera hablando del clima.-
'¡Entonces estabas huyendo!'
'En mi idioma eso no se llama huir'
'¡¡Pues en el mío sí!!' –estalló, liberándose de sus brazos y parando su marcha en seco a mitad de camino en las escaleras de la casa de Virgo, de regreso a la Casa de Géminis.-
El silencio se instaló entre ambos. Saga estaba pasmado por la determinación de su hermano y Kanon aprovechaba el tiempo para volver a llenar sus pulmones de aire, los cuales se habían quedado bastante descargados luego de la pequeña carrera por los irregulares terrenos del Santuario. Sin embargo, por más cansado y a punto de morir que estuviese, no le quitaba la vista de encima a su hermano. No podía ganarle a Saga en una batalla o en resistencia física, pero al menos sí lo haría en esa simple batalla de miradas. Si alguien habría de desviar la vista hacia otro lado o cerrar los ojos, ese alguien no sería él. No, ni aunque se le quedaran secos los ojos en el proceso.-
'Kanon…' –suspiró, dándose por vencido finalmente. El labio del susodicho seguía goteando sangre y Saga era consciente de que esa herida no se hubiese producido de no haber reaccionado de modo tan impulsivo y haber huido del recinto de Athena –Ok, lo admitía, había huído-. Ahora bien, el momento del frenesí ya había pasado, la adrenalina que momentos antes había invadido su torrente sanguíneo comenzaba a disminuir, dando lugar al tranquilo y racional Santo de Géminis que todos conocían. En esta situación, concluyó que con su actitud anterior solo había logrado que terceros inocentes salieran lastimados –sí, se refería a Kanon- y peor aún, personas que él quería más que a nada en este mundo, por lo que debía serenarse y pensar las cosas con más calma si no quería seguir perjudicando a más gente.-
'Saga… ¿A qué le tienes miedo?'
'Kanon, hablemos de eso después. Tu boca está…'
'¡A la mierda con mi boca!, ¡Nadie se muere por darle un beso al piso y menos yo!, ¡Si me caí es por mi culpa y es mi problema, así que por ese lado no intentes evadir la pregunta que te hice Saga!' –le espetó apretando los puño a fin de contener la ira que comenzaba a surgir en él producto de la actitud de su hermano. No quería golpearlo, pero si Saga no dejaba de intentar desviar el tema lo haría… Y mierda si lo disfrutaría.-
'No tengo miedo. Al menos no por mí'
'¡¿Qué?!'
'¡¿Kanon, tenés una mínima idea al menos de en lo que puede llegar a convertirse este lugar si yo llegara a convertirme en Patriarca?!, ¡¿De cómo te tratarán los demás si eso pasa?!'
'¡¿Qué?! ¿¿Ahora resulta que el problema soy yo??, si es por lo que los demás dicen, no tienes que esforzarte más en ocultarlo Saga, ya lo he oído. Que soy el hermano del déspota que asesinó al Patriarca y que trató de darle el mismo destino a la Diosa Athena, que tu eres el hermano de un traidor que solo está vivo por misericordia de los Dioses… Ya lo sé, Saga, todo eso ya lo sé. Y nada de eso va a calmarse solo porque te rehúses a asumir como Patriarca… De nuevo…'
'¡Pero aumentará!'
'¿Y?, ¡A la mierda si aumenta!, ¡Se van a tener que tragar toda su bronca porque Athena haya elegido a un traidor como vos y no a perritos falderos obedientes como Shion y Dohko!'
'Yo no fui un traidor, yo…'
'Ya lo sé Saga, es solo un decir. ¡Es lo que ellos deben pensar y que se jodan!' –bufó encogiéndose de hombros y metiéndose las manos en los bolsillos. Desvió un instante la vista de su hermano para concentrarla en la panorámica de los campos de entrenamiento a la que tenía acceso desde la escalinata de la entrada de la casa de Virgo- 'Saga, quedarás peor si te niegas. Todos creerán que te crees con el tupé de cuestionar las órdenes de Athena…'
'Pero…'
'Además no tenés nada de qué preocuparte. Si asumieras como Patriarca la armadura de Géminis quedaría para mí por ser tu hermano menor, y les sería más difícil meterse conmigo siendo formalmente un Santo de Oro que siendo… simplemente un reemplazo tuyo' –seguía mirando el paisaje mientras decía esto, por lo que no notó que Saga había subido los escasos escalones que lo separaban de él hasta que le habló a escasos centímetros de su rostro.-
'No vuelvas a decir algo como eso, Kanon. Nunca' –le ordenó con una voz firme y profunda que hizo que el nombrado pegara un salto y casi perdiera el equilibrio al intentar retroceder para tomar distancia de él- 'No me importa lo que los demás o incluso la propia Athena piense. Que te quede bien claro que para mí nunca serás un reemplazo mío en el puesto de Santo de Géminis. No porque crea que no eres apto para ocupar ese puesto, sino porque primero que todo, que servidor de Athena, que guerrero nacido bajo la constelación de Géminis, eres mi hermano, el único que tengo y en quién confiaría con los ojos cerrados mil y un veces aunque esas mil y un veces me traicionaras…'
Los ojos de Saga brillaban con intensidad al pronunciar estas palabras. Kanon se vio completamente atraído por aquellas atrapantes obres color jade, era como si su mirada, sumado al tono suave y calmo de su voz, generaran una especie de agujero negro que le chupara poco a poco.-
El embelesamiento dio lugar a la incomodidad, y Kanon no pudo evitar que un tono carmesí manchara su rostro ante lo dicho por su hermano. Es decir, Saga nunca había tenido palabras de ese estilo para con él. Al menos no en los recuerdos más recientes que flotaban en su memoria. Tal vez si escarbaba un poco en su mente se daría cuenta que esas palabras indirectamente lo llevarían al recuerdo de épocas más remotas, cuando en lo que menos pensaba era en obtener la armadura de Géminis y convertirse en un Santo de Athena.-
'Saga…'
'¿Realmente crees que debo aceptar?'
'¿El qué?' –su pregunta le resultó totalmente absurda al segundo de haberla soltado. Se había quedado tan idiotizado procesando lo que Saga había dicho con anterioridad que hasta que se olvidó de qué estaban hablando… Es más, le pareció que había pasado una eternidad, puesto le pareció ver que la luna comenzaba a asomarse en el firmamento aún azul en un claro signo de que ese agitado día ya tenía fecha de conclusión, y que esa fecha estaba próxima por fortuna- 'Ah, sí' –se corrigió al ver al expresión incrédula que Saga había adoptado- 'No es que crea que debes aceptar. Creo que directamente no tienes opción. No estoy seguro de a qué podrías enfrentarte si te negaras… Es decir… Saga…'
Se vio obligado a detenerse un momento para tragar saliva. Al hacerlo se dio cuenta que su labio ya había dejado de sangrar y que lamentablemente había comenzado a cicatrizar por su cuenta, causándole un leve dolor. También sentía la sangre reseca pegada a su mentón que se descascaraba a medida que movía los músculos de esa zona al gesticular.-
Sorprendentemente, Saga le esperó sin emitir ningún comentario. Su opinión parecía haber tomado un valor inconmensurable para el mayor, algo que no recordaba que hubiese pasado nunca en su vida.-
'Siempre van a tener algo que decir. Eso nunca va a cambiar, si aceptás va a ser porque aceptes, y si no, va a ser porque lo rechaces. Cada bocanada de oxígeno que le robemos al mundo va a ser cuestionada hasta el fin de nuestros días ¿y por qué?, porque en el pasado nos equivocamos y si bien pagamos por ello con nuestras vidas, solo pagamos nuestra falta para con los Dioses, aún nos queda pagarla frente a los hombres y el ser humano… A veces es mucho más injusto que un dios y no suele medir la proporcionalidad entre la falta y el castigo, o aún si esa falta ya ha sido castigada por otro…' –otra vez se quedó sin aire… Sus pulmones eligieron un mal día para hacerla de asmáticos. Una vez que tenía por completo la atención de su hermano…- 'Las cosas son así, Saga. Las voces nunca van a callarse a menos que las calles tu mismo de un golpe, lo cual no podemos. Así que… Si rechazas a Athena te condenarán públicamente y no podrás defenderte. Y si la aceptas y asumes como Patriarca, tal vez te condenen, sí, pero ten por seguro que delante de Athena no tendrán otra opción que agachar la cabeza y obedecerte como el Patriarca que serás. Y eso, Saga…' –se permitió esbozar una leve sonrisa para su hermano- 'Es peor que darles un golpe en la boca a cada uno de ellos por todo lo que han dicho y lo que dirán… Cada mañana en la que tengan que saludar al Patriarca con una reverencia inclinando la cabeza será un día más de ponzoña venenosa que tendrán que tragarse… Esa es la diferencia que yo veo entre lo que puede pasar si aceptas o no convertirte en Patriarca… Que elijas una u otra opción no va a hacer que el problema desaparezca, pero sí puede ser menor en una de las opciones que en la otra…'
'…' –nuevamente el silencio se instaló entre ambos. Nuevamente Saga se había quedado sin palabras. Ahora era él el que tenía que digerir lo dicho por el otro y pensar y pensar, darle vueltas al asunto dentro de su mente y sacar algo productivo de todo ello- '…'
'Aún así, no te estoy obligando a hacer nada. Es solo mi opinión. Sea lo que sea que elijas, yo voy a estar de tu lado y voy a romperle la boca a quién sea necesario para defenderte. Después de todo… Vos mismo lo dijiste. Somos hermanos y estamos juntos en esto…' –el pecho de Saga se infló ante la enorme cantidad de oxígeno con la que llenó sus pulmones y que al instante expulsó por su boca antes de dar su respuesta definitiva:
'Está bien, lo haré. Aceptaré el ofrecimiento y me convertiré en Patriarca'
Kanon quedó sorprendido con la determinación que emanaba en las palabras de su hermano. Esa seguridad no era propia del Saga que conocía, el Santo de Géminis, su hermano mayor, sonaba como un verdadero Patriarca, como aquel con la convicción y firmeza para gobernar el Santuario en nombre de la Diosa Athena.-
Y ese Saga era capaz de hacerlo estremecer hasta el último de sus cabellos de regocijo.-
Ese fue el pensamiento que rondaba por su cabeza esa tarde cuando llegaron por fin al Templo de Géminis. Saga se encargó de limpiar y desinfectar la herida de su boca, para luego taparla con un pedazo de venda con cicatrizante pegado con cinta.-
Esa noche nadie visitó el Templo de Géminis. Todos estaban impacientes por conocer la respuesta del mayor de los gemelos, pero nadie se atrevía a ir directamente a preguntarle, por lo que debían conformarse con esperar hasta el día de mañana para ver por satisfecha su curiosidad.-
Por otro lado Kanon correspondió dócilmente a las atenciones de su hermano. No sabía bien si era por compasión por él, por el futuro que le esperaba o porque era consciente de que esos serían los últimos momentos que tendrían juntos en la casa de Géminis, como hermanos, como iguales, los dos solos sin tener que dar explicaciones a nadie. Dentro de casi nada, Saga pasaría a ser el Patriarca, el regente mortal de los 88 Santos de Athena, y él, no sería más que uno de todos esos 88 que debían obedecerlo.-
¿En qué desembocaría todo esto? No tenía ni idea, y estaba seguro que Saga menos. Pero de algo estaba seguro, "algo" cambiaría. Ahora, ¿"qué"?, eso sí que no lo sabía.-
Continuará…
Notas de la Autora:
Bueno, con mucho esfuerzo llegamos al segundo capítulo… 7 páginas, de las cuales… 5 fueron escritas RECIÉN. Sí, la inspiración es una enfermedad que cuando ataca, pega con todo XD Llevo 11 páginas de este fic, de las cuales 7 son este capítulo, por lo tanto 11-7 = 4, es decir que la cantidad de páginas casi se duplicó… Bueno… Vamos bien… XD
En fin, muchas gracias a quienes le dieron unos minutos de su tiempo a esta historia y a mí, y leyeron el primer capítulo! Y el doble de gracias a quienes se tomaron la molestia de dejar un review, me alegra haber encontrado viejos conocidos y también compatriotas!!! Espero que esta nueva entrega les guste y les siga manteniendo enganchados en mi historia! Estoy igual que Kanon, no sé en qué va a terminar esto –si termina- pero ya veremos que nos tiene preparado el futuro a mí y a esta nueva historia que está naciendo en mis manos!
Sin más, y siendo las 0.00 horas según mi reloj widget de Evangelion, me despido diciendo:
Sayou!!! n_n
