En los ojos de un Patriarca

Capítulo III

"Lo difícil de adaptarse al cambio"

by: Sadick Delacourt Ligott

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ADVERTENCIA: Este fic próximamente contendrá YAOI, léase relaciones (no sexuales por el momento) hombrexhombre, así que si te da asquito te doy dos opciones: O cambiar inmediatamente de historia o, si te apasionó la trama y te atrapó mi forma de redactar, te recomiendo saltearte las partes desagradables n_n Como le pasó a Eva en el Edén… It'syourchoice!

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La luna brillaba imponente en el oscuro firmamento, cortejada por un millar de estrellas, incapaces de disminuir en lo más mínimo al astro central. Su brillo color plata bañaba los milenarios cimientos del Santuario de Athena, dándole un aspecto más solemne y mitológico al lugar.-

Kanon se encontraba sentado en los escalones de la casa de Géminis con la mirada perdida en el firmamento. Una suave brisa agitaba su larga cabellera color verde azulado. Del interior del recinto no emanaba ningún sonido, la oscuridad se tragaba incluso a las múltiples columnas que sostenían su techo.-

Desde el cuarto templo, Death Mask de Cáncer saludó a su vecino con un leve movimiento de su mano, acompañado de una sonrisa irónica, para luego perderse en la penumbra de su tenebroso recinto.-

Kanon correspondió al saludo con un gesto similar, aunque sin la misma energía de su interlocutor. A continuación, se dejó caer de espaldas sobre el piso frío, con las manos extendidas y la mirada perdida en el cielo.-

Las emociones vividas ese día estaban tan frescas en él como la sensación de cansancio de su cuerpo que se sentía como si hubiera vestido todo el día la armadura de Géminis, que aún llevaba puesta.-

FLASH BACK

Luego de que Saga comunicara a Athena su decisión de aceptar la propuesta formulada por la Diosa y que, en consecuencia, se convertiría en el nuevo Patriarca del Santuario, se dispuso que la ceremonia en la cual se lo investiría de los honores propios del cargo tendría lugar dentro de tres días, en horas de la mañana.-

Durante ese tiempo, cuan novia abocada a los preparativos de su boda, Saga pasaba prácticamente todo el día en el Templo de Athena, sometido a interminables sesiones de rezo, purificación del cuerpo y el alma e instrucción sobre el protocolo que debía seguir con motivo del nuevo cargo que ocuparía.-

Como consecuencia de ello, Kanon se había quedado sin compañero de entrenamiento, razón por la cual se veía obligado a colarse en algún grupo si quería pelear contra un oponente de carne y hueso y evitar pasarse todo el día lanzando puñetazos y patadas a un árbol.-

Algunos lo recibían con resignación y otros con forzada cortesía pero para su sorpresa, quién siempre parecía estar dispuesto a integrarlo en su grupo con los brazos abiertos -pese a las evidentes muecas de incomodidad de su hermano menor- era Aioros.-

- 'Debes sentirte muy solo sin Saga, ¿No, Kanon?' -le preguntó durante el descanso el Santo de Sagitario en la víspera a la ceremonia de nombramiento del nuevo Patriarca.-

- 'No sé si "solo" sea el término correcto' -mentira, era la definición exacta de cómo se sentía.-

Para Kanon era una mierda levantarse a la mañana sin el característico olor a tostadas quemadas que constituía el indicio indudable de que se había despertado tarde y de que Saga se había aprovechado de ello para intentar sacar a relucir los dotes culinarios que, según él estaba convencido, albergaba en su interior a pesar de que, por lo visto, estaban escondidos muy en lo profundo y era difícil que afloraran porque si había área del conocimiento en la cual el mayor de los geminianos lograba escasos, por no decir nulos, progresos era en el arte de la cuccina.-

- 'Es que Saga era un buen compañero de entrenamiento y con los demás, que en su mayoría son muchos años más jóvenes que yo, me cuesta pulir realmente mis habilidades como lo hacía con mi hermano' -le explicó sin darse cuenta de que aún esbozaba una sonrisa en los labios al evocar el recuerdo de una ocasión en la cual había sorprendido a su hermano preparando el desayuno en una sartén con un matafuegos apoyado al lado de su pierna.-

Cuando le había consultado el motivo de la presencia de dicho artefacto allí, Saga le había contestado con expresión severa: "Porprecaución".-

- '¿Entonces te considerás tan fuerte que ninguno de nosotros te sirve de compañero de entrenamiento, Kanon?' -le preguntó Aioria, mostrando una sonrisa irónica. Al grupo se había acercado Shura. Milo y Camus dejaron de entrenar y centraron su atención en la conversación.-

Era evidente que Aioria intentaba provocarlo. Todos, incluido Kanon, se dieron cuenta de ello, sin embargo nadie habló, ni siquiera Death Mask que se salía de la vaina por ir al cruce con el Santo de Leo.-

- 'Nunca dije eso, Aioria y lamento que mis palabras se interpretaran de ese modo' -le contestó, mostrando un semblante calmo que a muchos les pareció más propio del hermano mayor, de Saga y no de él, Kanon- 'A lo que me refería es que, dado el estrecho vínculo de sangre que nos une a Saga y a mí, siendo hermanos gemelos, no existe nadie mejor que él para conocer los puntos flojos de mi técnica y ayudarme a mejorarlos. Además de mi hermano, se podría decir que Saga es mi segundo mentor, por eso es que, tal y como le comenté a Aioros, encuentro difícil adaptarme a entrenar, de repente, con alguien diferente a él'

- '...Mirá vos...' -siseó por lo bajo. No tenía forma de replicar esa respuesta y menos con la mirada reprobatoria de Aioros encima de él.-

- 'Disculpe...' -la suave voz de una doncella, ataviada con las clásicas túnicas griegas de color blanco y sandalias marrones de cuerdas cruzadas atrajo la atención de todos los presentes.-

Por el cabello rubio recogido sobre una diadema dorada, no quedaban dudas de que se trataba de una de las damas que cumplían servicio en el templo del Patriarca y en el de Athena y que, rara vez, eran vistas fuera de ese ámbito, por lo que su presencia en un campo de entrenamiento no dejaba de ser un acontecimiento que atraía la atención de todos los allí se encontraran.-

- 'Busco al Sr. Kanon de Gemínis' -habló la joven y al instante, todas las cabezas se giraron en dirección al requerido por lo que a la joven no le costó demasiado deducir que aquel muchacho de prominente cabellera color verde agua era la persona a la que buscaba- 'El Patriarca requiere vuestra presencia. Estoy aquí para guiarlo hacia los salones del Templo en donde él lo aguarda señor, ¿Sería tan amable de acompañarme?'

Aunque esa muchacha, al igual que el resto de las que cumplían la misma función que ella, eran humanas comunes y corrientes, carentes de cualquier tipo de autoridad o poder mediante el cual hacerse respetar, su presencia, gozaba del privilegio de atraer la atención hasta del guerrero más prepotente y de más alto rango, pues su voz, podría portar una directiva del Patriarca o, en el más exótico de los casos, de la mismísima Athena.-

- 'Si, por supuesto...' -asintió Kanon mientras se ponía de pie y se disponía a seguir a la joven, quién ya se había dado vuelta para emprender su marcha de regreso a la zona de los templos del Santuario.-

El camino hacia el Templo del Patriarca fue lento, al suave paso de una humana, velocidad que Kanon no se atrevió a aumentar -aunque bien podría-. Simplemente se limitó a seguir a esa mujer, guardando un par de pasos de distancia con ella y sin dirigirle la palabra en todo el camino, aunque se muriese de ganas por preguntarle sobre las razones de su convocatoria.-

Luego de atravesar dos pesados portones de mármol llegó a un salón cuyas paredes se encontraban cubiertas por altísimos cortina dos oscuros y una alfombra roja conducía al visitante derecho ante el trono de Patriarca. Hasta que no llegó a los escalones que precedían al trono del Sumo Pontífice no se dio cuenta de que, a un lado de la ornamentada silla, se encontraba su hermano mayor, Saga, esperándolo.-

Los ojos del ex-soldado de Poseidón se abrieron de par en par al ser consciente de las vestimentas que su hermano llevaba:

Una larga y amplia túnica azul oscura recubría su cuerpo del cuello a los pies. Tanto las mangas como el ruedo se encontraban bordados en hilo de oro y una gargantilla del mismo metal con incrustaciones de piedras preciosas de color rojo y verde adornaban su cuello, al igual que varios y pesados collares que enmarcaban el dibujo central de la túnica -también bordado en hilo dorado- que se extendía desde el centro de su cuello, a lo largo del tronco de su cuerpo, hasta sus pies. Como de costumbre, Saga llevaba el cabello suelto sobre la espalda y Kanon vio un casco dorado apoyado sobre uno de los brazos del sillón del Patriarca.-

- 'Señor, tal y como me lo pidió, he traído a Kanon de Géminis hasta usted' -dijo la mujer mientras se arrodillaba ante Saga, luego de acomodar la falda de su vestido. Kanon se encontraba demasiado impactado por la visión que tenía adelante como para imitarla.-

- 'Gracias. Puedes retirarte por ahora'

- 'Como desee, señor. No dude en llamarme si necesita algo más. Estoy a vuestro servicio y al de Athena, Patriarca' -dijo, poniéndose de pie y saludándolo con una reverencia antes de retirarse.-

- 'Todos aquí estamos al servicio de Athena' -contestó él.-

Cuando la mujer pasó por al lado de Kanon se giró a verlo, pues le sorprendía verlo aún de pie. A sus ojos, la actitud del joven era considerada un total descaro y falta de respeto a la autoridad del hombre que se encontraba parado frente a sus ojos pues para ella, así como para el resto de las damas de su rango, Saga ya era el flamante Patriarca del Santuario y merecía ser tratado como tal.-

Sin embargo no dijo nada, se dio media vuelta y se retiró. El ruido de las puertas cerrándose a sus espaldas trajo al menor de los gemelos de vuelta a la realidad en forma brusca.-

- '¡Pe-Perdón!' -balbuceó apenas, mientras intentaba, torpemente ponerse de rodillas. Sin embargo, la mano firme y pesada de Saga, posándose sobre su hombro, lo detuvo.-

- 'No es necesario, Kanon. No cuando estemos a solas' -le dijo en tono suave, utilizando las dos manos para sujetarlo de los hombros y volver a ponerlo de pie frente a él.-

Kanon tenía sus ojos fijos en las obres color Esmeralda de su hermano, mientras su nariz era saturada con el fuerte aroma a jazmines que emanaba del cabello azul violáceo del mayor, producto, seguramente, de los finísimos aceites con los que ahora sería tratada en su aseo su abundante y larga cabellera.-

- '¿Para qué me mandaste a llamar, Saga?' -le preguntó por fin, sin poder aguantarse más la curiosidad que lo estaba carcomiendo por dentro.-

- 'Para ejecutar mi primer acto como Patriarca'

- '¿Como?, ¿Pero... No es mañana la ceremonia de...?' -empezó a decir, pero su hermano lo interrumpió antes de que llegara a terminar de formular su pregunta.-

- 'La ceremonia de mañana es simplemente un acto formal para presentarme como el nuevo Patriarca ante el resto del Santuario y las deidades divinas del Olimpo que asistirán al evento, pero en los hechos, desde que he recibido la bendición de Athena, hace unos instantes, soy oficialmente el Patriarca'

Sin quererlo, Saga le había proporcionado un dato que desconocía. Los dioses del Olimpo vendrían mañana al Santuario y, seguramente, Poseidón no perdería la oportunidad de asistir a tal evento, lo cual significaba para Kanon tener que verse la cara con su anterior jefe, con quién la relación no había finalizado en los mejores términos luego de que el geminiano pretendiera mantener sellado al Dios de los Mares en la vasija de Athena para conducir en su lugar las riendas del Reino Marino.-

Definitivamente, entre el abanico de situaciones que todo esto generaría y que podrían hacerle pasar un mal trago, no había considerado la posibilidad de fumarse,de nuevo, al irritable de Poseidón.-

Qué larga sería la jornada de mañana...

- '¿Kanon, estás bien?' -la voz de Saga lo sacó de sus pensamientos.-

- 'S-sí...' -contestó medio a las apuradas- 'Entonces... ¿Ya sos Patriarca?' -al segundo recordó lo que Saga le había explicado antes de que se enfrascara en el análisis de lo que le esperaba y la pregunta le pareció ridículamente redundante. Sin embargo, Saga se molestó en contestársela sin formular ningún tipo de observación al respecto:

- 'Sí y te mandé llamar porque tengo que darte esto'

Al instante un destello dorado apareció por encima de sus cabezas. Duró apenas unos segundos en los cuales Kanon retrocedió asustado.-

Saga ni se movió y cuando la luz se apagó, la caja de Pandora que contenía gravado en su frente el símbolo del signo de Géminis, descendió lentamente ante los pies del mayor de los gemelos, y los ojos confusos del menor.-

- 'La armadura de Géminis...' -no necesitaba abrir la caja para saber lo que contenía en su interior, lo presentía pues en sus oídos escuchaba resonar el ruido que las piezas emitían.-

- 'Si bien, formalmente, esto tendría que entregártelo mañana, no me apetece hacerlo frente a los ojos de extraños, las mismas formalidades pueden observarse en privado y Athena, ha sido generosa al consentir mi decisión' -mientras hablaba, Saga caminó por uno de los costados de la Caja de Pandora hacia donde se hallaba Kanon, cuyos ojos no se apartaban de la armadura de Géminis y del tenue destello dorado que desprendía el recipiente que la contenía.-

A continuación, alzó sus manos y las llevó a ambos costados del rostro de su hermano, girándolo para que quedaran frente a frente.-

- 'Como guerreros, como hermanos de sangre nacidos bajo la misma constelación, esto es algo que nos compete única y exclusivamente a vos y a mí, Kanon. Por eso, solo nosotros dos y la armadura de Géminis, estamos aquí. Nadie más es necesario en este momento'

Saga le hablaba con voz firme y profunda, como un verdadero Santo de Géminis, que había conocido la gloria llevando la armadura y que ahora, aún siendo portador de las glorias del pasado, se encontraba dispuesto a cederle el instrumento que había hecho posible tales hazañas a otro. Pero no cualquier otro, a otra persona que era, en definitiva, su otra mitad, su igual, su hermano.-

Ante los fuertes sentimientos que emanaban de su voz, Kanon se sentía abrumado, paralizado. Con deseos de echarse a llorar de los nervios allí mismo, hecho un ovillo tembloroso pero, al mismo tiempo, su cuerpo no respondía a ninguno de esos deseos, simplemente permanecía allí, paralizado, a merced de lo que Saga le obligase a hacer con sus manos.-

- 'A partir de ahora, mientras los dos vivamos, Géminis responderá únicamente a tu llamado y no al mío' -esa frase le trajo el recuerdo de la armadura reaccionando al llamado de Saga durante su pelea con Radamanthys de Wyvern, uno de los tres Jueces del Inframundo al servicio de Hades y cómo, en pleno enfrentamiento, decidió desprenderse del cloth para permitirle ir con su verdadero amo, con Saga.-

Sin embargo ahora su hermano le estaba diciendo que el verdadero amo de la armadura de Géminis sería él, Kanon.-

En otro momento, en otro contexto, la noticia lo hubiera llenado de inmensa alegría, pero por algún motivo, ahora que finalmente sucedía, no estaba seguro de que el sentimiento que en ese momento lo inundaba pudiera ser catalogado como 'alegría'...

- 'Y vos, Kanon, serás el Santo de Géminis. El único portador de ese título hasta el día en que decidas cedérselo a alguien más como yo te lo estoy cediendo a vos...'

Ante sus palabras, Kanon vio que no tenía opción, debía hacerle frente a la situación que se le avecinaba y estar a la altura de las expectativas que Saga había puesto en él.-

Si su hermano, había el reunido valor para volver a calzarse la túnica de Patriarca y gobernar el Santuario a pesar de los mil y un peros que los demás pudiesen oponer. Él, como su hermano gemelo, no podía ser menos. Se vestiría con el ropaje de Géminis y se presentaría ante todo el Santuario y los Dioses del Olimpo como el flamante Santo de Géminis, título que con todo gusto aceptaba heredar de un guerrero de la talla y la experiencia de su hermano, rogando, en lo más profundo de su ser, con todo su corazón, no defraudarlo.-

Sin decir nada se arrodilló a los pies del Patriarca y esta vez, Saga no lo detuvo.-

- 'Adelante, hermano. Estoy listo' -le dijo.-

- 'Kanon, mi querido hermano ¿Estás dispuesto a consagrar tu vida al servicio de la Diosa Athena y defender en su nombre la paz de este mundo, llevando la Armadura de Géminis?'

- 'Hasta que el último resabio de mi existencia desaparezca, viviré de ahora en más por y para la Diosa Athena, cuya palabra entre los hombres usted representa, Patriarca'

Cuando las puertas del salón del Patriarca volvieron a abrirse, lo hicieron empujadas por las manos del flamante guerrero ataviado con el milenario cloth de oro que emergía con paso firme y orgulloso de su interior, escoltado por el suave ondular de la capa blanca que cubría su espalda y la rebelde cabellera color verde azulado que se mostraba libre, pues el casco que debía cubrirla se encontraba bajo el brazo de su dueño.-

Un grupo de doncellas que transitaban por allí cargando unas fuentes de plata se detuvieron para saludarlo con una reverencia y él correspondió el gesto con una leve inclinación de su cabeza.-

Al salir a la entrada del templo, Kanon se detuvo en seco, pues le sorprendió hallar a sus compañeros de armas, los restantes santos dorados, reunidos a los pies de las escaleras. Imaginó su atención había sido atraída por el ardor de su cosmos al recibir el ropaje de Géminis.-

Por un segundo, el pánico escénico volvió a asaltarlo al darse cuenta de que era el centro de atención de las miradas de todos. Y no precisamente porque se estuviesen preguntando si era Saga o Kanon. Sabían muy bien quién era y si a alguien le quedaba alguna duda, ésta se disipó por completo al observar a la segunda y majestuosa figura que salía a su encuentro de entre las sombras de las columnas del templo.-

- 'Santos de Oro, quiero presentarles a su nuevo compañero de armas y Santo de Géminis, Kanon de Géminis' -habló Saga, posando una mano sobre el hombro del nombrado. Al instante éste se giró a ver su rostro y se topó con la mirada severa pero paciente de Saga, el Patriarca del Santuario, a quién se quedó mirando como si fuera un extraño. Sin embargo, lo que le escuchó decir a continuación terminó por confundirlo- 'Mi querido hermano'

FIN DEL FLASH BACK

Continuará…

Notas de la Autora:

Este capítulo, el cual tardé la módica suma de tres años en escribir, va dedicado, principalmente a todas aquellas personas que han agregado esta historia como su favorita y se han molestado en dejar un review a pesar de que hacía mucho que no la continuaba. Realmente gracias a todos y pido disculpas por la tardanza, sepan comprender que esto de la inspiración es tan inestable como el período de la mujer... (la analogía me encantó)

Tengo un par de ideas para el próximo capítulo, el cual prometo que será un poco más abierto a los demás personajes y no tan centrado en los gemelos favoritos de América.

Para que vean que no les miento, desde ya les adelanto que en el próximo capítulo se verá la ceremonia de presentación del nuevo Patriarca, con la participación especial de los Dioses del Olimpo y del Tártaro incluidos. Ahí, les aseguro señores que empezarán los problemas para Saga y... Como medio se deslizó en este Capítulo, el reencuentro entre el empleado infiel y el jefe tomado de tarado (léase Kanon y Poseidón): Qué resultará de eso? Será saludable para Kanon la presencia del tridente de Pose? Cómo reaccionará Saga al ser presentado a la sociedad divina? Y ellos ante él?

En fin, no se lo pierdan! Incentívenme para tener constancia en esta historia!

Sayou! n_n