Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
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Sideline Collision
Capítulo 4
Dos horas. Ella había salido del trabajo hacía dos horas y todavía no me había llamado. ¿Qué demonios era su problema? Había tenido suficiente tiempo para llegar a su casa y confirmar que yo tenía su preciado oboe, y para gritarle a la pequeña por haberme permitido llevárselo, pero ella aún no había llamado. ¿Qué diablos iba a hacer con este estúpido instrumento si ella no me llamaba?
Tal vez esa perra rubia no había dejado que me llamara. A ella le encantaba molestarme por el estúpido de mi hermano. Hablando de eso, ¿qué mierda había hecho? Tomé mi iPhone y busqué su número, marcando y recostándome contra el cabecero de mi cama.
"¿Cómo estás hermano? ¿Todavía sigues con las bolas azules o conseguiste algo luego del almuerzo?"
Rodé mis ojos ante su ridículo saludo. "No te preocupes por mí o mis bolas, imbécil. Estoy bien, gracias."
Él rio. "No parecía esta mañana. Tu mente estaba a miles de año luz. No me digas que te gusta una chica. ¿Qué te he dicho siempre? Nada de distracciones. Entra, saca y luego vete."
Me lo había dicho un millón de veces. Creo que ya lo entendía. "No hay ninguna chica." No a menos que contaras un dolor en el culo quien estaba obsesionada con molestarme.
"Bien. Tienes todo el tiempo del mundo para probar todas las muestras que el campus tiene para ofrecerte. Y hay muchas buenas, hermano. Demasiado buenas."
Esa era la entrada que necesitaba. "Sí, hablando de eso, conocí una chica que no te recuerda tan bien como tú y me lo dijo esta mañana. Si ella está gritando tu nombre, es en un ritual vudú o algo así."
Emmett rio. "¿En verdad? De seguro me está confundiendo con otro Emmett. ¿Quién es la chica?"
"Es caliente."
"Naturalmente. No me gustan las feas."
"Rubia."
"Tal como me gustan."
"Alta, con un cuerpo increíble."
"Suena bien."
"Una actitud de perra."
"Esa podría ser una en un millón de chicas, hermano. Tienes que ser más específico."
Aquí vamos. "Se llama Rose."
Hubo una larga pausa del otro lado de la línea. Tan larga que miré mi teléfono para ver que no se hubiera cortado pero no, aún seguía la llamada. "¿Em?"
"¿Dijiste Rose? ¿Rosalie Hale?" Sonaba con miedo. ¿Qué le había hecho a ella?
"No sé su apellido; todo lo que sé es que me dijo que te fueras a la mierda, luego de que casi me mata por respirar el mismo aire que ella. Ella tiene ojos medios violáceos, unos senos increíbles y piernas largas que quedarían bien atrapadas en…"
"¡Calla tu puta boca ahora mismo!" Alejé mi teléfono mientras él me gritaba. ¿Qué diablos?
"¿Por qué me estás gritando? Solo te pregunté quién es esta chica que me gritó por algo que tú hiciste y tú estás enloqueciendo."
"¿Coqueteaste con ella? ¿La tocaste? Si la tocaste, juro por Dios que romperé cada dedo de tu mano y luego tu brazo."
Mierda, él sonaba en serio. Podía oírlo en su voz. "No la toqué, imbécil. Me cogí a su compañera de apartamento. Cálmate y dime por qué estás amenazando a tu propio hermano por una chica. ¿No me dijiste que las cogiera y las dejara? No suenas como si la hubieras dejado."
Él respiró. "Ella no es nadie."
Me reí. ¿Cómo si fuera a creerle? "Si ella no fuera nadie tú no estarías gritando tan alto para oírte lejos del teléfono. ¿Qué diablos hiciste?"
"No hice nada. Sólo déjalo."
"Claro que no. Dímelo o iré a su casa y le pediré que me lo explique. Ella lucía increíblemente bien esta mañana y con un poco de mi encanto puede que…" Me callé y esperé que él perdiera su cordura de nuevo.
"Maldición, Edward. Te dije que te alejaras de ella. Ella está fuera de los límites, ¿okey? Además tú no quieres mis sobras, ¿verdad?" Había desesperación en su voz. Hombre, esta chica sí que se había metido en su cabeza peor que la chica Reed se había metido en la mía. Quiero decir, ella era caliente pero con su actitud no la entendía.
"Solo quiero saber qué fue lo que hiciste. Tengo negocios sin terminar con su amiga y la veré de nuevo. Quiero escapar con mi verga intacta para poder usarla. Ahora dime lo que sucedió." Negocios sin terminar que podrían ser terminado si la chica Reed trajera su lindo culo para recuperar su estúpido instrumento.
"No lo sé, hombre. Quiero decir, tú la viste. Ella es la chica más caliente en todo el planeta, ¿verdad?" Había visto más calientes, diablos, yo tenía a la más caliente, pero no iba a interrumpirlo ahora que estaba hablando. "La conocí el año pasado en una fiesta. Estuvimos, dentro y fuera de las sábanas. Antes de saber lo que estaba haciendo, la estaba llevando a cenar y veía películas de chicas con ellas y toda esa mierda que va contra el código. ¿Sabes lo que quiero decir?"
Mierda, a mi hermano le gustaba de verdad. Nunca le había importado nadie en los diecinueve años que lo conocía. "Así que, te gustaba. ¿Qué hiciste para cagarlo?"
"¿Gustarme? ¿GUSTARME?" Maldición, estaba gritando de nuevo. "Más que me gustaba, idiota. Amaba a esa chica. ¡Ella me había embrujado! De pronto, ella era todo en lo que pensaba. Antes de saberlo, estaba hablando de conocer a mis padres y yo a los suyos y entré en pánico."
Suspiré. Cosas malas pasaban cuando Emmett entraba en pánico. "¿Le dijiste que necesitaba calmarse?" Todavía no podía entender porque era tan perra. Así que él la dejó, aunque la amaba. Mi hermano era un idiota de primera. Todo el mundo que lo conocía lo sabía.
"Uh, no."
Mierda. "No lo hiciste."
"¿Qué se suponía que debía hacer?"
"Um, ¿ponerte tus pantalones y hablar con ella, tal vez?"
"Mira quien habla, ¿Cuándo te sentaste y le dijiste a una chica que necesitaba calmarse?"
Él tenía razón, pero bueno, yo no me había enamorado de nadie. Tampoco era estúpido. "Nunca salí con nadie el tiempo suficiente para hacerlo, tal como tú me dijiste que lo hiciera, idiota."
"¡Bueno, ahora sabes de lo que hablo!" Iba a quedar sordo si no cortaba con esa mierda.
"¿Así que la engañaste?"
"Bueno, no exactamente." Murmuró.
"¿Entonces qué?"
"Le hice creer que la había engañado." Idiota. "Ella fue a una fiesta donde se suponía que se encontraría conmigo y me vio con una chica en mi regazo besándola. No me la cogí, pero se lo hice creer a Rosie."
¿Rosie? No sonaba como Rosie para mí. Ni siquiera como Rose. Más como Bertha la fastidiosa. "¿Qué hizo?"
Él suspiró. "Quitó a la chica de mi regazo por su cabello y le pegó en su rostro." Wow. Deseé estar ahí.
"¿Y qué te hizo a ti?"
"Me dijo todo tipo de nombres, me tiró un vaso de cerveza y me pegó en el rostro, también. Ella fue gloriosa." Su voz había tomado un tono soñador que no combinaba con sus palabras. ¿Cómo era glorioso ser golpeado por una chica? Claramente le habían pegado varias veces en el campo de juego. "Ella se fue. Cambió su número de teléfono luego de que la llamé varias veces y nunca pasé por su habitación a verla. Eso fue todo."
"Así que, ella te odia. Y porque fuiste un cagón para decirle que tenías miedo, ella cree que tú la engañaste aunque en verdad no fue así."
"No, no hubiera podido engañarla si quisiera. Ni siquiera me cogí a ninguna chica luego de dos meses."
¿Dos meses? Eso era una eternidad cuando se trataba de Emmett. Él era peor que yo. "Bueno, alégrate porque ella no te olvidó."
"Jódete, hermano. Odio haberla herido. ¿Y tú dijiste que te cogiste a su compañera de apartamento? ¿Así que sabes dónde vive?" De pronto estaba ansioso. Genial.
"Sí, pero no te lo diré. ¿Qué importa de todas maneras? Estás a dos horas de distancia. Y no necesito que cagues las cosas más todavía. Su compañera de habitación me está dando demasiado trabajo para que tú vengas y empeores más las cosas."
"Dímelo, hermanito. No me hagas lastimarte."
"No me lastimarás." Estaba confiado sobre eso, tanto que no me cogería a su preciada rubia. Y no quería hacerlo. Quería a su compañera testaruda, y eso era todo. No sabía porque todo el mundo tenía que complicar las cosas cuando podríamos tener un sexo genial. Ahora, incluso mi hermano se interponía en el camino entre la chica Reed y yo.
"Tal vez no, pero le diré a mamá que te gusta una chica si no me ayudas."
Oh, diablos no. Ella me molestaría para que se la presente y toda esa mierda. No, no, un millón de veces no.
"Mira, no te diré donde vive, pero puedo decirte donde estará el miércoles por la noche." Por lo menos eso esperaba. Tendría que llamar a la pequeña y asegurarle de que llevara a sus dos amigas. ¿Por qué tenía que ser Jasper el normal del grupo? Él era un imbécil.
"¿El miércoles a la noche? ¿Cómo sabes dónde estará? ¿Te gusta?" Su voz se había hecho más aguda de nuevo. Dios, ¿qué le pasaba a mi supuesto hermano semental?
"¿Podrías calmarte? Invité a su amiga a una fiesta, porque estoy intentando cogerme a su otra amiga y ella quiere coger con mi compañero de equipo. Le diré que lleve a la rubia y tú haz lo que puedas para que hable contigo. Pero no me metas en eso. Puedes ir solo y cuando te quiera patear el culo, estarás solo. Yo no tengo nada que ver con eso excepto decirte la parte en la que digo sobre la fiesta."
"¿Desde cuándo invitas chicas a una fiesta para intentar cogerte a una? ¿Y no te la habías cogido?" No respondí. "Bueno, bueno, hermanito, me suena a que te gusta esa chica."
Él no sabía nada. "¿En verdad? ¿Me dirás esa mierda ahora, Señor La Aaaaaaamaaabaaa?"
"Vete a la mierda."
"¿Irás el miércoles o no?"
"Joder, sí, faltaré a trabajar e iré. Si las cosas no suceden como quiero, puede que necesite dormir en tu habitación."
Con suerte, pasaré la noche con la chica Reed. "Lo que sea. Nos vemos el miércoles." Terminé la llamada y llamé a la pequeña.
"¿Hola?"
"Hola, pequeña, soy Edward."
"Oh, ¡hola, Sarah! Déjame ir a mi habitación." ¿Sarah? Putas chicas. Escuché el sonido de la puerta cerrar y luego la pequeña siseó. "Bueno, en verdad la hiciste enfadar. Ni siquiera me habla."
"¿Eso significa que no irá el miércoles? Porque nuestro trato se rompe si…"
"¡Ella irá! No puede enojarse conmigo por tanto tiempo." Me pregunté como la pequeña podría salir de esa porque la chica Reed sí que era resentida.
"Bueno, eso espero. ¿Y podrías intentar llevar a Blondie con ustedes?"
"¿Por qué? Espero que no te guste Rose también, ¿verdad?"
Rodé mis ojos. "No. Hay alguien que quiere verla o algo así. Solo has que vaya." ¿Desde cuándo me había convertido en cupido? Esto era ridículo.
"No puedo hacer que Rose haga nada. Se lo diré, y si ella irá, irá."
"¡Está bien!" Si ella no lo hacía, tendría que darle su dirección a mi hermano. "Te enviaré la información el miércoles por mensaje de texto."
"Genial. ¡No puedo esperar a conocer a Jasper!"
"¡Adiós, Edward! ¡Oops, quiero decir, Sarah! No, Bella, no es…"
Diablos, la chica Reed la había escuchado. "¡Dame ese teléfono!" Y otra persona estaba gritando.
"¡En verdad, Bella, es Sarah!"
"Alice, dame ese teléfono ahora."
Sonreí ante la irritación en su voz. "Déjala, Shorty."
"Eres un idiota." Ella siseó. Hubo varios segundos de lucha con el teléfono y oí una respiración.
"¡Chica Reed! ¿Cómo estás?"
"¿Cómo estoy? Un poco molesta, en verdad. ¿Quieres saber por qué?"
Sonreí. ¿Qué tenía esta chica que me divertía tanto? "¿Algún idiota te acosó en la biblioteca? ¿Olvidó devolver su libro a tiempo? Puedo patearle el culo si quieres."
"Oh, un imbécil me acosó en la biblioteca, pero dudo que puedas patear su culo. No quisieras lastimar tu lindo rostro."
Reí. "¿Entonces admites que mi rostro es lindo? Sabía que te gustaba, chica Reed."
"Yo no soy quien está persiguiendo al otro por toda la ciudad, ¿verdad?" Fruncí el ceño. Ella tenía razón. ¿Por qué diablos ella no me estaba persiguiendo? Y más importante, ¿por qué me seguía molestando con ella? Tomé su estúpido oboe y lo dejé en la cama.
"Tú fuiste la que me buscaste primero. Yo solo estaba intentando devolverte el favor. ¿Te gustaron las lengüetas?"
Hubo silencio por un minuto. "Me gustaron las dos que estaban enteras, pero tuve unos problemas con la rota."
"Supuse que podría ahorrarte tiempo y romperla por ti. Ambos sabemos que tú chocas con alguien o algo, y lo quiebras en dos."
"¡Tú chocaste contra mí!"
Reí. "No, tú chocaste contra mí. Luego te cogí. ¿Recuerdas esa parte? Fue divertido."
Ella suspiró. "No podría olvidarlo si quisiera. Tú no me dejarías."
"Tú no quieres olvidar. Lo soñaste anoche, ¿verdad? ¿Te tocaste y pensaste en mí?"
Ella no dijo nada y mi verga se endureció mientras pensaba en ella tocándose y gritando mi nombre. Podríamos probarlo cuando ella viniera aquí.
"¿Sabes en lo que pensé, Edward?" Su voz era rasposa y sensual y toda esa mierda. Mis manos fueron a mis pantalones y toqué mi verga por encima de ellos.
"¿En qué pensaste, Bella?" Dije su nombre de nuevo y ella respiró hondo. Si no me gustara tanto decirle chica Reed, usaría su nombre con más frecuencia. Parecía que le excitaba.
"Soñé con envolver mis labios húmedos sobre esa cabeza dura."
"Oh, sí, bebé, definitivamente puedes hacer eso." Desabroché mis jeans y tomé mi verga para comenzarla a tocar.
"¿Puedo, Edward? ¿Puedo envolver mis labios alrededor y chupártela con mi talentosa boca?"
Joder, ella era buena en esto. Mi verga dolía. Ella me podía hacer acabar en cuestión de segundos. "Claro que puedes, bebé. Cuando tú quieras."
"Lo quiero, Edward. Lo quiero ahora."
"Es toda tuya, bebé. Ven y tómala. Muéstrame lo que pueden hacer esos labios."
"¿Quieres ver lo que pueden hacer, Edward? ¿Quieres vivirlo?"
"Joder, sí. ¡Más que nada!" Estaba tan cerca. Toqué mi verga más fuerte.
"¡Entonces trae mi puto oboe y verás lo talentosa que soy!" Ella gritó.
¿Espera, qué? "¿Estabas hablando de tocar tu puto instrumento?"
Ella rio. "Sí, Edward. Esa es la única cosa que estará en mi boca pronto."
Hijo de una puta madre. Ella había jugado conmigo de nuevo. Mi verga notó el cambio y miré su puto oboe. "Bueno, aparentemente tu boca no estará en eso, porque yo lo tengo. Tal vez si me la chupas, podrás tocarlo de nuevo."
"¿Estás intentando chantajearme para que recupere mi oboe?" Ella demandó.
"¿Estás estudiando leyes, verdad?" Me reí. "Estoy ofreciéndote un trueque."
"Bueno, no acepto tus términos de transacción."
"Bueno, entonces supongo que ahora tengo un oboe."
Ella hizo una pausa y pude escucharla respirar. "Está bien, entonces supongo que tendré que llamar a la policía y denunciar que mi oboe ha sido robado."
"Hazlo, cariño. Todos los policías me conocen y me aman. Les diré que estamos teniendo una pelea de amantes y que estás intentando meterme en problemas."
"No somos amantes."
"Podríamos serlo, si dejaras de ser tan molesta."
"Si soy tan molesta, ¿entonces por qué quieres cogerme de nuevo?" Esa era una buena pregunta.
"No lo sé. Solo sé que te deseo. Y tú me deseas. ¿Por qué no podemos pasarla bien juntos?"
"Yo no me divierto. No de esa manera."
"Tal vez es tiempo de que lo hagas."
Ella suspiró. "Lo pensaré."
"Bien." Esto era un avance. "¿Cuándo vendrás a buscar tu oboe?"
Ella rio. "No, tú puedes traerlo."
"¿Para que te vayas y me dejes a Blondie psicópata de nuevo? No lo creo."
"Bueno, entonces supongo que lo recuperaré la próxima vez que te vea."
¿Qué diablos? "¿No lo necesitas para tu práctica?"
"En realidad, no. Llamé a Jacob y él me prestará uno."
Jacob. Puto Jacob. Ese maldito nerd se estaba metiendo en mi camino. Necesitaba patear su culo. "¿Pero no quieres tu oboe?"
"Tú me lo darás."
"¿Cómo lo sabes?"
"Porque sé que quieres verme de nuevo. Así que te veré cuando decidas devolverlo. Buenas noches, Edward."
Y así, terminó la llamada. ¿Cómo diablos lograba girar las cosas? Y lo que era más importante, ¿Cómo iba a devolvérselo? El miércoles a la noche, estaba decidido.
Muuuchas gracias a mi nueva beta dianittaCS , ese es su twitter pueden seguira si quieren :) Espero que les guste el cap! :D El viernes actualizo WWS y la semana que viene SC de nuevo :) ya voy recuperando de a poco la rutina. No se olviden de dejarme sus reviews.
Besos,
Romi
