Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.
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Sideline Collision
Capítulo 5
"¿Hermano cuál es tu puto problema?"
Miré a Jasper quien me estaba mirando como si tuviera dos cabezas. ¿Cuál era mi problema? ¿Cuál era mi maldito problema?
"¿De qué estás hablando?"
"Estoy hablando de que te estás arreglando frente al espejo como si fueras una chica. ¿A quién diablos estás tratando de impresionar esta noche?"
No estaba intentando impresionar a nadie. Seguro, quería lucir bien. Quería que la chica Reed viera lo que se estaba perdiendo, pero eso era todo. Me rendí al intentar domar mi pelo y tiré el peine en el lavabo.
"A nadie. ¿No puedo lucir bien? Sé que gente como tú tarda demasiado tiempo en hacerlo pero algunos de nosotros somos naturalmente talentosos en esa área."
Él rodó sus ojos. "Tienes un mensaje de texto."
Corrí hacia el teléfono mientras él me miraba con la boca abierta. ¿Qué diablos era su problema?
Todas estaremos allí. No me preguntes cómo lo hice, pero Rose aceptó en ir. ¿Estás seguro de que Jasper irá?
Bien, Shorty. Pero deja de dudar.
Está en mi habitación mientras hablamos. Nos iremos tan pronto como… mierda, no podía decirle que mi hermano iría. Ella le diría a Rose y todo se echaría a perder.
Nos iremos tan pronto como nuestro amigo venga. Él era mi amigo, a veces. Cuando no era un gran imbécil que me gritaba por una chica quien me había intentado castrar sin razón ninguna.
Reí ante su respuesta. Jasper no es un idiota. ¡Es caliente!
Lo que digas, Shorty. No pelearemos sobre eso. ¿Sabe chica Reed que iré?
"¿Con quién diablos estás hablando? ¿Por qué estás sonriendo?"
"Dios, Jasper, ¿cuál es tu problema? ¿Estás celoso? ¿Me quieres para ti?" Y no estaba sonriendo. Me miré al espejo y fruncí el ceño. Bueno, ahora no estaba sonriendo. ¿Por qué tenía que arruinar mi buen humor? Lucía increíble. Camisa verde que combinaba con mis ojos, jeans negros y mi chaqueta de cuero negra. La chica Reed moriría.
Por supuesto que no. Ella no iría. Luce caliente. Morirás cuando la veas.
Claro que no. Pero esperaba con ansias verla. Hasta ahora solo la había visto desnuda, lo que por supuesto fue lo mejor y planeaba repetirlo tan pronto como ella dejara de pretender resistirse a mí, en su ridículo uniforme de la banda y en su uniforme de bibliotecaria. Por supuesto, estaba caliente con ese uniforme. No me había importado mirarla.
"Eres un imbécil." Dijo Jasper.
"En serio, no seas gay. Ya tengo mucha mierda para tener que lidiar contigo."
Me tiró una almohada. "¿Cómo si alguna vez te deseara? No entiendo porque estás tan misterioso."
¿Estaba haciendo puchero? Estaba haciendo puchero. Aparentemente era hora de charla de chicas. "No estoy siendo misterioso. Hay una chica que estará allí y me está haciendo pasar mal. Quiero mostrarle lo que se está perdiendo."
"Entonces, te gusta una chica. ¡Debe ser la primera vez!"
"No me gusta. Sólo la deseo." Había una gran diferencia.
Jasper me miró, escéptico. "Bueno, solo digo que nunca te he visto esforzarte tanto por una chica. No puedo esperar a conocerla."
Claro que no. "Aléjate de ella. Conocerás a su compañera de apartamento."
"¿Qué?" Arqueó una ceja y me miró. Oops.
"Le gustas a su compañera de apartamento."
"¿Y? Le gusto a muchas chicas."
Me giré y lo miré. Primero, él no era atractivo. Segundo, no iba a cagar mi noche. "Esta es genial y serás bueno con ella. Si no estás interesado, hablarás un poco y luego te irás. Si estás interesado está bien, pero no la cagues." Shorty era una chica decente y no necesitaba que las tres se enfadaran y me molestaran. Ahora tenía a una de mi lado y esperaba que siguiera así.
"¿Estás haciendo de chulo? ¿Qué mierda, Edward?" Cruzó sus brazos y me miró.
"Yo no hice nada. Ella quiere conocerte. Eso es todo. Si quieres estar con ella o no depende de ti."
"¿Cómo luce?"
Naturalmente. "Es pequeña. Cabello negro, ojos verdes, un cuerpito apretado. No creo que tengas problemas con ella."
Jasper frunció sus labios. "¿Qué obtengo yo?"
Hijo de puta. Debería haber esperado a que estuviera drogado para decírselo. Era más diplomático. "Conoces a una chica linda."
"Puedo hacer eso cuando quiera." Tristemente, podía. No sabía que veían en él, pero conseguía casi tantas chicas como yo. Yo era más discriminatorio en mis gustos.
"Está bien, si eres bueno con ella, entraré en la selección luego de este año, a menos que me lastime. Si eres un imbécil, me quedaré para mi último año y tendrás solo un año como mariscal, a menos que alguien mejor que tú te quite el puesto, lo cual siempre es una posibilidad."
Irme luego de este año ya era mi plan, pero él no necesitaba saberlo.
Jasper sonrió y asintió. "Trato. Seré bueno con ella."
"Eso espero. Shorty también llevará a la ex de Em así que él estará en deuda con ella. Y pateará tu culo si la cagas." Eso era seguro.
Jasper levantó sus manos, en señal de rendición. "Estoy bien. ¿Cómo se llama? Obviamente no es Shorty."
Mierda, ¿Cuál era su nombre? Algo con A. Amber, Amy, Amanda, Allie… eso era. "Alice."
"Alice." Respondió lentamente. Por supuesto que ya estaba en su cabeza. Drogui. "Ese es un nombre raro. Le diré Ali."
"Okey, Jasper. Tú conoces todo sobre los nombres raros." Él hizo una mueca. "Llámala como quieras."
"No puedo esperar a ver como es esta chica. Te estás esforzando demasiado. Haciendo de chulo, arrastrando a tu hermano…"
"Yo no lo arrastré. Él quiso venir. Está loco por la chica diabólica rubia. No sé porqué."
"Lo que sea. Este no es tu estilo."
Lo sabía. No necesitaba que me lo dijera. "Cállate."
"Hey, hermano, ¿estás listo para ir a aclamar a nuestras mujeres?" Dijo Emmett entrando en la habitación.
"¿Qué diablos te pusiste?" Tenía una camisa negra que lucía como si le estuviera cortando la circulación de sus enormes brazos.
"A Rosie le gustan los hombres musculosos."
"Estoy segura que también le gusta que no sean idiotas de primera." Él me desordenó mi casi perfecto cabello. Imbécil. Nunca debí de haberle mencionado a Blondie.
"Hagámoslo. Ganemos a nuestras mujeres."
"No quiero ganarla, solo quiero…"
"Sí, sí, lo sé. Solo quieres cogértela. De nuevo. Lo cual significa que irás a buscar más. Cosa que tú nunca haces. La deseas, hermano, admítelo y sigue con tu vida."
No valía la pena discutir con él. Arreglé mi cabello como mejor pude y tomé las llaves. "Vamos."
El viaje hacia lo de Newton estuvo lleno de la charla de Emmett sobre Rose y Jasper fumando en el asiento trasero de mi puto auto. Si no hubiera tenido otras prioridades esta noche hubiera pateado su culo. Estaba más que molesto cuando llegamos.
Newton y otros del equipo habían alquilado una casa en la calle Tennessee. No era la gran cosa, solo que tenía un gran patio para fiestas. Estacioné en la calle y me giré para ver a los dos idiotas que habían matado mi humor para ver a la chica Reed de nuevo.
"Escuchen, imbéciles, no me importa lo que hagan con sus chicas. No las molesten porque ambas vendrán a patear mi inocente culo. Todo lo que quiero es tiempo a solas con la chica Reed. Si se meten en mi camino los dejaré aquí y le diré a mamá que fuiste tú quien rompió el jacuzzi." Emmett comenzó a protestar. "Y le diré al entrenador que te haga un examen anti doping." Señalé a Jasper. Sus ojos estaban rojos y apenas habló sobre la noticia. Idiota.
Abrí mi auto y respiré aire fresco. Iba a necesitarlo. Jasper era un idiota.
Me dirigí hacia la entrada de Newton. La música vibraba, el alcohol flotaba y las chicas estaban por todos lados. Excepto la que yo quería, según lo que podía ver. Un montón de porristas estaban allí, junto con cada culo que me había cogido desde que había estado en esta universidad. Genial. ¿De quien había sido la idea de encontrarse con la chica Reed aquí? Shorty era un dolor en el culo.
"Hola, Edward." Ronroneó una voz en mi oído. Apenas había reconocido y giré para ver a Hoover la porrista. Como sea que se llamara. Ella tenía una gran boca y eso era todo lo que recordaba.
¿Cómo diablos se llamaba? ¿Tara? ¿Tammy? Lo que sea. "Hey." Era mejor así. Ella colocó sus brazos a mi alrededor y enseguida me alejé. Lo último que necesitaba era que la chica Reed me viera abrazado a Hoover.
"Necesito un trago. ¿Te veo luego?" Le sonreí y ella lamió sus labios. Eran unos buenos labios. Había estado pensando en darle otra oportunidad a que me la chupe antes de que conocer a la chica Reed.
"Estaré esperando." Estarás esperando un largo rato. Abrí camino y me dirigí hacia la cocina. El barril estaba allí y necesitaba algo antes de que viniera la chica Reed. ¿En donde diablos estaban?
"Chug, chug, chug." Ese era el idiota de mi hermano, en la sala alentando a que alguien bebiera. Oh sí, Blondie estaría feliz de verlo.
Jasper estaba sentado en el sofá, tocando la guitarra. La marihuana lo hacía extra melancólico. Probablemente se duerma en la pobre Shorty. Tomé una cerveza y miré al chico que estaba sentado en la silla que daba a la puerta. Él tomó su vaso y se fue.
Un par de chicas caminaron frente a mí y comenzaron a tocarse al sonido de la música. Les faltaba tener un signo en rojo que dijera cógenos por favor. Rodé mis ojos y bebí otro trago de cerveza. Emmett llegó, eructando y empujando a Jasper para que se pudiera sentar.
"Maldición, Junior, no te está yendo nada mal." Sus ojos estaban en el show frente a mí, mientras la rubia pasaba sus manos por el torso de la pelirroja, tocándole sus tetas. Arqueé mi cuello e intenté mirar a través de ellas. ¿En donde diablos estaba la chica Reed?
Gruñí y no dije nada. La pelirroja tomó eso como un signo de que apreciaba el show y se movió frente a mí. "Hola, Edward."
"Hola." Murmuré, tomando mi celular del bolsillo. Esperaba que Shorty estuviera en camino. No tenía ningún mensaje de texto y la pelirroja estaba delante de mí mirándome con ojos de depredador. "¿Qué?" Como si no lo supiera. Ella me quería. Duh. Iba a estar ocupado si la chica Reed no se apresuraba.
"Soy Vicky." Me dijo con una risa ridícula, como si su nombre fuera gracioso. "Esta es mi amiga Katie. Ambas morimos por conocerte." Ella pasó su dedo por mi brazo derecho. Me alejé.
"Bueno, lo han hecho y ahora pueden irse." Dijo Emmett riendo y mirando a Jasper para que riera también.
"¿Qué?" Ella preguntó, sus ojos agrandados. Algunas personas tenían problemas con entender el doble significado.
"Dije, que me conociste, ahora vete. Estoy esperando a alguien."
Ella tomó el brazo de su amiga y se fue murmurando algo de "imbécil y gay." Lo que sea que la calmara, supongo.
"Discúlpame, hermanito, ¿pero acabas de desperdiciar dos buenos coños? ¿Coños que aclamaban por ti?"
Me encogí de hombros y miré el teléfono. ¿En donde diablos estaban?
Emmett tomó mi teléfono. "Hey, te estoy hablando a ti. ¿Es tan buena esta chica? Porque sabes, puedes cogerte a esas dos y luego tener a la chica Reed. Eso sería épico."
Cierto. La chica Reed se conformaría con las sobras. Ella me mataría y nunca tendría otra oportunidad. "Tenían tetas falsas." Esa era una buena razón y tenía demasiado sentido en mi mente.
"¿Y, hombre? Eso es increíble. Puedes hacer lo que quieras con esas cachorras y no se moverán. ¿Alguna vez has pasado tu verga entre…?" Se calló y todo el humor se fue mientras miraba hacia la puerta. Allí estaba Rose y hacía que todas las demás perras dieran vergüenza. En verdad, si no la conociera, hubiera ido a por ella. Estaba usando una remera roja que no dejaba esconder para nada sus buenas y reales tetas y una pequeña falda negra que hacía que sus piernas parecieran larguísimas. Un par de zapatos rojos y una sonrisa felina que gritaba sexo.
"Joder." Murmuró Emmett. Ella todavía no lo había visto. Lo sabía porque seguía sonriendo. Temía por nosotros cuando lo viera.
"¡Rose!" Él gritó, moviendo sus brazos como un loco. Muy sutil, imbécil. Ella se congeló y su sonrisa desapareció al instante. Lentamente caminó hacia nosotros, sus ojos entrecerrados largando fuego hacia mi hermano. Él, parecía que hubiera ganado la lotería.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Ella preguntó con desdén. Intenté mirar detrás de ella pero estaba frente a mí, su altura amazónica hacía imposible ver más allá de ella. Probablemente lo estuviera haciendo por gusto para que no pudiera ver a la chica Reed.
"Mi hermano me dijo que te conoció y…" Eso fue todo lo que oí antes de sentir un dolor en mi mejilla izquierda.
"¿Qué mierda?" Miré a la rubia mirándome. "¿Por qué fue eso?"
"Eso fue por ayudar al idiota de tu hermano a encontrarme."
"Maldición, todo lo que hice fue preguntarle que mierda te había hecho para que te convirtieras en una arpía y él se aterrorizó como una chica y demandó venir a verte. Yo no hice nada." Mierda, todo el lado de mi rostro dolía
Ella levantó su puño para golpearme de nuevo y me detuve, lista para bloquearla. Emmett la tomó del brazo y la alejó, haciendo que su mano se dirigiera hacia su mandíbula. Él solo le sonrió estúpidamente.
"Todavía te importa. Maldición, te extrañé, Rosie. Vamos a hablar."
Rose se alejó de él. Noté como Shorty se acercaba, de boca abierta ante la escena.
"¿Qué hiciste?" Siseó. Dios, ¿por qué todo el mundo me culpaba a mí? Todo lo que quería era a la chica Reed. ¿En donde diablos estaba?
Rose se dirigió hacia Garrett Jenkins uno de mis receptores, quien miraba sorprendido. "Hey." Ella ronroneó, pasando un dedo por su mandíbula. Él la miró con cuidado, temiendo recibir el próximo golpe.
"Um, hola." Miró a Emmett quien estaba rojo. Joder, iba a explotar.
"Eres caliente. ¿Quieres coger?" Preguntó Rose. Garrett la miró a ella y luego a Emmett, haciendo un sonido raro. Podía entenderlo. Cada parte de su cuerpo gritaba sí mientras su cerebro gritaba peligro.
Emmett gritó. "¡Claro que no!" y tiró a Blondie sobre su hombro mientras ella gritaba y golpeaba su espalda y él la llevaba hacia afuera. Dios. Moví mi mandíbula. Parecía que nada estaba roto pero me dolía demasiado.
"¿En donde está la chica Reed?" Demandé a Shorty quien me miraba sospechosamente. Dios, un poco de confianza por favor.
"En la cocina buscando una cerveza. ¿Por qué está tu hermano aquí y que hace llevándose a Rose?"
Rodé mis ojos. "Está aquí porque no me dejaba en paz luego de que le pregunté por qué ella había intentado matarme cuando nos conocimos. Si me hubieras contado la historia no le hubiera preguntado." No sabía a donde iban y tampoco me importaba. La chica Reed estaba en la cocina y allí era hacia donde me dirigía.
"¿Cómo pudiste, Edward? Te dije que él la había lastimado y…"
"Y tú querías conocer a Jasper, ¿verdad? Él está aquí." Tenía que cortar esto. No necesitaba un sermón. Necesitaba a la chica Reed. Eso era todo.
Shorty dejó de hablar y le sonrió dulcemente a Jasper. Él la miró a través de sus ojos rojos y le sonrió, señalando el lugar a su lado. "Hola. Tú debes ser Ali."
Maldición. Le dijo su nombre. Ella sonrió y asintió. "Sí. Un placer conocerte."
"Bueno, es un placer conocerte a ti cariño. Mi chico dice que eres una chica genial. ¿Es cierto?"
Ella se acercó más a él. Había terminado con esta mierda. Necesitaba hielo para mi puta mandíbula.
Me giré y fui hacia la cocina, deteniéndome en la puerta. Allí estaba ella. ¿Podía lucir más diferente a la nerd de la banda que había conocido hace unos días atrás? Tenía un vestido negro que se ataba en su nuca dejando sus brazos desnudos y sus senos a una hermosa vista. El vestido era más largo que la falda de Blondie pero mostraba sus hermosas piernas. Recordaba esas piernas. Las quería envueltas a mi alrededor. Su cabello estaba rizado, estaba usando un poco de maquillaje y lucía demasiado caliente.
Me vio y sonrió, moviendo su vaso antes de volver a su charla con Newton. ¿Qué mierda hacía él hablando con mi chica Reed? Me dirigí hacia el refrigerador a tomar un poco de hielo, envolviéndolo en papel y colocándolo en mi mandíbula. La chica Reed rio de algo que decía Newton y sentí mi sangre hervir. Esta noche no iba como la había planeado.
"Hey, Newton." Me miró, su rostro un poco molesto por la interrupción pero sabía que no debía ignorarme.
"¿Qué haces, Cullen?"
"Vete." Le dije.
"¿Discúlpame? ¿Me estás echando de mi cocina?" ¿Tenía problemas de audición?
"Me escuchaste. Ella y yo necesitamos privacidad. Vete."
"Bella y yo estábamos charlando y no parece como si quisiera hablar contigo." ¿Qué mierda sabía? Ella no había dicho nada; solo me miraba con una sonrisa sexy en sus labios.
Me acerqué a él y Newton se alejó. Siempre había sido un miedoso. "Dije, que necesitábamos privacidad. ¿Te irás o tendré que hacer que lo hagas?"
Miró a la chica Reed y se encogió de hombros. "Sí, lo que sea, hombre. Te veo luego."
Ella rio y su risa fue directo a mi verga. "Tal vez."
Claro que no. Lo miré hasta que se fue de la habitación. Finalmente, estábamos solos. "Hola, chica Reed." Ella estaba atrapada entre la pared y yo y vi que sus ojos fueron hacia la puerta. No quería alejarse de mí, ¿verdad? Era mejor que eso.
"Hola. ¿Supongo que tengo que culpar a Alice por estar en la misma fiesta que tú?"
Sonreí. Por lo menos alguien más de mí llevaba la culpa de esto. "Sí, ella te vendió por estar con Whitlock."
Tiró su cabeza hacia atrás y rio. Quería tocarla pero mis manos se hicieron puños para no hacerlo. Todavía no. Tenía que hacerla que me quisiera primero. No demoraría mucho.
"Ahora entiendo. Ella ha estado hablando sobre él durante los últimos días. Debí haberlo sabido."
"Es una maquinadora, como su amiga."
La chica Reed sonrió y bebió su cerveza. "Tú eres el que planea todo. Yo soy más inteligente que tú."
Lo hubiera tomado como un insulto pero no lo hice. Me gustaba su mente rápida. "Eso intentas, aun así estás aquí, a solas conmigo."
"Porque asustaste a tu compañero de equipo."
"Newton es un idiota. No lo quieres."
Ella giró su cabeza. "No sabes nada de lo que yo quiero."
Sonreí. Eso era un reto. "¿Oh, no?"
"No." Ella dijo definitivamente.
"Sé que ahora, solo quieres que te presione contra la pared y te bese hasta dejarte sin respiración." Sus ojos se oscurecieron y vi que tomó aire. Diablos, sí. "Luego quieres que pase mis manos por tu cuerpo, desvistiéndote lentamente, tomando mi tiempo esta vez." Sus ojos parpadearon. "Luego quieres que bese todo tu cuerpo, hasta enterrar mi rostro en tu dulce coño mientras gritas mi nombre." Ella bebió más cerveza, respirando entrecortadamente. Ella era tan mía. "Por último, quieres que mi verga entre y salga de tu interior, llenándote como nunca nadie te ha llenado antes."
"Mmm." Murmuró, su voz sonando estrangulada. Se movió hacia el barril. Tomé su vaso y le serví cerveza.
"¿Cómo suena eso, Bella?" Allí estaba de nuevo, ese sonido cuando decía su nombre. Era tan malditamente caliente.
"Suena como si lo has pensado mucho." Ella dijo temblorosamente.
Incontables veces. "Has estado en mi mente demasiado desde el sábado."
"¿Por qué?" Preguntó, mirándome. Estaba entrando en ella, podía notarlo.
"¿Qué quieres decir, por qué?"
Ella señaló hacia la sala. "Quiero decir, podrías tener cualquier chica en este lugar menos Rose y Alice. ¿Por qué yo?"
Abrí mi boca para responder pero no sabía que decir. No podía explicar por qué la quería, solo lo sabía. "No lo sé. Hay algo en ti, supongo." Le sonreí y pasé mis dedos por su cuello. "Me gustas."
Ella se alejó, como si mi toque la quemara. "No te gusto. Ni siquiera me conoces."
"Claro que sí. Tu nombre es Bella. Tocas el oboe. Tienes una habitación bastante ordenada y estudias derecho, o eso deberías estar haciendo."
Ella bufó. "Además de la habitación ordenada, el tipo que acabas de echar de la cocina pudo haberte dicho eso, además de otras cosas. Y solo hablamos por cinco minutos."
La ira me consumió el cuerpo al saber que Newton sabía sobre su habitación ordenada. Si alguna vez lo sabía, le quebraría su brazo.
"Entonces cuéntame más."
"¿Desde cuándo te importa? Soy solo un agujero más en tu cinturón, ¿verdad?"
¿Qué tenía esta chica? "No, si hubieras sido otro agujero en tu cinturón, me hubiera olvidado lo del sábado por la noche."
"Lo cual me dice todo lo que tengo que saber de ti." Ella dijo.
"No me conoces más de lo que yo a ti."
"Tu reputación te precede."
"¿Entonces por qué me cogiste en primer lugar?" Demandé. Me estaba empezando a molestar. ¿Por qué siempre hacía esto? Complicaba las cosas mucho más de lo que era. Ella me quería, lo podía notar. Yo la quería. Así de simple.
Ella se encogió de hombros y bebió cerveza. "Se presentó la oportunidad y la tomé. Llámalo curiosidad para ver si cumplías con las expectativas."
"Lo hago." No había duda.
Ella rio y sacudió su cabeza. "No te falta confianza, ¿no? Fuiste adecuado."
¿Adecuado? Esa palabra no se aplica en mi vida. "Fui mejor que eso y lo sabes."
"Si lo hubieras sido, ¿no crees que estaría sentada en la mesada con mis piernas abiertas, lista para ti, chico grande?" Ella preguntó sarcásticamente.
"Lo harías, si no tuvieras un palo en el culo." Se movió para llenar su vaso. Esta vez lo podría hacer ella.
"Di lo que sea para sentirte mejor contigo mismo, Edward."
A la mierda esto. A la mierda ella. Tenía razón. Podía tener a cualquier chica en esta fiesta y no necesitaba su mierda. "Te puedo hacer sentir mucho mejor, chica Reed. Diviértete." Tomé una botella de agua del refrigerador y la dejé. Que haga lo que ella quisiera. Que se coja a Newton… no, espero que no se coja a Newton.
Miré hacia afuera para ver si veía a mi hermano y a Blondie por algún lado. Jasper y Shorty todavía estaban en el sofá. Le sonreía y le mostraba su guitarra. Ella lucía increíblemente feliz. Por lo menos alguien lo estaba. Me senté en una silla y cerré los ojos. No sé por cuanto tiempo estuve así pero recordé una y otra vez la conversación con la chica Reed. ¿Por qué peleaba conmigo? No la conocía. Quería hacerlo. ¿Eso no contaba por algo?
Un cuerpo cálido se sentó en mi regazo y abrí los ojos. La pelirroja de antes me sonreía. ¿En verdad?
"Hey, sexy. Creí que te podía dar otra oportunidad."
Todo lo que quería era irme a casa, pero no sabía donde estaba mi hermano y Jasper aparentemente la estaba pasando bien. "¿Otra oportunidad para que?"
"Para lo que quieras." Su voz prometía algo.
Escuché una risa desde el otro lado de la habitación y vi a la chica Reed sacudiendo su cabeza ante algo que Newton le decía. Sus ojos me miraron pero su sonrisa no llegó hacia ellos. Sonreí. Desafectada mi culo. Ella me deseaba.
"¿Dónde está tu amiga?"
"Afuera hablando con alguien. ¿Quieres que la vaya a buscar?" Dudé por un minuto. Si la chica Reed me veía con dos chicas, ¿haría que me deseara más o la enfadaría? Tomó otro trago de cerveza y se alejó de Newton para ir a la cocina.
"No la necesitamos. Te puedo satisfacer yo sola." La pelirroja intentó lamer mi oreja cuando hablaba pero no podía hacerlo. Me puse de pie y ella cayó en la silla.
"Ya vuelvo." Murmuré mientras seguía a la chica Reed a la cocina. Se estaba sirviendo más cerveza. O estaba borracha o necesitaba otra pierna.
"¿Qué estás haciendo aquí?" Ella dijo mal articulando. Eso respondía mi pregunta. Estaba jodida, intentando balancearse en sus pies mientras se servía más cerveza.
"Vine a verte. Supuse que si estabas disfrutando de la compañía de Newton, deberías de estar borracha."
"¿Por qué te importa? Dijiste que tenía un culo de palo."
Reí. Era demasiado linda cuando estaba borracha. "Un palo en tu culo, quieres decir."
"Lo que sea. No." Ella dijo casi cayéndose. Tomé su brazo y la enderecé.
"Dices que no todo el tiempo. Sobre todo cuando estás conmigo."
"Tengo que hacerlo." Ella murmuró.
Esto era interesante. Se estaba abriendo. Necesitaba emborracharla más a menudo. "¿Por qué tienes que hacerlo?"
"Porque me harás a un lado como haces con ellas." Señaló hacia la puerta.
"Tal vez no lo haga." No quería hacerlo. Ella era diferente. Era hermosa, divertida e inteligente, y me desafiaba.
"Seguro." Respondió.
"¿Qué tengo que hacer para probártelo?" Me sentía desesperado y lo odiaba.
Ella rio. "Como si pudieras hacer lo que se necesita. Como si pudieras llevarme a una cita y conocerme, Edward Cullen. Si claro." Ella se giró de nuevo y se hubiera caído si no la hubiera atrapado.
"Vamos, te llevaré a tu casa."
"Oh, sí, aprovéchate de la chica borracha. Alice me llevará. ¡Alice!"
Rodé mis ojos mientras tomaba su sexy y borracho cuerpo. "Alice se está divirtiendo con Jasper y Blondie probablemente esté enterrando a mi hermano en el bosque. Soy yo o un taxi y no te pondré en un taxi."
"¿Me estás cuidando, Edward Cullen?" Dijo.
"Parece que sí." ¿Cómo había pasado esto? La llevé hacia mi auto y le coloqué el cinturón de seguridad.
"Maldición, huele aquí. ¿Qué estabas fumando?"
Hice una mueca y encendí el auto. "Yo no fui. Fue Jasper. Él es el que fuma."
"Alice lo arreglará." Murmuró la chica Reed, recostándose contra la ventana y cerrando sus ojos.
Conduje por la calle y juro que pude ver a mi hermano corriendo desnudo hacia la casa de Newton. Eso tenía que ser una alucinación, ¿verdad? Oh, bueno, no es mi problema. Lidiaría con su estúpido culo más tarde.
Estacioné en su casa quince minutos después. Ella estaba durmiendo así que la tomé y la cargué hacia la puerta de su casa. "Bella, despierta."
"Me encanta la manera en que dices mi nombre." Ella murmuró, sus labios presionados en mi cuello. Maldición. La chica Reed borracha y sexy era tentadora.
"Sé que sí, Bella. Necesitas despertarte y abrir la puerta." Ella me dio su bolso y lo abrí, bajándola pero sosteniéndola contra mí mientras abría la puerta. "Aquí vamos."
Ella entró en su apartamento y señaló su cuarto. "Directo a la cama."
"¿No vendrás?"
Mi verga decía que sí pero mi cabeza decía que no. "No. Estás borracha."
Ella rio y se cayó contra la pared. Tomé su cintura y la empujé contra mí. "Creí que las chicas borrachas eran más fáciles para ti."
"Lo son. Sorprendentemente, no quiero que sea fácil contigo. Si me acuesto contigo ahora, nunca me hablarás de nuevo."
"¿Desde cuándo te importa si hablo contigo?" Preguntó.
"Desde el primer día, Bella."
Ella dio un grito ahogado y sacudió su cabeza. "Eres inesperado, saricmal, ¿qué haré contigo?"
Sonreí y entré en su habitación. "Puedo pensar en un par de cosas."
"Apuesto que sí." Se cayó en la cama y extendió sus brazos hacia mí. Estaba borracha, muy sexy y tenía que alejarme de ella. "Hazlo, Edward."
"Esta noche no, chica Reed." Le quité los zapatos y la tapé con una manta.
"¿Cuándo? Puede que no tengas más chances."
Puede que no. En un día sobrio, ella volverá a odiarme y se resistirá a mí, tal vez. ¿Por qué lo quería de esa manera? Claramente era un idiota como mi hermano.
"Me arriesgaré. Probablemente no recordarás esto de todas maneras."
"Recuerdo todo." Sus ojos estaban cerrados y suspiré. Seguro.
"Bueno entonces, recuerda esto. Pude haber tenido sexo contigo, pero no lo hice. En vez de eso, quiero llevarte a una cita. Mañana a la noche cenaremos. ¿Qué dices, chica Reed? ¿Quieres tener una cita conmigo?" ¿Qué diablos hice? Tal vez no me había escuchado. Tal vez no había dicho eso.
Ella abrió sus ojos y me miró. "¿Me estás pidiendo que salgamos?"
"Parece que sí." No podía creerlo, pero lo estaba haciendo.
"¿Por qué?"
"Porque como tú dijiste, no te conozco. Quiero hacerlo. ¿Qué dices?"
"Okey, si estás tan seguro."
"Sí. Te veré a las siete. Intenta recordarlo."
"Lo haré. Buenas noches." Ella saludó y cerró sus ojos.
"Buenas noches, chica Reed." Tenía una cita por primera vez desde la secundaria. ¿Cómo había sucedido? ¿Qué diablos iba a hacer con una chica Reed sobria mañana a la noche?
Que tengan un lindo fin de semana! Muchas gracias por sus reviews! :D
Besos,
Romi
