Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.

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Sideline Collision

Capítulo 7

Mis clases por la mañana eran muy pesadas y en todo lo que podía pensar era en lo que tenía que hacer en mi cita con la chica reed. Necesitaba una manta, eso sería fácil. Y mierda para el picnic. ¿Qué comía la gente en los picnics? Sandwiches. Ensalada de papa. Mierdas como esas. Okey, iría a Publix y compraría toda esa mierda antes de pasarla a buscar. ¿Tendría que llevarle flores? No, eso era demasiado. Le daría su oboe de vuelta. Eso era un buen primer regalo.

Volví a mi habitación luego de la última clase. Tal vez podía dormir un poco. Entre los ronquidos de mi hermano y mis propios pensamientos no lo había podido hacer. ¿De que le iba a hablar? Tendría que hacerle un montón de preguntas para probarle que quería conocerla, o alguna mierda de esas. Lo que sea que la hiciera feliz.

Abrí mi puerta y casi muero estrangulado por un globo que se enredó en mi cuello. "¿Qué mierda es esto? Lo alejé y miré mi habitación incrédulo. Había globos por todas partes. No eran de los baratos. Los de helio. Tenían arcoíris. Maldición. "¿Emmett, que mierda hiciste?" Había rosas en mi escritorio y un gran oso de peluche usando un viejo jersey de Emmett con el número 45 en él. De reojo pude ver algo moverse. ¿Qué mierda?

Él sacó su cabeza fuera de mi habitación. "¡Aquí estás! Tenemos que irnos."

¿Por qué diablos seguía aquí? "¿Por qué no estás de camino a casa? ¿Y que quieres decir con que tenemos que irnos? No iré a ningún lado contigo."

"No puedo irme sin antes hablar con Rosie." Dijo como si fuera lo más normal, lo cual para él lo era. "Y tengo que darle los gatitos."

¿Gatitos? Oh, Dios, estaba siguiendo el consejo de Jasper. "Escucha, Em, no creo…"

"Lo sé Rosie." Él interrumpió, saliendo del baño y colocándose una camisa roja. "Tengo que volver con ella. Este es el comienzo. Cuando se lo des, dile que la amo y que no puedo vivir más sin ella."

¿Cuándo hiciera que? "¿Discúlpame? ¿Cuándo me convertí en tu mensajero? No le daré nada." Golpeé un globo antes de irme.

Los ojos azules de Emmett se entrecerraron y se acercó a mí. Me mantuve de pie. Ya no éramos más adolescentes. "No me dices donde vive, así que sí, le darás todo o llamaré a mamá y le diré que tienes una cita esta noche."

Joder. Él sabía que me tenía allí, ella me perseguiría. "¿No tienes un trabajo a donde ir?"

Emmett bufó y tomó su billetera del escritorio. "Vendo autos, hermano. Y me contrataron porque soy Emmett Cullen. Dudo que me despidan por faltar un par de días. Si lo hacen, buscaré otro. No es el trabajo de mi vida ni nada por el estilo."

Bueno, eso era cierto. "¿Cuál es el trabajo de tu vida?"

"Hacer que Rose sea mía de nuevo." Respondió, perfectamente serio. Dios. Algo se movió de nuevo y una pequeña bola de pelos salió debajo de mi cama hacia el baño."

"¿Qué mierda hiciste? ¿Es un gatito en mi habitación?"

Emmett levantó la cosita gris. "Esta es Rainbow. El de allá sobre el oso de peluche es Emmett Junior." Miré mi cama y allí estaba, un gatito blanco y negro acurrucado contra el oso.

"¿Qué mierda está haciendo en mi cama, Emmett?" Iba a quitarlo pero Emmett fue más rápido. Había un montón de pelos en mi almohada.

"Bueno, necesitaba una siesta antes de irse a su nuevo hogar."

Miré al idiota de mi hermano quien estaba abrazando a los dos gatitos contra su pecho. "¿En serio le darás los gatitos a Rose? Sus vidas están en tus manos si ella los mata."

"Mi Rosie no lastima ni a una mosca." Díselo a mi puta mandíbula. "Ella los amará y se enamorará de nuevo de mí."

Su lógica no tenía sentido conmigo pero no iba a discutir. Necesitaba quitar estas cosas de mi habitación antes de que se infestara de pulgas y más pelo de gato. Antes de que pudiera decir otra cosa, Jasper apareció con dos gatitos negros.

"Está bien. Esto luce bien, hombre." Miró los globos con demasiado interés. "¿Puedo quedarme con uno?"

"¿Para que?" Preguntó Emmett tomando las llaves.

"Son lindos." Dijo Jasper mirando el brillante globo.

"Maldición, ¿estás drogado de nuevo? Tenemos un juego en dos días, idiota." Tal vez él no jugaba, ¿pero y si me lastimaba? Imbécil.

Él frunció el ceño. "No haré nada el viernes y el sábado. Hoy es jueves, ¿verdad?"

Por supuesto que no sabía que día era. "¿Para que diablos tienes gatitos?"

Jasper me sonrió. "Este es Jimmy y este es Hendrix. Uno es para Ali y otro es para mí. Son almas gemelas como nosotros."

Almas gemelas. Encantador. Como si él supiera como era su alma gemela. "No puedes tener gatitos en los dormitorios."

"¡Puedo si quiero! Jimmy sabrá cuando tendrá que esconderse." Jasper abrazó a su estúpido gatito mientras yo no tenía tiempo de lidiar con toda esta mierda.

"Terminemos con esta mierda. Me gustaría que mi habitación volviera a la normalidad." Emmett tomó los globos y me dio las rosas. Sostuvo los dos gatitos con sus manos. Jasper tenía el oso de peluche y lo abrazaba como abrazó mi almohada anoche. Maldito raro. Sus gatitos estaban seguros en el otro brazo.

"Él es increíble. Lo llamaré Bob." Jasper le dio una palmadita en la cabeza.

"¿Sabes que no es tuyo, verdad?"

"Lo sé, pero merece un nombre." Lucía muy serio sobre el asunto. Cuanto más pronto me deshaga de estos raros, mejor.

Lo que sea. Seguí a los idiotas fuera de mi habitación y cerré la puerta. Fuimos al estacionamiento y puse toda la mierda detrás de la camioneta de Emmett. Esperaba que nadie me viera cargando tres docenas de rosas blancas y rojas. Todo el mundo hablaría y probablemente la chica reed se enteraría y pensaría que estaba jugando a dos puntas o algo así. Maldito estúpido hermano. Hice que Jasper llevara las flores las cuales quedaron entre él y el estúpido oso; sus gatitos se fueron al asiento trasero.

Emmett me dio los suyos e inmediatamente el gris se subió a mi hombro y se quedó contra mi cuello. Ronroneaba y me hacía cosquillas. El blanco y negro se recostó contra mi pierna.

"Creo que Rainbow está enamorada de ti." Me dijo Emmett mientras arrancaba el auto.

Dios. "Bueno, esperemos que viva para verme de nuevo. Te digo, si Blondie mata a estas cosas; su muerte está en tus manos."

"Ella no los matará. Mi Rosie tiene corazón." Está bien, si él lo dice. Miré a Jasper jugar con el oso entreteniéndose a él y a los gatitos quienes intentaban atacarlo.

"¿Cómo diablos tus gatos pueden ser almas gemelas? ¿No son hermanos?"

Jasper me miró y sonrió. "El incesto es lo mejor." Que desagradable. "No, hombre, estaban en jaulas separadas al lado del otro, mirándose como nos miramos Ali y yo."

"La conoces a Shorty por cinco minutos. Probablemente no sabes como luce."

"Luce como un ángel." Sus ojos eran soñadores y tomó un globo. "Ella es más linda que todos los colores en el cielo." ¿Por qué estaba discutiendo con él? Su cerebro estaba frito.

"Así que, guíame hacia su casa." Cortó Emmett.

"No entrarás, ¿verdad?" No necesitaba ser la carnada de mi hermano antes de mi cita esta noche.

"No, Jasper y tú irán. Yo esperaré en el auto. Este es solo un paso. Ella todavía no puede verme."

"¿Compraste toda la mierda que necesitan los gatos? No puedes dejarlos ahí para que caguen por todo su apartamento. No te ganarás ningún punto." ¿Por qué tenía que ser yo el inteligente del grupo?

"Oh sí, está detrás. Tenemos las cajas y la comida junto con los platos y los collares. Aunque debería comprarles personalizados. Bueno, eso puede ser parte del próximo regalo." Estaba sonriendo, entusiasmado sobre comprarle otra cosa a Rose que probablemente ella no quisiera.

"Espero que no creas que soy tu mandadero, entregándole las cosas a Blondie quedando al borde de su ira y sus golpes." No haría eso por nada del mundo, ni siquiera por ver a la chica reed.

"Harás lo que te diga que hagas y te gustará." Sus ojos azules me miraron y lo miré.

"¡Esposa! ¿Estás en casa?" Me giré para ver a Jasper hablando por teléfono. Por lo menos podía usarlo. Tal vez no estaba tan drogado como anoche. "¿Te gusta Jimmy Hendrix? Porque uno de ellos es tuyo. Tú eliges." Acarició a cada gatito en la cabeza. Aunque, tal vez lo estaba. "Ya verás, Ali gata. Hehe gata. Eso es lo que verás."

Rodé mis ojos. "Sí, está aquí. ¿No te gusta, verdad? Ni siquiera te dio un Jimmy o un Hendrix." Hizo una pausa. "¡No puedo decirte! Es una sorpresa. ¿Estás allí? Sí, él está aquí." Luego me golpeó en la cabeza su teléfono.

Lo tomé y quité su mano. El gatito me clavó sus garras y maldije por lo bajo. Shorty se enojaría si la saludaría con una maldición. "Hey, Shorty."

"¿De que estás hablando?" Preguntó, sonando exasperada.

"Tendrás un matrimonio muy complicado si necesitas que alguien te traduzca todos sus balbuceos."

"Yo me arreglaré, no te preocupes." Bueno, eso funcionaba. Mejor él que yo. "¿Qué está intentando decir?"

"Quiere saber si tú, o alguna de tus compañeras está en tu apartamento. Los dos idiotas tienen regalos para ustedes y antes de que lleguemos allí, quiero decir que yo no tuve nada que ver con esto y que intenté detenerlos." No dejaría que patearan mi trasero por esta estupidez. Ya bastante tenía con la chica reed sin agregar a Shorty y Blondie a la mezcla.

"Bella y yo estamos en casa. Rose no." Gracias a Dios. No me tirarían un gatito por la cabeza. ¿Pero la chica Reed estaba allí?

"¿Sabe que tenemos una cita?" Pregunté. ¿Ella tenía que saberlo, verdad?

"Sí, sabe." Esperé y nada.

"¿Qué quieres decir? ¿Está molesta? ¿Entusiasmada? ¿Resignada? ¿Por qué no me dices nada, Shorty?"

"No sé como está. Ella lo recordó por sí misma y cuando se lo pregunté, dijo que tenía una cita contigo y que no sabía que hacer. Le dije que fuera. Ella dijo que lo haría. Ha estado en su habitación desde entonces. Tú la pasarás a buscar, ¿verdad?"

"Joder, no. Tengo que buscar las cosas y cambiarme." Miré el pelo de gato que había en mi camisa e intenté quitarlo. Malditos gatos.

"¿Qué cenarán?"

Hice una mueca. "No lo sé, mierda de Publix. Sandwiches o algo así. ¿Qué le gusta comer?"

Shorty dudó en la línea. "Eso funcionará. Cómprale un sándwich de pavo. Ella comerá lo que sea menos los pimientos."

Shorty era una maravilla. "Gracias."

"Tú me diste a Jasper. Yo te estoy ayudando con Bella, siempre y cuando la trates bien y no intentes acostarte con ella."

"Sí, sí, lo sé." Hubo una explosión y Jasper o uno de los gatos chilló. No lo sé. Lo único que sabía era que ocho pares de garras se estaban clavando en mi piel.

"¡Ow! ¿Qué mierda hiciste?" Pregunté.

"¡Jimmy lo explotó! ¡Linda Ali murió!" Jasper estaba sosteniendo una de las tiras del globo. Quité los gatos de mi hombro y de mi pierna y los sostuve contra mi pecho, intentando calmarlos. Su piel estaba sensible y temblaban. Sus gatitos se habían perdido, probablemente estaban escondidos del ruido.

"¿Qué pasa?" Demandó Alice, sonando frenética. "¿Por qué grita Jasper?"

"Porque es un idiota y no tengo idea de porqué te gusta. Por supuesto que explotó, idiota."

"Edward, sal del teléfono. La verás pronto." Emmett estaba gritando y buscaba algo debajo de su asiento. Supongo que encontró a los gatitos.

"Shorty, estamos en camino. Solo quédate allí y recuerda que no tengo nada que ver con esto."

"Dios. Está bien, estaré aquí. Espero que no sea nada malo y que Jasper esté entero cuando vengan."

"No tocaré un cabello de su cabeza, Shorty. Nos vemos pronto." Terminé la llamada y le tiré el teléfono. "Te patearé el culo si explotas de nuevo un globo en un auto lleno de gatitos, idiota."

"¡Jimmy lo hizo!" Chilló. En serio, lucía como si estuviera a punto de llorar.

"No dejas que un gato saque las garras a un globo. Son afiladas, algo que puedo comprobarlo porque estoy sangrando de las heridas que me provocó." El gatito gris trepó entre mi cuello y mi hombro.

"¡Deja de hablar y dime a donde ir!" Exclamó Emmett. "Antes de que Jasper explote todos los globos." Agarró entre sus piernas a un gatito y se lo dio a Jasper, quien lo abrazó.

"Dobla a la derecha en Main." Lo dirigí al apartamento de la chica reed mientras Jasper colocaba a los gatitos en una canasta. Los dos que estaba sosteniendo dormían ahora, el gris estaba en mi hombro y el otro contra mi camisa ahora cubierta de pelos. No podía esperar a llegar a casa y quitármela. También tenía que ver si necesitaba una transfusión de sangre. Que lindo comienzo para mi cita. Esperaba que no fuera una señal.

"A la izquierda. Luego sigue de largo. Aquí estamos." Emmett estacionó y me miró. "¿Qué? Tu chica no está en casa, así que puedes llevar tu propia mierda."

Salió del auto y tomó los globos y las rosas. Jasper salió con el oso y los estúpidos gatos. Yo todavía tenía a los otros dos. "¿Por qué no llevas estos? Yo llevaré las flores." Emmett se cambió. Me sentía menos estúpido llevando las rosas y los globos. Aunque, esperaba que nadie me viera. Entramos al elevador y subimos. Las puertas se abrieron.

"¿Edward Cullen?" Mierda. Me giré y vi a una chica que apenas reconocía. ¿La había cogido? Mierda.

"Hola, ¿Cómo estás?" Intenté sonar como si no estuviera sosteniendo los globos y las rosas. Emmett se detuvo a mi lado y el gatito gris salió de sus manos y se enterró en mi hombro de nuevo. ¿Qué mierda?

"Hermano, Rainbow está enamorada de ti."

"Cállate."

"Um, wow. Eso es mucho… wow." Dijo la chica. "¿Tienes novia?"

Abrí mi boca para negar esa oración ridícula pero Jasper me interrumpió. "Sí, se llama reed."

La chica me miró y miró al gato. ¿Por qué se había descontrolado mi vida tan de pronto? ¡Chicas! "No sabía que ibas para ese lado. Eso explica los arcoíris."

Emmett comenzó a reírse. "¡Ella cree que te gustan los tipos!"

"¡Chica Reed! Y su nombre es Bella. Bella es mi novia." ¿Mierda, acaso había dicho eso?

"¿Oh, en serio?" Oh, mierda. La miré y allí estaba, la chica reed de pie en su puerta mirándome.

"Sí. No. Joder. No lo sé." Caminé al lado de la chica que estaba seguro que había cogido la fiesta de primavera pasada y fui hacia la chica reed.

"Nos vemos luego, Bella." Dijo la rubia. Mierda, se conocían. Estaba jodido.

"Adiós, Tricia." Sus ojos estaban en mí mientras hablaba. ¿Por qué era tan caliente? Ella era linda, seguro, pero había un montón de chicas lindas. Algo de ella me llamaba. No podía descubrirlo.

"Hola, chica reed."

"Hola novio." ¿Por qué lo había dicho? Era todo la culpa de Jasper. "Es una gran colección eso que tienes allí." Giró su cabeza.

"¡No son para ti!" Mi hermano y Jasper estaba detrás de mí, riéndose como tontos. Imbéciles. "Quiero decir, puedes tenerlos si quieres, pero el imbécil de mi hermano compró toda esta mierda para Blondie."

"¿Mierda?" Preguntó. La gatita acarició mi oreja mientras hacía una mueca.

"¿Podrías quitarme esta cosa?"

"Hermano, no puedo evitar que Rainbow esté enamorada de ti. Ella tiene un mal gusto. Hola, soy Emmett. Mi hermano no me presentó así que lo hago yo." Le dio su mano cosa que era algo fácil ya que yo estaba sosteniendo sus putas flores y globos. Si pudiera patear su culo lo haría.

"Ella es joven y no sabe. Soy Bella." Ella le dio su mano y sonrió. Nunca me sonreía. ¿Qué diablos? Y las chicas me amaban. No era sorprendente que esta gatita estuviera enloquecida. Usualmente lo estaban.

"¡Hola, reed! ¡Me casaré con Ali!" Allí estaba Jasper, sonriéndole a mi chica y recibiendo una sonrisa. A mí me miraba sospechosa, a ellos les sonreía. ¿Cuán injusto era eso? No la había tocado anoche.

"Eso escuché. Y tienes gatitos y un oso. Es un buen día para ti."

"Jimmy, Hendrix y Bob." Jasper los presentó a todos.

"Son muy lindos. ¿Quieres llevárselos?"

"¡Sí, por favor!" Pasó a su lado rápidamente llamando a su "esposa". Shorty corrió hacia él chillando sobre los lindos gatitos y Jaspy. Esto apestaba.

"Así que, um, ¿puedes mostrarme la habitación de Rosie? Quiero poner esto." Dijo Emmett.

La chica reed lo miró por un momento y señaló la habitación. "Su habitación está a la derecha. No toques nada y sal en cinco minutos o te sacaré."

Emmett agarró las flores y le quité una antes de que se llevara los globos. Él rió y se la di a Bella quien la tomó con su mano izquierda y la olió delicadamente. Ella lucía como una pintura parada en la puerta sosteniendo la flor. ¿Y qué clase de pensamiento gay era ese?

"¿Así que, esta es Rainbow?" La chica reed acarició a la gatita quien le olió la mano antes de esconderse en mi hombro. ¿Qué mierda era esta cosa?

"Sí, no me culpes por el nombre gay. Emmett lo puso." Dejé a la gatita en el piso antes de que entrara.

Ella rio. "Es linda." Claro que lo era. Ella no podía ser razonable. "Gracias por la flor."

"Era lo menos que podía hacer. Puedes tener a la gatita si quieres. Dudo que Rose necesite dos."

La chica reed rio. "¿Así que le robarás los regalos de tu hermano a otra chica para dármelos a mí? En verdad sabes como impresionar a una chica, Cullen."

"Te impresioné mucho el día que te conocí."

Ella sonrió. Quería besarla. "Creo que fuiste tú quien quedó impresionado. Tú eres quien no se puede alejar."

Arqueé una ceja y me recosté contra la puerta. "Tú fuiste quien no quería que me fuera anoche."

Ella se sonrojó y lo encontré fascinante. Toqué su mejilla y ella se sorprendió. Su piel era increíblemente suave. Quería tocarla.

"Tal vez estaba muy borracha." Ella sugirió sonriendo.

"¿No estás borracha ahora, verdad?" Sacudió su cabeza. "Y saldrás conmigo más tarde."

"Supongo. Después de todo, dije que sí. Sería rudo rechazarte."

Oh, no, ella no se alejaría. "Puedes hacerlo, si quieres." Sus ojos marrones me miraron, con confusión y un poco de dolor.

"¿Quieres hacerlo?" Preguntó suavemente.

"¿Estoy de pie frente a ti cubierto con pelo de gato? Creo que quiero salir contigo, chica reed."

Ella rio. "A Rose no le gustará el pelo de gato en sus cosas."

"Ese es el problema de Emmett. Le dije que él es el responsable de sus vidas." La chica reed saltó cuando Rainbow se frotó contra su tobillo. Ella la tomó y la acarició. Ahora estaba celoso de la estúpida gata.

"No dejaré que Rose te lastime, ¿verdad linda?" Maldición, Jasper tenía razón. La chica reed estaba enamorada de los gatitos. Ella miró a la chica reed. Tenia que admitir que era lindo, si te gustaban los gatitos, lo cual no me gustaban.

Emmett salió de la habitación y me moví para que pudiera pasar por la puerta. "Necesito ir a buscar sus mierdas. Mierda, quiero decir, sus cosas." Le sonrió a la chica reed mientras iba al elevador.

"Idiota." Murmuré.

Ella rio. "Tiene que trabajar, pero parece ser un gran gesto."

"¿A ustedes les gusta eso?"

"Depende quien hace el gesto, supongo."

Eso era interesante. "¿Y si fuera yo?"

Ella rio. "Creo que la mitad del estudiantado moriría si fueras tú quien hiciera eso por una chica."

Hice una mueca. "Puedo hacer gestos por una chica."

"Yo también." Ella se rio ante mi expresión. "Estoy bromeando. Aunque no fue un gran gesto, en verdad te agradezco que me hayas cuidado anoche. Probablemente no me lo merezco por la forma en que actué, pero me trajiste a casa y no aceptaste mi estúpida propuesta."

Eso era. Un poco de apreciación era todo lo que necesitaba. "No fue una propuesta estúpida, y créeme, si la hicieras de nuevo, te tendría desnuda y gritando antes de que puedas cambiar de opinión."

La chica reed dio un grito ahogado y se sonrojó de nuevo. Toqué la gatita y su mejilla. Ella respiraba un poco entrecortada. ¿Quién diría que se avergonzaba? Parecía tan serena, era increíble. Me gustaba.

"Buena movida, hermano." Gruñí mientras Emmett me daba un codazo y llevaba las cosas de los gatos.

La chica reed rio de nuevo mientras la gatita la abandonaba y se acurrucaba en mi brazo. "Ella en verdad tiene algo por ti."

"Sí, bueno, se quedará aquí." Hice una mueca y la gatita se acurrucó contra mi hombro de nuevo.

"Hey, ella podría ser tu mascota de equipo."

Reí. "Renegade es un millón de veces más grande que ella. Creo que nos quedaremos con él."

Ella se acercó a mí y acarició a la gatita. Un par de centímetros más y estaría donde la quería. La gatita se alejó y Bella se acercó de nuevo. Nuestros cuerpos estaban pegados y puse mi mano en su cintura para que no se moviera. Esta gatita era la mejor. Tal vez debería quedármela.

"Ella estará triste cuando te vayas."

La miré y sonreí. "Volveré a pasarte a buscar y la veré."

Ella sonrió y sus dedos acariciaron mi cuello mientras acariciaba a la gatita. Joder, la quería. "Probablemente no será suficiente para ella."

"Tal vez me dejarás volver y podré jugar con la gatita después de esta noche." Ella mordió su labio. Ambos sabíamos que no estaba hablando de la gatita en mi hombro.

"¿Crees que querrás venir luego de esta noche?" Preguntó.

"Siempre querré venir, chica reed." Ella sacudió su cabeza y sonreí. "Y sí, querré venir aquí luego de esta noche también, siempre y cuando no me lastimes con tu lengua ácida esta noche."

"Puedes esperar a experimentar con mi lengua esta noche, Cullen."

Reí. "Claro que sí."

"Eso veremos. ¿Me dirás a donde iremos?"

"No. Es una sorpresa."

Ella me miró sospechosamente. "¿Me gustará?"

"Estarás conmigo. ¿Qué puede no gustarte?"

Ella sonrió. "Puedo pensar en un par de cosas. ¿Te acostaste con Tricia?"

Joder. "¿Quién es Tricia?"

"La chica a quien le informaste que yo era tu novia. Le estaba prestando un par de notas para nuestra clase de literatura."

"No conozco a ninguna Tricia."

Ella rio. "Eso es porque no recuerdas el nombre de ninguna chica."

"Recuerdo el tuyo, Bella."

Ella no rio esta vez. En verdad le encantaba cuando decía su nombre. Un arma excelente a tener en cuenta.

"Mmm, hmmm, ¿nos encontraremos con alguna mujer sin nombre donde estemos? Necesito saber si me sacarán los ojos."

"¿Cómo si alguna vez dejara pasar eso? Pero no, no es probable que nos encontremos con alguien que tengamos que preocuparnos. De lo contrario a lo que se dice, no me cogí a la mitad del campus." Era más probable que nos encontremos con el idiota de Jacob que con alguna chica que me haya cogido. Esperaba que no estuviera allí esta noche.

"¿Un cuarto de ellas?" Preguntó arqueando una ceja.

"No tanto. ¿Es un problema para ti?"

"¿Qué?"

"Mi, uh, historia romántica."

Ella rio. "¿Hay algo romántico en tu historia?"

Era una pregunta válida. "No, supongo que no. Pero tú preguntaste."

"Solo quería saber si habías tenido sexo con mi amiga, quien ahora cree que eres mi novio. Creo que hará las clases un poco incómodas."

"Oh." No respondí y ella asintió, tomando eso como una confirmación, supongo.

"¿De todas maneras por qué dijiste eso?"

Mierda. Hazte el tonto. "¿Qué?"

"Que yo era tu novia."

"Uh, bueno, Jasper dijo que tenía una novia llamada Reed y ella pensó que era gay, y le dije que tú eras una chica y no un chico. No lo sé, ¿te molesta?"

Ella se encogió de hombros. "Realmente no. Es que no es una descripción adecuada de lo que somos."

"¿Qué es? Tuvimos sexo y ahora te llevaré a una cita."

"Una primera cita. Eso no te hace mi novio."

"Bueno, tal vez estemos haciendo todo al revés así que esto sería algo más."

Ella rio y sacudió su cabeza. "Tú no quieres una novia."

¿Cómo lo sabía? "Tú no sabes lo que quiero."

"¿Y tú sí?"

"No. Eso es lo que estoy intentando descifrar." Me acerqué a ella y puse mi dedo en su mentón, tocando su mandíbula. "Te quiero a ti. No estaría aquí si no lo quisiera. Y tú me quieres, o no estaría aquí si no lo quisieras. Hagamos eso ahora y veremos a donde nos lleva."

Ella me miró y lamió sus labios. Acerqué mis labios a ella. Finalmente, la iba a besar de nuevo. Había un Dios.

"Vayámonos de aquí, hermano. Quiero limpiar este lugar antes de que vuelva Rosie. Oops." El gran estúpido se detuvo cuando vio que la chica reed y yo estábamos a punto de besarnos. "Lo siento." Rodé mis ojos y ella se alejó y sonrió.

"Está bien. Necesito aprontarme. Tengo una cita esta noche y ya que es un misterio, no tengo idea de qué ponerme."

Sonreí. "Tan poco como puedas." Ella me pegó en el brazo y se acercó a tomar el gatito que estaba en mi hombro. Maulló pero parecía estar dormida. "En serio, usa pantalones y lleva una chaqueta. Probablemente refrescará esta noche."

Ella asintió. "Okey. ¿Te veo a las siete?"

"Sí." Ella tomó el gatito y su rosa y caminó hacia el pasillo. La miré hasta que cerró la puerta.

Mi hermano me golpeó en la espada. "Es una chica genial. Me gusta. No la cagues."

No la cagues. Esa sería mi meta esta noche. No la cagues y puede que vuelvas a jugar con esa gatita de nuevo.