Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer. La historia original pertenece a Nolebucgrl (link en mi perfil) Yo sólo la traduzco.

Beta: dianittaCS


Sideline Collision

Capítulo 9

El viaje en bus hacia Jacksonville fue largo, aburrido y molesto. La práctica no había estado mal. Practicamos bastante y luego miramos un par de videos del equipo rival. Eran conocidos por su defensa y sus equipos especiales, lo cual era suficiente para ganar por lo general, pero no me ganarían a mí. Su mariscal no era tan bueno como yo. Le pidieron que no perdiera el juego, no le pidieron que ganara, y sabía que esta semana eso no sería suficiente.

Entré en mi habitación del hotel y me tiré en la cama. Me había duchado en el estadio. Un par de jugadores del equipo cenaría en The Press Box pero yo no tenía ganas. Las porristas estarían allí y Hoover estaba desesperada por tener tiempo conmigo a solas. Yo no tenía ganas de repetir la actuación y lo último que quería era tener problemas con la chica Reed, especialmente cuando no estaba haciendo nada malo por primera vez.

Apestaba que no pudiera quedarme en casa mientras estábamos aquí pero el entrenador insistió que nos quedáramos en el hotel la noche antes del juego. Mañana a la noche podríamos hacer lo que quisiéramos, siempre y cuando ganáramos y estuviéramos listos para irnos el domingo por la mañana. Mañana por la noche sería épico. Mis padres no estarían en casa y podríamos estar tranquilos. Tal vez tendría la oportunidad de mostrarle mi habitación a la chica Reed.

Ella había estado en mi mente desde anoche. La manera en que me defendió frente a Blondie definitivamente me había excitado. Tuve que masturbarme en la ducha cuando volví a mi habitación. Hubiera sido mucho mejor si me hubiera cogido a la chica Reed, pero le dije que lo dejaríamos a su tiempo y eso era lo que haría, aunque apestara.

Tomé mi teléfono y busqué su número. Le dije que la llamaría y sorprendentemente tenía ganas de hablar con ella. La extrañaba. ¿Cuán genial era que había programado chica Reed en mi teléfono? Ella era diferente, mucho más genial que cualquier chica que había conocido. Llamé y esperé.

"¿Hola?"

Sonreí cuando escuché su voz sexy en la línea. Finalmente no me había cagado. "Hey, chica reed."

La escuché respirar. "Hola, Edward. ¿Cómo está Jacksonville?"

Gruñí. "Demasiado aburrido. Estoy estancado y solo en mi habitación."

Ella rio. "Pobre bebé. Yo estoy estancada en mi departamento con una amiga triste porque su novio se fue por el fin de semana y otra que no me habla."

Por supuesto que Blondie seguía siendo una perra. "¿Estás diciendo que tú no estás triste porque estoy lejos el fin de semana?"

"¿Estás diciendo que eres mi novio y debo estarlo?"

Joder, me tenía. "Uhh…"

Rio y su risa fue a mi verga. "Relájate, Edward. Estoy bromeando. Además, te veré mañana, ¿verdad?"

Cierto, mañana. La chica reed en mi casa. La chica reed viéndome jugar. Eso me excitaba. Tal vez me vería jugar y luego jugaría conmigo.

"¿Edward?"

Mierda. Mi mente se había estancado. "Sí, por supuesto que sí."

Ella rio. "Bien. ¿Estás listo para el juego?"

Sonreí. Como si eso fuera una pregunta. "Por supuesto. ¿Estás lista para tocar mi canción una y otra vez?"

Otra risa. "Sí, creo que puedo hacerlo. Son las mismas cuatro notas. No es lo más duro que he tocado."

"No, ese sería yo." Sonreí y esperé.

Ella rio. "Eso deseas, Cullen."

Toqué mi verga sobre mis jeans. "En verdad, verdad lo deseo, chica Reed."

"Oh, hey, debo decirte algo." Su voz no era tan animada ahora. Mierda. ¿La había cagado por mencionar mi verga? Ella debería estar acostumbrada ahora.

"¿Qué?" ¿Me estaba cancelando por mi comentario sexual? Lo hacía todo el tiempo.

"quí en el periódico." Murmuró.

"¿Qué? ¿Estoy en el periódico?" Eso no era una noticia. Siempre lo estaba.

"El periódico universitario. FSView. No tú. Nosotros. Juntos. Anoche." Ella dijo cada palabra porque aparentemente yo era lento y no entendía su murmullo.

¿El periódico universitario? ¿Teníamos un periódico universitario? ¿Y se llamaba FSView? ¿Cuán triste era eso? Apenas recordaba algo sobre un periódico pero ciertamente no lo había visto. "¿Así que estamos en el periódico? ¿Qué dijeron?"

Crucé mis tobillos y esperé una respuesta. Estaba demorando demasiado.

"No mucho en realidad. Solo que Edward Cullen y una muchacha desconocida habían sido vistos en el concierto de Wandering Woodwings anoche."

¿Eso era todo? ¿Estaba molesta por ser desconocida? "Okey, ¿y?"

"Y, hay fotografías."

¿Fotografías? ¿Qué fotografías? "¿De qué?"

"De nosotros." Siseó impacientemente.

"Bueno, duh, chica reed, ¿pero de qué? ¿De nosotros comiendo? ¿Tomados de la mano?"

"Bueno, hay una en la que estás sobre mí y me miras como si quisieras comerme viva." Tenía que sonreír. Esa era probablemente muy caliente. "Y otra en la que estoy recostada contra ti y tú tienes tus brazos a mi alrededor." Esa era un poco más tonta, pero mi reputación sobreviviría.

"Okey."

"¿Okey? ¿Estás de acuerdo?"

¿Qué, quería que demandáramos al periódico universitario por publicar fotografías de nuestro momento no tan privado? "¿Por qué no? Quiero decir, es putamente rudo que hayan tomado fotografías de nosotros, pero viene con el territorio." Si no lo podía soportar, tendríamos un problema. Yo era noticia, no importa lo que estuviera haciendo. O quien, aparentemente.

"Oh, bueno, creí que te molestarías."

Me senté y pasé mi mano por mi cabello. "¿Por qué me molestaría?"

Ella respiró. "Porque la gente pensará que estamos juntos o algo así."

Rodé mis ojos. "Chica reed, hemos pasado por esto. Estamos juntos o algo. Lo estamos descubriendo. Parte de descubrirlo es ir a lugares y esas mierdas, ¿no?"

Ella rio. "¿Esas mierdas? Que romántico, Edward."

Reí. "Claro que sí, bebé. De todas maneras, nos verán juntos. Sí, apesta que alguien viole así nuestra cita, pero no lamento haber ido, y en verdad no me importa que alguien sepa que estoy saliendo." Ahí, dije saliendo, ¿verdad? Tal vez no éramos novios, pero éramos algo. ¿Quién necesitaba una etiqueta?

"Okey, es que pensé que te enojarías." Hizo una pausa. "¿No lees el periódico universitario?"

Sacudí mi cabeza, aunque no podía verme. "No. Si quiero leer algo sobre mí, hay lugares más prestigiosos para hacerlo." ESPN y Sports Illustrated, gracias.

Ella rio. "Eres un snob."

"Prefiero decir que tengo gustos preferenciales."

Rio de nuevo. "Sí, eres el rey del buen gusto."

Si tan solo supieras, bebé. "Me gustaría probarte a ti. Puedes decirme si soy el rey o no, pero no tengo dudas."

Un grito ahogado. Reí. "Están tan seguro de ti, ¿verdad?"

"Conozco mis fortalezas y mis debilidades."

"¿Reconoces tener debilidades? Eso me sorprende."

Ella me mataba. "Son pocas pero las acepto."

"¿Y cuál serían?"

Mierda, ¿quería que hablara sobre mis debilidades? Le daría algunas tal vez. "Tengo un poco de temperamento." Aunque no considerara que eso fuera una debilidad. La usaba como ventaja de vez en cuando.

"¿Un poco?" Preguntó.

"Hey, no me peleé ni le pegué a Blondie anoche. O a ese idiota que nos interrumpió."

Ella rio. "Pero querías hacerlo."

Bueno, sí, pero era más inteligente que eso. "Se lo merecía. La estábamos pasando bien. Besar definitivamente no es una debilidad." Pero te hacía débil, ¿verdad chica reed?

"No, tengo que darte la razón."

"¿Ves? Me dejarás que te muestre mis talentos."

"De segura los veré mañana por la noche." ¿Mañana? ¡Claro que sí! "En el campo de juego, quiero decir." Mierda.

"Uh, sí, pero lo has visto antes."

"Tal vez, pero será diferente ahora que te conozco." Lo entendía. Sería diferente para mí saber que ella estaba mirando. Quería impactarla. Y tal vez algo más. Eso no era mucho pedir, ¿verdad?

"Sí, lo mismo. Me encanta que me mires."

Ella rio. "Te he estado mirando por mucho tiempo."

Sonreí. "Sé que sí."

"Ugh, no así, idiota. Quiero decir, jugando football."

"Eso también."

"Eres incorregible."

"Sí pero te gusto de esa manera." Lo hacía. Podía oírlo en su voz.

"Me iré antes de que tu cabeza se agrande."

"Es bastante grande, pero lo sabes. La viste." No podía evitarlo.

"Sigue hablando y no la veré pronto." Ella me amenazó.

Comencé a sudar ante la idea. "Okey, me portaré bien."

"Cuento con eso." Ronroneó. Espera, ¿qué? "Buenas noches, Edward."

No era justo, pero supongo que me lo merecía. "Buenas noches, chica reed."

Colgué y ya la extrañaba. Era raro. Nunca había hablado con una mujer por horas como esos maricas lo hacían. Yo las llamaba, les decía cuando quería verlas para coger y listo. Pero me gustaba hablar con ella. Me ponía a prueba. Todavía no entendía por qué estaba tan molesta por la fotografía. ¿No quería aclamarme? ¿Tenía algún tipo que no quisiera asustar con un poco de competencia?

Tomé mi teléfono de nuevo y busqué mis contactos. Quería ver por qué se había asustado. Nuestro equipo tenía un tipo especial, a quien llamábamos cuando necesitábamos algo. Encontré a Felix y lo llamé.

"Cullen, por favor dime que no te arrestaron la noche antes del juego más importante de tu vida."

Buen saludo, idiota. ¿Alguna vez me metí en problemas? No, sabía lo que estaba en juego. "Relájate Felix. No estoy en problemas."

"Bien. Mi corazón se detuvo por un momento. Tengo suficientes tipo para monitorear en el equipo sin tener problemas contigo. ¿Qué es? ¿Una chica que se rehúsa a dejarte luego de que te la cogiste?"

¿No era tan inteligente? "No, sabes que no traigo chicas a mi habitación." Era cierto. Si me cogía a alguien en el viaje, iba a sus habitaciones. Así podía terminar con ellas cuando quisiera.

"¿Entonces que necesitas?" El ex policía era un dolor en el culo.

"Necesito que me consigas una copia del periódico universitario de hoy."

Hubo una pausa. "¿Qué? ¿Para qué diablos lo necesitas?"

¿Por qué tenía que explicarle? "Porque sí."

"No es suficiente, Cullen."

¡Joder! "Está bien. Hay fotografías mía y de una chica y quiero verlas."

"¡Dios! ¿Es un escándalo? Sabes que todavía está la votación abierta para el Heisman. ¿Te cogiste a la hija del presidente?"

Rodé mis ojos. "Sí, Felix. El maldito periódico universitario tiene fotos sexuales mías y de la hija del presidente de la universidad. Es la copia más vendida de todos los años. ¿Qué diablos te pasa?"

"Lo siento. Tengo que pensar en lo peor cuando se trata de ti. Si supieras la mitad de las mierdas de tus compañeros de equipo…"

"Sí, Felix, eres el hombre. ¿Puedes conseguir que alguien te pase una copia por fax?" Tendría que llamar a Shorty. Ella lo hubiera hecho con menos histeria. Pero la chica reed se hubiera enterado.

"Sí, estoy en eso. Tendré algo en poco tiempo."

"Gracias." Corté el teléfono y ordené servicio a la habitación. Estaba hambriento luego de todo lo que había hecho.

Hubo un golpe en la puerta quince minutos después. Le abrí la puerta a Felix. Tenía unos treinta años y estaba tan formado como nosotros físicamente. Me sonrió y me dio el periódico. "Es caliente."

"Sí, lo es." Lo tomé pero no lo miré, no hasta que estuviera solo.

"Disfruta." Me dijo, girando y caminando abruptamente. Qué diablos.

Cerré la puerta y miré el periódico. Felix amablemente había colocado mis fotos y las de Bella arriba. No sabía cómo había obtenido las fotos tan rápido pero supongo que por eso le pagaban.

En la primera fotografía estaba contra Bella en el suelo y ella tenía razón, la estaba mirando hambrientamente. Sus manos estaban en mi camisa y sabía que después de eso nos habíamos besado. Tal vez no quisieron publicar esa fotografía para no matar al público femenino.

La segunda fotografía… oh. Por eso no quería que la viera. Me senté en mi cama y la miré. Allí estaba, en mis brazos, lo cual no era nada del otro mundo. El problema era la mirada en mi rostro. Lucía… ¿qué diablos era eso? ¿Contento? Esa palabra nunca se había aplicado en mi vida pero tenía una sonrisa tonta en mi rostro y mis ojos en ella. Bella miraba a los músicos pero sonreía suavemente y sus ojos lucían desenfocados, soñadores o algo así. Nuestras manos estaban enlazadas y yo la sostenía. Lucíamos como una pareja ena… no, ese era un pensamiento peligroso. Como una pareja que se miraba mucho.

Una pareja. ¿Era la mitad de una pareja ahora? ¿Después de una cita? Era putamente ridículo. No, era el momento de novela. Que la chica reed me haya besado y disfrutar de su compañía. Estaba sorprendido. Eso era todo. Sí.

Guardé las fotografías en mi bolso. Necesitaba comer y dormir. El juego obviamente me estaba afectando y estaba viendo cosas. Mañana por la noche recuperaría mi perspectiva. Mañana por la noche, con Bella. Joder. ¿Qué estaba pasando?

Xoxoxoxoxo

Esto era todo. Estaba en el Estadio Alltel jugando frente a mi gente. Mi ciudad. El lugar estaba lleno y los Nole fans sobrepasaban a los Hokies en gran cantidad. Me gustaba eso. Me gustaban mis chances. Me pregunté dónde estaba la chica reed. Me había perdido el número de entrada gracias a que el entrenador me había hecho correr durante las jugadas.

Estaba calentando mi brazo, tirándole pases a Garrett, cuando Jasper corrió a mi lado. "¿Estás listo, hombre?"

Lo miré. Por primera vez, sus ojos eran azules claros. "Lo estoy. ¿Y tú?"

Asintió. "Sí. Déjame jugar un rato. Un poco de exposición en TV nacional no me dolerá."

No, claro que no. "Apróntate para el tercer cuarto." Le dije.

Él rio. "¿Sí? ¿Crees que lo tendrás tan pronto?"

Sonreí. "Sí. Siempre y cuando tu defensa haga su trabajo y me deje estar en el campo."

Sacudió su cabeza. "Sólo tú puedes pensar que puedes anotar tanto con una de las mejores defensas del país."

"Hey, hombre, si no crees que puedes, entonces no estás listo para tomar mi equipo el próximo año. No tiene sentido estar con un equipo en el campo que no crees que puedes dominar."

Él lucía tímido. "Okey, tienes razón."

"Claro que sí." Le di la pelota y lo miré pasársela a Garrett. "Hey, ¿has hablado con Shorty hoy?"

"¿Sí, por qué?"

En verdad no lo sabía. "Me preguntaba si habías actuado diferente ahora que no estabas drogado."

Él rio. "¿Qué, como que mágicamente no me gustara más? No, hombre, no funciona de esa manera."

¿Cómo funcionaba? "¿Cómo puede gustarte tanto tan de pronto? Ni siquiera conoces su apellido."

Jasper se encogió de hombros. "Cuando lo sabes, lo sabes. ¿Quién dice que tiene que haber algún tiempo límite? A veces sólo encajas con una persona. Y es Brandon."

Reí. "Ese es un nombre de varón." Me miró perplejo y le expliqué. "Cuando te pregunté por primera vez si sabías su apellido me dijiste que tenía nombre de varón. Luego dijiste que no importaba porque sería Whitlock."

Él sonrió. "Y así será."

Joder. ¿En verdad? "¿En verdad crees que te casarás con esa chica?"

"No, hombre." Gracias a Dios. "Sé que lo haré." Dios. "Ella es para mí." Rio. "Un día dejaré de fumar marihuana porque ella lo odia." Sus ojos brillaron. "Todavía no. Necesito hacerla trabajar un poquito." No sabía si él era estúpido o más inteligente de lo que parecía. Temía que fuera lo último.

"¿Cómo lo sabes? Quiero decir, ¿es un sentimiento?"

Jasper me dio el balón de nuevo y lo tiré. "Dime algo, Edward. ¿La puedes quitar de tu mente?" No quería responder eso. "¿Sabes su apellido?" Sí, era Swan. "¿La ves a la noche cuando cierras tus ojos?" Sí, pero eso era porque la deseaba. "¿Estás pensando y hablando sobre ella ahora en vez de concentrarte en el juego más importante que has jugado?" Joder. Él sonrió. "Sí, eso creí. Lucharás por un tiempo pero es lindo ver que te gusta una chica por primera vez."

No era lindo. Era horrible. Ella estaba aquí, en algún lado, y no podía verla. Quería verla antes de jugar. Miré hacia donde estaba la banda pero no pude verla. Esos ridículos sombreros me dificultaban reconocerla.

"Esto apesta." Murmuré.

Jasper rio. "Sólo si no estás en la misma página, y por lo que he visto, ese no es el caso. La verás más tarde. Es tiempo de patear algunos culos ahora."

Cierto. Tenía un juego que ganar. Luego vería a la chica. Ignoré la adrenalina que corrió por mi cuerpo cuando pensé eso. Era el juego lo que lo causaba. Tenía que serlo.

Xoxoxoxoxoxox

Ellos eligieron jugar defensa primero. Me encantaba. La mayoría de los equipos prefería tomar el balón en la segunda mitad, pero yo no. Quería comenzar a ganarles. La patearon y fue touchback así que obtuvimos la pelota en los veinte. Las ocho yardas jugarían sucio.

Fui detrás de mí línea y comencé a gritar órdenes. Tenían una defensa básica de cuatro tres pero veía que las esquinas subían. El juego comenzaba. No tendría tiempo para tirar una bomba en esta primera jugada, pero estaba bien. Le di un pase a Garrett. James iría lejos. Eric sería un señuelo y una posible jugada si la defensa iba hacia G. Grité la jugada y la pelota pegó en mi mano. Di tres pasos y vi que Garrett hizo lo suyo. Tiré la pelota y él la tomó y comenzó a correr. Lo atraparon en la mitad del campo. Diablos, sí, una tomada de treinta yardas.

Mi próxima jugada fue rápida hacia James en la línea de juego. Era la jugada por la cual los Patriots se habían hecho famosos. Nadie lo hacía tan bien como Brady y Welker. Bueno, excepto por Hunter y yo. Él corría hacia la esquina y estaba fuera de la zona antes de que la mitad de la defensa girara para correr hacia él. Hicimos el punto extra mientras iba hacia nuestro sonriente entrenador.

"Buen comienzo, hijo." Lo había sido. Me pregunto qué habría pensado Bella. Me senté en el banco y Jasper se sentó a mi lado.

"Que jugada. Casi lo hiciste parecer fácil."

Me encogí de hombros. "Fue fácil." Conocía su defensa. La había estudiado una y otra vez. Sabía por las jugadas que iban a correr tan pronto como lo hicieron.

Nuestra defensa jugó y tuve la pelota en la dieciocho esta vez. Lo saqué con un pase corto hacia atrás. Luego envié a Garrett lejos y él marcó a Hawkins en la zona final por otro TD. Dos posesiones, dos touchdowns.

Era 24-3 en el medio tiempo y me detuve mientras caminaba hacia el vestuario. La banda estaba en el campo e intenté encontrarla. ¿Estaba contenta? ¿Orgullosa de mí? Los malditos que tocaban la tuba bloqueaban mi vista y tuve que rendirme y seguir. Luego del juego.

El entrenador nos dio un discurso y volvimos al campo de juego. La banda ya se había ido, desafortunadamente. Comencé a calentar de nuevo cuando una voz fuerte salió del parlante. "Damas y caballeros, tenemos un anuncio especial. ¿Podrían prestarle atención a la pantalla gigante?"

¿De qué iba todo esto? Seguía tirando pero mi cuerpo había girado para poder ver lo que estaba pasando. Probablemente un concurso sin gracia. De repente, había corazones rosas en vez de íconos de football, lo cual era putamente errado. Luego un arcoíris cruzó la pantalla y mi corazón se detuvo. Oh, no. Mierda, no podía serlo.

Pero lo era. La próxima cosa que supe, el rostro de mi hermano sonriendo apareció en la pantalla. Estaba vestido con traje y sostenía rosas. También, ridículamente, tenía un gran corazón rojo en su manga. Jasper vino a mi lado, con su mandíbula colgando. "Mierda."

"Rosie, espero que estés en casa mirando esto. Fui un tonto. Lo sé y lo sabes. Pero nunca te hubiera engañado. ¿Cómo pudiste creer mi mentira? No hay nadie mejor que tú en todo el mundo. Tenía lo mejor, nunca me conformaría con nada menor. Así que aquí estoy, con el corazón entre mis manos." Hizo un gesto. "Y mostrándote el mundo donde pertenezco. Incluso si decides no perdonarme, estoy hecho. Eres la única chica a la que he querido. No me rendiré. Haré lo que quieras si decides darme otra chance. Sé mi chica. Sé mi esposa. Lo que quieras, porque eres mi vida. Te amo."

"¿Qué mierda está pasando?" Pregunté a nadie en particular.

"Creo que le propuso matrimonio." Le dijo Jasper. "¿O no? Supongo que dijo que haría lo que quisiera." Asintió lentamente. "A las chicas les gusta eso."

"¿Él sabe que ella no está aquí, verdad? ¿Alguien le dio el canal para decirlo? ¿Y si no está mirando?"

"Ali está mirando. Ella se lo mostrará a Rose. Maldición, es increíble. Tendré que pensar en algo así cuando le proponga matrimonio."

Dios. "Ya la llamaste esposa, dudo que necesites hacer algo ridículo." Y público. Dios. Estaba mortificado por ser su familiar. La multitud estaba aplaudiendo. Me pregunté qué mierda estarían pensando mis padres. Y la chica reed. Dios, ¿esperaba que hiciera algo similar? El infierno se congelaría antes que hiciera algo así en público. Un corazón en su manga. Dios.

Sacudí mi cabeza e intenté concentrarme. Tenía un juego por ganar. Este romance no era yo. Quería besar a la chica reed y que tal vez me la chupara. Que esos idiotas se preocuparan por el matrimonio. Matrimonio, por Dios. Que par de idiotas.

Xoxoxoxoxo

Fue tal como lo dije, bueno, casi. Jasper tuvo la pelota cuando faltaban tres minutos para empezar el tercer cuarto. Íbamos 38-10. Ni siquiera él podía cagar una jugada como esa. Y no lo hizo. Obtuvo un TD propio y terminamos ganando 45-20. ¡Iríamos al juego del campeonato nacional en el Sugar Bowl! Lo había hecho.

Luego de la mini celebración con mi equipo, hice la ruta de las entrevistas y pretendí no saber si ganaría el Heisman. Luego fui a mi casillero y le envié un mensaje de texto rápido a la chica reed para que me esperara en la entrada sur del vestuario. Me duché y me puse unos jeans, y una remera azul que se ajustaba a mi cuerpo. Necesitaba lucir bien para la fiesta de la victoria, ¿verdad?

Tomé mi teléfono y mi billetera y salí del vestuario. Había más prensa allí, acorralando a mis compañeros, gritándome preguntas. Sentí una vibración de mi izquierda, giré y allí estaba. La chica reed estaba recostada contra la pared usando una blusa color vino y una falda negra. Sus sexys ondas marrones caían sobre sus hombros. Le sonreí ante su intento de apoyarme.

"¿Usando mis colores?" Le pregunté una vez que pasé los cuerpos entre nosotros.

Ella sonrió. "Supuse que era lo menos que podía hacer."

"Lo menos. ¿No tengo un beso de premio?"

Ella rio. "¿Creí que era un beso para la suerte?"

"Sí, pero no te vi antes del juego, así que me lo debes." Ella lucía tan putamente bien. Me pregunté cuan pronto podía dejar mi propia fiesta.

Ella miró a la prensa que todavía estaba allí. "Hay muchas cámaras."

"¿Y? Ya nos han atrapado una vez." Frunció el ceño y me resigné a esperar hasta tarde. "Okey, vamos."

Comencé a caminar hacia la salida pero ella tomó mi brazo. "¿Edward?"

"¿Sí?" La próxima cosa que supe, me acorraló contra la pared, y mi cabeza se acercó a ella. Sus labios estaban en mí. La besé fuertemente y apreté su cintura. Ella se movió contra mí. Sus senos perfectos contra mi pecho.

Nos besamos por un tiempo antes de separarnos. La miré. "Wow."

Ella sonrió. "Hacia la victoria van los malcriados."

"¿Cuánto me malcriaras?" Necesitaba saber ya que mi verga dolía.

Ella se encogió de hombros. "Supongo que lo sabremos más tarde."

Joder, sí. Esta noche sería épica. Me encantaba ganar dentro y fuera del campo de juego. Le di mi mano y ella enlazó sus dedos con los míos. "Vayamos a descubrirlo entonces."