TITULO: Dreams

Capitulo: Viaje

Serie: Yu-Gi-Oh!

Resumen: Este es el comienzo de la más tierna historia de amor. Los años en la Universidad son gloria para quien compartió la más infinita felicidad...y también la más desgarradora desdicha.

Pairings: S/J Y/YY

Category: Slash/Yaoi. Angs, Drama, Romance, Humor.

Raiting: PG.

Disclaimer: Yo no poseo a los personajes de Yu-Gi-Oh, pertenecen a sus creadores y respectivos socios comerciales. Esta solo es una historia escrita de fan para fans, sin fines lucrativos.

Lo único mío es la historia y OCC (Personajes originales).

De todas maneras si te gusta la historia y quieres publicarla, te pediría que antes lo consultes conmigo.

CAMPAÑA LE FAY No permitamos que el PLAGIO se lleve nuestro trabajo, así que si conoces una historia Robada, por favor denúnciala a sus respectivos dueños. No es justo que nuestras horas de dedicación se vayan a la basura y se vean inmiscuidas en una total falta de respeto para el Autor y los lectores. Entre más luchemos, más saldremos adelante. ALZA LA VOZ, NO TE QUEDES CALLADO ANTE EL PLAGIO.

Tiempo: En calidad de Universo Alterno.

FLASH BACK

Lugar: Japón

FEEDBACK: unos fuertes brazos aferrando su cintura. El cálido abrazo era tan reconfortante que solo atinó a unirse más a él.

Todo era perfecto. Más que perfecto y aunque se encontrara aun más dormido que despierto sabía que no podía pedirle más a la vida.

-¿Ya estás despierto?. Un susurro estremecedor en su oído.

-Más o menos. Respondió, sintiendo un poco ronca la voz.

-Eres un perezoso.

-Hay, ya se. Pero eso es nato en mí.

Una risita contagiosa y después un beso en su cuello fue el más perfecto despertar que jamás hubiera deseado.

-¿Cómo amaneciste?.

Se giró para encontrarse las orbes azules de su amando, quien le observaba tan atentamente como hasta ese momento se daba cuenta.

-Mmmm…muy feliz. Sonrió, besando con sencillez y absoluta felicidad los labios de la persona que más amaba en esa vida.-¿Y tú?.

-Digamos que jamás pensé en la posibilidad de despertar contigo de esta manera, pero desde que te conozco….ya todo es posible.

El humor característico de su Seto Kaiba.

Suyo. Joey ya podía pronunciar ese simple vocablo con más confianza. Sin miedo a imaginar que pensaba de más.

-Nunca cambias, Kaiba.

-¿Quieres que lo haga?. Amenazó el castaño, revolviendo los lacios cabellos rubios de su amante.

-Oh no. Por supuesto que no quiero que cambies. Si cambias, ¿Quién me va a hacer el amor cómo tú me lo haces?.

Seto rió, robándole un beso a su sonriente amante.

-Ahora conozco tus conveniencias, Wheeler.

-Si ya sabes cómo soy. ¿Para que preguntas?.

-Incorregible.

-Tal vez.

Más risitas y aunque jamás lo habría creído posible, Seto Kaiba se sintió tremendamente feliz por despertar al lado de ese rubio gracioso que le había robado más que el corazón.

La madrugada de ese día había sido excitante. Se habían amado con mucha más intensidad que la acostumbrada, pues se habían entregado el corazón y el alma.

Ambos estaban enamorados y a opinión del empresario, nada, absolutamente nada podía ser mejor.

-Hoy organizan una comida. Para lo de la obra. ¿Quieres ir o voy yo solo?. Indagó el rubio, acurrucándose en el pecho del castaño.

-¿Y si no vas?.

-Bueno, yo quería ir pero siempre existe la posibilidad de que encuentre algo mejor que hacer.

Joey y su característica sensualidad. Sus gestos eran adorados por muchos pero acariciados solo por el ojiazul, quien sonrió a la propuesta de su compañero.

-Bueno, no se si pueda haber algo mejor que ofrecer pero…¿Qué tal si lo descubrimos?.

-Me parece perfecto.

Y a pesar que hacía escasas horas habían caído rendidos en el lecho de amor, los besos y sonrisas no podían terminar pues se amaban, se amaban tanto como ningún ser humano en la tierra podía comprender.

Era un amor diferente pero tan profundo y sincero que la individualidad de uno no terminaba hasta que el otro lo decidía.

Eso lo habían descubierto apenas a escasas horas, dónde se habían entregado completamente a ese amor que su corazón gozaba con plenitud.

Tiempo de amor. Tiempo de paz y de realizar cosas nuevas.

Cuando Yugi arribó a su casa después de haber dejado a Yami con su familia, se percató de que algo bastante extraño ocurría en su hogar.

-¿Abuelo?. Llamó cuando hubo llegado hasta la habitación del hombre.

Los cabellos grises de Salomón se asomaron solo un poco por detrás del armario, pero su voz paciente no se escuchó.

-Abuelo. Llamó con más decisión, esperando que el anciano no lo sacara de su habitación.

-Me voy. Anunció el hombre, cuya valija hecha constataba sus palabras.

-¿A dónde?. Indagó el tricolor alarmado. Su abuelo jamás había vuelto a viajar desde que él estaba a su cuidado.

-A Perú. Hay una excavación en las ruinas Mayas que requieren de mi experiencia. Fue lo único que indicó el hombre, antes de extraer de un cajón su pasaporte.

Yugi entonces se sintió desplazado.

-Abuelo, necesitamos hablar.

Pero el hombre no lo atendió. Simplemente tomó su valija y salió de su habitación. El tricolor supo que el anciano aun continuaba enfadado con él.

Por eso lo siguió hasta la planta baja. Debía solucionar esa situación.

-Abuelo, realmente necesitamos hablar.

-No tengo tiempo. Mi avión sale en cuatro horas y necesito estar ya en el aeropuerto.

-Abuelo. Gimió Yugi tras sentirse realmente ignorado por su único familiar.

-¿Qué está realmente sucediendo?. Tú ya no aceptabas expediciones así como así. ¿Qué ocurre?.

-Tú lo haz dicho, no aceptaba. Ahora es diferente. Indicó el anciano tras comprobar que no olvidaba nada.

Pero Yugi no planeaba dejarlo ir así como así. Antes detenía el avión que dejar ir a su abuelo.

Por ello se colocó entre la puerta y el hombre, quien por primera vez lo miró a los ojos.

-Hazte a un lado. Realmente voy tarde.

-No hasta que hablemos.

-Yugi, no seas infantil. Reclamó el anciano con molestia.

-Pues tú no te estas comportando realmente como un adulto.

Las palabras hicieron enfadar al hombre, quien dejó su valija en el piso y enfrentó a su nieto.

-De acuerdo. ¿Quieres hablar?. Hagámoslo y comencemos haciéndolo con ese…muchacho que te lavó el cerebro.

Certero y concreto. Así era su abuelo.

Yugi suspiró. Amaba a su abuelo sobre todas las cosas, pero no iba a permitir, ya no más, que se interpusiera en su vida.

-Yami, abuelo, se llama Yami y es mi novio.

-Lo que sea. Exclamó exasperado el hombre.-Hablemos del cómo solo está jugando contigo. No vengas a mi cuando te deje destrozado el corazón.

-Yami no es así. Defendió el tricolor.

-Lo es. Yo conozco a los de su clase. ¿A caso ya te habló de su "linda" vida?.

Yugi entendió que su abuelo había mandado a investigar al egipcio. Razonable si comprendía los cuidados que deseaba darle, pero demasiado para su dignidad.

-Abuelo, no creo que indagar sobre la vida de Yami sea bueno.

Salomón bufó irónico.

-Lo digo en serio abuelo. Yami es una buena persona. No es perfecto, pero me ama y yo lo amo a él.

-Realmente no entiendo cómo teniendo a tantas otras personas a tú alrededor, tuviste que fijarte en ese…ese…muchacho.

-Porque él es el indicado. Por eso abuelo y tienes que comprender que pienso pasar con él toda mi vida.

-Eso es mucho tiempo. Enfatizó el anciano cruzándose de brazos.-Te doy medio año.

Yugi sabía que su abuelo solo deseaba lo mejor para él y que Yami nunca le había agradado por las cosas que había investigado. Lo entendía, pero ya no era un niño y estaba enamorado.

-Yami me contó su pasado, abuelo y anoche me presentó a su familia. Si sabes algo que yo no, entonces dímelo.

Salomón jamás había mirado tanta decisión en su nieto y le sorprendió bastante el saber que Yugi estaba dispuesto a todo con tal de defender a su pareja.

Ciertamente el pasado del egipcio no era muy bueno y al parecer su nieto lo aceptaba.

Su plan de manchar al egipcio, se había desmoronado.

Así pues como quien pierde una contienda, se dejó caer en el sofá, sabiendo que había perdido lo que más amaba en esa vida.

-Primero tú madre y ahora tú. ¿Qué es lo que sigue?.

El doloroso mormullo destrozó a Yugi quien se inclinó frente a su abuelo para tratar de solucionar las cosas.

-Él no va a lastimarme, abuelo. Él me ama y anoche…anoche me lo hizo saber.

Salomón dio un suspiro. Realmente no deseaba saber sobre la intimidad de su nieto.

Yugi pareció comprenderlo, por lo que explicándose mejor le tomó de las manos para que lo viera.

-Anoche cenamos con su familia. Pronunció risueñamente.-Y me contó, delante de su padre y su medio hermano lo que él había sido y planeaba hacer después de terminar la obra.

Él me dijo. Susurró, sin que sus amatistas dejaran de brillar.-Que estaba dispuesto a renunciar a su fortuna por mí. Que me amaba tanto como jamás lo había hecho y que si tenía que empezar de cero para que yo lo aceptara, entonces lo haría. Todo por mi abuelo, todo porque me ama y no le importa el dinero o lo que este pueda implicar.

¿Comprendes?.

Yugi no sabía mentir y la emoción que no ocultaba su voz, era la viva prueba de que creía en el egipcio y que así continuaría siendo. Dependiendo de lo que él pensara.

Salomón supo entonces, que escapando o alejándose de su nieto solo lograría formar una enorme brecha entre ellos y eso era lo que menos deseaba en el mundo.

Cuando su hija había muerto, el vacío de su corazón y alma solo pudo ser restaurado con la llegada de Yugi a su vida.

El pequeño que había crecido para convertirse en un hombre de bien, era todo lo que tenía y aunque le dolía en el alma tener que compartirlo, supo, que había llegado el momento de dejarlo hacer su vida y no continuar encerrándolo en esa burbuja que durante años había construido a su alrededor.

Yugi merecía toda la felicidad del mundo y como padre que había sido y abuelo, solo le deseaba lo mejor.

El ciclo de la vida al fin y al cabo.

Con un suspiro, Salomón atrajo el delgado cuerpo de su nieto y lo abrazó con fuerza.

Yugi entendió sin necesidad de palabras que entre ellos todo estaba solucionado.

Lo que menos quería el tricolor era distanciarse de su ser más querido. Lo amaba, pero también amaba a Yami y poder compartir su felicidad con quien más quería, era lo mejor del mundo.

Al fin podía decir que su vida era cómo lo había deseado.

-¿Tratarás de aceptarlo?. Preguntó el tricolor cuando su abuelo lo miró.

-Trataré. No te aseguro nada, pero trataré.

El muchacho asintió. Con tratar se lograban muchas cosas.

-Sabes que respeto tus decisiones, aunque muchas de ellas no me gustan. Aclaró el arqueólogo, besando la frente de su nieto.-Pero de entre todas las personas que existen, ¿por qué precisamente él?. Es un antipático.

Yugi lanzó una larga carcajada. Su abuelo a pesar de todo nunca cambiaría.

-Ya te lo dije. Él es el indicado.

-Pero…

-Además. Interrumpió el muchacho con real deleite.-Si mal no me haz contado, papá tampoco te agradaba y terminaste aceptándolo de todas formas.

-Porque tú madre se obstinó. Bufó el hombre haciendo reír a su nieto.

-Y al parecer salí igual a ella.

-Si…igual a ella. Sonrió Salomón, acariciando la mejilla del muchacho que le sonrió feliz.

A partir de ese momento su vida realmente cambiaría.

-Ya no te irás, ¿verdad?.

-Realmente iba a quedarme en casa de un amigo. Pero ahora creo que ya no es necesario que me vaya.

-No, ya no. Además quiero que estés aquí para cuando Yami llegue. Voy a preparar una rica cena para los dos.

Salomón sonrió. Si, realmente la vida cambiaría radicalmente. Pero lo mejor de todo era que lo haría de la mano de su nieto y ser más querido.

Tal vez Atemu Yami no sería tan malo para Yugi. Más bien comenzaba a creer que eran el uno, para el otro.

Noa sonrió a la secretaria de su hermano cuando le llevó una taza de café. Había adquirido el maldito hábito de la familia pero no se quejaba, el café relativamente era bueno para personas como él.

Después de beber un trago del negro y agrio líquido, suspiró.

Necesitaba comenzar a poner un poco de orden en aquella oficina.

Su hermano podía ser muy obsesivo, pero cuando trabajaba descuidaba de sobre manera todo, incluyendo la ubicación de varios documentos.

-Cuando comience a trabajar aquí, esta oficina realmente cambiará.

-¿Por qué piensa que el señor Seto va a dejarlo?.

Cuando los ojos azules de Noa centellaban, solo podían indicar dos cosas: que estaba muy feliz o que planeaba algo en grande.

Ed supo que esta última opción era la que el peliazul tenía en mente, por ello solo suspiró y se acomodó de mejor forma en la silla que ocupaba.

-Oh, vamos, ¿Cuándo he fallado en algo?.

-No hablemos de eso, ¿quiere?.

-Eres un malo. Bufó juguetón el muchacho, lanzándole una galleta a su custodio.-Tú confía en mi, que en cuanto Seto se entere de lo que tengo planeado hacer…

-Va a enfadarse.

-No. Negó frunciendo el entrecejo.-Va a cooperar porque yo lo digo. Además mi coeficiente es un punto más alto que el de él.

-Si usted lo dice. Murmuró Ed, ganándose otra galleta.

-Sigue así y realmente terminaré por no dirigirte la palabra.

-Usted sabe que confío en lo que usted hace, pero a veces pienso que debería comenzar a ver más por usted mismo. El joven Seto se encuentra bien ahora. El que me preocupa es usted.

Noa quería a Ed como un padre y agradecía los cuidados que el hombre tenía con él, pero era necio, otro distintivo de los Kaiba, y no se daría por vencido hasta que realmente hiciera sus deseos.

-Tú confía en mí. Lo que hago es por mí.

-Quiero creerle. Aseguró el guardaespaldas.-Pero a veces no puedo.

El peliazul sonrió. A veces sus ideas eran caóticas, pero esa que tenía en mente valía la pena. Ya después podía comenzar a preocuparse por él, si le quedaba tiempo.

-Bueno, no hablemos de eso sino del siguiente paso. ¿Llamaste a la agencia?.

El custodio asintió, entregándole la lista que la agencia de seguridad le había dado.

-Excelente. ¿Quién es el mejor, según tú?.

Ed intuía lo que su joven amo deseaba hacer con esa lista, por eso le señaló un par de nombres.

-Bien, entonces llamaré y pediré que los envíen para entrevistarlos.

-¿Piensa contratarle un custodio a su hermano?. No creo que el señor Seto…

-No es para él. Negó el muchacho.-Es para mí.

Ed entonces realmente se sorprendió.

-¿Para usted?. ¿Pero pensé que yo…?.

-Tú trabajo es cuidar de mi hermano y lo harás aun más cuando él se vaya.

-¿Se vaya?. ¿A dónde?.

-Ya lo verás. Por eso deseo un custodio para mí.

-Pero joven Noa…

-Sin protestas. Apuntó el muchacho con un dedo.-Ya lo he decidido y fin de la discusión. Ahora, si tienes la bondad de asegurarme que estos tipos son de confianza, entonces podemos proseguir con lo siguiente.

Decisión y coraje. Así los había educado Gozaburo Kaiba y aunque Ed quiso debatir muchas cosas, simplemente se dio por vencido.

Con Noa casi nadie podía, solo temía que sus planes no fueran realmente graves cómo para que su hermano se infartara.

De ser así…el infierno sería una playa comparada con la furia del mayor de los Kaiba.

Y ciertamente Ed tuvo razón cuando Noa le comunicó a Seto que iba a quedarse en la empresa, pues ya había alcanzado la mayoría de edad y no necesitaba más de su albacea.

El castaño había gritado, discutido y fallado en sus intentos por convencer a su hermano de que necesitaba con urgencia una institución mental, Noa estaba decidido a algo y ni Seto lograría persuadirlo.

-Aprovecha el tiempo para ser libre, hermano. Te lo mereces.

-¿Y qué se supone que haré yo?.

La fúrica voz del castaño había resonado en todo el edificio. Noa realmente se había vuelto loco.

-¿Pues qué más va a ser?. Divertirte, tonto. Llévate a tú…pareja y sé feliz. Te doy un año sabático. Sonrió el peliazul, recibiendo por respuesta un potente No y un golpe en el escritorio.-No te exaltes, hermano. Es solo que ya es momento de que eche a andar algunas de mis ideas. Sabes que no voy a perjudicar a la empresa.

-Es inaudito. Llamaré al médico. Gruñó el castaño y Noa solo rió divertido.

-Oh, Seto. Realmente no se por qué armas tanto escándalo.

-¿Qué por qué?. ¿Por qué demonios va a ser?. Te haz vuelto loco.

-No, solo soy razonable. Tú haz hecho mucho por la empresa y yo quiero contribuir un poco. Solo te estoy dando la libertad que te mereces. Además…creo que estás histérico porque no sabes que harás con tanto tiempo libre, ¿verdad?.

En cierta forma era verdad, pero Seto jamás le daría la razón a su hermano. La sola idea de no hacer nada, lo trastornaba.

-Te diré una cosa. ¿Por qué no te entretienes haciendo negocios o algo así con las empresas extranjeras?. Sería bueno tener sustento económico y real por si algún día deseamos lanzar algún nuevo proyecto. Eres bueno en eso. Así te entretendrías.

-¿Pero es que planeas mandarme a Australia?.

-No precisamente ahí. Estaba pensando en Europa, hace bonito clima por esta época.

El castaño volvió a gruñir con enfado y Noa soportó la risa como un profesional.

-Cálmate hermano, no es para tanto. Solo piensa en los beneficios que vas a tener y sobre todo la compañía que tienes.

Todo al final de cuentas es ganancia para ti.

Seto tenía que reconocer que su pequeño pillo hermano tenía razón. Por cualquier lado por donde viera, el maldito muchacho tenía la razón.

Así pues, sabiendo que una vez más estaba cayendo en los chantajes de su hermano, aceptó el trato.

-De acuerdo. Pero estaré en contacto contigo.

-Claro que si. Realmente me da gusto que aceptes. Y era verdad.

-Pero Ed se queda contigo. Sentenció el castaño.

-Ah no, Ed es tú guardaespaldas.

-Pero…

-Por eso no te preocupes, yo ya tengo nuevo custodio. Así que todo solucionado. Se feliz y disfruta de la vida.

Sino fuera su hermano ciertamente odiaría al pequeño bribón, pero lo amaba, a pesar de que sus tretas eran ridículas.

Sin embargo y mirándolo por el lado "positivo", Noa había dado en un blanco difícil de rechazar.

Él y Joey necesitaban tiempo juntos y como la gira de la obra estaba cerca…si, realmente su rubio iba a entusiasmarse mucho y él lo complacería en todo lo que deseara.

Tal vez tener tiempo libre no era tan malo después de todo.

Y efectivamente, cuando Seto le habló a Joey sobre ese pequeño cambio de planes, el rubio había saltado de felicidad, comenzando a planear cosas que no tenían sentido pero que entre besos voraces, eso no importaba demasiado.

Así pues se realizó que KC quedó en manos del menor de los Kaiba, mientras el mayor vivía una vida de ensueño al lado de su amor.

Un año de viajes, de realidades palpables y de profesar un amor puro que a su retorno se pondría a prueba ya fuera para bien o para mal.

La balanza estaba dispuesta y las decisiones a solo un palmo de moverla positiva o negativamente.

Continuará….

Relativamente ahora si viene lo bueno.

Abróchense los cinturones que en los próximos chaps veremos el cómo Serenity le quita, perdón, se casa con Seto Kaiba.

Un pequeño preámbulo.

Gracias por sus comentarios y manifestaciones de ánimo, lo agradezco infinitesimalmente sin ustedes simplemente no existiría.

Sobre Amnesia, ahí va también, solo estoy atorada en una pequeña parte pero les prometo que la próxima semana sabrán algo de él.

Y sobre Volviendo a Empezar…se que no es una pareja "normal" es más, ni siquiera es tocada pero a quienes leen muchas gracias. Es realmente gratificante saber que les gustan mis locuras.

Nos estamos leyendo y ya saben, cualquier cosa estoy a sus órdenes, su amiga:

KLF