Sin embargo, al día siguiente ya lo había hecho. Cuando bajó la escalera para reunirse con su anfitrión, fue consciente de la siguiente maniobra táctica de Edward Cullen. Se había ido al extranjero en viaje de negocios y no volvería hasta la semana siguiente.

Durante esos frustrantes siete días, Melanie estuvo atendida en todo momento por el cariño y los cuidados de Esme y Alice. Bella no la oyó llorar ni una sola vez.

Con el paso del tiempo, Bella comenzó a sanar. El chichón desapareció y las magulladuras de las costillas se desvanecieron poco a poco. Incluso su estado aními co pareció haber aceptado las nuevas circunstancias de su vida.

Así se encontraba, sentada en la terraza de la parte trasera de la casa meciendo el cochecito de Melanie cuando oyó una voz a su lado.

—Tienes mucho mejor aspecto...

Bella no se dio la vuelta, pero su mano dejó de me cer el coche del bebé. Su corazón dio un brinco y de pronto se sintió tensa y temblorosa.

Por lo menos, ella pudo contestarle con voz firme.

—La semana ha sido muy larga...

—Ah... —repuso él, recorriendo la terraza—. Pen sé que lo mejor era dejarte sola para que te aclararas acerca de tu decisión.

Bella comprobó que estaba admitiendo haberse re tirado, y eso le dio una sensación de paz que aumentó cuando Edward se inclinó para ver a Melanie dentro del coche.

—Está dormida —susurró él.

Pero fue el modo de acariciarla lo que le llegó al alma a Bella.

Edward tomó una silla de la terraza y se sentó a su lado

—¿Cómo está tu muñeca? —le preguntó a ella.

—Mejor.

—¿Y las costillas?

—Cuando me río ya no me duelen —respondió Bella con una sonrisa.

Pero entonces, se arrepintió de haber sonreído, porque de pronto notó un sorprendente cosquilleo en el vientre. Edward estaba delgado y tenía un tono bronceado muy atractivo. Parecía como si acabara de aterrizar de un lugar don de el clima fuera mucho más benigno y soleado que en Inglaterra.

Bella sintió súbitamente la necesidad de tocar su rostro para comprobar lo cálido que resultaba.

—¿Dónde has estado? —acabó preguntando ella, absteniéndose de usar el tacto.

—Estás hablando como si fueras mi esposa —dijo Edward con humor.

Él se quedó observándola unos instantes. En aquel rostro, los rastros del desamparo estaban comenzando a desaparecer. Y la propia Bella era consciente de ello.

—Todavía no lo soy —adujo ella—. Y además, in cluso habría podido cambiar de idea.

—Ah, ¿sí?

Bella se vio tentada de prolongar la agonía del hombre y estuvo a punto de mentirle. Pero al final, pre firió no hacerlo.

—No.

Se hizo el silencio durante varios minutos. El bebé lanzó un gemido y Bella comenzó a mecer el coche de nuevo. Era todo tan normal...

—He estado en Grecia, con mi abuela —anunció Edward.

Por el tono de su voz, Bella supo que las cosas iban mal.

—¿Está peor? —preguntó ella.

—Está apagándose poco a poco —contestó él con una mueca—. Para que tenga la mente ocupada le he encomendado una tarea. Se va a ocupar de organizar nuestra boda. Y lo está haciendo ya...

Bella se estremeció en la silla.

—¿Nuestra boda? —repitió ella—. Pero si creí que le ibas a decir que se trataba de un hecho consumado.

—No —dijo Edward sacudiendo la cabeza—. No habría resultado tan convincente como la idea que se me ha ocurrido.

—¿Y cuál es esa historia? —sostuvo Bella tratando de no elevar la voz para no despertar a Melanie.

—Que eres joven y muy guapa... —adujo Edward.

¿Guapa? Pero como podía mentir aquel hombre con una facilidad tan sospechosa. Porque ella estaba segura de no ser guapa. Podía resultar atractiva en su mejor momento, pero nada más.

—Le he contado que hemos salido varias veces jun tos a lo largo del último año —arguyó Edward—. Pero que, precisamente porque eras muy joven, yo rompí la relación sin saber que estabas esperando un hijo mío.

Mentira número dos, pensó Edward y de pronto fue consciente de la ciénaga de engaños en la que estaba a punto de caer.

—Sin embargo, no pude olvidarte —continuó Edward—. Por eso me negué a casarme con otra mujer, estando enamorado de ti. Por eso volví contigo, y lo que sigue es obvio.

Por supuesto que lo era, pensó Bella viéndose en el papel de esa trágica joven que se había enamorado del atractivo magnate griego.

—Además, le he dado un nuevo enfoque a nuestra historia con otro fin —prosiguió Edward.

¿Y ahora qué? A Bella se le pusieron los pelos de punta.

—Y es que tú no estás del todo convencida de que rer casarte conmigo —siguió explicando el magnate—. Teniendo en cuenta que todo el mundo piensa, incluida tú, que soy un dictador, nadie va a poner en duda que te has visto obligada a convertirte en mi esposa, por el bien de nuestra hija. Lo que facilitará que nadie mur mure cuando tengas tu propio dormitorio. Yo tendré que ganarme tus afectos mientras tanto.

—Por eso encajará tan bien el hecho de que yo me marche de tu lado —finalizó Bella—. No es una histo ria muy romántica, ¿verdad?

—La vida casi nunca es romántica —dijo fríamente Edward.

Bella se quedó atónita: con unas simples palabras la había dejado repentinamente de piedra.

Bruscamente, Edward se puso de pie.

—Nos vamos a Grecia mañana por la mañana — anunció el magnate—. Ahora tengo cosas que hacer. O sea, que si me disculpas...

Hizo una leve inclinación y se fue.

Perpleja, Bella se preguntó qué era lo que estaba ocurriendo. Se pasó la siguiente media hora repasando la conversación que había mantenido con Edward tra tando de encontrar el motivo de su extraña reacción.

Finalmente, Bella decidió que la que tenía la culpa era la abuela de Edward. Con certeza, él se encontraba muy preocupado por ella.

Sin embargo, en lo más profundo de su corazón, Bella sabía que no se trataba de eso.


Si, ya se que es cortito, pero si quiero que la trama me resulte como la tenia planeada tiene que ser así, en compensación a eso mañana subiré uno más largo.

Espero que les haya gustado el cap, esta vez no deberían haber errores ni de ortografías ni de los otros, y ya comprobé que es cuando subo el cap que las palabras se separan, así q me desligo de esa culpa.

Para Merrique Anne: en mi fic estoy adaptando a Andreas con Edward (ósea Andreas es Edward)

Y para viviPatCullen: actualizo todos los días

Bue xau xau

Nos leemos pronto.

Ale.