Holaaa!! Bueno, aquí vuelvo con el... Ostras! ¿5º drabble? Ya tantos? Bueno, he estado de inspiración últimamente, así que a subir a mansalva... a parte de este, otros dos drabbles nuevos, de esos trágicos que se me dan tan bien a mí... Bueno, pues eso.

Este capi sé que tiene su gran parte de tributo al equipo 7, pero porque creo que es un punto importante en el SasuSaku. Venga, ¿quién no se ha reído alguna vez cuando Naruto intenta que Sakura le acepte una cita y ella sólo tiene ojos para Sasuke (y él la mira de reojo xD)? En fin... soy amante de este equipo. Y no soporto la idea de que toda la serie acabe mal. Circula mucha teoría de que al final mueren todos y no sé quién las habrá difundido... (tralalalala). Así que queremos final feliz: Sasuke vuelve a Konoha y su clan renace a lo bestia gracias a Sakura. Kukukuku... Algún día escribiré un lemmon, SURE! Bueno, sin más... Un beso!!


Welcome.

La noche se presentaba tranquila. No había nubes en el cielo, y reinaba una gran Luna llena. Cerca de allí se escuchaban algunas grescas nocturnas entre gatos, y se veían las luces del centro de la aldea.

Sin embargo, la incertidumbre era lo único que se respiraba en el ambiente.

-Sakura. –La aludida se giró, pero sin despegarse de la ventana, para mirar a su madre.- Cariño, ya es tarde. Deberías dormir.

La pelirrosa le dedicó una sonrisa a la mujer.

-No puedo dormir.

La mujer suspiró y entró en el cuarto de su hija. Ella había vuelto de nuevo la cara hacia el cielo estrellado, y no se dio cuenta de que su madre observaba con tristeza el retrato de la mesilla de su hija, la foto con su equipo. Al completo.

Rodeó a su hija con los brazos y le infundió el calor como sólo una madre sabe hacer.

-Tranquila, hija. Ya verás como vuelven pronto.

"Y de nuevo con las manos vacías", pensó. Pero sin embargo no dijo nada.

-Mamá… Tengo un… presentimiento…

-¿Malo?

Su hija negó con la cabeza, aunque no muy segura.

-En realidad no lo sé. Simplemente… sé que va pasar algo. Y me gustaría estar preparada.

-Oh, vamos, cariño. –Le apartó un mechón del cabello y se lo colocó detrás de la oreja.- Sólo estás molesta porque te tuviste que retirar de la misión.

Sakura chasqueó la lengua, y su madre supo que había metido la pata.

Una semana antes, el equipo de Kakashi había salido hacía otra misión. Habían recibido cierta información que podría haber estado vinculada con el antiguo integrante del grupo, y no querían desperdiciar la oportunidad de volver a intentarlo.

Como esta vez la misión presentaba cierto riesgo, además de Yamato y Sai también había ido el propio Kakashi. Naruto y Sakura terminaban de formar la comitiva.

Pero la misión no había sido fácil. Habían dejado a Sakura fuera de combate tres días después de salir de la aldea, en una emboscada. Sólo ella y Sai resultaron heridos de gravedad.

Sakura presentaba síntomas que perfectamente podrían haber sido de un traumatismo craneal, por lo que el equipo decidió que lo mejor era que volviera a Konoha para que le hicieran una revisión.

Pero no podían abandonar la misión.

Finalmente, y pese a pesar de las protestas y llantos de Sakura, la decisión del líder fue rotunda, y el resto la apoyaba: Sakura volvería a la aldea, acompañada por Sai, que tenía el brazo derecho roto, con el que pintaba y hacía su ninjutsu.

Así habían llegado de nuevo a Konoha, hacía dos días.

Al final la lesión de Sakura no fue nada grave. El brazo de Sai aún se estaba recuperando. Y por esa razón no les habían dejado retomar la misión. Y para Sakura sola sería demasiado peligroso.

Así que ahí estaba. Agobiada por su madre, que era incapaz de comprender a una ninja. Y además adolescente.

Además hacía poco que habían llegado rumores de una encarnizada batalla que se libraba cerca del destino de su misión. Y ni ella ni nadie tenía ninguna duda de que aquella enorme masa de chakra rojizo que peleaba era Naruto. La pelea era lo suficientemente seria como para que Naruto se hubiera visto obligado a controlar el chakra del Kyuubi. Y eso no era nada bueno.

Al final su madre consiguió convencerla de que se metiera en la cama e intentara dormir.

Lo hizo, a regañadientes. Aunque al final le venció el cansancio, y cayó en picado directa al mundo de los sueños, donde el tiempo no había pasado y ella seguía siendo feliz… como hacía tanto tiempo.

Despertó con la temprana claridad del día. El Sol aún no había salido, pero su luz ya se oteaba en el horizonte. Y abrió los ojos repentinamente.

"¡Ya vienen!"

No sabía por qué pensaba eso, pero lo sabía.

"¡Ya vienen!"

Se levantó a toda prisa y se vistió. No cogió siquiera la bandana al salir de casa. Corrió hasta las puertas de Konoha.

Allí encontró a Sai.

-¿Sakura-san?

Ella se plantó a su lado, sin una sola palabra. Unos minutos después, el primer rayo de Sol iluminó a los que venían por el camino.

Kakashi estaba sonriente, pero con algunas heridas. Yamato estaba claramente exhausto, y lo primero que haría nada más llegar a la aldea sería echarse una buena siesta.

Una lágrima cayó por el rostro de Sakura.

Las dos personas que iban delante sonrieron a su vez, aunque sonrisas totalmente diferentes. Una de alegría, del trabajo bien hecho, de una promesa cumplida; la otra de satisfacción, de altanería, de "sigo siendo el mejor". Pero era su sonrisa después de todo.

Su brazo descansaba por detrás del cuello de su compañero, que le sujetaba por la cintura, ayudándole a caminar.

Sai sonrió, pero ella apenas se dio cuenta.

Sólo espero a que traspasaran las puertas y quedaran frente a ella.

El rumor de la llegada del vengador se había extendido rápido, y una pequeña multitud se había congregado en forma de semicírculo alrededor de ellos. Reconoció una exclamación de Ino, aunque le parecía tan lejana. A Hinata llamando a Naruto aliviada por encontrarle sano y salvo. Lee proclamando la fuerza de la juventud. Los ladridos de Akamaru. Estaba segura de que todos estaban allí. Y le daba igual. A sus ojos sólo existía una persona: Uchiha Sasuke.

"El vengador ha vuelto."

"Uchiha está en la aldea."

"Han capturado al traidor."

Naruto dejó que Sasuke se mantuviera en pie por sus propios medios y con las pocas fuerzas que le quedaban después de la ardua batalla.

Sakura corrió hacia él y se lanzó a abrazarle, llorando de alegría.

Se colgó de su cuello, y para sombro de todos le besó.

Juntó sus labios con los de él, y ya no quiso despegarse de ellos. No quería abandonar esa sensación.

Por fin después de tanto tiempo esperándole podía demostrarle que le quería.

La multitud ahogó una exclamación cuando los brazos de Sasuke rodearon la cintura de Sakura y correspondió a su beso.

Tal vez él también había estado esperando el momento para demostrarle que la quería.

Sakura se separó de él, aunque el chico no retiró las manos de su cintura. Se miraron durante unos instantes, y Sakura deslizó una de sus manos hasta la mejilla pálida de Sasuke, mientras aún dejaba que por las suyas corrieran las lágrimas.

-Bienvenido a casa.

Sasuke sonrió, y abrió uno de sus brazos para acoger a Naruto en el grupo, que se había acercado y le miraba con mala cara.

-Ya me encargaré de ti más tarde.

-Hmp.

Sakura abrazó también a Naruto con uno de sus brazos y soltó una carcajada. Kakashi se acercó y colocó una mano en los hombros de sus dos alumnos.

-Parece que ahora somos más que amigos.

-Siempre hemos sido más que amigos. Somos el Equipo 7, ¿no?

Todos miraron a Naruto y se aferraron con fuerza los unos a los otros.

-Bienvenido, Sasuke.

Él miró a su mentor, y seguidamente su vista voló hasta Sakura, que también le observaba con los ojos brillantes. Ambos sonrieron, y Sakura se deshizo del abrazo para volver a besar a Sasuke. Él volvió a corresponderla, con más ansias aún de besarla.

Escuchó reír por todas partes. Con Sakura entre sus brazos y sus amigos al lado.

Aquello sí que era una bienvenida.


Nain... Que potito es todo...

Muchas gracias po sus reviews, se agradecen . Y se aceptan ideas para los siguientes. Creo que lo cerraré a los 20 o así. Bueno, como creo que no tengo más que decir, me voy despidiendo.

Sayoo!!