¡Hola! *Aoi la loca llegó* ¡Wuuuu! ¡10 reviews! ¡Muchas gracias! Bueno, aquí está el epílogo que prometí, muchas gracias por continuar leyendo hasta aquí ¡Los amo!
Advertencias: YAOI, MADAZETSU
Disclaimer: Naruto y los personajes que aquí aparecen son propiedad de Masashi Kishimoto *Excepto Ryu y Nadeshiko, Ellos son míos*
Epílogo
En la pequeña sala del departamento del Uchiha, éste y su novio se encontraban sentados en el sillón, abrazados, viendo un poco de televisión, solo un poco porque en realidad estaban recordando sucesos pasados.
—Aún recuerdo tu fiesta de cumpleaños, ese fue el día más maravilloso de mi vida, ese día te hice mío—Dijo Madara abrazando más fuerte a Zetsu para acercarlo más a él.
—Y el día en que mentí de la peor forma a mis padres—Continuó mientras sonriendo el peliverde.
Flashback
Cuando ambos terminaron de bañarse, se vistieron y rápidamente regresaron a la fiesta, sigilosamente se adentraron en la casa, parecía que no se habían dado cuenta, o quizás dieron por hecho que estaría por ahí hablando con su profesor, era eso o su familia y amigos eran realmente despistados. No pasó mucho hasta que la albina entró a la casa encontrándose con su hijo y el Uchiha.
—¡Zetsu! Te estábamos buscando ¿En dónde estabas? —Preguntó Nadeshiko preocupada.
—Es que el profesor Madara me iba a dar su regalo y nos metimos a la casa, hemos estado aquí todo este tiempo—Mintió tratando de sonar natural.
—Pero ya te había buscado aquí—Dijo un poco confundida.
—Posiblemente no buscaron bien—Sonrió inocentemente mientras Nadeshiko lo miraba con escepticismo.
—Lo siento Nadeshiko, la próxima vez que decida robarme a Zetsu un rato te avisaré—Dijo esta vez Madara sonriendo a la pelinegra, quien estaba dispuesta a creerse esa historia suspiró.
Después regresaron los tres a la fiesta en donde Zetsu no se salvó de ser ''amorosamente'' regañado por sus amigos y su padre.
Fin Flashback
—Esa vez pensé que no me salvaba, por suerte mamá ya no insistió—Sonrió divertido el chico.
—Al menos Nadeshiko no es entrometida, aunque pensaba que no se iba a creer la historia—Dijo Madara levemente perturbado ante el recuerdo.
De pronto un programa empezó, una novela dramática y la trama les recordó ciertos sucesos no tan pasados.
—Este programa me recuerda cosas—Dijo Zetsu acurrucándose más en el pecho del mayor mientras este aún lo abrazaba fuertemente
—A mi también, aún recuerdo cuando les dijimos a tus padres sobre lo nuestro—Dijo Madara sintiendo un escalofrío, a lo que el menor solo rió.
Flashback
En un sillón de la residencia de la familia Zetsu (como la llamó Madara), se encontraban sentados la pareja de novios completamente nerviosos, sí, hasta Madara. Frente a ellos -también sentados- se encontraban los padres del menor mirándolos con algo de confusión e impaciencia.
—¿Y bien? ¿Qué es lo que querían decirnos? —Fue Nadeshiko la que rompió el silencio.
—B-bueno… es que…—El menor no sabía ni cómo empezar, sabía que iba a ser difícil pero esto era demasiado.
—No nos tenga así ¿Pasó algo? —Preguntó Ryu esta vez.
—Zetsu y yo queríamos darles un anuncio—Dijo Madara tomando la mano de Zetsu, a lo que los mayores miraron sorprendidos.
—Madara y yo somos… n-novios—Tartamudeó con nervios el pobre chico.
Unos instantes después se veía a una furiosa albina con unas tijeras en mano, Madara acorralado en una esquina y los peliverdes sosteniendo a la mujer para evitar una locura.
—¡Mamá por favor, detente! —Pedía Zetsu tratando de jalar a su madre lejos de su novio.
—¡Amor, contrólate! —Pedía también el peliverde mayor.
Cuando finalmente la albina logró calmarse y dejó las tijeras sobre una mesa, los cuatro de nuevo tomaron asiento.
—No puedo creerlo… p-pero… Madara, tú le llevas muchos años a mi hijo, no entiendo cómo pasó—Decía Nadeshiko quien era abrazada por su esposo más como precaución que como cualquier otra cosa
—Ni nosotros lo sabemos, tan solo después de tanto tiempo de convivir, terminamos enamorados sin remedio—Explicó Madara, enseguida volvió la vista hacia Ryu—Amigo, en verdad lamento todo esto, no era mi intención enamorarme de Zetsu, créeme que no era algo que tuviera contemplado cuando acepté enseñarle herbolaria, pero antes que digas algo, quiero que sepas que yo en verdad quiero a Zetsu y haré todo por estar con él, pero me gustaría seguir manteniendo una buena relación con ustedes—Ryu solo lo miraba sin decir nada
—Papá, mamá—Esta vez habló el menor de los cuatro llamando la atención de sus padres—Yo sé que esto es difícil, pero como dijo Madara, yo tampoco tenía planeado enamorarme, por favor, yo los amo a los dos, pero Madara es el hombre de mi vida, me voy a quedar con él para siempre, después de todo soy mayor de edad, pero me gustaría muchísimo seguir manteniendo mis relaciones con ustedes como hasta ahora, por favor—Zetsu tenía los ojos brillosos, con lágrimas amenazando con querer salir .
Y esa era precisamente la debilidad de los esposos, no querían ver llorar a su pequeño por su culpa, entonces sin previo aviso la albina se levantó de su lugar y abrazó a Zetsu.
—Nosotros siempre vamos a apoyarte, es obvio que amas a Madara y eso no podemos cambiarlo—Nadeshiko lloraba pero mantenía una sonrisa en su cara—Espero que seas muy feliz mi pequeño—Se separó del chico, quien sonreía con amor hacia su madre, quien después se giró hacia el mayor—Y tú Uchiha… espero, por tu bien, que trates bien a mi Zetsu, porque él no está solo y mataré a todo aquel que le haga daño—Amenazó la albina.
—Es una promesa Nadeshiko, jamás voy a hacerle daño a Zetsu, él será feliz siempre, y si falto a esta promesa, serás líbre de matarme lentamente—Dijo Madara con su mano levantada a forma de juramente, pero todos se giraron hacia Ryu, que no había dicho nada hasta el momento.
—¿Y tú papá? —Preguntó Zetsu tímidamente, el hombre se mantenía con una mirada seria, espantando a los otros tres, y Ryu al ver sus caras no pudo evitar soltar una fuerte carcajada—¿Papá? —Preguntó con una gotita en su frente.
—Per… perdón—Decía entre risas el hombre, enseguida trató de calmarse—¿Cómo decirlo para que me entiendan? —Pensó—Desde hace mucho sabía sobre su relación—En ese momento Madara y Nadeshiko lo vieron como si fuera un fantasma y Zetsu casi se ahoga con su propia saliva.
—¿Cómo que ya lo sabías? —Preguntó la albina un poco molesta con su marido por no haberle dicho nada.
—Me di cuenta en la fiesta de Zetsu—La pareja de novios lo miraba con gran sorpresa y su esposa con enojo.
—¿P- pero cómo? —Preguntó Zetsu confuso.
—Cuando regresaron a la fiesta con esa ridícula excusa, por cierto, vi algo que para alguien como mi hijo o mi esposa no pueden ocultar, tenía claras marcas rojas en su cuello—Anunció sonriendo divertido ante el sonrojo de su hijo y la cara de sorpresa de los otros dos adultos.
—¿Y por qué no dijiste nada? —Preguntó Madara con asombro y confusión.
—No quería presionarlos, quería que ustedes lo admitieran por su cuenta—Ryu sonrió viendo a su hijo.
—¿Cómo lo tomaste? —Preguntó Zetsu, en verdad quería saber.
—Al principio no sabía qué hacer, sabía que esas marcas y el que hubieras desaparecido con Madara era una señal bastante convincente, y la verdad me sentí muy molesto por unos momentos, pero luego pensé, tú eres un chico muy sentimental, jamás dejarías a alguien marcarte así si no lo amaras, tu siempre has cuidado mucho tu piel— Ryu sonrió ante el sonrojo de su hijo y de su amigo—Y aunque sabía que tú en realidad estabas enamorado, no podía dejar de pensar que Madara solo te usaba, lo siento amigo—Ambos mayores se dirigieron una mirada un poco triste—Tú siempre me contaste sobre tus relaciones, casi siempre eran de una noche y eso me lleno de furia al pensar qué harías eso con mi pequeño, pero conforme pasó el tiempo, yo sabía que Zetsu y tú ya habían.. tenido intimidad—Dijo compartiendo un leve sonrojo con la pareja—Y aún así seguían juntos, lo que me hizo pensar que quizás si ibas en serio, eso es todo lo que pensé a lo largo de este tiempo—Terminó Ryu, los novios y él compartieron una sonrisa, mientras que la albina los miraba molesta sintiéndose excluida una vez más.
—¿Por qué no me dijiste nada? —Dijo molesta Nadeshiko con un infantil puchero.
—*Ahora sé de donde salió Zetsu*—Pensó Madara un poco enternecido por el parecido madre e hijo.
—Por la misma razón por la cual quitaré las tijeras de la casa, sabía que reaccionarías como la madre sobreprotectora que eres—Anunció sonriendo, Zetsu y Madara rieron y la albina se sonrojo levemente, molesta.
Al final Nadeshiko se dio por vencida y abrazó a su marido, ''perdonándolo'', según ella y la familia junto con su nuevo integrante pasaron un rato agradable conversando.
Fin Flashback
—Tú madre me dio miedo, pude ver mi muerte—Dijo Madara suspirando ante ese recuerdo
—Sí, al menos ambos lo tomaron bien, aunque papá ya lo sabía, el problema fue mamá que estaba muy celosa—Sonrió divertido, contagiando la sonrisa al Uchiha—Hablando de celos, recuerdo la primera vez que lograste decirme te amo—Recordó riendo con ganas ante el sonrojo de su novio.
Flashback
Madara caminaba tranquilo por las calles cuando de pronto vio algo que le llamó la atención, en uno de los cafés vio cierta cabellera verde muy conocida, se acercó sonriente hasta quedar fuera del local y se dio cuenta que no estaba solo, frente a él estaba Obito. Enseguida sintió que la sangre le hervía ¿Quién se creía que era Obito para estar con Zetsu?
Entró al lugar y se fue a sentar a la mesa contigua a la del peliverde, subió el menú a su cara para no ser visto, un mesero llegó a preguntarle qué era lo que pediría y solo pidió un café mientras seguía sin quitarle la vista a la pareja. Enseguida había llegado el mesero y le dio su café para luego retirarse, pero en ese momento Obito se lanzó a abrazar al albino quien le correspondió con una gran sonrisa. Lo siguiente que se presenció fue un Obito con un fuerte dolor en la mejilla, Zetsu con expresión asustada y Madara furioso con su puño aún cerrado, entonces aún dentro de su asombro Zetsu sintió como el Uchiha mayor se acercaba a él hasta quedar a milímetros de su cara.
—Tú eres mío Zetsu, no puedes estar con Obito, porque yo… t-te… ¡Yo te amo! —dijo finalmente Madara con un gran sonrojo en su cara. Zetsu abrió mucho los ojos e incluso se quedó con la boca abierta, no podía creer que su novio al fin le había dicho que lo amaba, se sintió sumamente feliz, aunque haya sido en una cafetería y no en una romántica cena como había imaginado, pero aún así para él valía.
—Madara… —murmuró feliz Zetsu abrazando al Uchiha quien le correspondió con amor. Sin embargo, Zetsu cambió rápidamente su humor y le dio un fuerte golpe a Madara en la cabeza
— Auch… —murmuró sobándose.
—¡Madara-baka! ¡No debiste pegarle a Obito! —gritó enojado el menor.
—Humm… pero él estaba abrazándote —dijo en su defensa sin arrepentimiento alguno.
—Pero no es por lo que piensas —dijo Zetsu, en ese momento una figura apareció detrás de ellos.
—¡Obito! ¿Qué le pasó? —preguntó un chico peliplateado corriendo hasta el adolorido Obito.
—Lo siento Kakashi, es que mi novio lo golpeó, de verdad lo siento —dijo Zetsu arrepentido.
—Humm… no importa —Kakashi acarició la mejilla del pelinegro quien le sonrió con amor.
—Por cierto, Madara él es Kakashi, el NOVIO de Obito —dijo enfatizando la palabra, Madara confundido se quedó estático.
—Así que tu eres Madara, Zetsu habla mucho sobre ti —dijo Kakashi sonriendo, aparentemente no le tenía rencor por haber golpeado a Obito.
—Emm… mucho gusto —dijo Madara sonrojado por la vergüenza. Zetsu río sin poderlo evitar y se acercó a su novio para susurrarle
—Obito me abrazó porque gracias a que yo les organicé una cena fue que se hicieron novios, celoso-kun —susurró divertido Zetsu.
Madara sintió su cara arder de vergüenza.
Fin Flashback
—Fue una manera original de decírmelo Madara —dijo Zetsu sonriente.
—Humm… es que no me pude controlar —dijo Madara en su defensa, Zetsu rio.
—En fin, ese día me hiciste muy feliz, muchas gracias por todo Madara —dijo Zetsu recostado en su pecho mientras lo abrazaba fuertemente.
—Soy yo quien te da las gracias, te amo y que tú me correspondas es lo mejor que me ha pasado, me hiciste conocer el amor.
Zets sonrió abiertamente por las hermosas palabras.
—Te amo, Madara.
—Yo también te amo, Zetsu.
FIN
aaaa! espero que les guste *sé que no tengo perdón de Dios por tardarme*
Nos vemos luego y de nuevo gracias a todos!
Sayonara!
