Nada Cambio

Cuando desperté estaba completamente sola, no reconocí el lugar seguramente era uno de los consultorio de los médicos, me senté en la camilla y me puse los tacones y me dispuse a querer salir, pero de pronto entro él, con su bata blanca y una carpeta entre sus manos— ¿Dónde están todos? —pregunte con algo de temor, después de tantos años temblaba de solo pensar en quedarme a solas con él.

—Tus padres están con Sara, aunque no se permiten visitas ese fue un caso especial— mientras se dirigía a su escritorio— toma asiento por favor ¿ya estas mejor? — con temor asentí y con el mismo tome asiento, estábamos a solo unos centímetros de distancia—Creo que tu esposo fue a comprarte algo de comer, dijo que no habías comido nada desde el almuerzo—Él no es mi esposo— aunque no tenía la obligación de aclararlo lo sentí necesario—Como esta Sara, que fue lo que le ocurrió, solo me dijeron que se descompenso en el colegio—

—Efectivamente Marina, Sara sufrió un sincope, uno de los síntomas comunes de las afecciones cardiacas—

— ¿Sincope? Que es eso, como que afecciones cardiacas no me digas eso Clef—

—Le hicimos estudios a Sara, una placas, electrocardiogramas, ecografías del musculo cardiaco, la mantenemos constantemente monitorizada, finalmente los resultados sacaron a la luz el verdadero diagnóstico de Sara—Aunque le dolía darle tan mala noticia pero debía de hacerlo— ella sufre una miocardiopatía dilatada, digamos que es una afección en la cual su corazón se debilita y se dilata por el gran esfuerzo que hace por no poder bombear sangre de manera eficiente…— después de explicarme la complicada afección de Sara me acompaño a verla, tuve que vestirme por completo, me hicieron colocar una bata, borro y barbijo estuve lavándome por casi cinco minutos, toda una eternidad, cuando por fin pude verle sentí que lloraría junto a ella, se veía pálida y débil, tenía muchos calles conectados que iban a toda clase de aparatos que no dejaban de sonar o parpadear, su pequeño rostro estaba cubierto con una complicada mascara que asumo le proporcionaba el oxígeno que necesitaba — "Mi pequeña" — acariciando su suave cabecita, creo que fue mi culpa pero con solo un mimo Sara despertó—Mami…—digo muy débilmente—Shhh— puse mi dedo sobre mi boca para indicarle que callara— ¡Duerme mi amor, ya mañana será un nuevo día! — intente ser lo más dulce posible pero no pude evitar que una lagrima de me escapara.

—Te quiero mucho…— me dijo con una dulce sonrisa, parecía irreal la manera en la que me recordaba a su padre—Yo también cariño— poco a poco fue cerrando sus ojos hasta quedarse dormida, no pude quedarme más de lo que me lo permitieron pronto tuve que salir y estaban mis seres más queridos esperándome, no tenía palabra para decir Lucy y Anahis estaban juntas en ese momento a sí que solo me dirigí a ellas para desahogarme con poco, como hace mucho tiempo no teníamos un abrazo las tres juntas.

o0o…

Me preocupe mucho por mi sobrina, todos sabíamos que entre nosotros no había lazo sanguíneo que nos uniera pero lo que más importaba era la amistad y el cariño que todos no teníamos, y nuestros hijos seguían nuestro mismo camino, Ángel lo había tomado con calma al igual que Briza sabía que estaban preocupados pero tenían su forma de tomar las cosas, el que si demostraba su temor era Preston, ese niño sencillamente era idéntico a mí, hasta me sorprendido que no se pusiera a ver televisión, estaba realmente afectado, él y Sara eran realmente muy unidos, otro más que estaba que ni lo calentaba el sol era el pequeño Aron, también era un niño muy sensible —"se parece a Ascot" — pero Cleo lo mantenía entretenido, le había pedido que la ayudara con su tarea a ella y a Luna, después de eso planee una forma de distraerlos, no era por alardear pero era muy bueno haciendo pizzas, puse a Ángel y a Aron a picar los tomates para la salsa y a Briza, Luna y Cleo a ayudarme a amasar, por hacerme el gracioso y por querer demostrarle a los niños como se giraba la pizza "como lo hacían todo los buenos maestros de las pizzerías" termine llenando de harina toda la cocina, seguramente Anahis me mataría cuando la viera, pero valió la pena sacarles una sonrisa a los niños, pronto el teléfono sonó y Preston fue el primero en ir a atender — ¿Hola? ¡Mama! Como esta Sara dímelo por favor… está bien— dijo con desilusión—Mamá quiere hablar contigo— devolviéndome la bocina— ¿Halo cariño?...

— ¿Paris estoy camino a casa, como están los niños? —

—Por el momento sobrellevándola, estamos haciendo pizzas "por favor que no pregunte por la cocina" —

—Mmm ¡espero no dejes la cocina hecha un desastre! —

— ¡Tranquila todo está en su lugar, deja de preocuparte! ¿Cómo esta Sara? —

— Clef logro estabilizarla, solo resta ver como evoluciona, pero dile a los niños que está mucho mejor, no quiero preocuparlos, llegare pronto nos vemos en casa, adiós te amo—

—Yo también adiós— cortando la llamada— ¡Y bien que te dijo! ¡Como esta Sara! ¡Dímelo por favor! — Saltando frente a mí para llamar mi atención, les dije a todos que estaba mucho mejor, aunque no me gustaba mentirles era algo necesario, tuvimos una cena mucho más animada, como estaba previsto a Anahis casi le da un infarto cuando vio el desastre de la cocina, pero con su infinita paciencia me perdono una vez más…

o0o…

Ya era muy tarde como para que todo estemos allí en la sala de espera, envié a mis padres a casa con la promesa de avisarle de inmediato si algo sucedía, Lucy, Anahis y Caldina ya se habían retirado cada una a sus hogares después de todo ellas también tenían a sus familias que atender y ya habían hecho mucho por nosotras— Es lo mejor Ascot, recuerda que tú tienes a tus propios hijos, les extrañara que no vuelvas a casa a dormir— intentaba que Ascot también se fuera a descansar, se veía cansado pero no decía nada —No me quedare aquí contigo Marina no pienso dejarte sola en estos momentos—

—Pero debes hacerlo Ascot necesito que alguien me reemplace mañana en la oficina y tú conoces mejor mi trabajo que Ráfaga, tienes que suplantarme mañana en la oficina, por favor obedéceme Ascot, prometo que te llamare en cuanto surja algo— después de muchas suplicas finalmente accedió a marcharse a casa, sola en la sala de esperas había estado prolongando algo que debía de hacer pero que no me atrevía, saque el teléfono que mis padres me dejaron, después de todo el mío estaba prácticamente muerto, de mi agenda pude encontrar el número que necesitaba, lo marque uno por uno hasta esperar que me atendieran al otro lado de la línea, sonó como tres veces y luego corte no quería que me atendiera una tonta contestadora, decidí volver a intentarlo estaba por entrar al segundo tono cuando una vez femenina hablo al otro lado del teléfono—¿Halo?

— ¡Con Guideon por favor! — me sentí molesta de pensar que se estaba dando la buena vida mientras que mi hija estaba en una cama de hospital. — ¿Quién habla? — me pregunto al parecer se molestó por cómo le hable pero era algo no que no importaba en lo más mínimo— ¡Escucha solo pásame con Guideon dile soy Marina y es algo importante! — Si no me lo pasaba era capaz de ir a buscarla donde quiera que se escondiera para arrastrarla de las greñas— Es tu ex mujer— pude escucharla al otro lado de la línea.

— ¿Hola Marina? ¿Qué sucede porque llamas a esta hora?—

— ¡Llamo a esta hora porque si te llamo en horarios oportunos no lo tomas como algo importante! O Dime tu secretaria no te paso todas mis llamadas —

—No…porque… ¿sucedió algo con Sara? — parecía que esta ves si se había preocupado por nuestra hija—Sara sufrió una descompensación esta tarde, al parecer su corazón no anda bien.

—Pero como… Sara era una niña muy sana, como fue que esto ocurrió ¡tú debiste descuidarla! — Me reclamo por teléfono cosa que me enfureció— ¡Para tu información yo no la descuide y estoy mucho más con ella de lo que tu estuviste en este último tiempo o recuerdas que la hiciste a un lado para irte a no sé dónde con tu nueva mujercita! —

— ¡Solo di lo que quieras yo no provoque todo esto! ¡Recuerda que no fui yo quien arruino nuestro matrimonio! En fin, mañana por la mañana estaré en Japón avísame de cualquier acontecimiento, adiós —

—Está bien has lo que quieras Guideon, adiós — Era sorprendente como en tan solo unos cuanto segundos éramos capaces de sacarnos de quicio, me desplome sobre uno de los asientos estaba realmente cansada, me recargue sobre mi regazo hasta que una voz me saco de mis pensamientos— ¿Problemas con Guideon? — Clef se sentó junto a mí, al parecer recordaba que mis padres me habían comprometido con él antes de que tuviéramos que separarnos, lo recuerdo como si hubiese sido ayer, aunque como mujer engañada debía odiarlo por cómo sucedieron las cosas, pero simplemente no podía hacerlo, él me había obsequiado mi tesoro más valioso — Como toda pareja separada, falta de comunicación— sonreí con algo de amargura "si solo lo supiera".

—Sara es una niña muy bella, se parece mucho a ti—intentando buscar algo de conversación

— ¿En serio lo crees? Es idéntica a su padre— poniendo una mirada extraña— ¿es enserio? Recuerdo habérmelo cruzado solo una vez pero me pareció que era rubio— dedujo con su típico sentido común, no había cambiado en nada— no entremos en detalles… y tu hijo como esta ya debe estar muy grande si no me equivoco—

— Es una niña, le pusimos Cleo, es compañera de Sara, entro al colegio este año— esa niña fue la causa de nuestra separación.

—Eso explica el que nunca te haya visto antes, y como está tu…—

—Presea nos abandonó hace un año— y pensar que estábamos hablando como dos viejos amigos, sin nada que reprocharnos o al menos confesarnos—Lamento oír eso, tu hija debe de extrañarla mucho—

—Intenta no pensar en ella, pero sé que le hace mucha falta— al momento que una alarma empezaba a sonar— ¡código azul!— una de las enfermeras, los médicos salieron de no sé dónde y entraban con deprisa a la sala de cuidados— ¡Sara! — Pensé lo peor, mi corazón se aceleró de repente — No temas, ellos iban a otra ala— Clef agarro mi mano — Ven, en mi consultorio podrás descansar allí nadie te molestara—

—No Clef— me solté de él — prefiero quedarme acá, pero gracias de todas formas— regalándole la mejor de mis sonrisas.

— "Sigues siendo igual" Tengo que ir a dar una ronda, pero volveré pronto— No tengo idea de porque me dijo eso pero me sentí aliviada de saber que pronto regresaría…

o0o…

Creo que visite a Sara como treinta veces esa noche, me preocupaba que estuvieran bien, gracias a que llego a tiempo al hospital pudimos estabilizarla, pero sabía que esta solo sería la primera de las futuras recaídas de la pequeña, cada vez que la veía buscaba algo de Marina en ella—No puedo creer que sea su hija— pensé que tan pequeño podría llegar a ser el mundo—Podría haber sido nuestra niña—medite con algo de nostalgia en mi corazón, esa sensación de angustia que mi corazón sentía no ha disminuido al contrario había aumentado a medida que las horas iban pasando—Dr. Calvert— no vi cuando despertó, pero cuando lo hizo note sus preciosos ojos azules, tenía una bella mirada—¿Cómo estas Sara? —

— ¡Mucho mejor, pero porque tengo esta cosa en la cara me molesta mucho! — refriéndose a la mascarilla de oxígeno, se la quite por uno segundos cerciorándome de que no de saturara por la falta de oxígeno, por fortuna eso no sucedió— Muchas gracias— obsequiándome su hermosa sonrisa, cosa que lleno de alegría mi corazón— Pediré que te coloquen una narina, será menos molesta para ti—

—Quiero ver a mi mama ¿Dónde esta ella? —

—Aquí estoy pequeña— al parecer ya había despertado y volvía a verla pero esta vez no estaba sola, había un hombre detrás de ella, no se trataba del otro de ojos verdes, este más bien tenía los ojos color miel y su cabello era rubio—"Guideon " —pensé un poco molesto—¡HO! ¡Papi! — apenas lo vio Sara abrió sus brazos para recibirlo, se notaba que lo amaba muchísimo.

— ¿Que tal princesita? — Se colocó del otro lado para estar con ella— ¡Papi te extrañe muchísimo! ¡Dime que ya no te iras de mi lado por favor dímelo papito! — debí de haberme ido en ese momento pero no lo hice.

—Sara cálmate por favor, no debes de agitarte— le ordeno su madre—Shhh tranquila pequeña, hazle caso a mamá, ahora papá te contara tu cuento preferido y debes de ser obediente con el médico y las enfermeras, así te pondrás bien y los dos saldremos de paseo ¿que te parece? —

— ¡Está bien, pero prométeme que no te iras, por favor Papa dime que volverás a casa con nosotras! — fui testigo de la expresión en el rostro de ambos, pero a la vez pedía muy dentro mío que se negara a hacer tal cosa, ellos ya estaban separados, no podían volver a estar juntos.

—Solo si tu mamá me lo permite— Pero que tipo más valiente, que forma de echarle la responsabilidad a Marina, que cuando no sabía que contestar se veía hermosa.

—Ya no pienses en eso mi amor, desde hoy tu papá siempre estará para nosotras, no es cierto Guideon— mientras el asentía— ¡Ahora tu solo debes pensar en recuperarte papá y yo estaremos para lo que necesites! — Sara tardo poco más de una semana en recuperarse por completo, pero se vería encadenada a seguir una rutina de medicamentos para su corazón, como cardiotónicos, antihipertensivos y diureticos mas no se podría hacer hasta que su cuerpo decidera el curso de su enfermedad, la tercera parte de los pacientes con esa afección se recuperaba por completo, la otra tercera se recuperaba pero con ciertas restricciones, y la otra tercera parte lamentablemente perdía la batalla…

o0o…

Ya paso una semana desde que Guideon volvió a casa, juntos habíamos acordado que lo haríamos por Sara, de otra manera no podríamos ni vernos, aunque ella sabia que dormíamos en habitaciones separadas creo que aun guardaba el deseo de volvernos a ver juntos, esta mañana Sara volveria de vuelta al colegio después de su recuperación, los tres estábamos en el coche de camino al colegio, cuando llegamos ambos la despedimos como una pareja—Sara por el amor de Dios prométeme que te portaras bien esta vez— le rogué, no quería que volviera a sufrir otra recaída.

—Te lo prometo mamá— por sus ojos vi que esta vez no me había mentido— ¿papi después de la escuela me llevas a tomar un helado? —Seguía siendo la misma niña consentida—¿Recuerdas que papi tiene que atender las oficinas de Hong Kong? — Mientras ella asentía tristemente, solo espero que no se desaparezca como lo había hecho la última vez— ¡Bueno papi te regalara su teléfono celular podrás hablarme cuando tu quieras! ¡Papi te ama, no lo olvides! — Se despedían cuando una voz familiar se nos acercó— Buenos días— era él, desde él alta de Sara había estado intentando evitarlo pero olvide que nuestras hijas asistían al mismo instituto.

—Dr. Calvert, es un gusto encontrarlo por acá ¿viene con su esposa? —Pensé que Guideon no podría ser más inoportuno—La madre de Cleo no se encuentra en el país en estos momento, como esta señora Braw— volteando a verme con esa mirada que parecía que me derretía por completo—Bien doctor Calvert— estrechando su mano con nerviosismo, Sara ya había entrado al edificio así que nadie más pudo notar mi sorpresa—Marina se me hace tarde para tomar mi avión, deberemos apresurarnos si quieres que te deje en tu empresa—cortando nuestro momento.

—Si quieres puedes irte, yo tomare un taxi desde aquí— le respondió—Como digas, fue un placer saludarlo Dr. Calvert, hasta luego a los dos— ambos vimos como tomaba su automóvil y desaparecía por el camino, me sentí más alegre de verlo alejado de ella—Si quieres puedo llevarte hoy no tengo que ir al hospital— aunque me lo negaste en varias oportunidades terminaste desistiendo, te subiste a mi carro aun con algo de miedo tal vez tu corazón sentía lo que luego pasaría…

o0o…

A pesar de regresar a clases después de un fin de semana, me sentía… aburrida, creo que la más activa no dejaba de ser Luz, mientras la veía darle a la conversación con Ángel y Alan, tenía suerte de que le haya tocado hacer grupo con dos de los chicos más guapos de todo el curso, no es que me gusten alguno de ellos para nada, a mí me tocó trabajar con Aron y Mirra , uno aplicado con dos que no lo éramos tanto… en que estaba pensando la maestra, como Aron era el hombre de nuestro grupo por así decirle le dejamos el mando a él, nos repartimos el trabajo y en un dos por tres ya lo habíamos terminado así que nos quedó mucho tiempo libre hasta la hora del almuerzo— ¿Oye Aron puedo hacerte una pregunta? — sabía que no me lo negaría—este último tiempo he visto Cleo…muy… ¿ustedes…?—

—No lo digas— dijo un poco fastidiado al parecer— Se a qué te refieres, ella solo me pidió que sea su hermano—

—Pues creo que malentendió las cosas— agrego Mirra que lo había escuchado— Pues a mí me parece que le gustas y mucho—mientras Aron lo negaba.

— ¿Te ha pedido que le cargues su maletín? — el asintió— ¿salir a pasear? — lo volvió a afirmar— ¿te da besos cada vez que puede? — Volviéndose un carmesí— ¡Pero solo en la mejilla! — se apresuró a aclararnos.

—Entonces estas hasta el cuello Aron, le gustas mucho a Cleo—le recalque

—No digan esas cosas a mi Cleo no me gusta solo es una amiga como lo son ustedes, además no sé qué hacer para que se aleje de mi—

—Si eso ya lo sabemos, te recomiendo que busques una solución si no quieres tener problemas con Sara—

—Oigan yo no…— quiso desmentirnos pero ya todos lo sabíamos— No trates de ocultarlo Aron eres más trasparente que el agua, además creo que Sara y tu harían una bonita pareja—mientras Mirra decoraba un almuerzo al parecer lo había traído para alguien en especial—No me digas que tú también…—

—Casi... — sonriéndonos— Es solo un pequeño detalle, ayer conocí al hermano mayor de Andrew el compañero de Sara y Luna, se llama Richard—

—Si lo conocemos, también es nuestro amigo— agrego Aron— Pues ayer me ayudó muchísimo con mi tarea de aritmética, en verdad es un niño muy dulce además de apuesto— ella no lo sabía pero estaba rompiendo mis ilusiones en ese momento "Richard"— hoy almorzare con él— nos sorprendió

o0o…

Desde la primera vez que la vi supe que la vida nos estaba dando otra oportunidad, me sentí feliz de saber que era una mujer libre mientras que por otro lado enfurecí al pensar que compartían el mismo techo, que podían haber vuelto, lo medite una y otra vez no sabía si me aceptarías de nuevo pero debía arriesgarme debía de hacerlo y saber si aun sentías algo por mí. Cuando te diste cuenta que en realidad no te llevaba camino a tu empresa te pusiste histérica, sonreí de pensar que no habías cambiado para nada, metí el auto al garaje de un edificio y apague el motor apenas estacione me preguntaste que pasaba, que era lo que ocurría, porque estabas en ese lugar tan oscuro, ya no quería seguir guardándolo más con mis manos agarre tu rostro para sellar tus labios con los míos, me sentí en las nubes, hace tiempo que esperaba este momento, desde hace 9 años que me había prometido tenerte entre mis brazos en cuanto te volviera a ver—Clef que haces, esto no está bien— me dijiste con temor una vez te separaste de mí.

—Se que te divorciaste Marina, no lo niegues yo también lo hice, eres una mujer libre al igual que yo, ya nada nos impedirá amarnos, por favor dime que tu no me has olvidado, dime que al igual que yo tú también esperadas volver a verme y decirme lo mucho que has pensado en mi todo este tiempo, por favor dímelo Marina— le hablaba al oído entre caricia y susurro a su blanca piel, te separaste de mí en un descuido abriste la puerta del coche para salir corriendo, hice lo mismo que tú te seguí hasta alcanzarte esta vez te estreche fuertemente entre mis brazos—Que es lo que quieres de mí! — Me gritaste con lágrimas en los ojos—A ti Marina, a la que quiero es a ti— te enfrente, estabas muy temblorosa, sentí tu corazón palpitar fuertemente, no soportaste la presión y te desvaneciste en mis brazos, ni siquiera lo pensé, te subí a mi coche y te lleve al primer hotel que vi, necesitábamos un lugar intimo para hablar, te hice olfatear algo de alcohol para que reaccionaras, no tardaste en despertar, lo primero que hiciste es querer volver a escapar, pero no tenías la tarjeta que abría la puerta, creo que lo hice sin pensarlo pero te hice callar con un tierno beso, parecías que eras como un elixir que me daba la vida, luego de rehusarte por unos minutos te rendiste y fue allí que aproveche para tomarte entre mis brazos, seguías teniendo la misma y estrecha cintura que tanto ame, poco a poco te atreviste a tocarme primero acariciaste mi rostro antes de volver a besarnos para luego colgar tu brazo de mi cuello—Te extrañe mucho Clef, todos estos años sentí que me faltabas tú— me confesaste entre lágrimas.

Recuerdo bien el patio de tu casa, mi sitio

favorito el fin de semana, con la luz apagada,

para ver las estrellas,

hacia el sur, tus jeans eran algo tan detestable,

no permitían iniciar la batalla, echados en le hierba,

me gustaba explorarte, hacia el sur, al sur,

Cuando me entrampa la melancolía,

vuelven esos inolvidables días,

tu eres algo para siempre,

tu eres algo para siempre,

vivíamos al tope nuestras vidas,

de cada rato en franca rebeldía,

tu eres algo para siempre,

tu eres algo para siempre,

para siempre, para siempre,

para siempre, para siempre.

Hasta que un día nos pescó tu padre,

y me corrió a golpes de tu vida,

pocas veces nos vimos,

yo emigre con los años,

hacia el sur, al sur.

Cuando me entrampa la melancolia,

vuelven esos inolvidables dias,

tu eres algo para siempre,

tu eres algo para siempre,

viviamos al tope nuestras vidas,

de cada rato

en franca rebeldia,

tu eres algo para siempre,

tu eres algo para siempre,

para siempre, para siempre,

para siempre,para siempre.

Magneto

—Yo también lo he hecho Marina, nunca de olvide y nunca te olvidare— besándola con más pasión, nuestros besos se intensificaron con cada rose, con cada caricia, no me pude controlar te necesitaba desesperadamente quería sentirte, quería tenerte, te saque la blusa de la falda, acaricia tu espalda advirtiendo que te encorvabas hacia mí, eso me excito, tú también hiciste lo tuyo desprendiéndome camisa no recordaba cuando había sido la última vez que mi miembro se erguía, te cargue y te llave a la habitación allí nos desvestimos sin dudarnos, te examine con la mirada, tus senos había crecido y tus caderas de habían ampliado, eras la mujer más apetecible que el mundo pudiera imaginar, estuvimos entregándonos por horas, prolongue mucho el calentamiento, quería disfrutarte al máximo lo hice hasta que me rogaste hacerte mía, con cada caricia, con cada gemido pude revivir nuestra última noche de amor hace casi nueve años, pero esta no era una despedida, era todo lo contrario un nuevo comienzo, a pesar de que estaba dentro de ti no quería ni moverme para no excitarme de más y terminar antes de tiempo, eras mío y yo siempre te había pertenecido, pero sencillamente no lo logre, estaba empezando a aumentar mis envestidas hacia tu, con cada canto que tus labios originaban me estimulaban cada vez más hasta que termine eyaculando dentro de ti, me obligaste a usar un preservativo pero me hubiera encantado que ese encuentro produjera una nueva vida para que ya nada nos separara. Descansamos abrazados el uno del otro, no queríamos que nada de eso terminara, pero las horas pasaron y debíamos de volver a la realidad, acordamos ponerlo a prueba poco a poco, ambos teníamos hijas que cuidar y no sabíamos cómo lo tomarían, nos veríamos en secreto hasta saber que aceptaban nuestro amor…

o0o…


Me van a matar les pido disculpas por no haber actualizado en la fecha indicada, pero como ven mejor tarde que nunca jejejeje

Como ven el amor dormido desde hace años atrás finalmente resurgió. ¡Marina y Clef juntos! ¡Yuppy, Yuppy! Pero veremos como lo toman las niñas cuando se enteren… y Guideon… ¿intervendrá de alguna manera? Siempre supe que escribiría de Paris como un buen padre, espero haberlo hecho bien, pero su felicidad se verá un poco truncada… ¡tan tan tan tan! Como siempre gracias por su apoyo, por todos sus mails y alertas!

Saluditos!