Un día para sorpresas

A pesar de todo el cansancio que había acumula a los largo de mi nefasto día no fui capaz de conciliar el sueño, anoche había sido una de las más penosas de toda mi vida, una vez más me vi obligada a renunciar al hombre que amaba, y con ello todas mis esperanzas de tener una nueva vida, ni siquiera quise dormir a su lado por miedo a no poder separarme de él a la mañana siguiente, soy una cobarde, espere a que se durmiera y escape en silencio, en medio de la noche como toda una fugitiva, en cuanto di mi primer paso fuera de la habitación sentí que mi corazón terminaba de despedazarse, pero era una decisión tomada y debía de seguir adelante, por el bien de Sara, llegue a casa a la madrugada para peor de males al parecer Guideon no había subido a su habitación a descansar ya que lo encontré en el estudio, bebiendo frente a la chimenea —Vaya me alegro de que hayas decidido regresar a tu hogar mi querida Marina— me dijo sin siquiera voltear a verme, solo mantenía su mirada fija en el fuego y meneaba su vaso de cristal, estuve a punto de contestarle con el mismo sarcasmo pero quería amenizar la relación entre ambos— No pensé que estarías en casa esta noche— dejando mi abrigo sobre el escritorio — Darién y Gabriel tuvieron que salir de la ciudad por negocios—

—De Gabriel no lo dudo pero de Darién lo dudo muchísimo, hace casi un mes pude verlo cenando con su secretaria y déjame decirte que no parecía una simple comida de negocios—le aclare al recordar al picaflor de su amigo seguramente engañando a su esposa por enésima vez.

—Veo que lo recuerdas bien, no lo juzgues tan mal, hace tiempo empezaron los trámites de divorcio con Serena (es pura coincidencia no piensen que la saque de otro anime je je je), sabes que nunca llegaron a entenderse, además no tuvieron hijos así que hace las cosas mucho más fáciles—bebiendo un trago de su bebida—es cuestión de trámites, sin arreglos o acuerdos, solo firmaran la sentencia y no volverán a verse a no ser que de casualidad, la ventaja de no haber procreado en el matrimonio— de pronto enfurecí, lo que decía no tenía cabida dada nuestra situación —Si lo dices por nosotros y te arrepientes de haber tenido a Sara déjame decirte que …—

— ¡Tranquila! —se adelantó en cuanto me noto exaltada, mientras se levantaba del sofá— Positivamente Sara no es nada más que lo mejor que surgió de nuestra relación— acercándose peligrosamente hacia mí— ¿No lo crees querida? —

—Ciertamente es lo mejor que nos haya pasado a ambos y deja de llamarme querida recuerda que tú también tienes a tu pareja en Hong Kong— quise recordarle— que te puedo decir ella y yo decidimos acabar con nuestra relación, era evidente que no soportaba la idea de mi estadía en tu casa y mucho menos de que estuviera tan cerca de ti y nuestra hija— levantando su mano para acomodar un mechón de cabello detrás de mí oreja para luego acariciar mi mejilla, luego una mueca se forma en la comisura de su labio— Casi había olvidado lo que era poder apreciar tu bello rostro— volviendo a acariciarlo, se fue acercando de apoco casi hasta el punto de topar sus labios contra los míos pero gire inmediatamente mi cabeza, y el entendió mi rechazo, alejándose de vuelta a su lugar— ven toma asiento hace tiempo que no nos dábamos la oportunidad de conversar civilizadamente— al principio lo dude, peor si quería solucionar mi relación con Guideon esta era una buena oportunidad—¿Y qué has pensando de mi propuesta? Acepta que te resultaría demasiado ventajosa—

—De ninguna manera alejaras a Sara de mi lado— di un suspiro para tranquilizarme un poco— En vez de eso tengo una propuesta que hacerte…

o0o…

Una vez más la semana empezaba dar sus inicio las campanadas del colegio estaban a punto de sonar y mis abuelitos acababan de dejarme en la entrada del edificio—Querida hable con tus padres esta mañana, recuerda que ambos vendrán a recogerte esta tarde— me dijo mi Abu antes de darme un beso en la frente— ¡Y recuerda comportarte mi vida! — se a qué se refería—Como si en mi agenda tuviera escrito "hoy lunes meterle una lagartija a la señorita de arte"— A lo lejos pude ver el coche de mi tía Anahis por lo que era obvio que venía a dejar a mis amigos, levante mi mano para saludarlo apenas lo vi bajar, pero no pude sentir algo de disgusto al ver quien más bajada del coche del tío Paris—Cleo…— me dije con mirada inquisidora…—me pregunto que estará haciendo ella allí…— mientras Preston dejaba a Briza y Cleo detrás junto a Ángel—¡Que tal Sara, apresúrate! — Tomándome del brazo para meterme dentro—Espera o no podré continuar—le dije algo cansada por los arrebatos de Preston.

— ¡Oh lo siento… es que no veía la forma de escapar de esa fastidiosa de Cleo! — cosa que me causa algo de gracia—Porque dime que te hizo, porque la verdad todas se referían a ella como al octava maravilla del mundo— le comente divertida—¡No manches, desde que mamá paso a retirarla no ha dejado de hablar de su prestigioso padre, que es el mejor cardiólogo del mundo, y su madre que la mejor bailarían de Rusia y Japón realmente es una niña nefasta, además quiso que la ayudara a cargar su mochila y sabes que eso no es para mí! —me conto con algo de fastidio en su voz, cosa que me divertía muchísimo— ¿Y dime Preston cuando cargaras mi mochila? — Ofreciéndosela en forma graciosa, solo para divertirse—Mmm, ni pensarlo esas cosas déjaselas a Ángel y Aron en cuanto a mí solo si me pagas para hacerlo—Ofreciéndole la palma de su mano para que Sara pusiera le dinero, mientras le guiñaba uno de sus verdes ojos festivos.

—¡Preston! — Le regaño la peli lavanda mientras empezaban a corretearse hasta el salón de clases, en el camino encontraron a Andrew quien iba acompañado de Richard—¡Cuidado Andrew ahí viene la fiera! — le comento al tierno rubio.

—¡Que no soy una fiera! — le gritaba Sara intentando alcanzarlo para darle su merecido

o0o…

—Esta mañana sencillamente no veía la hora de escaparme de mis obligaciones, apenas llegue a la empresa Cherry se abalanzo sobre mí con una gran cantidad de trabajo, los altos ejecutivos llegarían para discutir sobre las nuevas inversiones del año entrante y lo regular que les fue a las anteriores en el último tiempo, no quería esperar más para dejarlo todo para estar con Anahis y los niños, esta tarde era mi turno recogerlos y solo rogaba a dios que no se presentara nada nuevo en esta tarde—pensaba mientras escuchaba un inconfundible taconeo.

—Señor Shaw, el señor Shamamoto y los miembros de la junta acaban de llegar— me dijo Cherry entrando a mi oficina, con su típica minifalda y chaqueta escotada, si Anahis la viera le daría un infarto—…

Luego de media hora de escuchar cacarear a los inversionistas sobre dinero, ganancias y más dinero aproveche la primera oportunidad para escaparme de la condenada junta, me dirigí al tocador donde segundos antes vi a mi amiga Amy entrar.

— ¿Oh que tal Cherry no me digas que la junta ya acabo? —

—Aun no, siguen discutiendo sobre las ganancias de la empresa, sencillamente me aburrí y me salí—

—Tu jefe debe de estar entre la espada y la pared, si algo saliera mal todo el peso de los inversionistas caería sobre él—

—Si lo sé pero créeme que me aseguro de tener todo listo, además es un gran empresario solo que no le tienen confianza por lo joven que es— corrigiendo mi aspecto, termine por ponerme un poco de perfume en mi escote.

— ¿Porque te arreglas tanto? No me digas que aun sigues con la loca idea de atrapar al señor Shaw—

— ¡Por supuesto querida! ¡Es joven, no tiene mala apariencia y tiene una buena posición económica! —

— ¡Y está casado, tiene TRES hijos y sobre todo ama a su mujer, conocí a la señora Anahis y créeme que el señor Paris está loco por su esposa! — Nada fuera de lo común, si me lo propongo le sacaría el marido en un abrir y cerrar de ojos— "¡Y eso pienso hacer!"

o0o…

Aquella mañana llegue un poco tarde a la empresa, con las desveladas que iniciaron desde hace uso días no he podido conciliar el sueño, el solo imaginarme a solas en casa con Guideon era algo que me aterrorizaba, pensé quedarme en casa de otro pero de plano mis padres se negarían a recibirme con su típico—"Marina te hemos dado este tiempo a solas para que logres solucionar las cosas con tu marido, no puedes esconderte a la primera oportunidad" —ya me lo imaginaba como si nunca me hubiese divorciado de él, Lucy y Anahis, sencillamente no quería hacer mal tercio en sus ocupadas familias, ya habían sido de mucho apoyo en la separación no quería que cargaran con mi desastrosa vida para el resto de sus días, en estos momentos me encontraba detrás de mi escritorio, acababa de confesarle a Ascot y Caldina que Guideon y yo acordamos volver a ser una familia por el bien de Sara y los reproches no tardaron en llegar.

— ¿Estás loca? ¡Cómo pudiste hacer tal locura! ¡Volver con Guideon es lo peor que pudiste hacer Marina! — estallo mi mejor Amigo

—Pensé que tú me comprenderías—

— ¡No logro concebir tal tontería Marina, dime que piensas hacer cuando te pida que respondas como su mujer! —

—Nada de sexo, eso acordamos, al menor hasta que logremos estabilizar nuestra relación—

— ¡Tonterías Guideon es un hombre y créeme que no soportara tanto tiempo sin una mujer! —

—Tú también eres un hombre Ascot y llevan años que no te conocemos pareja…— creo que le di en la llaga porque se pudo rojo en cuanto le hice esa pregunta, solo evadió la pegunta con un simple—No estamos hablando de mi— volteando la mirada, mientras Caldina observaba divertida la escena.

—Debes calmarte Ascot, creo que no deberíamos juzgarla, somos sus amigos debemos apoyarla, además recuerda que todo es por Sara— agrego Caldina —por otro lado que piensas hacer cuando él te lo pida…—

Creo que me ruborice de solo imaginármelo, no es que Guideon haya sido un mal amante al contrario era una persona muy pasional y feroz al momento de hacer al amor, pero lo que siempre me impidió responderle como mujer fue el hecho que nunca llegue a amarlo—Sabré arreglármelas…—

o0o…

En el salón nos encontrábamos todos muy entusiasmados en solo unas semanas se realizaría la feria de ciencias en el colegio y todos los grados de dividían las tareas para realizar algo realmente estupendo, mientras la profesora Tetzuko nos informaba que estaríamos a cargo de la recepción y el planetario, el salón se apresuró a pensar que haríamos o debíamos hacer— ¡Silencio todos! —ordeno la profesora dando un golpe al pupitre—No coman ansias recuerden que la última vez no nos fue tan bien—volteando a ver a Luz, como olvidar que nos tocó recrear el jardín botánico y Luz o mejor dicho Preston y Andrew le dieron una hiedra venenosa a mi hermana que rego la picaron por todos lados y el salón entero termino con urticaria al finalizar el día— ¡Por suerte el jardín botánico este año estará a cargo del cuarto grado, sé que es un buen grupo y quiero que este conjunto los supere me escucharon! —

— ¡Si profesora! —le respondimos al unísono, si algo representaba a la profesora Tetzuko era lo competitiva y perfeccionista que era, segundos después las campanas de colegio empezaron a solar señal de que era hora del almuerzo—

— ¡Qué bien, hora de comer! —Festejo Luz saltando de su asiento— ¡Que les parece si hoy hacemos un picnic el día se ve maravilloso! —

—Me parece una buena idea— agrego Ángel, por alguna razón siempre estaba de acuerdo con todo lo que Luz proponía—Aron porque no vas a buscar a Luna y de paso les avisas a todos que comeremos en los jardines— le propuse guiñándole un ojo.

—Voy en unos minutos—Un poco sonrojado, sabía que me entendería.

—Creo que no hará tanta falta buscarlos— comento Alan indicando la entrada, allí de pie junto al umbral se encontraban Cleo y Luna al parecer esperando a Aron.

—Al parecer esa niña no quiere perder de vista a Aron—comente un poco molesta por frustrar las esperanzas de Aron de conquistar a Sara, todos sabíamos desde siempre el cariño de mi mejor amigo por mi prima Sara.

o0o…

—….Plie, plie, demi plie…— repetía madame Adelle una y otra vez todas en el grupo llevábamos nuestros leotardos negros, mayas rosas y zapatillas que a mamá le parecían hermosas, esta vez no lograba concentrarme tanto en la clase, aún faltaba el resto del día y no había dejado de tener una extraña sensación en mi corazón, como si algo estuviera a punto de suceder, me preocupaba ya que desde ayer que no tenía una nueva llamada de mamá, lo último que me dijo era que no tenía que seguir preocupándome que las cosas pronto se solucionarían, fuera lo que fuera eso, todo el día me sentí inquieta, necesitaba con desesperación poder decírselo a alguien, incluso acompañe a Luna a buscar a Aron, pero este desapareció por la puerta trasera del salón, luego comprendí que Sara se me había adelantado y había captado más su atención—"Porque esa tonta tenía que captar la atención de todos" "No es más que una gritona, vanidosa y presumida que le gusta que todos estén pendientes de ella" — pensé mientras la veía flexionar unas niñas por delante de mí—"No la soporto, Aron vive al pendiente de lo que ella quiere, Andrew siempre la acompaña parece su perrito guardián y ni hablar de Preston es el peor de todos, siempre apaña todas sus locuras y así terminan castigados por lo menos una vez a la semana"—

— ¡Clase! — dando unas palmadas la profesora capto la atención de todas nosotras—Niñas aún quedan unos minutos y acabo de enterarme que una importante persona ha llegado al colegio, por favor denle la bienvenida a la señora Presea Calvert—no cabía en lo que acababa de oír, pronto una delgada figura se asomaba por la puerta de entrada, cabellera rubia recogida en una alta coleta, ojos ámbar, era ella…— ¡Mamá! —corrí rápidamente a darle la bienvenida con un fuerte abrazo—Te dije que pronto estaríamos juntas mi vida…— me susurro al iodo…

o0o…

La clase de Cleo termino unos minutos más tarde, Adelle había sido una vieja compañera en la escuela de baile, por una terrible accidente lamentablemente no pudo seguir en la danza y se dedicó a la enseñanza que tanto le gustaba, me comento que Cleo era muy buena pero que lamentablemente no había sacado mi pasión por la danza, me sentí un poco triste ya que Cleo no quiso alejarse de mí en cuanto tuve que salir, tal vez por el miedo a que no volviera como al ultima vez, pero le asegure que eso ya no sucedería, lo que me atormentaba era que dentro de poco Clef se presentaría—"Ya quiero ver la expresión de tu rostro Clef…"—pensé que algo diversión—Me pregunto si sigues igual de atractivo como siempre—

— ¡Mami ya estoy lista! —una vez más Cleo se abalanzo sobre mis brazos, era mi ilusión o estaba mucho más empalagosa que antes— ¿Lista para irnos? —

— ¡Papá siempre me espera a la salida en la puerta principal, pero acabo de ver salir a Aron y quiero que lo conozcas pero esta con esa boba de Sara! —

— ¡Y eso que importa demuéstrale que tú eres mucho mejor que ella! — Dirigiéndome hacia tres niños unos metros delante— ¡Aron, Andrew, Sara quiero que presentarles a mi mamá acaba de volver del exterior! — por supuesto al primero que vi fue al pequeño que tenía loca a mi hija, parecía ser de buena familia, y tenía unos hermosos ojos color esmeralda—Mucho gusto señora Cleo me hablo mucho de usted—extendiéndome la mano—Mucho gusto pequeño—

—Andrew— el otro pequeño también me saludo pero no se llevó toda mi atención—Mucho gusto…—pero lo que vi apenas voltee a ver a la chiquilla que tantos dolores de cabeza le deban a Cleo no cabía en la realidad—"esos ojos, ese cabello, ese rostro, esa mirada… esta niña era idéntica a…"—

—Mucho gusto señora Presea, Soy Sara y soy vamos en el mismo grado con Cleo—esas expresiones….sentí que casi perdía el conocimiento pero debían de ser imaginaciones mías, esta niña de ninguna manera podía ser ida de…

—Cleo…te he estado…— como si lo hubiera invocado con el pensamiento, él se presentó puntual a recoger a nuestra hija, yo también voltee a verlo y creo que esta vez era él, el más sorprendido, casi podría asegurarlo por la palidez de su rostro—Que tal Clef…—lo salude con la mejor de mis sonrisas, estaba tan apuesto como lo recordaba, y el traje que llevaba no hacía más que acentuar su virilidad.

—Que…que haces aquí— me pregunto con la mayor de más frialdades.

— ¡Pues vino a recogerme! ¡No es increíble mamá ha vuelto y todo volverá a ser como siempre fue! —esta vez Cleo se me adelanto pero no podría haberlo dicho mejor que yo.

—Sara creo que ya vinieron por ti— el pequeño Aron nos sacó de nuestras cavilaciones, pero era un día de sorpresas y una mas no podía faltar, dirigí mi vista hacia la pareja que se aproximaba hacia nosotros y aunque Japón era un país pequeño no pensaba encontrármela tan pronto, la reconocí de inmediato, era ella, la culpable de todo, con el mismo peinado, el mimo rostro, la misma actitud altiva, no había cambiado en nada.

— ¡Papis! — La pequeña remilgosa corrió hacia sus progenitores, era evidente que era su hija— ¡Princesa, sentimos la demora! — la recibió el tipo, aunque me pareció muy atractivo como para ser el padre de aquella chiquilla, pero ella se quedó quieta y bajo la cabeza al voltear y ver a Clef, era evidente que esta no era el primer encuentro—Buenas tardes señores Brawn— vi como Clef saludaba a la feliz pareja.

— ¿Usted es el cardiólogo de Sara no es cierto? Pero que pequeño es el mundo— alardeo el tipo mientras los otros dos asentían.

— Así es, por favor no olvide la próxima cita de Sara, debe llevar un control muy estricto debido a su enfermedad—

—No se preocupe allí estaremos puntualmente— le contesto

—Cleo, querida ya estas lista estoy segura que papá tiene muchos asuntos pendientes— me propuse que esa estúpida me escuchara y así lo hizo, su rostro palideció aún más al verme y era hora de marcar el terreno perdido— ¿Clef te tardaras mucho? —le pregunte aproximándome a él con Cleo en brazos, sé que me devolvió una mirada de odio y rencor mientras que la estúpida peli azul no cabía en el asombro de volver a verme—Hola a todos, buenas tardes, Presea Calvert la madre de Cleo— me presente yo misma sabía que Clef no lo haría por sus propios medios.

—Oh el gusto es nuestro Guideon Brawn, Marina y nuestra princesa Sara…

o0o…

De todo lo malo que podría pasarme solo faltaba esto, primer la mujer de mi vida me abandona, tal y como yo tuve que hacerlo —Cleo ve a tu cuarto y asearte para la merendar— le ordeno apenas entramos.

— ¡Pero papá quiero que mamá veo mi nuevo cuarto! —

—No discutas y has lo que se te ordena, tu madre ira en unos minutos— sabía que Clef se controlaba para no perder el control, mientras Cleo lo obedecía de mala gana, me dirigió hacia un cuarto al fondo de un pasillo, al parecer su estudio.

—Dime la verdad Presea ¿a qué regresaste? —

—Por Cleo por supuesto…por ti… por nosotros… — acercándome a él pero retrocedió al instante.

—No quieras engañarme con ese cuento de la madre abnegada ambos sabemos que Cleo jamás te importo—

— ¡Eso no es cierto Cleo es mi hija y la amo! —

— ¡Si la amas tanto como para abandonarla así como así, para irte tras tu amante! —Me reprocho, quede desconcertada—Tu…lo…—

— ¡Lo supe desde el inicio o acaso crees que soy tan tonto como para creerme esos ensayos a horarios fuera de lugar, realmente crees que me mantendrías engañado por mucho más tiempo! ¡Por quien me tomas Presea! —

— ¡Y tú que! ¡Cómo puedes reprocharme el hecho de haber buscado en amor en brazos de otro hombre cuando mi propio esposo jamás pudo olvidar el recuerdo de su antigua novia! — El quedo tan sorprendido como yo hacía solo unos segundos— ¡Sí! Mejor dicho por quién me tomas tu a mí, siempre refugiándote en tu trabajo, siempre te negaste a querer tener otro hijo, a darme una pisca de cariño a darme tu amor! ¡Muchas veces pronunciaste el nombre de aquella maldita mujerzuela entre sueños! — Esta vez era mi turno— ¡Por eso no tuve más remedio que buscar cariño en otra persona, porque mi propio marido se negaba a acostarse conmigo si no era porque me tocaba llenarte de alcohol para que me respondieras como hombre! — sé que al final de la oración mi grito pudo haberse escuchado por todo el apartamento pero no pudo evitarlo.

—Baja la voz — con algo de dolor en su mirada, pero no me importo él me había herido mucho más con su desamor en todos esos años—Una vez más te lo pregunto porque volviste, porque ahora—

— ¡Porque quiero a Cleo!—

—De que hablas no te la llevaras, perdiste todo derecho cuando la abandonaste—

— ¡Soy su madre y ella quiere estar a mi lado ni tampoco quiere volver a separarse de mí, tú decides Clef o me das un lugar en este hogar o me llevo a mi hija conmigo…!—

o0o…

—"Cleo, querida ya estas lista estoy segura que papá tiene muchos asuntos pendientes"— palidecí en cuento la vi, a pesar de todos esos años de no vernos la reconocí al instante al igual que ella a mí— ¿Clef te tardaras mucho? —le hablo con tanta familiaridad que parecía como si nada hubiera pasado entre ellos—Hola a todos, buenas tardes, Presea Calvert la madre de Cleo— finalmente uso su nombre de casada, recuerdo que Clef me dijo que había presentado la demanda de divorcio poco después de su abandono —"¿acaso había sido una mentira para que volviera con él? ¿O si realmente ella no los abandono y estaba de gira con su compañía de baile? Como haya sido Presea estaba de regreso, Cleo volvía a tener cerca a su madre y todo quedaría en otro hermoso recuerdo entre Clef y yo— meditaba a la sombra de uno de los ventanales de mi habitación, pronto un gran remolino de energía entro casi como una huracán a perturbar mi sosiego.

— ¡Mami! ¿Qué haces aquí entre tanto oscuridad? ¡Papá me envió a llevarte al comedor la cena ya esta lista! —

—Solo estaba meditando un poco— volteando para verla con una gran sonrisa, después de todo ella era mi mejor recuerdo…

o0o…

Suspire un poco, este había sido un ajetreado día, después de cinco cirugías por la mañana y seis por la tarde ya casi no me quedaban energías y aún quedaba toda la noche por delante, la sala de médicos de quirófano parecían realmente fría una vez que todos se retiraron, algunos de mis colegas estaban cenando en el comedor, yo preferí quedarme aquí por si surgía alguna emergencia, por otra parte observaba con impaciencia el reloj, dentro de mi sabía que en unos minutos alguien se presentaría e iniciaríamos una rutina que hacía semanas habíamos iniciado.

—Buenas noches Latís— una joven voz me saco de mis cavilaciones, sentí algo de satisfacción y sé que mis labios produjeron una ligera sonrisa de saber que había cumplido con la cita de cada semana.

—Buenas noches Mei— era ella, la joven medica que hace mis guardias nocturnas más apacibles…

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Una vez más aquí con un nuevo cap. de esta pequeña historia, como ven muchas cosas han pasado, recorriendo capítulos pasado no puedo creer que hasta este cap. recién me coloco un nombre a la jovencita que le va a mover el tapete a Latís que vergüenza la mía, Presea finamente regreso y viene con las pilas recargadas, veremos si Clef se deja engatusar nuevamente por ella.

Sugerencias y críticas constructivas bienvenidas

Como siempre muchas gracias por pasarse por mi pequeña historia lo aprecio mucho, sobre todo a mis amigachas Mily, Nancy, Jessi y un gran besote a Midori!

Saludos

Éxitos

Besos