Más lágrimas se escaparon, cuando escuchó que Near mencionó su verdadero nombre. Recordó cuando era un niño y todos le decían así, hasta que Roger notó su capacidad mental, y le explicó sobre la necesidad de tener un alias. A partir de ese momento fue Mello para todo el mundo. Pero aún tenía un nombre: Mihael. Hace tanto que nadie lo llamaba así. Ya había olvidado el sonido de su propio nombre, total, no era necesario, desde el momento en que le informaron de la posibilidad de suceder a L, el mejor detective del mundo, ya no podían nombrarlo con su verdadero nombre. Por eso le llegó al alma cuando se dio cuenta que su "rival" aún se acordaba de su nombre.
-Eres Mihael Keehl. El impulsivo, emocional, violento y efusivo Mello. Que nunca se te olvide eso. Desde que tengo memoria, siempre me dejaste muy en claro tus objetivos. Tu determinación y esfuerzo, siempre me impresionaron, tienes la iniciativa que yo nunca tuve y eso es digno de admirarse en ti.
Mello se quedó sin palabras ante lo que Near le estaba diciendo. Todas las características que para él siempre fueron defectos e incompetencias; ahora su propio rival se admiraba de eso.
-La razón de nuestra rivalidad es que siempre quisiste superarme. Ser más que yo. Pero nunca vas poder serlo porque…
-Si, si, ya sé, porque soy menos que tú, porque soy un perdedor, no necesito que me lo recuerdes.
-De nuevo exaltándote antes de tiempo. No Mello. Nunca fuiste menos que yo. Es por eso que L nunca se decidió por sólo uno de nosotros para sucederlo. Y de hecho no iba a ofrecerte mi ayuda como recurso, si no algo más importante… el puesto de L.
-¡Qué! –Mello se atragantó con el chocolate, que aún tenía en la boca, por lo que empezó a toser y se incorporó del sillón para mirar al albino cara a cara. –Esas bromas no dan gracia Near.
-Tú me conoces mejor que nadie. Sabes que cuando digo algo, lo digo en serio.
-Pues explícate porque no te entiendo.
-Es simple. Desde el principio comprendí la verdadera razón por la que L nunca eligió a ninguno de los dos en específico para ser su sucesor. Pero tú en cambio, al dejarte llevar por tus emociones no pudiste comprenderlo. Él quería que ambos trabajáramos juntos.
-Eso ya lo sabía. No me estás diciendo nada nuevo Near.
-¿Puedes dejarme terminar de hablar? Por lo visto sigues siendo impulsivo, pero está bien que seas así. Como iba diciendo, Elle Lawliet era una persona "casi" perfecta. El mejor capacitado para tener el puesto de L, porque era analítico, pero tenía emociones, era calculador e impulsivo, aborrecía el crimen, pero leí del informe del caso Kira que en un momento trabajó con un estafador y una ladrona profesional, osea criminales. L tenía dos personalidades totalmente diferentes complementadas que lo ayudaban a resolver casos fácilmente porque podía ver desde distintos puntos de vista. En otras palabras, él era la complementación tuya y mía. Por eso L nunca pudo elegir entre tú y yo. Porque tú tienes lo que a mí me falta, y yo soy lo que tú no eres. Si elegía a uno sólo de los dos, se iba a repetir la historia, y Kira ganaría, porque, aunque tú creas que te use para "jugar mi juego", en realidad, fuiste la otra parte de la investigación: la práctica. En cambio yo, solo hice la teórica. Ninguno es mejor que el otro Mello.
-Buen argumento. –Mello meditaba sobre las palabras de Near. Ciertamente su punto de vista objetivo y calculador, ahora le ayudaba a pensar con claridad. Para él siempre fue un favoritismo hacia Near. Siempre se sintió inferior a él porque no podía ser igual de tranquilo e indiferente. Su temperamento se lo impedía. Pero ahora entendía que ser emocional y efusivo también era una propiedad positiva para ser L. Ahora lo veía tan claro. Tantos años sintiéndose la sombra de Near, y la cosa es que, ambos son la cara de una misma moneda. Ambos son igual de importantes y esenciales para el puesto de L. ¿Cómo no pudo haberlo deducido antes?
-El puesto de L siempre va a pertenecerte Mello. A ambos. Este es tu último recurso. Tus opciones son: o dejas que la mafia y la policía se complementen para atraparte, o cumples con tus ideales cuando eran un niño del orfanato: ser L, como debió haber sido desde el principio, y atrapar criminales.
-¿Por qué me estás diciendo todo esto? Sé que eres lo bastante inteligente para ser L por ti mismo. Y cambiaste mucho. Podría incluso decir que veo mucho de mí en ti ahora.
-Porque viéndote ahora, también veo mucho de mí en ti. Además, todo este tiempo, creyendo que estabas muerto… no me lo perdoné. Es decir, yo no fui el causante de tu supuesta muerte, pero aún así, me sentía culpable. Porque yo le hable de nosotros a Kira, y por eso supo que fuiste tú quien secuestró a Takada.
-Había supuesto eso hace mucho, y la verdad no me importa, pero ¿te diste cuenta de algo? Dijiste la palabra "sentir". Creí que el sentimental acá era yo. Ya casi eres como Elle Lawliet, no me necesitas Near.
-¿Es que no lo entiendes aún? Jamás seré como Lawliet. Acepto que cambie, ya no soy el analítico de antes, pero jamás seré como él, ni como tú. Y aunque tú también te volviste más calculador, siempre te guiarás por tu temperamento. Es parte de nuestra naturaleza. Nunca vamos a igualar a L por separado. Pero juntos, hasta lo superamos. Ese fue su objetivo al no decidir por uno. Por eso te necesito.
Ambos callaron cuando Near dijo la última frase. El albino no podía creer que se le haya escapado decir aquello y Mello simplemente no podía creer lo que dijo. Después de unos segundos, una sonrisa sincera aparecía en su rostro.
-Hemos madurado mucho Nate River. Ya no siento la necesidad de seguir siendo tu rival, y por lo visto, tu tampoco. Pero aún así, -Mello se levantó del sillón y caminó hasta la ventana de nuevo pensativo, pero ya no estaba devastado, sentía que una nueva oportunidad se le presentaba ante sus ojos, pero igualmente tenía sus dudas. – ¿Aceptarías la ayuda de un criminal, un estafador, un asesino, un genio de la mafia Near? – El rubio cerró los ojos con fuerza. Si la respuesta no era positiva, todo su futuro se vería abajo. En ese momento Near tenía la vida de Mello, en sus manos. Y ambos lo sabían.
-Jamás aceptaría trabajar con alguien tan corrupto… Solo estaría dispuesto a trabajar con el impulsivo, adicto al chocolate de Mello.
Mello supo inmediatamente el trasfondo de sus palabras. A Near no le importaba en lo más mínimo su vida en el pasado como delincuente. Solo quería que complementaran sus mentes, y que juntos sean L. Como debió haber sido. Desde un principio. Una sonrisa se dibujó en su rostro cuando vio que al final, si iba a cumplir con el sueño más grande de su infancia: ser la figura de la justicia.
-De acuerdo. A partir de ahora, ambos seremos L. –Mello observó por el reflejo de la ventana que Near se estaba acercando a su lado para mirar también por la ventana.
-Perfecto. Ya no tienes que preocuparte por la mafia ni la policía. Una de las ventajas de ser L, es que trabaja totalmente en el anonimato. Nunca descubrirán tu paradero. Estas a salvo Mello.
Ambos se miraron a los ojos. Near con determinación. Mello con infinito agradecimiento. Sin que el albino lo pudiera evitar, el rubio lo abrazó como si fueran amigos de toda la vida.
-Gracias. Realmente gracias.
-No es a mí a quien tienes que agradecerlo. Esta fue la intención de Lawliet desde el principio. Tarde o temprano, se iba a cumplir. Llamaré a Roger para que nos venga a buscar. Nuestra base es el mismo edificio de la ex SPK.
-Aún así, gracias.
-Ya que ahora eres L, usarás ese recurso para poner tras las rejas a los jefes de la mafia que te persiguen. Librarte de tus enemigos, y atrapar criminales. Dos pájaros de un solo tiro. ¿Qué te parece?
-Es cierto, supongo que se habrán mudado, pero me hago la idea de donde podrían estar. Conozco sus negocios, y además ahora cuento con tu ayuda. –Después de pensarlo por unos segundos más, el rubio contestó: -Hagámoslo.
Luego de 3 meses de investigación, Mello y Near bajo el nombre de L, atraparon a los superiores de la Mafia Japonesa que se expandía por todo el mundo. Los años pasaron y ambos genios resolvieron muchísimos casos, con eficacia y rapidez. El nombre de L, que había sido manchado de ineficiente e incompetente por todos, por el tiempo que le había llevado resolver el caso Kira, se fue limpiando gracias a sus sucesores.
Obviamente tenían sus discusiones, y eso nunca iba a cambiar, ya que eran muy opuestos entre sí, pero ahora arreglaban sus diferencias de una manera más pacífica.
Los agentes de Near obviamente desconfiaron de Mello, pero al ver el verdadero empeño que ponía el rubio, tanto para atrapar a los criminales, como para ganarse su confianza, podían asegurar que había cambiado. Roger solamente sentía orgullo por sus ex pupilos, al ver que finalmente los sucesores de L estaban juntos.
Sin que ninguno de los dos se diera cuenta, entre Near y Mello se formó una amistad irrompible. Tan así era, que hasta se creía imposible que alguna vez el rubio le haya apuntado con un arma y el albino le haya revelado información de él, a su peor enemigo sin sentir remordimiento. No. Todo eso había quedado en el pasado.
Así como las culpas y remordimientos de Near, como los complejos e inseguridades de Mello.
Fin.
Nota de la Autora: Bueno, hasta acá el Fic. En realidad pensaba hacer un One-Shot, pero a medida que escribía, había muchas cosas que explicar, por lo que lo tuve que dividir, en fin, me pareció injusto el final de Mello, así que quería "revivirlo" de alguna manera, y me pareció bastante lógica la manera en que lo describí. Es mi primer Fic de Death note, por favor, no sean TAN malos. Acepto críticas constructivas. Si de casualidad encontraron alguna que otra falta de ortografía, pido perdón por adelantado. Y si quieren que siga escribiendo, solo háganmelo saber en los reviews. Hasta el próximo FanFic!
PD: gracias por los review que me motivaron a seguir escribiendo. :)
