CP#3. El autocontrol se va al piso.
Al terminar el primer baile, Kuon que aún estaba sobre los almohadones con su mente completamente en blanco recibía de parte se Sebastián un vaso de «Arak» (una bebida alcohólica producida en Líbano, Siria, Jordania, Israel, Irak y dentro de territorios Palestinos, se lo mezcla con agua y hielo de ahí que la disolución provoca un licor de una tonalidad opaca de apariencia lechosa) fue en ese momento que pensó tal excentricidad debía ser parte de los planes maquiavélicos del presidente.
Lo tomó con calma y de paso acepto picar algo notó que a pesar de la tenue luz algunos alimentos exóticos producidos en la región, en ese momento no sabía qué pensar o qué hacer, cuando finalmente se puso de pie, iba buscar a su supuesta hermana para qué... Ni él mismo lo recordaba, porque lo único que estaba en su mente era el sugestivo primer traje en que la vio, no es que nunca antes haya visto una bailarina exótica pero es diferente ver un espectáculo de una bailarina en evento cualquiera que ver a la mujer que ama en tal atuendo, ella no podía venir a provocarlo de esa forma y él permanecer indiferente ante esos movimientos.
Bastante malo era para su poco autocontrol verla en los sugestivos trajes oscuros que Jelly se atrevió a darle al inicio de su interpretación de los hermanos Heel, tenía toda las intenciones de salir del lugar, sobre todo al tener la certeza que el presidente estaba por algún lugar observandolo como un ave de rapiña, pero no contó que la música de los tambores siguieran sonando y de pronto cambió el tono a uno más rápido, lo siguiente que vio lo dejó sin palabras, porque su supuesta hermana salió en un traje de danza pero de color rojo escarlata, si el anterior le hizo padecer este sin duda lo puso a prueba, a ritmo de «Zaham la Dunia» Setsu no tuvo problemas en jugar con su velo y danzar alrededor de él, dada su altura Kuon tuvo un mal momento porque tenía una visión perfecta hacia el sujetador decorado de piedras preciosas que dejaban ver sus encantos, maldecía una y otra vez su suerte, reaccionó por inercia cuando ella lo tomó de la mano para que se siente en uno de los almohadones, realmente ella estaba haciendo lo que quería con él y esa sonrisa. ¡Diablos! Odiaba esa sonrisa en ese momento.
Sabía que los dioses se estaban burlando de él, sobre todo cuando después de un momento hubo un cambio de música y ella no tuvo problema para bajarse moviendo sus caderas de una forma tan sugestiva, él no sabía que ella podía moverse de esa forma, la peor parte era tenerle frente a él y no tocarla porque no dudaba que el presidente estaba en algún lado atento a sus acciones.
Sabía que era parte de la danza, mover sus senos de esa manera al compás de la música pero era demasiado para él que prácticamente los moviera frente a su rostro, esa mujer haría pecar a un santo, en qué estaba pensando Setsu para bailar de esa forma, era todo un espectáculo, entonces Caín recordó la razón de su molestia: Setsu era hábil en saber manipular a las personas sobre todo a su hermano, sabía que con ese espectáculo tan sugestivo lo único que había logrado era hacer que él olvide el tema.
Era oficial, su mal humor se empezó a crecer pero no por haberse dado cuenta de las verdaderas intenciones de Setsu desde el inicio, sino por sentirse tan débil ante ella y de no ser capaz de pararla y sacarla del lugar.
Realmente lo único que le provocaba era desgarrarle la ropa y hacerla suya en ese momento poco le importaba el lugar donde estaba, pero recordó que habían personas presente en el lugar, su mal humor se puso peor porque su autocontrol estaba teniendo serios problemas, pero fue un alivio que la segundo baile terminara y Sebastián se hiciera presente, está vez no se dio tiempo de saborear el licor cuando tomó de un solo sorbo.
Pensó que ya había pasado el espectáculo pero no contó que cuestión de segundos, porque eso ya no eran minutos y no sabía cómo lograba cambiarse tan rápido, Setsu salía con un traje que comparado con los anteriores era menos sugestivo, nada más alejado de la verdad porque cuando la luz se hizo presente, pudo observar el maldito sujetador de faltas pintas negras y doradas pero que solo cubría lo necesario, al menos la falda a la cadera no tenía esas exóticas chaquiras ni eran tan transparentes pero cuando empezaron los tambores a tocar, maldijo internamente su suerte, perdió la cuenta de cuántas veces había maldecido a su hermana por hacerlo pasar por esto, sobre todo cuando ella no tuvo pudor alguno en mover sus caderas al compás de la música prácticamente encima de él, no sabía si eso era parte de la danza pero realmente no lo ayudaba a su autocontrol, pero de peor humor se ponía al ver sus sonrisa impregnada de satisfacción pura, hasta que se arrodillo en el suelo y empezó a mover su cabeza de un lado a otro provocandole con su larga cabellera, ella lo estaba haciendo a propósito.
Del otro lado de la habitación faltaba el cuarto cambio de atuendo y por ende el cuarto baile, el instructor estaba fascinado con la manera como la joven bailaba que no dudo en decir:
—Ella realmente tiene talento para la danza, Lory creo que debimos a traer a «Indira» para que haga el baile de la serpiente. ¿Qué opinas ahora sobre la beca? —Al ver que el presidente no contestó, el instructor llamó su atención al decir—: ¡LORY!... Hazme caso.
Lory por primera vez en ese mes empezó a reír divertido, cuando comentó en voz baja:
—Creo que el espectáculo terminó. Mejor dejemos ese tema para después, ve por tus músicos… —El instructor no entendió ese comentario pero antes de preguntar Lory le comentó con diversión—: Mira hacia allá…
—¿Dónde está Mogami-san y el joven qu… —El instructor no pudo hacer comentario alguno, al ver la risa descontrolada del presidente incluso la de Jelly, miró hacia el mayordomo pero él no comentó nada al respecto.
¿Qué había pasado con ellos? Era la pregunta que quedó suelta en el aire, el instructor decidió hacerle caso al presidente y hablar con sus músicos porque el espectáculo había terminado.
Lo que había sucedido era que mientras ellos hablaban sobre los bailes que hizo Mogami Kyoko, ella se había ido a cambiar de traje pero no contó que Kuon viniera tras de ella y al verla ingresar a una habitación no dudó en ingresar a la misma, llegó en el preciso momento que su supuesta hermana se estaba quitando el sujetador a pesar de tener la parte inferior del traje de danza, ella al verlo alcanzó a cubrirse su pecho desnudo tanto con las manos como con el cabello que para su suerte aun no se lo había recogido.
Superada la sorpresa de ver a su supuesto hermano en el lugar y más porque él no tocó la puerta sino que ingresó como dueño por su casa, trató de disimular su nerviosismo cuando comentó en un tono bajo tratando que él no se diera cuenta de sus nervios al verlo ahí, delante de ella y Setsu en ese estado:
—¿Hermano qué haces aqu… —Setsu no pudo hacer la pregunta completa cuando Kuon bruscamente la hizo dar vuelta y al quedar ella de espalda al espejo Kuon tuvo una visión generosa de su espalda desnuda y comentó en un tono ronco:
—No puedes venir después de un mes de haberme evadido por completo, a bailar de esta manera y provocarme… Kyoko-chan —Setsu/Kyoko se alinearon a la misma persona pero no pudo replicar ante ese comentario porque lo siguiente que pasó fue que Kuon no se contuvo en morder sus labios para sorprenderle ingresando su lengua dentro de su boca, ese beso que le dio transmitía su enojo, su frustración pero sobre todo su excitación porque su auto-control se rompió.
Continuará…
