N/A: He de advertir. Me gusta Utena, también, y sus combates me fascinan ( Loki sique siendo mi preferido), pero en la lucha que pondré a continuación, la he escrito mientras veía un capítulo suyo y la peli, por lo que muchas cosas formarán o serán muy parecidas a la serie. Las campanas, ese sonido es uno de mis preferidos, por lo que saldrá.

Con una sonrisa, el joven dios se deshizo de la mano de la joven y caminó por el lugar mirandolo con atención. Mientras, la chica, ya libre de la presión de la mano de él, miraba hacia el sitio dónde unas últimas ráfagas de viento desaparecían. El huracán les había atrapado, y de alguna manera, transportado a ése extraño mundo o lugar, eso no lo sabía. Pero no podía negar que era hermoso, algo extraño, pero hermoso. Al voltear la joven Mayura para mirar a su alrededor, se dió cuenta de una de sus manos estaba muy ligera. La chica se miró las manos, libres ahora.

-"Juraría que llevaba la espada en esta mano!!" - se dijo.

-Tendrás que volver a convocarla... - le respondió la voz de Loki detrás de ella. Mayura se giró con violencia, dándose por pocos centimetros con el pecho del atractivo dios. Se apartó rapidamente con cara de asco y se puso en posición de defensa.

-Mira a tu alrededor, disfruta del lugar y si quieres después, me atacas.

-¿Estas tonto? ¿Acaso vas a dejar que te ataque, tan tranquilamente?

Loki sonrió seductoramente, y asintió en silencio.

-Aprovecha la oportunidad.

La chica no pudo negarse, a pesar de que su mente decía que le atacase. Observó su entorno y se sorprendió. Estaban en una terraza blanca preciosa, colgada de un gran edificio, un castillo impresionante rodeado de bellos parajes, verdes montañas y cristalinos lagos. Del suelo de la blanca terraza salian unas hermosas y grandes columnas, también blancas, al mas puro estilo romano. Unas verdes enredaderas subían por ellas, dejando a su paso unos capullos cerrados. La baranda, también blanca, estaba al igual con enredaderas, brillando al sol desumbrante del paisaje. Cuando la chica se movió se dió cuenta de que no vestía su destruido y manchado vestido, si no unos pantalones cortos y un chaleco negros, ambos hornamentados con numerosos adornos de plata y de fino oro blanco. Miró a Loki, quién no habia dejado de observarla ni un minuto.

-¿Empezamos? - preguntó el chico. Mayura asintió, viendo como el joven dios conjuraba su vara. La chica, concentró su furia y de ella, apareció, poco a poco una larga y fina espada, con el mango negro y oscuro, con algunas piedras transparentes y brillantes y el filo plateado y poderoso.

Pocos momentos después ambos objetos chocaron, haciendo que algunas chispas avivaran el fuego que cada uno llevaba dentro. A los pocos instantes el sonido incesante y enigmatico de unas campanas vaticinó el comienzo de el duelo. La espada y la guadaña volvieron a chocar, pero esta vez se quedaron atrancadas entre sí, mientras los dos adversarios hacian fuerza para forzar al otro a retirarse. Los rostros de ambos quedaron muy cerca el uno del otro, y Loki aprovechó para hablar.

-¿Sabes donde estamos?

Mayura no contestó, sólo forzó algo más el esfuerzo.

-Estamos en Asgard, mi mundo... el mundo de los dioses.

La chica se puso aún más dura y con esfuerzo sobrehumano, se deshizo de la guadaña del dios del caos, haciendo que Mayura casi se cayera al suelo de tanta fuerza utilizada. Loki la miró con una sonrisa sincera y se acercó a ella, tendiendole la mano para que se levantara, pues había caído definitivamente de rodillas. Pero ella, tan dura como siempre, dejando atrás toda la inocencia de antes, la apartó la mano brutalmente con la espada. Loki se apartó mientras la chica se levantaba con agilidad.

-¿Asgard?

-Exacto.

Mayura permaneció un momento en silencio, mientras se preparaba para atacar, en posición. Finalmente, tras unos segundos, la chica pelirosada corrió hacia él, blandiendo la espada con agilidad y destreza, mientras intentaba desesperadamente undir su metal en la piel del dios, pero él lo evitaba a toda costa. En otra de sus estocadas, en las que se volvieron a quedar desafientes y cercanos, Loki empleó un poco de su poder para transformar su guadaña, que ya estaba algo maltrecha por los golpes, para transformarla en algo más adecuado para el combate, que acabó siendo otra espada. Una bella espada de filo dorado con algunas piedras preciosas pequeñas centelleantes en el mango. En el filo de la espada, unas palabras arcanas adornaban el arma formando un conjuro poderoso y de protección.

-¿Porque fuistes a la tierra? Esto tiene muy buena pinta... - le preguntó la chica mientras cerraba los ojos, poniendo toda su fuerza en la espada.

-Primero... fuí expulsado... - dijo el joven dios, mientras de un empujón rompía el contacto que lo unía con la joven Daidoji, para luego quedar a unos metros de ella - ... por Odin!!!

La chica se giró hacia él, extrañada.

-¿Odin?

-El rey de los dioses...

-¿Y por que fuistes expulsado?

Loki fué el que atacó esa vez. Mayura se había cansado de darle juego al dios de ojos verdes, por lo que empezó a atacarle en vez de ponerse a la defensiva.

-Por que una profecía... - decía con algo de estupor – dice que voy a ser el causante del Ragnarok!

-¿Y que demonios es el Ragnarok? - preguntó la chica con una sonrisa. Había conseguido acorralar al chico contra una de las hermosas columnas y estaba a punto de acabar con él, estaba convencida.

-El fin del mundo.

Un enorme estruendo se apoderó del lugar y unas palomas blancas salieron volando, despavoridas. Loki miró a Mayura des de unos metros al lado de la columna. La chica se había avalanzado contra él, pero al decir el significado del Ragnarok, la chica de ojos rojos se había desconcentrado, dando en la columna y partiendo la espada en el proceso. Loki entrecerró los ojos, mirando a la joven que se había apoyado en la columna y aún tenía los restos de su arma en la mano.

-Pero no es cierto.

Mayura parecía no escucharlo. Un enorme coraje le sobrevino al chico.

-Odin me expulsó de Asgard por culpa de ésa estúpida profecía!! Pero no es cierto! Jamás haría una cosa semejante!!

Mayura apretó con fuerza su mano sobre la columna, aún sin mirarlo.

-Eres el dios del caos. Podrias hacerlo con facilidad.

Loki decidió callar, algo le decía que por mucho que se explicara no entraría en razón.

Sin que ninguno de los dos se diera cuenta, los capullos de las enredaderas empezaron a abrirse lentamente, revelando a unas hermosas rosas rojas. Una luz empezó a salir de la espada de Mayura y rápidamente se recompuso, por lo que la chica, sin prestar atención a las palabras del dios, empezó a atacarlo con una gran furia. A Loki cada vez se le hacía más difícil contener sus ataques, por lo que sólo podía defenderse.

En uno de los ataques de ella, consiguió desarmarlo. La chica se abalanzó sobre él precipitadamente, dando el tiempo suficiente al chico para poder esquivar por milímetros su arma.

-Estate quieto!! Me dijiste que me dejarías matarte!!! - le dijo furiosa entre sus brazos. En el último ataque desesperado de ella, el chico hizo una finta y consiguió cogerla por la espalda, aún sin haber recuperado su espada.

-Olvidas que soy el Striker... el dios de las bromas y del caos... - le dijo susurrante en su oído. La chica se regiró entre él y con una fuerza inusitable en ella, arrojó al dios contra la baranda. El chico, que había sido arrojado de espaldas, se quedó observando a la chica mientras ella se acercaba des de la baranda, respirando con algo de dificultad, sin duda por el golpe. Loki se quedó sin habla mientras la chica se acercaba pausadamente, sin prisas. No parecía dispuesta a clavarle esa mole de hierro sobre él. Tenía los ojos cerrados en aspecto de concentración. La joven se acercó en la baranda y se apoyó en ella, observando el hermoso paisaje, mientras dejaba la espada a un lado. Loki miraba a la muchacha a su lado sin voltearse como ella, apoyado de espaldas a la baranda.

-¿Por que lo haces, Mayura? - preguntó el pequeño Loki. A Mayura siempre le había resultado más fácil hablar con el pequeño, auque algunos temas no los tocaban, y pensó que en esa ocasión iría bien. Sin duda su idea fué acertada, puesto que la muchacha, sin haberle visto, sonrió exteriormente, algo cansada aún con sus orbes rojas cerradas.

-Siempre me has engañado, Loki... siempre me he tenido que hacer la tonta ante todos esos "misterios" o casos, mas bien dicho. Antes de... de que Hel me secuestrara, comprové que no eras un niño normal, aun que nunca me lo habia planteado... y cuando después apareciste con tu forma real... empecé a dudar.

Loki seguía mirando a la chica en silencio, temiendo que una interrupción suya acabara con los susurros de ella.

-Hasta que en este tiempo, han ocurrido nuevas cosas, y he podido analizar mejor las cosas des de un punto invisible e imperceptible.

-¿Invisible?

-Mi apariencia despistada y inocentona, nadie se daría cuenta... y ciertamente, nadie lo hizo. Además... durante este tiempo también he visto lo mujeriego que eres... asi no se puede ser, Loki. - dijo la chica, mientras ponía las manos en al barandilla mirando hacia ella, hechandose los cabellos en la cara - Hace unas semanas, esa noche en la que Reya, o la supuesta "Reya" desapareció, os seguí, a pesar de que me dormiste. Algo me despertó y os seguí. Cuando alzancé a veros, os vi al final de la lucha esa con ese monstruo... vi cómo sacabas tu arma, cómo tus ojos se volvían fuego y tu apariencia en la de un joven dios que un día me cautivó... y a pesar de las circumstancias, aún lo sigue haciendo...tengas el aspecto que tengas... - confesó enredada entre sus propios pensamientos.

Loki no pudo menos que abrir los ojos, sorpendido ante la declaracion de la chica. Pero de entre los cabellos caídos de ella sobre el barandal y las rojas rosas, una sonrisa de resignación apareció.

-Si, es cierto... pero... - dijo la chica, mientras hundía sus manos en las enredaderas y las rosas -... pero tu siempre... tu nunca... nunca me has mencionado nada...

-Para no ponerte en peligro – susurró Loki mientras se acercaba a ella muy sigilosamente, apoyándo su espalda al barandal de nuevo.

-Lo se... lo se, lo se, lo se...¡Lo se! - gritó ella.

Loki comprendió rápidament el peligro al que se estaba enfrentando, y volvió a su forma adulta, no sin antes hacer venir mediante magia a su espada. Siguió al lado de ella, apoyado, observandola, pero con la espada en la mano.

-Pero es que estoy harta ya... todo el mundo se piensa que soy muy débil. Las apariencias engañan... tú mismo me lo has enseñado, Loki... y no quiero hacerlo, pero he de matarte... este mundo no merece un futuro semejante, no por tu culpa – las manos de la chica se enredaron con las enredaderas, y empezó a hacer fuerza, intentando sacarse toda la fúria que podía. En ese momento, las enredaderas empezaron a desprender un líquido carmín. Entonces Loki se dió cuenta de que de las plantas, empezaban a brotar unas largas y afiladas espinas, que se le estaban clavando a Mayura en las manos. Pero eso era sólo en la zona que ocupaba la chica. El barandal dónde se hallaba él estaba desprendiendo unas rosas blancas con algunas gotas de agua, mostrando toda la inocencia y la frescura de la flor.

-Pero hay una cosa que no entiendo... - empezó el joven de ojos verdes, acercandose a ella poco a poco y bajando el volumen de su voz - ¿Porque quieres matarme? Del asunto del Ragnarok no estabas enterada antes de que yo te lo dijera... - siguió el dios, ya pegado a ella, retirando unos cuantos mechones de cabello rosa de su oído, dónde pegó sus labios, susurrandole - ¿Porque lo hacías entonces?

Mayura no se movió del sitio y sonrió con autosuficiencia.

-Porque alguien me dijo que tu tenías el poder para revivir a los muertos... que sólo funcionaria cuando tu alma fuera librada al rey de los dioses.

El chico se separó algunos milimetros, riendo a rienda suelta.

-Y tu te lo creíste...

-No – respondió Mayura – bueno, no del todo... no podía ser tan fácil, pero de todas maneras... tenía ganas de asustarte... - dijo ya sonriendo y apartandose de él, despegando las manos ensangrentadas de las espinas y cogiendo la espada, manchando el mango de ella.

Loki sonrió mientras cogía con fuerza la suya y la elevaba.

-¿Sabes esa sensación que se acumula en el pecho, esa angustia, esas ganas de hacer daño, de sentir correr sangre por tus manos cuando sientes tanta rabia?

-¿Celos? - preguntó inocentemente el joven mientras la seguía con la mirada.

-Más te gustaria a ti... no, no digo eso. Es algo extraño, pero de pronto, esta mañana me he levantado con unas ganas terribles de hacerte mucho daño.

-Y eso estás logrando...

-Pretendía parar, solo era para asustarte, y ya de paso para que me confesases algunas cosillas que cierto sueño me dijo... - siguió caminando, adenrándose en el mar de columnas que habia dejado atrás.

-Espera – dijo el chico, claramente confundido - ¿Sueño?

-Si, hace meses que el mismo sueño se me repite... alguien me habla, pero no reconozco la voz, miro y veo su cara... pero a la vez no la veo, oigo cómo habla pero no entiendo las palabras, y por la mañana siguiente siento que se algo de mucho importancia.

-¿Porque no me lo dijiste?

-Porque para tí eso no hubiese sido importante... para tí, todas mis palabras, mis sueños, visiones, són... tonterias, que según tú, forma mi mente.

El joven se quedó en silencio, sin saber que decir. Tenía razón, él siempre había considerado todo lo que a ella le ocurría o le contaba como parte de su imaginación, pero jamás se había imaginado nada parecido.

N/A: Hacía mucho tiempo que no actualizaba, lo siento muchisísimo, pero es que últimamente mi inspiración va a cero... bueno, muchísimas gracias por los reviews, la verdad es que no los merezco!!

Por cierto, eso de que me han pedido de poner lemon... en este fic no. De momento, yo no me los imagino y no creo poder escribirlo por el momento, pero si algun día hago alguno, lo avisaré. Bueno, chao y Feliz Navidad!! besos!

PD: Siento que sea tan corto, lo siento.