Digimon no me pertenece, ni tampoco Cold Case, simplemente me inspiré de su argumento.
Recuerdos.
Odaiba 11 de abril del 2013
Se levantó con el fuerte resonar de su alarma, se desperezó y se sentó sobre su cama, la cobija se resbaló por su cuerpo hasta quedar sobre su cintura, acomodó varias hebras de su cabello que se escurrieron por su rostro y luego levantó.
Tras una ducha caliente, un desayuno "express" y de haberse vestido con su típico chaleco, pantalón de tela y camisa blanca salió de su apartamento como alma que lleva al diablo.
Se recriminó camino a su coche por haberse tardado tanto en arreglarse, siempre era una guerra la que ella misma hacia para poder levantarse temprano y estar lista a tiempo, sin embargo nunca lograba su cometido, abrió la puerta del carro y entró en ella, con el retrovisor delineó sus ojos color esmeralda y aplastó su cabello rubio, cuando se miró lista, se sonrió a si misma y arrancó.
Estacionó en el departamento de policías, bajó su maletín y entró casi corriendo al edificio, tomó el ascensor, al llegar a su piso, uno de sus compañeros le regaló una amable sonrisa, la cual fue contestada al acto.
— ¡Por Fin has llegado!—Exclamó el hombre, de piel morena, cabellos castaños y ojos cafés—. No tienes idea de lo aburrido que es estar solo con Kouji—arrugó su rostro causando una carcajada por parte de la mujer.
El mencionado volteó desde una esquina en donde estaba tomando agua, este era de cabellos negros largo hasta los hombros aunque siempre lo mantenía amarrado en una coleta, sus ojos eran de un color azul, chasqueó la lengua y rodó los ojos, no andaba de humor para las bromas de su compañero.
La mujer colocó su maletín en una mesa en donde rezaba su apellido, se sentó en su escritorio y procedió a leer los expedientes que descansaban sobre su escritorio, Orimoto Izumi era una detective de homicidios que nunca fueron resueltos, ella junto con sus compañeros, se dedicaban a resolver casos abiertos, debido a su falta de prueba o el propio desinterés de la policía, logrando así, poder cerrar esos casos que se congelaron con el tiempo.
Miró el imponente edificio una vez más, indeciso de entrar o no, apretó con fuerza la pequeña bolsa que traía consigo, inhaló aire y se atrevió a poner un pie en el lugar.
Con un par de preguntas, logró llegar al piso de los casos no resueltos, en cuanto las puertas del elevador se abrieron, los nervios le recorrieron cada parte de su cuerpo y con su corazón desembocado entró.
Izumi le miró, al chico desorientado que parecía buscar a su cachorrito, su piel blanca estaba tan pálida como la de un fantasma, sus ojos azules mostraban la angustia que su rostro no quería reflejar, tal vez por orgullo. La mujer se puso de pie y a paso firme se acercó al joven.
—Detective Orimoto—Se presentó ella cuando lo tuve frente a frente. Al tenerlo así de cerca asumió que el chico no pasaba de más de veintiún años.
Él se enderezó—Takaishi Takeru—Hizo una pequeña reverencia—. ¿Aquí es donde resuelven los casos abiertos?
—Así es, ¿En que te puedo servir?
El joven extendió el pequeño paquete, su brazo temblaba debido a la excitación y nerviosismo al estar en ese lugar, Izumi agarró la bolsa de manila, la abrió por un extremo y de ella extrajo un celular que parecía tener varios años de antigüedad, ella alzó las cejas y le miró dubitativa.
Takeru tragó saliva, pensó que después de tantos años él seria capaz de hablar de ese tema sin que ningún nudo en la garganta le asfixiara, lastimosamente el dolor seguía latente en su corazón.
—En diciembre, mi hermano y su novia van a cumplir ocho años de haber muerto—Sacó su billetera del bolsillo trasero de su pantalón, la abrió y de ella extrajo una pequeña fotografía la cual se la entregó a la detective.
La mujer observó la imagen, en ella, salían dos adolescentes, abrazados y sonriendo tiernamente a la cámara, Izumi se dio cuenta con sólo ver esa fotografía que ambos eran muy felices, ¿Quién habrá sido capaz de matarlos? Y ¿Por qué?
— ¿Qué fue lo que sucedió?—Preguntó la detective.
—Se mataron—Contestó secamente, ella le miró abruptamente, percatándose de la sorpresa de la mujer, agregó—. Pero yo no lo creo, porque hoy, encontramos esto.
El chico le señaló el celular, ella prestó su atención nuevamente al objeto.
—Era de mi hermano—Explicó—Con mi novia lo encontramos enterrado en el terreno en donde ellos murieron. Sé que es de mi hermano por que el modelo además de ser viejo era el único color que existía ya que el mismo lo pinto.
— ¿Cómo lo encontraron?
—Mi perro lo desenterró.
Ella miró nuevamente la fotografía, la felicidad de la niña era contagiosa y la sonrisa de lado del chico le hacia pensar que él en realidad se encontraba igual de efusivo que su novia pero aparentaba no estarlo.
— ¿Piensas que no fue un suicidio?
Takeru metió las menos en sus bolsillos y alzó la cabeza hacia el techo—. Mi hermano nunca hubiera permitido que a Mimi le pasará algo malo, en el pasado, cegado por el dolor no pude ver eso, el impacto de ver los dos cuerpos sin vida me hizo entrar en una etapa de negación y de depresión, ahora que puedo pensar con mas claridad, pude comprender que ninguno de los dos hubieran atentado contra sus propias vidas.
Por su cabeza pasó el recuerdo de las joviales carcajadas de los jóvenes, que desde que comenzaron su relación eran pocas las veces en que los miraba tristes, desde que Mimi llegó a la vida de su hermano, él vivió el mejor año de su vida.
—Mi hermano mayor, era mi todo, mi ejemplo a seguir, mi pilar, desde que murió, una parte de mi vida murió con él—Sus ojos abatidos chocaron contra los de ella—. Por favor, atrapen al asesino que acabó con nuestras vidas.
Izumi sonrió, alargó su mano, el joven le miró sin comprender, ella la sacudió un poco y él por inercia la tomó.
—Haremos todo lo posible—Le prometió—. Encontraremos al asesino.
El sótano no era uno de los lugares favoritos en los que a Izumi le gustaba pasar, ver tantas cajas blancas con etiquetas con los nombres de todas las personas fallecidas, sin resolver y organizadas por fechas era algo desalentador, pero bueno, eso era parte de su trabajo.
Encendió las luces y se adentró al lugar, detrás de ella iban dos de sus compañeros, el hombre de piel morena y cabellos castaños y Kouji, el de cabello negro y piel blanca.
—Creo que lo encontré—Anunció Kouji tras algunos minutos de búsqueda, alzó sus brazos y sacó las dos cajas ayudado por Takuya, el de piel morena.
Colocaron las cajas sobre una mesita, Izumi abrió la primera la cual rezaba en su etiqueta "Tachikawa Mimi, 12/28/2005" adentró su mano y sacó una fotografía de la muchacha, kouji y Takuya observaron a una adolescente de cabellos castaños y rizados, piel blanca y ojos color miel, sonreía amenamente a la cámara y sus pupilas mostraban un brillo alentador.
La siguiente fotografía mostraba la escena del crimen, dos cuerpos tirados sobre la nieve, el chico estaba recostado en el pecho de ella, como si la hubiese sostenido entre sus brazos antes de morir.
La tercera fotografía era de ellos dos como pareja junto con un grupo grande, todos sonreían animados a la cámara, parecía estar disfrutando de ese día.
Takuya agarró el informe de la muerte de ambos y lo leyó, Izumi abrió la siguiente caja, que al igual que la de la niña, ésta estaba titulada como "Ishida Yamato, 12/28/2005" dentro de ella también estaban varias fotografías, así como el reporte de muerte, pero había algo mas que le llamó la atención, a demás del arma homicida junto con la bala que causó la muerte, había una pequeña nota debidamente empaquetada.
Izumi la tomó entre sus manos y la leyó en voz alta— "Nuestro amor es como el de romeo y Julieta, si no somos felices aquí lo seremos en otra parte"—Ambos hombres prestaron atención a lo que la mujer recitó, ella le pasó la nota a kouji—Es demasiado intenso ¿No creen?
—El perfecto cuento de hadas que termina en un final trágico—Dijo Kouji—. A veces el amor trasciende hasta la locura.
—Probablemente los padres no querían que estuvieren juntos y ellos al no ver salida se suicidaron—Opinó la mujer.
—Mmm…no lo creo—intervino Takuya—. Aquí hay algo que no concuerda, según el informe, la chica murió por golpearse la cabeza en una roca, murió desangrada—Colocó el reporte sobre la mesa—. El chico murió por un disparo en la cabeza.
Kouji tomó una fotografía, en ella aparecía el joven, de cabello rubio, tez blanca no sonreía, pero al igual que la chica, sus ojos tenían un brillo muy peculiar.
—Ishida mató a Tachikawa, al darse cuenta del error que cometió, decidió dispararse—Concluyó Minamoto.
—Eso no pudo ser de improviso—Izumi extendió la nota de suicidio—. Fue premeditado, la nota fue hecha a computadora.
—Ellos sabían a lo que iban—Dijo Takuya.
—No, no puede ser—Izumi ojeó una vez mas la fotografía de la escena del crimen—. Ellos no lo sabían, su celular fue enterrado, la forma en la que murieron no es igual, comúnmente las parejas se matan de la misma manera, esto se trata de un asesinato, por lo menos a uno de ellos lo pudieron haber matado.
—Por la forma en que los cuerpos están, puedo asegurar que a quien mataron fue a Tachikawa—Comentó Takuya.
—E Ishida al saber que su novia estaba muerta decidió suicidarse.
—Y eso nos lleva al mismo punto—exclamó Izumi—. ¿Qué hacia esa nota de suicidio ahí?
—Hay dos posibles respuestas—Dedujo Kouji—. O Ishida planeó todo eso o alguien mas decidió matarlos.
—Bueno eso significa que tenemos trabajo que hacer—Takuya guardó todas las cosas dentro de las cajas entusiasmado, amaba descifrar todos los enigmas que un asesinato causaba y este era sumamente interesante.
—Debemos empezar con los padres de los chicos y con el hermano de Ishida—Propuso la mujer.
— ¡Si!—Respondieron al unísono.
Takeru observó el techo de su habitación recostado sobre su cama, ese día había sido muy agotador para él, empezando con que era el cumpleaños de su hermano mayor y como solían hacer junto con su novia, en todos sus cumpleaños acudían al lugar en donde falleció a dejarle unas flores y hacer una pequeña oración.
Ese día fue diferente a los demás, Yuujiro, su perro, hizo un hoyo y de él desenterró un aparato, grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta que era un teléfono celular, el mismo que Yamato usaba, sus ojos se tornaron vidriosos, la tristeza y la impotencia se apoderaron de él y pronto en su cabeza todo le dio vueltas empezando a dudar de lo que realidad sucedió esa noche, sin pensarlo un segundo mas, acudió al departamento de policía.
Horas después, terminó encerrado en su habitación, sin permitir que nadie mas le molestase, los recuerdos se arrebolaron en su mente, el mas doloroso, el día en que le anunciaron la muerte de su hermano.
Era las once, él estaba acostado mandándose mensajes con Hikari, cuando escuchó el teléfono sonar, no se molestó en salir a contestar, su madre creía que estaba dormido, así que no se ganaría un regaño por culpa de una llamada, el teléfono dejó de sonar por varios segundos sólo para volver a explotar en esa molesta melodía una vez mas, se puso de pie dispuesto a contestar, pero al escuchar la voz de su mamá respondiendo decidió volverse a acostar.
No estaba terminando de arroparse cuando escuchó un grito de dolor, se sobresaltó, su madre gritó una vez más y luego la escuchó llorar amargamente a T.K no le importó que su mamá pensara que estaba dormido, la preocupación le hizo salir casi corriendo de su habitación.
La encontró al pie de la mesa en donde estaba colocado el teléfono, tirada en el suelo, tapando su boca con una de sus manos, su rostro estaba cubierto de lágrimas, se agachó hasta quedar a la altura de ella y la sostuvo por los hombros.
— ¿Mamá? ¿Qué sucede?
Pero la mujer no contestó, enfrascada en sus propios pensamientos, su llanto aumentó y el niño se desesperó, escuchó por el auricular la voz de su padre gritando también, dejó a su madre y agarró el teléfono en sus manos, lo llevó a su oído.
— ¡Natsuko!
Takeru escuchó a lo lejos el sonido de varias sirenas, gritos de una mujer y varios movimientos, sea lo que hubiese pasado era grave.
—No, papá, soy yo.
—Takeru…—Le escuchó hipar y comprendió que algo muy malo pasó, su padre no era de los que lloraban.
— ¿Qué sucede?—Preguntó en un hilo de voz.
—Los mataron, T.k, los mataron—Rompió a llorar, con grandes y desgarradores sollozos—Lo han matado.
Su corazón se detuvo, al igual que dejó de escuchar a sus padres llorar, en su mente resonaban las palabras de su padre y tuvo tanto miedo de preguntar a quien habían matado.
—¿Pa..pá?
—Lo mataron, han matado a Yamato…
Y su mundo se derribó en ese preciso momento, dejó caer el auricular y retrocedió dos pasos sin creer por completo lo que su padre le dijo, Yamato no podía estar muerto, su hermano, su mejor amigo…él no podía, él era indestructible, él no….o Dios…él no…
Sus recuerdos se esfumaron cuando escuchó el toqueteo en su puerta, lo ignoró, no estaba en deseos de hablar con nadie, el sonido se volvió mas insistente, Takeru rodó los ojos se levantó de su cama y abrió la puerta.
Sus ojos se encontraron con los ojos rubís de una mujer, de tez blanca, cabello castaño y largo, un poco más debajo de los hombros, de mediana estatura y de sonrisa encantadora.
—T.K…—Acarició la mejilla de su novio.
—Lo siento Kari, la verdad no me siento bien.
Ella le miró comprensiva, todos los años, cuando era once de abril, veintiocho de febrero y el veintiocho de diciembre, Takeru entraba en depresión, ella también lo hacia, pero nunca como su novio, ella no perdió a su hermano y a Mimi siempre la consideró también como una hermana mas, así que la perdida fue doble y muy fuerte para un niño que apenas tenia catorce años en esa época.
—Lo sé—Ella depositó un suave beso en los labios de él—. Pero han venido a buscarte.
Él frunció el ceño— ¿Quiénes?
—Los detectives, quieren hablar contigo.
El joven asintió, se separó de su novia y se dirigió a la salita, cabe mencionar que Takeru y Hikari se mudaron a vivir juntos desde el año pasado.
—Detectives, un gusto verlos de nuevo—Saludó cordialmente una vez que llegó a la sala, se sentó en un sillón al frente de ellos—. ¿En qué puedo servirles?
Frente a él, estaban Izumi y Takuya, ambos sonrieron amables, tratando de cortar la pesadez del ambiente.
—A decir verdad, si—dijo la mujer—. Necesitamos que nos brindes toda la información a cerca de tu hermano y de Tachikawa, cualquier cosa que recuerdes nos servirá de mucho.
Él aceptó no muy convencido, no le gustaba recordar a Yamato y a Mimi, eso le suponía un gran dolor, uno que por varios años trató de enterrar en lo más profundo de su corazón, pero el deseo de poder vengar la muerte de ellos a través de la justicia, fue mucho más fuerte que el dolor.
—Verán, hace varios años, cuando yo tenía cuatro y mi hermano siete, mis padres se separaron, mi mamá se quedó conmigo y mi papá con Matt—comenzó a explicar—.Desde entonces, mi hermano creó una coraza, se volvió un chico frío, de mente cerrada, rebelde y siempre convivía solo.
Takeru sonrió al recordar la vida de Yamato—. Recuerdo que siempre andaba en su moto, con su chaqueta de cuero, tratando de aparentar ser un chico malo, con el pasar de los años, Matt se fue abriendo, en parte fue gracias a Sora, ella fue su novia y lo ayudó mucho.
—Haber, haber, detente ahí—Interrumpió Takuya—. ¿Yamato tuvo otra novia antes que Mimi?
—Sí. Fueron novios como por tres años.
—Y por culpa de Mimi ¿Terminaron?—dedujo suspicazmente el hombre.
—Ellos ya tenían problemas desde antes de que llegara, Mimi solo fue un apoyo para Matt.
— ¿Cómo se comportó la otra chica?—preguntó Izumi—. La ex novia.
Takeru lo meditó por varios segundos, en realidad no deseaba colocar a su amiga como una sospechosa, él siempre la apreció, a pesar de todos los problemas, él nunca dudó de ella.
—No se lo tomó muy bien—dijo finalmente—. Pero siempre tuvo el apoyo de parte de todos nosotros y lastimosamente nuestros amigos en un principio no apoyaron la relación de Mimi y Matt.
—Y ¿tú?
—Yo siempre quise a Mimi como una hermana, el hecho de darme cuenta que ellos tenían una relación, verdaderamente me hizo feliz, ella poco a poco fue destrozando la coraza que Matt tenia, ella hizo que mi hermano tuviera el mejor año de su vida.
—Necesitamos que nos des el nombre de todos tus amigos, los que estuvieron involucrados con Mimi y Yamato.
—Está bien—El joven dio todos los nombres de todos los que una vez fueron sus amigos desde la muerte de su hermano y Mimi el grupo se desintegró por completo, y sólo con Hikari y con Taichi mantiene contacto.
—Bien, tenemos a Ishida Yamato y a Tachikawa Mimi.
Izumi pegó las fotografías individuales en una pequeña pizarra de cristal, agarró un marcador y escribió los nombres de ellos y la fecha de muerte.
— Por lo que sabemos—contó ella—. Tachikawa tenia quince años de edad, vivía en estados unidos y con su familia—pegó la foto de sus dos padres en le pizarrón—. Decidieron volver a Odaiba, la niña entro al "Odaiba Elementary" a estudiar.
—Murió el veintiocho de diciembre del dos mil cinco—Kouji colocó la foto del cuerpo de Mimi junto con Matt sobre la pizarra de cristal—. Según las fuentes informativas de ese año hubo una testigo, la cual no quiso dar nombres, ella afirma que en cuanto llegó los encontró así y que de inmediato llamó a emergencias.
—Aparentemente muertos por un suicidio—Relató Izumi a todos sus compañeros—. Un año antes de que murieran, Tachikawa se reencontró con sus amigos, entre ellos Ishida—señaló la fotografía del joven—. Con el cual mantuvo un romance hasta el día de su muerte. La única pista que tenemos es a Takenouchi Sora—escribió el nombre de la mujer en la pizarra—. La ex novia de Ishida.
Shibayama Junpei, uno de los detectives, entró en la estancia, sobre sus manos llevaba varias hojas.
—J.P—le llamó Izumi—. ¿Averiguaste la dirección de todos los integrantes del grupo o de los padres?
—Encontré los datos de Takenouchi, he llamado, pero ella se encuentra de viaje y no volverá hasta dentro de una semana—respondió—. Pero ya tengo la dirección de los señores Tachikawa y de una integrante del grupo: Inoue Miyako.
— ¿Cómo vas con los registros de las llamadas de Ishida y Tachikawa?
—Estoy trabajando en ello—levantó el pulgar en señal de todo está bien.
—Bien—sonrió—. Será mejor empezar con los padres.
—Ahora bien—Continuó Kouji—. Por otra parte tenemos a Ishida Yamato, el chico malo por el cual todas las niñas caerían rendidas a sus pies, fue cantante de una banda loca, su mejor amigo fue Yagami Taichi, vivía solo con su padre y mantuvo una relación con Takenouchi antes de entrometerse con Tachikawa.
—Nuestras especulaciones son las siguientes—Dijo Takuya—. La más probable: Ishida mató a Tachikawa y luego se suicidó. La segunda, otra persona mató a Tachikawa e Ishida al darse cuenta que el amor de su vida estaba muerto él se suicidó. La tercera: alguien más ideó un plan para matarlos a los dos.
—La persona que los asesinó tuvo que haber tenido un gran resentimiento o celos tal vez hacia Mimi o a Yamato—Takuya miró una foto en particular y los demás presentes observaron la misma imagen, no cabía duda esa persona tenia que haber sido.
Satoe Tachikawa, era una mujer agraciada, de facciones finas y delicadas, su cabello era de un castaño claro, sus ojos café intenso perdido ese brillo especial que denotaba la Felicidad y ahora apagados tan solo miraban la tristeza.
Se impresionó cuando vio a un hombre, vestido de negro, frente a su casa, se asombró aún mas cuando le dio que era un detective y que el caso de su hija se reabrió, un nudo se formó en su garganta, ¿Cuántos años habían pasado desde que escuchó el nombre de su Mimi?
Le hizo pasar, le ofreció una taza de café y sin más preámbulos se trajo consigo todos los álbumes que eran dedicados a su hija.
— y aquí estaba con su abuelo—con su dedo índice señalo la foto—. Él murió hace unos años—una sonrisa forzada se formó en su rostro—. Probablemente estén juntos—Takuya sonrió tratando de transmitirle un poco de optimismo—. Detective, siento mucho hacerle perder el tiempo mostrándole esto, pero hace tanto que no escucho el nombre de mi hija que ahora que usted me la ha nombrado ha vuelto toda esa emoción y dolor acumulado en mi pecho—confeso la señora apartando su mirada del álbum lleno de polvo.
—No se preocupe, yo le entiendo—guardó silencio tratando de buscar las palabras exactas que decirle—. Como le expliqué antes, hemos reabierto el caso de su hija y de Ishida.
La mujer arrugó su rostro en una mueca despectiva, gesto que no pasó desapercibido por el hombre.
—A ese ni me lo mencione—escupió con cierto odio—. Por culpa de ese muchachito mi niña cometió la peor estupidez del mundo, por culpa de ese perdí a mi única hija, desde que lo vi no me agradó…
Odaiba 2004
La mujer revisó por enésima vez el reloj, eran las dos de la madrugada y su hija no regresaba, estaba tentada en levantar a su esposo y llamar a la policía, marcó el celular de su hija por decima vez pero nuevamente la mandó al correo de voz, desesperada, se colocó su bata y salió del apartamento, se apoyó en el barandal del pasillo y esperó impaciente a que su hija regresara.
Media hora después, escuchó el rugir de una motocicleta, la cual se aparcó frente al edificio, Satoe miró impresionada a su hija bajando de ella, su cuerpo se tambaleaba y sobre su rostro estaba una sonrisa tonta.
Su acompañante bajó también, se quitó su casco, se miraba igual de alegre que su hija, se acercó a ella y la agarró de la cintura, le dio varias vueltas, Mimi empezó a reír mientras alzaba sus brazos al aire, disfrutando de la voltereta, la dejó caer al suelo, lentamente subió sus manos y acarició su espalda, ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello y besó sus labios.
Eso fue suficiente para Satoe, a zancadas bajó del edificio, una vez que estuvo a fuera gritó el nombre de su hija.
Ella se separó de ese chico, ambos rieron como tontos, para Satoe, no fue difícil descifrar que su hija estaba borracha, la agarró del brazo y la jaló con fuerza, una vez que la tuvo lo suficientemente cerca pudo percibir el ligero aroma a tabaco.
— ¡¿Estuviste fumando?!—le demandó con sus dientes apretados.
La castaña solo ensanchó su sonrisa, incapaz de pronunciar palabra alguna, Satoe le dedicó una mirada despectiva al chico y se llevó a rastras a su hija, dispuesta a castigarle por toda una vida.
—Así que…Ishida no era una buena influencia para su hija.
Ella negó con la cabeza—. Cuando Mimi empezó su relación con él, todo cambio, se volvió un poco mas rebelde y defendía con uñas y dientes a ese chico.
—Señora…El motivo por el cual reabrimos el caso es porque creemos que ellos no se suicidaron.
El rostro de la señora cambio por completo denotando uno de completa sorpresa e incredibilidad—. No, no puede ser…si ellos me dijeron…la nota yo vi la nota.
—Al parecer todo fue un engaño, la persona que pudo haber hecho esto, lo planeó desde hace mucho—Takuya obvió las posibles teorías de que Ishida fue en realidad el asesino—. Estamos dispuestos a encontrarlo, o encontrarlos, pero para eso, ocupamos de su ayuda, cualquier cosa que sepa, debe decírmela.
—Yo no recuerdo nada extraño, ella nunca me conto sobre alguna riña con una persona, tan solo me hablaba de su Matt—trató de hacer memoria—. Hay algo que creo que le puede servir.
La mujer se levantó de su asiento y entró a una habitación, Takuya supuso que se trataba de la antigua habitación de Mimi, a los minutos, Satoe llegó con un pequeño libro de pasta dura y de color negro.
—Mi hija soñaba con ser escritora, todas sus ideas, pensamientos y varias cosas que pasaban en su vida las escribió aquí—le entregó el cuaderno al hombre—. Pero debo advertirle que está todo confuso, yo nunca le entendí y faltan varias páginas.
—Créame, esto es un gran inicio— se levantó, hizo una pequeña reverencia y le dio la espalda, la mano de la mujer se ancló en su codo, impidiéndole una retirada.
—Por favor, encuentre al desgraciado que mató a mi hija.
— ¿Tiene algo de utilidad?
Izumi alzó su rostro al escuchar la suave voz de Kouji, el hombre se sentó frente a ella y a los segundos, con una resplandeciente sonrisa, Takuya se les unió.
—Pensé que ya se habían ido.
Dijo ella ligeramente impresionada, ya era pasada la hora de la salida, en el piso, era la única que se había quedado ahí, en su escritorio, leyendo el cuaderno que la señora Tachikawa proporcionó horas antes.
Takuya se encogió de hombros—. Sabíamos que no te irías a casa a descansar, ese caso te tiene al borde de la locura ¿No es así?
Ella sonrió con timidez, sus mejillas se sonrojaron ligeramente—. Soy muy apasionada con mi trabajo.
—Es por eso que…. —Kouji alzó una bolsa con unas cajas de comida adentro—Te trajimos tu favorito.
— ¡Onigiri!
Ella le arrebató la bolsa a su compañero, dejó el cuaderno a un lado y sacó una pequeña cajita llena de esos deliciosos triangulitos de arroz, los tres comieron entre charlas y algunos chistes, la mujer sintió un gran alivio al degustar un poco de comida, ya que al estar tan metida en el caso, olvidó almorzar.
—Entonces—le instó Kouji una vez que terminaron de cenar— ¿Nos sirve ese cuaderno?
Izumi agarró nuevamente aquel cuaderno y lo ojeó.
—La verdad es que si tiene muchas cosas interesantes que nos podría llevar al asesino, pero…al cuaderno le hacen falta muchas hojas y está escrito de una manera muy peculiar.
Ambos hombres fruncieron el ceño al no comprender, Izumi pasó algunas páginas y cuando llegó a la indicada leyó en voz alta:
"La Forma en la que Bestia me miraba ocasionaba que cada nervio de mi cuerpo se estremeciera, sus ojos me invitaban a hundirme en ellos una y otra vez, me imploraban en silencio a perderme en sus pupilas azulinas y nunca mas regresar a la realidad, esa sonrisa…tan hermosa y retorcida a la vez, tan escabrosa, maligna y altanera, como la de un lobo al asecho listo para matar a su caza de la manera mas dolorosa posible….pero en mí, lo único que lograba esa sonrisa era un profundo y pecaminoso deseo de besarle hasta que se me cayeran los labios…Y por esos sucios deseos es que me recrimino una y otra vez, porque yo no puedo, no debo siquiera mirarle, Bestia no era libre, Bestia pertenecía a Bella.
Yo no era nadie para destrozar esa hermosa historia de amor, yo no seria el elemento que tergiversaría el cuento de hadas ya que la bella y la bestia eran el uno para el otro…"
— ¿La bella y la bestia?—preguntó Takuya—. ¿Estamos hablando de los personajes de la película rosa de Disney?
—Ella utilizó esos personajes para describirlos—Explicó Kouji.
— ¡Eso ya lo sé!—exclamó el hombre sintiéndose ligeramente ofendido—. No soy tonto. A lo que voy es ¿Por qué cambiar los nombres?
—Me imagino que no quería que su madre se diera cuenta de quien hablaba—especuló la mujer.
—Pero, Izu, eso no es tan difícil—le dijo Takuya—. Es más que obvio que la Bestia es Ishida y que Bella es Takenouchi.
—Pensé que una chica enamorada nombraría a su gran amor como su príncipe azul o mi caballero—Kouji alzó una de sus cejas—. Pero ¿Bestia?
—Y nada tiene sentido—dijo con desgano Izumi—. La nota de suicidio hablaban de un Romeo y de una Julieta, en todo el libro, Tachikawa se refiere a Ishida como la Bestia.
—Bueno eso quiere decir que alguien más hizo la nota.
Izumi asintió, cambió nuevamente de página hasta llegar a las primeras—. Ahora, solo tenemos que averiguar quien de todos ellos lo hizo.
— ¿Los demás tampoco tienen su verdadero nombre?
—Todos los que aparecen en el cuaderno tienen un nombre de un personaje de cuento de hadas.
—La chica tenía imaginación—Murmuró Takuya.
—No perdamos el tiempo—Alentó Kouji—. Empieza a leernos Izumi, entre los tres descifraremos a todos los personajes.
—Esta bien—Sonrió—. Les leeré desde el principio.
Mi primera semana en Japón fue la peor de todas, la pasé en la casa de Encantador y de Rapunzel, estar con ellos no fue lo malo, el horario era lo que me mataba lenta y dolorosamente, no lograba acostumbrarme a ese cambio tan brusco, mi rostro estaba marcado por dos profundas ojeras y eso no dejaba a un lado el cansancio por el que pasé.
A mitad de la semana opté por dormir en el día y permanecía despierta toda la noche, pronto, pasé a ser una Vampira, según Encantador, me causaba mucha gracia sus apodos, habían algunas noches en las que me acompañaba y terminaba dormido a las tres de la mañana y yo con mis ojos abiertos de par en par.
Encantador es un chico genial, con una personalidad demasiado animada para una persona normal, pero era ese simple detalle el que lo caracterizaba de todos los demás, y el hecho de que vivía mas tiempo en Nunca jamás que en Japón.
Cuando viví en Estados Unidos fue con el que mas mantuve contacto, pasábamos chateando hasta tarde, algunas veces era yo la que me desvelaba, unas otras era él, Encantador poco a poco fue escalando hasta convertirse en mi mejor amigo, con tan solo escucharle reír , era motivo suficiente para que yo estuviera feliz el resto del día, por eso, tenerlo físicamente, a la par mía, viéndole dormir como un niño pequeño me hacia sentir en casa y segura era una verdadera lastima que nunca me pude enamorar de él…seguramente él hubiere sido mi pareja ideal.
Per bueno hay ocasiones en el que en el corazón no se manda, lastimosamente yo no pude ordenarle al mío, siempre estuvo prendado por esa persona que detestaba con lo mas profundo de mi ser, es algo extraño, porque yo le detesto, a él, a la bestia, su aura es tan oscura, tan tenebrosa como su personalidad propia, puede ser guapo por fuera, el chico deseado por todas las chicas, pero por dentro es un ser horripilante, hundido en su propia miseria y la única persona que le puede salvar es Bella, la que puede adentrarse a ese profundo mar negro que es su corazón a mi…sólo me queda tragarme este horrendo sentimiento que desde niña he cultivado en mí.
El resto de la semana pasó sin ningún inconveniente, Rapunzel me ayudó con las compras de materiales escolares así como mi uniforme, en cuanto mis padres llegaran, me inscribirían al "Odaiba Elementary" y de verdad que estaba que rebosaba de la alegría, así estaría con mis amigos y pasaríamos mucho mas tiempo juntos.
Luego de las compras, decidimos pasar por un helado, nos sentamos cerca de una fuente y vimos a la gente ir y venir, por un mini segundo noté como el rostro de Rapunzel se ensombrecía pero antes de que pudiera parpadear, ella me sonrió y comenzó a parlotear de cualquier trivialidad.
Yo no la pude seguir, simplemente asentí y traté de aparentar que la escuchaba, sin embargo, en mis pensamientos solo podía recordar aquellas pequeñas ocasiones en que mi amiga se ponía triste, era una milésima de segundo, pero ahí estaba, palpable, algo malo sucedía con ella y nadie parecía notarlo, pero yo, la ayudaría, Rapunzel era como un pequeño rayo de luz que no debía ser opacado, ella necesitaba brillar con fuerza y yo le devolvería ese brillo, como fuere….
Se reacomodó en su silla, su mano izquierda acarició su vientre abultado mientras que con su derecha se dedicaba a tamborilear con sus dedos la mesa que tenia en frente, tragó saliva, no le gustaba estar en lugares encerrados, las paredes grises y aquel enorme ventanal polarizado le hacia sentir como una vulgar criminal y que ella recordare el único pecado que se le pudiere acusar fue casarse y quedar embarazada a temprana edad.
Miyako se recriminó una y otra vez haber aceptado acudir a ese lugar, la amable y dulce voz le dijo que sólo deseaban hacerle unas cuantas preguntas y como siempre ella de maniaca psicópata no aceptó que los detectives fueren a su hogar decidiendo ella acudir al departamento de policías pero estando ahí, encerrada en ese lugar, completamente sola le estaba causando un ataque de ansiedad.
La puerta se abrió, Miyako respingó y volteó a ver, una mujer de cabellos rubios y ojos esmeraldas, de alta estatura y de muy buen porte entrando a la pequeña habitación, al sentir la fuerte mirada, Izumi le sonrió, sonrisa que fue correspondida a medias por la joven de cabellos morados.
—Disculpe… ¿Para que me citaron aquí?—Preguntó la joven en un tono de voz lleno de inocencia y preocupación.
—Orimoto Izumi—Se presentó la mujer, jaló la silla de enfrente y se sentó en ella—. Detective de homicidios.
Los ojos de Miyako se agrandaron y sus manos temblaron—. Yo….yo no he hecho nada…—Dijo con su vez temblando.
—Tranquila, Este departamento investiga asesinatos u homicidios que no han sido resueltos—Explicó la mujer—. Y….Hemos reabierto el caso de Tachikawa e Ishida.
Ante la mención de eso dos apellidos, el rostro de Miyako se desfiguró por completo, los nervios desaparecieron, su cuerpo se estremeció y su corazón pareció darle un vuelco…hace tiempo que no escuchaba de su amiga, que al oír su apellido le causaba un fuerte dolor, sus ojos se humedecieron y cerró sus puños.
—Han pasado casi ocho años—su garganta dolió al mencionar ese simple hecho—. Y hasta ahora se les ocurre hacer justicia con mis amigos…. ¡Es es realmente injusto!—le gritó golpeando la mesa con sus puños—. Lo que están haciendo es meter el dedo en la yaga…ustedes no saben, no tienen idea de lo doloroso que fue ver los cuerpos de ellos dos dentro de un ataúd—Limpió sus lagrimas con desesperación—. ¿Por qué reabrirán el caso? ¿Qué fue lo que no pudieron ver en el pasado?
Izumi endureció el rostro sin pronunciar palabra alguna, en esos casos, era mejor dejar que los dolientes desahogaran todas sus penas para así poder indagar un poco mas en el asunto.
—Lo que nos dijeron es que ellos se mataron y que no había nada que hacer ¿y ahora que?—soltó una bocanada de aire y volvió a exhalar para seguir con su discurso—. ¿Esta vez habrá un asesino? ¿Y eso para qué? Si ellos nunca regresaran.
Llevó sus dos manos a su boca para tratar de apagar los sollozos pero lo único que logró fue que estos brotaran con más fuerza, la detective permitió que llorara todo el tiempo que fuera necesario, ella ya muchas veces había pasado por eso, esa era la parte mas dolorosa de su trabajo, tener que revivir memorias a las personas que mas sufrieron con la muerte de un ser querido.
—Lo sé—Susurró Orimoto—. Se perfectamente que ellos no regresaran pero al menos…ellos descansaran en paz cuando el culpable de todo esto esté tras las rejas.
Miyako asintió con un movimiento de su cabeza, limpió nuevamente sus lágrimas e inhaló un poco de aire—. Discúlpeme, es que estoy embarazada y mi humor está demasiado vulnerable, aunque no entiendo ¿Por qué están viendo nuevamente el caso de ellos?
—Tenemos ligeras sospechas de que eso no fue un suicidio, si no un asesinato, por lo tanto, necesito que me digas que fue lo que hiciste la noche en que ellos dos murieron.
La joven lanzó una aguda exclamación de sorpresa— ¿Soy sospechosa?
Izumi negó con su cabeza—Necesitamos saber todos los detalles de lo que pasó esa noche y los amigos y familia están incluidos.
—Bien… Yo estaba platicando con mi esposo, claro antes era mi novio, pero en esa época el se encontraba de viaje y siempre platicábamos todas las noches y esa no fue una excepción.
— ¿Hay algo que nos puedas aportar? Cualquier cosa que nos digas nos servirá mucho.
—La verdad es que…—Mordió su labio inferior—. Cualquier persona pudo haber sido, Yamato era un chico que siempre buscaba problemas y un poco colérico, con Mimi era demasiado posesivo.
— ¿A que te refieres?
—Bueno una vez….
Odaiba 2005
Miyako sonreía con efusividad, ese día por fin le había ido de mil maravillas y no había nada que le amargara ese perfecto día hasta que lo escuchó…un coro de voces gritando con excitación, miró el reloj de su muñeca faltaban quince minutos para que la hora del almuerzo terminase, así que no había nada de malo con ir a ver y tal vez chismosear un poco.
Caminó en dirección de donde provenían todos esos gritos, al doblar un pasillo los encontró, un grupo de chicos rodeando a algo, la joven con su alta estatura y delgado cuerpo no se hizo esperar y se escabulló entre los chicos que no dejaban de gritar, su mandíbula se desencajó cuando descubrió lo que era el objeto de atención.
En medio de todos los chicos estaban ellos, Mimi tirada en suelo con su rostro empapado en lágrimas, a unos cuantos centímetros de ella estaba Yamato sentado a horcajadas sobre un chico al cual no logró distinguir, el rubio golpeaba con ira el rostro de su oponente.
— ¡No te le vuelvas acercar!—le gritó mientras le daba otro puñetazo—. Si te vuelvo a ver cerca de ella, te mato, ¡Juro que te mato!
— ¡Por favor!—Pidió Mimi entre lagrimas— ¡Suéltalo!
Miyako se acercó y tomó a la castaña entre sus hombros ayudándola a ponerse en pie, Mimi le miró con ojos suplicantes, la peli morada no descartó el hecho de que una de las mejillas de su amiga estaba ligeramente hinchada y enrojecida.
— ¡Por favor, Yolei! ¡Haz algo! Lo matará…
Un maestro junto con Taichi llegaron al lugar, entre ambos separaron a Ishida el cual temblaba de cólera, mas grande fue su sorpresa cuando miró que el agredido se trataba de nada mas ni nada menos que de Izumi Koushiro.
Izumi repasó nuevamente todo lo que tenían a cerca de ese caso, apenas unas horas atrás había terminado su interrogatorio con Inoue, llevándola a la misma conclusión: Ishida tenía mucho que ver con lo que pasó ese día, pero aún no sabía exactamente que papal jugó.
También le preguntó a cerca de Koushiro, Miyako no dijo nada revelador, ella nunca supo el motivo de aquella pelea, según ella, la castaña nunca contó algo que pudiera poner en mal prestigio a su novio por mucho que la verdad estuviere en sus narices, Izumi soltó un suspiro, en realidad estaba en cero, no tenia ni un indicio de quien pudiere ser el asesino.
—A que no lo van a creer.
Canturreó J.P una vez que colocó un pie en el piso atrayendo la atención de todos los presentes en el lugar, una de sus manos alzaba un papel y los ojos del hombre brillaban con entusiasmo, como que si él supiere algo que ellos no.
Colocó el papel sobre uno de los escritorios y se aclaró la voz—. Resulta, mi gente, que el arma que causó la muerte de Ishida pertenecía a Ishida Hiroaki, el padre de Yamato.
Y ese fue su indicio….Yamato tenia mucho que ver en ese asesinato, pero, ¿Qué fue lo que hizo? ¿A caso mató a Tachikawa y luego se mató? ¿Se suicidó al verla muerta? ¿Ellos dos planeaban matar a alguien y no les resultó bien? ¿El padre de Yamato les habrá matado? ¿Había alguien mas involucrado en esto?
Holaaaaaaaa mi querida gente, aqui estoy yo publicanco el segundo capi de mi historia, ¡Oh yea! Infinitas gracias a todos ustedes por la aceptacion de la historia, espero que les agrade y que sientan la intriga aunque sea un poco xD
La historia ira así, habran recuerdo de los familiares y amigos e Izumi leerá en todos los capitulos algo del diario de Mimi en donde describirá que fue lo que paso en su estadía en Odaiba, aunque no se los dejará tan facil ya que nuestra chica ha cambiado todos los nombres y ahora les toca a ellos descifrar que fue lo que pasó.
Bien para el lunes o martes les tendré una nueva actualizacion ^^
Antes de despedirme responderé los reviews sin cuenta =)
Elissa Ishida: Hola Elissa, muchas gracias por tu apoyo en mis fics y por dejarme un review, siempre es bonito ver uno de esos en mi bandeja de entrada ^^ me alegran el dia xD. Espero que el capitulo sea de tu agrado, que tengas una gran noche o dia xD
estefhany: Hola nena, gracias por tu reviews n.n, soy muy feliz con ellos, siento mucho que hayas desgastado tus uñas xD pero te recomiendo comprarte un bote de uñas porque este fic tendrá muuuuuuuuuucho misterio xD jajajajja con respecto a tus preguntas lastimosamente tendras que seguir leyendo para darte cuenta que fue lo que paso en realidad, si se mataron, no se mataron, si sora los mató, asi que estate pendiente ;) mira, la verdad es que no me inspiré en un capitulo en particular, lo que hice fue mas que todo inspirarme en la trama como si fuera un nuevo caso de Lily Rush y claro que tomé varios elementos de ahi solo para poder guiarme un poco ;) la serie s genial si yo pudiera la volveria a ver.
Tefy: Hi youuu, lamento mucho haberte dejado impactada, prometo no volver a hacerlo y así es todo el fic va a tratar a cerca de eso, tratar de esclarecer los hechos y descubrir quien los asesinó o que fue lo que en realidad pasó ahi, espero que te guste el capitulo ;)
Criiisi: Helloooo tiempos sin saber de ti xD gracias por tu review ^^ jajajajaj si que tragico no? murieron en la nieve T.T es tan romantico xD me alegra mucho que te haya gustado la historia y como siempre MIL GRACIAS por tu apoyo en todas mis historias, siempre lo apreciaré =)
Guest: Hola, gracias por el review xD tu si que lo cachaste xD aqui hay gato encerrado y vamos a descubrir todos juntos que fue lo que pasó, asi que no te lo puedes perder ;)
Mimato4ever: Hola, hola gracias por tu review =) comprendo que el desenlece sea muy exagerado para una simple pareja adolescente, pero, nada es lo que parece xD y pues como estas viendo, hay muchos enredos y todavia no se sabe que fue lo que pasó en realidad, al igual que tu yo jamas me mataria xD aprecio mucho mi vida para eso, pero ya veras como poco a poco se va a aclarar todo esto, por eso no dejes de leerlo ;) espero que l capitulo te guste =)
Faby Hol: Hola =) tienes razon lo tragico romantico tiene un nose qué que atrae mucho sin importal que al final estemos a moco tendido u.u gracias por el apoyo ;) espero que el capi te guste
