COMO USTEDES SABEN DIGIMON JAMAS ME PERTENECERÁ =(

Advertencia: Esto es un universo alterno, por lo tanto habrá OOC.


De cero.


Le dio la última calada a su cigarrillo, se retiró la colilla de sus labios y sin mirarla mas de una vez la enterró en el cenicero, agarró su caja de cigarros y para su decepción la encontró vacía, la lanzó contra el suelo casi con furia, detestaba no poder fumar y mas para esos días, en ese mes tan especial para él, para esa ocasión especial y es que desde el hace dos días él no había salido de su apartamento por ningún motivo.

Y ¿Cómo querer ver al mundo seguir a delante y él en la miseria completa? ¿Cómo poder salir al exterior y ver a toda esa gente reír, disfrutar de la luz del día teniendo a su lado a sus hijos? Como él una vez lo tuvo a su lado y que por mero descuido lo perdió.

Hiroaki aclaró su garganta, ésta empezaba a arder y él estaba seguro que no se debía al cigarro, todo era por él, por su hijo mayor, por su Yamato, sus ojos se humedecieron, hacia tantos años que no celebraba un cumpleaños con Matt, hacia tanto tiempo que él nunca mas volvió a sonreír, el fuerte dolor en su garganta se expandió hasta estallar en su pecho y apretar su corazón, su hijo hubiese cumplido ya los veintiséis años y su vida se vio truncada por una muchachita que simplemente le llevó a la muerte, las lagrimas se derramaron involuntariamente, él ahora estaba solo, lo único que tenía a su lado era el tabaco y los recuerdos, Natsuko nunca mas le volvió a hablar y ver a T.K simplemente le recordaba lo mal padre que fue para su Yamato, para su hijo, para la persona que convivió su vida a su lado y que ahora le había dejado solo en ese horrible mundo que pareció haber olvidado que una vez su hijo caminó en él.

A regañadientes se levantó de su sillón, arrastrando sus pasos agarró su billetera que reposaba en una mesita y la metió en sus bolsillos, necesitaba más tabaco, anhelaba sentir un reconforte que hace mucho tiempo dejó de sentir.


— ¡Señor Ishida!

Detuvo su caminar al escuchar su apellido, volteó hacia la voz y notó como un hombre joven, vestido de negro caminaba hacia él, una vez que lo tuvo cerca, Hiroaki no pudo reprimir una mueca, sus ojos eran azules, tan profundos y enigmáticos como los de su hijo y ver eso justo unos días después del cumpleaños de su hijo le causaba aún mas dolor.

— ¿Qué?—preguntó cortante—. Tengo prisa, debo irme.

—Minamoto—Hizo una pequeña reverencia y luego le enseñó su placa—. Detective de Homicidios.

—No he presenciado, ni he sido cómplice y mucho menos autor de un homicidio.

—Créame que no lo pongo en duda, señor—Kouji guardó su placa en su bolsillo de su saco—. Pero ¿Podría regalarme unos minutos?

Hiroaki se encogió de hombros, no había nada mejor que hacer, su tabaco podría esperar. Caminaron hasta llegar a un pequeño café, el hombre dudó en entrar, Yamato siempre le compraba un café negro de ese lugar.

— ¿Señor?

Tragó duro, el tabaco nuevamente se volvió una prioridad, metió las manos en sus bolsillos y con todo el valor que le quedaba entró al lugar, al instante, un delicioso aroma a café le envolvió causándole una agradable sensación, desde que su hijo murió, él nunca mas volvió a tomar café, con el simple hecho de ver ese liquido le recordaba las largas noches con las que paso con su hijo hablando de cualquier trivialidad.

Kouji se sentó en una mesa a la par de la ventana, esperó paciente a que su acompañante llegase hasta donde él, el joven se dio cuenta de la vacilación en los ojos del señor, seguramente ese lugar le causaba mucha nostalgia o tal vez estaba deprimido por ser esa semana en la que Yamato nació.

Hiroaki se sentó al frente del detective, un mesero llegó a pedir la orden, él simplemente pidió agua, no estaba listo para compartir una taza de café con otra persona que no fuera él, en cambio Kouji se decidió por un chocolate caliente.

—Señor Ishida—dijo Kouji, una vez que se vio solo—. La verdad, lo he buscado porque hemos reabierto el caso de la muerte de su hijo y de Tachikawa.

El hombre no dijo nada, no podía, el dolor en la garganta apareció otra vez, su cuerpo se tensó, él no quería escuchar más de la muerte de su Yamato, él no quería escuchar, suficiente había tenido cuando la policía le recalcó que fue su propio hijo el que haló el gatillo y acabó con su vida, no….no podía hacerlo aquella época fue tormentosa, no estaba seguro de poder volver a vivir algo así nuevamente.

—Yo…yo debo irme—Sus manos y piernas temblaron cuando se levantó de su asiento, con movimientos demasiados bruscos dio la vuelta.

—Es necesario cerrar este capitulo—Hiroaki detuvo su caminar—. Ellos se lo merecen, su hijo lo merece.

—Mi hijo se suicidó—Dijo con una calma forzada—. Ese capitulo hace mucho se cerró.

—Puede….que…tal vez no hubiese sido un suicidio.

Hiroaki volteó a verle, sus ojos miraban al detective con un toque de dolor, desesperación, sufrimiento y frustración, Kouji no apartó la mirada, era necesario que el señor Ishida viere en él la posibilidad de un nuevo comienzo.

—Hemos reabierto el caso porque todo indica que pudo haber un asesinato, es por eso que lo necesitamos, cualquier cosa que usted nos diga nos será de mucha ayudo.

Kouji le miró, sus ojos estaban vidriosos y su nariz enrojecida, él no era padre, pero al ver a ese señor luchando para no quebrarse le caló por dentro y le hizo sentir dolor, nunca comparado con el del señor Ishida pero lo suficiente para sentirse mareado y con ganas de salir de ese lugar.

— ¿De verdad? ¿No se suicidó?—Inquirió con su voz temblorosa—. Yo…yo no sé en que ayudar.

Kouji se mordió la lengua, el señor Ishida ya estaba nuevamente frente a él y en sus pupilas derrotadas logró ver un atisbo de esperanza, como un pequeño rayo de luz.

—Sólo díganos que fue lo que hizo la noche en que ellos murieron.

—Yo, estuve en mi departamento—Contestó tratando de hacer memoria—. Yamato me llamó diciendo que llegaría tarde.

— ¿Sabe por qué iba a llegar tarde?

—No lo recuerdo, algo acerca de Mimi.

—Señor Ishida ¿Tiene idea de por qué Yamato tenia su pistola?

—No lo sé, Yamato nunca tocaba mis cosas, si ustedes dicen que no fue un suicidio, entonces, seguramente presintió que algo mal andaba.

Kouji asintió con un poco de decepción esperaba que el hombre tuviera alguna idea de esa pistola—. Tengo entendido que su hijo fue un chico problemático.

—Lo fue, pero cuando comenzó su relación con Mimi, todo en él cambió, se quitó la máscara y todos pudieron ver la persona que en realidad era, aunque eso no le quitó lo posesivo que era con la chica, muchas veces le aconsejé que dejara de celarla y pelearse con todos por ella.

—Tal vez hubo uno de esos chicos que pudo haberlos amenazado.

Hiroaki trató de hacer memoria—. La verdad yo me perdí mucho de la vida de mi hijo, me la pasaba todo el día en el trabajo y solo por las noches lo miraba, nunca supe de alguna persona que lo amenazara.

— ¿No recuerda nada? ¿Algo anormal que hubiere ocurrido en ese día? Cualquier cosa que pasó ese día, es relevante para nosotros.

El hombre se revolvió su cabello con brusquedad en un gesto lleno de desesperación—. No pasó nada…yo no recuerdo que haya pasado…

—Tranquilo—Sacó una pequeña tarjeta de su bolsillo—. Cualquier cosa, por muy irrelevante que sea, por favor, no dude en llamarme…


Tocó la puerta con anhelo y desesperación, entre mas pasaba el tiempo él pegaba con mas insistencia que podría jurar que de seguir así derrumbaría esa puerta pero no le importó, lo necesitaba tanto que dolía incluso mas, la puerta se abrió y lo miró…los ojos de su hijo en ella, en la única mujer que amó, en ella…Natsuko.

— ¿Pero…

No la permitió hablar, no la dejaría, la agarró de los hombros y enterró sus dedos en ella, la mujer soltó un gemido de exclamación a él no le importó, Natsuko le miró incomprensible, no entendía el motivo de su visita, desde que Yamato murió, ella nunca mas volvió a saber de él.

—No se suicidó, Natsuko—le dijo en un hilo de voz—. Yamato no se mató.

Ella perdió el aliento, Hiroaki soltó todo su dolor en un llanto silencioso, atrajo el menudo cuerpo de su ex esposa y la estrechó contra él, Natsuko se dejó hacer, sus ojos también derramaron lagrimas, era un peso menos saber que su hijo no se murió por voluntad propia pero…era igual de doloroso saber que ese pequeño descubrimiento no traería a su hijo de vuelta.

—Ya no aguanto mas, Natsuko—le dijo entre sollozos—. La carga es demasiado pesada.

Ella guardó silencio, comprendía el dolor de su ex esposo, Yamato fue la única persona que convivió con él por varios años, su compañía, la persona que lo esperaba en casa cuando él llegaba tarde al trabajo y ahora estaba solo, completamente solo.

—No me dejes solo, por favor, ya no mas…

Ella le rodeó con sus brazos acercándose mas a él, tampoco quería estar sola, ella también lo necesitaba, desde que Takeru se fue de esa casa, ella comenzó a sentir lo que era la soledad y el terrible hoyo en su pecho se expandió por completo dejándola muchas veces sin respirar así que lo permitió, dejó que Hiroaki le abrazara, le apretujara, le quitara el aire, permitió que la usara como paño de lagrimas porque ella también le necesitaba, como una tabla de salvación.


Kouji llegó hasta su piso con el ánimo por los suelos, ver al señor Ishida resultó ser todo menos grato, estando con él sintió el mismo dolor que ese hombre todavía sentía y hace mucho tiempo que sus sentimientos no intervenían en su trabajo, pensó que su humanidad ya la había dejado a un lado, al parecer estaba equivocado, lo mas probable es que ese caso le exprimiría por completo.

—Hey Amargado, por aquí.

El hombre resopló, a unos cuantos escritorios, estaba Takuya junto con Izumi y J.P, arrastró sus pies y llegó hasta el lugar, el escritorio de Izumi, la mujer sostenía el diario de Tachikawa, Kouji se recriminó por dentro, no sentía deseos de adentrarse más a ese mundo.

—Te estábamos esperando—Le saludó J.P con una enorme sonrisa.

Arrastró una silla y se colocó a un lado de Takuya, Izumi le sonrió tenuemente y procedió a buscar la página siguiente a la que se quedaron, una vez que la encontró, leyó en voz alta….

No podía negar que estaba emocionada, más que todo porque iniciaría una nueva vida junto con mis antiguos amigos y porque mis padres llegarían dentro de unas horas, me gustaba mucho estar con Encantador y Rapunzel, pero necesitaba mi espacio y el cariño de mis papas.

Así que esa mañana me levanté temprano, me bañé y corrí a la habitación de Rapunzel a arreglarme y a acomodar mis cosas, me acerqué al escritorio y me fijé que sobre él había un álbum de fotos, mi curiosidad fue mas grande que cualquier otra cosa y lo abrí, las fotos en su mayoría eran de paisajes y de nuestros amigos en común, incluso había una de Bestia, en la que salía tocando la armónica, al parecer él no se dio cuenta de que lo estaban fotografiando y yo no pude evitar quedarme varios segundos extasiado observando su perfil…es que él es la persona mas hermosa que he visto en mi vida.

Me obligué a mi misma, después de un largo regaño mental, a pasar la pagina, encontré mas fotografías pero hubo una que me llamó en especial la atención, era una imagen en blanco y negro la cual estaba retocada, en ella se mostraba una hermosa chica, de cabellos lacios y largos, su rostro mostraba varias pecas que resaltaban en la imagen, sonreía dulcemente y sus ojos, la única parte retocada eran de un profundo color verde, dos grandes esmeraldas llenas de vida, me extrañé, nunca había visto a esa chica pero inspiraba una calidez que me embargó con tan solo ver esa imagen.

¿Todo listo, Princesa?

Asentí al escuchar la voz de Encantador, con disimulo cerré el álbum, agarré mis cosas y salí de la habitación.

Mi primer día de clases no fue extraordinario, ni tampoco tuve a un séquito de chicas Bulling (1) alrededor mío, hecho que resultó muy bueno, porque en Estados Unidos las chicas de último año siempre me molestaban, para mi suerte me tocó en el mismo salón de Dr. Jekyll, un gran amigo al cual quiero mucho, también lo conocí en el campamento y desde entonces hemos estado en comunicación.

Acostumbrarme no se me hizo imposible, tal vez los primeros días, pero ya a la semana estaba como si ese hubiese sido mi colegio para toda la vida, el primer periodo de clases la pasaba junto Dr. Jekyll, en los recesos la pasaba con Aurora otra buena amiga a la cual quiero mucho y con Rapunzel, a Bella solo la miraba de lejos, ella pasaba sus dos recreos con Bestia, que aquí entre nos me dolía solo un poco, Bestia siempre fue y creo que siempre será alguien enigmático para mi.

Y sin darme cuenta el tiempo transcurrió demasiado de prisa, algunas cosas cambiaron, como por ejemplo que ahora en los recesos y en almuerzo no solamente éramos Aurora, Rapunzel y yo, ahora nos acompañaban Encantador, Dr. Jekyll, Philip y Pinocho, siempre nos reuníamos en el patio de la escuela y a unas mesas atrás Bestia y Bella comían juntos, nunca se acercaban a nosotros, imagino que esa era la privacidad que ellos querían, aunque siempre que los miraba de reojo, ellos mantenían sus rostros serios y nunca hablaban.

De un momento a otro la que dejó de juntarse con nosotros fue Rapunzel, yo desde un principio la noté extraña pero los demás no parecían importarles que la chica desapareciera en las horas de comida para luego encontrarla con una sonrisa nerviosa y alguna que otra mirada triste, yo, siendo curiosa por naturaleza moría por saber que es lo que ocultaba Rapunzel y juré que me cambiaria el nombre si no descubría el gran misterio.

Así que lo hice, empecé a escrutarla desde la distancia, noté que estaba más delgada, y que bajo sus lindos ojos surcaban unas ojeras que con un poco de maquillaje ella siempre borraba, pero siempre que quería ir a seguirla, Aurora u otra persona me agarraban y era ahí cuando la perdía de vista.

Fue tanto el interés que agarré por Rapunzel que mis pensamientos hacia Bestia y su extraña relación con Bella se desaparecieron, pero fue un día, a la hora del almuerzo en que todo cambió, ese día Aurora no acudió al colegio, los chicos estaban enfrascados en un mini campeonato de futbol y Rapunzel como siempre no llegó, a hurtadillas me moví de las gradas, los chicos estaban jugando contra otro equipo y yo era la única apoyándolos así que no se me dificultó escaparme.

No me extrañó que los pasillos estuvieren vacios, casi toda la escuela estaba en esas canchas animando a sus equipos, ese hecho resultó ventajoso para mí, era la oportunidad perfecta para buscar a Rapunzel.

Vagué por los pasillos por varios minutos, comenzaba a impacientarme, era como si un agujero negro se hubiese tragado a mi amiga, suspiré con desgano, eso de ser detective era horriblemente difícil y agotador.

Estuve a punto de dar la vuelta y regresar al partido cuando un par de murmullos hicieron que mis esperanzas se reavivaran, busqué por todos lados, agudicé mi oído hasta que di por donde provenían, de puntillas llegué hasta la delgada puerta, supuse que ese cuarto era donde guardaban los utensilios para limpieza o alguna bodega de cualquier cosa, eso en realidad no me importó, pegué mi oreja a la puerta, tapé mi otra oreja con mi mano y me dediqué a escuchar.

¿Entonces que pretendes que haga?

Mi corazón se paralizó, esa ronca voz solamente pertenecía a él…a la persona que desde que le conocí descolocaba mi mundo.

No te estoy pidiendo que hagas algo.

Y bueno, una vez mas me desilusioné y al mismo tiempo volví a regañarme mentalmente, no podía enojarme ni entristecerme por la segunda voz, la de mi mejor amiga, Bella, eran novios, tenían tres años de relación si ellos quería encerrarse en una pequeña habitación, que lo hicieran, yo no podía sentirme mal, no tenia derecho a sentirme así.

No me sentí a gusto escuchándolos, quise alejarme y salir corriendo pero e silencio ahí dentro era alarmante y eso solo lograba a que no quisiera moverme de ahí hasta descubrir lo que ellos tramaban.

No te entiendo, ¿Por qué mierda me reclamas?

Yo no te estoy reclamando nada…yo…simplemente siento que no…

No digas nada, no puedo escucharte decir eso.

Me extrañé, ¿Era acaso eso una especie de de discusión? Porque eso parecía mas bien un dialogo acerca del clima.

Yo solo quiero un poco mas de ti—Dijo Bella con su voz entrecortada.

Te lo doy todo—Siseó Bestia—. He dedicado todos estos años a ti, todo mi mundo gira en torno de ti, no digas que lo que doy es poco.

No es eso, yo sé que has dedicado mucho para mi, pero a veces…me gustaría que…demostraras eso, el amor que dices que tienes.

Te quiero, te quiero mucho.

Me despegué de la puerta, yo no debería sentir ese horroroso nudo en la garganta, se suponía q a mi Bestia solo me gustaba cuando estábamos en el campamento, se suponía que ahora que regresé a Odaiba bestia simplemente me parecía interesante, yo no podía pensar en él como algo mas, yo no el agradaba en lo mínimo y él le pertenecía a Bella, yo no debía sentir dolor por eso, a mi no debería de importarme sin embargo ahí estaba ese sentimiento, mas latente que nunca.

Y como la persona masoquista que soy, pegué mi oreja nuevamente a la puerta.

Ya no quiero discutir por eso—Escuché la voz de bestia—. ¿Es que acaso tú ya no me quieres?

Si te quiero—Contestó Bella—. Como a nadie más, pero…hay días en los que siento que esta relación me ahoga y que lo único que deseo es tenerte lejos de mí.

Entonces—. La voz de bestia se endureció—. Piénsalo bien, porque por mi parte no pienso terminarte, nunca lo haré.

Bella suspiró—. Yo tampoco puedo terminarte.

¡Bien! Ahoguémonos juntos.

Me alejé de la puerta al escuchar pasos acercándose, no me dio tiempo de procesar la información ni siquiera de pensar en todo eso, salí corriendo de ahí lo más rápido que mis piernas permitieron que Bestia me encontrara husmeando sus cosas simplemente seria mi perdición.

Olvidé por completo a Rapunzel, en mi cabeza simplemente rondaba él y esas palabras dedicadas a Bella, por mucho que traté de hacer a un lado eso, éste volvía incluso con más fuerza para atormentarme el doble.

Al final de clases y completamente desganada salí del salón de clases arrastrando mis pies, salí del edificio y sin proponérmelo me dirigí hacia las canchas hasta llegar a la de tenis, en donde mi amiga practicaba algunos días a la semana, me la encontré ahí, sentada en la grama, al parecer no había entrenamiento porque ella estaba con su uniforme.

Tenia el semblante triste y parecía estar absorta en sus pensamientos, me acerqué hasta llegar donde ella, dejé mi maletín a un lado y me senté a la par de ella, Bella pareció reaccionar me miró por unos segundos y regresó nuevamente a sus pensamientos.

¿Todo bien?—pregunté quedito.

Ella me sonrió tristemente. —. No.

Sé que apenas tengo unos días de haber venido pero….yo sigo siendo yo y tu sigues siendo tú. —Ella me miró con una ceja levantaba—Quiero decir, que puedes confiar en mi, ¿lo sabes? ¿No?

Lo sé y la verdad es que estoy confundida.

¿Por qué?

Es sobre él…

No tuve que pensarlo, sabia que se refería a él….

Hemos estado discutiendo todos estos días—Me dijo con su voz afligida.

Fue mi turno para levantar la ceja, eso que ellos tuvieron en ese mini cuarto no era para nada una discusión.

¿Por qué discuten?

Es que…yo a veces no me siento querida por él…

Y quise decirle que la comprendía, porque a mi también me dolía no sentirme querida por él.

¡¿Estas de broma?!—dije tratando de sonar lo mas convencible posible—. Si a él se le nota que te adora.

No, Mimi, lo que menos hace es expresarme su amor, ya no es lo mismo que antes, él está mas enfrascado en su banda que en mí—Su voz se entrecortó, pasé un brazo alrededor de ella y ala abracé—. A veces sus besos son frios, todos los días nos peleamos y ya no me dice que me quiere…A veces pienso que solo me usa para "eso"

Bella comenzó a llorar desconsoladamente, yo me sentí afligida eso no debería de ser así, se supone que Bella tenia que sanar el corazón de Bestia, ella tenia que salvarlo de su oscuridad sin embargo era Bestia el que estaba hundiendo a Bella en un agujero negro.

No llores—. Le supliqué—. Tú eres una chica demasiado fuerte, no te dejes abatir por un hombre—. La aparté para mirarla a los ojos—. Por favor no dejes que él te hunda en la oscuridad, no te lo mereces.

Pero…

Eres guapa, inteligente, una gran chica, seguramente tienes a miles de chicos a tus pies, así que no permitas que ningún chico opaque tu hermoso brillo.

Bella no dijo nada mas simplemente me volvió a abrazar y lloró en silencio mojando mi pecho, pero no me importó, ella era mi amiga y en ese momento me necesitaba mas que nunca.

Luego de ese incidente todo transcurrió con normalidad, Bella y Bestia seguía con su perfecta rutina de comer juntos, se les miraba mas desganados pero bueno yo nunca los lograría comprender.

Fue unos cuantos días después de esa conversación que tuve con mi amiga, creo que ese suceso nunca lo olvidaré ya que, fue la primera vez que lloré por Bestia, la primera de tantas veces.

Recuerdo que era la hora del primer receso, agarré mi merienda y me fui junto con Dr. Jekyll, al salir de la habitación me lo encontré, apoyado en una de las paredes, con sus brazos cruzados y sus penetrantes y bellos ojos fijos en mí.

Mis piernas temblaron, Bestia nunca me había dedicado una mirada tan intensa, Dr. Jekyll le saludó y me preguntó con una sola mirada si lo seguía, sé que debí haberlo seguid y perderme por ahí, pero no pude, simplemente no pude hacerlo, mis piernas se quedaron ancladas al suelo y estaba segura que por mas que lo intentara yo no logaría moverme.

Dr. Jekyll se fue dejándome con él, Bestia no dejó de mirarme en ningún momento, cuando el aula quedó vacía por completo, Bestia atacó, enterró sus dedos en uno de mis brazos y me empujó obligándome a caminar de espaldas, entramos al salón de clases, su mirada se tornó fiera y cuando cerró la puerta de golpe temí...


J.P observó aquel imponente edificio maravillado, aún estaba impresionado cuando revisó los datos de Izumi Koushiro, un chico de veinticinco años el cual tenia uno de los mejores cargos en esa empresa de Smartphones.

Y pensar que él seguía siendo el mismo detective desde hace mucho años, mínimo deberían de ascenderlo a jefe, eso seria mucho mejor, así tendría su propia oficina, un delicioso café y definitivamente no tendría quince largos minutos esperando por un hombre menor que él y que gana lo que el ganaría en una vida entera.

O bueno…exageraba un poco.

El hombre soltó un suspiro de alivio cuando miró como un joven unos cuantos centímetros más pequeño que él, tez blanca y ojos negros, envuelto en un traje negro salía de ese edificio, caminó en dirección al detective y cuando lo tuvo cerca le regaló una pequeña y formal reverencia.

—Disculpe la demora, cuestiones de trabajo.

—O no te preocupes—le contestó sonriéndole—. Me he entretenido con el paisaje, por cierto soy Shibayama Jumpei, detective de homicidios.

Koushiro frunció el ceño al ver la placa del hombre, que él supiera no había hecho nada malo ni siquiera escuchó de algún homicidio reciente, J.P al notar la confusión del joven hombre soltó una sonrisa casual.

—Oh no, no pienses mal—dijo en un tono tranquilizador—. Solo quiero hacerte unas cuantas preguntas, ¿Se puede?

— ¿Por qué motivo debería de responderle?

—Bueno, porque soy autoridad—Se encogió de hombros—. Y porque tú los conociste.

No lo tuvo que pensar mas de una vez, él solo conoció a algunas personas que murieron y todas ellas las conoció en su infancia o adolescencia, aunque se le hacia extraño que hasta ahora se hicieren preguntas considerando todo el tiempo que ya pasó.

—No entiendo, ya pasó mucho tiempo.

—Hemos reabierto el caso—explicó el detective—. De Ishida y Tachikawa, ¿Ustedes fueron amigos?

Su semblante ensombreció, una cosa era pensarlo y otra muy diferente era escuchar los apellidos de sus amigos saliendo de los labios de una persona que nunca les conoció.

— ¿Después de tanto tiempo?

—Nunca es demasiado tarde.

Koushiro vaciló mas se mantuvo inmutable.

— ¿Han descubierto algo nuevo?

—Vaya…—se rascó su nuca—. Al parecer el entrevistado aquí soy yo—soltó una pequeña carcajada—. Pero esperamos encontrar algo que revele el misterio y para eso ocupamos de tu ayuda.

—No sé en que puedo ayudar.

—Solo contéstame unas cuantas preguntas—al no ver respuesta del joven continuó—. ¿Dónde estuviste la noche en que ellos murieron?

—Estuve jugando video juegos con Taichi, Takeru y Hikari— contestó sin pestañar, él nunca olvidaría aquel fatídico día.

— ¿Cómo fue tu relación con Ishida? Tengo entendido que se pelearon por Tachikawa.

Koushiro soltó una risa irónica, con que eso le habían dicho, cuando todo en realidad fue tan diferente, se pasó una mano por su cabello, era realmente tonto, ellos no podrían considerarlo sospechoso por eso ¿No?

—Una vez nos peleamos—dijo una vez que se calmó—. Pero al siguiente día el se disculpó, nosotros éramos amigos y si nos peleamos fue por un choque de carácter, él tenia un carácter por los demonios.

— ¿Nunca hubo una enemistad manifiesta?

Él negó con su cabeza—. Yamato se peleaba con todos, con su mejor amigo Taichi siempre terminaban golpeándose por cualquier tontería, él simplemente era así, al final terminaba dándose cuenta del error que cometió y se disculpaba.

— ¿No hay nada que recuerdes? ¿Algo que nos pueda vincular con un posible homicidio?

—Yo no quiero culpar a ninguno de mis amigos, lo siento.

—Entonces, ¿Si hay algo? ¿Sabes que no puedes ocultar ese tipo de información? Va contra ley y te podría llevar ahorita mismo a la comisaria por omisión y desobediencia contra una autoridad.

—No sé nada—. Chasqueó la lengua—. Lo que trato de hacerle entender es que no ético en mí, lo único que sé es que ninguno de nosotros éramos unas blancas palomas y así como ahora me tienen en la mira a cualquiera de ellos también.

El joven le pasó de lado dispuesto a marcharse, J.P le agarró del brazo impidiéndole moverse.

—Tú sabes algo mas—Siseó en un tono amenazante—. Y me lo vas a decir.

—No pienso hablar sin mi abogado—se soltó del agarre—. Con permiso.


—Ha sido un desperdicio de tiempo total—bufó el hombre una vez llegó al departamento de policía—. El dinero se le subió a la cabeza, él sabe más de lo que aparenta y su "código de ética" no le permite hablar.

Los otros detectives lo miraron con compasión, todos sabían que a J.P no se le daba los interrogatorios, no tenia la paciencia suficiente para cuando los testigos o sospechosos armaban un berrinche, pero el jefe lo ordenó y no se podía hacer nada para renegarle.

—Tranquilo J.P, ya vendrán mejores días—le reconfortó Izumi.

—Si claro—ironizó—. Cuando yo sea el jefe de este departamento es que serán mis mejores días.

—Hay no seas tan quejica—. Intervino Takuya—. Para que seas jefe primero tendrás que derrocarme a mi—le guiñó el ojo.

—Antes de que pierdan el tiempo en discusiones sin sentido, lo mejor será tratar de descifrar este libro—Dijo Kouji alzando el diario de Tachikawa.


Bajó del taxi desganada, agarró su maleta y la arrastró, no se sentía con los ánimos de cargarla y pensar que la había pasado tan bien en esa pequeña conferencia solo para que a mitad de semana, Yolei le mandara un mensaje advirtiéndole que seguramente la policía vendría por ella a interrogarla sobre la muerte de su ex novio y de su amiga.

Alzó su vista hacia el cielo, desde hace tanto tiempo que no escuchaba de ellos, todo ocurrió tan de repente que no le dio tiempo si quiera para reaccionar, en el pasado dijeron que ellos dos se mataron, no entendía por qué nuevamente el caso fue abierto.

Llegó a su apartamento, tiró su maleta a un lado así como su abrigo, sin quitarse la ropa se tiró a su cama tratando de olvidar los tormentosos recuerdos del pasado.

Y así como lo imaginó al siguiente día de su llegada recibió una llamada, eran de ellos explicando que el caso se reabrió y que querían hacerle unas cuantas preguntas, ella accedió, no es que tuviere otra alternativa, sabia que por haber sido la ex novia de Yamato ella siempre, siempre seria la sospechosa principal.

Al cabo de unas cuantas horas escuchó un golpeteo en su puerta, alisó sus cabellos, y se dirigió a la entrada principal, al abrir la puerta se encontró con una mujer de cabellera dorada y ojos verdes acompañada por un hombre de piel morena y cabello castaños rasgos que le recordaron a Taichi, un viejo amigo.

—Mucho gusto—Sonrió—Takenouchi Sora.

—Orimoto Izumi y él es mi compañero—señaló al hombre—. Kambara Takuya.

Sora se hizo a un lado permitiendo a los detectives entrar, los guió hasta la sala, ambos se sentaron en un sofá y la joven frente a ellos.

—Creo que a estas alturas, ya sabes porque estamos aquí ¿No?—indagó la mujer.

Sora asintió con la cabeza—. Tengo una ligera idea.

— ¡Que bien!—Exclamó Takuya—. No sabes lo cansado que es estar teniendo que explicar lo mismo a todas las personas—. Soltó una ligera carcajada—. Y para ahorrarnos las palabras, hemos venido hasta aquí porque queremos saber lo que hiciste la noche en que murieron Ishida y Tachikawa.

La expresión de la mujer se deformó, por mucho que ella supiera que ellos la buscarían creyendo que era la asesina, le dolía que le tuvieran como sospechosa pero estando en la posición en la que estuvo era lo más normal que ellos pensaren así.

—O mas bien, explícanos los motivos por los cuales los mataste—Concluyó el hombre.

Pronto la conmoción se convirtió en ironía y no lo pudo evitar, de sus labios brotó una seca risa.

— ¿Ustedes creen que yo maté a mis amigos?—preguntó con sarcasmo—. ¿Por qué? ¿Por qué fui la novia de Yamato? ¿Eso es suficiente motivo para convertirme en asesina? No sé por que ahora, ocho años después se les ocurre decir esto pero yo no los maté—afirmó ella con seguridad.

— ¿A caso no hubo alguna rivalidad entre tú y Tachikawa?—interrogó Izumi—. Vamos que la chica te quitó a tu novio, si yo hubiese estado en tu lugar me hubiera enfurecido.

Ella se cruzó de brazos—. Si piensan que con puyas van a alterarme para que confiese algo que no hice, están equivocados porque yo no los maté…Y Mimi no me quitó a Yamato, yo lo dejé mucho antes….

Sora guardó silencio, no deseaba contar su vida personal a ellos, a unos perfectos extraños, sin embargo no pudo evitar recordar aquel día, la primera vez que los miró juntos, cuerpo contra cuerpo.

Fue justo unas semanas después de haber tenido aquella plática con Mimi, las palabras de la castaña le habían calado hasta lo más profundo, así que motivada por el consejo y por la falta de cariño por parte de Yamato, lo hizo, lo encaró y le dijo que ya no podía con eso, él se lo tomó tranquilo y eso le dolió mas iniciando así una pequeña discusión.

Fue en un punto en que él grito algo como "¿Quién te llenó la cabeza de tanta mierda?" Y fue ahí cuando ella se fue de bocazas argumentando un "Mimi me pidió que no me dejara opacar por alguien como tú y eso es lo que pienso hacer" y bueno, Sora vio la furia destellar en sus pupilas azulinas mas él no hizo nada, simplemente se dio por enterado y la dejó sola.

En un principio Sora prefirió darle espacio para asimilar la ruptura, el receso terminó y ella fue a clases a las cuales su ahora ex novio no acudió para cuando el timbre sonó anunciando la hora del almuerzo, Sora se preocupó y sin pensarlo ni un solo segundo se fue en su búsqueda.

Y con algunas vueltas lo encontró, recostado en una pared con su semblante serio, se escondió tras el muro, los chicos de los salones estaban saliendo, observó a Mimi saliendo del aula y se dio cuenta, Yamato esperaba a Mimi y por la forma en la que su amiga se miraba algo no andaba bien con él.

Cuando no quedó nadie más en el pasillo, Yamato la agarró del brazo y la empujó hasta meterla al salón de clases, sus piernas se movieron por inercia hasta quedar frente a la puerta, pegó el oído a la puerta pero solo alcanzó a escuchar murmullos así que con todo el sigilo que pudo jaló un poco la puerta divisando la espalda de Yamato y el menudo cuerpo de su amiga.

El rubio ancló sus dedos en los brazos de ella, la zarandeó mientras le susurraba algunas cosas al oído, el rostro de Mimi estaba enrojecido seguramente por la furia, estuvo dispuesta a intervenir pero su cuerpo se paralizó cuando Yamato levantó el delgado cuerpo de la castaña y la sentó en el borde de la mesa sin soltarla de los brazos en ningún momento.

— ¡¿Qué crees que haces?!—Chilló su amiga—. ¡Suéltame! No seas un idiota.

La castaña forcejeó pero entre mas se movía, más presión ejercía Yamato, escuchó una carcajada por parte de Matt al cual parecía divertirle aquella situación, Mimi peleó una vez más y el chico a través de sus brazos la empujó hasta recostarla sobre el escritorio.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente cuando su reciente ex novio se recostó encima de la que se suponía era su mejor amiga, colocándose ambos en una posición muy comprometedora, su corazón se arrugó ¿a caso la castaña le había incitado a terminar para quedarse con Yamato?

—No...Espera... ¿Que haces?— Escuchó una voz temblorosa reconociéndola como la de Mimi.

Una vez mas la risa maliciosa de Matt se hizo presente.

— ¿Qué pasa? ¿A caso la princesita no me quiere dar un abrazo real?

—Suéltame….Por favor…

—Vamos a ver que dirá nuestro querido director cuando se dé cuenta que encontraron a la linda y tierna Mimi Tachikawa en una pose tan….Mmmm ¿Cómo decirle?

—Yamato…no te lo diré una vez mas, suéltame.

— ¿Crees que esta pose acredite una expulsión?

—Te expulsaran a ti también—Dijo. Sora pudo escuchar como la voz de su amiga comenzaba a romperse.

—A mi eso no me importa, pero creo que tus papitos se decepcionaran al saber que su princesita la expulsaron por andar de…

—O te quitas o grito—le advirtió sonando temerosa y no amenazante.

—Y yo te meteré la lengua— dijo socarrón—. Y mira el lado bueno, tú disfrutaras mis besos y yo disfrutaré cuando te expulsen.

—Por favor…—Su voz se cortó por un sollozo.

—Te lo diré una sola vez, Mimi, no te metas en mi relación con Sora, eso a ti poco te importa, si pierdo a Sora por tu culpa juro que te haré la vida imposible.

— ¡Ya basta!

Sora entró al salón de clases.

—Es suficiente, suéltala, Matt.

Yamato resopló, se quitó de encima de la joven y sin voltear a verla salió de la habitación, Mimi se sentó sobre la mesa llevó una de sus manos a su rostro y se limpió las lagrimas escurridizas.

—Oh Mimi, lo siento—. Llegó hasta donde ella y la rodeó con sus brazos—. Siento tanto haberte metido en esto, prometo que hablaré con él, no te volverá a molestar nunca más.

Su amiga no dijo nada, se dedicó a llorar hasta que la campana sonó, esa vez fue Sora la que le sirvió de consuelo.

— ¿Sora?

La mujer parpadeó al escuchar la suave voz de la detective, dejó sus pensamientos a un lado y se obligó a si misma a mostrar una seguridad que en esos momentos no tenia.

— ¿Tienes alguna idea, algún indicio? Algo que nos pueda ayudar para descubrir al asesino.

—Yo…

—Comprende que ha pasado mucho tiempo—Explicó la mujer—. No podemos desenterrar los cuerpos y revisarlos eso no nos ayudara en nada, tampoco podemos ir a la escena del crimen cualquier evidencia que haya quedado ahí ya desapareció, lo único que tenemos es a ustedes y tal vez una que otra prueba que no haya sido destruida aún pero…ustedes son los únicos que nos pueden ayudar…

La mujer se despeinó su corto cabello rojizo—. ¿Qué pretenden que haga? ¿Qué involucre a una persona para librarme de esto?

Izumi negó con la cabeza—. No pretendemos nada, cualquier cosa que recuerdes de ese día o de meses antes de morir, nos ayudará mucho.

—Son tantos los recuerdos que a veces no sé que es realidad y que es fantasía—Tragó saliva—. En un principio nosotros éramos un grupo muy unido, Tai, Matt, Kari, Izzy, superior Joe, T.K, Yolei y yo….pero en cuanto Mimi vino de Estados Unidos todo se desmoronó.

— ¿Y quieres decir con eso…—Le instó Takuya.

—Lo que quiero decir es que Mimi intervino mucho ocasionando muchas peleas entre ellos.

— ¿Insinúas que uno de ustedes fue el asesino?

—No quiero insinuar nada, pero si quieren resolver el caso deben empezar desde cero.

— ¿Por qué deberíamos de hacer eso?—preguntó con recelo Takuya.

—Porque nada era lo que parecía, todos en ese grupo guardaban un secreto y Mimi los descubrió todos.

— ¿Así que tú dices que Tachikawa descubrió un secreto de uno de esos chicos y que eso provocó un asesinato?—Concluyó Izumi.

—Yo…no quiero involucrar a nadie, esas son las conclusiones que yo saqué a lo largo de este tiempo.

— ¿Tu sabes alguno de esos secretos?

—No, Mimi nunca me contó nada…y sobre su relación con Yamato debo admitir que si me enojé mucho y que por un momento los odié pero no a tal punto de matarlos.

Se escuchó otro golpeteo en la puerta principal, Sora se levantó y se dirigió a la entrada, los detectives la siguieron con la mirada, la joven mujer abrió la puerta dejando ver a una señora mayor cargando en uno de sus brazos a una pequeña niña de no más de tres años de cabello oscuro y ojos rubís.

La niña se lanzó a los brazos de la pelirroja la cual la agarró y depositó un beso en la frente de la niña, Izumi le dio un codazo a Takuya, ambos se pusieron de pie y se dirigieron hacia las mujeres.

—Tengo que atender a mi hija—Comunicó la Takenouchi.

—No te preocupes, nosotros ya nos vamos—Dijo Izumi regalándole una pequeña sonrisa.

—Cualquier cosa que recuerdes, no dudes en llamarnos—Takuya le entregó una tarjeta.

La mujer asintió, los detectives luego de una pequeña reverencia se marcharon, caminaron en silencio hasta salir del edificio.

—Vamos Takuya, se que te mueres por hablar, así que dilo.

El hombre exhaló aire. —. Es una mentirosa Izu. Definitivamente ella es la asesina, solo necesitamos la prueba perfecta y BAAM a la cárcel.

—Tiene una pequeña niña—Dijo Izumi con cierto pesar—. Seria una lastima que ella resultare ser la asesina, la niña se quedaría sin su mamá.

—No lo pienses mucho Izumi, este es nuestro trabajo, ese tipo de gente tiene que pagar por sus pecados.

Ella le miró no muy convencida—. Yo no creo que ella los haya matado y si lo que ella dijo es cierto cualquiera de esos chicos pudo haber sido el asesino.

—No podemos sacar conclusiones hasta que terminemos de interrogarlos a todos. A demás es una perdida de tiempo porque ella es la asesina.

Rodó sus ojos—. Tú eres el que está sacando conclusiones demasiado rápido.

Él se encogió de hombros—. La verdad esta mas clara que el agua, es mas te apuesto una vida entera de esclavitud a que ella es la asesina.

—Eres un tonto, si se llegan a dar cuenta que estas apostando te despedirán.

—Pero tú no dirás nada—le guiñó un ojo—. Vamos te invitaré un café que ya se te está pegando la amargura de Kouji.

Él se adelantó unos cuantos pasos, Izumi negó con la cabeza, una pequeña sonrisa apareció en su rostro, en verdad, estaba agradecida de tenerlo a él como su compañero.


Hola chicos, he vuelto con nueva actualizacion ^^ este capitulo ha sido puuuuuuuuuuro relleno y no nos ha llevado a nada pero primero quiero que interroguen a todos los chicos para que luego empiezo lo que es bueno xD asi que disculpas si este capi les resultó aburrido no era mi intencion T.T a demas queria incluir un poco la historia de como estos dos comenzaron con su tormentosa relacion.

Por cierto amé las teorias que me dijeron xD asi que espero recibir muchas de esas xD son muy interesantes capaz y me dan una mejor que la mia :O

y como dije anteriormente esta historia tendrá OOC comenzando con Matt que es nuestro chico malo xD asi que spero que no les moleste esto.

Bien, nos vemos la proxima semana ^^ con nueva actualizacion =)

Y ahora a contestar reviews sin cuenta:

Ana: Hola, muchas gracias por el review, me alegra mucho que te guste el estilo de esta historia, la verdad es que yo amo este tipo de cosas por mucho que me duela haber matado a Matt y a Mimi pero es que no sé desde que la imaginé en mi cabeza me gustó y no pude evitar escribirla y compartirla xD y con respecto a los personajes de cuentos jajajjaja no te contestaré para que te des cuenta por ti sola si estas en lo correcto o no xD Espero que te haya gustado el cpaitulo, por cierto, Matt y Mimi no fingieron su muerte =( pero no te preocupes, te invito a que leas mis otras historias en ellas no hay muertes de por medio xD

Elissa Ishid: Hola, Hola, yo soy fanatica de CSI aunque mi favorito es Criminal Minds, y Cold Case que fue una de mis series favoritas sus historias eran tan conmovedoras en mas de alguna lloré es una pena que haya terminado :/ Y bueno ojala que la espera no haya sido larga =( que tengas un gran dia ^^

Criiis: Hola amiguis ¿Que tal? Tanto tiempo sin saber de ti que ya ni me acuerdo de tu nombre xD pero bueno, vamos a lo que vamos, GRACIAS por tu review :D y pues los chicos de frontier son los segundos que me gustan, ya los demas no me interesaron tanto como los de adventure y frontier, jajjaja y Si este Matt es el peor de todos los Matts de mi historia xD pero es el que mas me atrae jajajajjajajaja es que ya me lo imagino todo malote con su chaqueta de cuero y su moto xD jajajja se me sale la baba, jajajjajajaj y pues con lo de Sora no te contestare enterate por ti misma xD jajajaj y si es cierto ella es de Tai y de nadie mas xD Espero que te guste el capitulo, que tengas un gran dia, mas tarde te escribo ^^

LeahC: hellooooooooooooooo, gracias por tu review *.* eres muy linda gracias por el halago =) este capi no tuvo mucha accion y nada de conclusiones pero era necesario ojala que te guste y no te duermas leyendolo xD que tengas un gran dia =)