Perfectamente Imperfecta


Porque solo en mis sueños pude verme a mi misma, la chica perfecta que yo deseaba ser, esa imagen perfecta de belleza, en mis sueños era esa, la hermosa, la deseada, la bella, porque estando ahí, en ese catastrófico mundo encontré la felicidad anhelada. —


Cintura ancha, piernas gordas, estomago enorme, cara grasosa….

Takuya colocó la larga resma de ese papel sobre una mesa, se sentó en una silla acolchonada y agarró el primero, un periódico que databa del veintinueve de diciembre del dos mil ocho.

Tal vez, acudir al archivo de uno de los diarios más importantes de Odaiba era una pérdida de tiempo, pero él deseaba ver más, las fotografías policiales solo mostraban los cuerpos, la sangre, la bala, la pistola y la nota de suicidio, pero debía de haber algo más, algo que se haya omitido, algo que jamás imaginaron seria conveniente, el posible indicio.

En la primera plana de ese envejecido periódico se rezaba en letras grandes y en mayúscula: "TRAGICO DESENLACE PARA PAREJA DE ADOLESCENTES: DOBLE SUICIDIO"

En la imagen se podía observar la mitad del enorme edificio, la cinta amarilla, varias patrullas, forense y las típicas personas curiosas, dio vuelta a las paginas hasta llegar a la indicada, le dio una lectura rápida al reportaje y se dedicó a mirar las fotografías, por suerte el diario no fue amarillista y en ningún momento mostraron los cuerpos, solamente la escena del crimen, en una de las fotografías pudo ver a la señora Tachikawa a unos cuantos centímetros de los cuerpos, arrodillada en el suelo siendo sostenida de sus brazos por su esposo, su rostro estaba desfigurado por el dolor y el llanto.

En la siguiente era el señor Ishida siendo abrazado por una persona al igual que la señora Tachikawa, su rostro estaba cubierto en lágrimas.

Per hubo una que le llamó la atención de sobre manera, era una imagen panorámica y justo en una de las esquinas se podían observar a dos figuras abrazadas, era demasiado pequeña y no se podía distinguir si eran mujeres, hombres o una mujer o un hombre, con disimulo agarró esa hoja, la dobló con cuidado y la metió dentro de un bolsillo de su saco, tal vez, si la agrandaban podrían saber si esas personas tenían que ver mas de lo que se podría imaginar.


Piel demasiado pálida, cabello sin forma y sin gracia, ojos ordinarios, labios demasiados finos…

Como era costumbre, para los cuatro detectives, siempre a la misma hora, se reunían para continuar con la lectura del diario de la joven, una vez que estuvieron todos, Izumi lo abrió y llegó hasta la página indicada…

Todos estos días fueron extraños, aunque parecía que el tiempo estaba estancado en esa escuela, Rapunzel seguía desapareciendo en los recreos, Bestia y Bella seguían comiendo juntos a pesar de haber roto su relación, parecía que ellos seguían "ahogándose" por voluntad propia y de paso arrastrándome a mí a ese mar de tinieblas.

Bella prometió hablar con él, pero lo único que hacia era sentarse por toda esa media hora con él sin siquiera mirarse, por un momento creí en Bella, pero cuando Bestia comenzó a hostigarme me di cuenta que la tortura a penas venia empezando.

Primero comenzó con una simple mirada, sus ojos brillaban cuando me miraban y una sonrisa peligrosa se plasmaba en su rostro, cada vez que pasaba eso mis piernas flaqueaban y el temor de que él se haya dado cuenta de mis sentimientos me acuchillaba sin piedad.

Luego fueron leves roces, un choque hombro contra hombro, una pequeña caricia en la espalda, luego en la cintura, habían veces en las que llegaba al salón con la excusa de platicar con Dr. Jekyll, se sentaba a la par mía y uno de sus dedos acariciaban mi pierna, me levantada del lugar indignada pero él parecía estar entretenido en la platica con nuestro amigo.

Toda esa situación me estresaba, sabia muy bien que lo que Bestia estaba haciendo era hostigarme, como prometió hacerme la vida imposible y todo eso pero… ¿De esa manera? Me preparé mentalmente para burlas, empujes, malas miradas, todo lo que me pude imaginar, incluso hasta golpes, pero nunca, nunca pensé que él haría algo así y eso a demás de descolocarme me dolía como nunca antes porque lo único que lograban esos roces era hacer que mi corazón se ilusionara.

Así que traté de ignorarlo lo mejor que pude, no iba a permitir que él se diera cuenta de cómo reaccionaba mi cuerpo con un simple toque porque si él llegaba a darse cuenta de eso me tendría a su completo merced y no podía ni quería imaginarme estando atrapada entre sus brazos, me destruiría mas de lo que ya pretendía hacerlo.

Me enfoqué en cualquier cosa que pudiera distráeme de su penetrante mirada y mi instinto de detective regresó, Rapunzel me tenia intrigada pero a ella se le unieron dos mas, Encantador y Aurora.

Fue saliendo de clases, esa tarde Encantador me pidió acompañarlo a hacer las compras, ya que Rapunzel-para variar- no podía, así que gustosa acepté, una porque él es mi mejor amigo y otra porque así no tendría que estar pensando en ese que me tenia la cabeza hecha un revoltijo.

A penas pusimos un pie fuera del edificio una chica de un año mayor se le acercó, se le miraba segura de si misma, le entregó un pequeño papel y le guiñó el ojo, Encantador le sonrió y la chica se marchó contoneando sus caderas.

Sólo espero a que la chica desapareciera para arrugar el papel y lanzarlo en primer sesto de basura que encontró, lo miré impresionada esa chica era hermosa sin contar el tremendo cuerpo que tenia, Encantador simplemente se encogió de hombros.

¿No te interesa saber lo que decía el papel?

No—contestó en un tono seco.

Pero si la chica es hermosa, si a mi un chico de portada me diera un papel y me sonriera de esa manera mínimo me desmayo.

Encantador soltó una agradable carcajada—. Simplemente no me interesa.

No permitió que yo le siguiera preguntando, miles de teorías pasaron por mi cabeza, ¿Qué era lo que no le interesaba? ¿La chica? ¿Las citas? ¿Las mujeres en general? No podía dejarme con la duda, eso era demasiado cruel, la curiosidad me estaba matando, pero Encantador no dio indicios de querer hablar del tema.

La tercera en mi lista fue Aurora, de un momento para otro ella se empezó a ver extraña, ella se miraba retraída y parecía no escuchar lo que decía, tenia un problema, eso era mas que seguro, pero al parecer, no tenia la confianza de decírmelo.

Todos mis planes de investigar a estos tres quedaron relegados, Bestia regresó al ataque con algo que nunca esperé venir, fue uno de esos tantos días en los que terminaba clases, platicaba con Dr. Jekyll pero me detuve en seco cuando lo vi, como aquella vez, apoyado en la pared con sus brazos cruzados.

En cuanto me miró sus labios se curvaron mostrándome esa lobuna sonrisa que ocasionaba que la tierra bajo mis pies se moviera, Dr. Jekyll se despidió de mi, yo ni lo escuché mis ojos estaban hipnotizados por el azul de los de él.

Estando solos él me saludó con un movimiento de su cabeza, yo asentí con el mismo movimiento pero el mío salió tosco y demasiado rápido.

Me lanzó una mirada significativa y empezó a caminar, por inercia yo le seguí, salimos del edificio y llegamos hasta el auditorio, Bestia se sentó en la primera fila y yo me quedé de pie mirándolo.

Tengo una banda ¿lo sabes?

Yo asentí desconfiada, en realidad sabía la mitad de su vida pero eso él no tenia que saberlo.

Muy pronto se hará un festival en la escuela, quiero que cantes conmigo.

Mis ojos se agrandaron, jamás imaginé que Bestia me pidiera, en su caso, me ordenara a cantar con él, no lo pude evitar, me emocioné de sobre manera, que Bestia reconociera que tenia una bonita voz aunque no lo dijere n voz alta hacia temblar mi mundo.

Pero…

Vamos, no te puedes quejar, es solo una canción y será en ingles, para que te sientas en tu ambiente.

Yo lo miré con desconfianza, Bestia se empeñó en molestarme todos esos días y ahora me proponía que cantáramos juntos como si fuéramos grandes amigos, algo andaba mal ahí.

Coloqué mis brazos en jarras y lo miré ceñuda—. Aja, ¿Cuál es la trampa?

No hay ninguna trampa—. Sonrió—. Solo quiero hacer las paces contigo, me cansé de llevarte la contraria.

No le creí, por su puesto que no, Bestia no era así, Bestia era impulsivo y le encantaba destilar veneno.

Por favor, prometo portarme bien.

Mentira, Bestia nunca me prometería algo así.

¿Qué es lo que pretendes?

Cantar contigo—.contesto inocentemente—. Me han dicho que tienes una gran voz y no me gustaría desperdiciarla, a demás, tener a una chica en mi banda va a atraer mas al genero masculino y tendremos mas fans.

No quiero ser parte de tu banda.

Yo solo quiero una canción, me es suficiente con una.

Sabia muy bien que algo tenía planeado, algo que estaba en letras pequeñas y que yo nunca alcanzaría a leer y me daría cuenta hasta que tuviera el agua por el cuello pero, tenerlo ahí, enfrente mío, con esa hermosa sonrisa y ese porte de chico malo hizo que mi corazón fuera el que tomara la decisión.

¿Sólo una canción?

Es todo lo que te pido— Me dijo sin borrar sin sonrisa—. ¿Aceptas?

Si solo es una, aceptaré.

¡Perfecto! Ven mañana a primera hora a mi apartamento, los chicos estarán ahí, planearemos todo.

Él alzó una de sus manos, yo con recelo tomé su mano sellando el pacto, él cual, semanas después me arrepentiría por completo.

Esa mañana me maquillé mas de lo normal, peiné mi cabello hasta que quedará lo mas hermoso posible y me puse el mejor vestido que tenia, no era sensual, mas bien era suelto e irradiaba ternura, pero era mi favorito y lo único que deseaba era que bestia me mirara bonita.

En todo el camino estuve perdida en mis pensamientos, Bestia tenía sólo unas semanas de haber terminado con Bella y yo estaba vistiéndome bien para poder ser notada por él, suspiré con tristeza, yo nunca podría tener una relación con él, yo nunca podría salvarlo de su oscuridad y mas que todo no podría romperle el corazón a Bella, mi mejor amiga.

Cuando llegué hasta la puerta los músculos de mis piernas se endurecieron y mu puño tembló cuando toqué la puerta, tras varios segundos de interminable espera la puerta se abrió y sin desearlo mi pulsó se aceleró, vestía casualmente, su cabello estaba húmedo y desprendía un aroma varonil que envolvió todos mis sentidos.

Él me sonrió de lado y yo sudé, traté de devolverle la sonrisa pero creo que lo único que logré hacer fue una mueca graciosa, pero por suerte no dijo nada, se hizo a un lado y me dejó entrar, observé a detalle el apartamento, era pequeño e increíblemente ordenado, considerando que sólo dos hombres vivían ahí.

Me detuve en seco a mitad de camino, Bestia iba detrás de mí y también le sentí parar, algo no andaba bien, el lugar estaba en un sepulcral silencio, ¿Dónde estaban los demás?

¿Y los chicos?

¿Cuáles chicos?

Respingué al escuchar su ronca voz contra mi oído el cual vibró ante su timbre.

¿Los de tu banda?—Musité.

Él rozó uno de mis hombros con sus dedos y mi cuerpo se estremeció me aparté de él como si fuera una brasa de fuego lo que me tocó.

Ellos vendrán en un segundo— Me dijo y sobre su rostro estaba esa odiosa sonrisa.

Le di la espalda y me adentré hasta llegar a la sala, me senté en uno de los sofás con el cuerpo enderezado, él se cruzó de brazos y me miró divertido.

¿Quieres algo de tomar?

Soda—Contesté de inmediato, necesitaba concentrarme en cualquier cosa y que mejor manera que hacerlo con mi elixir favorito.

Lo vi alejarse a la cocina y en unos cuantos minutos regresó con un vaso de vidrio lleno de refresco color negro, sonreí satisfecha, era amante de esas cosas, colocó el vaso sobre la mesa, se dirigió a la división y agarró un papel me lo entregó y yo le leí.

Era la dichosa letra de la canción, por lo menos, él no mentía, la leí y sentí un mal presentimiento, esa canción iba dirigida para alguien , una suave música comenzó a sonar, en cuanto escuché lo que cantaban supe que se trataba de la canción que Bestia quería que interpretáramos.

¿Por qué?— Me atreví a preguntarle.

No lo sé.— Su voz sonó rasposa, en un susurro demasiado lento para una oración tan pequeña, mi garganta se secó, agarré aquel vaso y tomé de golpe el líquido, la sonrisa de Bestia apareció nuevamente pero no pude comprender por qué, dejé el vaso vació sobre la mesa y me reacomodé en el sofá.

Bestia se sentó a un lado mío y me miró detenidamente como esperando algo, yo volteé hacia otro lado su presencia me aturdía.

¿Practicamos la canción?

Yo asentí, estuvimos cantando por varios minutos hasta que yo noté el primer cambio, las letras danzaban a mí alrededor, acerqué el papel a mis ojos pero no logré ver correctamente, tiré el papel ofuscada.

¿Sucede algo?

Volteé hacia la voz, Bestia me miraba con ojos divertidos, pero de un momento a otro él se miraba raro y fue ahí cuando lo supe, minutos antes de caer por completo, me di cuenta de la trampa en la que caí.

Me levanté del mueble, todo me daba vueltas y no podía mover las piernas, traté de mirarlo con odio pero su figura estaba difuminada.

¿Qué…diablos…me metiste?— Demandé mientras luchaba con mantener mi uso de razón intacto.

Nada— Le escuché reír, su figura difuminada se puso al frente mío, comencé a sudar estaba perdiendo la batalla, sentí sus dos manos posarse sobre mis hombros y mi cuerpo entero ardió deliciosamente—. No pelees contra él— Susurró en mi oído—. Sólo déjate llevar.

Y fue ahí, en ese preciso momento en que perdí la batalla.

Son pocas las cosas que recuerdo, sé que me sentía eufórica, ansiosa y con un deseo de correr por todo el departamento y gritar de la alegría, también sé que mi cuerpo reclamaba mas del contacto físico de Bestia.

Y él en mis recuerdos así lo hizo, me recorrió con sus manos y yo sentí el mejor placer que en mi vida he sentido, algo que es tan difícil de describir pero que dejó mella en mi piel.

Se siente bien ¿No es así?— Su nariz delineó mi cuello y yo solté un gemido—. ¿Quieres que siga? ¿Quieres que siga tocándote?

S-sí.

Y su contacto fue leve o al menos yo así lo recuerdo, pero con cada roce, mi cuerpo se envolvió en una fogosidad que en mi vida experimenté, lo anhelaba, anhelaba tanto que me arrancara la ropa y me tocara el cuerpo entero, pero no fue así, Bestia, me tiró en el sillón y sentó en la mesita, mirándome desde arriba, intenté alcanzarlo pero mis brazos estaban pesados y no los podía mover, él se acercó a mi y mi boca se secó anhelando un beso pero al instante de sentir su aliento contra mis labios el se separó haciéndome delirar del deseo.

Sé que pasaron más cosas y no puedo evitar admitir que me sentí increíble bajo el efecto de esa droga, fue una sensación difícil de explicar es como si estuvieras volando en un mundo donde no existían penas a demás de eso no logré recordar lo que siguió, sólo sé, que de un momento a otro mis ojos se cerraron.

Desperté con un terrible dolor de cabeza, mi cuerpo estaba entumecido y mi mente aturdida, con los ojos entrecerrados observé el lugar, no se me hizo conocido, por más que intentara no logré recordar nada, escuché una puerta abrirse y de ahí unos pasos acercarse, traté de enderezarme colocando mis manos sobre el sillón.

¿Tu quien eres?

Alcé mi rostro y me encontré con un hombre mayor justo frente mío me miraba como si yo fuera un extraño bicho, abrí mi boca para decir algo pero antes de emitir sonido alguno fui interrumpida por una tercera persona.

Es una amiga mía.

Esa voz, ese simple timbre de voz que conocía como el propio mío me hizo recordar, la bebida que él me dio contenía algo, una ola de ira invadió cada poro de mi ser, mi cuerpo entero tembló el muy…me drogó y lo peor de todo es que yo fui la que entró a la cueva del lobo.

¿Está bien tu amiga?

Si, se quedó dormida—Me agarró por el codo y me jaló hasta enderezarme, yo me alejé con brusquedad—. Ya son las diez de la noche, te iré a dejar a tu casa.

Mi alma cayó a mis pies, estuve todo el día fuera de casa y la mitad en estado de alucinación, el miedo me dominó, no sólo temía a lo que Bestia pudo haberme hecho, si no que seguramente mi madre estaría en la casa dispuesta a gritarme por haberme desaparecido.

No esperé por nada, salí de ese lugar como alma que lleva el diablo, Bestia tuvo el descaro de seguirme y eso me enfureció mas, lo escuché gritar mi nombre, pero yo lo ignoré, tenia miedo, sentía pavor solo con imaginar que perdí mi virginidad con él, de ser así, me odiaría para toda la vida.

No esperé por el elevador, eso seria una simple ventaja para él así que me dirigí a las escalera pero al momento de bajar el primer escalón, Bestia me agarró por el brazo, yo forcejeé, no quería, no deseaba que me volviera a tocar no después del daño que hizo.

¡Suéltame!—le grité, mi garganta dolía y mis ojos estaban vidriosos.

Son las diez de la noche, todo está oscuro, no pienso dejarte ir sola.

Puedo cuidarme sola—Murmuré entre dientes.

Es peligroso, pueden hacerte daño.

Dejé de pelear contra él y lo miré con incredulidad—. ¿Mas del que me hiciste tú?—Siseé llena de odio—. ¡Me drogaste!

Se pasó la lengua por el labio inferior y no pude evitar quedar idiotizada—. Pero estabas en mi casa y sólo estábamos los dos, yo no te hice nada malo.

Mis ojos se desorbitaron pero ¿Qué?—Metiste droga a mi bebida—.Dije con mi voz chillando.

Fue una pequeña dosis—Se defendió—. Tampoco era para que te murieras.

Lo miré indignada, él me ignoró y me jaló arrastrándome hasta que bajamos las escaleras, una vez que estuvimos fuera del edificio me solté de su agarre y me adelanté, Bestia me alcanzó y me volvió a sostener, yo exploté, alcé mi mano libre y la estrellé contra su mejilla.

Todas las cosas que quise decirle quedaron atoradas en mi garganta, sin darme cuenta ya estaba llorando y una sola pregunta invadió mi mente.

¡¿Qué me hiciste?!—Demandé—. ¿Te aprovechaste de mí?

Para mi sorpresa, él negó con su cabeza mostrando una seriedad que nunca noté en él.

¿Por qué lo hiciste?

Sólo quería ver tu reacción, eso es todo, no te violé si es lo que crees.

Lo miré con decepción, si alguna vez pensé que Bestia tendría una salvación estaba totalmente equivocada.

¿Tu consumes?

No, lo he hecho unas dos veces.

De verdad, quiero entenderte, pero lo único que logras es darme un horrible dolor de cabeza.

Le di la espalda, no sabía que mas hacer, él me siguió en todo el camino, yo decidí ignorarlo, llegué hasta mi edificio, entré en él sin voltear a ver ni una sola vez para atrás, estaba segura que él no se marcharía hasta que yo estuviere dentro.

—Uff—intervino Takuya—Y me pregunto por qué la señora Tachikawa no quería a su yerno—Dijo con Sarcasmo.

Los demás asintieron con la cabeza.

—Lo que yo no entiendo—Dijo Izumi—. Es como llegaron a enamorarse tanto, bueno, Tachikawa si lo estaba pero era mas bien un amor masoquista.

—Tal vez ellos aparentaban ser felices—opinó Kouji—. Y estando solos es que demostraban como se llevaban realmente.

—Eso solo lo sabremos si nuestra linda narradora sigue con la historia—. Dijo J.P mostrando todos sus dientes en una resplandeciente sonrisa.

Izumi se rió y ante la atenta mirada de los tres hombres, regresó a la lectura.

Lo ignoré por todos estos días, quería pretender que mi silencio era suficiente castigo para Bestia pero no, él aparentaba estar tranquilo consigo mismo, como si no le hubiese metido droga a la bebida de su amiga, un escalofrío me rodeó y ¿si yo no fui la única chica a la que le hizo eso? Me dolía mucho imaginar algo así.

Los primeros días dieron resultado, no como yo deseaba pero por lo menos me alejé de él como si tuviera la peste a Bella no me atreví hablarle, tenía miedo de que se me saliera ese acontecimiento y arruinara más su corazón roto.

A veces intentaba hablar con Dr. Jekyll pero él también estaba extraño, se le miraba como deprimido y a veces ni prestaba atención a las clases.

Con Aurora era lo mismo, su entusiasmo era menos, siempre llegaba con un chisme nuevo pero ya no era lo mismo, ella se miraba mal y para variar no me contaba su problema.

Rapunzel…ella era la que mas problema me daba, la chica era demasiado escurridiza y no dejaba siquiera un rastro por donde caminaba, estaba empezando a rendirme con ella.

Y con Encantador, él era mi proyecto, él seria la primera persona para ayudarla, mi amigo era guapo, atlético y con un gran carisma, no era justo que estuviere soltero, por lo menos yo, nunca le conocí novia así que trabajaría de celestina todo por ayudar a mi querido amigo.

Así que el viernes, le mandé un mensajito, citándolo en una de las tantas mesas que decoraban la escuela, a la hora del almuerzo, él llegó y me regaló una deslumbrante sonrisa, la mía decayó por completo cuando lo vi acompañado.

Bestia me guiñó el ojo, yo simplemente lo vi mal, al parecer Encantador no lo notó porque se sentó frente a mí como si no hubiese pasado nada, Bestia le siguió y se sentó a un lado de su amigo.

Aja, mi linda y hermosa princesita, ¿Qué es lo importante que mueres por decirme?

Yo dudé, ya no estaba segura de hacerlo, no con la presencia de él ahí, tragué con dificultad, tal vez si lo mencionaba, Bestia dejaría de torturarme.

Pues veras…hay un chico—vacilé cuando Bestia se cruzó de brazos y me miró atento—. Y me invitó a salir pero yo le dije que sólo lo haría si llevo a mi prima y pues…quiero que hagamos una cita doble.

Oh princesa, sé lo que estas intentando—él me sonrió con dulzura—. No te preocupes por mi, yo estoy bien así, soltero.

¡Pero! ¡¿Por qué?!—chillé sin poder contenerme—. Mi prima es preciosa, alta, parece una modelo, sé que te va a encantar y tiene un carisma que te enamorará, sólo tienes que intentarlo.

Mimi, no me interesa.

Yo me mordí el labio, me sentía frustrada, ¿Por qué no aceptaba la oferta? Era una cita con una mujer preciosa, ¿Será que tendría que mostrarle una foto? Tal vez así se animaría a ir.

O que pena, al parecer la princesita no podrá ir a su cita—.Se burló Bestia, yo simplemente lo ignoré—. Para que veas que soy un buen samaritano, yo iré a esa cita doble.

Y ante mis ojos pasó algo inimaginable, Encantador se alteró, agarró el brazo de Bestia y enterró sus dedos en su piel y le dedicó una mirada significativa, llena de desespero y frustración, yo fruncí el ceño ¿Me había perdido de algo?

No lo hagas—Suplicó—. Por favor…

Bestia lo miró con el ceño fruncido, pero su rostro se suavizó al instante, se soltó de su agarre y estrechó su mano contra la de él, dándole un leve apretón….ok… ¿a caso eso era una especie de triangulo amoroso entre Encantador, Bestia y Bella?

Está bien, yo iré—Dijo recomponiéndose de su pequeño ataque—. Llámame cuando sea el día.


Yo no encajo con el tipo de belleza estándar, ustedes…tienen un tipo de belleza único, son hermosas tanto por dentro como por fuera en cambio yo…yo solo soy nada…

Hikari revolvió con su pajilla en té frío que descansaba sobre la pequeña mesa, observó a su acompañante la cual estaba enfrascada mirando un viejo álbum de fotos.

—Siempre he sido fanática a la fotografía, cuando era mas niña adoraba tomarle fotos a tos mis amigos, al menos tengo un bonito recuerdo de ésa época.

Hikari soltó un suspiro lleno de nostalgia, el viento revolvió sus largos cabellos, estaban en un pequeño café, en la terraza de éste, disfrutando del cálido clima, la castaña no se sorprendió cuando recibió la llamada, Takeru le advirtió a cerca de la investigación y ella estaba mas que dispuesta a ayudar con lo poco que sabia.

Izumi, miró todas las fotografías, la mayoría de esas eran de Mimi y Yamato, como si Hikari se hubiese encargado de hacer ese álbum especialmente para ellos, todas fueron tomadas sin anunciar logrando un cuadro real del amor que ellos dos se expresaban, en una de ellas se le miraba a él sosteniéndola por la cintura, elevándola por varios centímetros y a ella, con su vestido danzando con el viento y sus brazos enrollados en la cintura de él, mantenía una divertida sonrisa en sus labios y sus ojos firmemente cerrados.

En las demás eran varias tomas de ellos besándose, había una en la que ambos salían partiendo un pastel y la siguiente en la que ellos dos se estaban dando de comer el dichoso pastel, otras mas de una celebración, probablemente de navidad e igual que en las demás ellos se miraban como si estuvieren en su propio mundo, Izumi no comprendía absolutamente nada, ¿Ese chico que se miraba enamorado y feliz era el mismo que Mimi describía en su diario?

— ¿De verdad…ellos se amaban?

Hikari sonrió—. En todos estos años que tengo de vida, nunca he visto a una pareja tan enamorada como ellos lo estuvieron—Agachó su cabeza—. Por lo menos, murieron juntos, se amaron hasta el último minuto.

—Y ¿sigues manteniendo contacto con tus demás amigos?

—Solo mantengo contacto con mi hermano, Takeru y con Sora pero sobretodo por mi sobrina, algunas veces platico con Daisuke, pero de los demás no volví a saber.

— ¿Tienes alguna idea de lo que pudo haber pasado?

Ella negó con su cabeza—. Todo fue tan repentino, recuerdo que estaba hablando con T.K por mensajitos cuando de la nada me llamó diciéndome que ellos estaban muertos—Su rostro se arrugó—. Yo…no lo podía creer, eso mismo día estuve con Mimi y ella se miraba tan feliz.

— ¿Cómo era la relación de Tachikawa con los demás?

—Un poco complicada—Admitió—. Mimi discutió con muchos de nuestros amigos ella era muy obstinada, así que se ganó reprimendas por varia gente.

— ¿Tu que piensas acerca de eso?

—Tal vez, Miyako tenga la respuesta de todo, ellas dos eran las mejores amigas, Miyako fue la única que permaneció mas tiempo con Mimi, se querían como hermanas.

Continuaron platicando pero Izumi no pudo encontrar nada más relevante en la declaración de Yagami, tras unos quince minutos más, ambas se despidieron con la promesa de que Yagami la llamaría si recordaba algo bueno.


Tal vez no me puedas entender, tal vez nadie me pueda entender, pero cuando estoy ahí, dentro de ese mundo, yo soy feliz y cuando despierto y veo las mejoras sé que valió la pena…

—Deberíamos investigar a Inoue—propuso Izumi una vez que llegó a su departamento, los chicos asignados para el caso ya estaban junto a ella—. Creo que ella puede tener la clave para resolver el misterio. J.P ¿Puedo encargarte esto?

El aludido sonrió con arrogancia—. Déjamelo a mí mi pequeño rayo de sol.


Tú no tienes ese tipo de preocupaciones, eres hermosa, tú no sabes lo que se siente tener que vivir en un cuerpo del cual no te sientes satisfecha.

Kouji se acomodó en las gradas que adornaban una pequeña cancha de futbol, en ella se encontraba un hombre alto, de cabellos cortos y piel morena, tenia un silbato en su boca y varios niños pequeños corrían alrededor de la cancha.

El silbato sonó una vez más, dando por finalizada la clase, todos los niños se despidieron de su entrenador, cuando el hombre se vio solo, salió del lugar y se dirigió a las gradas en donde Kouji aguardaba por él.

—Disculpe por hacerlo esperar, detective, pensé que llegaría mas tarde.

—No se preocupe—Le sonrió—Minamoto Kouji.

—Yagami Taichi—extendió su mano la cual fue correspondida por el detective.

El hombre se sentó a un lado del detective y observó con aires nostálgicos el cielo.

—No entiendo, ¿Por qué después de tanto tiempo han reabierto el caso?

—Tal vez, éste es el tiempo indicado y no en el pasado.

—Pero ya se van a cumplir ocho años, ¿no hay tiempo de prescripción o algo así?

—Nunca es tarde, no para estas cosas.

El hombre soltó un breve suspiro—. Matt era mi mejor amigo, éramos inseparables, creo que ya es tiempo de que se haga justicia.

—Y Tú puedes ayudarnos.

—Espero ser de ayuda.

— ¿Dónde estuviste la noche en que ellos murieron?

—Jugando videojuegos con Izzy, mi hermana y Takeru. —obvió.

— ¿Yamato tuvo algún enemigo manifiesto?

—Yamato fue muy problemático, tal vez no tuvo enemigos manifiesto, pero si hubieron muchas personas que lo odiaron, así que es muy difícil, seria como buscar una aguja en un pajar.

— ¿Cómo era su relación con Izumi?

— ¿Izzy?—enarcó una de sus cejas—. Ellos eran buenos amigos, tuvieron altercados pero nada que no se solucionara al instante.

—Y con ¿Takenouchi? ¿Cómo se sintió ella con respecto a la relación de él con Tachikawa?

—La verdad es que yo…—Resopló—. Yamato era una persona inmadura, a él sólo le interesaba el mismo y para serle sincero Yamato solo se metió con Mimi para darle celos a Sora, o bueno, en un principio fue así….

Odaiba 2004.

Se suponía que ese día iba a ser tranquilo, la iba a pasar bien y olvidaría por un rato todas sus aflicciones, era la feria escolar, su deber era estar con su equipo de futbol, pero gracias a Yamato y su estúpida canción terminó consolando a su amiga.

—No entiendo—Dijo Sora entre sollozos—. Se supone que somos amigos, ¿Por qué me cantó esa canción? ¿Por qué Mimi lo ayudó?

Él la sacó del auditorio, había muchas personas ahí y no deseaba que vieran a su amiga sufrir, la agarró por los hombros y la paseó por los alrededores.

—Nuestra relación ya no tenia sentido—Continuó su amiga entre hipidos—. Pero eso no quiere decir que yo haya dejado de amarlo, lo amo con cada poro de mi ser, es estúpido que quiera vengarse de mi.

—Tú sabes como es él, ya no llores.

Ella se separó de él por unos instantes—. A veces siento que he perdido la mitad de mi vida al haberlo dejado, me gustaría creer que tú me comprendes…

No, no se lo permitiría, no dejaría que Sora le recordara eso, no se dejaría quebrar frente a ella ni con nadie más.

—No quiero hablar de eso—murmuró entre dientes.

Ella asintió, ambos volvieron a caminar y estando cerca del gimnasio los vieron, Mimi estaba de espaldas y Yamato al frente de ella, el rubio se percató de la presencia de ambos y ladeó una sonrisa, sin previo aviso agarró a la castaña por la cintura y pegó sus labios con los de ella sin cerrar sus ojos en ningún segundo, notó como su amiga peleó para zafarse, pero entre mas se removía él mas la pegaba contra sí.

El cuerpo de Sora se paralizó para luego explotar como un volcán, caminó hasta donde ellos a punto de lanzárseles encima, pero Taichi fue mas rápido y logró sostenerla por la cintura….

—Ese día Sora y Mimi se pelearon, creo que fue el inicio del quiebre de esa amistad, pero nunca llegaron al punto de odiarse a muerte.

Kouji reflexionó todo aquello, abrió la boca para preguntar otra cosa más pero fue interrumpido por el moreno.

—Mimi era una buena chica, siempre se preocupó por los demás, incluso una vez la escuché discutiendo con Yamato por una de sus amigas, pero ella nunca mencionó el nombre, tal vez esa persona tenga la respuesta…

Odaiba 2005...

El cielo ennegrecido estaba cubierto a penas de unas cuantas estrellas, Taichi bebió de su lata de cerveza seguido por Yamato, ambos estaban en el apartamento del rubio, justo en el balcón disfrutando de una pequeña dosis de alcohol y cigarrillos.

Se escucharon varios golpeteos en la puerta los cuales se volvieron mas insistentes, ambos se miraron extrañados, Yamato dejó la cerveza en una mesa y se dirigió hacia la entrada, Taichi le siguió de lejos, cuando Yamato abrió la puerta un pequeño remolino humano entró por ésta.

Taichi no tuvo tiempo de pensar cuando Mimi estrelló la palma de su mano contra la mejilla de su mejor amigo, Yamato retrocedió dos pasos y pudo ver el desconcierto en sus ojos.

— ¡Tú! ¿Le estas dando las drogas no es así?

El moreno no se alarmó ante tal declaración, conocía a Yamato y también sabia de su "alocada" vida.

— ¿De qué mierda me estas hablando?

Mimi se le abalanzó una vez más y golpeó su pecho varias veces con sus puños, Yamato la sostuvo por los hombros y la alejó de él.

— ¿De donde mas la conseguiría? Solo tú eres la única persona que le conseguiría las metanfetaminas.

— ¿te refieres a…? ¿Se está drogando?

Los ojos de Mimi se aguaron, asintió con la cabeza—. La descubrí, todo este tiempo que estuvo descontrolada era por eso, esas cosas la están haciendo perder la cordura, cada vez que la miro está peor…yo ya no lo reconozco.

—Mimi—agarró el mentón de la chica obligándola a verlo a los ojos—. Esa marca en tu mejilla… ¿Ella te golpeó?

La chica apartó su rostro entristecido de su novio, el cuerpo de Yamato tembló y Taichi presintió que algo malo ocurriría.

—La voy a matar—Tensó su mandíbula, Pudo apreciar el miedo en los ojos de Mimi.

—Yamato, no digas estupideces, es de una mujer de quien están hablando, no la puedes golpear—Advirtió el moreno.

Él apretó con fuerza a Mimi y la acercó más contra si—. Si vuelve a hacerte daño, por mínimo que sea y me llego a dar cuenta te juro que no responderé…

Mimi tembló en el cuerpo de su novio, aquella advertencia era tan real como el sol para el día y la luna para la noche, Taichi también se preocupó, deseando que esa chica no se cruzare por el camino de Yamato por ningún motivo….


El mundo de los sueños es mucho mas complejo de lo que uno imagina, sin darte cuenta quedas atrapada en un mundo de maravillas, en el perfecto lugar en el que deseas vivir para toda la vida y no estoy hablando de esa clase de sueños, en los que tu vas, te recuestas, cierras los ojos y comienzas a soñar…no…esos son inocentes comparados a los deseos de una persona convertidos en sueños imposibles.

Se supone que uno tiene que despegar y perseguir su sueño a toda costa pero ¿Qué sucede cuando quedas atrapado en tu sueño? ¿Qué hacer cuando confundes tu metas con una obsesión? ¿Cómo lograr salir de ese mundo oscuro en que se convirtió tu sueño ideal?

Lastimosamente, eso le está pasando a mi querida amiga, no logra ver lo hermosa que en realidad es y está acabando su vida por un par de pastillas que en lugar de conseguir la belleza ideal solo conseguirá a una muñeca horrenda, de esas a que las niñas tienen miedo, mi bella amiga no logra entenderlo y está dormida viviendo un sueño de las peores maneras.

Mi bella durmiente…mi querida Aurora, espero poder ayudarte y salvarte de esa pesadilla…

Izumi cerró el diario de la chica al finalizar la lectura, quiso continuar leyéndolo pero si su jefe la miraba entretenida en otra cosa que no fuere el trabajo que en ese momento le asignó, recibiría un gran regaño, así que optó por esperar a sus compañeros para continuar con la lectura, la duda la estaba carcomiendo por dentro, sentía que estaba a un paso de resolver el misterio, pero había un gran abismo que le impedía llegar a la verdad, su cabeza dolió, estaba tan cerca pero a la vez tan lejos.

—Aquí esta mi hermosa palomita—Irrumpió un jovial J.P

Ella le sonrió con dulzura—. Y aquí viene mi gran biscocho de chocolate, ¿Qué me tienes?

El hombre colocó sobre su escritorio un folder, Izumi lo agarró y lo abrió en la primera pagina salía la fotografía de Inoue Miyako.

— ¿A que no lo vas a creer?

Ella le miró expectante.

—Inoue entró a un centro de rehabilitación semanas después de la muerte de Ishida y Tachikawa, tenía una fuerte adicción a las drogas.


Muchas veces intenté salir de ese mundo, no tienes idea lo horrible que se siente depender de eso, ya mi vida no es nada, incluso mi novio ha notado como cambié y si se llega a dar cuenta de eso me dejara por eso te lo pido….te lo imploro, no le digas a nadie…

Takuya detestaba el olor a medicina, siempre le recordaba a su infancia, él fue un niño enfermizo y el mayor parte del tiempo terminaba en el hospital con miles de inyecciones a su merced, no, definitivamente hubiera cambiado con Kouji así estaría al aire libre disfrutando del estupendo día que hacia haya afuera.

Joe carraspeó, el hombre que lo visitó a su consultorio se había quedado perdido en sus pensamientos, a penas y entendía todo, lo llamaron comunicándole que el caso de Mimi y Yamato fue reabierto y que le harían un par de preguntas, volvió a carraspear, esta vez más fuerte y el hombre pareció salir de su ensoñación.

—Ah…eh… ¿Dónde estuvo la noche en que ellos murieron?

— ¿Soy un sospechoso?

Él negó con su cabeza—. Parte del protocolo.

—Ohh…bueno estuve en mi casa estudiando, siempre he sido una persona dedicada a mi pasión.

—Ya veo, mira, quiero saltarme todas estas preguntas molestas e iré directo al grano ¿Sabes algo acerca de Inoue?

No pasó por desapercibido como el rostro del médico se tornaba a uno nervioso y como su cuerpo se tensó.

—Yo eh…

—Vamos Kido, nada de lo que me digas se usara en tu contra y ten por seguro que no estas rompiendo ni un código de la amistad, o algo por el estilo.

—Pero….

—Ten por seguro que lo que digas ayudará a esclarecer el misterio, vamos, hazlo por ellos, no merecen que la gente siga diciendo que cometieron un suicidio.

—Yo…-suspiró resignado-. Mira la vida de Miyako fue muy complicada, ella era una chica muy insegura de si misma, tenia muchos miedos e inseguridades, en un principio ella me llamaba y se desahogaba conmigo, yo muchas veces le recordé lo linda que es, incluso su ahora esposo, siempre estuvo con ella, nunca comprendí su odio hacia ella misma….pero hubo un tiempo en que ella se alejó por completo, dejó de hablarme, su novio tampoco sabia de ella, su mundo era un caos hasta que se desmoronó…

Odaiba 2005.

Esa tarde, después de clases, decidió ir a visitar a su amiga, Miyako no le hablaba desde hacia varios meses y de verdad que estaba preocupado por ella, él la apreciaba mucho y conocía de su baja autoestima, necesitaba el apoyo de todos sus amigos y él estaba dispuesto a dárselos mas que todo porque ella lo apoyó cuando hizo aquello…

Llegó hasta el edificio donde vivía su amiga, sus intenciones de entrar en él se vieron abruptamente interrumpidas cuando una de sus amigas salió dispara de este, se trataba de Mimi la cual sostenía en sus manos una pequeña bolsa.

— ¡Devuélveme eso!

Sus ojos se agrandaron desmesuradamente al ver a su amiga salir también del edificio, su rostro estaba ojeroso y demacrado, su cuerpo estaba demasiado delgado y este temblaba ligeramente.

— ¡No te daré nada!—gritó Mimi—. ¿Qué pretendes? ¿Matarte?

Miyako se abalanzó contra la castaña, agarró uno de sus brazos y la jaló con fuerza, Mimi extendió su otro brazo en donde sostenía aquella bolsa alejándola del cuerpo de Inoue.

— ¡Tú no entiendes nada!—Chilló—Tú no sabes por lo que estoy pasando, eres hermosa, no tienes que preocuparte por nada.

— ¡Eso es estúpido! Yolei mírate, ¿Crees que estando así te ves hermosa? ¡Pareces un maldito Zombie!

El rostro de la castaña se ladeó cuando Miyako le dio una bofetada, la bolsa cayó al suelo, Miyako se abalanzó y estrechó esa bolsa contra su cuerpo, tanto Mimi como Joe la miraron anonadados.

—No te vuelvas a meter en mi vida—Advirtió en un gélido tono de voz—. Si te vuelvo a encontrar revisando mis cosas, no responderé por mis actos.

—Por favor Yolei…te estas destruyendo…

— ¡Dependo de ello!—le gritó—. Sin esto mi vida no es nada, si no lo consumo siento que me falta el aire…así que te lo repetiré una vez mas, vuelves a tocarlo—alzó la bolsa—. Y te mato…

—Yo no lo podía creer—comentó Joe tras finalizar su historia—. Miyako había caído al mundo de las drogas y si no hubiese sido por Mimi nunca me hubiera dado cuenta.

— ¿Cuánto duró su adicción?

—Ella entró a un centro de rehabilitación unas semanas después de la muerte de ellos.

Sin mediar una palabra mas, Takuya se despidió, eso era, el indicio, Inoue Miyako tenia mucho que ver en ese asesinato de eso estaba seguro.


Yo ya no aguanto mas, necesito encontrar la luz entre tanta oscuridad, por mas que lo deseo no puedo dejarlo, nunca me dejes ir, te lo pido, si me sueltas, moriré…

— ¡Chicos! No lo van a creer—Exclamó un entusiasmado Takuya a sus compañeros del caso—Me acaban de confesar que Inoue era adicta a las…

—Drogas—Dijeron los tres al unísono.

— ¿Eh?...

—Has llegado tarde—J.P sonrió victorioso—. Hace apenas unas horas lo descubrí.

—O bueno, eso es una pena—dijo desanimado.

—En unos minutos iré a visitarla—Anunció Izumi—. Si la llamamos se pondrá nerviosa y no dirá nada.

—O puede planear una buena excusa—Takuya se pasó una mano por su mentón—. Ella misma pudo haberlos asesinado.

—Pero ¿Cómo?

—Tal vez, entró en crisis y empujó a Tachikawa y cuando llegó Ishida, sintió miedo y le disparó a traición— Especuló el castaño.

—Y ¿Cómo llegó la pistola a sus manos?—preguntó Kouji.

El hombre se encogió de hombros—Eso es algo que ella misma lo confesará.


Bueno en este capi si hubo muuucho misterio, o eso creo xD, espero que no se hayan confundido con lo que estaba en negrita, pero explicaré eso que está ahí es lo que Yolei le decía a Mimi cuando nuestra castaña se dio cuenta de todo, como ustedes pueden ver el tema en general trató acerca de las drogas y mas o menos los demás capítulos trataran acerca de un tema en especifico y ahora con respecto a los personajes, Mimi no se los puso porque sí, todo tiene un trasfondo, como por ejemplo el capitulo de hoy que habla de los sueños, los sueños que Miyako tenia al querer una belleza artificial y es por eso que la compara con Aurora, porque según Mimi, Miyako es una bella durmiente, porque no es capaz de abrir los ojos y ver la realidad. Oh y ese fue el primero beso que Matt le dio a Mimi. Y el título del capitulo lo tomé de un blog con ese nombre.

ahora a conetsar sus lindos reviews sin cuenta ^^

tefy: hola linda, muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuchas gracias por tu apoyo, lo adoro, me encantan tus reviews =) yo igual con sólo imaginarme a Matt como el chico malo se me cae la babita, la respeusta que sí te puedo asegurar es que ellos si estan muertos y que pudo haber sido cualquier cosa y que cualquiera de ellos lo mató, Igual si ves los detctives se preguntan lo mismo ¿Como es que llegaron a enamorarse? ni yo misma comprendo u.u ¿por que no tienes una cuenta? espero que te haya gustado el capi =) a mi se me gustó como quedó.

LeahC: cada vez que leo tu review me da tanta risa, esque eso de "mi no tan hermoso matt" jajajjajaja aun me da risa u.u y bueno ya viste una de las sospechosas y lo que pasaba por su vida, ya en el siguiente capi veremos que pasa =D
cuidate =)

Faby Hol: shalom, claro que te extrañé y tu? a ve ya lei que si xD que beuno que l capi te pareció informativo yo mas bien lo vi aburridooo, me gustó poner eso de Hiroaki y Natsuki aunque he de admitir que me sentí triste cuando lo escribí xD pero asi como tu dices es para cerrar un capitulo, mas adelante se daran cuenta porque Sora y Yolei aún se hablan, Taichi está relacionado con T.K porque son cuñados entonces tienen que estarse viendo, me gusta mucho la relacion que hiciste con Romeo y Julieta, pero el(la) asesino (a) solo colocó los nombres porque se imaginó que Mimi haria algo así, aunque la salió mal porque Mimi se refiere a Matt como la bestia y no como un romeo, y si muchas de las declaraciones no tendran sentido y con lo del asisno o asesinas o aseinos etc...ya dentro de poco saldrá quien es.

Criiiis: Parec como si fuera hace algunas horas cuando hablé contigo xD yo iguaaal sentí el dolor de Hiroaki T.T hubo un momento en que dije, na mejor dejo esta historia, sufro mucho, pero yo tambn soy masoquista como Mimi xD asi que no lo pude evitar, jajaja siempre he imaginado a Izzy como poderoso y tambien como un chico con mente fria, jajajajaj Takuya no puede coquetearle a Sora jajajajaj la tiene entre ceja y ceja a la pobre xD a mi tambien me atrae mucho el Matt malote, es demasiado sexyyyy *.* con lo de la hija, bueno ya viste que Hikari mencionó una sobrina asi que ya es oficial jajajajja a menos en el fic xD Vamos a ver si este capi te cambió al sospechoso =)