Hola, hola =) ¿que tal estan? Espero que muy bien =D disculpen la tardanza pero aqui tienen un nuevo capi y como ustedes sabran Digimon no me pertenece y mas me pertenecerá.

Por cierto, al momento en que Yamato cante, les invito a que escuchen esta cancion: Gotye: Somebody that i used to know ^^


Desencantado

"Y…Perdió toda la esperanza, pues ¿Quién podría amar a una bestia?"


Odaiba 2006.

Sus ojos ardían, ya no podían botar mas lagrimas, ella estaba seca, su rostro estaba pegajoso por la reciente humedad, su cuerpo mas delgado desde aquel día, su cabello lila antes largo, fue cortado de forma brusca un día después de la noticia dejando algunos mechones mas largos y desaliñados, debajo de sus ojos las ojeras estaban mas grandes y oscuras que nunca.

—Yolei, cariño…Ken ya está aquí.

Escuchó decir a su madre, la cual entró a la habitación, su rostro también se miraba abatido y se entristeció al ver el escuálido cuerpo de su hija, Miyako estaba en ropa interior, no se atrevía a colocarse la camisa color negra que estaba en sus manos.

Su cuerpo entero tembló, que Ken ya estuviera ahí esperándola y que su madre también vistiera de negro le hacía ver que todo era mas real que nunca, que dentro de pocos minutos estaría en el funeral de sus amigos, en especial de ella, su mejor amiga, a la chica que mas quiso en el mundo entero.

Sus rodillas no lo resistieron, cayó al suelo, su pecho dolió y sus ojos nuevamente se inundaron de lágrimas, escuchó los apresurados pasos de su madre, la sintió rodearla y apretujarla contra ella, Miyako no lo pudo controlar de sus labios, salió un doloroso sollozo.

—No puedo…mamá—Musitó, rompiendo a llorar como una niña pequeña—. No puedo verlos, no puedo verla—.Soltó la oscura tela y rodeó el cálido cuerpo de su madre—. Ella era mi complemento, sin ella no soy nada.

Acarició la cabeza de su pequeña derramando unas cuantas lagrimas, ver a su hija en ese estado causaba estragos en ella, sentía su dolor y deseaba con toda su alma poder arrancárselo, pero la pérdida de un ser querido, como lo era Mimi para su Miyako era como si le estuvieran apuñalando una y otra vez justo en el corazón.

—No quiero ir—Dijo entre sorbidos—. Ellos eran mis amigos, no puedo…no puedo verlos.

La separó un poco, limpió las escurridizas lágrimas de su hija y depositó un suave beso en su frente—. Ellos eran tus amigos, eran importantes en tu vida así como tú también lo fuiste para ellos, es por eso que debes de darle tu último adiós.

—No—su voz se quebró—. Es demasiado doloroso—Hipó—. Es como si alguien hubiera…arrancado….una…parte de mí.

Su madre, agarró la camisa olvidada en el piso y con cariño se la colocó a su hija, peinó sus cabellos y se levantó a buscar un pantalón, al encontrar el indicado la ayudó a ponerse en pie.

—Ken y yo estaremos a tu lado—le susurró con dulzura—. No estas sola, ellos siempre vivirán en tu corazón…


Odaiba 2013.

Hikari le pasó otra fotografía a Takeru, él la sostuvo entre sus manos y una sincera sonrisa posó en sus labios, era una en la que Yamato salía cantando en uno de sus conciertos, sus ojos cerrados, tocaba el bajo y su boca estaba abierta, por un segundo, Takeru escuchó la gloriosa voz de su hermano y se lamentó que nunca pudiere grabar un disco, ya que la humanidad entera se perdió de lo grandioso que cantaba.

Agarró otra, en esta aparecía abrazado de Taichi, la persona que fue su mejor amigo desde que estaban en el jardín de niños, en esa imagen, ambos se miraban alegres y fue tomada mucho antes de que las desgracias empezaran, cuando todo era mucho mas sencillo para ellos.

Hikari le pasó otra imagen, en ella estaba todo el grupo unido, era vieja, fue del primer campamento que asistieron y en donde se hicieron amigos, se miró a si mismo siendo abrazado por un pequeño Yamato, su cara era de extrema ternura y no pudo evitar reírse del sombrero verde que siempre llevaba en la cabeza.

— ¿Qué sucede?—. Preguntó la chica sonriendo también.

—Recuerdos—Contestó simplemente—. ¿Sabes? Hace mucho tiempo que no veo a los chicos, ¿Cómo se encontraran?

Hikari observó la siguiente fotografía, era ella misma junto con Yolei y Mimi, sólo algunos meses antes de que murieran, la única que sonreía con efusividad era Tachikawa, Miyako tenía un semblante triste y ella una sonrisa falsa, dejó la imagen a un lado, no quería que Takeru notara su rostro triste impreso en ese papel.

—Seria muy lindo que volviéramos a salir como lo hacíamos antes—Dijo ella con nostalgia—. Tal vez deberíamos de reunirnos en la playa, era nuestro lugar favorito ¿Recuerdas?

—No perdemos nada con intentarlo ¿No?

La castaña asintió con efusividad—. Tal vez mi hermano se ponga renuente, pero si convenzo a Sora de que lleve a la pequeña Aimi seguramente será el primero en estar ahí, Yolei tal vez ponga como excusa su embarazo pero estoy segura que irá, sé que Izzy dejará a un lado sus Smartphones por vernos un rato, al igual que el superior Joe…

Takeru miró a su prometida parlotear emocionada, no tenia muchas ganas de reunirse con el viejo grupo, sin su hermano y sin Mimi ahí no le hallaba mucho sentido y estaba seguro que los demás pensarían eso pero no podía arruinarle las esperanzas a su novia, no era justo, la agarró por los hombros y la abrazó depositando un dulce beso en su frente, tenerla a ella le hacia mas llevadera la carga.


El viento revolvió sus finos cabellos dorados, alzó su rostro y observó la pequeña tienda justo al frente de ella, arregló su saco y peinó algunas hebras escurridizas y al son de sus tacones cruzó la calle.

Empujó la puerta de cristal sintiendo en su piel lo frió del aire acondicionado, miró a su alrededor encontrándose detrás del mostrador a un hombre alto de cabello negro y ojos azules, Izumi le regaló una tenue sonrisa y llegó hasta donde él.

—Ichijouji, no pensé encontrarte por aquí.

El hombre se encogió de hombros regalándole también una sonrisa—. Un futuro detective debe hacer de todo, a demás estoy en mis vacaciones, ya sabes la universidad tiene sus espacios.

—Debo felicitarte por eso, dice mi padre que te fue muy bien en el simulacro que hicieron.

—El señor Orimoto es un gran catedrático—dijo acentuando su cálida sonrisa—. Y pues sé que todavía no me he graduado como criminólogo, pero la clase de tu padre me ha ayudado a analizar mucho y no se me hizo tan difícil resolver el caso.

—Espera a que estés en uno real—Soltó un suspiro cansino—. Hay ocasiones en los que no sabes si reír o llorar de la desesperación.

—Tranquila—le dio unas palmaditas en su hombro—. Todo asesino tiene su talón de Aquiles, solo tienes que abrir bien los ojos.

Guardó silencio ante lo dicho por el joven, para él era fácil, estaba segura que el seria un perfilador o un criminólogo, claro en el tiempo presente y no en un pasado en donde los medios de prueba se han dañado con el tiempo y las pruebas son el gran indicio para incriminar a una persona aunque ésta lo negara, pero, ese departamento era su pasión, se le suponía un reto y a ella le encantaba los retos y el agradecimiento en el rostro de los familiares era inigualable, tan satisfactorio que le hacia dormirse con un cosquilleo en el pecho, Izumi estaba segura de algo: nunca dejaría su profesión a un lado, por muy difícil y oscuro que este fuera.

—Imagino que estas aquí por el caso de Yamato y Mimi.

Izumi alzó la vista y le miró, había olvidado por completo que él también fue amigo de ellos dos, a Ichijouji le tenía un especial cariño, su padre era catedrático en la universidad y siempre que podía hablaba bien de él tanto que Izumi se interesó en él hasta por fin conocerlo, aconsejarle y hacerse su amiga.

— ¿Qué tal era tu relación con ellos?

—Me llevaba mejor con Yamato—Contestó nostálgico—. Teníamos el mismo carácter, sólo que Yamato se escondía tras una máscara de rebeldía en cambio Mimi era la adoración de mi esposa, eran mejores amigas, no tienes idea de lo difícil que fue sacarla de su depresión.

— ¿Te refieres a Inoue?—Preguntó sin poder ocultar su sorpresa, sabia del matrimonio de Ken pero no imaginó que se trataba de ella, un sentimiento de tristeza le invadió, pensar que el alumno estrella de su padre sufriría si su espolsa resultare ser la asesina le ocasionaba una sensación de acidez.

—Si, fue un momento muy oscuro para Miyako.

—Pero no entiendo ¿Por qué no tiene tu apellido?

—Es algo feminista, pero estoy seguro que se lo cambiará, me imagino que quieres hablar con ella ¿No es así?

Izumi asintió con la cabeza, estaba segura que de preguntar algo mas ella se vería en la tentación de contarle sus sospechas por suerte, Ichijouji simplemente agarró el teléfono y marcó un número, tras una breve charla, el joven le comunicó que en seguida bajaría su esposa, la detective no tuvo que esperar mucho, la mujer entró en el local con una extraña mueca en sus labios.

Se saludaron con cordialidad y ambas acordaron salir del recinto a dar un paseo, caminaron en silencio hasta llegar a un pequeño parque, Miyako se sentó en una banca y miró un tanto nerviosa como la detective buscaba algo en su maletín negro.

Izumi sacó unos papeles del maletín y sin mediar palabra alguna se los entregó a la joven.

Extrañada, Miyako ojeó la primera hoja, sus ojos se abrieron con verdadera impresión a reconocer la pequeña y un poco desordenada letra de Mimi, un nudo se formó en su garganta cuando comenzó a leer todo lo que el papel decía de ella a puño y letra de la que fue su mejor amiga.

"Mi bella durmiente…mi querida Aurora, espero poder ayudarte y salvarte de esa pesadilla…"

Sus ojos se humedecieron al leer eso último que Mimi escribió de ella, siempre estuvo preocupada por ella, su amiga sufría al verla a ella atentando contra su propia vida y ella fue tan desgraciada, tan poca cosa, tan mala amiga que sólo veló por sus intereses, por su propio egoísmo.

Varias lagrimas se derramaron de sus ojos y sin querer queriendo recordó aquel fatídico día…

Odaiba 2006...

Llegaron al lugar, era una pequeña casa al estilo oriental que comúnmente se rentaba para eventos especiales, en esta ocasión para la vela de sus dos amigos.

Yolei bajó del auto con la ayuda de su novio, sus ojos estaban cubiertos por unos lentes de sol debido a lo rojo e hinchados que se encontraban, a rastras caminó hacia el lugar.

Era un completo silencio, Miyako se mordió el labio inferior al sentir la pesadez y la tristeza en el ambiente, tomada de la mano de Ken ambos llegaron al salón principal, a la primer persona que miró fue a Taichi el cual estaba sentado en una silla muy cerca de la puerta para su sorpresa él también se cortó el pelo dejándoselo muy similar al estilo militar, Yolei pensó en acercársele pero el joven se miraba abstraído en sus pensamientos, su cuerpo presente y su mente en un universo muy lejano.

Mas adelante se encontró a Takeru llorando en el regazo de Hikari, la castaña también lloraba en silencio y al igual que ella sus ojos estaban rojos e hinchados, a un lado de ellos estaba Koushiro el chico se miraba extraño, Miyako no supo como definirlo aunque lo entendía, su enfermedad era demasiado rara y estaba segura que nunca podría descifrar en que estado se encontraba su pelirrojo amigo.

Se sentaron en medio sin llegar a los ataúdes, el superior Joe estaba una fila mas adelante, Miyako tocó su hombro y el volteó a verla, también lloraba pero él intentó regalarle una sonrisa conciliadora ella no pudo contestarle.

Cerca de los ataúdes la señora Tachikawa lloraba siendo abrazada por su esposo en el otro extremo estaba la señora Takaishi siendo rodeada por un grupo de mujeres que ella no reconoció y justo enfrente del ataúd plateado estaba el señor Ishida observando el cuerpo sin vida de su hijo.

Nunca llegó a comprender a ciencia cierta como fue que convencieron a la señora Tachikawa de que los velaran y los enterraran juntos…

Tras unos quince minutos, Sora apareció, también vestía de negro y se miraba mas que descompuesta, Miyako al saber lo que su amiga vivió no dudó en levantarse y correr a abrazarla, de todos los presentes, Sora era quien mas la necesitaba pues fue la que mas sufrió, la pelirroja al sentir los cálidos brazos de su amiga se dejó desmoronar, lloró con fuerza y se agarró a Yolei como si fuere su propia tabla de salvación.

Miyako se quebró en el cementerio, en el velorio no se atrevió a acercarse a los cuerpos, se la pasó todo el rato junto con Sora y con Ken pero al momento del entierro, después de los discursos, cuando estaban por meter el ataúd dentro del hoyo, ella gritó, se soltó de Ken y corrió esta quedar frente del féretro ya cerrado, se abalanzó contra él y lo abrazó.

— ¡No me dejes, Mimi!—Suplicó con su voz entrecortada—. Si tu me sueltas yo me muero…Me lo prometiste….dijiste que me ibas a ayudar—.Dijo entre sollozos—. ¡No te puedes ir! ¡Tienes que salvarme! ¡Mimi! Por favor…

Sintió unas manos jalándola, ella se aferró mas al ataúd llorando con mas fuerza, otras manos la agarraron de los brazos y sin fuerzas para pelear se dejó jalar, miró a su alrededor a un lado estaba también el ataúd de Yamato y al igual que ella también estaba Takeru llorando sobre él, junto con Taichi, Koushiro y Sora, ellos también le lloraban y nadie los apartó como a ella.

Los brazos de Ken la abrazaron con fuerza, ella cerró sus ojos incapaz de ver como enterraban a su mejor amiga…

—Inoue…

Dejó a un lado los malos recuerdos y continuó con su lectura, al pasar la última hoja palideció pues lo siguiente era el expediente de cuando estuvo interna en el centro de rehabilitación, Izumi se sentó a un lado de ella.

—El mundo de las drogas, son como las puertas del infierno—Musitó la detective—. Estando bajo el estado de una de esas cosas, uno es capaz de hacer cualquier cosa, incluso de algo de lo que nos podemos arrepentir.

—Yo no los maté—Susurró quedito.

—Amenazaste a Tachikawa con hacerlo si seguía entrometiéndose en tu vida.

Volteó a verla, ¿Cómo sabia eso ella?

—Lo hice, pero tanto Mimi como yo sabíamos que eso era mentira, nunca me atrevería a tocar a mi mejor amiga y mucho menos a Yamato.

— ¿Por qué entraste al centro de rehabilitación después de sus muertes y no antes?

— ¿Alguna vez ha consumido?

Izumi meditó la pregunta comprendiendo a que punto quería llegar la mujer.

—No—contestó.

—Yo…le prometí a Mimi dejarlas, fue algo paradójico porque fue Yamato el que me convenció al final, hubo un día en el que exploté y me peleé con Mimi y debo admitir que ese día la golpeé, esa misma noche, Yamato llegó a mi casa y me pidió dar un paseo—Sonrió con nostalgia—. Con desconfianza acepté, claro que le dije a Ken que si no aparecía en dos horas que llamara a la policía—Rió al recordar su paranoia—. La cosa es que en esa caminada Yamato me contó toda su vida, se abrió a mi, me contó por todo lo que el pasó y me hizo entender que mis problemas no eran nada con lo que él vivió, gracias a él pude entender que estaba echando a perder un gran futuro, que mi motivo para consumir era realmente estúpido y pues…él también prometió ayudarme y yo al siguiente día fui donde Mimi a disculparme y también a prometerle que dejaría las pastillas —guardó silencio por un momento, buscando las palabras correctas que decir—. Pero…una cosa es hablar y otra muy diferente cumplir.

Izumi miró como el cuerpo entero de la joven se tensaba, denotando lo difícil que era para ella hablar acerca de lo oscuro que fue su pasado.

—Intenté dejarlas de verdad que sí, Tenia a Mimi encima casi todos los días pero siempre encontré el momento para tomarme tan siquiera una pastilla…mi cuerpo me lo pedía—le dedicó una mira de frustración—. Ya no era sólo el hecho de querer adelgazar…mi cuerpo lo necesitaba, si no lo hacia…entraba en crisis y eso era mucho peor que estar drogada.

—Entiendo—Musitó quedito, aclaró su garganta y se dirigió hacia la mujer—. Entiendo perfectamente pero eso no es suficiente y lo sabes muy bien…

La pelilla soltó un suspiro cansino—. ¿Qué debo decirle para que me crea?

—la verdad… ¿Qué fue lo que hiciste la noche en la que ellos murieron?

—Hablando con Ken toda la noche, puede preguntarle si quiere.

— ¿Quieres que revise el registro de llamadas?

Y pudo notarlo, aunque solo durara un segundo, Izumi pudo ver el ligero cambio en el rostro de Miyako.

La aludida se levantó sin voltear a ver en ningún segundo a la detective.

—Puede revisar todo lo que quiera—Dijo en un tono gélido—. De todas maneras yo no tengo nada que ocultar.

Pero Izumi estaba segura que Inoue ocultaba mas cosas de las que se pudiera imaginar…


— ¿Así que Inoue no lo hizo?

Takuya se acomodó en la silla frente al escritorio de Izumi, agarró una revista y la hojeó con aburrimiento, Kouji se le unió y se sentó a un lado, Izumi negó la cabeza con cierta decepción, abrió una de las gavetas de su escritorio y sacó el diario.

—Aunque ella oculta algo, así que tendremos que registrar todas las llamadas que hizo esa noche y claro semanas antes.

—Es un buen plan—Dijo Kouji, agarró dos lápices y se puso a jugar con ellos—. Pero eso nos atrasará aun más.

Y esas eran las ocasiones en las que Izumi no sabia si ponerse a reír o a llorar.

—Vamos, Izu, no te desanimes—. Takuya le regaló una tierna sonrisa— ¿Por qué mejor no te pones a leer ese mágico libro? Tachikawa nos dará las respuestas que tanto buscamos.

— ¡Aja!

Los tres respingaron al escuchar la jocosa voz de J.P el cual colocó unos papeles encima del escritorio de Izumi, ella agarró los papeles y se dio cuenta que se trataba de un dictamen.

—No pierdas el tiempo en eso, mi ricitos de oro—El hombre agarró una silla de otro de escritorio y la jaló colocándola en medio de los dos hombres—. Es el dictamen del arma homicida y las únicas huellas que encontraron fueron las de Ishida.

Izumi se reprimió las ganas de arrancarse todas las hebras de su cabello, si la única prueba que tenían apuntaba solamente a Yamato Ishida a ese paso nunca podrían incriminar a un tercero.

Apoyó su frente en una de sus manos denotando la frustración que estaba viviendo en ese momento. — Siento que estamos en un maldito callejón sin salida.

Los tres hombres la miraron con comprensión, ellos también se sentían iguales o peor que Izumi, él único problema era que la mujer se tomaba muy personal sus casos tanto que ella misma en muchas ocasiones se colocaba en el lugar de la victima.

—Ella tiene que tener la respuesta—Izumi abrió el diario y buscó la hoja indicada una vez que llegó se aclaró la garganta y empezó a leer en voz alta….

Por favor…canta conmigo…

Detuve mi caminar al escuchar esa casi desesperante frustración en el tono de voz de Bestia, Dr. Jekyll también se extrañó, Bestia no era de los que rogaban, Bestia era de los que imponían y deshacía a su paso.

Con lentitud me volteé encontrándome con el hermoso azul de sus ojos, de pronto ese largo pasillo del Instituto se hizo demasiado pequeño, las personas que iban y venían desaparecieron y el tiempo pareció congelarse en el momento exacto en que mi mirada se perdió en la de él.

¿Mimi?

Ignoré el llamado de Jekyll, en esos momentos estaba abstraída deleitándome con la hermosa apariencia de él, mi amigo me agarró del brazo, yo me zafé de él y eso pareció irritarle ya que dejó de insistirme y se marchó de ahí.

¿Disculpa?—logré articular tras dejar a un lado mi ensimismamiento. Bestia abrió la boca para articular algo pero yo no le di tiempo, me volteé y continué con mi camino, seguía muy indignada con él y no pensaba ceder ante su horrible tono suplicante.

Mimi—Me agarró de uno de mis brazos y me jaló, mi cuerpo chocó contra su pecho y nuestras narices se rozaron, me moví para alejarme pero él me sostuvo por los hombros pegándome más a él.

Su intensa mirada ocasionó varios escalofríos en mi piel, tragué duro y desvié mi mirada incapaz de soportar más su intensidad.

Canta conmigo.

Me mordí mi labio inferior, la persona que tenía frente a mí, sosteniéndome contra sí y hablándome de esa manera, con su voz enronquecida pero suplicante a la vez no se trataba de Bestia, no de la que yo conocía y eso me aterraba porque ocasionaba emociones aún más fuertes de las que ya sentía.

¿Para que?—Contesté luego de una eternidad—. ¿Por qué tengo que ser yo? Y ¿Por qué esa canción? ¿Quieres dañarla?

Él aflojó su agarre, yo me permití respirar con tranquilidad.

Yo…—Pareció dudar de su respuesta—. Es algo que tú no puedes comprender.

Yo suspiré con pesadez y ¿Así quería que cantara con él? —. Explícame, quiero comprender.

Tardaría una vida entera en explicarte.

Rodé los ojos, ¿Qué tanto le costaba abrirse un poco?—. Entonces, olvídalo, no lo haré.

Intenté voltearme y prácticamente salir corriendo como alma que se la lleva el diablo pero su agarre nuevamente me impidió salida alguna.

Vamos, sólo es una canción ¿Qué te cuesta tanto?

Ese no es el hecho, es el significado de esa canción.

No dice nada malo, ni siquiera la está insultando, simplemente me siento identificado con la letra, ¿Está mal eso?

Vaya, se estaba abriendo, no lo podía creer, por fin Bestia me estaba contando algo a mi, por muy mínimo que fuera, me emocionaba de sobre manera.

¿A caso nunca has escuchado una canción que diga exactamente lo que sientes?

Oh si, claro que si….

No lo sé.

Sólo hazlo y prometo no volver a molestarte nunca más.

Por tercera vez, me perdí en el profundo azul de su mirada, la cual me miraba entre anhelante y desesperado, no dudé ni un segundo en aceptar con un movimiento con mi cabeza, él pareció relajarse ya que me soltó casi de inmediato.

Entonces… ¿Podemos practicar?

Después de clases, en el auditorio.

Le dije, ni aunque estuviera loca volvería a su apartamento.

Y así como lo pactamos, todos los días luego de clases nos encontrábamos en el auditorio, conocí a los integrantes de su banda y congeniamos de inmediato, yo soy una persona muy simple tanto que caía bien a las personas por eso no comprendía porque me costaba tanto poder llevar una relación "normal" con Bestia.

Faltaban a penas dos días para que se diera la feria, todos los alumnos estaban desatados para afinar los últimos detalles, nosotros no fuimos la excepción, en esas pocas semanas descubrí que Bestia era demasiado perfeccionista en cuanto a trabajo se refiere y era demasiado meticuloso en todo lo que hacia.

Pero bueno ese no es el hecho, si no le que descubrí en esa tarde fue lo que me dejó cien por ciento descolocada, como siempre, estábamos en el auditorio, los demás integrantes de la banda instalaban el equipo y Bestia ya estaba en la tarima aguardando porque todo estuviera ya listo y antes de subirme recordé el trabajo pendiente que mi maestro guía debía revisar.

Con una mirada de disculpa salí casi corriendo del lugar, en esa ocasión ignoré los llamados de Bestia, yo no era muy buena estudiante y dependiendo de ese trabajo pasaría mi clase, llegué a mi salón de clases y entre jadeos fue hasta mi pupitre en donde dejé mi maletín, lo abrí y saqué unos papeles encuadernados, cerré mi maletín y salí de ahí.

La ventaja de estar con una feria inminente es que la mayoría de los alumnos y los maestros guías siempre se quedaban a trabajar con nosotros así que no me preocupaba en que las clases ya hubieran terminado, lo que me estaba carcomiendo era si el maestro me aceptaría el trabajo.

Con mis piernas entumecidas debido a los nervios, llegué hasta la sala de maestros ya que si se lo dejaba accidentalmente en su escritorio no habría manera de que el se negara, así que estiré mi mano dispuesta a entrar a ese lugar pero antes de cualquier cosa la puerta corrediza se abrió dejándome ver la fina figura de Rapunzel.

Estoy segura que mis ojos se desorbitaron, su ropa al igual que su cabello se miraba desaliñada y un sospechoso rojo carmín brillaba en sus mejillas a demás de que se miraba sudada y algo agitada.

Rapunzel retrocedió dos pasos, su boca se abrió y sus pupilas se dilataron.

¡Mimi!—Chilló en un tono demasiado agudo.

Yo no tuve tiempo de decir nada porque la figura de un hombre mucho más alto que ella apareció por detrás, peinaba su cabello y miraba hacia el suelo, al parecer no se percató de mi presencia.

Alterné mi mirada entre Rapunzel y el hombre, mi amiga me agarró del brazo y me arrastró prácticamente corriendo de ese lugar, llegamos hasta un baño y me empujó dentro.

Tú…él…ah…ah…—Balbuceé completamente aturdida, mi mente aún no procesaba lo que acababa de ver, por Dios, si solo tiene catorce.

Por favor, Mimi, no digas nada.

La miré nuevamente, sus ojos estaban brillantes y sus manos temblaban, ella estaba asustada y eso solo confirmaba mis sospechas.

¿Por eso te escapabas todos los recreos? ¿Por él?—Demandé sin creerlo aún.

La puerta del baño se abrió, Aurora entró y su rostro se miraba afligido, sin vernos se fue directo al espejo y se miró fijamente, tras darse cuenta de nuestra presencia se volteó y se dirigió a donde estábamos.

¿Verdad que el uniforme me queda mas apretado?

Alcé una de mis cejas, el uniforme le quedaba igual que desde el primer día en que se lo puso, Rapunzel se me adelantó y lo dijo lo que yo pensaba, pronto se vieron enfrascadas en un larga charla a cerca del cuerpo de Aurora, mi oportunidad de hablar con Rapunzel se fueron al regadero.

Esa misma noche recibí un mensaje de texto por parte de ella, pidiéndome nuevamente que no dijera nada, que ella pronto me explicaría las cosas, que sólo le diera tiempo.

Decidí darle tiempo, mas que todo por el compromiso de la feria, así que no dije nada al siguiente día y esa tarde me la pasé practicando a todo pulmón con la banda de Bestia, cabe mencionar que tuve un pequeño altercado con él, por haberme escapado el día anterior, pero bueno, esas discusiones ya las veo como un gaje del oficio.

El tan esperado día llegó, como yo argumenté que participaría en el concierto, me permitieron no participar con los stands hecho que me facilitó para concentrarme sólo en mi voz y claro en la presencia de él, que a cada segundo sentía que me sofocaba cuando le tenía cerca.

Observé el cielo, estaba mortalmente nublado amenazándonos con arruinar nuestro día con una potencial lluvia, sólo esperaba y rogaba porque esta cayera hasta que termináramos con todas las actividades, primero me reuní con mis compañeros, nuestro stand era una pequeña heladería en donde se combinarían los sabores mas extraños como por ejemplo algas con chocolate, si lo sé, dudaba mucho que ganáramos pero por lo menos era divertido ver las expresiones de las personas que probaban los inventos.

Pasé por el puesto del curso de Bella y Encantador, ahí estaban los dos y se les veía muy animados, me acerqué a saludarlos y Encantador me deseó suerte en mi presentación, mi estomago se contrajo y los nervios se apoderaron de mi, nunca antes había cantado con bastante público y mucho menos junto a la persona que movía mi suelo.

Anunciaron por los altavoces que el concierto ya daría comienzo, mis piernas se entumecieron y el cielo protestó, respingué, nuestra presentación seria al aire libre, al parecer la suerte no estaba de nuestro lado.

Luego de arreglarme y de enfundarme valor—con la ayuda de aurora— me dirigí a la tarima por la parte de atrás, subí las escaleras y pude ver, desde atrás de la batería como el patio estaba completamente lleno, una fuerte presión comprimió mi pecho, era demasiada gente yo nunca antes había cantado frente a tanta, esa era mucha presión, llevé mi mano a mi pecho en un intento fallido de detener los bombardeos acelerados de mi corazón.

Bestia llegó, mi boca se secó en cuanto lo vi, ¿Por qué tenia que ser tan endemoniadamente guapo? Él notó mi embobamiento y sonrió socarrón mas no dijo nada, simplemente me pasó de lado y se posicionó frente al micrófono, mis oídos dolieron cuando escuché los fuertes y agudos gritos en cuanto lo vieron aparecer y para mi sorpresa Bestia cambió, convirtiéndose en una persona alegre, dio un pequeño discurso y un agradecimiento—En mi vida lo he visto agradecer— y luego comenzó a cantar.

Desde hace tiempo le había escuchado cantar pero cada vez que el abría su boca y entonaba una de sus canciones mi cerebro se desconectaba y yo volaba en el mundo que él transmitía con sus canciones, es que sus letras decían tanto, me ocasionaba escalofríos y me hacían sentir identificada con todo lo que el recitaba.

Y para finalizar, tengo una canción muy especial, que no es de mi propiedad, pero que me encantaría cantársela a ustedes.

Los gritos alocados no se hicieron esperar, cerré mis ojos y tapé mis oídos por suerte en donde estaba nadie podía ver mis gestos.

¿Están de acuerdo todos? ¿Quieren que se las cante?

Los agudos gritos fue suficiente respuesta, bueno para mi así fue que ya empezaba a marearme por los nervios.

¡Bien! Pero para eso quiero invitar a una amiga muy especial a cantar conmigo.

Esperen… ¿Dijo especial? ¿Hablaba de mí? Destapé mis oídos y miré su espalda fijamente, los bramidos y los truenos desaparecieron y en mi cerebro aún resonaba la palabra especial, él se dio la media vuelta y con un movimiento de su cabeza me invitó, con mis piernas entumecidas llegué hasta ahí, mis oídos se destaparon y nuevamente me vi envuelta en vítores de emoción, me pasaron un micrófono y sentí que me iba a derretir del miedo, Bestia dijo unas palabras mas, tal vez presentándome, estaba demasiado nerviosa para prestar atención alguna.

Esta canción te la dedico a ti—Dijo al público—. Espero que la puedas comprender.

La música comenzó, era una melodía suave muy distinta al género que Bestia tocaba que comúnmente era el rock, las chicas volvieron a alborotarse y yo pensé que me iba a desmayar por suerte fue él el que comenzó a cantar.

De vez en cuando pienso cuando estábamos juntos y también cuando decías que te sentías tan feliz que podrías morir.

Busqué entre ese mar de cabezas una pelirroja, pero no había absolutamente nada, tal vez Bella decidió no ir al concierto aunque de nada servía porque en toda la escuela se escuchaba la hermosa voz de él.

Me dije que tú eras la adecuada para mí, pero me sentía tan solo en tu compañía pero eso era el amor y es un dolor que aún recuerdo.

Me dejé llevar por lo que el cantaba y de verdad que lo sentí, todo lo que quería transmitir con esa canción estaba ahí palpable, como si fuera yo misma la que estaba viviendo su situación, apreté con fuerza mi micrófono sintiendo como mi estomago se retorcía aún mas.

Puedes volverte adicto a un cierto tipo de tristeza como resignándote al final siempre al final así que cuando nos dimos cuenta de que no tendría sentido bueno tu dijiste que podíamos seguir siendo amigos pero debo admitir que me alegré de que todo se hubiere terminado

Elevó su voz y el coro dio comienzo, mis brazos temblaron y pronto el micrófono se hizo pesado, ya no quería seguir ahí, el viento sopló mas fuerte que nunca revolviendo aún mas mi cabello, yo seguía viendo el público rogando porque Bella no estuviere ahí, aunque la letra de la canción no fuera hiriente, el sentimiento que transmitía Bestia era suficiente para darle a conocer lo mucho que le afectó esa ruptura.

El dejó de cantar y la música continuó con un poco de temor empecé a cantar, al parecer al público le gustó porque siguieron con sus tormentosos gritos que en realidad empezaron a gustarme y me animaron a cantar con mas fuerza y con mas dedicación.

Bestia cantó nuevamente el coro y yo me uní a él creando una hermosa melodía y tan pronto como la canción comenzó, ésta terminó dando por finalizado el pequeño concierto, los fans de Bestia pidieron más canciones pero debido al horario y al mal clima no pudo cantar otra más.

Bajé de la tarima y comencé a buscarla, pero el mar de tanta gente me dificultó la búsqueda atisbé ver una cabeza de cabello azulado, si él estaba ahí seguramente Bella estaría cerca caminé unos cuantos pasos pero una mano jalándome del brazo imposibilitó mi caminata.

¡Eso estuvo increíble!

Me dijo Bestia cuando nos alejamos lo suficiente del bullicio de la gente, estábamos cerca del gimnasio y por suerte era muy poca la gente que estaba pasando por ahí.

Si, cantas muy bien—me atreví a admitir con cierta vergüenza.

Tienes que estar en mi banda, podríamos funcionar.

Yo…

El cielo relampagueó y yo respingué fue justo en ese momento en que él me agarró por los hombros y chocó sus labios contra los míos en un beso rudo y frio, no movió sus labios, simplemente los mantuvo apretados contra los míos, intenté zafarme de su agarre pero él me apretó con mas fuerza sosteniéndome por la cintura y por el cuello, como queriéndome fundir en él.

No cerré mis ojos y él tampoco lo hizo, no fue difícil para mí descifrar que él estaba viendo a otra persona y tuve mucho miedo al imaginar quien era la persona que estaba detrás de nosotros.

¡¿Pero que crees que haces?!

Y junto con ese alarido comenzaron a caer las primeras gotas de la gran tormenta que se avecinaba, Bestia me soltó y yo tambaleé, divisé a Bella caminar hacia nosotros y en un pestañar de ojos me abofeteó.

¿Fue por eso que me animaste a terminar mi relación con él?

Yo no supe que responder, estaba demasiado aturdida para pronunciar palabra alguna, Bestia la agarró por un brazo para impedir que ella se me volviera tirar encima.

¡Suéltame, Idiota!—se soltó de su agarre y lo empujó—. Ni creas que tu canción me lastimó, perdiste tiempo y saliva en cantarme eso.

Ellos comenzaron a gritar, las pequeñas gotas de lluvia se hicieron mas grande empapándome un poco mas, Encantador también se metió a la pelea y los tres comenzaron a discutir, yo, sintiéndome realmente ofendida salí corriendo de ese lugar, tenia un nudo en la garganta y mis ojos querían lagrimear, pues, Bestia me lastimó una vez mas.

Para cuando salí del instituto la tormenta estaba ya en su máxima expresión, mi ropa se adhirió a mi piel y mi cabello se pegó en mi cara, no alcanzaba a ver mucho pues las gotas eran demasiado gruesas y mi cabeza dolia cuando estas chocaban contra mi.

¡Mimi! ¡Espera!

Apreté mis puños con fuerza cuando escuché su voz detrás de mí, volteé con furia y lo vi a unos cuantos centímetros lejos de mí, su cabello se pegaba a su frente y su ropa también estaba completamente empapada.

¡¿Qué diablos quieres?!—Bramé desgarrándome la voz — ¡Déjame en paz! ¡Maldita sea!

Él avanzó hasta quedar cerca de mi, notó mi turbación y pude ver como su mirada se suavizaba.

Lo siento—Musitó quedito.

No te disculpes—dije en un tono gélido—. No lo hagas porque sé muy bien que encontraras otra manera para lastimarme.

De verdad, discúlpame.

¿Por qué no me dejas en paz de una buena vez?—Demandé—. ¿Por qué tienes esa estúpida manía de querer lastimar a los que te quieren?

Yo…

¿Por qué quieres dañarla a ella? ¡Que no ves que somos amigas!—le chillé con odio—. ¡Por tu culpa ella me odia!

¡Ya te dije que lo siento!—Me dijo utilizando mi mismo tono de voz.

No me basta.

Le di la espalda y caminé tratando de alejarme de él, pero como predije él me agarró del brazo enterrando sus dedos en mi piel.

¡Déjame en paz de una buena vez!—Me solté de su agarre—. Ya canté contigo, ya la lastimé a ella, ¿Qué mas quieres de mi?

Sólo quiero redimirme—Masculló entre dientes.

Yo solté una risotada— ¿tú?—dije con sarcasmo—. Por favor, no seas cínico, lo único que te preocupa es ver de que manera dañaras a una persona, a mi ya me lo has hecho varias veces y sinceramente estoy cansada—Inhalé aire con fuerza y luego lo solté con desgano—. ¿Sabes qué? Me das lastima, eres una persona engreída y prepotente, Te crees mejor que los demás cuando aquí todos sabemos que no llegas ni a los talones a ella, a la única persona que aguantó tus berrinches, en un principio imaginé que te comportabas así porque te sentías solo, ahora sólo creo que eres un idiota, un pobre ignorante que se esconde en una máscara de rebeldía innecesaria.

Negué con mi cabeza, Bestia mantenía sus labios apretados en una línea recta y sus puños firmemente cerrados, me volteé dispuesta a zanjar la discusión.

Tu no sabes nada de mí—Farfulló, yo detuve mi ida, pero sin voltear a verle. —. Tú no sabes los motivos por los cuales actuó de esa manera, tú no entiendes por el dolor por el cual estoy pasando—su voz se rompió y yo me impresioné ¿Acaso había hecho llorar a Bestia?—. Tú nunca vas a entender porque lastimándola a ella me siento pleno.

Entonces explícame—Lo miré fijamente y pude notar como sus ojos azules estaban enrojecidos, él estaba llorando y eso ocasionó que mi corazón doliera.

No, para qué—Me dijo con ironía—Si sólo soy un pobre ignorante.

Auch, eso si había dolido, ¿Cómo pude haberle dicho algo así?

Por favor—Supliqué—. De verdad quiero comprenderte.

Se quitó el cabello pegado en la frente y lo hizo para atrás, la lluvia corría con aún más potencia difuminando un poco su hermosa figura.

¿Qué no ves, Mimi?—Señaló su cuerpo con sus manos—. Estoy podrido por dentro, soy una maldita escoria.

Un nudo se formó en mi garganta, mi intención jamás fue lastimarlo sin embargo creo que le di en donde mas le dolia.

No digas eso.

Esa es la verdad—Restregó sus ojos tratando de eliminar las lagrimas que a mi visión se confundían con la lluvia—. Sólo soy un idiota que se esconde en una máscara de rebeldía.

No, por favor, no lo digas, fui una tonta, no lo quise decir enserio.

No tienes que disculparte.

De verdad, quiero entenderte.

Tú nunca entenderías—rió con ironía—. Eres una niña que lo tiene todo, gente que se muere por ti, una familia que te ama, una madre que estaría dispuesta a darlo todo por ti.

La palabra madre la pronunció casi con odio y pude comprender que todo su dolor provenía por ella.

Tu madre también daría todo por ti—le reconforté.

¡Eso es mentira!—Explotó—. Mi madre me abandonó, a mi madre no le importo nada, prefirió quedarse con Takeru que conmigo me mandó con mi papá dejándome en un horrible agujero de soledad.

Tienes que entender que cuando tus padres se separaron, tu hermano era el mas pequeño, él que mas la necesitaba.

¡Eso lo sé!—sollozó y mi corazón se agrietó—Pero…yo también la necesitaba ¡Maldita sea! La necesito, tú nunca entenderás por la soledad que viví ¿Cómo crees que pasé mi primera navidad?

Yo no contesté pues no tenia ni la menor idea.

Completamente solo, mi padre se la pasó toda la noche trabajando y mi mamá no fue digna en llamarme ¿Cómo crees que fueron las otras navidades?

Agaché mi cabeza, dolida por su confesión.

Igual de sola que la primera, muchas veces Takeru quiso pasarlas conmigo pero mi mamá se lo prohibió, debido a sus viajes a Francia y como no tenía mi patria potestad no podía llevarme.

Lo siento—musité apenada por tener que recordarle eso.

Tú no tienes idea del dolor por el que pasé al sentir su rechazo, en mis cumpleaños lo único que recibía era una patética llamada sin ningún te quiero de por medio, mi papá trataba de alegrarme con algún juguete pero eso no era suficiente.

Tapó su frente con una de sus manos, desde mi ubicación pude ver como el temblaba ligeramente, no sabía si era debido al frio o por el llanto en silencio, creo que era por las dos cosas.

Estuve solo hasta que los conocí a ustedes, en especial a ella—Dijo refiriéndose a Bella—. Ella logró sacarme de ese caparazón en el cual me encerré, ella me ayudó tanto, dejé de sentirme solo, ella fue mi tabla de salvación y ahora estoy solo.

Cayó al suelo de rodillas, seguía tapando su rostro con sus manos y el temblor aumentó, los sollozos fueron audibles y yo por inercia corrí hasta donde él.

No quiero estar solo—Murmuró entre su llanto—. Detesto la soledad, sin ella me voy a hundir, esa canción es una farsa, porque con ella nunca me sentí abandonado.

Me agaché hasta quedar también de rodillas contra el frío pavimento, éstas protestaron debido a que vestía una falda y el suelo estaba rasposo, pero no me importó, en ese momento lo único que deseaba era mitigar el dolor en Bestia.

El alzó la vista y yo pude ver en sus ojos un mar de sufrimiento.

Estoy solo—Me dijo—. Nunca podré encontrar a alguien que me ame como ella lo hizo.

Estabas tan equivocado, pues yo te amo incluso mucho mas de lo que ella lo hizo.

Déjame ayudarte—lo agarré de los hombros y lo atraje hacia mi acomodando su cabeza en mi pecho—. Déjame entrar en tu vida, te prometo que ya no estarás solo, solo déjame ser tu amiga.

Él se aferró a mi cintura, abrazándome con tanta fuerza que por un momento me dejó sin aliento, yo le correspondí de igual manera y lo estreché contra mi como si se tratare de mi propia tabla de salvación, la lluvia no cesó en ningún momento, pero yo ni siquiera la sentí, lo único que estaba presente en mi eran los fuertes latidos de mi corazón y la agitada respiración de Bestia.

No nos separamos hasta que Encantador llegó, protegiéndonos de la lluvia con un paraguas.


Observó su taza de café negro con cierto aire decaído, agarró una cucharita y la lleno de azúcar la metió en la taza y la revolvió junto con el oscuro líquido, se la llevó a los labios y bebió un sorbo, su acompañante la miró en silencio.

—Si te cité aquí—Dijo tras unos largos minutos—. Es porque necesito tu ayuda.

Ken no se inmutó ante la petición de Izumi, su futura colega se miraba extraña desde aquella vez que fue a la tienda.

—Sé que tú no eres un sospechoso porque el día que ellos murieron tu estabas en Taiwán—El joven asintió con la cabeza—. Pero tú los conociste a todos ellos, tú debiste de haber visto algo que nadie pudo, ellos ocultan algo Ichijouji, todos ellos son una tapadera y sé que no lo aflojaran por las buenas, es por eso que necesito que me digas algo, tan siquiera el mas mínimo detalle.

El joven pareció meditarlo un poco, Izumi tenia razón, ese grupo de amigos en un pestañear de ojos se desmoronó, cada integrante se dejó sofocar en sus propios problemas sin dar tregua a una ayuda, que gran ejemplo que el de Miyako, él se dio cuenta de su adicción hasta muy tarde, fue un ciego que no quiso ver la realidad.

—Todos tuvieron sus problemas—Susurró—. Mi esposa tuvo los propios, pero así como ella guardó silencio, los demás lo hicieron, es muy difícil que pueda ayudar, pero si hubo una persona de la que más o menos sé.

— ¿Quién?—Demandó con la adrenalina corriéndole por las venas.

—Kido—le dijo un poco dudoso—. No lo estoy inculpando de asesino pero él falsificó sus notas para poder entrar a la universidad y Yamato se dio cuenta de ello.

— ¿Crees que por eso él los haya matado?

—Creo que por tener un enamoramiento por Mimi pudo haberlo hecho, tú más que nadie sabe que el despecho es el principal motivo para un asesinato.

Odaiba 2004…

A ken no le gustaba mucho las fiestas pero Miyako le insistió tanto que tuvo que aceptar acudir a esa, y bueno cabe destacar que era el cumpleaños de Miyako y que por ser su novia no podía dejarla plantada y mucho menos cuando su suegra lo llamó primero a él que a todos sus amigos.

Así que ahí estaba, en la casa de su novia, con las luces apagadas, el alcohol escondido y la música a todo dar, estaba sentado junto con Koushiro, en el suelo estaban Mimi, Hikari, Miyako y Sora riendo sobre alguna tontería, sus rostros estaban sonrosados debido al alcohol.

Daisuke, Takeru y sus cuñadas se enfrentaban en una batalla de futbolito, Taichi y Yamato fueron a buscar más alcohol y de Joe no había ni sombra.

Hasta que la música se detuvo abruptamente, todos voltearon y se encontraron al superior Joe a la par del equipo de sonido, sus ojos estaban enrojecidos y se miraba aturdido.

Tambaleando llegó hasta donde las chicas y con su voz arrastrada dijo—. ¿Por qué, Mimi? ¿Por qué lo hiciste?

La aludida se paró y miró confundida al joven.

—Superior, no entiendo ¿Qué sucede?

— ¿Por qué te metiste con él? ¿Por qué?

— ¿Disculpe? ¿A que se refiere?

— ¡No te hagas la tonta!—le gritó—. Con Yamato ¿Con quien más? ¿Por qué estas con él?

Todos ahogaron un gemido de sorpresa y el rostro de la chica se desfiguró.

—Superior Joe, no diga tonterías—. Soltó una risa nerviosa—. Yo no estoy con Matt.

— ¡No seas mentirosa!—exclamó pinchándole el pecho con su dedo—. Yo te vi con él, se estaban besuqueando y manoseándose.

El rostro de la chica se coloró, apartó la mirada nerviosa sin saber exactamente que decir, la puerta principal se abrió y por ella entraron Taichi y Yamato, en cuanto Joe le miró se abalanzó contra el rubio estampándolo contra la pared.

— ¿Por qué lo hiciste?—le reprochó con su voz arrastrándose—. Tu sabias lo mucho que me gusta y aún así te metiste con ella, ¿Qué no te bastaba con Sora?

—Joe—colocó sus manos en los brazos del chico y lo alejó de él—. ¿De quien mierda estas hablando?

— ¡De Mimi!—vociferó con odio—. Yo te dije que me gusta, lo mucho que la quiero y tú me la quitaste—le golpeó el pecho con sus puños—. Eres un maldito ladrón, si le llegas a hacer daño juro que no responderé, lo juro.

Izumi escuchó atenta todo el relato, que Joe Kido hubiese tenido un enamoramiento por Tachikawa le abría muchos caminos y lo colocaba a él en su lista de sospechosos, se despidió de Ken no sin antes agradecerle por la información y se dirigió a toda prisa al departamento de policías pues entre mas rápido investigara sobre Kido, mas rápido tendría todas las piezas de ese horrible rompecabezas.


Y espero que les haya gustado =) Como ven ya van dos sospechosos ^^ y bueno nuevos misterios xD no me culpen amo los misterios, eso si, no tienen idea cuanto me costó escribir este capitulo, que dificil fue =( asíq eu espero que haya valido la pena. La primer frase que puse al inicio, es una cita de la pelicula La Bella y la Bestia.

Y pues como siempre ya se m olvidó lo demas que les iba a dcir, creo que actualizaré en esta semana o si no hasta la proxima, esperaré impaciente sus reviews que me alegran tanto el dia ^^ se me cuidan todos =)

Reviews sin cuenta:

LeahC: Hola, hola =D muchas gracias por tu review ^^ como pudiste ver Yolei confesó no haberle hecho nada a Mimi, pero ¿Será cierto eso? jajjajaj quien sabe xD y tiens toda la razon el Sorato no debió existir, no entiendo que se les pasó por la cabeza a los escritores pero por suerte existen los fics asi que por lo menos no sufrimos tanto xD que bueno que te haya gustado como abordé el tema, mas o menos asi abordaré los problemas de todos los elegidos ^^ Abre tus ojos será la siguiente en actualziar =D te lo prometo =) que tengas un buen dia.

tefy: Hola =D que bueno que ya tienes una cuenta así podremos escribirnos mas a menudo =D y obviamente Tai es un encantador yo simplemente lo amooooooooooooo, es mi amor anime platonico xD a mi tambien me gustó darle un enfoque diferente a Yolei y ponerla con ese problema porque a ella la veo como una chica inmadura aunque sea la mas hermosa de todas y por eso es que lla sola se autodestruye y a Ken ya lo entrevestiraon ^^ pero el es descartado como sospechoso porque no se encontraba en odaiba cuando ellos murieron, jajajajajja a mi me gustan los chicos malos pero eso si solo en historias ya uno de verdad me volveria loca, lo que mas me gusta de este Yamato así como a ti es su lado sobreprotector con Mimi asi que yo tambien babeaba cuando escribí esa escena xD y ya mas o menos puedes ver como se van enamorando, Matt destapó sus miedos frente a Mimi y ella le pidió ser su amiga ¿a que no son una ternura? lo son, lo son ^^ la verdad ni yo tampoco entiendo que s lo que pasa por mi cabeza se me ocurren unas cosas que no sé de donde salieron xD pero deberias de intentar escribir, a mi me encanta es como una pasion, que tengas un buen dia y seguimos en contacto =D

Ana: hola, hola =D gracias por el review, aunque te hayas equivocado a mi me gusta que me des tus teorias =D asi que espero que sigas xD a mi en lo personal me encanta este género y adoro el misterio, por eso es que los lleno de misterios pero ya poco a poco los iré disipando eso si habran mucho mas misterios estos no son los únicos faltan bastantes =D espero que este capi te guste =) y gracias por leer mis demas historias =) que tengas un gran dia.

Galathe: hola =D muchas gracias por tu review me alegra tanto que te vaya gustando esta historia trato de dar mi mejor esfuerzo en cada capitulo aunque muchas veces me cuesta, como este que me costó un mundo, con respecto a los nombres vas super bien sólo en uno te confudiste XD pero no te diré cual, solo para mantener un poquitito mas el misterio, lo que pasa es que algunos personajes no seran sospechosos como por ejemplo Ken el cual no estuvo en el pais al momento del asesinato, y falta el eprsonaje de Joe, Mimi todavia no ha escrito de él, pero en el siguiente capi ella comenzará a hablar de él ^^ a mi tambien me costó mucho imaginarme al asesino porque de un solo lo convierto en un Ooc pero no pude contenerme siempre he querido hacer una historia así y no iba a quedar tranquila hasta lograrlo xD Así que espero que este capitulo te guste ^^ tiene su pequeña dosis de misterio pero lo enfoqué mas en Yolei, Matt y Mimi. Que tengas un gran dia.

Criiiisi: Mi pequeña amiga chantajeadora ^^ Espero que ya te encuentres muy bien y con el debido reposo asi que cuidadito y te pones a ver tele o a salir a la calle que ciberneticamente te mandaré un latigazo xD ok no u.u jajjaaj me diste mucha risa con lo de matapasiones jajajaja a mi me gusta el taito lo sé soy una rara T.T pero es que cualquier fic en el que Tai participe yo soy feliz y me habia quedado sin fics que leer asi que no me pude contener -.- jajaja tu sigue con tu sospechoso principal vamos a ver si al final resulta ser él o no XD y bueno en este capi ya mas o menos mostré como es que se va dando la relacion de Matt y Mimi no creas que todo es masoquismo no soy la autora de 50 shades u.u y espero que te guste ste capi y en cuanto tengas el chance escribime =)