CIII: D is for dangerous.

Juvia recuerda cuando vino aquí la primera vez… queriendo conocer a Gray-sama. Juvia no se atrevía a decir nada, estaba demasiada avergonzada para dejarse ver… pero Juvia ayudó a Fairy Tail ayudando a Erza-san… y pudo entrar al gremio y estar junto a Gray-sama ❤− pensaba Juvia mientras ignoraba las palabras del chico.

− Oye, ¿Me estas escuchando? Juvia, ¡Juvia! – gritaba mientras la cogía de sus hombros zarandeándola.

− Eh, ah… sí… es incluso más hermoso que la última vez, y todo porque Gray-sama me está acompañando – le sonrió mientras acercaba su cabeza al hombro del muchacho.

− ¡Te estás tomando demasiadas confianzas! Más lento por favor − gritaba mientras daba un fuerte respingo.

− Cool… cool… COOL! Juvia-chan, bienvenida al complejo Akane Resort – gritó repentinamente una figura, de la cual no se habían percatado ninguno de los dos – Soy Jason, el reportero de la revista Sorcerer encargado de la producción del anuncio, COOL! –

− Jason…san− dijo con espasmo la chica – Juvia está preparada para hacer el posado y terminar rápido –

− COOOOOOOOO- − cortó el reportero al pararse detenidamente en la frase – Eso no es cool, relájate, primero te enseñaré todo el complejo y te llevaré a tu suite, que es muy COOL – exclamó el fotógrafo de nuevo mientras se arrodillaba apasionado en el suelo y cerraba sus puños – acompáñame –

El nuevo chico tomó a Juvia de la cintura amablemente y tiró de ella hacia la puerta del lujoso hotel, a lo que la chica se resistía bastante.

− Oi, oi, oi, ¿No ves que ella se está resistiendo? – exclamó repentinamente Gray, que se dispuso a apretar con fuerza el brazo que tomaba la cintura de Juvia.

− T-tú… ¿¡GRAY FULLBUSTER?! Esto es demasiado… COOOOOOL! – volvió a gritar el periodista de esa característica manera mientras soltaba a Juvia y comenzaba a fotografiar a Gray desde todos los ángulos – No me esperaba a uno de los mejores magos de Fairy Tail aquí, además de a Juvia, esto va a ser muy muy coooool –

− Corta el rollo, conocemos el lugar, así que no necesitamos guía – le dijo apurado mientras tomaba a Juvia de la mano y se desplazaba en la misma dirección que tomó anteriormente el reportero.

− Oh, cooool, ya entiendo, también es una cita COOOOOL, esto va a ser una buena exclusiva que podremos publicar en el mismo número donde Juvia será portada, cool, cool, COOOOL–

− ¿ci-ci-ci-ci-CITAA? – chillaron al unísono ambos magos.

− Ah~, esto es como estar en el cielo, por eso quería Gray-sama acompañar a Juvia, porque esto es una cita. Estoy tan feliz… que… ah~~~ − fue incapaz de terminar Juvia, pues de tanta emoción se había desmayado.

− Oi, resiste, ¡No te puedes desmayar aquí! Juvia, ¡Juvia!− intentaba reanimarla Gray, mas sin éxito.

La chica casi da contra el suelo, si no es porque un rápido mago de hielo la atrapa entre sus brazos. La cogió fuertemente por la cintura, atrayéndola hacia él, mientras le golpeaba suavemente en el rostro para hacerla volver a la realidad.

− Joder… parece que por el momento no puedo hacer nada – le dijo a Jason mientras éste miraba curioso la escena de la pareja.

− Gray Fullbuster, acompáñame a la suite donde se alojará Juvia, así podrás dejarla reposar en su COOOOOL cama –

− Sí… será lo mejor para todos, después de que Juvia despierte podrás aclarar todos los detalles de las fotos – le contestó mientras alzaba el cuerpo de la chica y lo cargaba a la espalda.

Entraron por la puerta y Gray pudo recordar la elegancia del lugar, se podía decir que era más refinado ahora que la última vez que vino. Grandes columnas de mármol y grandes cristaleras daban un toque de distinción. La recepción se encontraba en la otra punta de la sala, así que anduvieron a buen paso hacia ella.

Siempre… ¿Son así de blandas?B-bueno… aquella vez no lo pude notar bien con el hielo alrededor. Se sienten como dos grandes cojines haciendo presión en mi espalda… son, son grandes, lo noto perfectamente

El cuerpo inerte de Juvia recaía por complejo en la espalda del chico, por lo que el contacto entre ambos era máximo, y podría serlo aún más si no fuera por las telas que vestían. Los grandes pechos de Juvia se aplastaban fuertemente, por lo que la presión no podía pasar desapercibida para el mago, que a pesar de usar magia de hielo, veía aumentada su temperatura poco a poco.

Hace, tengo calor, necesito desnudarme ya, pero con Juvia encima no puedo. Joder, ¿Así es como se siente Natsu todo el día? Debe poder sofocarse de alguna manera. ¿Qué ha sido eso? ¿Un suspiro? No, espera, eso… eso ha sonado como un gemido. De nuevo, maldita sea, otro gemido. Juvia, para, por favor, no, no hagas eso más, me entra más calor. Es insoportable

De nuevo Juvia soñaba algo que le estaba otorgando tanto placer que no paraba de lanzar pequeños y eróticos gemidos, sólo audibles para Gray. En uno de esos suspiros, movió su rostro, y colocó sus labios junto a la oreja del mago de hielo, liberando a esa zona directamente su húmedo y caliente aliento.

¿Qué he hecho para merecerme esto? Para, PARA. Es… no. ¿Qué me pasa? En realidad, me gusta cómo se siente, es tan cálido, mi ritmo se acelera, mi respiración, mi temperatura. En realidad… sigue

− G-gray…saaaaaaama – gimió esta vez la chica en voz, dejando caer sus labios directamente al cuello del mago de hielo. Se encontraban entreabiertos, por lo que un pequeño hilo de baba empezó a bañar la piel sudorosa en aquel momento del chico.

N-no lo aguanto, tengo demasiado calor, mi sangre está demasiado caliente, necesito desnudarme. A-aguanta, ya casi estamos en la recepción, cogemos las llaves, corremos hasta la habitación, y sueltas a Juvia y te desnudas para enfriarte. Tengo tanto calor que se está empezando a levantar, estupendo, en el mejor momento, justo cuando terminamos de llegar, ¿Cómo disimulo esto?

− Buenos COOOOOL días, tengo una reserva en la habitación 126 y otra en la 240, a nombre de la revista Sorcerer – dijo Jason mientras se apoyaba en el frío mármol, tocando el pequeño timbre para atraer la atención de la recepcionista.

− Muy buenas, espere que compruebe – dijo mientras se colocaba las mismas gafas que tenía Levi para leer a gran velocidad, y tomaba una pluma mágica – cierto, si me permite, aquí tiene las llaves – exclamó educadamente mientras le entregaba las llaves al reportero – Por favor, dejen su equipaje a nuestras alfombras mágicas, ya saben a dónde tienen que dejar todo, gracias y disfruten de su visita, aquí tienen un folleto informativo de las actividades y lugares de interés –

− Toma la llave, vamos a subir a los cuartos para esperar qu- − comentaba Jason a Gray cuando de repente sonó un móvil – Sí, ¿Quién es? COOOOL, ah, sí, el redactor jefe, ya sí, sí, claro, ya veo, no se preocupe, ahora mismo – hablaba por teléfono el chico sin que Gray, desesperado por el calor y la situación pudiera aguantar más – Lo siento, han surgido problemas con algunos materiales que se están retrasando y son necesarios para el reportaje de fotos, tengo que hablar con el director de la revista, podéis esperar y disfrutar del lugar mientras soluciono el problema, cuando termine avisaré personalmente a Juvia y todo volverá a ser COOOL! – decía el reportero mientras tomaba su equipaje y se despedía de un confundido Gray.

− No… no tengo ni idea de qué está pasando – dijo Gray al aire mientras se dirigía hacia el ascensor, sujetando por un lado a Juvia, y por otro lado la llave de la habitación.

Por fortuna para él, se encontraba en la planta baja, así que entró rápidamente para pulsar el botón correspondiente con nervios. Los gemidos habían cesado, pero esa presión sobre su espalda seguía firme como una roca.

¿Cómo se sentirán presionando delante en vez de la espalda? No… otra vez no. Pero, qué estoy haciendo… Gray sé fuerte, es… nunca te había pasado esto, pero tienes que ser fuerte y no ceder ante estas sensaciones. Pero, ¿Cómo será el tacto? Pero un tacto de verdad… sin hielo de por medio. Apuesto a que con más presión aún, sin contar las vistas… sí… buenas vistas

Ahora era Gray el que fantaseaba mientras esperaba que el ascensor subiera. Todo su cuerpo se relajaba en contraposición a una parte concreta de su anatomía, y por supuesto las manos también entraban como zona de relajación, tanto que casi soltaron las piernas sujetadas de la chica, por lo que Juvia volvió a caer de nuevo.

− No, mierda de nuevo, se va a golpear – se dijo Gray mientras salía de su trance y apresurado agarró a Juvia como pudo para que no chocara contra el suelo.

Claro que como pudo, no podía ser que de una forma peculiar de nuevo. El trasero de Juvia estuvo más dispuesto a ser agarrado que sus piernas, así que a Gray no le quedó más remedio que agarrar esa parte de su anatomía para mantenerla firme.

Ahora esto, su… trasero. ¿Es que esto es una broma? Pero, al contrario que sus pechos… está bastante duro, a ver… sí, esta parte está bien dura, cómo iba a imaginar que tocarlo iba a ser algo tan genial…

El ascensor terminó por llegar a su destino, y las puertas se abrieron repentinamente, dejando a la vista de aquellos que bajaban una imagen no muy discreta. Gray completamente rojo, arqueado, cargando el cuerpo desmayado de Juvia que se escurría poco a poco y para sujetarlo la mejor manera era agarrar su trasero con las dos manos.

"Qué poca vergüenza, ya no esperan ni a llegar a la habitación"

"Qué escena tan obscena, ya no hay respeto"

"No puedo ver más, muero"

Ante aquellas señoronas espectadoras, Gray salió del ascensor como alma que llevaba el diablo, buscando con ansias el número de la habitación de Juvia.

− 117, 118, 119, 120, 121, 122,123, 124,125… por fin, 126 – exclamó con una mezcla de alegría, resentimiento con las brujas mojigatas y calor, mucho calor.

Metió la llave con torpeza, y tras varios desafortunados giros, pudo lograr abrir la puerta. No lo aguantaba más, Juvia se escurría al igual que el sudor de en su frente, y una zona concreta en las partes bajas de su cuerpo recibía tanta sangre a esas alturas que entre eso, y el calor, estuvo a punto de desmayarse. Fue lo más gentil que la situación permitió, dejando caer con suavidad el cuerpo inerte de Juvia en la cama, sin fijarse muy bien en la postura. Corrió al instante al balcón del cuarto, abriendo las ventanas bruscamente, mientras daba grandes bocanadas buscando aire que enfriara su interior.

− L-la ropa, me sobra la ropa – se decía a sí mismo mientras comenzaba a desnudarse.

Comenzó a sacar los brazos de su asfixiante chaqueta, y la lanzó con descuido al suelo. Después tomó el borde de su camiseta, y la despegó de su húmedo cuerpo subiéndola hacia arriba. Mostraba poco a poco su cuerpo moldeado del ejercicio realizado durante las misiones, primero sus abdominales, después sus pectorales, y cuando finalmente se liberó de la tela y la lanzó junto a la chaqueta, sus definidos brazos. Era perfectamente entendible que Juvia manifestara tal devoción por el mago y todo lo relacionado con él. El cinturón que apretaba sus pantalones a la cadera iba aflojándose, para terminar siendo quitado de un rápido movimiento. Zapatos fuera. Primero un botón, luego otro, y finalmente la cremallera. Tiraba de sus pantalones hacia abajo, dejando sólo sobre su cuerpo unos ajustados y cortos bóxers que se encontraban en tal tensión, que si no se hacía algo rápido, estallarían dejando al chico completamente desnudo.

D-debo bajar esto antes de que Juvia despierte, o creerá cosas que no son verdad – se dijo mientras metía su mano entre sus piernas, agarrando su miembro a la vez que aplicaba con suavidad su magia, enfriando aquel volcán a punto de entrar en erupción.

Miraba de reojo para observar que su compañera no se había despertado, pero la postura de la chica llamó su atención. Paró lo que estaba haciendo, y se acercó con sigilo y vigilia. Allí se encontraba, en el centro de aquella gran cama tumbada, con la cabeza ladeada sin su sombrero, y su vestido… algo descolocado.

Son rosas y blancas de rayas… es tan… kawaii – volvió a hablarse a sí mismo en su cabeza, mientras completamente rojo observaba la escena – Y n-n-no… lleva sujetador, como se mueva un poco voy a verle todo

Y es que Juvia no podía haber caído de peor manera. Su corto vestido se había arremangado, dejando al descubierto su cuerpo de ombligo para abajo. Gray podía ver perfectamente su ropa interior, y cómo ésta se marcaba al pálido cuerpo de la maga. Pero eso no era lo peor, sus tirantas se habían aflojado tanto, que caían libremente por los hombros, dejando expuestos los pechos de la chica de una manera torturantemente sensual.

Tengo que taparla antes de que se despierte, o pensará que me he querido aprovechar de ella, o aún peor, que me gusta o algo así

Se acercó lentamente a la cama, y apoyó sus manos contra el colchón, una a cada lado de cada pierna de la chica. Gateó cual pantera lentamente sobre su cuerpo, observando cada milímetro de su piel desnuda, estudiando el mapa de su cuerpo. Primero sus largas piernas, después su ombligo, y la zona de mayor peligro, sus pechos. Acercó su rostro sin llegar a rozar la piel, y aspiró profundamente su aroma.

Huele… a Juvia, huele de una manera tan embriagadora, siento que no puedo despegarme de ella, quiero estar aún más cerca

Prosiguió con su camino para acabar finalmente frente al profundo y sereno rostro durmiente. Parece que ya había dejado de soñar cosas extrañas, y simplemente permanecía inamovible.

¿Siempre será tan kawaii cuando duerme? Parece mentira que sea la misma persona acosadora y posesiva que puede llegar a ser cuando está despierta, aunque eso no quita que su rostro sea dulce y bonito, ¿nunca me he dado cuenta de la belleza que escondía? Quizás nunca me he parado a mirar a Juvia como algo más que una nakama del gremio, y esta sea la primera vez… ¿Qué será esta sensación que tengo dentro? Sólo sé que… me… apetece… besarla

Se acercó poco a poco, hasta rozar con la punta de su cabello el rostro de Juvia. Sus labios estaban húmedos y entreabiertos, llamando firmemente a los labios del chico. Sólo un poco más, sólo unos milímetro y podría probar de aquel néctar que llevaba toda el día tentándole.

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− COOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL! Ya está todo solucionado, era una tontería de los focos, que venían mal embalados – interrumpió repentinamente Jason en el cuarto, pues con las prisas, Gray se había olvidado de cerrar la puerta.

¿Se podía pasar del calor más sofocante al frío más inhumano a pesar de ser un mago de hielo? Gray tuvo claro en ese momento que sí era posible, pues la voz del reportero le sentó lo mismo que si toda la sangre de su cuerpo se helara en el interior de sus venas. Dio un respingo, se desequilibró y cayó aparatosamente de la cama con bastante ruido.

− Oh vaya, veo que interrumpía algo muy COOOOOL – gritaba Jason mientras se arrodillaba y le quitaba la tapa del objetivo a la cámara.

− Qué… ¿Qué sucede? – dijo somnolienta Juvia, que por fin había despertado de su desmayo.

− Juvia, menos mal que te despiertas – dijo Gray aliviado, mientras se levantaba.

− Gray… sama, Juvia lo está viendo casi desnudo… a Juvia le gusta lo que ve, pero le da vergüenza – definitivamente, volvía a estar como siempre. Se reincorporó y se sentó en la cama, por lo cual el vestido se volvió a recolocar como si allí no hubiera pasado nada, para colmo de Gray.

− Jason… por favor, cuéntale a Juvia lo de las fotos – dijo depresivamente Gray, mientras se sentaba a un borde de la cama y bajaba su cabeza.

− COOOL, prepárate Juvia-chan, comenzamos la sesión en una hora –

− Tan… ¿Pronto? ¡Juvia no está preparada! –

− Esto es demasiado… yo necesito descansar de este maldito día… que solamente acaba de empezar −


Tercer capítulo! :D Va la cosa bien, de todos los que llevo, es el fic que menos trabajo me está costando trabajo escribir y el que más me está gustando, quizás porque es fanservice es estado puro :P Como prometí, más subidito que el segundo, pero menos que el cuarto jeje.

Lamento decir que... voy a estar un tiempo sin postear. Me voy mañana a la playa y allí no tengo nada de internet, pero intentaré al menos adelantar la historia, por no decir que acabarla, no va a ser muy densa y mucho más extensa. Espero que os guste este capítulo y no os haya decepcionado. Muchas gracias por las reviews del 2º cap, y espero recibir también rreviews para este tercero ^^ Un saludo!