Mil disculpas por la demora en actualizar x.x, no tengo excusas válidas para mi retraso (Mejor dicho retrazote) La culpa la tiene la vaca LOL. Bueno, en realidad es que al principio me dio pereza subirlo (hace 2 meses aproximadamente) pero cuando lo iba a subir varias problemas me lo impedían (Falta de internet y cuando iba a un café internet, la memoria no era leía por las demás computadoras ¬¬) me impidieron subir el capítulo u.u''; ruego que me perdonen y reconsideren la idea de rodearme con antorchas y tenazas para asesinarme [?] Esto no volverá a ocurrir, xD. Así que estaré full con los Fanfics y actualizaré lo más pronto posible.
Bueno ahí tienen el segundo capítulo desu~
.:La confesión:.
Las chicas habían llegado al lugar predestinado, se ubicaron debajo de unas grandes palmeras con suficiente sombra para que no se exasperaran con el sol, después de hacer esto, Ino y Sakura se fueron a la playa no sin antes asegurase de que Hinata se encontrara bien, la peli-azul les hizo saber que no se preocuparan y pasado esto se fueron dejándola a ella sentada en dicho lugar. Sin lugar a dudas las chicas no estaban perdiendo su tiempo, disfrutaban de sobremanera ese pequeño descanso que tenían, porque pronto entrarían en período de exámenes, y gracias a esto no podrían tener más salidas como aquella.
-Ojalá estuviera tan animada- dijo la chica mientras tomaba un poco de agua de coco; cada día se sentía más deprimida y la causa de esto era aparentemente un misterio.
-Nee Hinata, cuidado con los cangrejos- Ino no se lo dijo en forma de prevención, más bien era una forma de llamar su atención y molestarla de paso.
-¡No te preocupes! más bien preocúpate por tu pellejo- respondió su interlocutora con una pequeña sonrisa en su rostro.
No había entendido a que se refería Hinata, hasta que sintió un fuerte dolor en su espalda que después de unos pocos segundos se sustituyó por un dolor de cabeza. Efectivamente, una ola había dado de lleno contra su cuerpo, provocando que su cara quedara estampada en la arena, Sakura que había visto todo no pudo evitar que una pequeña sonrisa se convirtiera en una sonora carcajada.
-Jajaja ¡Eso te pasa por despistada!- reía sin poderse detener, cosa que no le gustó para nada a la rubia.
-Ja...Ja.. Que chistosa ¿no?- dijo de forma sarcástica mientras se levantaba.
-Si vieras tu cara, pareces una galleta a medio hornear-
-Hmp. ¡Frentezota deja de burlarte!- exclamó furiosa, después se empezó a limpiar la cara para que su amiga no la siguiera molestando más.
-Está bien, está bien- decía la peli-rosa mientras se limpiaba las lágrimas.
Pero no sólo Sakura había visto la escena, Hinata también había sido espectador de aquel accidente. Esbozaba una sonrisa un poco más prudente, sus amigas parecían niñas de 8 años y eso le producía gracia, además las expresiones que hacían eran un tanto infantiles, pero no le importaba, gracias a eso ya no estaba tan aburrida como lo estaba antes.
Como si se tratara de un espionaje Naruto y Kiba se encontraban escondidos detrás de la pared de una pequeña tienda que había en la playa, miraban a las chicas en silencio absoluto, llevaban más de 10 minutos ahí parados sin decir palabra alguna, el que los viera diría que eran un par de pervertidos o locos, pues su comportamiento no era muy normal que digamos; el sonido de una gaviota que iba rumbo al mar los sacó de su pequeño trance.
-Hey Naruto, vamos ya- dijo Kiba mientras lo jalaba de su camisa.
-Ehm... Yo más bien me quedo, ve tú por Anastasia- dijo no muy seguro y algo nervioso, cosa que extrañó a su amigo.
-No es Anastasia, es Hinata- le corrigió -y tú vienes conmigo o por las buenas o por las malas- lo último lo dijo con un tono aterrador.
-Por las buenas o por las malas yo me quedo ¡dattebayo!- susurró algo incomodo.
-Empiezo a creer que sustituyeron al verdadero Naruto- dijo Kiba examinándolo -No entiendo ¿Dónde quedó el optimista y alegre de Naruto?- le preguntó a lo que Naruto sonreía.
-Bueno es que...- Naruto no pudo hablar, porque el castaño lo interrumpió -No me explico que se hizo el imperativo, bocón, energético, molesto, idiota, cabeza hueca, pervertido, glotón...- decía el chico mientras enumeraba con los dedos las ''cualidades'' de Naruto, este se estaba impacientando y su antes sonrisa era ahora una mueca de fastidio.
-¡Para, que ya entendí!- dijo con malhumor
-Ha y gay- terminó por decir Kiba sin darse cuenta que al lado tenía a la mismísima muerte (Naruto); sin perder tiempo el rubio le dio un fuerte golpe en la cabeza descargando la furia que le provocó lo último.
-Ayyyy- se quejó de dolor, no sin antes regalarle una mirada no muy amigable a su agresor.
-¡Mejor vamos!- dijo Naruto de forma animada, mostrando su típica sonrisa zurrona.
''Empiezo a creer que este idiota se volvió bipolar'' pensó Kiba algo confundido -Está bien- afirmó a lo dicho anteriormente por su amigo.
Se dirigieron al lugar donde se encontraban las chicas sentadas molestando con la arena. A muy pocos metros de llegar a su objetivo, Kiba se desvió un poco ya que la chica que buscaba no se encontraba donde se suponía que iba Naruto, este se acercó un poco a Naruto para decirle algo apenas audible para ellos.
-Mientras tú haces lo que tienes que hacer, yo iré a hablar con Hinata-san-
A Naruto le dio lo mismo lo que dijo su amigo, pero lo que no sabía es que en algún futuro las cosas no serían exactamente iguales, apoyando a su amigo le dio con el codo -Vale, pero ojo te la comes ¡Animal!- le dijo con tono burlón y antes de empujarlo hacia la dirección en donde se encontraba Hinata le guiñó un ojo de forma complaciente.
-Claro, lo mismo te digo- le respondió con la misma complicidad.
Ya no había con que divertirse, el tiempo pasaba muy lentamente o eso era lo que ella creía, sus amigas se habían alejado bastante; pareciera como si se hubiesen olvidado completamente de ella, pero ¿acaso se iba a aburrir por aquella razón?, a quien quería engañar si era la soledad lo que más detestaba, siempre la había acompañado desde niña y ya se estaba hartando de esto, no le gustaría estar sola de nuevo, porque gracias a la soledad, había perdido aquella felicidad que alguna tubo. Su mirada algo dudosa se posó en su amigo Kiba que, al parecer se dirigía hacia ella, eso la hizo sentir segura, ya no estaría sola; o al menos, no por esa tarde.
Se acercaba a Hinata con paso seguro, hoy sería sin duda su gran oportunidad para estar con Hinata, por fin sentía que se desasía del peor obstáculo que tenía ese momento para lograr su objetivo, por fin Naruto iba a estar lo suficientemente lejos de Hinata como para que ella lo olvidara. Al verla allí sentada, mirándolo de forma fija se puso algo nervioso, desvió su mirada a su cuerpo y se dio cuenta de que no estaba en traje de baño, algo que lo deprimió de momento ''sin duda será otro día'' pensó resignado.
-Hola Hinata-chan- le saludó amablemente.
-Hola Kiba-kun- respondió con una radiante sonrisa, una que cautivó al chico.
-¿Puedo sentarme a tu lado?- .
Haciéndole un espacio al chico para que se sentara, le dio a entender que le daba el permiso.
Nunca la había visto tan hermosa como en esa tarde, llevaba puesto un hermoso vestido amarillo, que apenas le llegaba a los muslos; este resaltaba muy bien sus atributos, cosa que tenía algo embobado al chico, un sombrero en su cabello del mismo color que su vestido y unas zapatillas, su cabello estaba sedoso y su cara tenía un leve tono rosado que hacía que se viera preciosa.
-Estás hermosa- casi pudo pronunciar aquel cumplido, su sonrojo no se dejó esperar.
Bueno, cabe destacar que eso no se lo esperaba, mucho menos de él, era cierto que siempre la trataba con ese tipo de halagos, pero no se esperaba que se lo dijera ese día. Esas simples palabras provocaron se sonrojara de sobre manera, haciendo que su cara ardiera.
-Mu...Muchas gracias- agradeció algo apenada.
Al chico le encantaba la actitud de la joven Hyuuga, siempre que decía algo así, ella se sonrojaba o empezaba a jugar con sus dedos de una forma que la hacía ver bastante tierna. Su mirada estaba más brillante de lo normal, cosa que percibió Hinata, sus ojos que minutos antes estaban fijados en sus cachetes, ahora estaban fijados en sus labios !diablos¡ si que la quería besar, llevaba varios meses con eso en mente y ahora que la tenía tan cerca, sentía que era su oportunidad, sentía que no podía resistir a sus impulsos y que tal vez la cogería en sus brazos y se adueñaría de esos labios tan puros.
Ella estaba sospechando cuáles eran sus intenciones, la mirada de él estaba posada en sus labios y le daba la idea de que él la quería besar, eso la puso algo nerviosa y descartando esa posibilidad decidió hablar.
-¿Qué haces por aquí Kiba-kun? Digo, es que supongo que deberías de estar en casa de Shino-
Ya estaba a punto de ceder a la tentación, si no fuese porque ella le habló en ese momento él la hubiese besado, cometiendo quizás, un grave error. Se colocó los brazos detrás de la cabeza en pose relajada.
-Verás, es que quise caminar un rato y me encontré con Naruto, después de hablar un rato, me pidió que lo acompañara hasta aquí y como te vi decidí venir a hablar un rato contigo-
Sólo con escuchar el nombre del joven rubio, hizo que su corazón latiera con ferocidad -Na...Naruto-kun- susurró mientras se sonrojaba más (Si es que eso era posible xD)
''Ahí está, digo el nombre de Naruto y ya se sonroja al instante'' pensó con algo de celos, hasta que recordó la razón por la cual estaban allí y una sonrisa victoriosa surcó su rostro.
-Sí, Naruto está aquí, precisamente allá- le señaló una parte específica de la playa donde se divisaba a Sakura, Ino y a Naruto acercándose a ellas ''¿Qué hace Naruto-kun por allá?'' se preguntó mentalmente Hinata.
-Por fin- dijo Kiba a medias.
-¿Eh?- Hinata no entendió a lo que se refería Kiba -¿Por fin qué?- preguntó finalmente, aunque la respuesta que venía a continuación, no le agradaría en lo absoluto.
-Que por fin decidió declararle su amor a Sakura, como que ya era momento (¬¬)- comentó sin medir el significado de sus palabras y sin darse cuenta que, se lo dijo a la persona menos indicada.
El sonrojo desapareció tan rápido como el color pálido en aparecer, estaba pálida, su cara demostraba absoluto terror, ningún musculo le respondía, no podía mover articulación alguna, la voz se le quedó atrancada en alguna parte de su garganta, sus ojos perlados perdieron aquel brillo, su mirada era fría, vacía y sin vida, su mundo se detuvo, todo estaba blanco a su alrededor, no sabía quién era y olvidó el lugar en donde estaba; escuchaba las mismas palabras que creyó escuchar anteriormente ''...declararle su amor a Sakura...'', se repetía en su cabeza como tratando de entenderlas; su peor pesadilla se había vuelto realidad, acabando con las pocas esperanzas que aún tenía. Haciendo un esfuerzo sobre humano por reprimir las feroces lágrimas y gritar que eso tenía que ser una broma, susurró.
-Perdóname, pero recordé que tengo que hacer algo muy im...importante- se fue corriendo, no sólo de allí sino de su vida, de él. En ese momento quería que se la tragara la tierra, no quería volver a verlo, no quería sufrir más por su culpa, sus últimas esperanzas se esfumaron, creando un gran vacío.
El chico vio como la pobre chica se marchaba corriendo desolada, unas amargas gotas de agua cayeron en su tés, y no era obra de la brisa marítima, eran las infelices lágrimas de la joven Hyuuga, dándose cuenta al fin de la estupidez que había acabado de cometer.
-Seré peor que un idiota ¿cómo demonios se me ocurre contarle eso tan tranquilamente a Hinata?- se cuestionó furioso, luego descargó su ira contra la roca en donde estaba sentado anteriormente.
Por fin Naruto se había acercado lo suficiente, como para poder hablarle de sus sentimientos a la chica, moviendo la mano en signo de saludo, se acercó a ellas.
-¡Sakura-chan!- gritó Naruto sonriendo.
Ino y Sakura miraron a la persona que gritaba, se dieron cuenta al instante, que se trataba de Naruto. La expresión de Sakura se convirtió en una de enfado, mientras la de Ino demostraba una sonrisa picarona.
-Llegó lo tuyo- dijo Ino con claras intenciones de vengarse por lo pasado.
-No molestes Ino-cerda- le susurró mientras la miraba desafiante.
-Bueno ya, cálmate, yo me voy para que hablen a gusto, además Hinata debe de estar desesperada allá sola, adiós- dijo mientras se alejaba, Sakura sólo asintió, después se concentró en el chico que tenía al frente.
-¿Y ahora qué quieres?- preguntó con tono fuerte.
-Bueno... e.. es que te quería decir algo importante- dijo no muy convencido, mirando a un costado de la chica con un brazo detrás de su cabeza.
-¿Me invitarás a salir de nuevo?- preguntó algo impaciente, ese no era buen día para salir y ya estaba cansada de la insistencia del chico.
-No, no es eso- negó rotundamente con tono calmado, como meditando lo que diría a continuación.
-¿Entonces?-
-Quería decir que, me gustas bastante y esta vez va enserio- dijo finalmente.
Ella no sabía qué decir en ese momento, había escuchado bien ¿él le había acabado de decir que le gustaba y que esa vez si era enserio?, estaba sorprendida porque, esta vez, sí parecía que lo había dicho de verdad, no como aquel día, tres años en el pasado.
Flash back…
-¿Ahora qué idea estúpida se te ha pasado por la mente?- preguntó muy exasperado un chico de cabello negro y de expresión seria a un chico rubio con demasiada energía.
-¡Créeme que es una gran idea!- Sasuke volteó a mirar hacia otro lado con desinterés.
-No me importa saber lo que tienes en mente, adiós idiota- se despidió.
Naruto hirvió de la rabia al ver que su ''amigo'' se iba de allí dejándolo con la palabra en la boca.
-Hmp, él se lo pierde- dijo mientras imitaba la arrogancia de Sasuke, después se chocó con algo, sin prestarle importancia a eso se empezó a ir, cuando una mano en su hombro le impidió el paso.
-No te golpeo porque ando de buen humor- Naruto reconoció esa voz, se trataba de Kiba, un compañero de clases.
-Lo siento, no te vi- se disculpó, pero no de buena forma.
-Ya no importa- Kiba se sentó en una banca y dándole una seña con la mano le indicó a Naruto que hiciese lo mismo, él se acercó a Kiba y se sentó a su lado.
-¿De qué se trata esa idea, que le ibas a contar a Sasuke?- Preguntó muy interesado.
La efusividad volvió a él y sin esperar ni un segundo más le contó lo que haría a su compañero.
-Estuve pensando estos días…-.
-Espera ¿tú piensas?- le interrumpió Kiba con algo de burla en su voz, recibiendo a cambio un golpe en la cabeza.
-No hagas bromas y déjame terminar- le dijo no muy feliz al castaño, este se reincorporó con un chichón en la cabeza.
-Está bien- Naruto sonrió al escucharlo.
-Como dije anteriormente estuve pensando estos días- no continuó por mirar al chico que tenía al lado, con los ojos entrecerrados, estaba esperando a que su compañero lo volviera a interrumpir, Kiba parpadeaba con un signo de interrogación, Naruto al ver que no iba a decir nada siguió.
-En algo que leí del libro de mi abuelo pervertido, ¿cómo es eso de conquistar a una chica? Yo nunca he intentado eso, porque no tengo a nadie que me guste, así que me gustaría intentar eso con alguna chica-.
Kiba estaba pensativo, es que no podía creer que a su compañero se le ocurrieran cosas tan extrañas, pero le parecía que sería muy divertido, además quería ver eso con sus propios ojos, así que mejor no le dijo los problemas que le podría traer en el futuro.
-Deberías intentarlo- le dijo, Naruto cogió determinación y sonrió.
-Vale, estoy decidido, voy a conquistar a una chica, así me lleve toda la vida hacerlo-.
-Pues si eres tú, de seguro te tomará toda la vida- dijo en un susurró Kiba.
-¿Dijiste algo, Kiba?- le preguntó curioso.
-… Na…Nada..- respondió nervioso.
-Oye Kiba ¿te has llegado a enamorar?- Kiba le miró extrañado, por la seriedad de esa pregunta.
-Enamorar no, pero gustar sí, hay una niña que conocí hoy y es.. es.. maravillosa- le respondió, recordándola.
-¿Cómo se llama?-.
-No le pregunté su nombre, estaba tan embobado que se me olvidó- le respondió.
-Buenoooo- dijo relajado -debería de empezar con el plan- dijo Naruto cerrando los ojos, Kiba no entendió ese gesto.
-¿Qué haces?- preguntó.
-Es que vienen unas chicas, así que cuando estén pasando abriré los ojos y a la primera que vea esa será mi objetivo- Al chico le bajo una gota por la cabeza, Naruto si que era raro.
-Haz lo que quieras- dijo relajado mirando a las chicas que se acercaban, pero al ver que entre ellas estaba la que le gustaba, se asustó. Volteó a ver a Naruto y se dio cuenta que este estaba a punto de abrir los ojos, Kiba desesperado se tiró encima de él, haciendo que los dos cayeran al piso, Naruto lo miro con enojo, no se explicaba el porqué de esa reacción.
-¡¿Pero qué te pasa?- le preguntó exaltado, Kiba miró hacia la dirección de donde habían pasado las chicas y suspiró aliviado, entonces vio que una chica, con cabello largo y rosado, pasaba por allí gritando un ''¡Esperen, no me dejen atrás!''.
-Hey Naruto, mira- Naruto volteó a mirar la dirección en la cual le señalaba su amigo y se sonrojó.
-¡Qué bien, es hermosa!- dijo entusiasmado.
Semanas después Naruto se había vuelto amigo de aquella chica, salían, paseaban y se trataban como buenos amigos, aunque la chica le agradaba, no podía decir que le gustaba, pero eso no era importante, lo importante era que ya podía empezar con su ''gran'' plan.
-¡Sakura-chan tú me gustas!- le ''confeso'' frente a sus amigas, dejándola en aparente ridículo, ella furiosa le dio un golpe en la cara.
-¡Baka! Aléjate de mí- dijo dándole otro golpe en la cara, dejándolo tirado en el piso, él veía como ella se alejaba de allí con los puños apretados y con sus amigas.
-Sí, ella me ama- dijo entre desmayándose por el golpe.
-No ha salido tan bien como lo esperabas, idiota- susurró Kiba levantándolo para llevarlo a la enfermería.
Desde ese día, el chico siguió insistiendo con invitarla a salir y ''enamorarla'' pero con el paso de los años, a él le empezó a gustar la chica de sobre manera, tanto que los últimos meses la estaba invitando a salir porque quería y no por su plan, es más ya se le había olvidado dicho plan, definitivamente esta vez, sí que quería que ella estuviese con él.
Fin Flash Back…
-Bueno….Esto….- No estaba muy convencida de qué decirle en ese momento, estaba muy confundida
El chico le cogió las manos, algo que la sorprendió, luego la miró a los ojos -Sabes, ya sé que te lo había dicho una vez, pero era sólo parte de un juego, después de un tiempo mi amor hacia ti se volvió verdadero, así que lo que te estoy diciendo es la pura verdad, yo te amo y quisiera que fueras mi novia- terminó.
Sakura estaba estática, esa situación sí que era realmente incomoda. Meses atrás le hubiese dicho que sí, sin pensárselo dos veces, porque creía amarlo, hasta que lo volvió a ver, ''él'' seguía ocupando su corazón.
Apartó sus manos de las de Naruto suavemente, usó la voz más tranquila que pudo encontrar en ese momento.
-Mira Naruto, no puedo negar que has madurado bastante, ya no te comportas como un idiota, es más, ahora eres bastante apuesto, tiempo atrás te hubiese dicho que sí, porque llegué a sentir algo por ti, pero hace poco él volvió y se ha llevado de nuevo mi corazón y lo amo, yo amo a Sasuke y en estos momentos estoy comprometida con él, por dicha razón no puedo corresponder tus sentimientos-
Al escuchar aquello, sintió como su corazón se partía en pedazos, Sakura ignorante de esto lo abrazó, aunque este abrazo lo sintió frío.
-Pronto me casaré con él y me iré del país- se separa un poco de él y lo mira a los ojos –A ti no te amo, pero si te quiero bastante, por eso busca a otra que te ame y haga feliz ¿entiendes?–
-Claro que lo entiendo, espero que seas feliz con Sasuke- le dijo amablemente, después miró a otro lado ocultando la tristeza que tenía en su interior –Bueno, es hora de que me vaya, adiós Sakura-chan- lo dijo con una sonrisa y en un tono aterradoramente tranquilo. Sakura miraba como se iba caminado normalmente.
-Qué bueno que lo entendiste- susurró Sakura, sintiéndose relajada por la reacción del chico, aunque no sabía que en realidad él estaba destrozado.
Sus sentimientos habían sido tomados a la ligera, habían sido rechazados y de la forma más cruel que nunca se pudo haber imaginado. Le había dicho en su cara que amaba a otro y fuera de eso, ese otro era Sasuke, uno de los amigos que más apreciaba. Su vida se le había ido por el desagüe llevándose sus sentmientos de paso. Estaba cayendo en una dolorosa y profunda depresión, ya no sentía su corazón, no sentía nada de sí mismo, la herida que tenía en su corazón era permanente, pues nunca la podría sanar, porque desde ese día dejó de creer en el amor, jamás se volvería a enamorar, o eso creía.
Mientras…
Hinata descargaba su tristeza en su almohada, no había parado de llorar en horas, tenía un dolor insoportable de cabeza y tenía los ojos rojos e hinchados, pero eso no le preocupaba en ese momento, no le importaba nada en ese momento. Imágenes de Naruto y Sakura juntos, le comían la cabeza, haciendo que salieran lágrimas de quien sabe dónde, había llorado tanto que ya parecía un milagro que le siguieran saliendo, ¿Qué más podía hacer? Solo se podía limitar a llorar.
-Na..Naruto-kun- sollozó escondiendo su cara en la almohada, pero en ese momento una imagen pasó por su mente, era Naruto y este estaba sonriendo feliz; era verdad, él ahora era feliz. Se limpió las lágrimas y sonrió.
-Es verdad, no debo ser egoísta, si él es feliz con ella yo lo seré, prefiero vivir sin él, que vivir con él pero sin su felicidad- se sentó en la cama, no importaba cómo, pero lo apoyaría sin importar las consecuencias.
-Hinata-sama ¿se encuentra bien?- preguntó su primo preocupado, al otro lado de la puerta del cuarto de la chica.
-Sí Neji-niisan, no se preocupe- le tranquilizó, ella vivía sólo con su primo, ya que le estresaba vivir con su padre y sus reglas estrictas y sin sentido. Por eso prefirió vivir con él, este por su parte la recibió con los brazos abiertos, Hinata siempre fue importante para él y haría todo lo posible, para que ella fuera feliz.
-Sí necesita algo, puede llamarme- dijo antes de irse.
-Está bien- respondió Hinata.
En ese momento el sonido del teléfono sonando, hizo que la chica saltará del susto, luego respirando un poco para calmarse, contestó.
- Residencia Hyuuga, Buenas tardes-
-¡Hinata! ¿Qué te hiciste esta mañana?- Preguntó Sakura muy preocupada y alterada.
Un nudo se formó en su garganta al escuchar la voz de su amiga, sabía que ella misma le daría aquella noticia que, no le agradaba en lo absoluto.
-Es que….Tuve que venir a ayudarle a Neji-niisan con unos preparativos- Improvisó.
-Al menos hubieras avisado- esta vez la que habló fue Ino.
-Lo siento chicas- se disculpó.
Sakura volvió a coger la bocina –Como sea, lo importante es que estás bien-.
Lo claro era que en ese momento estaba fuera de sentirse bien, pero eso no se lo demostraría a sus amigas, así que aclarando su garganta contestó –Claro-
-Hinata tenemos algo que contarte- dijo Ino con emoción impregnada en su voz, Hinata respondió con un casi sonoro ''si''.
-Naruto se me confesó hoy y creo que esta vez sí era enserio- dijo Sakura
Al escuchar eso se quedó sin aire, unas traviesas lágrimas amenazaban por salir. Al menos sus amigas no sabían que estaba enamorada de Naruto, porque de lo contrario, nunca se habrían atrevido a hablar siquiera del tema.
-¿Y qu….qué le di…dijiste?- preguntó temerosa, ya se temía la respuesta, sentía que se quedaba sin fuerzas y que su teléfono se empezaba a zafar de sus manos.
-Le rechacé- dijo sin más.
Decir que estaba sorprendida era poco, es más no se podía creer lo que había acabado de escuchar, ¿lo había rechazado? ¿Osea que no eran nada? eso quería decir que aún tenía esperanzas de estar con él, pero él estaría sufriendo ¿Era eso bueno o malo? la verdad no sabía si estar feliz por ella o triste por él. Se dejó caer en la cama y se olvidó completamente del teléfono ya que lo había dejado caer al piso, sin darse cuenta en ese momento se encontraba sonriendo, sin duda ese había sido el día más extraño de su vida.
Continuará…
Otra vez, ruego que me disculpen, me siento fatal. Prometo que esto no volverá a ocurrir u.u Gracias a aquellos que se molestaron en dejarme un comentario :3
Kahiko-san~
