Gracias por vuestros comentarios, la verdad es que me animan mucho ^^ Este segundo capítulo será el último de este fic, quizás el final no sea el esperado, lo más seguro. Pero después de retomarlo fue lo que mientras iba escribiendo me salió.
-Yumi, es hora de levantarse sino la mañana se te va a hacer corta- Akiko entró como un terremoto y comenzó a levantar la persiana con brusquedad.
-Mama, solo un rato más, que hoy no tengo que estudiar- intentó convencerla sin éxito, se había quedado dormida alrededor de las cuatro de la mañana, ya que había pasado la noche entera dándole vueltas a todo lo del día anterior.
Cuando su madre salió de la habitación se acurrucó con la colcha y la almohada con intención de volver a dormirse, pero una vez habiéndose despertado era difícil conciliar el sueño otra vez.
Con pereza se levantó de un salto y se desperezó con un gran bostezo. Después entró en el baño y observó horrorizada su penoso rostro, tenía los ojos hinchados y bastante enrojecidos, por la noche no pudo evitar derramar lágrimas, estaba tan confundida… dolida con el tema de Ulrich e impresionada por lo de Odd, y lo peor era que ni siquiera podía aclarar sus propios sentimientos, ¿seguía enamorada de Ulrich? Probablemente sí, pero lo de Odd le tuvo que haber afectado de alguna forma.
Tenía que despejarse y nada mejor que una vuelta por el barrio para que le diera el aire.
Odd, en cambio, estuvo toda la noche en la habitación de Jeremy, aun sin dar ningún tipo de explicación, con un saco de dormir, su almohada y Kiwi. Se dedicó a mirar cada centímetro del techo simulando ver las estrellas del cielo. Era un sentimiento nuevo el que estaba experimentando algo que no había sentido antes con ninguna otra chica con la que estuviera.
Lo peor de todo era el miedo a cruzarse con Ulrich, tenía miedo por la forma en la que podría reaccionar frente a él y por otra parte sentía algo de culpa por actuar así con Yumi porque él sabía de sobra lo profundamente enamorado que Ulrich estaba de aquella chica y estaba actuando como un absoluto idiota.
La alarma sonó con su conocida melodía despertando a Jeremy. Se estiró entre las sábanas y colocó sus gafas en su sitio para pararse unos segundos antes de tropezar con Odd. Era increíble que pudiera seguir dormido en la posición en la que estaba. Totalmente fuera de su saco de dormir con las piernas sobre su cama y roncando con Kiwi situado sobre sus ojos.
-Odd despierta que luego te quedarás sin tu croissant de chocolate- como por arte de magia esas últimas palabras resonaron en sus oídos creando una imagen traslúcida de su desayuno mas preciado. Abrió los ojos como un búho pegando un gran bote y deshaciéndose de todo lo que le rodeaba. En unos segundos estaba preparado para bajar a desayunar. –Para lo que quieres eres el primero ¿eh?
-Claro, no podría perdonarme a mi mismo si me perdiera el desayuno, es la comida más importante del día- apuntó con una gran sonrisa.
-Para ti todas las comidas son importantes porque engulles todo lo que te pongan en el plato- contestó refiriéndose a que no tenía remedio. Lo que produjo que sonriera aún más.
-Oye, Jeremy, ¿después del desayuno podríamos hablar de algo?- preguntó bajando un poco la mirada, a su compañero le sorprendió bastante que Odd le dijera eso. Sea lo que fuere debía preocuparle mucho para querer que él le escuchara.
-Si, nos veremos en el bosque después, ahora vámonos.
Fueron los primeros en llegar para coger sitio en la mesa, seguido apareció Aelita y por último Ulrich con unas grandes ojeras y toda la pinta de no haber pegado ojo.
-¿Estás bien, Ulrich? No tienes muy buena cara…- le dijo Aelita que había sido la primera en advertir su rostro. Él simplemente se dignó a asentir con la cabeza sin soltar palabra alguna.
Tampoco probó bocado y desapareció pronto sin decir a dónde iba, quería estar solo y pensar en lo que había pasado en los últimos días. Era consciente de que se mosqueó bastante por una chorrada sin sentido, no era tan crío como para no darse cuenta de que la culpa había sido suya y consolar y escuchar los problemas que Emili tenía con su nuevo novio, tras el ataque de rabia que había tenido en el gimnasio con Yumi, no mejoraba la situación. En realidad, no estaba enfadado con ella, ni mucho menos, se sentía avergonzado por comportarse así, por pagar con ella su mal humor, por no seguirla cuando malinterpretó lo que vio en su habitación, por ser un auténtico idiota con la persona a la que más quería. Estaba cabreado con él mismo y bastante avergonzado.
Solo quedaban ellos tres, y Jeremy ya pensaba que tendría que buscar alguna especie de excusa para poder irse a solas con Odd. Tampoco creía que pasase nada porque ella también escuchase cualquier problema que tuviese, además de esa forma tendrían también el punto de vista femenino, pero entonces el móvil de ella comenzó a sonar. Intentó ver quien la llamaba tan temprano pero no le alcanzó la vista.
-¿Si?- contestó ella, era Yumi y le pedía discreción ante los demás. No le gustaba ocultar secretos al resto del grupo pero necesitaba con urgencia una charla de chicas y confiaba plenamente en Aelita. –Muy bien, nos vemos luego.
Cuando colgó, se dio cuenta de que los dos chicos observaban con curiosidad y esperaban una aclaración por su parte.
-No es nada, una compañera de clase, me ha pedido que vaya a explicarle un par de cosas a la biblioteca de la ciudad, así que me iré ahora para allí. Hoy tendréis que estar toda la mañana solitos, chicos- soltó con una sonrisa, se le daba de muerte disimular, parecía que se habían tragado todo, aunque seguía sin entender que le pasaría a Yumi para no querer que dijera que hablaba con ella…
-Está bien, entonces tendremos que buscar algo entretenido que hacer- dijo Odd pensando en mas trastadas con las que poder echarse unas risas, a veces incluso sentía pena por Jim, siempre era él quien acababa convirtiéndose en su objetivo.
-Pues yo pienso quedarme a estudiar un rato en mi habitación- le llevó la contraria Jeremy –no quedará mucho para que empiecen los exámenes…
-Einstein, ¿por qué no dejas eso para otro momento? Para un día que es fiesta y estamos los dos solitos, podríamos hacer algo más… entretenido –cambiando el tono de voz a uno misterioso pero que solo sirvió para que a su amigo un escalofrío le recorriera por todo el cuerpo.
-Bueno, que os lo paséis bien, yo me voy –se despidió Aelita entre carcajadas al ver la cara que su novio había puesto.
-Nosotros deberíamos irnos también, cuanto antes me aclare será mejor –comentó bajito Odd.
-¿Aclarar? ¿Es que acaso tú tienes problemas amorosos o algo por el estilo? Sería toda una novedad… -Odd, en cambio, seguía serio de camino al bosque.
Aelita había ido a su cuarto a coger un par de cosas antes de irse, pero cuando se disponía a salir por la puerta, le llegó un nuevo mensaje de Yumi, citándola en media hora y esta vez más cerca, pues no se sentía demasiado cómoda haciéndola salir de Kadic por problemas que tuviera ella, era un poco egoísta. Así que sería más apropiado un lugar tranquilo pero no muy alejado… el bosque.
Odd yacía sentado al pie de un árbol mientras Jeremy caminaba de un lado a otro nervioso. Hacía unos minutos que habían llegado y aún no se había atrevido a contarle nada. Solo le había podido sacar que se trataba de una chica y que iba a alucinar cuando se enterara de lo que había hecho.
-A ver, llevamos un buen rato aquí, ¿quieres contarme de una vez qué es lo que te pasa? Me estas empezando a preocupar, esto ya no es normal –soltó empezando a desquiciarse.
-Y-yumi- dijo casi susurrando, pero fue suficiente para que lo oyera.
-¿Qué pasa con Yumi? Creo que ella y Ulrich han vuelto a discutir y por eso estaba de tan mala leche en el desayuno… la verdad es que no entiendo lo que les pasa pero siempre andan con ese tipo de rabietas sin sentido.
Odd negó con la cabeza y entonces Jeremy se acercó a él sentándose en frente- yo… ayer ella se encontraba mal… la seguí hasta aquí porque estaba preocupado- Jeremy asentía sin encontrar nada raro, a excepción de que Odd se preocupara por alguien hasta ese punto. Aunque cuando continuó hablando, bajó la cabeza notando que la cara le ardía y que se ponía totalmente rojo –No sé como ocurrió, pero nos sentamos los dos y y-yo… pues…la… besé.
A Jeremy se le quedó semejante cara que tardó unos cuantos minutos en procesar la información -¿Qué has dicho? No puede ser… tu y Yumi…¿Qué?
-¿Pero qué me estas contando, Yumi? No me lo puedo creer, ¿no estabas enamorada de Ulrich?- se sonrojó al escuchar aquello. –Todos lo sabemos aunque no os atreváis a admitirlo… y Odd también, por eso no entiendo que haya hecho esto. ¡Ulrich es su mejor amigo!
-No se como llegamos a eso, pero si te soy sincera no me resultó desagradable… yo también pensaba que estaba enamorada de Ulrich, pero si te pones a pensar, no podemos estar juntos y siempre acabamos enfadados, ya sea por celos o por otras cosas… quizás no estemos hechos para estar juntos…-solo ella sabía lo que le estaba doliendo decir aquello, pero ¿y si llevaba razón?
-No se muy bien qué decir, Yumi… Ulrich a veces se porta como un crío pero estoy convencida de que te quiere y de que no habéis puesto todo vuestro empeño en que la relación funcione… pero Odd… sigo sin verle sentido a que haya hecho eso…sabe a lo que se arriesga, a romper dos grandes amistades y al mismo tiempo separar el grupo… aunque si lo ha hecho, estoy convencida de que no ha sido con mala intención. ¿Podría ser que esté empezando a sentir algo por ti?
-Con lo que es él… igual en dos días se le pasa y hace como si no hubiera pasado nada, siempre ha sido totalmente impredecible con estas cosas, más si se trata de chicas- al final acabaron riéndose.
-Bueno, ¿te vienes un rato a mi habitación? Quiero enseñarte lo que me regaló el otro día Jeremy, vas a alucinar- Yumi asintió con una sonrisa.
-No sé tío, no controlaba lo que hacía, fue una especie de impulso. Pero me preocupa porque fue distinto a todas las otras veces… a las demás chicas con las que he salido.
Jeremy ya se había tranquilizado, de alguna manera Odd estaba describiendo lo que él mismo sentía por Aelita, la diferencia era que Odd a pesar de todo lo que habían vivido hasta el momento, nunca había visto a Yumi de esa manera, ni siquiera él lo había hecho. Y no podía culparle de sentirse así, a pesar de que Ulrich lo pasaría fatal cuando se enterara, aunque quizás todo se quedase en eso, un simple beso.
-¿Estás oyendo lo que dices? Me das a entender que estas empezando a sentir algo por ella…- Odd no respondió, se quedó en silencio, lo que Jeremy interpretó como un "si". –sea lo que sea, deberías hablarlo con ella, yo os aprecio mucho tanto a Ulrich como a ti y no me gustaría que ninguno de los dos lo pasara mal, pero si es lo que sientes, tampoco puedes enterrarlo como si nada porque eso no suele funcionar. Por otra parte… está el hecho de que según como acabe esto, el grupo pueda separarse y es realmente lo que más temo. No creo que a ninguno nos gustase el tener que elegir…
-Lo sé, también he pensado en eso… tengo que hablar con ella cuanto antes- dijo levantándose. En ese preciso momento, Jeremy observó a dos siluetas que se acercaban a donde ellos estaban y que al reconocerlos habían comenzado a susurrarse cosas algo alarmadas.
-Pues entonces hazlo, porque vienen hacia aquí en este preciso momento- Odd se volteó también sorprendido, Aelita y Yumi se acercaban lentamente. Su corazón dio un pequeño brinco cuando la vio.
-¿Tú no ibas a estudiar a la biblioteca?- preguntó Jeremy a Aelita sabiendo perfectamente a lo que habría ido, al igual que él, estaría aconsejando a Yumi.
-No… me ha surgido otra cosa en el último momento- trató de restarle importancia, Odd y Yumi no estaban haciendo demasiado caso a la conversación de la pareja, más que eso, trataban de no cruzarse la mirada pues se sentían algo incómodos.
-Aelita, ¿puedes acompañarme un momento?, tengo que hablar contigo- ella captó las intenciones que tenía de dejarlos solos y se fue con él, no antes sin desearle a su amiga suerte.
-A ver que pasa… nunca me habría imaginado algo como esto… aún sigo asimilándolo, son tan… distintos- le comentó Aelita, él asintió.
-Pero a veces, los polos opuestos se atraen.
Los dos mantenían la calma aunque en sus interiores los nervios les carcomían. No sabían como empezar a hablar, aunque tanto ella como él, sabía que tenían que hablar de lo que había pasado la tarde anterior.
Yumi se sentó al pie del árbol y Odd decidió que si se sentaba en el lado contrario sería muchísimo más fácil hablar sin tener que verse las caras.
Cansada de la situación, ella comenzó a hablar intentando no ser demasiado brusca, ese tipo de cosas no se le daban muy bien, no estaba acostumbrada a ser delicada con los sentimientos.
-Mira, Odd, no se lo que pasó ayer, estoy muy confundida porque no se lo que piensas y todo esto es muy raro. Ulrich… ya sabes que tipo de relación tenemos, pero yo… estoy cansada… siempre es lo mismo… -su voz se entrecortaba al tiempo que pensaba en ello, parecía que fuera a llorar. Él se dio cuenta de eso pero esta vez se obligó a sí mismo a quedarse sentado en su sitio y dejar que acabara de hablar.
-Lo sé… aunque cueste creerlo, me siento exactamente igual. Desde el día ese del test… no se que me pasa contigo pero no puedo verte de la misma forma… como una amiga. Y luego está Ulrich que es mi mejor amigo y el grupo… si se enterase… no me imagino lo mal que se lo tomaría.
-Entonces creo que si llegáramos a intentarlo en algún momento, tendría mas consecuencias que ventajas… yo te aprecio mucho Odd… aunque también sé como sueles comportarte con las chicas…
Esta vez se levantó y se acercó a ella sentándose a su derecha y apoyando la espalda contra el árbol.
-Si… yo también se como soy, por eso me da miedo… pero no por poder hacerte daño, sino porque en esta ocasión es distinto… eres especial, Yumi y Ulrich debería apreciar mejor eso. –Se mantuvo en silencio unos segundos, hasta que una sonrisa afloró en los labios de ella.
-Seguro que es lo que les dices a todas- comenzó a reírse a carcajadas, Odd le siguió sabiendo que estaba bromeando con él. Dejó caer su cabeza lentamente hasta apoyarla en el hombro de él con suavidad- tu también eres especial, siempre haces que nos riamos con tus chorradas. Es más, todos somos especiales, y estoy convencida de que encontrarás a esa chica especial que esté hecha para ti. Una a la que no dejarás de lado al de una semana –siguió riéndose, él comprendía que era lo mejor para ellos y para sus amigos.
-Si… algún día –echó la cabeza hacia atrás observando el cielo azul sin ninguna nube, hacía un día precioso y sin demasiada calor para pasar la mañana allí. Respiró profundamente y antes de levantarse para irse a buscar a la parejita, le dio un beso en la frente a Yumi, que había estado con los ojos cerrados. –Creo que deberíamos irnos ya.
Ella asintió con la cabeza, pero antes de que Odd se fuera, lo agarró del brazo y sus labios se juntaron por segunda vez durante unos cuantos segundos. Acto seguido, se separaron y observó el rostro de Odd muy sonrojado. Estaba aturdido porque no se esperaba para nada aquello.
-¿Y eso? No será que has recapacitado ¿no? –bromeó.
-No, esa te la debía porque ayer me robaste un beso- comenzando a andar y él siguiéndola.
-Pues te aconsejo que no me tientes- contraatacó siguiéndole el rollo a su amiga.
-¿Ah, si? ¿Qué me vas a hacer sino? ¡Sabes que te podría dar una buena paliza!- le recordó.
Y así continuaron todo el camino de vuelta a la academia. Jeremy y Aelita los esperaban sentados en un banco y con las manos agarradas, hasta que los vieron aparecer con una sonrisa en el rostro y se separaron de sopetón avergonzados.
-Q-qué, ¿habéis solucionado algo?- dijo Jeremy.
-No, no se de qué hablas, y no intentes cambiar de tema porque los dos hemos visto que estabas en plan romántico. Hemos llegado en mal momento ¿verdad?- se rió con ganas cuando se pusieron rojos como un tomate.
-¡¿Q-qué dices?! Deja de decir tantas tonterías- en ese preciso momento, el miembro que faltaba en el grupo apareció.
-Hola chicos, Yumi, ¿Podemos hablar un segundo?- pidió amablemente, ella también advirtió en seguida las ojeras que tenía. Con lo que había visto el día anterior, estaría en su derecho de decir que no, pero recordó las palabras que Odd le dijo al volver "Ese tipo de tonterías que hace son la prueba de que realmente te quiere Yumi, tú ya has encontrado a tu chico especial, un poco cabezota, pero especial a su manera"
-Vale…
Cuando ya estuvieron algo alejados comenzó hablando con dificultad.
-Bueno… esto… yo… no se como decirtelo… -entonces a Yumi se le ocurrió que podría hacer lo mismo que Odd había hecho con ella, se colocó al otro lado del árbol.
-Así te costará menos decirme lo que tengas que decir.
-Gracias… verás… se que me he comportado como un crío y también sé que odias cuando me comporto así, pero a veces no puedo controlar lo que siento. Lo de Emili… no fue nada, solo charlaba con ella y lo malentendiste, pero tendría que habértelo aclarado… Lo siento mucho.
-Ulrich, yo… hemos pasado por muchas cosas juntos y al final siempre nos acaban separando los celos u otro tipo de situaciones, por eso a veces me pregunto… si realmente tomé la decisión adecuada al decidir que solo podíamos ser amigos.
La cara de él cambió completamente, se sentía realmente bien al escuchar aquellas palabras, estaba dispuesta a intentarlo con él y él esta vez haría todo lo posible para que las cosas salieran como debían haber sido. Le demostraría que a partir de entonces cambiaría.
Mientras pensaba en todo eso, ella se había acercado a él para abrazarlo con fuerza. Quería a Ulrich, estaba completamente segura de ello. Ulrich se acercó a su rostro aún más, hasta besarla y los dos se dejaron llevar por lo que sentían.
Otro fanfic de Code Lyoko terminado, por lo tanto, más posibilidades de centrarme en los que quedan porque me he dispuesto a acabarlos en cuanto pueda y así poder seguir con nuevas historias que se me han ocurrido, porque sino seguiré acumulando fics sin acabar y no quiero que siga pasando eso jaja.
Tengo algún capítulo más escrito que seguramente suba en unos días, muchas gracias por estar ahí y espero no haberos decepcionado. Para cualquier cosa, no dudéis en comentar jajaja o para darme vuestra opinión, siempre se agradece. ¡Hasta pronto!
