Me disculpo por mi retraso, lo siento de verdad; me ha dado por optar por la vagancia y creo que no ha sido la mejor decisión, buenop al menos les traje hoy la continuación ¡Ojalá lo disfruten! =^.^=


.:El inicio de una amistad:.

Al escuchar que la Hyuuga también estaba sola, sintió qué, por dicha razón podrían pasar la navidad juntos. Una sonrisa se formó en su rostro ¡No estaría solo de nuevo!.

-Ohh ¿Entonces no hay problema si nos quedamos hasta tarde?- le preguntó, ella lo miró con una pequeña sonrisa.

-¡Por supuesto que no hay problema Naruto-kun!- respondió con ansias; algo poco usual en ella. El llamado de alguien en particular llamó la atención de los jóvenes.

-¡Naruto hace cuanto que no te veíamos en Ichiraku!- Dijo el dueño del local con felicidad imprimida en su voz, el rubio lo volteó a ver y en menos de un segundo esbozó una gran sonrisa que denotaba que le agradaba volver a ver al señor Teuchi.

-¡Cierto hace mucho! ¡Pero no se volverá a repetir dattebayo!- Le respondió con energía esperando a que él le respondiera algo, pero esa respuesta no parecía querer llegar, así que intrigado se fijó en su amigo y notó que este tenía su mirada fija en un punto detrás de él; más exactamente en Hinata ¡Claro se le había olvidado! Que mal educado no presentarle a la chica.

-Bueno, ella es…- no pudo continuar ya que Teuchi se le adelantó.

-¡Tu novia!- Al escuchar esto Naruto abrió los ojos cuan grandes eran y Hinata se sonrojó de sobremanera, asustada a su vez, de que al chico le molestara esa insinuación tan repentina.

No fue tan absurda la situación, pero el ambiente cambió repentinamente como si esta lo hubiese sido en esencia. Naruto se tornó distante y su mirada aún más, Hinata por su parte no sabía qué hacer con los nervios de tantos que tenía en ese momento, aunque su preocupación era su más alto estado emocional. Su aparente mundo feliz se había esfumado, se había volcado y desaparecido como si nunca hubiese ocurrido nada, era cierto, él no tenía por qué estar allí con una chica ¡No! Eso no podía ser ¿Acaso iba a cometer el mismo error?, en ese instante cerró los puños, pero no en signo de enojo si no en signo de desaprobación a su estúpida actitud ¡Ese no era él! ''No buscaré la salida del cobarde, no puedo dejarme derrotar por algo que pasó en el pasado, si no lo hice antes ¡Mucho menos ahora!'' Pensó ahora lleno de determinación y una sonrisa llena de confianza.

-No, no, te equivocas Teuchi-san ¡Ella es mi nueva amiga Hinata!- le respondió con sinceridad, sí, ya la consideraba su amiga, algo que provocó que los sentimientos negativos que sentía Hinata hacía un instante se reemplazaran por la más calidad felicidad.

El viejo amigo de Naruto se avergonzó por su actuación algo infantil, ya se consideraba algo viejo como para esos comentarios tan obscenos.

-Lo siento chicos- se disculpó, luego se acercó un poco a la chica e hizo una pequeña reverencia –Un placer Hinata-san soy Ichiraku Teuchi - Se presentó.

-El placer es mío Teuchi-san- respondió la joven Hyuuga amablemente.

-¿Bueno he de imaginar que vinieron a comer?- preguntó

Naruto se sentó en la barra y Hinata hizo lo mismo, esto lo tomó Teuchi como una afirmación a su pregunta.

-¡Yo quiero un mizo-ramen!- dijo con energía, luego miró a Hinata -¿Y tú qué quieres Hinata?- le preguntó amablemente.

-Lo mismo que tú- respondió algo nerviosa, se sentía rara al estar con Naruto en una especie de restaurante como si fuese una cita. Aunque la triste verdad es que a duras penas empezaba a ser su amiga, pero algo es algo.

-Entonces queda decidido ¡Dos platos de mizo-ramen!-

-Entendido- respondió Teuchi, luego se fue a preparar los platos ya que Ayame, su hija, no se encontraba en ese momento.

Pasaron 5 minutos y ya estaba listo lo que habían ordenado. El resto de hora Naruto se la pasó comiendo mientras que Hinata disfrutaba ver todo lo que hacía el rubio, pasaron y pasaron las horas entre conversaciones triviales y alguno que otro chiste malo por parte de los dos hombres, Hinata reía de las expresiones exageradas de Naruto mientras sentía un gran alivio en su corazón por notar que el chico estaba volviendo a ser el de antes. Marcaban las 11 de la noche cuando decidieron que era hora de partir ¡Si que se les había ido el tiempo!.

Naruto y Hinata se despidieron de Teuchi y luego salieron de allí.

-Hace tanto que no venía- susurró el rubio mientras se estiraba un poco.

-Es bien simpático Teuchi-san y vaya que pasé un rato agradable ¡Gracias por invitarme!- Se inclinó Hinata en forma de agradecimiento. Naruto sonrió ante esto, le daba gracia que la chica fuera tan formal con él, pero le agradaba esa actitud tan relajante, aunque su mente traicionera le hizo pensar instantáneamente en la peli-rosa y en las veces en qué trató de convencerla para salir con él, a pesar de que siempre lo rechazaba, hubo una oportunidad en la que ella accedió a salir con él, pero sin mentirse a sí mismo fue algo aburrido y monótono, al estar con ella siempre debía contenerse y no podía ser lo que era, por miedo a ser lastimado o incomodarla. En cambio con Hinata podía ser como era sin miedo a nada; ella definitivamente era diferente.

-De nada Hinata. Admito que fue más divertido contigo- le confesó

-Oh.. Gra…Gracias- respondió algo apenada.

Y sin más preámbulos Naruto empezó a caminar con las manos detrás de la cabeza, Hinata lo empezó a seguir de cerca sin hacer mucho ruido.

-Hinata quiero decirte dos cosas- pronunció el chico seriamente sin voltear a mirarla, la chica se exaltó un poco, no le gustó para nada el sabor de esas palabras.

-¿De.. De qué se trata Naruto-kun?- preguntó sin muchas ganas de conocer lo que le quería decir el chico, ya que de la forma en cómo le habló le dio a entender que no sería algo bueno.

El rubio se volteó de repente y la mirada de alegría que tenía la desconcertó un poco y más al sentir la mano de Naruto sobre su cabeza.

-¿Sabes? Quiero que dejes el miedo de ser más abierta conmigo, así que me puedes tratar de forma informal- le dijo sobándole la cabeza, después retiró su mano de su cabeza y sonrió de lado mientras que con gran esfuerzo trataba de tapar un poco su sonrojo –Y como no hay nadie en tu casa me gustaría que te quedaras en la mía por el resto de la navidad- sus palabras sonaron muy torpes casi al final, después se asustó porque pensó que ella lo iba a golpear por esa petición. –Bu…Bueno yo.. En realidad.. Si..Si..No..- balbuceaba sin saber siquiera qué decía, pero la respuesta de la chica lo sorprendió rápidamente.

-Entiendo, en realidad me encantaría- le respondió con una sonrisa y un tenue sonrojo.

-No sé cómo logras ser tan linda conmigo- le dijo el rubio mientras le cogía la mano a la chica y empezaba a caminar, evitando que ella le viera a la cara, la sentía arder; se le estaban yendo las cosas de la mano, pero lo que más lo fastidiaba es que no se arrepentía de todo lo que hacía.

-Bueno, yo lo soy porque te lo mereces, eres un chico muy amable y bueno con las personas, siempre tratas de hacer lo mejor para que las demás personas estén bien, sin importarte si tú no lo estás; esas son unas de las cosas que más admiro de ti Naruto-kun- le dijo Hinata mientras miraba al suelo, aunque no evitó escuchar una pequeña risa de Naruto.

''Ahora comienzo a entender a lo que se refería Kiba, creo que es hora de dejar el pasado en el pasado y seguir mirando al futuro'' pensó Naruto, luego sin darle paso al tiempo se volteó y abrazó a Hinata –Muchas gracias por demostrarme que hay motivos para olvidar las malas experiencias- le agradeció, la chica algo asfixiada del nerviosismo correspondió a su abrazo –Yo solo quiero ayudarte- le susurró Hinata –Y vaya que lo haces muy bien Hinata-chan- le dijo mientras se separaba de ella y empezaba de nuevo a caminar

''¿Hinata-chan? Realmente suena lindo'' pensó Naruto al darse cuenta que le había dicho así a ella, bueno, nada perdería con tener más confianza con la chica; Hinata no creía que todas las cosas que estaban sucediendo fueran reales, meses atrás eso de que él la abrazara y le agregara un honorífico a su nombre eran sólo ilusiones casi imposibles de hacerse realidad.

Pasaron unos veinte minutos y por fin habían llegado a la casa del rubio, en ese momento el chico colgó su abrigo y luego entró a la cocina, Hinata se sentó en el comedor a mirar la residencia del Uzumaki.

-Hmm esta nevera está más que vacía ¿Ahora qué se supone qué te dé?- decía frustrado mientras revolcaba la cocina buscando algo que darle a la chica, se rascaba la cabeza mientras susurraba cosas que no eran audibles para el oído o al menos para Hinata.

-No te preocupes estoy bien así- le dijo Hinata dándole a entender que no se matara buscando comida.

Naruto estaba junto a la fregadera ya que iba a lavar unas manzanas que encontró, así que tenía su mano en el grifo, pero al querer responderle a la chica ejerció demasiada presión en el grifo rompiéndolo, provocando que el agua saliera con potencia mojando todo el alrededor y a él claro está. Hinata se paró de inmediato para ayudar al rubio.

-¡Naruto!- gritó Hinata acercándose a él.

-¡Demonios!- gritó Naruto tratándose de quitar de allí. Cuando estaba a punto de salir tropezó con Hinata haciendo que esta cayera de cabezas en la fregadera, dejando como consecuencia que su cara quedara hundida allí, él chico abrió los ojos muy asustado.

-Hi..Hinata ¡Hinata!- gritó mientras la cogía de los hombros y la sacaba de allí.

-Lo siento ¡Lo siento!- Se disculpó mientras se mojaban más a cada segundo, la chica le hizo seña de que no se preocupara.

-No pasó nada, ahora ¿Cómo cerramos esto?- preguntó muerta del frío, el chico empezó a buscar una llave inglesa en los cajones donde guardan la herramienta, mientras que Hinata buscaba la forma de cerrar la fuente de agua de toda la casa; el chico encontró la llave y empezó a cerrar la llave, hasta que lo logró. Hinata aprovechó esto para podérsele acercar, pero en el proceso resbaló con el piso mojado, le salvó que el chico la agarró de la cintura antes de que cayera al suelo.

-Qué bueno que te alcancé a agarrar- le dijo mientras la miraba a los ojos, la chica se sonrojó y se separó un poco de él.

-Muchas gracias- agradeció, después se alejó lo suficiente de él -Ya nos hemos empapado 2 veces- dijo con gracia, Naruto la miró, después ella a él y rompieron a carcajadas.

-Nunca me había divertido tanto con un accidente doméstico- decía mientras recordaba como se había tropezado con Hinata.

-Y a mí nunca me había pasado algo así - terminó de decir Hinata, aunque en ese momento su mente se nubló al ver al chico tan mojado, lo encontraba demasiado sexy y no era para más ¡Nunca lo había visto así! En menos de un segundo se puso nerviosa, el chico notó esto, pero no se explicaba que causó su reacción.

-Hinata estás empapada, hmm te podrías enfermar con esa ropa mojada- Sacó una camisa y una pantaloneta de su armario, después cogió una toalla y se las entregó –Te los presto- Hinata se sonrojó más aún.

-Esto, gra..gracias- respondió tartamudeando, después notó que el chico le señaló el baño y se fue a allí inmediatamente a cambiarse.

''Esto es irreal tiene que serlo, estar en la casa de Naruto, y usar su ropa, ehhhh'' pensó pero después quedó casi en shock por lo siguiente que llegó a su mente ''¿Cómo se supone qué dormiremos? Hay..''Estaba estática en su lugar si mover ni un solo músculo de la impresión que tenía.

Mientras en la habitación de Naruto..

-Espero arreglar ese grifo antes de que llegue mi abuelo o si no hasta ahí llego yo- hablaba con voz bajita, mientras se terminaba de colocar la pijama, después recordó que no estaba solo y se sonrojó un poco, era la primer vez que una chica estaba en su hogar ''Ni yo mismo me explico cómo fue que las cosas se tornaron de esta manera'' pensó, para después salir a buscar a Hinata y mostrarle el cuarto de invitados, sí, sabía de antemano que si no hubiese otro cuarto no le hubiese pedido tal cosa, como quedarse con él por más de 3 semanas en la misma casa.

Salió de su cuarto y quedó sin aliento cuando vio a la chica parada frente a él usando su ropa, le quedaba realmente bien y no había notado lo hermosa que era, esa ropa le mostraba más de lo que él se imaginaba, medio sonrojado desvió su mirada y se dio un poco de aire con la mano, mejor no era verla más ''Ahora no seré capaz de verla, bien, tenía que ser hombre después de todo, maldición'' pensó.

-Sí quieres te ayudo a secar este lugar- le propuso la chica mientras buscaba con su mirada la trapera.

-No creo que sea necesario que lo hagas, yo puedo hacerlo, no te preocupes- trató de convencerla de no hacer trabajo innecesario.

-No, te quiero ayudar, por favor déjame- le dijo ahora muy cerca de él y claro, esto lo afectó, así que accedió, para que ella se alejara un poco, no lo sabía, pero desde hacía unos instantes no era capaz de tenerla tan cerca, se sentía demasiado vulnerable.

-Está bien Hinata-chan, al fondo está lo que buscas- le respondió mientras trataba de hacer lo mejor posible para alejar pensamiento nada buenos de su mente, aunque verla alejarse no le ayudó de mucho y se volvió a sonrojar ''Me maldigo y me sigo maldiciendo'' pensaba ofuscado.

Así las próximas 2 horas fueron dedicadas a secar el lugar y organizarlo de paso.

-Bien terminamos- suspiró aliviado Naruto

-Entonces nos podremos ir a dormir- dijo la chica mirando al vacío, Naruto tomó esto de forma junta como ''Dormir, pero juntos''.

-Exacto, así que antes de que algo ocurra tu habitación es esta- le dijo abriendo la habitación mostrándole la cama, ella entró y quiso saber a qué se refería con ''Antes de que algo ocurra'' pero cuando le iba a preguntar fue interrumpida por Naruto –Buenas noches Hinata-chan que duermas bien- seguido de esto le cerró la puerta con suavidad.

''Bien hecho Naruto, ahora estás empezando a pensar como tu abuelo, bravo'' pensaba con sarcasmo el rubio, después se fue a su cuarto y cerró con llave la puerta y colocó la llave bien lejos de la cama, no sería buena idea que saliera de allí, con Hinata en su casa, sí que no sería buena idea.

-A dormir se dijo- susurró acurrucándose en las cobijas, luego cerró los ojos y para su suerte se quedó dormido. Hinata no corrió con la misma suerte, no pudo pegar ni un solo ojo en toda la noche, casusa; pensar miles de cosas (Ninguna mala para que sepan xD).

Al otro día los chicos fueron a la casa de Hinata para conseguir los materiales indispensables para que la Hyuuga pudiese estar con el chico toda la navidad, después de esto salieron a divertirse y a conocerse más. Así se les fue yendo los días hasta que llegó noche buena en el que compartieron sus regalos y se agradecieron mutuamente por su compañía. Con el pasar de los días Naruto se fue volviendo más amigo de Hinata. Hasta el punto de olvidar su desamor, su tristeza dejó su corazón y la felicidad tomó su lugar, fue aprendiendo más de la chica y se fue dando cuenta de lo increíblemente genial que era, no había un día en el que no se divirtiera con ella, con ella siempre ocurrían cosas que nunca le pasaban solo y siempre se mantenían en ''problemas'' y sin importar cómo fueran siempre salían juntos de ellas.

Hinata por su parte empezó a coger más confianza con el chico, hasta el punto de considerarlo su mejor amigo, aunque él ya le había dicho que lo eran, pensaba que era algo apresurado considerarlo, pero lo eran al fin y al cabo ¡Nunca había pasado un navidad de esa forma! Estaba agradecida con el chico por brindarle tan linda amistad, agradecida de por vida. Nunca esperó vivir cosas tan bonitas con el chico que más amaba, sentía que cada vez tenía más chance de que el chico empezara a sentir algo por ella y no era para más, ya que eso justo estaba sucediendo así ninguno de los dos lo supiese aún.

31 de Diciembre 4:30 pm.

-Hinata-chaaaaan mañana te vas, ohmmm que maaaaaaaal no puede ser- decía Naruto recostado en una mesa del parque con desgano, no quería que se fuese pero ya había llegado el día y justamente Jiraiya volvería para el 1 de enero, así que era algo que no se podía evitar.

-Tampoco te pongas tan mal Naruto-kun, nos estaremos hablando ¿No es así?- le decía mientras le sobaba el cabello aprovechando que tenía la cabeza boca abajo, aunque tuvo que detener su labor cuando el chico se sentó y la miró con ojos de cachorrito.

-No vale, ya me acostumbré a tu compañía- le dijo con pucheros.

-Eres como un niño pequeño- le dijo con gracia.

-Jejeje talvez, pero no enserio, no puedo creer que se haya ido el tiempo tan rápido…Que más se le puede hacer- seguía diciendo con el mismo desgano.

-¿Qué tal si vamos a comer helado?- le propuso con la intención de cambiar el estado de ánimo de su interlocutor

-Sí me dejas quedarme contigo toda la vida- le dijo en forma de juego, la chica se sonrojó bastante.

-¿Qu…qué?- preguntó perpleja

-Era broma, Está bien, yo te espero aquí Hinata-chan- sonrió al ver que la chica suspiró aliviada.

-Bien, enseguida vuelvo- se despidió, el chico le siguió con la mirada..

Minutos después estaba recibiendo el helado en las manos.

-Muchas gracias- agradeció, empezó a voltearse en dirección en la que estaba su amigo pero se encontró cara con un chico que la miraba de una forma no muy linda.

-Disculpe- dijo para darse paso pero el chico le agarró un brazo y la obligó a mirarlo.

-Oye, oye ¿Cuál es la prisa?- le preguntó con mirada maliciosa. La chica se asustó ya que le hizo recordar aquel incidente del pasado.

-Bueno este, disculpe, pero no estoy en el derecho de decirte nada- le respondió totalmente desconfiada, lo que pasó a continuación la asustó más ya que la había agarrado del mentón.

-Te he estado observado, hmm, ¿Me preguntaba si tenías novio?- le preguntó, la chica no sabía qué hacer en ese instante, iba a responderle algo, pero alguien se le adelantó.

-Sí tiene y soy yo ¿Algún problema?- le respondió Naruto al ''sospechoso'' mientras alejaba a Hinata de él. La mirada que le mandaba Naruto al chico en ese momento sería capaz de congelar hasta el más árido desierto.

-Hmp, no lo hay- le respondió fastidiado para luego irse de ahí, no se fue por el simple hecho de que ''fuera su novio'' si no por el hecho de que sabía por rumores que ese chico era realmente peligroso.

-Naruto-kun no tenías necesidad de mentir- le dijo la chica al rubio, este calmó su humor y al ver a Hinata cambió a su humor habitual.

-Me enojó tanto ver a ese abusivo que no se me ocurrió otra cosa- le respondió.

''Lástima que no lo seamos en realidad'' pensó algo triste la Hyuuga, pero ese no era el caso, lo mejor era concentrarse en el momento. –Mira tu helado- se lo entregó antes de que se derritiera más de lo que ya estaba.

-¡Muchas gracias Hinata-chan! Por cierto ¿Cuánto es?- le preguntó mientras buscaba su cartera para pagarle lo que valían los helados.

-No es nada. Deja de querer pagarlo todo, yo también quiero invitarte aunque sea a un helado- le dijo un poco seria.

-De acuerdo, lo importante es que te sientas cómoda- Hinata le jaló un cabello suavemente en signo de cariño.

-Sígueme- dijo repentinamente Naruto empezando a caminar hacia una dirección desconocida para ella.

-¿Eh?- no entendía qué pasaba, así que lo más seguro para hacer en esa situación era seguirlo.

Caminaron y caminaron aproximadamente unos 10 minutos, 10 minutos de molesto silencio. Pararon en la entrada a un bosque.

-Desde aquí no queda tan lejos- le pareció escuchar a Hinata que el chico dijo eso.

-¿A dónde vamos? ¿Y por qué un bosque?- preguntaba bastante intrigada, al chico le dio gracia ver la expresión de Hinata.

-Ah eso; vamos a un lugar que de seguro te encantará y para poder llegar hay que pasar por este bosque- dijo, la chica no parecía muy convencida.

-No te asustes que no pienso hacerte algo malo Hinata-chan- le ''tranquilizó'' ella se sonrojó al darse cuenta que él pensó que ella pensaba ese ''tipo'' de cosas.

-No, no pensaba nada de eso- dijo tratando de adelantarse.

-Tu cara parecía decir lo contrario- seguía con su juego caminado detrás de ella.

-No, vi..viste mal- cada vez se sonrojaba más.

-¿Hmm y por qué tan nerviosa Hina-chan?- le habló con un tono entre provocador y juguetón, definitivamente le gustaba molestarla.

Hinata abochornada se volteó bruscamente para verlo, quedando a escasos centímetros de sus labios.

-Ah…ah- las palabras decidieron quedarse en sus cuerdas bucales ya que se negaban a salir, el chico estaba igual que ella; de un momento a otro sintió el deseo más intenso de besarla ahí mismo. Su mano derecha se empezó a mover sola con destino al cuello de la chica para acercarla más a él, pero el sonido de unos hojas moverse lo hizo reaccionar y se alejo de ella, después se colocó una mano en el cuello algo apenado.

-Mejor…va..vamos- pronunció con dificultad Hinata, Naruto sólo asintió caminando delante de ella.

Una chica rubia, que acostumbraba recogerse el cabello en un cola, había vuelto de sus vacaciones e iba rumbo a su casa, cuando estaba a punto de pasar la entrada hacia un bosque escucho unas voces que le parecían demasiado conocidas, así que sin hacer mucho ruido se escondió en unos arbustos a espiar a los dueños de esas voces. Su cara de sorpresa no se dejó esperar al ver a Naruto y a Hinata juntos y sobre todo con esa conversación ''Tan confianzuda'' Después notó que su amiga volteó apenada por los comentarios de Naruto provocando una situación demasiado comprometedora, y lo peor ¡Es que el chico tenía intenciones de besarla! Para Ino no pasó desapercibida esa ''mirada'' y esa ''mano'' Estaba ansiosa de ver esa escena hasta que para su mala suerte había hecho ruido, destruyendo aquella escena ''La he embarrado, nunca pensé ver esto y nunca es ¡Nunca!'' Pensó algo decepcionada.

-¡Por fin llegamos!- Hinata suspiró aliviada al escucharlo, ya estaba algo cansada de tanto caminar.

-Que bien- agregó, después observó que él la llevaba a unos 3 metros de donde estaba y luego abrió la boca de la impresión

-Esto… ¡Pero qué hermoso!- expresó maravillada y no era para más ya que el lugar al que la había llevado parecía de un cuento fantasioso.

Estaban en un colina de unos aproximados 30 metros de altura, desde allí se tenía una increíble vista al mar, la brisa era deliciosa, los sonidos de los pájaros en el alrededor del bosque que tenían detrás de ellos complementaban el dulce olor que ofrecían los diferentes especímenes de plantas de los alrededores, además por ser la hora en la que se opone el sol se veía más que hermoso, porque la gama de colores estaban entre la escala de lo cálido y lo frío era simplemente indescriptible ¡Nunca había visto un lugar así en su vida!

-¿Pero cómo es qué conoces este hermoso lugar?- le preguntó aún con el mismo asombro. Naruto se sentó en el pasto y luego le jaló la mano con suavidad a la chica para que se sentara a su lado, hecho esto le empezó a explicar.

-Cuando era un niño, descubrí este lugar cuando me escapé de la autoridad de mi abuelo, ya que me desesperaba con facilidad porque nunca quería contarme el pasado de mis padres, desde ese día siempre venía aquí cuando tenía problemas para relajarme y sentir la paz que no lograba sentir en ningún otro lado- le dijo de una forma tan profunda que hizo que la chica suspirara.

-Oh, ya veo, este lugar inspira paz, parece mágico- susurró mirando al horizonte.

-Es igual a ti, inspiras una paz.. No sé cómo lo haces- dijo muy bajito, por dicha razón Hinata no escuchó.

-¿Dijiste algo?- le preguntó para cerciorase.

-No, nada, nada- le respondió mientras le colocaba una mano en el hombro y la acercaba más a él.

-Na..Naruto-kun- aún no se acostumbraba a esa ''demostración de afecto'' por parte de su mejor amigo.

-Pasemos aquí el fin de año- dijo con una voz demasiado tranquila el rubio.

-Está bien- respondió Hinata mientras cerraba los ojos ''El vacío de mi corazón se ha llenado desde que te tengo a mi lado'' pensó, luego sonrió –Gracias, Naruto-kun, gracias- le agradeció, el chico sonrió mirando cómo se oponía el sol.

''Kiba, creo que me odiaras'' pensó distantemente.

Marcaron las 12 y todas las personas de aquella ciudad y el mundo compartían emociones de empezar de nuevo otro año, algunos felices, otros tristes, otros enojados, otros emocionados y como nuestros protagonistas, agradecidos por haber pasado un año nuevo en compañía.

Los meses pasaron sin dar tregua y nuestros amigos no dejaron de verse y cada vez su amistad se volvía más fuerte, gracias a esto el chico empezó a reconocer que los sentimientos hacia Hinata se estaban tornando más fuertes, cosa que aún no había notado Hinata.

Era de nuevo la entrada a clases y los estudiantes no estaban muy felices con ello, ya que estaría de nuevo en ese lugar al que le llamaban ''La cárcel improvisada'' en fin, al menos se volverían a ver con sus amigos y eso implicaba volver a compartir con ellos.

-¿Qué salón me tocará?- se cuestionaba el rubio, llevaba horas de conflicto mental, sabía que Hinata iba al mismo grado que él, pero no sabía a qué salón ¡Y no le gustaría quedar separado de ella! Además estaba seguro de que había muchos lobos hambrientos por ahí buscando presas lindas como Hinata, así que también la debía proteger a como diera lugar.

Kiba que iba de paso frenó en seco al ver a su amigo desesperado.

-Espera, espera ¿Qué te pasa?- le preguntó el joven Inusuka.

-¡Kiba!¡Has madrugado!- dijo con gracia.

-Eso es porque el que llegó tarde eres tú- le molestó.

-Noo, yo estoy aquí desde hace media hora ¡Dattebayo!- dijo con energía, Kiba frunció el seño al ver la actitud normal de Naruto, se suponía que andaba deprimido.

-Hare cómo que te creo, pero ¿Por qué estás tan..- fue interrumpido por Naruto

-Oye, ¿Sabes en qué salón me tocó?- le preguntó impaciente.

-Ehmm en el 3-2- respondió sin ánimos, después trató de hacer otra pregunta. -¿Por qué tanto interés en el salón? Yo que recuerde a ti te da lo mismo el estudio-

-Es que necesito asegurarme de que me toque con cierta persona- le respondió caminado hacia el salón destinado, Kiba lo empezó a seguir con la mano en los bolsillos.

-¿''Cierta persona''?- preguntó sin entender, pero no obtuvo respuesta, en cambio escuchó un grito proveniente de su amigo.

-¡Hey Hinata-chan! Qué bueno que….¿Eh?- en medio de su llamado fue jalado por Kiba hacia afuera del salón y al fijarse en su mirada se dio cuenta de que nada bueno pasaba.

-Naruto hay algo que no entiendo, primero, estás igual de idiota a cómo te conocí; segundo, llamas a Hinata cómo ¡¿Hinata-chan? ¿Qué demonios está ocurriendo aquí?- le sermoneó no muy feliz, no entendía qué pasaba, sin duda algo tuvo que haber pasado en su ausencia.

-Ah eso, bueno resulta que en navidad por un pequeño ''accidente'' me conocí con Hinata y desde ese día nos empezamos a volver amigos- le dijo, Kiba frunció el seño.

-Ajá ¿Pero por qué esa confianza?-preguntó nuevamente.

-Eso es porque Hinata-chan se convirtió en mi mejor amiga- le respondió sin tapujos.

Continuará…


De nuevo agradezco a todas las personas que se toman su tiempo para dejarme su opinión ¡Enserio que los comentarios pueden hacerme sentir demasiado feliz! Nos leemos en la continuación ¡Matta-nee!

Kahiko-san~