¡Hola a todos! Les traigo la continuación, sé que me demoré, pero esta vez si fue por razones verdaderamente serias ¡Disfruten del capítulo! :)
.:El cambio:.
Era el momento preciso para dejar salir la impresión que se le había formado al escuchar a su viejo amigo. Tenía que entender que de una forma u otra que su amigo tenía todas las posibilidades de conocerse con Hinata al fin y al cabo desde un principio presentía que el destino los quería unir cosa que por obviedad no quería aceptar.
-Vaya así que mejores amigos ¿eh?- Se limpió el sudor que tenía en el cuello dedicando una mirada llena de incomodidad –Parece mentiras que lo sean, ya que hace poco la chica era una total desconocida para ti.
-Tienes razón, por eso estoy feliz de que ya no lo sea- respondió el interlocutor de Kiba con voz muy relajada, el peli-castaño estaba en un trance.
-Ajá- no demostraba ánimo alguno, Naruto supo al instante lo que le pasaba.
''Presiento que nuestra amistad se va a terminar y todo por mi culpa, aunque no puedo evitar ocultar lo que siento por Hinata'' pensó el rubio.
-¿Qué piensas?- Naruto reaccionó al escuchar la pregunta que le formuló Kiba.
-La verdad en nada interesante, pero hay algo que te quiero decir de una vez y es que ahora sé el porqué de que te guste Hinata-chan, es cierto, hay muchas más mujeres en el mundo no sólo Sakura- Kiba frunció el seño al escucharlo, luego una llama de enojo se le empezó a encender hasta quemarlo por dentro; su enfado era tal que se vio en la necesidad de coger el cuello de la camisa de Naruto mientras le dedicaba una mirada que jamás había conocido Naruto por parte de él, una de odio.
-¿No me digas que sientes lo mismo por Hinata que yo?- le preguntó impaciente y furioso, Naruto por su parte no se inmutó por el estado de Kiba.
-No, lo que siento por ella es mucho más fuerte que lo que sientes tú- le respondió, Kiba se enojó más al escucharlo, la situación en verdad se puso crítica.
-El día que pienses hacer a Hinata-chan algo más que tu amiga se acaba nuestra amistad- dicho esto entró al salón, no quería iniciar una pelea allí que de seguro perdería.
''Entonces si quieres que las cosas sean así, que así sean'' Pensó Naruto entrando al salón. Después se acercó a Hinata que se encontraba distraída mirando por la ventana. Le colocó una mano en la cabeza provocando que ella lo mirase.
-Buenas días Naruto-kun me alegra que estemos juntos en el mismo salón- le saludó al chico detrás de ella.
-Hola Hina-chan… Hace rato rogaba al cielo para que nos tocara juntos y me alegra que fue así- le respondió sentándose en el pupitre, la chica le sonrió.
Kiba miraba a sus amigos con un dolor que se le estaba volviendo insoportable. Le rompía el corazón ver como Hinata le sonreía a Naruto, le rompía el alma que sus oportunidades de estar con ella se tornaran nulas; no era justo que la persona que él amaba, amara a su mejor amigo y que este le estuviese correspondiendo. Sí, sabía que era egoísta de su parte pensar de esa manera, pero ¿No era más egoísta que su amigo se fijara en Hinata sólo porque Sakura lo rechazó antes? No estaba seguro de eso pero si tenía la certeza de que las cosas se iban a complicar bastante.
''Naruto, espero que tomes lo que te dije porque no me quiero ver en la obligación de destruir lo que quieres construir con mi amada'' pensó amargamente el joven Inusuka, mientras que el profesor entraba a clase.
-Disculpen la demora pero es que me perdí de camino y al pedirle ayuda a una señora resulté más perdido, ya que ella estaba más perdida que yo- dijo el profesor Kakashi en una de sus típicas y malas excusas; como era de predecible nadie le creyó a excepto de Naruto.
-Sé cómo es eso Kakashi-sensei- pronunció Naruto fastidiado recordando lo sucedido en el pasado en el centro comercial. Hinata lo volteó a ver con gracia.
-¿Le creíste?- le preguntó curiosa, el chico se le acercó para contarle.
-Sí, porque una vez me pasó algo parecido, fue en el centro comercial…- le explicaba, Hinata le prestaba bastante atención.
Ino por cierta razón pensó que era un buen momento para hacer algo interesante ya que estaba algo aburrida, así que aprovechó la cercanía de los chicos para empujar a Naruto provocando que medio besara a Hinata, todos en el salón incluyendo Kiba quedaron atónitos con tal escena.
''¿Pero qué demonios…?'' pensó en Shock Kiba, después de unos segundos apretó los puños y salió del salón con mucha rapidez y afán que se le notó cuando empujó al profesor.
Le divertía escuchar lo que decía su amigo tanto por sus expresiones exageradas como por la forma en cómo describía las situaciones. Se hallaba bastante concentrada detallando su rostro, mirando lo hermosos que era regocijándose a la vez de su voz y extasiado por tenerlo tan cerca; agradecía de ante mano que ya no se pusiese nerviosa con su cercanía porque si no estaría más que sonrojada, pero la situación cambió repentinamente ya que su cercanía había sobrepasado los límites, tanto que él ¿La estaba besando? ¿Cuándo resultaron así? ¿Qué había pasado? Se preguntaba la chica con los ojos abiertos a la par de Naruto, se separó de él y luego bajó la cabeza sonrojada y apenada por lo que había pasado además por las insinuaciones de todo el salón.
''No puedo creer esto, hace nada hablaba con Hinata y cómo es que ¡La resulté besando!'' pensó abochornado, después miró hacia atrás buscando el causante de aquel ''accidente'' no demoró mucho en identificarlo ya que la mirada de Ino lo decía todo.
-¿Por qué hiciste eso?- su voz no sonó dura ni severa pero sí seria, cosa que asustó a la rubia.
-Hmm ¿Un impulso quizás?- dijo no muy segura, el chico la miró no muy convencido de las palabras de Ino.
-No vuelvas a hacer eso- le dijo con voz normal pero después se le acercó y le habló al oído sólo para que ella lo escuchase.
-Aunque no me molestaría si lo volvieses a hacer- le susurró un poquito sonrojado, después se sentó mirando al frente.
''Creo que escuché mal, porque si no fue así ¡¿No le molestó?'' Pensó Ino más que desconcertada ¡Se suponía que amaba a Sakura! Nah a quién quería engañar eso ya parecía cosa del pasado porque la mirada que le dedicaba a Hinata sólo expresaba una cosa, amor.
-Bueno, bueno dejen sus necesidades amorosas para después de clases- ese comentario por parte de Kakashi provocó el sonrojo extremo de Hinata y la pena de Naruto.
-Deje de insinuar cosas sensei- murmuró Naruto ''acostándose'' en el pupitre con desinterés. Al profesor le bajó una nota de sudor al notar el típico comportamiento de Naruto.
Pasó una hora de lo ocurrido y claro, los chicos no dejaron de pensar en lo sucedido sin saber qué decir, no cruzaron palabra alguna debido a la incomodidad de la situación ya que al fin y al cabo era la primer vez que los chicos besaban, así no hubiese sido un beso completo, contaba como uno.
La profesora Kurenai ocupaba esa hora del día con la clase de ciencias. Kiba no volvió, estaba claro que no estaba para nada bien.
-Los cromosomas son estructuras primordiales que participan en la reproducción sexual y en ellos está contenido toda la información que se necesita para crear un individuo exactamente igual a aquel que…- explicaba Kurenai animadamente pero se vio en la obligación de detener su explicación al ver a Naruto jugando con el lápiz semi-dormido.
-Naruto- le llamó la atención, él la volteó a ver sin ánimos.
-¿Qué ocurre?- preguntó desganado.
-¿Estás prestando atención a mi explicación?- su expresión denotaba algo de enfado.
-Ehmm….. sí- respondió no muy seguro.
-¿Ah sí? Entonces dime de qué hablaba- el chico hizo mala cara al escucharla, porque sabía perfectamente que no le había entendido absolutamente nada.
-Pues de unas cosas llamadas cremalleras… Ah no no.. eran cro… ehh..- decía rascándose la cabeza, Hinata le pasó un papel disimuladamente donde decía lo que necesitaba decir, él lo leyó –Ya recordé. Eran los cromosomas.
-Ajá ¿Qué son?- estaba claro que ella lo quería fastidiar.
-Fácil, unas cosas que sirven para eh….¿Crear hijos?- cuando escucharon la respuesta de Naruto la mayoría rompió en carcajadas. Hinata también se estaba riendo pero muy prudentemente. El chico se sintió muy avergonzado y la profesora se dio una palmada en la frente.
-Eres caso perdido- dijo Kurenai retomando la clase. El chico bufó cansado, Hinata aprovechó la situación para escribirle en un papel.
'Naruto-kun presta más atención a las clases' Él lo leyó y luego le respondió.
'Pero es que de lo aburridas que son no soy capaz de prestar atención, prefiero ir a las conferencias estresantes de mi abuelo' Se lo pasó a Hinata, rato después el chico tenía el papel de nuevo en sus manos.
'Lo sé, a mí también me aburren de vez en cuando, pero es mejor que lo hagas para que después no te estreses con las recuperaciones' Naruto sonrió.
'Eso es lo de menos, ya que tú me ayudarías con eso y prefiero pasar horas estudiando contigo que aquí' Hinata contuvo una risita al leer.
'Oh claro, sería genial' Al chico le estaba gustando como se estaba tornando la conversación y por dicha razón no se demoro en responder.
'Jeh, pienso que hasta podrías ser mi tutora personal, con lo inteligente que eres de seguro que si aprendo' La chica se sonrojó un poco al pensar en esa posibilidad.
'¿Lo dices enserio? No me veo siendo tu tutora' Al chico le dio gracia.
'Bueno si sería raro… Aunque podrías ser algo más conmigo' El chico se mordió el labio al escribir eso. El corazón de Hinata se empezó acelerar demasiado desde el momento que leyó eso.
'¿Algo más? ¿Cómo qué?' Escribió con dificultad, Naruto estaba dispuesto a responderle pero la profesora en ese justo instante los descubrió in fragante y por dicha razón les quito la hoja, el chico se enojó un poco, le había arruinado todo.
-Bien hecho chicos, están castigados por no prestar atención a mi clase y mandarse noticas en el salón- les regañó Kurenai.
-Genial, primer día de clases y ya estamos castigados- reprochó Naruto.
-¿Muy injusto cierto? Pero reglas son reglas. Al terminar clases deben asear el gimnasio- El chico hizo mala cara al escuchar el castigo, Hinata estaba algo aburrida con eso.
-Claro, como no tienen quién les arregle se aprovecha de ohmmmm- No pudo seguir hablando porque Hinata le había tapado la boca antes de que metiera la pata. Para suerte de ellos en ese momento sonó el timbre para el descanso.
-Lo entendemos perfectamente Kurenai-sensei; adiós- después de hacer una corta reverencia de despedida sacó a Naruto del salón.
-Eso estuvo cerca- susurraron los dos a la misma vez.
-Lo siento Hina-chan te metí en un problema el primer día de clases- se trató de disculpar.
-Eso es lo de menos en este momento, además la culpa es de los dos.
-¡Tan linda como siempre!- le agarró los cachetes en un gesto de cariño y ternura ya que eso le inspiraba.
-Jeje, me dolió un poco- susurró Hinata sobándose los cachetes.
-Lo siento- se disculpó de nuevo dándole esta vez un beso en la mejilla cosa que no se esperaba ella.
-Tran..Tranquilo- tartamudeó, señal de que ese beso le había recordado el otro.
-Deberíamos ir a comer algo- convidó Naruto.
-Concuerdo contigo Naruto-kun- respondió Hinata con complicidad a las palabras anteriores del chico.
Luego de eso, los chicos se ubicaron debajo de un árbol frondoso a desayunar, era perfecto para el clima cálido que estaba haciendo en ese momento ya que los protegería del sol.
Los dos sacaron lo suyo y empezaron a comer. Por alguna razón Naruto le quería decir algo a Hinata pero no encontraba las palabras adecuadas para hacerlo, porque cada vez se sentía más nervioso y las palabras que le pensaba decir ya se las había dicho a alguien en el pasado, pero no se explicaba por qué se le dificultaba tanto decírselo a ella, él era extrovertido en ese sentido y estaba segurísimo de que las cosas serían diferentes esa vez, pero debía admitir que se le dificultaba porque esta vez era algo serio y verdadero. Hinata notó que el chico no había comido casi nada.
-Naruto-kun ¿Te ocurre algo?¿No tienes hambre?- le preguntó un poco preocupada.
-No te preocupes ¡En serio!. La verdad sólo se me fue el apetito- En parte tenía razón, pero el nerviosismo era el verdadero causante de su falta de hambre.
-Está bien- retomó de nuevo su almuerzo, sin darse cuenta que el chico la empezó a mirar.
''Es tan linda. Maldición no soy capaz de decírselo ¿Qué hago?'' estaba sumido en sus pensamientos cuando de repente se fijó en algo que le parecía realmente extraño.
La vida ya no le importaba la persona que amaba había muerto; se había enterado hace poco y sabía que si ella no estaba no tenía importancia seguir viviendo ¿Para qué? Si estaría solo, con un fuerte vacío en su corazón. Esos eran los sentimientos que invadían el ser de un joven chico de 17 años que trágicamente había perdido a su novia en un accidente automovilístico. Decidido a terminar con el dolor que estaba empezando a comérsele el alma se subió a la terraza del colegio, con la intención de acabar con su ahora inútil vida.
Naruto notó esto, su mirada se tornó preocupada y seria. Sin decirle nada preocupante a Hinata, salió corriendo.
-Ya vengo, no me demoro- le pareció escuchar al chico decirle eso.
-Okay.
-No puede ser- pronunció Naruto corriendo lo más que podía, la situación no era para nada buena, nada buena.
Mientras el chico estaba inseguro en sí lo que estaba a punto de hacer estaba bien, Su inseguridad se formó por el hecho de que no había comprobado lo que si le había dicho una amiga era verdad, recordaba perfectamente que su chica no se levantaba a esas horas, pero la calamidad del hecho residía en que en ese día ella tenía que ir a odontología, no podía ser cierto.
-Querida sin ti no hay una sola razón para seguir viviendo- cerró los ojos y saltó frente a los aterrorizados espectadores que se encontraban abajo.
Estaba seguro que ya no había vuelta atrás. Pero sin querer el destino no quería esa suerte para él. Alguien en el último instante lo había agarrado de la mano.
-Oye, esa no es la mejor solución para afrontar los problemas- esas fueron las palabras de Naruto que de por sí, sonaron con mucha dificultad porque estaba agarrado con la mano izquierda en el muro cargando con el peso de los dos. Estaban suspendidos en el aire y si no encontraba una solución rápidamente, pronto serían dos, los suicidados porque ¿Quién se atrevía a arriesgar su vida por alguien que no conocía? Debería estar loco.
Pronto, Hinata descubrió lo que acontecía, miró hacia el lugar del problema y quedó estática al ver a Naruto en semejante peligro de muerte. Empezó a sudar en cantidad, su corazón parecía querer detenerse, el terror la invadió por completo.
-¡Narutoooo!- su voz se quebró al final porque empezó a llorar desesperada sintiéndose incapaz e impotente por no poder hacer nada al respecto.
''Hinata lo siento, de verdad lo siento… No pensé que esto iba a ocurrir, no podré estar contigo'' pensó muy triste, moriría y esto quería decir que perdería la oportunidad de estar con ella y fuera de eso estaba seguro que ella sufriría por él.
Finalmente, empezó a sentir que su mano se estaba empezando a resbalar del muro, ya no tenía más fuerzas para seguir sosteniendo al chico, el rubio miró con lástima al chico que sostenía.
-Creo que al final no te pude salvar- su voz sonó apagada y el otro miraba hacia el suelo sin contestar nada.
Cuando estuvo a punto de soltarse Kiba lo agarró con las dos manos y lo ayudó a subir, salvando así a los dos.
-Idiota, estás loco- pronunció algo preocupado a su aún amigo.
-Kiba pero ¿Por qué?- preguntó atónito de lo que había acabado de hacer Kiba. Se suponía que ya lo odiaba y que si él moría le dejaría el camino libre para que pudiera estar con Hinata.
-Porque eres mi amigo, además no quiero que Hinata-chan sufra de por vida- le explicó aceptando que Naruto era lo más importante para Hinata, luego se fue de allí con las manos en los bolsillos.
-Gracias…- le agradeció el chico a Naruto.
-Yo no hice nada, agradécele a Kiba.
-Pero tú casi mueres por salvarme a pesar de que podrías perder a la chica que gritó angustiada- dijo, a lo que Naruto reaccionó.
-Hi..Hinata- después suspiró algo aliviado de saber que estaba sano y salvo.
Un celular sonó y era exactamente el del chico que antes estaba en planes de suicidió. Contestó y era la voz de su novia, sin poderlo creer escuchó que todo había sido una maldita broma de su ex novia, al parecer quería lograr que él se suicidara, en un plan egoísta de ''Si no estás conmigo, con nadie más lo estarás'' Estaba claro que su novia estaba alterada e iba camino al colegio para asegurarse de que estuviese bien, cuando colgó unas lágrimas se habían formado en sus ojos y un enojo profundo en su ser.
-Adiós- se despidió del rubio para salir corriendo, Naruto movió la mano derecha en forma de despedida.
La oji-perlada había notado que lo que su corazón temía, no había sucedido, así que sin darle paso al tiempo salió corriendo y subió las escaleras que conducían a la terraza del colegio, cuando estuvo allí vio a su amigo sentado en el piso mirándose la mano izquierda.
-Dios mío, Naruto… Yo… Yo… Pensé… Que.. Que…- se ahogó en llanto acercándose a él.
Él la abrazó efusivamente igual de asustado que ella.
-No quise preocuparte de esa manera, soy un idiota. Estoy igual de asustado que tú, no por el hecho de morir si no por el hecho no poder estar contigo ¡Nunca me iré de tu lado!- le susurró evitando llorar él también.
Permanecieron así por más de 10 minutos, mientras los dos se reponían de aquello que les había hecho sentir el peor sentimiento de desolación.
-Hina-chan ¿Te encuentras mejor?- le preguntó, ella lo agarró de la camisa y sin sacar la cabeza de su pecho asintió, él le sobó la cabeza después.
-¿Tanto me amas, Hinata?- preguntó sonriendo.
-S…Sí- le respondió sin mirarlo aferrándose a él.
-Entonces el sentimiento es mutuo- le dijo al oído.
La chica se quedó quieta en su lugar al escucharlo, empezó a temblar de la impresión, ya que no podía creer lo que él había dicho… ¿Él la amaba?.
-No sé, cómo haces pa..para hacerme sentir tantas cosas, tantos sentimientos… Después de todo eres Naruto- Dicho lo último lo volteó a mirar con amor cosa que notó al instante el chico.
-Y yo no sé, cómo haces para enamorar a las personas tan perdidamente- con eso le dio a entender que él ya no la veía como una amiga sino que cómo algo más, con amor.
La profesora Kurenai había escuchado lo que estaban hablando los chicos y sonrió al darse cuenta de esa escena tan linda, pero se lamentaba que tenía que interrumpirlos porque les tenía que dar una información, después los dejaría tranquilos.
-Chicos debido a lo que acabó de ocurrir todos los estudiantes se deben ir a sus casas y ya no tienen que asear el gimnasio. Por cierto Naruto te esperan en la enfermería.
-Kurenai-sensei yo me encargo de Naruto-kun- le habló amablemente a su antigua profesora.
-Pensé que dirías eso, así que por te traje el botiquín de primeros auxilios- le pasó el objeto y si fue, no sin que antes Hinata le agradeciera su comprensión.
Hinata se acercó de nuevo al chico y abrió el botiquín sonriendo, de alguna forma se sentía feliz, a pesar de que hacía poco había sufrido en cantidad, estaba aliviada de que el desastre no pasó a ser algo de la realidad.
¿Hina-chan sabes de primeros auxilios?- le preguntó observando lo que hacía a su lado.
-Sé más que eso porque de niña estudié enfermería junto Sakura, aunque yo lo dejé porque no era lo mío- el chico sonrió al escucharla.
-Hmm ya veo- momento después Hinata le cogió la mano izquierda a su compañero con suavidad.
-No me vayas a mentir ¿Cierto qué te duele la muñeca?- preguntó haciendo un poco de presión, el chico hizo una mueca de dolor.
-S…Sí me duele- su voz era un exponente claro de que lo que decía era verdad.
-Lo suponía, te descompusiste la mano. Lo que haré a continuación te provocará mucho dolor, pe..pero si no lo hago, la muñeca te podría quedar mal- dijo un poco insegura, no quería causarle dolor.
-Está bien- su voz trató de sonar lo más relajada posible, para que ella entendiese que no se preocupara por su dolor.
Respiró hondo al escucharlo, tenía que hacerlo, era por el bien de Naruto. Empezó a darle unos masajes fuertes con la finalidad de componerle la muñeca, en el proceso el chico resistía el dolor ya que en verdad era mucho, Hinata se percató de su sufrimiento y paró, pero él le señaló que siguiera con su labor sin preocuparse mucho por él.
Minutos después pudo componerle la muñeca, haciendo que su dolor disminuyera notablemente.
-¡Listo! Ya pasó lo doloroso, perdóname por provocarte tanto dolor- se sintió mal al recordar sus gestos de dolor.
-No importa, sólo lo hacías por ayudarme ¡Gracias!- ella sonrió y luego sacó una gaza del botiquín y se la envolvió en el lugar afectado.
-Terminé- el chico suspiró aliviado cuando la escuchó.
-Me siento mejor- dijo mirándose la mano.
-Me alegra, porque para mí lo más importante es que te sientas bien- aprovechó ese momento por acercarse a Hinata.
-Hina-chan en el pasado pensaba del amor de una manera diferente a ahora; pensaba que era amor el simple hecho de gustarle a una persona… Desde que te conocí, aprendí que el amor se trata de proteger a la persona que aprecias sin importar el costo, y que también se trata de apoyarse mutuamente- se quitó un peso de encima al decirle eso, porque hacía tiempos que andaba con las ganas de abordar ese tema.
-¿Eh?- sus oídos no daban crédito a lo que escuchaban.
-Hinata, yo en definitivamente te empecé a amar desde el día que te conocí- la respiración de Hinata se intensificó al escucharlo; Naruto la estaba mirando de una forma que nunca antes había visto… Él no estaba mintiendo.
-Yo..- susurró acercándose a ella, estaba claro su intensión, la chica estaba en la misma condición que él.
-Yo siempre.. te.. he.. amado- dijo Hinata fuera de la realidad, acercándose también a él, totalmente dispuesta.
En menos de dos segundos sus labios se encontraron, por segunda vez, pero esta vez los dos estaban conscientes de lo que hacía y totalmente dispuestos.
Consideraban ese como su primer beso, no fue corto pero tampoco largo, fue del tiempo exacto para demostrar el amor tan grande que se tenían, para demostrar todo lo que habían retenido hasta ese momento. Fue un beso lleno de amor que por ser el primero, fue más tierno que apasionado. Sus corazones sincronizaron sus latidos en una dulce melodía.
Se separaron por falta de aire y sin decir palabra alguna se abrazaron con una sonrisa llena de satisfacción y alegría.
-Eso fue sin duda mejor a cómo me lo imaginaba- comentó Naruto emocionado por lo ocurrido, ya que sin duda le gusto bastante.
-Y yo creo que fue un sueño, de lo maravilloso- esta vez habló Hinata con un sonrojo tenue.
-Lamento haberte hecho esperar por años, perdóname por haber sido un ciego al no verte y prestarte atención antes, cuando tú estabas ahí para mí.
-No hay nada que perdonar- su tono de voz estaba lleno de paz, era obvio que se sentía genial. El chico la separó un poco para que ella lo viera de frente.
-¿Quiere ser mi novia?- le preguntó bastante ansioso. Hinata demoró un poco para procesar esa información.
Naruto esperaba impaciente, estaba seguro que aceptaría, pero se asustó en demencia al ver que ella empezó a llorar.
-¿Hinata?- preguntó aterrorizado.
-Naruto…- susuro entre sollozos. No sabía si se estaba poniendo paranoico pero al escucharla decir su nombre sin el honorífico ''kun'' lo asustó ¿Acaso no quería? ¿Se enojó? ¡No podía ser cierto!.
-¿No… No quieres?- ya sentía el amargo dolor del rechazo.
-¡Pues claro sí quiero!- exclamó sonriendo y tirándose encima de él literalmente, haciendo que el chico quedara acostado y Hinata encima de él.
Tenía los ojos abiertos de la impresión.
-¿En.. Enserio?- la emoción no dejaba hablar bien.
-¡Más que enserio!- dijo la chica con felicidad, mucha felicidad su sueño se hizo del todo realidad.
Cómo era de esperarse, en ese momento sintió un calor por dentro, uno que nunca había sentido, su vacío se llenó al fin y la sensación que dejaba esto era simplemente indescriptible. Estaba tan feliz, tanto que empezó a reír junto con Hinata.
¡Al fin estaban juntos!
Cuando las cosas para una persona pueden ser alegres, para otras pueden ser las causantes de sentimientos malos, y Kiba era uno de ellos.
Se encontraba parado en el interior de las escalas con la mirada apagada y con los puños empuñados, los papeles había cambiado completamente; el mundo se le vino al suelo cuando se dio cuenta de que los dos se amaban, que los dos se besaran y por sobre todo que se convirtieran en novios.
Se maldecía haberse ido de vacaciones ¿Por qué no predijo que algo así pasaría? Sabiendo lo ''amistoso'' que es su amigo y claro, se volvió amigo de Hinata para que después se enamorara perdidamente de ella, lo que temía se hizo realidad y todo por no haber estado para prevenir aquello, pero las cosas no se quedarían así ¡No y no!.
Desde ese momento Naruto pasó de ser mejor amigo a ser su peor enemigo y el ''amor'' que le tenía a Hinata pasaba a ser una obsesión que en el futuro no muy lejano, podría volverse realmente peligrosa.
-Sí quieres guerra, guerra tendrás- susurró Kiba con voz siniestra.
Continuará…
La verdad me encantó escribir este capítulo de sobre manera, siento que tuvo muchas emociones convinadas jeje.. Nos leemos en la otra continuación.
~kahiko-san~
