Bueno, bueno aquí les traigo la continuación de este fic que ya está entrando en su recta final, cosa que no puedo creer xD
Espero les guste y por cierto hoy estreno mi nuevo fic que se llama ''El tiempo no es un obstáculo para nuestro amor'' Les invito a leerlo =3
.:Cruel engaño:.
La persona que menos quería ver en su vida, estaba allí en ese mismo instante frente a sus ojos. Estaba perplejo, sin embargo nada alterado. En aquel tiempo, cuando estuvo deprimido por su rechazo, pensó que le sería muy difícil y doloroso volver a verla, pero claro, en ese tiempo no esperaba tener ese giro inesperado que le hizo cambiar tan bruscamente de sentimientos. No le tenía rencor, para él eso ya hacía parte del pasado; lo que supuestamente sintió por ella fue sólo una estúpida idealización suya. Ahora estaba demasiado enamorado de Hinata como para reprimirse con su presencia.
-Pensé que nunca volverías- le dijo Naruto tranquilamente.
-Que bueno volver a verte Sakura-chan- pronunció Hinata. Pronto sería cosa del destino para que se diera cuenta que lo que acaba de decir no era exactamente lo mejor.
-Es que no ando muy bien con Sasuke-kun, así que decidí alejarme un tiempo de él y aprovechar para venir a visitarlos- confesó con algo de la verdad, porque ella no había ido exactamente por sus amigos si no específicamente por una persona: Naruto.
-Que mal- dijo Hinata algo preocupada por la situación de su amiga.
-Ya sabes cómo es él, pero no te preocupes que pronto se le pasará- le dijo Naruto colocándole una mano en el hombro sonriendo, ella lo miró a los ojos y notó que su mirada había cambiado mucho.
-Eh, sí- respondió no segura del todo. Fue cuestión del tiempo para darse cuenta que Naruto estaba junto a Hinata ¡Así que se conocieron! -¿Ustedes se convirtieron en amigos?- preguntó inquisitivamente.
Naruto sonrió y Hinata también, pues se enorgullecían de no ser sólo mejores amigos si no que también novios.
-La verdad es que…- le iba explicar Naruto a Sakura cuando alguien los interrumpió con afán.
-Son los mejores amigos- comentó Kiba llevándose a Sakura de ese lugar.
Naruto miró con algo de enojo y Hinata tenía un signo de interrogación al no entender el porqué de desmentir su noviazgo.
Llevaba meses pensando en algo para separar a los chicos, pero nada se le había ocurrido aún. Desde el día en que Naruto se había convertido en el novio de Hinata un odio profundo nació en su corazón. El rubio no se demoró mucho en enterarse de aquello, porque el mismo Kiba se lo dijo.
Flash Back…
Pasaron varias horas de lo ocurrido en la terraza del colegio, Después de haberse despedido de Hinata caminaba feliz por las calles de Konoha, tenía las manos detrás de la cabeza y silbaba con mucha alegría. De un momento a otro tuvo que detenerse al ver a Kiba recostado contra la pared de una edificación pequeña con los brazos cruzados y mirada literalmente asesina.
-Lo único que eres es escoria- sus palabras frías contenían odio puro, Naruto se sintió mal al escucharlo.
-Lo siento, sé que no me perdonarás, pero es que no lo pude evitar ¡Me enamoré de Hinata! Al principio de conocerla siempre pensé en cuidarla para ti, pero con el paso del tiempo las cosas cambiaron- le trató de explicar.
Su antiguo amigo se quitó de la pared y empezó a caminar con las manos en los bolsillos, deteniéndose al pasar por su lado.
-Te odio tanto, que no dejaré que seas feliz con ella, así que mejor vete preparando- le susurró. Luego se fue dejando a un chico con mirada triste al saber que había perdido a su mejor amigo. Ese era el precio que tenía que pagar por el amor de Hinata.
Fin flash back…
Entre tanto cuando vio a Sakura entrar al colegio tuvo un buen presentimiento. Seguramente le podría sacar provecho a esa oportunidad que llegó de forma oportuna.
Cuando escuchó a la chica decir que tenía problemas con Sasuke una sonrisa que denotaba malicia se dejó mostrar ¡Era más que perfecto! Así que por eso se acercó y desmintió al instante lo que iba a decir Naruto antes de que le dañara su nuevo plan, luego se llevó a la peli-rosa de la mano tan rápido como llegó. Sakura se enojó por aquello y cuando ya estaban lo bastante de lejos de nuestros protagonistas se soltó de su agarre con brusquedad.
-Kiba idiota ¿Qué te pasa?- le gritó exaltada.
-Te voy a contar algo que de seguro te va a interesar- le explicó rápidamente, ella por su parte se calmó un poco y asintió dándole a entender que le escuchaba.
En la tienda del Instituto…
-¡Ya verás como los dejo hechos polvo a todos!- exclamó Rock Lee levantando el dedo pulgar mirando a su maestro que hacía lo mismo que él. Los dos eran muy unidos, tanto, que hasta tenían en el mismo aspecto.
-Pff. Has tenido suerte de que amaneciera enfermo, porque de lo contrario… cof…cof…cof- la tos lo invadió en el momento menos esperado.
-¿Por qué de lo contrario toserás?- preguntó Lee en son de broma, Naruto frunció el seño.
-Y dale con la bromita- susurró Naruto algo fastidiado.
Hinata que desde hacía rato estaba concentrada mirándolos, dejó de prestarles atención. Volteó a mirar a su lado derecho a la persona que estaba sentada.
-¿Vas a participar?- le preguntó al chico que parecía estar aburrido.
-No, es demasiado problemático hacerlo… Además me da mucha flojera- respondió con su típica palabra. Estaba claro que no había otra cosa que lo identificara más. A pesar de ser una persona tan inteligente, se la pasaba vagando; pero bueno, así era él, así era Shikamaru.
-Oh ¿Entonces quién quieres que gane?- le hizo otra pregunta a su interlocutor con bastante curiosidad. El Nara se recostó relajadamente.
-A decirte la verdad Naruto, pero ese idiota amaneció enfermo- comentó aburrido, Hinata sonrió nerviosa.
-Sí, nos enfermamos los dos- comentó algo sonrojada, Shikamaru la miró de reojo y luego sonrió cerrando los ojos.
Lee, le agarró el cabello a Naruto y le colocó una mano en el hombro en una especie de abrazo, miraba hacia el frente, mientras que Naruto hacía mala cara.
-Oye Naruto ¿Cómo fue que te hiciste novio de Hinata-san?- le preguntó sonriendo –De seguro la hipnotizaste, porque una chica como ella se fijaría más fácil en mí, que en ti- se notaba la gracia en su voz.
Naruto se separó al instante de él y colocó una mano en el bolsillo.
-Ni lo sueñes- le dijo agarrándole ahora él la cabeza a Lee dándole como especies de coscorrones.
Tres personas habían acabado de llegar al lugar donde estaban reunidos los chicos, la persona más baja de los tres y con semblante más serio miró con atención a Naruto.
-Tan efusivo como siempre Naruto- el rubio sonrió al escucharlo ¡Qué bien que él estaba allí!
-Pero si es Gaara ¿Qué tal? ¡Qué bueno verte por cof...cof…cof..- de nuevo la tos hizo de las suyas, miró a un lado fastidiado por esto ¡Es que no lo podía dejar en paz!
-¿Enfermo? Eso quiere decir que no participarás en el festival- su voz sonó tranquila y aterradoramente seria e intacta. Naruto se reincorporó.
-Lamentablemente, así es.
El peli-rojo no andaba solo; sus hermanos mayores lo habían acompañado hasta ese lugar. Él estudiaba en otro colegio no muy lejos de ahí.
Cuando estaba en la época de su niñez era bastante cruel y despiadado con las demás personas. No demostraba sentimientos y nunca le dio amor a nadie, absolutamente a nadie. Juró que sólo se amaría a él mismo he ahí el porqué de tener en el lado izquierdo de su frente el Kanji ''Ai'' que correspondía a la palabra o carácter del amor.
Pero su comportamiento no podía ser así para siempre. Cambió al conocer al rubio, porque se identificaba mucho con él y aprendió muchas cosas valiosas de su parte. Una buena amistad se había entrelazado.
-Yo me voy a molestar a Shikamaru- dijo la hermana mayor de Gaara; Temari.
Estaba claro que le atraía el chico desde que lo conoció en su infancia, aunque siempre lo negaba.
-Y yo…me iré a otro lado- dijo el otro hermano de forma aburrida, él se llamaba Kankuro y era un tanto extraño.
Naruto siempre pensó que era algo raro, porque se pintaba la cara como si se tratase de un payaso, talvez había una razón en concreto para hacer eso, una razón que no había podido encontrar el rubio.
Hinata al sentirse rodeada de tantas personas se puso un poco nerviosa; además no tenía con quién hablar en ese momento. Naruto estaba hablando efusivamente con Gaara, Lee se había ido a hacer un poco de calentamiento dándole 100 vueltas a la cancha, le salió una gota de sudor al ver como se esforzaba en exceso y Shikamaru estaba ahora ocupado con Temari.
¿Entonces qué hacía ella ahí? Pensó que lo mejor era ir a dar una pequeña vuelta por el lugar. Volvería en dos horas que era lo que faltaba para que empezara el festival deportivo. Se acomodó bien la bufanda y empezó a caminar alejándose cada vez más y más de la tienda.
Había muchas personas caminando por ahí. La Mayoría hacía calentamiento mientras que otras hablaban animadamente con sus amigos, a pesar de eso no veía a nadie que fuese conocido para ella, ahora se preguntaba de dónde había resultado tanta gente. Miraba el alrededor encontrándose con el árbol donde solía almorzar con Naruto, bajó su mirada al tronco y quedó de piedra al ver las personas que la intentaron violar juntos. Uno de ellos la miraba fijamente, luego esa persona que la miraba sacó lo que parecía ser su abrigo y lo rasgó sin resentimiento, después de hacer esto pasó su mano derecha por su cuello en signo de amenaza. Hinata tragó hueso y retomó su camino con prisa ¡No quería estar cerca de ahí!
Logró alejarse un poco cuando se chocó de repente con Kiba.
-Hola Hinata-chan- le saludó. Ella tratando de olvidarse de esas personas sonrió.
-Buenas tardes Kiba-kun, hacía mucho tiempo que no te veía ¿Qué sucedió?.
-Nada, sólo he preferido estar solo estos días- le contestó llevándose una mano al cuello.
-¿Has peleado con Naruto-kun? Es… que no se han vuelto a hablar en muchísimo tiempo- le preguntó algo intrigada.
Desde que ella se había convertido en la novia de Naruto, pudo notar que la relación entre Kiba y Naruto se había deteriorado bastante, no sabía bien el por qué ¿Sería acaso porque ella era la novia de Naruto? ¿Era acaso eso? Presentía que esa era la razón más lógica para ese comportamiento.
-Más o menos. Pero eso ya no tiene importancia- le respondió sin ánimos de seguir con esa conversación, pues a pesar de todo y aunque su corazón lo quisiera negar; extrañaba de sobre manera a su amigo.
-Ya veo- comentó Hinata algo triste, sentía que ella era la que tenía toda la culpa.
Kiba la miró y luego sonrió, tenía que hacer lo que había pensado horas antes. Talvez sería algo malo, pero en ese momento ya no sabía ni lo que era bueno y lo que era malo.
-Por cierto Hinata-chan ¿Por qué estás aquí sola sin la compañía de tu novio?- le preguntó con voz arrogante, un tono de voz que la chica no le conocía.
-Eso es porque está ocupado con un viejo amigo, además quise caminar un rato- le contestó amablemente.
-Claro… Oye… el chico te ama ¿No?- Hinata estaba presintiendo algo malo cuando le escuchó decir eso.
Sí, ¿Por qué lo preguntas?- el chico sonrió al ver que la conversación iba por donde él quería.
-Por nada en específico- Se colocó las manos en los bolsillos, cerró los ojos –Sólo que… ¿No te parece extraño que se haya fijado en ti de un momento a otro?- A Hinata no le estaba gustando el rumbo que estaba tomando esa conversación.
-¿A qué te refieres en concreto?- le preguntó casi enseguida, no quería seguir con eso.
-Pues me refiero a que se me hace sospechoso que él se interesara después de ti al ser rechazado por Sakura- estaba claro que todo lo que estaba diciendo eran crueles mentiras, Hinata no sabía qué responder.
Segundos después decidió responderle.
-Hmm ¿Qué tiene de raro?- preguntó un poco enojada, sí.. Se estaba empezando a enojar.
-Mucho- se colocó la mano en un mentó y le clavó la mirada a los ojos acercándose a ella –Yo que recuerde él ni sabía que existías, es más hasta pensaba que eras rara- Hinata abrió los ojos, de alguna forma eso le dolió, Kiba sonrió –Hinata, él estaba enamorado de Sakura y estoy seguro de que es no ha cambiado- se separó un poco –Sólo te está utilizando para no sentirse tan desolado- terminó de decir con el egoísmo más grande.
Pensó que así convencería a la chica que lo mejor era alejarse de Naruto. Grave error.
-¡No! ¡Eso no es así!- le dijo casi gritando bastante enojada. Él se sorprendió, pues nunca la había visto así en su vida.
De todas formas seguiría con su ataque a la moralidad de la chica.
-Por favor, sí se le nota por encima la falsedad. Él no te ama, de hecho nunca lo ha hecho, le mejor es que te alejes de él, antes de que salgas lastim…- la chica le interrumpió dándole una cachetada.
Hinata le dio la espalda y tenía lágrimas en sus ojos.
-Que bajo has caído… Ki..Kiba.. No lograrás convencerme- Empezó a caminar lentamente secándose las lágrimas –Yo sé con certeza que él me ama, lo sé, lo he visto en sus ojos.. Además, él no haría tal cosa de lo que.. men..mencionas- después de decirle esto se alejó de él.
Kiba apretó los puños en son de histeria. Tenía que entender de una vez por todas que no amaba a Hinata y que sólo la veía como algo que debería de ganarle a Naruto. Talvez sí estaba cayendo muy bajo, pero ¿Se podía detener ahora? Ya era demasiado tarde, terminaría lo que empezó. Su obsesión era tan grande que ya había perdido la razón.
Estaba furiosa y a la vez triste con Kiba, no podía aceptar que le hubiese hecho ese tipo de comentarios que solo lograba lastimarla y también la ponía triste, porque no había nadie más que conociera a Naruto tan bien cómo él ¿Entonces por qué dijo eso? Sabiendo que él era el primero que sabía perfectamente que el rubio no lastimaba a las personas. Una cierta tristeza se formó en su corazón ¡Ya no lo reconocía! Le gustaría que su buen amigo volviera a ser como antes ¡Que Naruto y él fuesen amigos de nuevo!.
Varios minutos después…
-Amor ¿Qué haces por aquí tan solita?- le preguntó Naruto a su novia que estaba sentada en una banca.
-Fui a dar un paseo- le respondió haciendo una seña para que se sentara a su lado.
-¿Por qué no me llamaste? Te hubiese acompañado- le dijo cogiéndole la mano mirándola de frente en son de reproche.
-Estabas tan alegre hablando con tus amigos que no te quise molestar- le respondió sonriendo mientras apretaba su mano con cariño.
-Prefiero estar contigo- le dijo sonriendo muy cerca de ella –Ya que, estamos enfermos de todas formas- susurró de forma tierna a pocos centímetros de los labios de Hinata.
Ella entendió perfectamente lo que quería así que lo agarró del cuello para corresponderle, pero no pudieron cumplir su dulce deseo.
-Así que la primita de Neji se volvió la novia del idiota del colegio- comentó el antiguo agresor de Hinata con sorna. La chica quedó paralizada y Naruto le lanzó una mirada fulminante.
-¿Y tú qué? Eres el retrasado que se escapó del circo de animales ¿Talvez?- dijo Naruto cn odio imprimido en su voz.
-Bah- bufó el chico. Sacó el abrigo de Hinata y luego se lo tiro encima –Me gusta tu aroma, ya desearía tocar los lugares que ocultabas con ese abrigo- Hinata abrió los ojos asustada y Naruto, oh sí, con sólo escuchar eso le dio un fuerte golpe en la cara tirándolo al piso.
-Llegas a decir otra cosa de esas a MI NOVIA y date por muerto- le amenazó Naruto con voz siniestra.
Le cogió la mano a Hinata y se fueron de allí antes de que él cediera a la prometedora tentación de darle más golpes. Esa cara de depravado que tenía mostraba la escoria de persona que era.
Un amigo del agredido por Naruto se acercó a él y le ayudó a parar. El afectado se llevó la mano a la nariz notando como esta dejaba salir mucho líquido de color rojo oscuro; le había golpeado tan fuerte hasta el punto de hacerle sangrar.
-No por nada dicen que es peligroso- susurró el amigo.
-Si está con ese, es imposible cumplir nuestra venganza- dijo frustrado limpiándose inútilmente la sangre que no dejaba de salir.
-Pues entonces, sólo hay que esperar que esté sola, para sorprenderla de improvisto- sonrieron malvadamente ante esto.
Cuando llegaron a la entrada de las escaleras que conducían a la terraza del colegio se sentaron allí. Ellos no se encontraban exactamente bien y no por el hecho de que estuvieran enfermos sino por lo que había acabado de pasar.
Naruto estaba enojado de sobremanera mientras que Hinata temblaba asustada, cosa que no pasó desapercibida por él.
Le rodeó con la mano la espalda, tratando de avisarle que no estaba sola.
-¿Quién era ese?- le preguntó seriamente.
Se demoró un rato en contestar porque tenía un conflicto mental de sí decirle o no.
-U…Un enemigo de Neji que me tiene bronca- le contestó aún algo asustada y temblando. Naruto miró el abrigó de la chica.
¿Y por qué tenía un abrigo tuyo?- le preguntó ahora más consternado que antes.
Hinata se quedó quieta en su lugar. No sabía qué responderle ¿Y si le decía la verdad? No, porque si se la decía estaba segura de que él iba a matarlo en ese instante.
Naruto al ver que no contestaba, presionó.
-¿No me digas que es el de esa vez?- preguntó dando en el clavo. Tendría que admitirle, pues se había dado cuenta, aunque talvez no con toda la verdad.
-No sé, él no fue el de ese día. De.. De pronto es un amigo- le costó mentirle, sin embargo tenía que hacerlo, no quería que Naruto se metiera en problemas por ella. El rubio se rindió.
-Como sea. Próxima vez que lo vea y salda cuentas conmigo- suspiró el chico calmándose un poco.
Se acercó de nuevo a su rostro para verle directamente a los ojos.
-¿Cómo te sientes?- le preguntó tratando de cambiar de tema. Hinata sonrió y le colocó una mano en el hombro.
-Sólo me siento algo cansada- Naruto sonrió.
Le cogió del mentón mientras sonreía con gracias, se acercó al oíd de la chica para proponerle algo.
-Hina-chan ¿Qué te parece, sí hoy ''si vemos la película''?- le susurró con cierto tono de voz que le hizo saber el significado que ahora tenía aquello. La chica se sonrojó al instante y sintió un calor que recorrió todo su cuerpo.
-Pu..Pu…Pues … Me…. Me.. Gustaría.. s..sí- hacía tiempo que no tartamudeaba de esa forma, Naruto sonrió al ver lo afectada que se ponía con eso. Se separó de ella y se colocó las manos detrás de la cabeza.
-¡Genial! Entonces ya tenemos un plan- Se sonrojó –Pa..Para la no..noche- lo dijo un poco más bajo.
Después aprovechó lo cerca que estaba Hinata de él para besarla en ese instante pero el destino no quería dejar acercársele de esa forma. Pronto se daría cuenta que no estaba del todo equivocado.
-¡Hinata qué bien que te encuentro!¡Vamos!- le dijo una animada Ten Ten llevándosela de ahí casi a rastras.
Hinata se despidió con la mano de Naruto, este hizo lo mismo. Rato después bajó la cabeza aburrido.
''Y nada que la puedo besar ¡Maldita suerte!'' pensó con lágrimas en sus ojos al más estilo anime.
La mañana transcurría normal, todos estaban concentrados en algo esperando impacientemente a que llegara la hora en qué empezaría el festival deportivo. Todo parecía encajar perfectamente, parecía que todo seguiría por el buen rumbo, que nada malo iba a suceder, pero la realidad es muy improvista. Cuando las cosas empiezan a ir tan bien, quiere decir que algo malo tendrá que llegar con más fuerza y claro, esta no era la excepción. El ambiente estaba empezando a traer esos malos augurios.
Debajo de un frondoso árbol una persona con varias dudas en su alma pensaba intranquilamente sobre lo qué debería de hacer. Se sentía segura de que todo marcharía a la perfección. Se colocó una mano en su pecho y respiró profundamente como incitando al valor a apoderarse de su ser. Sabía que había llegado la hora de la verdad al ver al rubio parado no muy lejos de donde ella estaba; él miraba hacia el cielo.
Se paró de pasto y lentamente se quito el resto que le había quedado en la falda y sin perder mucho tiempo fue directamente al lugar donde estaba Naruto. Una vez allí sintió una sensación terrible de que lo que iba a hacer le traería problemas a muchas personas. Haciendo caso omiso a las inusuales advertencias de su conciencia llamó la atención del chico.
-Veo que estás más relajado que de costumbre- le dijo. Él la volteó a mirar.
Estaba relajado y feliz de que por la noche se desquitaría de la mala suerte que había tenido al tratarse de acercar a Hinata por la tarde. Sí, ese día iba a ser genial ¡No había nada que pudiese dañarlo! O eso creía. Estaba concentrado mirando al cielo, o se suponía que eso hacía, porque estaba pensando en qué hacer por la noche para hacer sentir cómoda y bien a Hinata.
Escuchó una voz conocida y se aproximó a ver a esa persona que le había hablado.
-Sí, mi corazón al fin encontró la paz- miró de nuevo hacia el cielo -¿Cuánto tiempo te quedarás?- le preguntó sin voltearla a mirar-
-No sé, lo que sea necesario- respondió sin fuerza mirando hacia el vasto pasto verde que había debajo de sus pies.
Era raro hablar de esa forma con él, no estaba para nada acostumbrada a eso, pero lo que más le hacía sentir así era el notar que el chico había cambiado de cierta manera.
¿Y qué te hizo el teme para que te fueras de su lado?- le preguntó ahora mirándola algo interesado.
-Ha… La verdad no quiero hablar de eso- el chico empezó a reír nervioso, no por estar a su lado, sino por lo idiota que fue al preguntarle eso.
-Está bien.. ¿Qué me cuentas?- trataba de formar otro tema de conversación.
-No mucho, a mí casi no me sucede nada fuera de lo común- le respondió mirándolo directamente. Naruto alzó los hombros y miró a un costado sonriendo.
''Y a mí, en cambio me sucede de todo'' pensó el chico recordando todas las cosas que había pasado con Hinata esos últimos meses.
-Naruto, yo, para serte sincera; sólo vine a Konoha especialmente para hablar contigo- Cuando la escuchó la volteó a mirar con seriedad.
-¿Eh? ¿Y eso por qué?- le preguntó rascándose la cabeza. Ella sonrió y levantó el dedo índice para explicarle.
-Verás; me di cuenta que Sasuke-kun no es la clase de persona que pensaba- le explicaba y con cada palabra que decía la expresión del chico se tornaba más preocupada. Esperaba que nada de lo que pensaba fuera a suceder.
-¿Eh?.
-Entonces en ese momento te recordé y pensé que era una lástima haberte rechazado, cabiendo que me amas- le dijo con los ojos cerrados y una sonrisa.
Tenía los ojos abiertos de la impresión, no podía ser cierto había dicho el verbo ''amar'' en presente ¡Tenía que haber escuchado mal! Porque él no la amaba, no sólo eso, de hecho en el pasado ni lo hizo, ahora lo comprendía.
-Oye Sakura… creo- La peli-rosa no lo escuchó y siguió con su explicación.
-Me di cuenta que estaría mejor a tu lado así que por eso decidí volver por ti- luego de decirle esto se acercó a él y le agarró del mentón para luego besarlo.
Sin duda su amiga Ten Ten sí que se entusiasmó al entrarse de su relación con Naruto, estaba feliz de que sus sentimientos habían sido correspondidos al fin. No le dejó de preguntar sobre su vida privada, cosa que la había puesto sumamente nerviosa. No estaba acostumbrada a hablar de ese tipo de cosas.
Al menos, cuando llegó Neji, pudo descansar de aquello ya que él se la había llevado de allí, porque estaba segura que del nerviosismo que sentía podría llegarse a desmayar y ¡No le gustaría pasarla de nuevo desmayada en la casa de su novio! No esa noche.
Caminaba por el colegio buscando a Naruto, porque sí, en ese momento sólo quería abrazarlo y besarlo. Tenía que admitir que estaba ansiosa de que se terminara el festival deportivo para irse con el chico a algún lado ¡No le importaba que lugar fuere, lo importante era estar a su lado!. En ese momento se sorprendía un poco por la extrema necesidad que sentía de estar a su lado, lo peor era que esa sensación estaba combinada con un sentimiento parecido al que sintió cuando descubrió que el chico se le había confesado a Sakura.
La dulce brisa de la mañana trajo consigo el aroma de su amado, eso quería decir, por supuesto, que se encontraba cerca. De repente, justo en ese momento empezó a ventear con mucha fuerza, tanta, que las hojas de los árboles se empezaron a desprender de estos como si fueran simples y débiles plumas. El árbol de flores de Sakura que había cerca de ella también era víctima del feroz viento, por lo que las flores más vulnerables se desprendieron del árbol cayendo unas pocas en la palma de la mano de Hinata, al mirarlo presintió algo malo.
El viento provocó que la flor se fuera volando por su lado izquierdo, ella la siguió con la mirada, viendo no muy lejos algo que le quebró el alma, porque aquello no pensó verlo ni en sueños; pero era más que cierto lo que veía, dolorosamente lo era.
Naruto y Sakura besándose.
Continuará…
Hasta la próxima chicos ¡Que la pasen bien! n.ñ''
~Kahiko-san~
