Hola de nuevo!... Bieeen, dije que actualizaría pronto el otro capítulo y aquí está :D
Como dije anteriormente, la historia ya está acabando; tanto así que: ¡penúltimo capítulo! See, así sin anestesia les digo la noticia xD
Me alegra que hayan sido tan comprensivas conmigo :3 ... les agradezco sus comentarios, su apoyo y el que hayan seguido leyendo mi fic n.n
Sé que me comentaron sobre la pureza de las mujeres gitanas, pero a la hora de escribir el fic me vi en un dilema: por un lado estaba ese aspecto cierto sobre la virginidad de las gitanas hasta el matrimonio, pero por otro lado estaban las canciones, entre ellas la que me inspiró de cierto modo a escribir el fic, donde se ve algo un poco diferente sobre ese tema e.e ... en última estancia tuve que optar por seguir por la idea original que cruzó por mi mente cuando escuché la canción y cuando pensé en los gitanos... ¡perdón por no preservar la pureza de Saku! TwT ... pero aquí verán que si investigué tal como me lo dijeron, vi programas y elegí algo que pensé me sería útil para el fic... ^w^
Al final responderé sus comentarios como es costumbre, cuídense mucho y nos leemos pronto! ^w^
Cap. 6
¿Desde cuándo recorrer dos simples calles de distancia resultaba tan eterno? Sasuke recorría todo el trayecto sin siquiera fijarse en las personas a quienes accidentalmente empujaba con su cuerpo en un intento desesperado por llegar pronto al lote donde estaba la feria gitana.
Una sensación de que había olvidado algo importante no lo abandonaba desde que salió de su departamento, por más que se preguntaba a sí mismo qué podía ser más importante que encontrar a la gitana, ese extraño sentimiento seguía persistentemente atormentándolo, logrando que su angustia se acrecentara.
- No te entiendo Sakura – decía con el ceño fruncido un pelirrojo junto a la gitana.
- Eso es porque eres un tonto – dijo con burla la pelirrosa, esbozando una triste y amarga sonrisa que hizo suspirar con preocupación al pelirrojo.
- Sabes que hablo en serio hermanita – exclamó seriamente Gaara, viendo a la pelirrosa empacar las cosas de la feria con una sonrisa que él sabía perfectamente que era falsa – de haber sabido que terminarías así, jamás habría permitido que te involucraras tanto con ese chico.
- No sé de lo que hablas Gaara – protestó en tono serio la oji jade, doblando unas preciosas telas de llamativos colores sin mirar a su hermano.
- ¡Deja eso ya! No trates de engañarme, no a mí, Sakura – espetó molesto el pelirrojo, haciendo que la pelirrosa se girara a él con ojos abiertos como platos, Gaara dio un suspiro antes de proseguir y le habló dulcemente a la pelirrosa – por todo lo que me haz dicho éstos días, por la forma como hablas de ese tipo… Sakura, te conozco bien; nunca antes habías tenido esa confianza con ningún otro hombre.
- ¿Y tú? – preguntó sonriendo inocentemente la oji jade, ante lo cual el pelirrojo dio una leve risita para luego acariciarle con ternura la cabeza.
- Yo no cuento, soy tu hermano mayor; pero nuestra relación ha sido tan estrecha como para compartir nuestras cosas con total confianza – dijo el pelirrojo viendo fijamente a la pelirrosa – no creas que me hace muy feliz el que te acerques tanto a ese sujeto, no después de las palizas que he debido repartir incluso entre nuestros compañeros en la feria… pero desde que él llegó pude notar que cuando lo viste se encendió en ti un brillo especial que sólo podía apreciarse cuando estás cerca de él.
- Pero… Gaara
- Sakura – interrumpió el pelirrojo las protestas de su hermana menor – después de lo que me dijiste que sucedió anoche entre ustedes, francamente creo que estoy loco al tratar de hacerte entrar en razón en lugar de ir a romperle la cara a ese pedazo de…
- ¡Gaara! – exclamó la pelirrosa asustada, haciendo que su hermano soltara una carcajada que llamó la atención de algunos gitanos cerca a ellos – no sé ni por qué te conté eso.
- Porque me quieres – dijo el pelirrojo burlón, encogiéndose de hombros – y no puedes ocultarme nada.
Sakura rodó los ojos y dio un suspiro, su hermano a pesar de ser el mayor, podía llegar a ser tan inmaduro como un niño pequeño; aún así lo que él dijo era cierto, nunca antes el pelirrojo había permitido que alguien se le acercara más de la cuenta a su hermanita menor, por eso él era el encargado de coordinar todo lo relacionado con el espectáculo del baile donde la pelirrosa era una de las bailarinas principales, todo para estar cerca y atento por si algún tipo osaba sobrepasarse con su linda hermana.
La noche en la que Sasuke defendió a la pelirrosa de ese hombre, Gaara había estado ocupado resolviendo una pelea que se había presentado entre algunos de los asistentes a la feria, sino hubiese sido por Hinata que le avisó que Sakura estaba en problemas, probablemente su hermanita habría pasado un muy mal rato; por suerte ese pelinegro había llegado y la había defendido, Gaara quiso sacarlo de la feria porque no le gustó para nada la forma como miraba a la pelirrosa, tan insistentemente que supo que ella podría salir herida si se dejaba llevar por el azabache, pero Sakura le pidió que lo dejara, incluso se ofreció a llevarlo por la feria.
Gaara no estuvo del todo convencido pero prefirió dejar que la pelirrosa viviera una experiencia diferente en Tokio, ella sabía que ellos dos eran japoneses y que no habían nacido gitanos como la mayoría de los de la feria, pero aún así los habían aceptado y supuso que la oji jade sentía curiosidad por saber sobre la cultura y la forma de vida que llevaban los demás japoneses.
En sólo ese par de días, Sakura se había logrado apegar y acostumbrarse tanto a la presencia del azabache que Gaara empezó a temer lo peor, aún así le gustaba tanto ver a la pelirrosa tan feliz que no se atrevió a prohibirle que siguiera viéndose con Sasuke, ni tampoco le lanzó ninguna advertencia a él; probablemente la pelirrosa se habría enojado si así fuera y se sentiría devastado si la relación cercana que tiene con su hermana se viera afectada por algo que todos sabían que duraría mientras la feria estuviera en Tokio.
Sin embargo ese día la oji jade había llegado con semblante triste a la feria, el pelirrojo por poco tiene un ataque cardiaco cuando Sakura le relató lo que había pasado entre ella y el azabache la noche anterior, pero prefirió apoyarla en lugar de juzgarla y de inmediato habló con los demás gitanos para adelantar su partida de Japón tal y como Sakura se lo pidió.
- ¿Estás decepcionado de mí por lo que hice? – preguntó inquieta la pelirrosa, después de todo ella pudo notar el gran impacto que causó en Gaara la noticia de lo que Sasuke y ella estuvieron haciendo.
- No seas tonta – respondió sonriente el pelirrojo, lanzándole a la oji jade al rostro el trapo sucio con el que había estado limpiando parte de la estructura metálica del escenario – no podría decepcionarme de ti por estar enamorada.
La actitud asesina que tenía la pelirrosa luego de descubrir lo que le había arrojado su hermano, desapareció por completo ante las palabras que él había pronunciado con tanta calma.
- ¿Ena…mo…rada? – repitió con la voz entrecortada la gitana.
- O eres más boba de lo que creí, o sigues tratando de engañarme – dijo el pelirrojo viendo con los ojos entrecerrados a la pelirrosa.
- Claro que no – exclamó la oji jade haciendo un puchero.
- Te diré algo interesante sobre nuestra cultura, me refiero a la japonesa – dijo sonriente Gaara mientras se limpiaba las manos con el mismo trapo que le había lanzado a la oji jade – aquí serías conocida como "Sakura no baka"
- ¿En serio? – preguntó curiosa la pelirrosa, haciendo memoria de las lecciones de japonés que había recibido de Gaara y de Hinata – si mal no recuerdo…. baka significa…
Sakura cambió su pose pensativa por una de total enojo al recordar el significado de la palabra, ¡Gaara la estaba insultando y estaba conteniendo una carcajada por ello! Sin duda el golpe que la pelirrosa le dio a su hermano con una de las llaves inglesas que usaban los gitanos para armar y desarmar las estructuras de la feria, le iba a dejar una marca y un chichón en la cabeza.
- ¿Qué crees que haces? – exclamó el pelirrojo sobándose el lugar donde la pelirrosa le había atinado el golpe, más decidió girar su vista hacia otro lado para no ver la actitud burlona de Sakura que se reía a más no poder.
- Todo listo, ¡nos vamos! – anunció la potente voz de uno de los gitanos de unos cuarenta años de edad.
...
...
Cuando Sasuke llegó a la esquina desde donde se veía la feria, uno de los últimos camiones estaba arrancando para seguir a los demás vehículos que ya se perdían en la distancia.
Había llegado tarde…
Las nubes grises cubrieron el inmenso cielo para oscurecer la mañana, tiñendo de negro la triste escena donde el azabache contemplaba a los gitanos marcharse a lo lejos, viendo en su mente la imagen de la gitana pelirrosa alejarse para siempre de él; un relámpago seguido de un trueno lejano hicieron eco en la cabeza del azabache, mientras pequeñas gotas empezaban a mojar su rostro, reemplazando las lágrimas que Sasuke se negaba a dejar salir.
Sakura observaba la lluvia chocar contra la ventana, mientras una voz masculina a su lado volvía a repetir lo mismo:
- No contesta.
- Todo estará bien Sakura-chan – habló dulcemente la oji perla, sentándose junto a su amiga mientras le acariciaba un hombro.
- Te afectó regresar a Japón, Hinata – dijo con una triste sonrisa la pelirrosa – recién llegaste a la feria hablabas así, pero hacía mucho que no usabas varias expresiones japonesas.
- Tendrás que acostumbrarte – sonrió comprensivamente Hinata – es una suerte que tu hermano te siguiera enseñando el idioma luego de que se unieron a la feria.
- Supongo que sí – corroboró la pelirrosa sin darle mucha importancia al asunto, dio un largo suspiro y luego susurró – Gaara.
Sasuke permaneció estático por unos minutos más, parecía no percatarse aún de la fuerte lluvia sobre él, en cuestión de minutos un torrencial aguacero se había desatado y él seguía de pie como si esperara que la feria de gitanos diera la vuelta y regresara. Soltó un bufido cuando se dio cuenta de que no era así y dio la vuelta hacia el parque, no tenía ganas de volver a su departamento por ahora y ya estaba empapado así que no le importaba mojarse un poco más.
Se sentó en una banca y levantó la mirada hacia el cielo gris que se alzaba sobre él, un triste suspiro escapó de sus labios dejando escuchar en un susurro el nombre de Sakura, apretó con fuerza los puños y ocultó su rostro entre ambas manos, mientras un tibio líquido cristalino se escurría entre sus dedos mezclándose con la fría lluvia que aún caía sobre él. El ruido de su celular lo hizo desesperarse más, hacía un buen rato ya que estaba sonando y Sasuke se preguntaba si la persona que lo llamaba tan insistentemente no se había dado cuenta de que él no tenía ni la más mínima intención de hablar con nadie.
Mientras tanto en la enorme caravana de gitanos, Gaara mantenía un semblante de preocupación en su rostro, empañando su limpia mirada aguamarina con un tinte de ansiedad.
- ¡Gaara! – llamó por cuarta vez un gitano, zarandeando levemente al pelirrojo para llamar al fin su atención – estás muy distraído, ¿te pasa algo? ¿estás así por la feria de novias?
La feria de novias, ¡ese era justo el problema! Los gitanos tienen una tradición donde se reúnen las familias y grupos extranjeros de gitanos en una fiesta para llevar a cabo una especie de compraventa de novias, con el fin de preservar la estirpe gitana y que no se mezcle con otras razas; la negociación es realizada comúnmente por los padres de las jóvenes, en el caso de Sakura, debía ser el pelirrojo quien se encargara del asunto, pero la pelirrosa había logrado evitar desde los catorce años el ser "comprada" por algún pretendiente gracias a la intervención de Gaara, él había dicho que su hermanita en realidad no era de estirpe gitana así que no debía participar del festival, pero ahora los jefes gitanos se habían impuesto y estipularon que si la oji jade quería seguir viviendo como gitana, debía cumplir con las tradiciones de su gente.
- Sabes que si Sakura no participa ésta vez deberá irse – dijo con voz solemne el gitano golpeando suavemente el hombro del pelirrojo en señal de apoyo.
- Lo sé – respondió tristemente el pelirrojo agachando la mirada, odiaba el hecho de obligar a su hermanita a casarse con un desconocido, y más aún luego de recibir dinero a cambio como si de un objeto recién vendido se tratara; aunque por otro lado Gaara tampoco se sentía capaz de dejar ir a Sakura, lejos de la feria donde creció y en especial lejos de él, ¿quién la cuidaría? La pelirrosa era muy testaruda y preferiría mil veces marcharse sola antes de verse atada a un gitano extraño que pagara por ella, pero Gaara se sentiría destrozado al verse separado de su adorada hermana menor y saberla solitaria por el mundo sin nadie que la quiera, la proteja y la acompañe.
Gaara observó a lo lejos el cielo gris de Tokio, sin duda estaba lloviendo a cántaros y un día tan triste como ese era sin duda la señal de que hasta el cielo se compadecía y acompañaba en su tristeza a los dos hermanos gitanos y al azabache que al fin se había levantado del banco del parque para dirigirse a su departamento a buscar ropa seca.
Sasuke dio un portazo al cerrar la puerta tras de sí al entrar en su casa, le resultaba patético el hecho de ver cada rincón y pensar en que hacía sólo unas horas la pelirrosa había estado en ese lugar, dejando su aroma y su esencia impregnada en cada esquina; ¿hasta qué punto había logrado esa gitana entrar en su mente y su corazón?
Era ridículo que en sólo unos días se haya podido apegar tanto a una mujer, empezando por el hecho de que antes de que llegara esa feria él no quería salir con ninguna chica ni mucho menos tener una relación estable; y ahora estaba ahí, deseando ver a la oji jade y escuchar su dulce voz mientras la apegaba a su cuerpo para sentir su fragancia… el azabache no estaba muy seguro de que sus vacaciones fueran a ser muy gratas, tanto tiempo libre para deprimirse no sonaba muy placentero; de seguro tendría que conformarse con los planes de Naruto para poder distraerse.
- ¿Naruto? – exclamó en voz baja el pelinegro, ahora que lo pensaba, el rubio no estaba por ninguna parte y se le hacía raro que no estuviera armando escándalo por ahí; su vista se desvió hasta ir a dar a la contestadora automática, la máquina indicaba unos cuantos mensajes nuevos y en ese momento Sasuke prefería escuchar los mensajes que torturarse con el agobiante silencio.
La voz mecánica de la máquina se escuchó anunciar la cantidad total de mensajes nuevos, seguido del pitido que indicaba el inicio del primer mensaje:
- ¿Hola? ¿Sasuke, estás ahí? – se escuchó la voz del rubio a través de la máquina contestadora – por favor responde si estás ahí, te escuchabas mal cuando hablamos hace rato pero no creí que desaparecerías de la faz de la tierra… responde por favor.
Sasuke frunció el ceño y le lanzó una mirada fulminante a la contestadora, como si a través de ella pudiera transmitirle el gesto a Naruto; ¿cómo se atrevía a decir algo así? Ni que se estuviera escondiendo o algo así; de nuevo la contestadora anunció el siguiente mensaje y la voz de Naruto volvió a escucharse:
- En serio teme, ¿dónde estás? No contestas tu celular ni respondes en casa – el pelinegro rodó los ojos, de nuevo el rubio se comportaba y sonaba como una madre preocupada y regañona – tengo algo importante que decirte, ¡pero debes responder! Llámame o envía un mensaje cuando escuches alguno de los tantos que te he dejado a ti.
¿Los tantos? ¿Pues que acaso todos los mensajes eran de Naruto? Sasuke escuchó uno a uno los mensajes en la contestadora y un tic nervioso asomó en su ceja izquierda; ¡absolutamente todos los mensajes eran de Naruto! ¿Que ese dobe no tenía nada mejor que hacer? Aunque mencionaba algo importante que quería decirle, pero probablemente era algo tonto que poco o nada le importaría al pelinegro.
Cuando terminó de sonar la contestadora el azabache se encaminó a su habitación, la ropa mojada se sentía fría en su piel y ansiaba un poco de calor corporal y quizás un chocolate caliente; se quitó la camisa y abrió su clóset para buscar algo cómodo, sacó una toalla para secarse y al quitarse el pantalón su celular rodó por el bolsillo y cayó al suelo junto con su billetera y otras cosas más que tenía guardadas.
- Naruto – murmuró con voz tétrica mientras veía con los ojos entrecerrados la pantalla de su teléfono móvil y una pequeña venita palpitaba en su sien; suspiró molesto al ver que casi todas las llamadas perdidas eran del oji azul, además de unos cuantos mensajes de texto… de seguro los mensajes que tenía en su buzón de voz eran también de ese dobe.
Con impaciencia arrojó el celular sobre la cama y terminó de secarse y cambiarse de ropa para luego ir a la cocina a tomar algo caliente, se sentó en el sofá mientras veía por la ventana que la lluvia se había reducido a una llovizna que pronto cesaría. El timbre del teléfono lo sacó de sus lúgubres pensamientos y miró con fastidio el auricular, esperando a que se callara de una vez.
La contestadora atendió y dio lugar a que la persona que llamaba dejara un mensaje, pronto la voz de Naruto volvió a oírse a través de la máquina.
- Sasuke, en serio ya me preocupaste, ¿dónde estás teme? – habló el oji azul con voz angustiada – realmente estoy empezando a pensar que no estás en casa y que tal vez cometiste una locura, si es así yo…
- Cállate Naruto – se oyó la voz de Neji en el fondo – deja de decir estupideces, Uchiha no haría algo así y tu actitud no ayuda.
- Pero Neji – se quejó el rubio, mientras el azabache pensaba que jamás ninguna de las mujeres con las que había salido le habían resultado tan molestas y pegajosas como lo estaba haciendo ahora Naruto con tantas llamadas – el teme es muy cabeza hueca y en un arrebato puede que…
- ¡Eres tan molesto! – rugió el castaño mientras se escuchaba ahora la voz ahogada del rubio que pedía que el Hyuga lo soltara; al parecer, y por lo que Sasuke pudo deducir, Naruto había agotado de nuevo la paciencia de Neji y ahora el castaño lo estaba estrangulando.
- Neji nii-san, déjalo – se escuchó una débil y tímida voz femenina que Sasuke no supo reconocer, además, que el azabache recuerde Neji no tiene hermanas así que no tenía ni idea de quien era esa mujer – por favor, basta.
- Estoy cansado de que esté así – se escuchó la voz del castaño mientras Sasuke se preguntaba cuánto más tardaría la contestadora para cortar al fin esa llamada – más le vale que pague la factura telefónica porque no quiero ni imaginarme lo costosa que llegará.
- Por favor nii-san – volvió a sonar la tierna voz de la mujer de hacía unos segundos – yo le ayudaré a Naruto-kun a pagar la factura.
- Aaaww, eres tan linda Hinata-chan – exclamó el rubio.
- ¿Hinata? – dijo atónito el azabache, hizo memoria rápidamente y su mente le confirmó que ese es el nombre de la gitana amiga de la pelirrosa; con una agilidad casi sobrehumana el pelinegro se abalanzó hacia el teléfono y levantó el auricular – Naruto, Neji, ¿están ahí?
Sin embargo no obtuvo respuesta, el tiempo del mensaje había llegado al límite y la contestadora cortó la llamada; Sasuke se quedó inmóvil con el teléfono en la mano escuchando el sonido del tono; ¿acaso estaba imaginando cosas? ¿o por qué esa gitana llamada Hinata estaba en casa de Neji? Se suponía que toda la feria se había ido ya.
Con la escasa llovizna que caía y el cielo gris empezando a dejar ver los rayos del sol naciente luego de una feroz tormenta, el azabache salió a toda prisa de su departamento rumbo a la mansión Hyuga.
:D ... ¡Hola!... Dentro de poco subiré el capítulo final,,, y cuando digo dentro de poco no me refiero a minutos ni horas, así que no exageren xD ...
En fin,,, ¡a las respuestas! Gracias de nuevo por sus lindos comentarios :3 ... Por favor dejen más! xD ... Ok, sólo si quieren u.u
Victoria SyS D: ,,, ¿cómo sangre?... ok, no sé escribir lemon pero eso no significa que mi mente no sea retorcida, acaso te refieres a sangre en el sentido de... e.e ... Aah, ya estoy divagando xD ... Aaaww, como lo siento u.u ... perdona por ser un total asco a la hora de escribir lemon,, sencillamente no insistí porque me desquitaba con mi pobre teclado como si él tuviera la culpa de no escribir las palabras correctas :( .. "mentes chambrosas" jaja, reí con eso... me alegra que te haya gustado pese a mi falta de imaginación para "aquello"... Gracias por todo tu apoyo, cuídate mucho! ^w^
Melisa xD Holaa!... Aaw, ¿en serio te gustó?... Yo que me estaba preocupando por la parte que pensé era la más importante :3 ... me alegra que después de todo el capítulo me haya salido bien, ¡gracias! :D ... Jajajaja,, que bueno que el argumento de mi historia haya sido del agrado de ustedes entonces, tus palabras significan mucho para mí *.* ... Gracias por comentar, nos leemos en la próxima! :D
Ladyrose23 *-* ... Oh, la frase!... A mí también me encantó y fue lo que me motivó a escribir a Sakura como gitana y que en algún momento le dijera esas palabras :3 ... Si, pobre Naruto.. pobre Sasuke,, pobre Sakura... ¡pobres todos! Están sufriendo pero sabemos que al final valdrá la pena :D ... Aaw, gracias.. aprecio tu comprensión :3 .. Tus palabras me alegra mucho, significa que lo que escribo es bueno después de todo :'D ... Gracias por todo tu apoyo,,, saludos! :3
DULCECITO311 Hola!... Si, no te preocupes,,, el estudio es lo más importante y lo bueno es que por mi salud mental podré descansar un poco más al ver dos materias solamente... Jajajaja,,, que sabes que sí,,, ok, tal vez me he vuelto predecible al parecer D: ... Exacto!... Ambos se aman pero locamente pensaban que no, en su mundo pensaban que eran el único que estaba entregándole su corazón al otro, ¡pero no! :3 ... Son tan adorables y torpes a la vez xD ... Gracias por tu apoyo!... En serio me alegra que ya te sientas mejor (see, estoy actualizando ésto luego de leer lo de tu accidente en fb :P)... Cuídate mucho, ojalá te recuperes... Nos leemos pronto! n.n
Gracias por leer!... ^w^
