Año 2013
San Diego, California, Estados Unidos.
Pasillo del Hospital Scripp, La jolla.
6:45 pm
Estaba mortificado, nervioso y preocupado, a su hermana la habían metido al quirófano de emergencia hace más de una hora. Solo miraba como un par de enfermeras salieron varias veces y su angustia crecía a cada segundo.
Ese día iba todo bien, todo estuvo tranquilo, hasta que a Sakura se le ocurrió salir del parque y él tras ella. Corrían por toda la cera que estaba frente a pequeños locales, entonces por algún motivo su hermana se paró y el no dudó en atraparla, sosteniéndola por la cintura. No hacía ruidos, ni tampoco se movía, esto hizo que él se extrañara y se puso frente a ella para mirarla.
Sus ojos estaban totalmente abiertos y pronto volvió a ver su vientre, estaba cubierto de sangre al igual que sus manos y prendas. Syaoran se asustó al ver como su hermana se desvanecía en sus brazos, asustado y empezando a temblar le empezó a gritar para que reaccionara pero ella seguía inconsciente. Levantó la blusa de la chica y aterrorizado se dio cuenta que era una herida de bala ¿A qué horas dispararon? Nunca lo escuchó, ni miró nada inusual.
—Vamos Sakura, no te vayas — Sacó su celular y marcó al número de emergencias —Por favor manden una ambulancia, le han disparado a mi hermana —y le dio la dirección lo más rápido que pudo.
De pronto, un chico apareció en la escena, afirmando que era un estudiante de medicina. El hermano sintió un ligero alivio al escuchar eso y al ver como el joven atendía a su hermana, se calmó un poco.
—Está perdiendo mucha sangre —Eso alertó al castaño. — ¿Marcaste a emergencias? —Él contestó rápido con un sí, y después de eso, el chico sacó una camisa de su mochila y lo puso sobre la herida. —Esto evitará que la sangre no salga tan rápido.
Mientras que Sakura estaba tirada en el suelo, el estudiante mantenía revisando su pulso, la gente que los rodeaba estaban asustados y sorprendidos, pues ninguno sabía qué hacer. Xiao Lang, quien estaba aún alterado por la situación lo único en lo que pensaba era en su preciada hermana ¿Qué haría si la perdía? ¿Qué sería de él y su vida? Ella era lo más importante para él, el motivo de su existencia, de su felicidad, de su estabilidad, de su todo. Volteó a verla, parecía que estaba dormida, parecía que no sufría e ignoraba la situación en la que estaba.
Pronto, la ambulancia hizo presencia en el lugar y un par de hombres se apresuraron en examinar a la chica para después llevársela y junto con ella, al hermano.
Después de entrar a la ambulancia, los médicos trataban de parar el sangrado. Afortunadamente no tardaron mucho en llegar al hospital donde un par de enfermeros los esperaban ya listos. Al bajarla del transporte de emergencia, inmediatamente se la llevaron y solo le preguntaron al joven que la acompañaba si era mayor de edad a lo que él asintió con la cabeza. Syaoran la acompañaba alado de la camilla que la habían puesto, junto con las enfermeras y un doctor, pero llegó a un punto en que no lo dejaron seguir con ella, mirando cómo se cerraban aquel par de puertas blancas, quedándose ahí parado, preocupado por su hermana.
Se pasó la mano por sus cabellos alborotados, sabía que con eso no se sentiría mejor pero necesitaba una manera de liberar aquella preocupación y pensar positivamente. Se sentó en las sillas del pasillo del hospital, ya llevaba más de 15 minutos esperando. Sus pies se movían, mostrando su desesperación por recibir noticias de su hermana.
Sacó su celular, doce llamadas perdidas de su padre y Nick. Decidió llamar, avisándoles de la situación y después colgó.
Pasaron los minutos, tiempo que se le pasó como una eternidad, tiempo donde no sabía nada de su hermana, tiempo donde quería perder la paciencia que tenía y entrar a la fuerza para ver como estaba, para ver si estaba a salvo. Tenía que vivir, por él…por ella, no se podía ir así, no podía dejarlo tan pronto, no debía, no podía. Sí, estaba siendo egoísta, lo sabía pero poco le importaba porque la quería viva y con él, con nadie más.
Su familia llegó pronto junto a él, preguntando sobre la situación. Él les empezó a contar lo sucedido, causando que la familia se preocupara, se angustiara. La madre empezó a llorar y se llevó una de sus manos a la boca y la otra a la cintura, tratando de controlar su llanto, Nick solo se sentó con una cara de preocupación, Carol se mantenía tranquila, recargada en la pared y cruzada de brazos, German quien se había quedado dormido después de llorar y William quien lo tenía cargando en brazos, también estaba muy preocupado.
—Sakura es fuerte, saldrá de esta —La voz de Carol se escuchó serena y tranquila.
"Familiares de Sakura Smith"
El nerviosismo aumentó al escuchar esas palabras, los padres y hermanos se acercaron al médico quien vestía de azul completamente, el medico los miró y les dijo:
—Necesitamos a un donante de sangre— y todos miraron a Shaoran.
—Yo puedo hacerlo — Se ofreció Nick.
—¿Qué tipo de sangre eres? — Preguntó el doctor.
—A negativo —
—Igual que yo— Mencionó Shaoran.
—Vengan los dos—Y se fueron ambos chicos con el —En caso de que alguno de ustedes no pueda donarle por sangre contaminada —Iban a renegar pero el medico no los dejó— reglas del hospital. — Y se quedaron callados. — ¿Usted es su hermano, no? —Se refirió a Xiao Lang— Me refiero de sangre— Aclaró y el menor de los 3 asintió con la cabeza. —Primero examinaremos su sangre y después verán los resultados.
Llegaron a una de las habitaciones del hospital y los hicieron sentarse en una silla para inyectarlos en el ante-brazo a ambos, por diferentes enfermeras. Se pudo ver cómo les pasaban el algodón con alcohol y después la inyección, poco a poco succionaba la sangre, llenándola por completo y después retiraron la aguja del área. Se les puso un pequeño curita redondo y salieron del lugar.
Pasó el tiempo, 45 minutos, 45 largos minutos donde la familia seguía alerta, nerviosa y preocupada. El médico no daba noticias de ella.
Año 2013
San Diego, California, Estados Unidos.
Hospital Scripps, La Jolla.
9:05 PM
Sus ojos se abrían con pesadez ¿Dónde estaba? Se quiso levantar un poco pero una mano se lo impidió, reconocería ese tacto donde sea, sonrió y se volvió a recostar. Una vez que sus ojos estaban completamente abiertos, se dio cuenta que estaba en el hospital ¿Qué le había pasado? Estaban en el parque jugando voleibol, después recordó que Shaoran la perseguía y después… ¡Le habían disparado!
Llevó su mano derecha a su estómago, descubriendo una venda que le rodeaba todo el lugar. Abrió sus ojos de golpe y subió su mirada, encontrándose con la de Shaoran.
—Hermano— El rostro de él se miraba extraño, algo en él había cambiado, lo hacía lucir distinto. Algo que nunca había visto en Xiao Lang.
—Sakura— La nombró, se acercó a ella y la abrazó, tratando de no lastimarla. —Nos diste un gran susto. —
—¿Qué fue lo que pasó? — Le preguntó.
—Una bala perdida—Se sentó en el borde de la camilla—Al parecer un par de hombres estaban asaltando una de las tiendas, uno de los asaltantes disparó a lo estúpido y te dio a ti. —Explicó. —Perdiste mucha sangre, afortunadamente sí no hubiera llegado ese estudiante…yo…—Apretó sus puños y desvió la mirada causando que sus cabellos cayeran por su rostro y cubriera sus ojos.
—Todo está bien Xiao Lang, yo estoy aquí —Le sonrió.
—Sakura —Quería decirle, quería contarle, pero sabía que no podía. Revelarle tan dolorosa verdad la destrozaría, no podría soportaría verla triste. Las cosas cambiarían, ellos cambiarían.
—¿Sí? —curiosa por el extraño comportamiento de su hermano, movió un poco la cabeza.
—No, nada. — Sonrió, revolviendo sus cabellos. —Iré por algo de café, esta noche me permitieron quedarme contigo. — Se levantó y salió de la habitación.
Al cerrar la puerta, se quedó ahí parado, se mordió el labio tratando de evitar que salieran las lágrimas y algún ruido pero no funcionó, las empezó a derramar.
"Ustedes no son hermanos de sangre"
Recordaba las palabras del doctor, después que le mostró los resultados.
"Era importante que lo supieras"
Solamente él lo sabía, era un secreto entre él y el doctor. No quiso decirle a su familia, era algo que no le diría a nadie. A nadie.
"No debería de privarle el saberlo"
¿Por qué no? Todo seguiría igual.
"Estas siendo egoísta Shaoran"
Se decía a sí mismo, si, lo estaba siendo pero no podía evitarlo.
"No importa, es por su bien…por…su…mi bien"
Y las lágrimas empezaron a salir descontroladamente, se agachó, escondiendo su cabeza entre sus manos. Era doloroso, muy doloroso para él la situación, la noticia, su relación con su hermana, el secreto. Tenía miedo. Mucho miedo. ¿Por qué? Porque la amaba, la amaba con el alma y temía que si ella sabía la verdad se apartara de su lado y no regresara, porque ese era el único lazo que los unía, el único con el que podía retenerla junto a él.
5 de agosto del 2013 San Diego,
California, Estados Unidos.
Universidad UC San Diego, La Joya.
—El traslado está hecho, te debes presentar el día 19 de agosto, aquí está tu documentación—Una mujer de entregó una carpeta amarilla y después le sonrió, el joven castaño se despidió y se alejó del lugar.
"Esto será lo mejor"
Con esas palabras, Shaoran salió de aquel edificio.
El chico caminó por la universidad, extrañaría el lugar, extrañaría todos esos momentos que vivió con Sakura, con sus amigos, con su familia.
Como era de esperarse, su hermana no lo tomó nada bien la decisión de irse a estudiar a otra ciudad, lejos de ella, lejos de todo lo que vivieron.
Después de pensarlo, él nunca le dijo nada a la castaña ni a su familia en relación con la revelación en el examen de sangre. No quiso hacerlo. Ni lo haría, ese sería su secreto.
Se iría, era hora de irse, tenía que hacerlo para olvidarla, sabía que nunca le correspondería, sabía de sus sentimientos por él, que solo lo miraba como su hermano y aunque supiera la verdad ella lo seguiría queriendo igual, era lo que más le dolía, que sabía, sabía que a pesar de que le dijera la verdad seguiría siendo su hermano, solo su hermano y nada más.
Después de que se enteró nada fue igual, se distanciaba de ella, buscaba pretextos para irse de casa, incluso, lo que nunca hizo: emborracharse. Su padre habló con él, preguntándole el porqué de su actitud, Nick le llamó la atención y Sakura, ella lo miró con preocupación y trató de pedirle una explicación a lo que él solo le sonrió y se fue a su habitación.
Habló con sus padres, por su cambio de escuela. William al ver el rostro decisivo de su hijo, no pudo negarse y dando la aprobación, se hicieron todos los trámites para ingresarlo a la Universidad de Washington D.C, al otro lado de Estados Unidos.
Siento mucho el retraso.
