Jalea de Piña

Por: MorelosBkpets

Capitulo 03: Phoebe, estoy ¡embarazada!

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Si, tal como ya lo saben, al cabo de unos minutos de ardua charla, Rhonda al fin se fue y vaya que si es experta en contar chismes porque la verdad me dijo todo con lujo de detalle. En fin, en seguida vuelvo ustedes porque creo que ahí viene Helga.

—¿Cómo estas Helga?

—Que hay Phoebe —respondió mi amiga muy desanimada.

—Oye Helga, no te ves muy bien ¿Qué tienes?

—Básicamente nada Pheebs, solo un tremendo cargo de consciencia.

—Hablas de Arnold, ¿verdad? ¿Pues que paso?

Si, si, lo se, se que ya sé lo que sucedió, pero debo admitirlo, tenia que escucharlo de Helga, Rhonda es una fuente confiable de información y chismes, pero a veces ella suele agregar mucho de su cosecha.

—La verdad Phoebe, creo que esta vez, en serio si lo arruine, jugué una broma muy, muy pesada y ahora ya no se que hacer, debo admitir que al principio fue divertido, pero después de ver el video que grabamos el otro día, llegue a la conclusión de que ahora si me sobrepase, ¡Phoebe! ¿Qué hago?"

—Mira, por el momento no te puedo ayudar Helga, al menos no antes de que me hayas contado tu versión de los hechos.

—¿Cómo que mi versión de los hechos? —Helga me reprocho intensamente.

—Bueno, la verdad es que vino un pajarito y me conto un par de cositas.

—Genial, conociendo a Rhonda, ella fue quien debió de haberte pasado el chisme, ¿verdad? ¡Rayos! A esta hora el mundo entero debe saber ya todo lo que paso en el centro comercial.

—Puede ser Helga, puede ser, en fin, mas tarde te ayudare a solucionar tu problema.

Y de verdad tengo que ayudarla, si Gerald gana la apuesta que hicimos, yo tendré que invitar los almuerzos, no, eso si que no, ¡los hombres deben pagar!

—¿Phoebe? ¡Phoebe, despierta!

—Ehhh, ¿Qué? ¿Qué dices, Helga?

—Estabas murmurando algo sobre Gerald —me sorprendió Helga con su llamado—, tu si que andas muy rara el día de hoy, esta es la segunda vez que te noto así.

—¿Yo? —pregunte con mucho disimulo—, es decir, no, no es nada, ja, ja, ja, no hagas caso Helga, no es nada importante, ahora vayamos a clases.

Cielos, a veces Helga suele ser muy pesada y testaruda, pero tiene buen corazón, se que quizás ella no quiso hacerle daño a Arnold, pero esta vez si que metió la pata.

—Vamos Helga, oye, espera un momento, mira Helga, ahí viene Arnold.

—Si, así parece —respondió— ¿crees que quiera hablar conmigo? —me pregunto de forma insegura.

—No lo se, pero mira, viene con una caja, ¿Qué llevara ahí?

—Hay no, no puede ser.

—¿Qué? ¿Qué pasa, Helga?

La expresión de mi amiga no era muy buena que digamos, y por lo que vi, Arnold no tenia tampoco una buena expresión.

—Hola Phoebe —Arnold me saludo muy cortésmente.

—Hola Arnold —le respondí.

—Phoebe, vengo a entregarle unas cosas a Helga ¿quieres dárselas por favor?

Oh, oh, si mis instintos no me fallan esas eran cosas personales de Helga, que por supuesto, Arnold le guardaba.

—¿Cosas? ¿Qué cosas? —le pregunte.

—¡Estas cosas! —En ese momento, Arnold soltó la mediana caja sobre mis manos—, y dile por favor que no me vuelva a dirigir la palabra, ¡jamás!

—Oye Arnold, no deberías ser así.

Y eso último se lo dije a propósito, Helga estaba petrificada y totalmente muda, al fin y al cabo presenciando toda la platica y al mismo tiempo siendo ignorada por el otro chico, era lógico que Helga no pudiera hacer movimiento alguno.

—Arnold, no te lo tomes tan a pecho, solo fue una broma —le dije tratando de mediar las cosas.

—¿Una broma? Phoebe, a esto le llamas broma.

Era lógico. Por extraño que pareciera, alguien, mas grabo el problema y ahora el video rondaba por todos lados, se convirtió en un video viral, fue algo así como una humillación pública, algo similar a lo que paso alguna vez cuando tubo que vestirse con una pijama de conejo para compensar la burla que le hizo a Iggy, en definitiva, Arnold me mostro el video desde su celular y no era muy agradable que digamos.

—Arnold, yo, yo solo —iintentó hablar Helga, pero Arnold no se lo permitió.

—Y tú, no me vuelvas a hablar en tu vida, jamás, no me vuelvas a hablar —Arnold se refirió a Helga con un tono muy hiriente—, y por favor, no me vuelvas a dejar recaditos en mi casillero, me oíste, ¡jamás!

Arnold, después de dirigirse tan molesto a Helga, simplemente dio la vuelta y se marcho, era obvio que no estaba muy bien. Por otra parte, Helga solamente me miro con cierta melancolía.

—Lo vez Phoebe, me odia, me odia —se le quebró la voz.

—Ya Helga, todo va a estar bien —trate de consolarla.

—Lo se Phoebe, y eso espero.

La pobre de Helga, simplemente tomo su caja y emprendió su marcha rumbo a su casa.

—Nos vemos Phoebe, no me siento muy bien y no quiero estar en la escuela el día de hoy.

Y efectivamente, Helga no se veía muy bien, en un principio creí que era debido a la presión pero no, a trasfondo había algo más que ella me estaba ocultando.

—Esta bien Helga, mejor ve a casa, no te ves muy bien, has iniciado muy duro este día, ya te sentirás mejor si descansas en tu casa.

—No Phoebe, en serio no me siento muy bien, toma.

Oh, oh, esto no se ve nada positivo, con razón, algo ya me olía mal en todo esto, Helga me regreso la caja y salio corriendo directo a un basurero cercano, no quisiera detallarles que fue lo que sucedió, pero en verdad, si que fue asqueroso. Helga termino regresando su desayuno o quizás ¿su cena de ayer?

—¡Helga! ¡Helga! ¿te encuentras bien?

—No Phoebe, me encuentro excelente.

Si, claro, note perfectamente el sarcasmo, en fin, Helga continuo vomitando lo que quizás había ingerido horas antes, y como se los dije, esto no era buena señal.

Mas tarde, justo unas tres o cuatro horas después, vengo a encontrarme en el departamento de Helga, pobrecilla, se ve tan mal que incluso a mi me deprime, pero ni hablar, lo bueno es saber que el calmante que le di, logro hacerla dormir un par de horas. Oh, esperen un momento, creo que ya esta despertando.

—Hola Helga ¿te sientes mejor?

—Hola Pheebs, si, ya me siento mejor, lo que me diste me ayudo bastante aunque aun me duele la cabeza.

—Lo siento Helga, ¿quieres que te compre algunas aspirinas?

—No es necesario, en el baño, detrás del espejo hay aspirinas, hay unas con cafeína, esas me ayudaran.

—Esta bien Helga, ahora vuelvo.

Que mala suerte tuvo Helga, desde que tengo memoria, la pobre siempre ha padecido de migraña, eso explicaría el porque ahora tiene que tomar aspirinas con cafeína, claro esta que no es un buen tratamiento pero de momento creo que le serán útiles. Bueno, veamos ¿Qué hay por aquí? Uhmmm, pasta dental, enjuague bucal, jabones, algo de desodorante, uhmmm, que más, que más toallas sanitarias, un ¿lápiz labial? ¡Hay, pero que desordenada! Uhmmm, shampoo, hilo dental, pruebas de embarazo, aspirinas… ¡un momento! ¿Pruebas de embarazo? ¡Hay no! sabia que esto no iba por muy buen camino, las jaquecas, las nauseas, el vómito y las pruebas de embarazo ¿Helga esta embarazada? ¡Genial! Con razón esta así, hay Helga, ¿qué has hecho? ¿y el papá? ¡Arnold! Seguramente es él, no, no lo creo, Helga me lo habría dicho, aunque quizás no, uhmmm, no, no lo creo ¿o, si? ¿Habrá alguien más? Y si lo hay, quizás Arnold este molesto por eso, nahhh, eso no puede ser, seguramente Arnold no lo sabe, su molestia es por la humillación del otro día, hay Helga, eso explica porque estás tan tensa, tratas de hablar con él, verdad, pero, ¡un momento! Veamos, oh, cielos, la caja esta vacía y por lo visto ya tiro la basura, bueno, creo que Helga me tendrá que dar una explicación.

—¡Phoebe! ¿Hallaste las aspirinas? —Grito Helga desde la sala.

—Claro Helga, aquí están.

—Gracias Pheebs, eres muy buena conmigo.

—No hay de que Helga, te daré un poco de agua.

—Gracias —respondió mi amiga, muy agradecida.

—Oye Helga —llame su atención.

—Si, Phoebe —me respondió.

—¿Te puedo preguntar algo?

—Claro que si Phoebe, lo que quieras.

—¿Estas embarazada?

—¡Genial! —Respondió Helga un poco sobresaltada—, deje la caja de la prueba de embarazo en el cajón del medicamento ¿verdad?

—Así es Helga, encontré la caja vacía de la prueba de embarazo, dime, ¿es verdad?

—Creo que si Phoebe, esta vez creo que si.

—¿Cómo que esta vez? ¿Acaso quieres decir que ya antes has tenido relaciones?

—Asi es Phoebe, y ya he tenido dos falsas alarmas, y creo que esta vez, fue la premiada.

—Por eso dicen que la tercera es siempre la vencida —le respondió con cierta molestia—, hay Helga, eso explica el porque de la actitud de Arnold.

—Lo sé, ya antes le di dos falsas alarmas, y ahora en esta última ocasión, hasta me burle de él, Phoebe, ¿Qué voy a hacer?

Continuara...


Muy bien, amigas y amigos, se que me tarde un poco, pero bueno, aquí estoy, de nueva cuenta con la siguiente entrega de esta interesante saga, bueno pues por el momento no tengo mucho para decir, mas que el simple hecho de que agradezco enormemente a todos quienes han leído y firmado esta historia, entre los cuales puedo mencionar a:

acosta perez jose ramiro, teddyetere, Yakii-586, GRIMM, isabelita emoxxa y linaakane.

A todos ustedes, gracias, y sinceramente muchas gracias por sus comentarios y su gran apoyo, ahora, por motivos de trabajo, no he podido responder sus comentarios tal y cual acostumbro hacerlo, pero, les prometo que para antes del capitulo 04, les respondo todos los comentarios que me han enviado, así pues, me despido y espero que les haya gustado este capitulo.

A todos les deseo una muy bonita noche, hasta el próximo Lunes 08 de Julio de 2013.

Haiii-Houuu... ¡Listo y Confirmado! Bkpets es quien los saluda y ahora se despide.