Jalea de Piña
Por: MorelosBkpets
Capítulo 05: Un Buen Golpe.
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Después de dejar a Arnold, es decir, después de que él me acompañara a mi casa, subí rápidamente a mi habitación y por su puesto llame a Helga, ustedes saben, así es la rutina de la buena amiga preocupada, pero ella no contesto, llame una y dos y treces veces durante la noche y ella, no me contesto. Esa noche mejor deje todo por la paz, me centre en la posibilidad de que tal vez Helga estaba dormida, así que decidí no molestarla más.
A la mañana siguiente fui temprano al departamento de Helga tal como lo había prometido pues, a más de querer asegurarme que llegara bien a la escuela, mi intención era obligarla a ir al médico, pero cual va siendo mi sorpresa que, cuando llegue, Helga no estaba.
Afortunadamente la confianza de muchos años había propiciado que Helga me diera una copia de la llave de su departamento, ¡es cierto! Debo aclarar que Helga llevaba ya algún tiempo viviendo sola, no muy lejos de la residencia Pataki pero si, había logrado obtener de algún modo cierta independencia, bajo alguna vigilancia pero así era, en fin, como les decía, al tener yo la copia de la llave de su departamento, no me fue nada difícil entrar y cuando lo hice ¿Qué creen que encontré? Todo, absolutamente todo estaba hecho un completo desorden, al parecer Helga había estado buscando cosas importantes o quizás había sido resultado de una de sus tantas y comunes histerias, pues había, tanto mucha ropa como fotografías y bastantes papeles regados por doquier; francamente me alarme demasiado, así que me decidí por llamar a la residencia Pataki para ver si de casualidad ella estaba ahí. Beeep, beeep, sonó el teléfono y luego contestaron.
—Diga —contesto una voz femenina, era la señora Miriam Pataki.
—Hola, buenos días señora Pataki, siento mucho molestarla tan temprano, pero ¿quisiera saber si Helga esta por ahí en su casa?
—Huammm —Dijo entre bostezos la señora Pataki—, No querida, Helga no está hoy en casa, eres Phoebe ¿verdad?
—Así es señora, soy Phoebe, dígame, ¿sabe algo de ella?
—Sí, creo recordar algo, hablo primero de una cita y luego de ir de viaje.
— ¿Viaje? ¿Cuál viaje? ¿A dónde?
Esto sí que es extraño, Helga nunca me hablo de ningún viaje.
—Así es querida, pero descuida, se fue con su hermana durante la noche, en un viaje urgente de negocios, Olga dijo que necesitaría la ayuda de Helga, no se a que se refieran, pero dijeron que volverían pronto, descuida querida no tardaran.
—Muy bien, gracias señora Pataki, que tenga buen día.
Me despedí de la señora Miriam, y me dispuse a intentar ordenar las pertenencias de Helga, de verdad que para ser mujer, Helga en ocasiones tiene sus ratos de desorden, en fin, intente llamar al celular de Helga, y en todas las veces que lo intente, en ninguna ocasión me contesto.
De nueva cuenta deje ese asunto por la paz y seguí ordenando todo en el departamento. Al cabo de un rato, mientras ordenaba, me encontré con una inusual pero a la vez muy conocida prenda, y no, no es lo que piensan, nada íntimo, no piensen mal, solo era una chaqueta gris oscura, de corte masculino, ¡era la chaqueta de Arnold! Ahora si las cosas tenían sentido, Arnold y Helga por lo visto habían discutido la noche anterior, seguramente ese era el supuesto compromiso al que Arnold tenía que ir, ahora que lo recuerdo, cuando estaba buscando las aspirinas de Helga la tarde anterior, me había parecido escuchar que ella estaba hablando con alguien desde su celular, obvio, ella estaba hablando con él, y por lo visto después de dejarme en mi casa el torpe de Arnold había regresado por la noche, al menos eso es lo que yo supongo, por eso cuando me encontró seguramente inventó lo de la cancelación de su compromiso, ¡que relajo! en verdad, esto está muy revuelto.
Yo no quería sacar suposiciones en ese momento pero era evidente que en la noche ellos habían discutido fuertemente, eso explicaría por supuesto, el tremendo desorden, más tarde ya hablaría con Arnold e intentaría sacarle la sopa acerca de lo que sucedió.
Pasó el día y de nueva cuenta, por tercera ocasión intenté localizar a Helga, pero ella nunca me respondió, me había quedado por su puesto en el departamento de Helga, pues dije, Phoebe es obvio que ya no llegaste a clases así que me quede ahí.
Más tarde estaba revisando mi correo electrónico muy plácidamente mientras también husmeaba en el escritorio de mi amiga y, no tienen idea de qué clase de objetos oscuros y siniestros me encontré, algunos de ellos muy ¡utilizables!, otros no, ¿Qué? Creían que me quedaría con las ganas de husmear, pues claro que no, además los cajones del escritorio estaban abiertos, vaya cosas que vi, pero en fin, como les decía, estaba curioseando por ahí muy plácidamente y en silencio, cuando de pronto, empecé a escuchar un par de voces masculinas, al principio no las reconocí y creí que quizás eran ladrones pues otra de las tantas ideas que cruzaron por mi mente acerca del desorden, era que tal vez pudiese haber sido un robo, pero eso no había pasado, en fin, cuando escuche los ruidos, me puse muy nerviosa pues estaba jugueteando con uno de los tantos objetos oscuros y siniestros que estaban en el cajón del escritorio de Helga, me puse tan nerviosa que, tome una lámpara de mesa que estaba cerca, me coloque en guardia y me oculte tras una puerta, aquellos sujetos se estaban acercando mucho y cuando por fin entraron a la habitación donde yo me encontraba, ¡zasss! golpee fuertemente a uno de ellos.
— ¡Auch!
El sujeto grito mucho y cayo de inmediato al suelo, luego de un momento reaccione y en serio, no lo podía creer, al que había golpeado era Gerald quien había venido acompañado de Arnold.
— ¿Phoebe? —Pregunto Arnold.
— ¿Arnold? ¿Qué haces aquí? —Le pregunte yo en contestación.
— ¡Lo mataste! —Exclamo Arnold.
— ¿Qué? ¿Quién? ¿Yo? Es decir, hay no, ¡Gerald! ¿Te encuentras bien? Háblame por favor.
Al pobre de Gerald le provoque un chichón enorme en la cabeza. Gerald recibió un tremendo golpe de mi parte y la contusión lo hizo balbucear muchas tonterías, unos segundos después se desmayó por completo.
— ¡Phoebe! ¿Por qué lo hiciste? Es más, ¿Qué haces aquí?
—Es lo mismo que te pregunto yo —le dije—, ¡Arnold! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraron? Yo soy la única que tiene llave
—Se nota que tú y Helga son muy amigas —me dijo Arnold ahora, pero en tono burlón—, ¿Recuerdas? Yo y ella, ¡ex novios! ¿Te suena familiar?
—Debo admitirlo, Arnold tenía razón, pero en fin, había olvidado que aparte de mí, él también tenía una llave para entrar.
—Sí, si no me lo recuerdes.
—Bueno, ya olvidémonos de eso, ayúdame a llevar a Gerald al sofá, ese golpe lo noqueo por completo.
Levantamos a Gerald y lo colocamos en el sofá, a sugerencia de Arnold, obviamente me apresure a darle los primeros auxilios; algunos minutos después yo me encontraba platicando con Arnold, y créanlo la plática que de algún modo quedo pendiente la noche anterior, no la terminamos, en ese momento iniciamos otra y esta vez fue un poco más amena que la anterior.
—Y bien Phoebe, ¿Qué haces aquí? ¿Y Helga? ¿Dónde está?
—No lo sé Arnold —le respondí— ayer después de que la deje aquí ya no supe nada mas de ella, Arnold, hay algo, algo que debo decirte, Helga no se ha sentido muy bien en estos días y pues, la verdad creo que deberías de remediar las cosas con ella.
—Creo que tienes razón Phoebe, pero ya sabes cómo es ella de testaruda, en ocasiones anteriores he querido hacer que ella deje de ser así, pero creo que nunca va a cambiar.
— ¿A qué te refieres? —Le pregunté.
— ¿Qué, acaso no se nota? —Dijo Arnold—, por lo que imagino tú debiste de haber ordenado todo el desorden que había aquí, porque anoche, sí que hubo una fuerte discusión entre ella y yo.
— ¿Entonces, a que te refieres? Te refieres a que Helga esta…
—Si, a eso me refiero, ya sé que Helga, al parecer está embarazada.
Bingo, ahí está la razón, ya se me hacía muy raro que Arnold hubiera venido a buscar a Helga, seguramente ella debió de haberle comentado en la noche cuando vino a verla, cielos, esto sí que es un verdadero problema, pero vean que fue lo que aconteció con respecto de este chico.
—O sea, tú ¿ya lo sabes? —le pregunte a Arnold.
—Si Phoebe, ya lo sé, y no me digas que tu no lo sabias porque es obvio que si lo sabias, ¿o no?
—Bueno Arnold, de hecho, es de eso de lo que estaba hablándote ayer, ¿y si fuera real? ¿Si realmente fuera cierto que está embarazada? ¿Qué dirías tú?
—Ciertamente no lo sé, eso fue lo que le respondí cuando me lo conto, tenía mucho tiempo que no veía en la mirada de Helga una situación tan verdadera como la que me estaba planteado anoche, la verdad, al principio creí que estaba jugando de nuevo conmigo pero después de un par de pruebas muy convincentes, no me quedo de otra más que quedarme callado, la verdad sí que me asusté mucho y creo que ella no lo tomo muy bien que digamos —dijo Arnold.
—Si es cierto lo que me dices, eso explicaría el porqué de todo el desorden que había cuando llegue.
—Bueno si te refieres a todas las pertenencias regadas por aquí, eso te lo puedo explicar yo, sucede que cuando estábamos discutiendo la situación, recibió una llamada urgente de su hermana y por lo poco que alcance a escuchar fue que se iría de viaje, ¿A dónde? No lo sé, pero lo que si se, es que iba a ver a un amigo de su hermano, creo que es doctor o algo así.
—Hay no, quizás Helga va a ir a hacerse pruebas de embarazo.
— ¿Qué? ¿Y cómo estás tan segura? —pregunto Arnold.
—Arnold, ya deja de hacerte el tonto, mira, Helga jamás pediría la ayuda de su hermana y por otro lado, tiene que corroborar lo de este predicamento, de verdad que ustedes dos son unos inconscientes, ya hasta se parecen a Rhonda y a Curly, quienes se comieron el pastel antes del recreo.
—Lo se Phoebe, lo sé, —dijo Arnold muy cabizbajo—, pero ahora hay que esperar a que Helga vuelva, o que al menos se comunique, creo que tienes razón si esto es verdad asumiré mi responsabilidad.
—Si claro, ahora que lo ves así ya te harás responsable verdad —obviamente le dije esto último en forma de reproche.
— ¡Tengo que hacerlo!
— ¿Tienes que? —volví a reprocharle por su forma de responder.
—Sí, tengo que hacerlo, y quiero hacerlo, yo sé que somos muy jóvenes, pero fue nuestra irresponsabilidad.
Bien, ahí lo tienen, al menos hasta ahora, Arnold ya se dio cuenta de la situación, o sea, primero andan jugando al tiro al blando y cuando atinan, se sienten las victimas del asunto, ¡por favor chicos y chicas! si van hacer cosas que no están seguros de hacer, mejor no las hagan o si las hacen tomen sus respectivas precauciones, yo sé lo que les digo, y si, como confesión, se los digo por experiencia pues al igual que Arnold y Helga, ya también pase por una experiencia similar.
—Y fuera de todo esto, Arnold, ¿Qué piensas hacer con Helga? Ella aún está muy sentida contigo, ¿recuerdas?
—Lo se Phoebe, me tome muy a pecho la broma y hasta la ofendí, pero es que de verdad ella se pasó de la raya en esta ocasión y lo peor de todo es que yo termine con ella el día de ayer.
—Vaya pues —le conteste al chico—, sí que tienes un problema, y sinceramente quisiera ayudarte, pero tú te lo buscaste.
—Tienes razón, aun así, gracias Phoebe, muchas gracias por el gran apoyo.
—De nada Arnold, fue un placer ayudarte.
Creo que las cosas se van a poner más de color de hormiga, y eso lo iremos viendo cuando llegue Helga que de hecho, aun no me ha devuelto ninguno de los mensajes que le he enviado, en fin ya veremos luego que es lo que pasa.
Continuara...
Hola todo mundo... espero que se encuentre muy, pero muy bien, por fin llegamos al 5 capitulo, se que han sido 5 semanas de larga espera, es decir un capitulo por cada semana pero bueno, que se le puede hacer, de aquí, lo que les puedo comentar es que estoy fascinado con todos sus comentarios y sobre todo muy agradecido... por eso, me inclino ante ustedes mis buenos lectores... ahora bien, para no hacer mas larga esta charla, contestare los reviews que me faltaron...
CAP4, JJJ: Que bueno que te haya gustado el capitulo anterior, y sobre todo espero que te haya gustado este capitulo, en verdad, gracias.
CAP4, Alinee: Vaya, si que es una grata sorpresa el saber que es la primera que lees de mis historias, siendo ese el caso, yo en verdad te agradezco de sobremanera y a la vez te invito a leer mis demás historias de las cuales espero que te gusten, y espero que te haya gustado este ultimo capitulo, gracias.
Bueno pues, solo me resta decirles que espero que les haya gustado este capitulo, ahora solo nos falta saber que pasara con Helga, todo se ha puesto color de hormiga y pues la boda de Rhonda y Curly esta cerca y el papel de Helga en este caso sera muy, pero muy importante... no se pierdan el próximo capitulo, hasta entonces nos vemos el próximo Lunes 22 de Julio de 2013.
