2
Caminaba en dirección a su casa. Ya podía ver su hogar, y también oír el equipo de sonido a todo volumen, de tan fuerte que ya estaba, el estómago de Aome comenzaba a vibrar. Antes de poder entrar a su casa su vecina Kaede la tomo del brazo delicadamente para que se volteara y así lo hizo.
-¡Oh! Señora Kaede ¿como esta?- Pregunto amablemente- Déjeme adivinar, ¿viene a reclamar por lo del ruido no es así?- Suspiro resignada, la anciana solo afirmo con la cabeza, ella era muda pero no sorda- No se preocupe, vuelva a casa, yo me encargo- La anciana sonrío y se marchó. Aome entro en su casa, lo primero con lo que se encontró fue; Lleno de bolsas de frituras en el suelo, todas vacías, latas de cervezas- Maldición- Murmuro, camino hasta la sala, ahí se encontró con Kouga y Sesshomaru sentados sobre el sofá, riendo.
-¡Aome!- Sesshomaru la saludo al notar la presencia de esta, levanto la mano en forma de saludo, ella hizo lo mismo con la mano- ¿Una cerveza?-
-Gracias, sabes que no bebo- Esbozo una sonrisa- Por favor, podrían bajar un poco la música, es que los vecinos se están quejando- Pidió
-Claro- Se escuchó una voz a espaldas de ella, quien camino hasta el equipo, bajando el volumen- Hola Aome- La miro esbozando una sonrisa- Disculpa por el tiradero- Sonaba sincero
-Hola Inuyasha, es lo único que saben decir "Lo siento" ¡Kouga!- Aome miro enfadada a su novio quien de inmediato se puso de pie enfrentándola con el ceño fruncido.
-¡Basta! No quiero oír uno de tus berrinches nuevamente, ¡tú te lo buscaste!- Le dijo con rabia, se acercó a ella- Bien que te podías haber quedado conmigo, pero no… La señorita quería salir- siguió con voz sarcástica
-¡Basta Kouga! Eres un enfermo- Aome lo empujo un poco- ¡Tengo amigas! Soy una chica y quiero salir a divertirme con ellas- Aguanto las lágrimas para que no escaparan- Eres injusto conmigo-
-¿Y tú por que no me dejas salir con mis amigos?- Arqueo una ceja- Sabes la respuesta ¿verdad? Porque estas enferma al igual que yo- La empujo- ¡Te imaginas cosas!-
-Hey, amigo, no es para tanto- Inuyasha se colocó a lado de Kouga, estaba dispuesto a detener a su amigo si era necesario- Vamos Kouga, salgamos a otra parte-
-¡No! Esta es mi casa y yo hago lo que quiera aquí- Kouga miro a Aome con rabia, solo quería en ese momento que ella se largara, que se fuera a su casa con sus padres.
-¿Estas así, solo pro que te desobedecí? Kouga, ¡eres un estúpido! No soy una empleada para obedecerte, mucho menos una mascota, ¡consíguete otra chica que te obedezca!- Comenzó a llorar y con pasos decididos se largó a la habitación, tomo una pequeña mochila y comenzó a llenarlo con sus vestuarios y objetos.
-Kouga, creo que te pasaste- Comento Sesshomaru bebiendo de su lata de cerveza- Ahora de seguro se marchara-
-No puede irse- Kouga lo miro sorprendido- Inuyasha- Lo miro a él, buscando alguna ayuda.
-Kouga, no lo sé, su relación no es sana, creo que es mejor que…-
-¡Me voy!- Grito enfurecida la muchacha, llevaba una mochila sobre sus hombros. –No me busques más- Camino en dirección a la puerta
-¿Te llevo?- Se burló Kouga. Aome volteo enfurecida y lo miro con odio y deseo, ¿cómo podía ser tan estúpido y a la vez tan atrayente?- ¿Te llevo o no?- Volvió a preguntar, pero esta vez su voz no sonaba burlesca sino seductor, se acercó a ella lentamente.
-Yo…- Hizo mueca de querer volver a llorar- ¡Kouga!- Se lanzó en un abrazo, y se acurruco en su pecho y comenzó a llorar- ¡Te amo!- Grito enfurecida- Quiero irme pero no puedo, ¡quiero irme! Haz algo para que deje de quererte-
-También te amo, nunca podrás irte de mí, aunque tengas el plan ideal para escaparte, siempre terminas volviendo a mí- La abrazo protectoramente, beso su cabeza- Estas sentenciada a vivir por siempre a mi lado- Esbozo una sonrisa, la amaba.
-Kouga, no me dejes nunca- Ella se separó un poco de él, y lo beso. Un beso apasionado, lleno de rabia, lleno de dolor, tristeza, deseo, amor. Le gustaba, claro que le gustaba, dolor, mucho dolor, ese era su debilidad, ¡amaba como se sentía el dolor!
-Inuyasha, es mejor que nos marchemos- Susurro para su hermano menor, Inuyasha solo asintió con la cabeza, sin querer romper el momento mágico, se fueron sin despedirse.
Luego de estarse besando por un buen rato y sin percatarse de que los chicos ya se habían marchado, Kouga rompió el beso con delicadeza.
-Yo te ayudare a limpiar todo esto- La observo tiernamente a los ojos. Aome asintió con la cabeza y le regalo una de sus mejores sonrisas.
