5

Luego de aquella pequeña "descarga" Aome y sus amigas se metieron dentro de la casa, donde las personas bailaban al ritmo descontrolado de la música; en una pequeña mesa redonda se encontraban ellas, observando a todo el mundo. ¡Ridículas! Así se sentían, no tenían parejas.

-Oigan, ¿por qué no vienen a bailar?- Se acercó Kikyo, lucía un vestido ajustado de color negro, bastante corto y provocativo por cierto- ¡Vengan!- Esbozo una sonrisa de oreja en oreja

-Es que no tenemos con quien- Ayame le confeso apenada

-¡Eso no importa!- Se sorprendió Kikyo- Nosotras no necesitamos de los hombres para divertirnos, bien que lo podemos hacer entre mujeres, no sean aguafiestas y aprovechen que están radiantes- Le guiño el ojo antes de marcharse acudiendo a los llamados de sus amigas.

-Es verdad, no desperdiciaremos la noche solo porque no tenemos a un hombre a lado- Rin observo a sus amigas con el ceño fruncido- ¡Andando!- Se puso de pie, esperando a que ellas hicieran lo mismo.

-Siéntate- Suspiro de mala gana Aome, y apoyo su mentón sobre la mesa- Haremos el ridículo si vamos a bailar entre nosotras-

-Oye, tu estas así por Kouga. Deja de pensar en él- Ayame siguió y se puso de pie- Iré a bailar con Rin, si quieres, te quedas a hacer el ridículo sola aquí sentada, pero nosotras nos vamos a bailar- Arrastro a Rin hacia la pista de baile

-¡Espérenme!- Aome se sorprendió al verlas ir a la pista de baile sin ella- ¡También voy!-

Sesshomaru estaba bailando con Kagura, dejando de lado el "trato" de mantener alejada de Kikyo de su hermano menor, bueno, en realidad, se olvidó de aquel trato, con menuda diosa moviendo el cuerpo frente a él, olvidaría incluso de que el oxígeno existe. Por otro lado, Inuyasha se encontraba en una de las mesas con los brazos cruzados observando como su hermano se divertía, era bastante tímido como para invitar a una chica a bailar, además, cabe resaltar que no sabía bailar.

-¿Cerveza?- Miroku se sentó a su lado extendiéndole una lata, Inuyasha solo negó con la cabeza- ¿Pasa algo amigo? Te veo como algo… enfadado- Le dio un largo trago a su lata

-No quería venir a la fiesta, si no fuera por la insistencia de Sesshomaru, me hubiera quedado en casa a jugar videojuegos-

-Oye chico, debes aprender a divertirte, tu hermano solo quiere que disfrutes de unas buenas chicas, con esos cuerpos tan maravillosos…- Miroku apretó los puños del deseo que sentía, era un enfermo hacia las mujeres, lo admitía.

-En mi cabeza solo pasa videojuegos, no necesito de ninguna chica para divertirme o sentirme bien, estoy enamorado de mi consola de Play Station 3- Inuyasha sonrío al recordar su tan preciado tesoro.

-¿Solo videojuegos?- Kikyo le hablo a sus espaldas y lo abrazo por el cuello y le planto un beso en la mejilla- Inuyasha, es mi fiesta, ¿por qué no vienes a bailar un rato conmigo?- Le pidió amablemente

-Lo siento Kikyo, sabes que no se bailar, y odio las fiestas- Inuyasha seguía observando a Sesshomaru quien se había olvidado de la existencia de él.

-Inuyasha…- Suspiro resignada, se soltó de él y se sentó- Miroku, ¿podrías dejarnos?- Le pidió

-Claro que si, por cierto, esta hermosa- Sonrío y se marchó de ahí

-Inuyasha, ¿por qué siempre me rechazas? Sé que no te gusto ni un poquito, pero al menos déjame ser tu amiga- Kikyo tomo las manos de Inuyasha entre las de ellas.

-Kikyo, eres mi amiga, pero tu actitud es la que no ayuda en nada, me haces rechazar pasar momentos a tu lado, siempre quieres propasarte conmigo, lo arruinas todo- Inuyasha se soltó de ella.

-¡Eres injusto conmigo!- Se puso de pie alterada- Tienes que aprovechar el amor que siento por ti, eres un grandísimo imbécil, Inuyasha… lárgate de mí fiesta, ¡AHORA!- Se sentía avergonzada y humillada, odiaba ser rechazada.

-Sera un placer- Inuyasha se puso de pie, dispuesto a salir de aquella ridícula fiesta en donde el no encajaba de ninguna manera.

-¡Inuyasha! ¿Te iras así? ¡No valoras ni la amistad que te tengo!- Los ojos de Kikyo se nublaron por las lágrimas que querían escapar- Quiéreme…- Comenzó a sollozar y agacho la cabeza mirando el suelo.

-Me llamaste grandísimo imbécil, me has dicho que soy injusto, y me has pedido que me largara de tu fiesta por no corresponder a tu amor, lamento informarte esto; Tu actitud me tiene podrido, fue un placer haberte conocido- Lo dijo con tanta tranquilidad y simpleza que enfado aún más a la muchacha- adiós- Finalizo con aquella palabra y se marchó de la fiesta.

-No puede ser- Kikyo se quedó perpleja por lo que le había dicho, ¡grandísimo idiota! Ella no le rogara nada, si quiere, puede volver, pero ella ya no lo buscara más, ya no hará el ridículo frente a el.


Gracias a todos ustedes ;D aqui les traigo otro cap mas, sigan leyendo