Jack se encontraba buscando por todo el castillo a la acompañante que había llevado ese día, la cual; ahora mas que nunca… odiaba. ¿pero como no poder odiar a la persona con la que habías llegado, si de un momento a otro la habías perdido de vista?

Claro, después de haber escuchado lo que podían hacer para ayudar a la reina, Scarlet no tardo ni un momento mas ahí para salir a correr a prestar ayuda, sin haber tomado la debida precaución de preguntar primero el camino, antes de lanzarse a ciegas. Debía de tomar un descanso, nunca había recorrido tanto el palacio como aquel día, claro… la mayor parte del tiempo se encontraba con la reina hablando de cosas sin sentido, pero mas allá… de ir caminado entre todas las salas, era un sueño imposible, ahora convertido en pesadilla.

-¿La encontraron?- pregunto al sentir como uno de los guardias se acercaba a él

-Aun no- respondió secamente

~ 2 ~

-La próxima vez que me emocione tanto, no debo de salir corriendo del lugar en el que me encuentre- comento cansadamente Scarlet mientras caminaba entre el bosque al que se había adentrado –sobre todo si me encuentro en un lugar que no conozca…. ¿en donde fregados me vine a perder?

Scarlet había salido disparada como una flecha que un arquero suelta después de haber tenido tensado el arco, sabia que detrás de ella venia Jack, pero también sabia que de un momento a otro se separo de él, lo malo; es que no recordaba en que momento había llegado a ese lugar, mucho menos, cuando fue el momento exacto en que se había perdido.

El bosque en el que se encontraba era diferente, ella lo sabia. ¿Por qué?

Miro las hojas de los arboles, se encontraban verdes, un verde un tanto oscuro, imaginaba que el sabor de aquellas hojas era amargo debido a su coloración en exceso, el camino se encontraba lleno de piedras de varias formas, algunas de ellas con bordes filosos, de eso se dio cuenta cuando tomo una en especial que brillaba como si de una piedra preciosa se tratara, en el momento en que acaricio su borde sintió un leve ardor en su dedo, una fina cortada se había formado después de aquella caricia. Los arbustos se encontraban muy tupidos y las frutas de aquellos arboles no eran apetecibles a la vista. Se detuvo en seco y miro hacia los lados, estaba mas perdida de lo que ya estaba. Suspiro y opto por correr.

Se detuvo en seco cuando su pie se enredo en una raíz de árbol y la hizo besar el suelo, su ropa inmediatamente se lleno de hojas secas y tierra. Se puso de pie mientras maldecía a aquella raíz. Miro hacia el cielo, sus ojos demostraban todo lo que sentía en su vida, se sentía muy desesperada y eso no era buena señal, porque sabia de antemano que acabaría aun mas perdida.

40 minutos habían pasado después de haber besado aquella tierra desconocida, entre mas se adentraba al bosque mas sabia que seria imposible volver a donde estaba. Llego a un punto en el que se dio la media vuelta para tratar de volver hacia el palacio, pero un mal paso que había dado la hizo caer por una vereda que parecía no tener fin, Scarlet iba rodando hasta que acomodo su cuerpo para resbalar hasta llegar al fondo. Tosió un poco mientras se sacudía por completo su cuerpo para liberarlo de las hojas, su ropa se encontraba ahora aterrada por completo. Camino cojeando un poco, se dio cuenta de que esa parte se encontraba menos poblada de arbustos, afino su oído al escuchar algunos crujidos que se encontraban cerca de ahí, sus pasos se volvieron mas lentos, esos crujidos eran en realidad exhalaciones de algún animal, y por el sonido, podía asegurar que era un animal de gran tamaño.

Cualquier persona habría dado la cuenta, incluso sus instintos le indicaban que se alejara pero no, se adentro hasta llegar a donde se originaba aquel ruido. Sus ojos brillaron, su respiración se agito aun mas y su cuerpo comenzó a caminar por reflejo. Frente a ella se encontraba echado entre varios arbustos un animal que le había robado la respiración, este se despertó y levanto su rostro para toparse con los ojos de ella. Oscuros vs claros.

-¡Que hermoso!- susurro embelesada, sin darse cuenta algunas lagrimas ya recorrían su rostro –lo más hermoso que he visto en mi….- fue interrumpida por un fuerte alarido que provoco aquella criatura -….vida.

Limpio aquellas gotas de agua salina con el dorso de su mano mientras mantenía la sonrisa en su rostro, comenzó a verlo con el mayor detalla que sus ojos le permitían, mientras aquella criatura la escrutaba con la mirada. Scarlet tomo asiento en el piso mientras trataba de tranquilizarce, frente a ella se encontraba aquel animal que tanto le había fascinado desde que recordaba, un animal que nunca en su vida pensó que vería, un hermoso ejemplar de dragón. Tanteo entre sus bolsillos solo para comprobar que efectivamente había olvidado su celular, suspiro fastidiaba. Miro alrededor en busca de algo que le ayuda a acercarse mas a aquel dragón que no hacia mas que mirarla con mucho detalle.

-¿Cómo te acercas a un dragón?- se pregunto en voz alta llamando la atención de aquella mítica criatura –fruta… ¿comes fruta?- pregunto al animal mientras mantenía posada la mirada en un árbol tupido de manzanas –no eres un caballo pero creo…- su oración fue interrumpida cuando aquel dragón lanzo unas lanzas de cristal que pasaron rozando el cuerpo de la joven -¡wow!- hablo Scarlet -¡es genial, los dragones hacen mas cosas que escupir fuego!- respondió muy emocionada mientras corría a observar aquellas lanzas que se habían incrustado cerca de aquel árbol –esta bien, yua te entendí… quieres manzanas- respondió ella mientras lo observaba

El dragón dejo salir un suspiro mientras intentaba volver a dormir, Scarlet le resto importancia y comenzó a escalar aquel árbol, desato su chaquetilla para convertirla en una bolsa para obtener toda la fruta que le fuera posible. Miraba de vez en cuando al dragón que parecía sumido en su mundo, después de un tiempo bajo de ahí y poco a poco se fue acercando al dragón, este sintió su presencia y despertó de nuevo, observándola fijamente. La exhalación de aire de aquel ser movió los cabellos de Scarlet, con mucha dificulta se trato de erguir para poder acercarse mas a aquel ser que se negaba a dejarlo descansar, Scarlet no tardo mucho en alzar una de sus manos para acariciar el hocico del animal, pero este se puso de un momento a otro nervioso, sus alas comenzaron a aletear de manera violenta, ella dejo caer la chaquetilla con las manzanas pues había perdido el equilibrio con aquella descarga de aire que la había alejado unos metros, el hocico del dragón comenzó a brillar de color rojizo. Ella se puso de pie un tanto asustada, de un momento a otro sintió una ráfaga de aire frio para después salir volando de ahí, observando solo como unas poderosas llamas les pasaban rozando.

De un momento a otro se dio cuenta de que se encontraba cerca del palacio, tal vez de la parte trasera pero había llegado mas rápido de lo que le habría tomado a ella si hubiera optado por caminar y no haberse entretenido por aquella magnifica criatura. Cuando por fin sintió sus pies sobre el suelo tambaleo un poco mientras daba algunos pasos, miro hacia atrás encontrándose con Jack furioso.

-¿Jack? ¿estas bien?- pregunto Scarlet inocentemente

-¿Qué si estoy bien?- volvió a preguntar -¡¿Qué si estoy bien?! ¡¿Qué demonios estabas haciendo en el Bosque Prohibido?!- pregunto gritándole mientras que Scarlet no entendía a lo que se refería –¡ese sitio esta prohibido para cualquiera! ¡y luego todavía con ese monstruos…!

-¡Bájale dos rayitas a tu drama!- le respondió de la misma manera a Jack -¡a mi no me vas a estar gritando!

-¡Ahora te haces la ofendida!- respondió sarcásticamente -¡te estuve buscando por todo el castillo, por todos los alrededores y nada! ¡Te encuentro en el Bosque Prohibido cerca de esa…. Esa… esa cosa!

-Asi que la humana estaba en tierras prohibidas- se escucho la voz Michelle que se había acercado junto con Terra –eres de cuidado humana

-¿En donde estabas Scarlet?- pregunto amablemente la reina –nos tenias a todos muy preocupados

-Vale, creo que no me van a dejar en paz con este tema- respondió cruzándose de brazos –Salí corriendo por la emoción, así que no me di cuenta y me perdí en el mentado "Bosque Prohibido"- recalco la ultima parte –me di en la madre varias veces, digo; por si no se habían dado cuenta- menciono mientras hacia hincapié en su ropa aterrada y algunos raspones en sus brazos –y me encontré con la única cosa que valía la pena

-¿Qué encontraste Scarlet?- pregunto Terra con sumo interés

-Un dragón- respondió en un suspiro, dejando de lado su mal humor para recordar a aquel animal que había dejado unos minutos atrás.

-Mentira- respondió Michelle antes que nadie –los dragones no se muestran antes nadie, y si lo llegan a hacer; es solo para matarlos

-Vete a freír espárragos- mando Scarlet –yo sé lo que vi y créeme que era un dragón real

-Descríbemelo- ordeno Terra

-Por favor, es imposible que ustedes que son mas irreales no crean que aquí hay dragones…- respondió mientras observaba los semblantes serios de los que se encontraban con ella –está bien. ¿Cuánto media?... no lo sé, estaba echado en el piso, pero se que estaba grandote- respondió alegremente –era negro, aun mas negro que la noche mas oscura, su piel brillaba hermosamente, creo que esas eran sus escamas. Sus ojos, no puedo creerlos, sus ojos…- Scarlet estaba emocionada –yo creía que Jack tenia ojos muy lindos

-¿De verdad?- pregunto alegre

-Ya no- respondió demasiado sincera –los ojos de ese animal eran…. Eran… ¡tan hermosos!, no hay palabra alguna que pueda describir aquellas hermosas ventanas que tiene.

-¿ventanas? ¿los dragones tienen ventanas?- pregunto extrañada Michelle

-Es una metáfora, otra forma de describir los ojos- explico Jack

- Y en sus garras delantera… tenia algo; como explicar, tenia como, una cosa… algo que le hacia ver hermoso…- trataba de explicarse –como si tuviera lana, algo panchosito, muy suave a la vista- comento Scarlet –le cubría desde el dorso de su garra hasta antes del codo, el pelaje ese era de color griseado, gris pardo o gris claro, anywey… el chiste es que es ese color. Y en su frente…. Oh, que hermosura de lunar

-¿Lunar?- pregunto Jack, Scarlet ignoro a Jack

-Tenia un lunar en forma de luna. Un lunar muy hermoso, pero blanco, bien blanco, lastima que no traía mi celular conmigo…- se vio interrumpida por la risa estridente de Michelle, los tres restantes mantenían la mirada fija en ella, esperando a que se calmara –pasa el chiste, así nos reímos todos

-Es que… es que… es imposible- comento Michelle mientras trataba de contener la risa y limpiar las pocas lagrimas que le habían salido –es imposible creer tu cuento

-Lo que pasa es que es muy difícil entender algo como lo has explicado Scarlet- intervino Terra –un dragón es un animal muy peligroso, nadie que vive en esta dimensión tiene control sobre ellos, eso ha sido así desde hace siglos. El Bosque Prohibido lleva ese nombre porque nadie, absolutamente nadie ha podido dominar esos territorios- comenzó a caminar rumbo al palacio, Scarlet se coloco a lado de ella mientras Jack y Michelle iban detrás

-¿Tanto tiempo?- pregunto Scarlet

-Es un territorio que esta dominado no solo por dragones; sino también por hidras, grifos, quimeras, fénixs…. Muchas criaturas de las cuales solo has escuchado en libros de cuentos y novelas de tu mundo. Pero aquí mi quería Scarlet, es… imposible no ver uno y no salir herido. Los dragones dominan ese territorio en un 80%

-Valla. Me imagino porque- respondió sin poder ocultar la sonrisa de sus labios

-Además, el que hallas visto a un dragón Nocturno; lo hace mas… como decirlo, difícil de creer.

-¿Hay mas clases de dragones?- pregunto esperanzada

-Muchos Scarlet, muchos mas… pero entre ellos, el Nocturno es el mas peligroso. Sobre todo si es el siguiente en la línea- anuncio dejando a Scarlet confundida con lo ultimo –Jack…. ¿Cuándo partirán?

-Hoy mismo Terra- anuncio mientras que Scarlet mantenía su mirada en algún punto interesante del suelo.

~ 3 ~

Después de haber sentido el peligro acercarse, el dragón Nocturno había visto como la humana que había estado a su lado había sido alejada por una fuerte ventisca de nieve. Sacudió su cuerpo sin mucho cuidado soltando aquellos gruñidos que solo un animal como el podría crear.

Se puso de pie con mucha dificultad, dejando ver que sus patas traseras también se encontraban revestidas con aquella piel afelpada al igual que el final de su cola, sus patas traseras trastabillaron pero con su fuerza se mantuvo en pie. Sin tan solo Scarlet hubiese sido mas observadora se hubiera dado cuenta de que aquel dragón se encontraba solo en ese sitio por la herida que traía consigo en su cuerpo, herida que continuaba sangrando, aun mas, por la sacudida que se había dado. Se acerco a las manzanas que habían quedado regadas en el suelo y con la ayuda de una de sus garras comenzó a reunirlas para así devorarlas de un solo bocado. Olisqueo la chaquetilla que Scarlet había olvidado, no encontró algo en ella que le pudiera desagradar.

Hizo gala de inteligencia y como pudo extendió aquel pedazo de tela para amontonar algo de nieve que había regada con la ayuda de su cola. Cuando hubo reunido la nieve se volvió a echar en el suelo, de nuevo se ayudo con su cola para poder colocar esa compresa de hielo en la herida, para así tratar de calmar un poco el dolor y la sangre que aun emanaba de ella. Dejo salir un suspiro y algunas llamas muy tenues salieron de los orificios de su nariz, se había cansado demasiado y estaba mejor que dispuesto para rendirse a los brazos de Morfeo.

~ 4 ~

Una tenue chispa de luz comenzó a hacerse presente en aquel lugar, pequeño duendecillos vestidos de rojo y gorros en punta se acercaban para observar curiosos lo que pasaba. De un momento a otro aquella pequeña luz se transformo en un torbellino de varios colores, de donde dos jóvenes salieron disparados, uno mas alejado que otro. Jack ya estaba acostumbrado a viajar por esa clase de medio, pero para Scarlet era una nueva experiencia

-Que fregazo- susurro Scarlet mientras sobaba su cabeza que a pesar de haberse estrellado con algo blando había recibido un poco de dolor, miro hacia arriba para ver lo que había amortiguado su golpe -¿Qué demonios…?- se alejo a gatas después de haberse topado con un par de ojos avellanados -¡Jack! ¡¿En donde estas frigobar andante?!- grito mientras se trataba de incorporar, frente a ella se encontraba algo muy pero muy grande, peludo y de color blanco

-¿Tienes algún otro insulto guardado Scarlet?- pregunto molesto mientras se quitaba de encima unos duendecillos

-¿Qué chingados… es… eso?- pregunto señalando al hombre peludo que estaba frente a ella

-Eso mi querida Scarlet- dijo arrojando al aire al ultimo duendecillo –es un yeti o como tu le conoces, el abominable hombre de las nieves…. Y te viene a comer y a usar tu cerebro para el caldo- dijo haciendo sonar tétrica su voz mientras se acercaba a la chica

-Idiota- susurro antes de darle un puñetazo en el estomago

-Bonitas… caricias- susurro mientras trataba de recuperar el aire

-No te pegue tan fuerte- respondió restándole importancia, Jack de inmediato dejo de hacer su drama –Jack, hablo en serio… ¿Qué es eso?

-Ya te lo dije, un Yeti- respondió mientras que el yeti hablaba sin parar, un idioma que Scarlet no entendía para nada –Ya veo, entonces…. Iremos

-¿A dónde?- pregunto mientras era estirada de la mano por Jack.

-Con Norte- respondió

-Por eso… ¿Quién diablos es Norte?- pregunto Scarlet

Pasaron varios pasillos, varias puertas antes de llegar a una puerta enorme, aun mas de las que habían dejado atrás. El yeti aun venia detrás de ellos balbuceando palabras desconocidas, palabras que parecía que Jack entendía a medias. Se detuvieron en la gran puerta, Scarlet espero a que Jack tocara pero opto por abrirla sin avisar.

-¡Norte, ya estoy aquí!- grito adentrándose al taller.

-¡Jack! ¿Cuántas veces te he dicho que toques la puerta?- pregunto un hombre que se encontraba sentado tallando una figura en hielo. El yeti seguía balbuceando y Jack mostraba una gran sonrisa

-Esto no puede ser… cierto- susurro Scarlet al observar detalladamente el taller en el que se encontraba.

Las paredes en realidad no eran importantes, sino todo lo que había dentro de aquel Taller. Se acerco a una de las esculturas de hielo, un hermoso castillo de princesa, delineo el contorno con mucho cuidado de no romperlo, a su lado se encontraba otro castillo, este parecía estar en construcción pues las piezas plásticas aun se encontraban desparramadas en la mesa. Una sonrisa enorme se formo en sus labios, continuo observando todo lo demás, un camión de bomberos, un helicóptero colgando del techo, a su lado un avión. Sobre la chimenea había unos soldaditos de hielo, alguna que otra risa suave se dejaba escuchar en ese sitio que se había quedado en silencio. Cosa que Scarlet no lo había notado. Siguió caminado hasta que termino frente a un librero, contemplo cada uno de los libros ahí y decidió tomar uno, con mucho cuidado lo abrió a la mitad, su sonrisa se ensancho cuando se dio cuenta de que iba a la mitad del cuento de La Galleta de Jengibre. Lo hojeó un poco mas hasta que lo cerro y lo dejo con igual cuidado en su lugar. Se detuvo de golpe cuando observo que Jack se encontraba sentado muy sonriente, a lado de él se encontraba un hombre, casi del mismo tamaño que aquellos yetis, cuerpo robusto y fuerte, mirada agradable y cálida, vestido de camisa roja con mangas enrolladas, pantalones negros y barba blanca prominente al igual que sus cejas y cabellos. Lo que más le llamo la atención fueron los brazos con un tatuaje en cada uno de ellos.

-Debo de estar… soñando- susurro Scarlet, que sin haberse dado cuenta había extendido sus brazos hacia esa persona que sonriente extendió sus brazos –en verdad… debo de estar… soñando- su respiración se encontraba agitada, de nuevo aquellas lagrimas de felicidad se amontonaron en sus ojos, luchando por no salir de ahí

-Bienvenida Scarlet- hablo en tono fuerte, pero amable. Scarlet sintió el calor de las grandes manos rodeando las suyas –Soy Norte- se presento –tal vez, tú me conozcas como…

-Santa- respondió agitada liberando ya las lagrimas que corrían en su rostro –Eres Santa Claus- miro a Jack quien la observaba –Es Santa…. Jack…. Es… Santa

-Norte- corrigió él

-¿Cómo estas Scarlet?- pregunto mientras miraba enternecido a la joven que no había despegado la mirada de él –no deberías de llorar querida- dijo mientras secaba las lagrimas de la chica

-Es que… cuanto soñé de niña- comento mientras tomaba una de las manos de Norte con las de ella –Desde niña soñé con verte, comprobar que en realidad existes y ahora… estas frente a mi.

-Que linda- susurro Norte mientras la ayuda a sentarse en la silla en la que estaba antes Jack –Tan llena aun de asombro

-No sabes cuánto- respondió Jack mientras era golpeado por una patada de Scarlet -Lo decía en buena onda

-Muy bien… Scarlet- llamo Norte –¿una taza de chocolate? ¿Pastel de frutas?

-No lo aceptes- susurro Jack

-Claro- respondió sonriente Scarlet mientras frente a ella algunos duendecillos traían lo que habían ofrecido –Gracias linduras- agradeció al par de duendecillos que le ofrecían la taza de chocolate, ellos se sonrojaron violentamente

-¿A que debo su agradable visita?- pregunto Norte

Entre interrupciones de Scarlet e ideas locas, Jack comenzó a platicar acerca de todo lo que había pasado Terra. Desde el momento en que había llegado Pitch hasta el momento en que el la había maldecido. Scarlet puso atención a aquellas palabras, sabia que algo no encajaba y ahí tenia la respuesta, una guerra se avecinaba y ya había bajas y era por parte del lado del bien. Norte se lamentaba por aquello y decidió dar aquellas esferas de las que había hablado Terra.

-¿De verdad existen esas cosas?- pregunto Jack mientras salía detrás de Norte, miro a Scarlet y le indico que los siguiera

-Por supuesto que si- respondió alegre –son ultra secretas y nadie debe de saber de ellas

-Si son secretas, ¿Cómo es que Terra las conoce?- le pregunto Scarlet

-¡Esta grandota!- dijo en voz alta Scarlet al observar el interior del lugar -¡Esto es increíble!

-Scarlet, ya compórtate- ordeno Jack cuando esta paso corriendo a lado de él

-No seas amargado Jack- respondió ella sonriente –Déjame que saque a mi niña interior

-Veo que te estas divirtiendo- dijo Norte al ver a Scarlet tan feliz –lastima que tengas mucho tiempo para verla completa

-¿Los Yetis hacen los juguetes?- pregunto al observarlos trabajar arduamente

-Si- respondió –los duendes solo lo creen- respondió Jack

-¡Genial!- grito Scarlet –Santa, Santa- llamo Scarlet la atencion del hombre

-Dime Scarlet- respondió

-¿Alguna vez estuve en la lista negra?- pregunto interesada

-No sabes cuantas veces- respondió en un suspiro

-¡Si existe! ¡Existe la lista de Santa!- dijo mientras subían al elevador

-Las personas normales estarían en shock- comento Jack

-Por favor Jack… no me jodas la existencia

-Scarlet… malas palabras no- llamo la atención Norte

-Lo siento Santa, no volverá a suceder- respondió de inmediato

-Buena niña- dijo Norte mientras acariciaba los cabellos de la joven

-Tramposa- susurro Jack

Después de haber bajado por el elevador, caminaron por un largo pasillo; el cual, se encontraba iluminado únicamente por unas antorchas. Un lugar algo tenebroso por algunos, pero eso no parecía importarle a Scarlet quien se encontraba con la adrenalina al mil por ciento. Frente a ellos se alzaba una enorme puerta circular, con varias cerraduras. Ya cerca de ella, se pudo dar cuenta de que se encontraba hecho de un fuerte hierro. Norte pronuncio algunas palabras que Scarlet reconoció como ruso, pero que tampoco logro entender. Los cerrojos se fueron abriendo uno a uno hasta que después un fuerte estruendo se dejo escuchar, después la puerta dio indicio de abrirse para dejar salir un humo frio. Norte termino de abrirlo y se adentro a ella, Scarlet se metió después de Norte mientras que Jack soltó un suspiro de cansancio, pues Scarlet no parecía estar cansada.

Dentro de aquella bóveda se encontraba hasta el fondo una vitrina con varias filas, las cuales se encontraban algunas esferas muy hermosas. Jack saco de entre su chaqueta una esfera de menor tamaño que esas, además de que el color era cristalino, aquellas se veían aun mas grandes y de colores que oscilaban entre dorados y plateados. Norte tomo dos doradas y las guardo en una caja de madera con sumo cuidado.

-Estas son las Esferas de Tiempo- explico Norte mientras extendía la caja de madera, Jack la intento tomar pero de inmediato se la quito de su alcance

-Norte- comento Jack algo molesto

-Son muy especiales- siguió mientras observaba con atención aquella caja -no importa que pase, pero deben de tener mucho cuidado con estas dos esferas. Deben entregarlas a Terra, ella es la única Pilar que puede hacerlo trabajar al cien por ciento- dijo mientras le extendía de nuevo aquella caja a Jack

-¿Qué es un Pilar?- pregunto Scarlet, el hombre volvió a alejar la caja de Jack quien suspiro cansado

-Un Pilar es lo mas grande que hay en la vida- comento mientras meneaba la caja en el aire

-¡Norte, Norte… la caja!- hablo Jack mientras trataba de quitarle aquella caja

-Hay diferencias mi buena niña Scarlet- continuo su explicación sin dejar de menear la caja en el aire

-¿De verdad?- pregunto interesada

-Así es- respondió –un Guardián protege la ilusión, el asombro, los sueños, la inocencia, la pureza de un niño…

-La diversión- respondió cansado Jack dándose por vencido al tratar de recuperar la caja que traía Norte

-No interrumpas Jack, eres un grosero- reprendió Scarlet –por favor, sigue Santa

-Ay si, "sigue Santa"- repitió la frase Jack siendo ignorado

-Nos debemos a los niños Scarlet, ellos son todo lo que tenemos y todo lo que protegemos con nuestra vida. Ellos son las luces de nuestra vida- Scarlet asintió entendiendo –pero un pilar niña mía…. Un pilar es aquel que trasciende el tiempo y las eras

-No entiendo- respondió sinceramente Scarlet. Norte sonrió

-Un Pilar es la base del mundo, aquel en el que niños y adultos creen. Que saben que no es un mito, que saben que en realidad existen. Como lo es Terra y como lo soy yo.

-¿Terra es un Pilar?- pregunto Scarlet

-Veamos niña mía- hablo Norte mientras mantenía aquella sonrisa –Si estas en este momento en la tierra de Natura, la gobernante de ahí es Terra… ella puede cambiar el clima y hacer que los arboles reverdezcan y que las flores florezcan

-Valla la redundancia- susurro Jack mientras caminaba hacia la vitrina

-¡Aléjate de ahí niño!- ordeno de inmediato Norte

-No he hecho nada- respondió Jack mientras la mirada de Norte le atravesaba, Jack suspiro –esta bien, esta bien… ya me quito. Ni que las fuera a romper

-Por eso quiero que te alejes de ahí- aclaro Norte mientras volvía la vista a Scarlet quien trataba de analizar todo –Scarlet… ya sabes que pilar es Terra… ¿verdad?

-Ella es…- después de un tiempo –cabello verde, la manera en la que esta vestida y demás cosas… ella es… La Madre Naturaleza

-¡Correcto!- respondió alegremente –Ella es la Madre Naturaleza y ahora Scarlet, es el deber de los dos, llevar estas esferas para que puede tener a su heredera

-Claro- respondió mientras tomaba la caja que Norte le ofrecía –puede contar conmigo Santa

-¡Trampa! ¡yo la pedí primero!- renegó Jack

-No seas mari…- se freno ante la mirada acusatoria de Norte –perdón, no seas niña Jack- dijo mientras aferraba la caja a ella

-Scarlet, antes de que te vallas dos cosas- anuncio Norte -¿Qué te paso?

-Ah, esto- dijo mientras veía sus brazos –Es que me caí por ahí- respondió restándole importancia –pero sigo viva

-Debes de tener mas cuidado- pidió Norte –La segunda… quiero que vengas de nuevo a visitarme, te mostrare con mucha dedicación la Fabrica y el taller…

-¿Y el trineo? ¿Y a Rodolfo el reno?- pregunto con mucha emoción

-Claro, también el trineo, pero Rodolfo…- trato de explicar –Anda, mejor ve que Terra ya los espera

-Si- respondió sonriente –Anda Jack, moviéndolas que tenemos prisa, mucha prisa

-¿Sabes hacer otra cosa que solo estar ordenando?- pregunto Jack mientras sacaba la esfera de su chaqueta por segunda vez

-No seas llorón, anda- apresuro Scarlet –Adiós Santa, luego le diré al frigobar con patas que me traiga de nuevo

-¡Scarlet!- grito Jack

-Jack aquí no- comento Norte después de que Jack lanzo la esfera dentro de aquella bóveda

~ 5 ~

Scarlet prefirió ignorar las miradas de Michelle, estaría mejor si pudiera esperar fuera del palacio, mas preciso a lado de aquel dragón en el que no había dejado de pensar. Pero Jack se encontraba detrás de ella, vigilando cada paso que ella daba, con tal de que no se escapara y/o se perdiera en el palacio de nuevo.

Terra se encerró en una sala que se encontraba a lado del Salón del Trono. En el momento en que Scarlet le entrego aquella caja se dispuso a trabajar en ello. De sus manos brotaba un polvillo dorado que caía sobre aquellas esferas, estas al contacto se comenzaron a iluminar. Pronto, muy pronto ellos partirían a una misión muy difícil. Pero confiaba en ambos.