Los rayos del sol que se colaban por las ventanas le comenzaban a molestar, cerro aun mas los ojos mientras se escondía entre la suave colcha. Ignoro los golpes que amenazaba con tirar la puerta de la habitación. Se removió en la cama y se tapo el rostro con la almohada. Los golpes cesaron, la puerta hacia cedido. Escucho unos pasos acercarse a donde se encontraba, escucho cuando el dosel fue apartado bruscamente y alguien le retiro la colcha de un solo movimiento.

Jack se quedo de pie sin poder moverse aun con la colcha entre su manos, tal vez la vergüenza, tal vez la pena o el miedo… pero no podía dar un paso para salir de ahí, Scarlet se encontraba furiosa, se puso de pie de inmediato y le planto una sonora bofetada en la mejilla al joven amo del invierno. Después de eso, Jack salió de ahí corriendo mientras que Scarlet soltaba todas las maldiciones que sabia.

~ 2 ~

-Buenos días- saludo secamente Michelle apenas entro al comedor, ambos devolvieron el saludo, aunque Scarlet muy a su pesar, pues aun se encontraba furiosa. La mirada de Michelle se poso en la marca roja del rostro de su compañero –pero Jack… ¿Qué fue lo que te paso?

-Nada- respondió de inmediato –no es nada.

-Scarlet- menciono llamando la atención de ambos -¿tú fuiste la que lo golpeo? ¿te atreviste a levantarle la mano?- pregunto molesta

-Se lo busco por pervertido- respondió sencillamente mientras se cruzaba de brazos

-Se ve que no entiendes tu posición- recalco amargamente –tú eres una simple humana… él es un Espíritu Guardián, hay un abismo de diferencia entre ambos y tú te atreves a faltarle el respeto

-Bájale dos rayitas a tu drama "princesita"- recalco la ultima palabra –si te digo que se lo busco por pervertido; es porque es así, no lo ando golpeando cada vez que se me de mi gana

-Mentirosa- pensó Jack mientras escuchaba la "amena platica" de ambas

-Mide tus palabras Scarlet… Scarlet…

-Scarlet Dragustinovis- respondió con una sonrisa –ese es mi nombre completo, digo, por si no lo sabías.

-No te burles de mi… no sabes quién soy…

-Una cobarde que busca ascender al trono, claro… pero sin tener el suficiente producto de gallina para salvar a tu reina

-¿Qué tiene que ver las gallinas?- pregunto molesta e inocentemente sin haber entendido, mientras que Jack soltó una risa -¿Jack?

-Ya sabes… el producto de la gallina- respondió sin mucha importancia mientras disimulaba sus risas

-Escúchame bien humana….

-¡Michelle!- interrumpió una potente voz -¡deja en paz a Scarlet!- ordeno

-¿Qué?- susurro sin creer lo que había escuchado

-Lo que escuchaste- respondió ya mas tranquilo Damek quien recién había llegado, tomando el mismo asiento de la noche anterior –Siéntate y espera a la reían en silencio- desvió la mirada en el momento en que la aludida acato aquella orden –Jack… ¿Qué tienes en la cara?- pregunto

-Nada- respondió de inmediato

-Buenos días-. Saludo la reina, cada uno de los presentes se puso de pie para saludar -¿Jack que te paso?- pregunto de inmediato al ver el tono rojizo de su mejilla

-¡Que no me paso nada!- exclamo

-Veamos… me dormí muy tranquila después de haber lavado mis ropas- llamo la atención Scarlet mientras servían los platos –la colgué con la ayuda de las enredaderas para que se secara. En la mañana cierta personita… se adentro a mi recamara y me quito la colcha….

-¿Qué tiene que ver con la marca de Jack?- pregunto Damek

-Veamos… si lave mi ropa… quiere decir que me dormí solo con mi ropa interior… el imbécil me destapo y a pesar de eso, se quedo ahí… de pie… ni una disculpa me ofreció…. Por eso lo golpee- término de explicar Scarlet.

Damek se encontraba riendo por el relato, mientras que Terra le llamaba la atención al joven amo del Invierno. El desayuno transcurrió de nuevo entre risas y advertencias junto con consejos departe del General de División. Ambos prestaban atención a las advertencias que les hacían, tenían que entrar y salir de ahí tan rápido como pudieran, seria muy difícil hacer algo por ellos estando tan lejos. Ambos jóvenes se dirigieron de nuevo a sus habitaciones, pues las ropas que usarían se encontraban ya listas.

Scarlet bajo de inmediato, se encontraba vestida con un largo pero sencillo vestido blanco dejando libre su hombro y brazo derecho, había un ceñidor en su cintura semejante al oro y un brazalete en su antebrazo que se encontraba libre, además de unas sandalias sencillas. Entre sus manos se encontraba la caja que había estado custodiando.

Terra y ella, en compañía de Michelle se encontraba fuera del Palacio, esperando por la única persona que hacia falta. Los gritos y reclamos de Jack no se hicieron esperar a escuchar. Damek lo traía a la fuerza para que así el trabajo comenzara.

-No pienso ir vestido así- se justifico cuando se encontró delante de las presentes

-Pero si te ves bien- respondió Scarlet tratando de soportar la risa

-Lo ven- recrimino Jack a los demás presentes –Scarlet se esta burlando de mi

-Desde que llego se burla de ti- respondió Damek

-Anda Jack… si te ves bien- insistió Scarlet sin dejar de reír

-Traigo puesto un vestido- comento al notar la túnica larga en color olivo que llevaba puesta, sobre esta se encontraba de forma cruzada sobre su hombro otra tela mas de color oro viejo –No me gusta

-Eso no es un vestido, me sorprende tu ignorancia cubo de hielo- reprocho Scarlet

-Nadie te pregunto cerebrito- respondió Jack

-Calla y escucha Jack que no volveré a repetirlo dos veces- comento el General

Una breve explicación por parte de Terra y Damek, en concreto entrar y salir lo mas rápido que pudieran, sin llamar la atención. Para Scarlet esto era una completa misión de espionaje, pues aunque su semblante era tranquilo y sereno, por dentro su adrenalina estaba comenzando a subir con el pasar de los minutos. Jack asentía a todo lo que ambos le decían, sin tomarlo muy enserio, pues el contar con el control del frio le daría mucha ventaja.

Unos consejos mas y algunas palabras de aliento sirvieron para que Jack tomara una de las esferas la cual agito y susurro muy cerca de ella el lugar al que irían, frente a ellos un túnel en forma de cristal se forjo, muy diferente a los que normalmente estaba acostumbrado, tomo de la mano a su acompañante para entrar ambos. Una luz cegadora se formo en el momento en que este se cerro dejando a los presentes ciegos por ligeros segundos.

~ 3 ~

Un grito fuerte se escucho al llegar a donde se supone que encontrarían aquel remedio. Scarlet se sentía aun con muchas nauseas y un fuerte dolor de cabeza hacia que el lugar pareciera que daba vueltas. Miro hacia todos los lados, en realidad no era tal como se lo había imagino, se puso de pie y dio algunos pasos mientras sentía como los rayos del sol hacían mella en su cuerpo.

-¿Decepcionada?- pregunto Jack con una sonrisa en su rostro

-La verdad…. Si- respondió sinceramente

-¿Por qué?- pregunto alarmado –eras tú la que quería llegar cuanto antes aquí, ahora me dices que no te gusta el sitio

-Pues lo veo…. Muy simple- respondió sencillamente

-¿No esperas ver algún monstruo o deidad aquí en pleno campo? ¿o si?

-¿Tú que crees?- respondió Scarlet con otra pregunta mientras comenzaba a caminar y alejarse de él

Scarlet camina en silencio mientras seguía admirando aquel enorme campo, tan lleno de vida, el pasto tan verde. Pudo sentir que el aire se respiraba aun mas puro que donde había pasado el fin de semana y que decir de la ciudad que se había quedado atrás. El cielo se encontraba aun mas azul y eso no era que le molestara; solo que los días soleados no era algo que en realidad le gustaran.

Detrás de ella, solo unos pasos… Jack Frost observaba cada uno de los gestos que la joven realizaba, de verdad que se encontraba tan absorta en su propio mundo que no prestaba atención a su alrededor.

-Oye Jack- lo llamo -¿crees que aquí también haya dragones?- él sonrió ante la pregunta de ella

-Creo que estas algo obsesionada con esas lagartijas

-Desde que tengo memoria siempre me han gustado- respondió –dime… ¿Qué es lo que piensas?

-No lo se- respondió mientras hundía sus hombros –es la primera vez que vengo a este lugar y la primera vez que vi un dragón tan cerca fue cuando te aleje del que estaba en aquel sitio

-Pero no me iba a hacer nada- respondió –ahora que lo pienso… ¿Por qué demonios me alejaste de él?

-Porque te iba a atacar- respondió –tu misma te diste cuenta de cuando nos ataco

-Fue en defensa propia. ¿Dónde vamos a encontrar el brebaje?

-Estas cambiando la conversación Scarlet-

-No, no es cierto

-¿Cuántos años tienes?

-¡A una mujer no se le pregunta la edad!

-Eres todo un caso perdido- comento –Pero respondiendo a tu pregunta…. No tengo la mas mínima idea de cómo vamos a encontrarlo

-Esa no había sido mi pregunta- respondió ella

-¡Pero me lo acabas de preguntar!- dijo exasperado

-¡Te pregunte que si aquí también había dragones!- volvió a inquirir

-¡Ya te había dicho que no se!- respondió agotado de paciencia

-¡No me estés gritando!

-¡No te estoy gritando Scarlet!

-¡Me estas gritando!

-¡Que no es así! ¡Tú eres la que me esta gritando!

-¡Yo nunca grito!

~ 4 ~

Los pasos resonaban, produciendo un eco por todo el lugar. Decir que se encontraba furiosa era quedarse corto, los largos cabellos se balanceaban de un lado hacia otro. Poco a poco se fue acercando a una puerta la cual abrió de un solo golpe logrando así que el estruendo resonara por todo el lugar.

-Mira a quien tenemos aquí- hablo en siseo aquella voz –si es la pequeña Leila

-Wanda- respondió secamente -¿Qué haces aquí?

-La cortesía de este castillo ha disminuido en estos años- respondió sonriente –pero la cortesía no es algo…. De lo que se presuma, no en este lugar

-Te hice una pregunta- demando saber

-Black… ahora- ordeno de manera acida, leila dio un respingo, tragándose el coraje se giro sobre sus talones para ir en busca de su señor.

Wanda era una mujer aun mas despiadada que ella, eso era lo que mantenía a raya a la mano derecha de Pitch Black. Era alta, tan alta como lo era Pitch Black, su piel era demasiado pálida, como si no tuviere vida alguna aun así, su cuerpo era curvilíneo, mas de uno la deseaba y eso lo sabia, razón por la cual siempre usaba ropa provocativa, como el vestido rojo sangre que llevaba en esa ocasión, si bien cubría completamente su cuerpo, los lado apenas se encontraban cerrados por finas tiras de tela dejando ver parte de su piel. Sus labios se encontraban coloreados del mismo color que su vestido, sus ojos adornados con finas manchas negras, sus cabellos cortos muy cortos eran de color cobrizo al igual que sus ojos.

Deslizo su mano sobre la superficie de la ventana, observando un punto inexistente, una sonrisa ladina se dibujo en su hermoso rostro dejando ver una línea de dientes perfectamente blancos. En ese momento, una nube de humo negro se alzo detrás de ella, dejando ver a dos individuos cuando esta se disperso.

-Hermosa Wanda- saludo Black –que placer el que me vengas a visitar

-Digamos que la razón es obvia, me entere de que estas formando una revuelta y no fui invitada- respondió cortante

-¿No fuiste invitada?- pregunto observando a Leila a su lado

-Aun no termino de mandar las invitaciones señor- respondió de inmediato a la pregunta no formulada

-Ya veo…- respondió –entonces, ve a hacerte cargo

-Señor- se inclino para salir de ahí bajo la mirada de ambas personas

-Esa cosa muerde- comento Wanda en el momento en que Leila desapareció –debería de colocarle una correa

-Vamos, no es para tanto- respondió Black con su clásico tono burlista –dime mi bella amiga… ¿a que has venido?

-A unirme contigo- respondió mientras caminaba hacia él moviendo provocativamente sus caderas –dime… ¿acaso no necesitas de mi ayuda? ¿no necesitas gente de confianza?- susurro sensualmente mientras colocaba sus brazos alrededor del cuello de Pitch

-¿Cómo me pides que confié en alguien que ha venido por si sola?- respondió retadoramente

-Porque sabes que mi ayuda es la mas importante- respondió en el mismo tono sensual jugueteando con el cabello de él –sabes que puedo ofrecerte mas que mi ayuda en el campo de…. Batalla- susurro en su oído, Black sonrió de lado –además, es algo que he querido hacer hace ya mucho tiempo- se alejo del cuerpo de Black para dirigirse hacia la ventana –Reclamar algo que por derecho me correspondía…. Ha pasado ya tiempo, pero aun lo puedo hacer

-¿Matarías a Terra?- pregunto sonrientemente

-Con mis propias manos Black- respondió ella –no necesito de nadie que haga mi trabajo cuando se; que de de esa manera…. Podría calmar mi sed de ira y venganza

Wanda comenzó a caminar con dirección hacia el pasillo oscuro, Pitch Black la seguía con paso apresurado. Wanda era una persona muy despiadada cuando lo deseaba, incluso él la respetaba. Tenerla como aliada era mas que una carta fuerte y si era ella misma quien se lo proponía, no podía salir nada mal, acabar con ella en el momento en que ya no la necesitara…. Ella lo sabia, pero era ese el motivo que mas le llamaba la atención, pues asesinarla a traición seria algo que nunca haría, mas por compasión que por miedo… pues si en verdad le ayudaba sin pedir nada a cambio… no podría perder absolutamente nada.

-Dime Black….- susurro mientras se detenía frente a una gran puerta -¿has dormido bien estos últimos días?

-Yo nunca duermo- siseo

-Me temo, que después de….- miro provocativamente a Black, este sonrió con arrogancia –creo que tendrás que dormir un poco

-Lo siento, pero me temo que tendré que declinar la invitación mi apreciada Wanda- respondió –aun tengo asuntos que tratar con los demás…

-Entonces, explícamelos mas…. Detalladamente- comento tomando la mano grisácea, adentrándose a la habitación

-¡Maldita gata cualquiera- escupió entre dientes Leila al observar como ambas personas se perdían en el anonimato de aquella habitación oscura –me las vas a pagar y muy caro, maldita arpía

~ 5 ~

Las personas se encontraban caminando de un lado hacia el otro, comprando u ofreciendo mercancía, todo era un gran tianguis. Desde los típicos puestos de frutas y verduras, pescados y carnes secas. Vasijas de barro, espadas y lanzas, trajes de protección para los guerreros que decidían dejar atrás aquellas armaduras viejas y gastadas. Adivinos y mercaderes de vino y animales.

-Un día normal en Grecia- comento tranquilamente Scarlet mientras caminaba entre el mar de personas.

-¿Cómo sabes que es un día normal?- pregunto Jack –si nunca has estado aquí

-Lo vi en películas, anime y libros de historia- respondió sonriente

-¿Te estas burlado de mi?- pregunto Jack quien seguía muy de cerca a su acompañante

-Que lindo- comento Scarlet acercándose a un puesto de alhajas

-Ah no, eso si que no- reprendió de inmediato Jack –no venimos a comprar baratijas en la antigüedad, venimos a comprar otra cosa

-Pero esta tan lindo- recalco Scarlet mientras observaba el brazalete de acero pintado en oro

-¿Qué esta diciendo la señora?- pregunto Jack extrañado

-Que me lo deja a precio especial- respondió con naturalidad a Jack, para después volver a prestarle atención a la vendedora.

Después de haber dejado atrás a la vendedora, ambos se encontraban caminado entre las calles, lo que mas sorprendía a Jack era la naturalidad con la que Scarlet se desenvolvía en aquel tiempo. No había duda alguna, desde el momento en que se había vuelto visible para aquella humana había descubierto cosas que ni el mismo sabia de ella. A pesar de haber vivido aun mas tiempo que ella, no era capaz de hacer lo que ella era capaz, claro que… la época en la que él vivió; pues apenas y sabia el idioma que hablaba… además no tenia mucho tiempo que jugaba con los niños, que amablemente le enseñaban sus idiomas, pero eran idiomas actuales.

-¿Qué diablos… es eso?- pregunto Jack en el momento en observo la hoja que traía consigo la chica

-Una dirección- respondió sin importancia

Λευκό σπίτι με ξύλινες ράβδους, κοντά στο δάσος. περπάτημα μεταξύ της βάσης του το απόγευμα, δύο ημέρες εδώ

-Que onda con lo garabatos- comento Jack mientras observaba aquel trozo de papel –¿de verdad que le entiendes?

-Si

-¿De veras?

-Que si

-¿De veras? ¿De veritas?

-Maldito refrigerador andante…- amenazo Scarlet

-¡Oye… no es… para tanto…!- susurraba Jack mientras retrocedía unos pasos hacia tras.

Scarlet se acerco a Jack para tomarlo por la túnica, pero unas puertas abriéndose paso distrajeron la atención de ambos. En el piso observaron a una mujer que se mantenía muy apenas sobre sus manos

Sus cabellos se encontraban amarrados en una trenza muy deshecha, algunos de sus cabellos rubios se encontraban demasiado alborotados, además de sucios, pues la tierra seca se podía observar desde cualquier distancia. Llevaba puesto un ligero vestido corto rasgado en la falda y la espalda, sus brazos al igual que sus piernas se encontraban con algunos cortes, algo de sangre seca y uno que otro moretón.

De entre aquella puertas salió un hombre muy alto, aun mas que Norte. Gordo y vestido con una ligera túnica corta, en su mano llevaba una enorme jarra de licor mientras que en su mano izquierda llevaba un fuete. Scarlet pensó en el pobre caballo, soportar el peso de ese hombre además de que lo golpeara con ese fuete, sufriría mucho. Su rostro se encontraba totalmente fuera de si, sus cabellos oscuros se encontraban algo alborotados. Scarlet miro a Jack, este capto el mensaje de inmediato.

Aquel hombre alzo el fuete para golpear a la mujer que yacía en el piso, ella solo se preparo para recibir aquel golpe, el cual nunca llego.

-aftó eíanai atfó por náneis- pregunto aquel hombre

-¿Qué?- susurro Jack mientras sostenía aquel fuete en su mano, impidiendo que golpeara a la mujer

-Pregunta lo que estas haciendo- tradujo Scarlet manteniéndose alejada de aquel hombre

-¿Estas segura de eso?- pregunto de nuevo Jack mientras forcejeaba con aquella persona –deja de hablar, al fin y al cabo no te entiendo- dijo al hombre que logro empujarlo hacia el suelo

-¡Jack!- grito Scarlet mientras corría hacia el caído -¿Jack, estas bien?- pregunto

-Tha sas didáxei na meínoun éxo̱ apó af̱tó pou den ygeionomikí̱ períthalpsi̱ sto exo̱terikó- exclamo mientras se acercaba meneando lentamente aquel fuete

-¿Acaso no entiende que no entendemos lo que nos esta diciendo?- pregunto fastidiado Jack mientras se ayudaba a incorporarse con ayuda de Scarlet

-Yo si le entiendo- respondió –dice que eres un foráneo y que te va a partir la madre

-Scarlet…- le llamo la atención

-Que te va a enseñar a que no te metas en lo que no te importa… y también te llamo extranjero- volvió a traducir, miro al hombre que se mantenía con aquella sonrisa arrogante.

Scarlet se puso de pie y se coloco frente a él, a pesar de que se encontraba temblando de miedo -af̱tós o ánthro̱pos pou vrísketai edó̱ eínai capar na skotó̱sei , vévaia , an í̱thele- el hombre miro a Jack quien se mantenía al margen -ó̱ste na boreíte kalýtera ... skeftoún dýo forés prin apó ti̱n áf̱xi̱si̱ to chéri tou katá to

-¿Qué es lo que le estas diciendo Scarlet?- pregunto Jack

-Silencio Jack- susurro Scarlet, aquel hombre se comenzó a reir mientras que la mujer se escondia detrás de una roca arrastrándose en el suelo

-Nomízete óti den écho̱ kanéna fóvo ? Dýo agória ?- hablo

-Scarlet….- volvió a susurrar

-Dice que no le tiene miedo a dos "muchachitos"- respondió Scarlet haciendo énfasis en la ultima palabra

-¿Scarlet?- volvió a llamar Jack

-No pasa nada Jack- le devolvió una sonrisa

-¡Scarlet!- grito Jack al momento en que aquel hombre tomo por el cuello a la joven alzándola por los aires -¡Suéltala!- exigió Jack mientras hacia aparece entre sus manos un cayado de madera.

El hombre sonrió mientras observaba como Scarlet se comenzaba a desvanecer entre sus fuertes y grandes manos. Aquel hombre sintió el repentino cambio de temperatura. El viento; antes cálido y bochornoso, se convirtió frio, totalmente frio. Miro hacia donde se encontraba Jack, dejo caer al suelo a Scarlet, esta a punto de quedar desmayada, comenzó a toser y a buscar aire apresuradamente. Jack batió el cayado fuertemente convocando una fuerte ventisca. El hombre salió disparado hacia atrás, estrellando su gran humanidad contra la pared de barro. El hombre perdió el conocimiento.

-¡Scarlet!- la llamo corriendo hacia ella, tomándola entre sus brazos -¿estás bien?

-Define bien- respondió ella algo ronca, miro hacia el hombre que yacía en el suelo –pobre hombre… te pasaste Jack

-Te defiendo y me gano un reproche- contesto con una sonrisa, ella se la devolvió

-¿En dónde está la chica?- pregunto, Jack la busco con la mirada -¿Jack?

-Detrás de la roca- menciono al observar aquella tela –te ayudo, ven… vamos

-Merci- respondió Scarlet mientras tomaba la mano de Jack para levantarse

Se acercaron con mucho cuidado a donde se encontraba aquella mujer, esta se encontraba en posición fetal, aun temblaba y balbuceando algo; que en esta ocasión, Scarlet no supo distinguir. La joven mujer se encontraba sollozando, se encontraba asustada, Scarlet se coloco a su altura para poder ver el estado en que se encontraba, en el momento en que coloco su mano en el hombro de ella se alejo.

-Está muy asustada- comento Jack mientras se mantenía detrás de su acompañante, ella asistió

-Demasiado- respondió

-Traduce esto Scarlet- hablo Jack acercándose a la joven –Esta bien, ya no hay nada que temer. Ya todo paso.

- Entáxei , den ypárchei típota na fovi̱thoún. Dedoménou óti káthe ví̱m- comento Scarlet mientras se mantenía a lado de ambos

-Vamos, te llevaremos a un sitio seguro- termino de hablar Jack mientras le ofrecia la mano

- Éla , tha sas metaférei se mia asfalí̱ topothesía- termino de hablar Scarlet mientras sonreía

-No tengo a donde… ir- respondió en un hilo de voz

-¿Entiendes lo que decimos?- pregunto Jack admirado

-Creo que si- respondió Scarlet -¿Cómo estás? ¿Cómo te llamas?- pregunto de inmediato

-Soy… me… llamo… Alala- respondió tímidamente alzando por primera vez la vista, dejando a ver dos hermosos ojos grises cual plata

-Que ojos tan lindos tienes Alala- comento Scarlet sin darle tanta importancia a los golpes que tenia en su rostro y ambos ojos hinchados debido a golpes

-Que salvaje- pensó Jack –esto es de lo que una mujer puede soportar- siguió el hilo de sus pensamientos mientras observaba como Scarlet ayudaba a ponerse de pie a Alala.

-Vamos Jack- llamo Scarlet mientras se despojaba de la tela que le cruzaba por el hombro y cubría a la mujer –vamos, cúbrete un poco

-Pensé que iba pegado al vestido- susurro Jack

-Algo así- respondió ella –anda… busquemos un lugar donde descansar

-Claro- respondió Jack comenzando de nuevo a caminar.