Hola Chicas, pues les comento que estaré subiendo capítulos muy seguido, creo que será corta la historia, pero para mí ver muy buena, gracias por sus lecturas y pues a disfrutar…
Capítulo 2
Después de aterrizar, en los pasillos del aeropuerto…
- ¿Te dije de los túneles?- dice Candy a Terry
- ¿Qué túneles?
- Hay unos túneles cerca del estadio… Siempre aguantábamos la respiración al pasar por ellos…. A mi papá todavía le parece muy divertido...
- Ajaaam
- ...y tratará de que tú también lo hagas… no tienes que hacerlo… por mí, no.- Terry se le queda viendo poniéndole atención a lo que dice- Insisto en que no lo hagas porque mi papá maneja tan lento... que te puedes desmayar en el túnel.
- Ok, entiendo.
- El tenis… siempre es un tema seguro, siempre es seguro… hablar de vinos está bien, anécdotas de viajes... sobre todo de Europa, muy bien… No menciones el tema de las armas o de la pena de muerte... y, pase lo que pase, nunca menciones Vietnam…- decía Candy a Terry
- ¿Por qué habría de mencionarlo?
- Por otra parte, le encanta hablar de la Guerra Civil… Antietam, Shiloh...
- Relájate, todo va a salir bien.
- Te lo digo por si hay un silencio incómodo.
- Recuerdas que soy abogado, me gano la vida hablando.
- Eres muy buen abogado… como último recurso, puedes hablar... de la partida de los Rams de Los Ángeles.
- Muchas gracias.
De pronto se topan con hombre ya maduro de unos 50 años, rubio, alto.
- Ahí están.- dice William padre de Candy
- ¡Papi! ¡Hola!- se abrazan cariñosamente y emocionados.
- Hola, corazón.
- ¿Cómo estás?
- Excelente.
- Papi, te presento a Terry- le dice Candy a su padre
- ¿El novio que me has escondido y no querías presentarme?- dice William en un tono de burla- Mucho gusto. William Ardley.
- Igualmente.- le dice Terry a William estrechándole la mano y ofreciéndole una sonrisa.
- ¿Cuáles son tus intenciones con mi hija?- Terry se sorprende con tan directa pregunta.
- Se una cosa solamente, la llevaría a un juego de los Rams si siguieran en Los Ángeles.- le contesta sonriendo.
- No me hagas hablar de eso.- dice William, y ambos se echan a reír
Después de abandonar el aeropuerto, en la carretera ya los tres en el auto, sostienen una plática, mas viene William y Terry la sostienen, mientras Candy los escucha un tanto molesta e incómoda de lo que puedan hablar.
- ¿Cómo puedes ser una liga profesional... sin tener un equipo en el segundo mercado del país?- comenta William.
- Los Rams de Saint Louis. ¿Qué es eso?- le cuestiona Terry
- Ni lo puedo decir.
- Papá, puedes ir al límite de velocidad.- dice Candy un poco incomoda por la situación.
- Ay, ahí vienen.- dice William mirando los próximos túneles…
- ¡Los túneles!- le contesta Terry riendo y mirando a Candy con diablura.
- ¿Sabías de ellos?- le dice William sonriendo como pequeño.
- Papá, ¿podemos no...?- dice Candy tratando de evitar ya lo inevitable y torciendo los ojos ante lo que sucedía.
- A la de tres. Uno, dos...- dicen Terry y William, enfrascándose en una batalla de quien aguanta más la respiración en los túneles.
- Bueno, ya pueden parar.- dice Candy un tanto irritada.- bueno ya, ni que tuvieran cinco años.
Después de pasar los túneles y seguir en el recorrido del aeropuerto a casa…
- ¿Terry? ¿Es tú primera vez en Pasadena?- le pregunta William.
- Sí, señor.
- Dicen... que "nadie viene de Los Ángeles, todos vienen a Los Ángeles… Pero si vienes de Los Ángeles, probablemente vienes de Pasadena".- le comenta William a Terry- Como yo... ya no digamos mi esposa y, claro, Candy… Oh! Mira, Ahí fue donde Candy aprendió a andar en bicicleta.- dice mientras pasan por la calle del vecindario de la familia
- Ahí está el callejón donde Neil Leagan me dijo que era fea.- dice Candy recordando ese momento.
- Terry- dice William - ¿Haz pescado con señuelos?
- No, nunca he tenido la oportunidad.- le contesta el guapo joven.
- "Cara de culo". Creo que así me describió.- dice Candy continuando con aquel recuerdo que le dejo Neil.
- Este verano voy a pescar en el río Big Wood.- comenta William.
- Suena excelente.- le dice Terry
- ¿Quieren venir? ¿Los dos?- dice William emocionado como pequeño de siete años.
- Ésos son los arbustos a los que me escapé una vez.- dice Candy señalando un par de frondosos arbustos.
- ¿Te escapaste a unos arbustos?- le pregunta Terry en tono burlón.
- Sí, tenía doce años. Hasta ahí llegué…
- Estaba convencida de que era adoptada.- dice Wlliam- Dicen que las truchas de ese lago parecen coches.
Después de otro rato de camino, llegan a casa del padre de Candy, encontrándose con un camión que descargaba sillas estilo Tiffany…
- ¡Ya llegaste! ¡Ya llegaste, ya llegaste!- le dice Annie, la hermana menor de Candy que está a punto de casarse-
- Si, llegué.- le dice Candy abrazándola sin muchas ganas y volteando los ojos- Annie, te presento a Terry, mi novio.
- Hola! ¡Ay, eres guapo! ¡Es guapo!- le dice Annie saludando a Terry muy emocionada.
- Tú también.- le contesta él sonriendo por el sorpresivo abrazo.
- ¡Ay, Dios mío, me voy a casar mañana! ¡Mañana me caso!- dice Annie muy entusiasmada. - ¡Con él!- llega Archibal Cornwell mejor conocido como Archie, el novio de Annie.
- Me preguntan si debemos... poner otro bar en el patio.- dice Archie viendo a Annie.
- ¿Papi?- Annie voltea a ver a William
- Yo me encargo… No les conviene matarme antes de cobrar.- le contesta William.
- Archie, mi hermana Candy.- los presenta Annie
- Hola, Archie- le contesta Candy
- Y su guapo novio Terry- dice Annie.
- Gusto en conocerlos.- Archie le contesta a la pareja.
En eso llega la organizadora de bodas, trayendo dos arreglos de rosas
- ¿Rosas blancas o rosadas para las mesas?- dice la organizadora.
- Archie, tú elige.- le dice Annie
- Rosas!-
- Creo que blancas.- le corrige Annie a Archie.
- Blancas entonces serán- dice la organizadora marchándose.
- ¿Cuándo se casan ustedes?- le pregunta Annie a Candy y Terry.
- Todavía no hablamos de eso.- contesta Candy dejando a un Terry con la palabra en la boca.
-¡Hacen una pareja excelente!, ¿No es cierto Archie?-
- Excelente pareja- contesta Archie
- Necesito dos hombres fuertes aquí.- se oye gritar a William
- Claro ya vamos!- contestan al unísono Terry y Archie, marchándose con William.
- Annie, caramba, ¿cómo te sientes?- pregunta Candy.
- Genial.
- ¿Sí? ¿Tienes miedo?
- ¿Miedo? ¿De qué? Si tuviera miedo, no me casaría.
- A la gente le da miedo...- dice Candy
- ¡Mírate!- dice Annie interrumpiendo a Candy, porque llegan dos personas, una pequeña que será su pequeña dama.
- Bueno, ¿Qué quieres el moño arriba o el listón abajo?- dice la organizadora acompañando a la pequeña.
- Moño, listón... – dice Annie dudosa – Moño, moño… definitivamente, el moño. ¡No, el listón, el listón!- termina decidiéndose Annie, dejando ir a la pequeña y a la organizadora.
- Caramba, no sé cómo lo haces.- le dice Candy a Annie
- Es divertido.- dice Annie- Tengo una idea excelente, tennis, dobles mixtos.
- Olvidé mi raqueta y Terry no juega...- dice Candy queriéndose liberar de esa situación.
- ¡Vengan a vernos jugar!- llega Archie por Annie
- Después de instalarnos en nuestras habitaciones.- dice Candy
- ¡Pronto!- dice Annie llendose casi corriendo con Archie
- ¡Está bien!... Mi hermana… da brincos.
- Ajaaam… entonces, ¿qué fue eso?- pregunta Terry a Candy mientras suben por las escaleras rumbo a las habitaciones.
- ¿Qué?
- Le dijiste que no habíamos hablado de casarnos.
- Lo íbamos a anunciar después de la boda.- contesta Candy nerviosa.
- Sí, pero hablas de mí como si sólo fuera tu compañero de pesca.
- Perdón… no prestes atención a lo que diga el próximo par de días… Me vuelvo loca con mi familia… - le dice Candy tratando de calmar las cosas.
- Candy… ¿Te estás echando para atrás?- pregunta Terry en tono serio - Porque si es así, me lo puedes decir.
- No, no me estoy echando para atrás… Estoy aquí parada.- le dice Cadny
- ¿Sólo parada?
- Está bien, voy hacia adelante y estoy ardiendo.
- Sí, vas hacia adelante y ardiendo... – le dice Terry en un tono seductor siguiéndola por detrás y besándole el cabello - excepto por el dedo chico de tu pie izquierdo que esta frio.
- Bueno, yo me quedo aquí… pero tú estás más adelante, a la izquierda.- le dice Candy a Terry mostrándole su habitación.
- ¿Es broma?- le dice Terry extrañado.
- Es una cosa de Pasadena.
- ¿Nadie hace el amor en Pasadena?- le dice Terry riéndose y lamentándose porque no dormirá con su pecosa.
Hasta aquí el segundo capítulo, espero le estén agarrando sabor a la historia ahahaha, gracias por los review's que me han dejado *Laura GrandChester, *rose granchester y *Edeny Grandchester, vamos empezando, así que ánimo ahahah, espero y sigan leyendo la historia, y a los demás que leen anónimamente, gracias por su interés, espero sigan adelante con la historia y sus review's también los espero.
Feliz Viernes!
