Capítulo 3

Ya es de noche y en la casa de la Familia Ardley se ve mucho ambiente y por supuesto personas muy bien vestida, es la cena de ensayo de Annie, y el lugar está lleno, en la sala se miran a dos personas platicar, una no muy a gusto…

- ¡Una reportera!... ¡Tu mamá estaría muy orgullosa!- le dice una señora cincuentona a Candy

- La verdad, escribo los anuncios de bodas... y en los obituarios… -

- ¡Qué divino!- grita la señora toda emocionada, mientras Candy se siente más incómoda.

Por otro lado se encuentra Terry, que está siendo atacado por los lugareños, ya sintiéndose enfadado de la misma cantaleta.

- ¿Sabes qué? Hay un viejo refrán… "Nadie viene de Los Ángeles todos vienen a Los Ángeles".- le dice un lugareño a Terry, que ya está aburrido e incómodo con eso.

- "Pero si vienes de Los Ángeles, es probable que vengas de... "- dice otro lugareño siendo ya interrumpido…

- ¿Pasadena?- dice Terry ya cortando con la conversación típica.

- ¿Ya lo habías oído?- dice el lugareño…

En el recibidor se ven varias chicas muy emocionadas, gritando como unas pequeñas adolecentes, como si hubiesen visto a su estrella pop favorita.

- ¡Ya llegaste, ya llegaste!- dice Annie a su amiga Patty

- ¡Preciosa!- dice Patty a Annie dándose un abrazo muy enloquecido.

- Candy… te presento a Patty, también es dama de honor.- dice Annie

- ¡Dios mío, qué emoción! ¡Quiero gritar de la emoción!- casi al borde la locura Patty.

- Adelante…. Grita lo que desees…- dice Candy volteando los ojos.

Annie y Patty empiezan a brincar y gritar como niñas pequeñas, "- te casa mañana!"- si me caso mañna!""

- Bueno, ya basta.- dice Candy al no soportar más ver esa escena y yéndose de ahí.

En medio del recorrido de la sala al bar, Candy escucha a las señoras de la fiesta, -"Pura piedra caliza, ya sé que quizá me desilusione..."- todas las señoras empiezan a carcajearse, y Candy sólo quiere salir de ahí.

- Vodka con hielo, por favor.- pide Candy al bartender.

- Disculpe, señora pero tengo que decirle que no puede fumar en la casa- se escucha decir el bartender a una señora de unos 70 años muy bien conserva.

- Vete al diablo.- le contesta la señora al joven, pero eso hace que Candy fije su mirada en ella.

- ¿Abuela?- dice Candy

- Ya te dije que nunca me llames así en público.- Contesta Nelly

- ¡Qué gusto verte!- le dice Candy a su abuela Nelly, abrazándola muy cariñosamente.+

- Te ves sensacional, nena…- sueltan el abrazo- ¿Tomando licor fuerte?- le pregunta a Candy.

- Ah, sí, ya sabes estamos en Pasadena- le contesta como si fuera una tortura estar ahí.

- Buen argumento hija… un martini seco y tráeme un cenicero, de paso.- dice la abuela al joven bartender.- ¿Cómo va la carrera periodística?...

- Pues, está... en realidad…

- Yo leo el periódico todos los días para leer tus obituarios, me emociona no salir en ellos.- bromea la abuela.

- Me da gusto saber que todavía tengo lectores leales.

- ¿Y tú abogado? ¿Todo va bien?

- Eso va bien…- dice Candy dudosa y poniéndose nerviosa ante la pregunta- Sí, estamos bien. Creo que todavía... Sí, está bien.

- Se te nota eh...-

- ¡No! Está bien… estamos bien… lo único es que...

De pronto se escucha William diciendo - Vengan, todos, la cena está servida…

- Después de la cena me cuentas…- dice la abuela a Candy -Vamos a estar borrachas, así que el quiero chisme completo con cada detalle.

- ¿Qué me propuso matrimonio, acepté... – le va contando Candy a su abuela- y he andado en una niebla desde entonces?-

- Vamos fuera… ahora mismo.- Nelly se lleva a Candy al jardín para tener mejor la conversación.

En otra parte de la casa se ve a un Terry muy platicador con un familiar de Candy.

- La verdad, ya había estado en Pasadena… estuve apostado aquí durante la guerra... – dice Terry ya atontado de tanto platicar con ansíanos.

Mientras en el jardín…

- Ay, cielos… no me malentiendas, Terry es un tipo extraordinario… -dice Candy a su abuela- pero cuando me propuso matrimonio... no sentí lo que yo creo que una debe sentir… sólo me sentí...

- ¿Cómo?

- Aterrada.

- ¿Y por eso aceptaste?

- ¡No sé por qué!... Digo, sí sé… Terry es listo y es simpático, aparte de muy apuesto, venga es hermoso, y es el mejor novio que he tenido.

- Suena espantoso, con razón estás aterrada.- le dice Nelly muy sarcásticamente mientras bebe su Martini.

- No, soy yo… soy yo, todo es por mí… y, y por eso.- dice Candy señalando a toda la gente que ríe a carcajadas en la fiesta.

- Así es Pasadena, niña… eso pasa cuando le das a la gente todo... y la dejas sola cien años.

- Yo quiero una vida llena… una vida de aventuras… ¿Cómo te sentiste tú cuando el abuelo te pidió que te casaras con él?

- Vomité…- Candy la mira sorprendida- Quizá porque estaba embarazada de tu mamá.- le termina de decir Nelly.

- ¿Por eso te casaste?

- Mira, nena… claramente yo no soy una experta en el amor y yo no amaba precisamente a tu abuelo, en paz se revuelque… pero teníamos algo y te puedo decir: si amas al tipo, aférrate a eso.

- No sé, pienso que si te casas, se acabó tu vida.- dice Candy haciendo un gesto como ahorcándose…- tienes un montón de niños y...

- No es la pena capital.

- Lo fue para mi mamá.

- No es así… tu mamá no se enfermó por haberse casado.

- No sé, yo sólo... yo sólo...

- Quieres más de tu vida.

- Sí.

- Pues anda ve y ponte en la cola, y espera tú turno niña.- le dice la abuela con una gracia.

En otra parte de la casa se ve a un Señor Ardley nervioso por el brindis que tendrá que dar para los novios...

- Hola, señor A. ¿Ha visto a Candy?- pregunta Terry a su suegro.

- No.

- ¿Qué hace?

- Voy a hacer un brindis… estoy nervioso.

- Le va a salir bien.

- Ojalá mi esposa estuviera aquí, ella me calmaba.

- ¿Qué hacía?

- Me abrazaba.

De pronto Terry abraza a su suegro queriendo calmar sus nervios

- ¿Qué demonios haces?- le dice William a Terry muy sorprendido, y este lo suelta con la cara roja de vergüenza.

Aun en el jardín abuela y nieta siguen con su plática…

- Yo creo que es normal sentirse horrible... en un momento como éste tu mamá hizo exactamente lo mismo, antes de casarse con tu papá estaba... – se quedó pensativa Nelly- de hecho, desapareció una semana antes de la boda.

- ¿En serio desapareció?- le dice una Candy sorprendida por la confesión de su abuela.

- No debería beber esto así solo…- dice Nelly para cambiar de tema sabiendo que cometió una imprudencia.- vamos preséntame al afortunado- se levanta de su silla queriéndose eludir de la conversación- Se me están helando las nalga aquí.

- Espera. ¿Mamá desapareció?- le dice Candy queriéndola detener y con una enorme duda acerca de su madre.

- Bueno, nada más se fue... para pensar.

- ¿Adónde fue?

- No me acuerdo… a Cabo San Lucas, quizá.

- ¿Por qué se fue a Los Cabos?...- dice Candy ya un poco exaltada- Ohhh Dios mío! No crees que hubiera otro tipo, ¿o sí?

- No, sólo se fue…- le dice Nelly tratando de calmarla- Por el bien de tu papá nunca hablamos de esto… el caso es que no debes preocuparte de este asunto, si no quieres, no te cases, si quieres, cásate… si el matrimonio se hunde, divórciate… no has vivido plenamente hasta divorciarte.

- Gracias, abuela.- le dice Candy sarcásticamente

- Fue un placer.

Las dos se van directo a su mesa y se encuentran a Terry…

- Ah, Terry, ella es mi... Nelly, la mamá de mi madre

- Hola Terry, no pareces abogado.- le dice Nelly mirándolo de pies a cabeza.

- Gracias, y usted no parece abuela.- le dice Terry a Nelly.

- Sí eres abogado, todo un hablador y mentiroso.

Mientras tanto en el centro de la fiesta, se escucha a un William un poco nervioso por el brindis que esta por dar…

- Estoy tocando el trombón… Hay momentos... que se nos quedan grabados para siempre, por muy senil que estés, para mí está el 25 de junio de 1983 el día que me casé con Samantha, y claro, el nacimiento de mis hijas, y el día que Annie se comió un insecto por accidente.

- Tus papás no perdieron mucho tiempo.- le dice Terry a Candy que están sentados en su mesa escuchando el brindis que da el señor Ardley.

- ¿Qué?- dice Candy

- Se casaron el 25 de agosto de 1983… y tú naciste el siete de mayo de 1984, tú mamá no perdió tiempo en embarazarse… - le dice Terry a Candy que está sorprendida por lo que dice- ¿Nunca sacaste cuentas?, Naciste unos ocho meses y una semana después de que se casaron… o sea que te adelantaste... o alguien anotó gol antes del partido ¿Entiendes?- Candy lo escucha acordándose de la plática con su abuela.

- Así es mi Annie una sonrisa y el mundo entero se derrite.- continua William con su brindis mientras es observado por Candy que escucha a Terry también.

- No sé, no creo.- dice Candy

- Fue en los años ochenta

-Al inicio de la década… no digo que se casaron a la fuerza, quizá tu mamá ni sabía de su embarazo y puede que se enterara después de la luna de miel.

Candy de repente se voltea bruscamente y exaltada con su abuela…

- Tienes que decirme.- le dice una Candy exaltada a Nelly

- ¿Qué?- dice Nelly que sigue mirando a William diciendo su discurso.

- ¿Mi mamá se acostó con otro antes de casarse?, ¡Tienes que decirme!

- ¿Qué te pasa? Nos van a oír los Britter.- Nelly trata de que Candy baje un poco la voz.

- ¿Mamá tuvo una aventura en Los Cabos?

- ¿Cómo puedo saber?

- ¡Porque tú sabes todo!

- Quiero hacer un brindis por la feliz pareja.- dice Nelly levantándose de su silla para tratar de evitar la plática con Candy.- Por Annie y Archie, la vida es corta, pero el matrimonio es largo, así que tómense una copa y todo pasará más rápido.- dice Nelly esto último alzando su copa por los novios…

Candy ya en su recamara acostada y pensativa después de la fiesta se levanta dirijiendose a la recámara de Terry…

- Hola.- dice Terry a Candy.- ¿Piensas romper la regla de Pasadena de no tener relaciones?

- ¿Puedo pasar?

- Tú siempre puedes pasar.

- ¿Qué estás haciendo?- Candy se mete a la cama con Terry

- Estaba repasando este acuerdo de transferencia de bienes y me estaba excitando, pero por suerte llegó una chica muy guapa.- dice Terry besando a Candy y abrazándola.

- Estoy segura de que lo hizo.- dice Candy entre besos

- ¿Qué hizo? ¿Quién?

- Mi mamá tuvo una aventura antes de casarse.

- Candy… - dice Terry soltándose del beso por la plática que empezaba la pecosa.

- ¿Qué si es verdad? Si tuvo una aventura y se embarazó... eso explica todo, no tengo nada en común con mi familia, odio el tenis, soy la única que tiene el cabello rizado, y la única de ojos verdes, ¿Estoy complicándolo?

- Un poco.- le dice Terry ya un poco fastidiado.

- Me estoy volviendo loca.

- No te estás volviendo loca.

- Es una crisis de los pretreinta.

- Tiene su encanto.

- ¡Dios mío! ¿Sabrá mi papá?

- Por favor.

- No le puedo preguntar… ¡Lo puede matar!

- Por favor, Candy- dice Terry tratando de besar a Candy en el cuello para que esta se olvide un poco del asunto.

- Mi tía Mitsy seguro lo sabe.- dice Candy levantándose de la cama.

- Hay una tía Mitsy.- dice Terry ya un poco derrotado al saber que Candy no tendría relaciones con el esa noche.

- Sí, era la mejor amiga de mi mamá.

- Necesito ir a verla.

- Sí, deberías… pero primero hay que romper unas reglas.

- Mañana voy a ir a ver a mi tía.- dice esto último Candy dejándole solo un beso en la boca a Terry para luego salir de la habitación.

- Candy por favor!- dice un Terry casi a punto de llorar de frustración.

Bueno chicas ahí tienen el tercer capítulo, por favor no se desesperen si no ven mucha presencia de Terry, pero así es la historia, luego habrá muchas emociones, gracias por sus comentarios y espero les siga agradando, ya en si la historia ya va tomando el color que necesita, así que a disfrutar,

Feliz Sábado!