Capítulo 6
En el barrio chino de San Francisco se observa una fiesta tradicional muy divertida, mucha gente caminando por todos lados y un dragón danzante que recorre el lugar junto con los bailarines tradicionales chino, se observa en un lugar a Candy y Charles…
- ¿Eso es un colmillo de elefante?- pregunta Candy a Charles observando una tienda con amuletos chinos.
- De hecho sí, lo es – contesta Charles- ¿Ves todos esos grabados?, Dicen que los elefantes nunca olvidan, ¿verdad?,
- Así es…
- No es cierto. Lo anotan todo.
- Sí. Qué elefante tan listo.
- ¡Espere!- Charles detiene a bicitaxi chino - Candy, tengo una idea. ¿Me acompañas?
- Otro rato más…- dice Candy dudosa de aceptar…
- Sí…
Ya los dos se suben al bicitaxi y se van hacia un restaurante no muy lejos…
- Sabes, no eres la primera que tiene ansiedades acerca del futuro, yo antes era la personificación de eso.- le comentaba Charles a Candy
- ¿Y cómo decidiste quién eras?- pregunta Candy
- Pues, cometí muchos errores, viví en el extranjero un tiempo, me metí muchas drogas, entré a un ashram (retiro espiritual)…
- Te cogiste a mi abuela…
- Si también… bueno como decía, hasta que alguien me dijo las cuatro palabras más profundas que he oído: "Concéntrate en el presente", así que ahora sólo me preocupo de mi universo inmediato, que ahora consiste de ti, de mí y del atronador silencio que sale de esa rocola.
Charles se levanta a poner una canción en la rocola de un bar al cual llegó… él la toma de la mano…
- ¿Adónde vamos? – pregunta Candy mientras Charles la levanta de la mesa y empiezan a bailar…- ¿Te puedo preguntar algo?
- Claro- contesta Charles,
- ¿Qué pasó ese fin de semana con mi mamá?... sin entrar en detalles íntimos, claro, pero, ¿qué pasó en Los Cabos?
- Mis padres tenían una casa allá, me estaba quedando solo, haraganeando todo el verano, cuando tu mamá, se apareció, habíamos tenido una relación en el bachillerato- dice Charles mientras sigue bailando con Candy y esta lo escucha atentamente- durante tres días sólo nadamos y nos reímos, y yo le enseñé a surfear, una mañana me desperté y ya no estaba, regresó a Pasadena, a casarse, o ni siquiera sabía que estaba comprometida, fueron probablemente los tres días más felices de mi vida, es la única vez que recuerdo haberme sentido en paz.
- ¿Y por qué crees que regresó?
- ¿Por seguridad, quizá? No sé, nunca me dijo.- le contesto Charles- Sabes, veo mucho de ella en ti, era una mujer muy hermosa, y tú también lo eres.- ambos se quedan mirándose fijamente a los ojos…
- Tengo que hacer pipí.- dice Candy nerviosa ante lo que iba suceder y se suelta de Charles.
En el baño Candy se mira fijamente en el espejo y ya nota realmente que está un poco ebria, después de mirarse y decir a si misma que lo que piensa está mal, sale del baño…
- Ay, perdón…- le dice a Charles que choco con él al salir del baño…
- Ok...- le dice este queriendo pasar pero nuevamente chocan…
- Ay, perdón, en verdad…- vuelve a decir Candy, este le contesta con otro "OK", y queriendo pasar de nuevo chocan, pero esta vez se quedan mirando a los ojos y antes de decir otra cosa, en un momento sorpresivo ella lo besa rápidamente- Perdón, no puedo creer que hice eso.- dice esto agachando la cabeza de vergüenza…
- Que inapropiado no,
- Perdón, discúlpame no quería…- de pronto Candy al decir estas palabras se le queda mirando a Charles y esta se lanza hacia el dándole un tremendo beso, el cual él le corresponde sin tapujos…
Después de pasada la noche, en una casa de la playa, muy bella con jardín enorme, se mira a una joven en una de las habitaciones recostadas en la cama, ya despertando, y se da cuenta que está en una parte donde no debería de haber estado jamás…
- Ay no!...- dice Candy mientras se lamenta lo ocurrido y la resaca por la cual está pasando, recorre la recamara donde se encuentra y de pronto escucha su celular sonar y sabiendo que es Terry no contesta… sale al jardín y ve a Charles haciendo yoga…
- Buenos días.- Dice Charles a Candy
- Buenos días.- le dice Candy mientras lo mira extrañamente.
- El mejor remedio para una resaca, cinco minutos de cabeza después corres cinco Km y luego nadas en el mar, mejor que café y aspirina, ¿Quieres probar?- ve como Candy niega con su cabeza mientras lo observa- Quieres café y aspirina.
- Gracias.- dice Candy mientras Charles le da las aspirinas y su café…
- De nada.
- Buen café.
- Gracias
- De nada, ¿Dónde estamos?
- En la Bahía Media Luna, como una hora al sur de la ciudad.
- Ahhh?...
- En San Francisco… ¿Te puedo traer algo más?
- No, así está bien…
- ¿No?... ¿Huevos? ¿Jugo de naranja? ¿Paramédicos?
- No- Candy ríe sarcásticamente ante lo último- Creo que más vale que me vaya, fue un placer conocerlo, señor Hilton.
- Fue un placer conocerla, señorita Ardley.
- Bueno, está bien.- ambos se estrechan la mano y Candy se va, pero de repente regresa- ammmm, no tengo coche aquí, ¿verdad?...
- No…
- Ammm, pues, ¿Puedes llevarme...?
- Claro, pero antes vamos a comer algo- ambos se dirigieron al auto y ya en la carretera Charles continuo con la plática…- Necesito decirte una cosa. cuando me hablaste anoche de tu vida en Nueva York... tu trabajo, ese tipo me diste a entender que no es algo a lo que quieres volver corriendo.- decía Charles mientras Candy lo miraba nerviosamente
- Pues, yo no necesariamente diría…
- Mira, sé que es un poco incómodo, dado todo, pero anoche fue… anoche fue algo bastante espectacular para mí.
- Ahhh?- Candy no sabía cómo reaccionar ante lo que decía Charles…
- Lo que quiero decir, Candy lo que estoy tratando de decir es que sospecho que me gustas mucho y que me gustaría que te quedaras si sientes que puedes.
- ¿Quedarme?- dice Candy tragando saliva.
- Sí, o sea, que no te vayas, ¿No te gusta la idea?
- Pues, yo... yo no, yo… es que… creía que íbamos a ir a comer.- dice Candy mientras ve que van llegando a un aeropuerto para abordar el avión privado de Charles.
- Sí, vamos, es un viaje rápido a las vinaterías y de regreso.
- ¿Puedo opinar siquiera?- dice Candy un tanto molesta.
- Entonces, ¿qué opinas?
- Creo que me sentiría más segura si ese tipo estuviera sentado aquí, no yo.- dice Candy señalando al encargado de guiar la aeronave desde tierra.
- ¿Crees que soy demasiado viejo para ti?
- No.
- ¿Entonces?
- Te acostaste con mi mamá y mi abuela.
- ¿Y eso, qué?
- Pues, que... yo... esto no es normal.- dice Candy ya abrumada por todo lo que está pasando- ¿Sabes qué? Sí eres demasiado viejo para mí- le contesta de golpe- Obviamente estoy muy confundida ahora y anoche fue una especie de... ¿de rito de iniciación? Quizá en mi familia todas tengan que estar contigo.
- Pues no sé si tengan que, pero todas han estado.
Mientras tanto en un departamento de la ciudad de New York se mira a un chico ir de un lado a otro desesperado llamando por teléfono…
- Oficina de Charles Hilton.
- Hola, habla Terry Grandchester de nuevo, perdón, ¿con quién hablo?
- Habla Marie.
- Hola Marie, mira, ¿podrías decirme dónde está? necesito localizarlo.
- Perdón, no puedo dar esa información.
- Ya lo sé, ya me lo dijiste pero esto es una emergencia, busco a mi prometida, Candice Ardley, debe de estar con él, no sé nada de ella y estoy empezando a sospechar que le pasó algo.- dice Terry ya todo angustiado ante la situación de no saber nada de su pecosa…
Mientras tanto en las vinaterías de San Francisco…
- En algún momento tengo que regresar.- dice Candy
- Yo también tengo que regresar, necesito ir a un baile.
- ¿A un baile? ¿La gente todavía va a bailes?
- A éste, sí, es el evento de caridad más importante del año, es noche de Casablanca, ¿Por qué no me acompañas?- le pregunta Charles a Candy
- No, no puedo, no puedo.
- ¿Por qué?
- No, perdón, tengo que regresar al trabajo, no puedo dejar que gente muera anónimamente mientras yo ando en un baile fabuloso y emocionante.
- Bueno, déjame proponerte algo, ¿Por qué no vienes conmigo hoy? Después de la fiesta te llevo a tu casa, yo necesito ir a la Costa Este, puedo parar y dejarte en Nueva York.
- No, no podría, es mucho eso.- dice Candy riendo nerviosamente
- No es ninguna molestia y en la mañana estás ahí.
- Dios mío.
- Quizá te parezca un poco loco, pero es bueno alocarse un poco, Si no, la vida sería un montón de lunes, uno tras otro.
Ya entrada la noche y de haber convencido a Candy, Charles y ella se ven llegar al salón donde se llevaría a cabo la fiesta, Candy se veía hermosa en su vestido plateado con escote en la espalda y su cabello suelto, ambos saludaron a cuanta celeridad conocía Charles y platicaban, cuando estaban en medio de la fiesta llega el amigo de Charles, Roger Miller…
- Oye, Charles. Ya llegó Patterson.- dice Roger interrumpiendo el baile de Candy y Charles -Si hablas con él, puedes cerrar el trato en tres minutos.
- Candy Ardley, ¿te acuerdas?- dice Charles a Roger presentando de nuevo a Candy
- Gusto de verte.- dice Candy
- De verdad no me interesa.- le dice Charles a Roger
- Tres minutos, en serio, tres minutos, es el 49 por ciento por 75 millones.- insiste Roger a Charles
- ¿Podemos tener control mayoritario?- dice un Charles más interesado ante el negocio que le comenta su amigo.
- No, imposible.- dice Roger, pero Charles se le queda mirando y voltea con Candy no queriéndola dejar sola.
- Ve, ve, ve… - le dice Candy- por mí no hay problema…
- Vuelvo enseguida.- le dice Charles a Candy y este se va con Roger hacer el negocio.
- Está bien.- le contesta ella y se va a sentar a su mesa, ahí mismo llega un tipo muy bien parecido, rubio ojos azules, y se sienta a su lado, al parecer ya estaba un poco pasado de copas…
- ¿Qué hay?- dice el sujeto
- Hola.- le contesta Candy
- Es tu primera noche de Casablanca?
- Sí.
- Qué bien, ¿Ése es tu color de pelo de verdad?
- ¿Qué?- Candy lo mira algo abrumada por tal pregunta.
- No, es bonito- le dice el sujeto riéndose ante la cara que hizo Candy- Está sedoso y brillante, podrías ser modelo de pelo.
- Gracias.
- De nada, ¿Quieres acostarte conmigo?
- ¿Perdón?- le contesta Candy indignada y sobresaltada por la pregunta.
- Era broma, era broma.- se ríe de ella por la actitud que tomo- Estaba buscando a mi padre, se supone que ésta es su mesa, pero no lo veo por ningún lado. Si viene, dile que Anthony pasó a verlo.
- ¿Y quién es tu papá?
- Charles Hilton- dando esta respuesta Anthony, Candy no pudo evitar sorprender ante el nombre que escucho…
- ¿Qué? Espera, espera un... ¿Qué quieres decir?- Candy se quedó muda ante la revelación del joven, no podía creer lo escuchaba…
Continuara…
Pues como ven a su pecosa de infiel, espero que esta historia siga siendo de su agrado ante lo cometido por Candy, pero no se preocupen pronto se resolverá todo, pero ya lo veremos pronto en el capítulo siguiente,
Saludos a todas… Feliz Domingo…
