Capítulo 8

Parada frente a la puerta dando a la calle se encuentra Nelly, va a encontrarse con Charles que ha llegado a casa de los Ardley

- Hola, Nelly.-dice Charles con fastidio al ver que la que salió de casa fue su ex amante…- Te ves bien.

- Ve y cágate en tus zapatos.-le contesta Nelly

- Señora White, ¿está tratando de seducirme?

- La primera vez dejaste que desear.- dice Nelly a Charles- ¿Cómo te atreves? ¿Con Candy? No podías parar con Samanta, ¿verdad? ¡Casi arruinas la vida de mi hija!-dice esto Nelly reclamándole…

- Un momento, espera, Nelly,- esta trata de darle una bofetada- espera, Nelly. ¿Arruinar su vida? ¿En qué película estás viviendo ahora? Yo no perseguí a Samanta, yo no la invité a Los Cabos... y yo no busqué a tu nieta, ella se las arregló para viajar 800 Km a San Francisco, para verme, y los dos sabemos que yo no traté de seducirte a ti.

Mientras tanto dentro de la casa, Candy termina de contarle todo a Annie…

- Caramba.- dice Annie sorprendida ante todo lo sucedido.

- Ya lo sé.- dice Candy

- ¡Caramba!

- ¡Ya lo sé!

- ¿Por qué nunca habíamos hablado así?- dice Annie

- No sé, yo siempre había querido.

- Yo también.

- Te quiero, Annie.

- Y yo a ti.- ambas se enfrascan en un fuerte abrazo.

- Dios mío.- dice Candy al ver por la ventana

- ¿Qué?-dice Annie

- Es él.

- ¿Él, quién?

- ¡"Él", él!- sale Candy corriendo a la calle donde se encuentran Charles y Nelly

- ¿"Él", él?

Mientras tanto fuera de la casa, siguen en la discusión Charles y Nelly…

- ¡Basta! La cuestión aquí no es Candy ni Samanta, ¿verdad?- dice Charles enfrentando la frustración de Nelly- La cuestión eres tú.

- ¡Claro que sí! Tú me dejaste, me dejaste por un modelo más nuevo. ¿Sabes lo vieja que me hiciste sentir?- le dice Nelly con furia y frustracion- ¿Y sabes que cuando hiciste eso yo era trece años más joven de lo que tú eres ahora?

- No sé, Nelly, no he hecho números.

- Supongo que todos necesitan a alguien en su vida que les avise que ya se acabó su juventud.

De pronto Candy sale a encontrarlos…

- Y aquí está, te toca a ti.-le dice Nelly a Charles señalándole que va saliendo Candy de la casa…

- ¿Estás bien?- le pregunta Charles a Candy

- Ella está bien.- le contesta Nelly

- ¿También le da gusto verme?- mira a Nelly preguntándole sarcásticamente

- Charles, no deberías haber venido acá.- dice Candy

- ¿Por qué no? Ha estado en todos los demás lados.- dice Nelly

- ¿Qué pasa aquí? ¿Fiesta de jardín?-pregunta William que va llegando a ver que pasa con esos tres…

- William…- dice Nelly

- Papi...- dice Candy asustada por lo que pueda pasar ahí… -Te presento a...

- Él es Charles Hilton, era compañero de clase de Smanta.

- Ah, sí, sí, te conozco Charles Hilton- dice esto William en un tono despreciativo- no te he perdonado.- Candy se sorprende al ver la actitud de su padre esperando lo peor- No, no. Éste hombre me acosa en mis sueños.

Los otros tres se quedan en suspenso pensando a que se puede referir William…

- Final de fútbol de la ciudad contra Pasadena Prep, empatados, burlo al último defensa, voy volando a través del campo para anotar y ganar, de repente, este maníaco...- comenta William

- ¿Eras tú?-dice Charles recordando aquella patada que recibió y lo dejo estéril…

- Me partiste el corazón, pero, la verdad, fue una parada sensacional.- le extiende la mano a Charles- Te lastimaste en esa jugada, ¿no?

- Sí.- dice Charles lamentándose

- ¿Qué hacen aquí parados? ¿Quieres entrar a la casa?-los invita Charles

- No, gracias, sólo pasaba por aquí- comenta Charles ante la petición del señor Ardley- Candy ¿puedo hablar contigo en el coche?-Candy acepta- Me dio gusto volver a verte, Nelly.

- Sí, es maravilloso recordar los viejos tiempos.-dice Nelly sarcásticamente…

- William- se despide del Señor Ardley, pero este le hace una finta como que leva dar una patada…

- Una gran parada.- dice Ardley y Nelly se ríe burlonamente ante el acto…

William y Nelly se marchan y Candy y Charles se quedan platicando recargados en el auto de él…

- ¿Por qué viniste, Charles?-le recrimina Candy…

- Para empezar, anoche te fuiste sin despedirte.

- Ya sé, lo siento, ya sé que hice eso.

- No vine a que me pidieras disculpas, obviamente, tu vida es más complicada de lo que dejas entrever.- le dice Charles a Candy - Yo no sé qué... Yo no sé qué pasa en tu relación y no te voy a preguntar, yo sólo vine porque te quería decir una cosa.- entonces Charles suspira y empieza a hablar- Cuando te fuiste caminando anoche, cuando te vi... Fue casi igual a lo que pasó en Los Cabos hace 28 años, te mentí, yo estaba despierto cuando tu mamá se fue. Yo la vi irse manejando en una vieja camioneta con paneles de madera, parecía que estaba llorando.

- Yo no soy mi madre, Charles.

- Ya lo sé

- ¿Sabes de qué me di cuenta cuando venía camino para acá?- dice Candy- Soy un año mayor de lo que ella era cuando murió, y no sabes lo extraño que se siente eso, y he pasado tanto tiempo de mi vida tratando de averiguar quién soy, pero sólo estaba tratando de encontrarla a ella, pero eso es perseguir a un fantasma, quizá los dos estamos persiguiendo fantasmas. ¿Entiendes?

- ¿Vas a decir, "Éste puede ser el principio de una hermosa amistad"?-le dice Charles a Candy en broma…

- Te equivocaste de película.- ella ríe…

- Bueno...

- Bueno... Mucho gusto en conocerlo, señor Hilton.-le estrecha su mano…

- Igualmente, señorita Ardley.

- Adiós.- dice Candy

- Adiós.

Ambos toman sus respectivos caminos para no volverse a mirar jamás… pero mientras tanto ya dentro de la casa de los Ardley…

- Vámonos, se les va a ir el avión.- grita William apurando a Annie y Archie que retomaron su viaje de luna de miel…

- ¡Ya voy!- grita Annie- - ¿Empacaste los binoculares? ¡Quizá veamos simios!

- Siguen en la maleta con todos tus zapatos.- le dice Archie a Annie…

- Vas a pasarla muy bien, acuérdate de seguir respirando.- dice Candy a Annie

- Sí. Tú también.- le dice Annie

- ¡Qué suerte! Casi todos esperan diez años para su segunda luna de miel.- dice Nelly a su nieta Annie

- Ya lo sé.- le contesta Annie a su abuela…

- ¿Seguro no quieres venir?- pregunta Nelly a Candy-

- No, me voy a quedar aquí.- contesta Candy

- Anímate, encontrarás a otro hombre con quien cagarla muy pronto.- le dice Nelly a Candy

- No, gracias... abuela.- le contesta Candy y su abuela le hace la cara chueca por ofenderla con llamarla abuela…

Ya que se han marchado Annie y Archie junto con la abuela, se quedan William y Candy en la casa, y empiezan a platicar mientras toman el té…

- ¿Crees que Scott y Annie lleguen a Belice esta vez?- le pregunta Candy a su padre…

- Eso espero… Entonces ¿qué vamos a hacer contigo?

- ¿Te puedo hacer una pregunta? Antes que tú y mamá se casaran... ¿te acuerdas si mamá como que se fue unos días?

- ¿Cuándo se fue a México?

- Sí.

- ¿Con Charles Hilton?

- Sí… ¿Tú sabías de eso? ¿Por qué no dijiste algo?

- ¿Para qué? Yo me quedé con tu mamá, él no.

- ¿Te dijo alguna vez por qué volvió?

- Porque me amaba… Me dijo que, mientras estar con Charles era una aventura sabía que conmigo podía construir una vida, me pidió perdón, ofreció decirme todo lo que había pasado y yo no necesitaba saber, mientras realmente hubiera vuelto.- Candy lo mirada sorprendida ante lo que le contaba su padre y sus lágrimas salían sin control de sus ojos- Ven acá, quizá ésta sea una de las cosas que no quieres saber de tus padres pero la noche en que ella regresó fue la noche que te concebimos, nos casamos a la semana y nadie se dio cuenta.

- Ay, papi, es que no entiendo, ¿Por qué somos tan diferentes? Digo, a mí no me gusta el tenis, yo manejo como loca... y tú siempre manejas muy despacio.

- Sólo manejo despacio porque estás en el coche conmigo.

- Ay, papá.-lo abraza con fuerza- Llévame al aeropuerto.

- ¿Esta vez sí te vas a ir?- le dice William dándole una mirada retadora…

- Te lo prometo.

- Vamos.

Durante el viaje Candy sólo pensaba en lo que podría decir en su defensa, y si esto resultaría para recuperar lo perdido…

- Gracias.-dice Candy al taxista que la dejo en un departamento de la ciudad de New York…

- Un gusto volverla a ver, Candy.- le dice el portero y esta se dirige a un departamento ya muy conocido…

Ella toca a la puerta del departamento y le abren...

- Si me cierras la puerta, entiendo, pero espero que no la cierres.- le dice Candy a Terry quien es el que abre la puerta, y la deja entrar- Yo sé que no puedo decir nada que te quite...

- Entonces no trates.- la interrumpe Terry- Nunca te conté pero cuando era niño tuve en un accidente de coche, tenía diez años, me pegué en la cabeza y me partí el cráneo, me lo abrí de aquí hasta acá- señala Terry su cabeza,- 17 puntadas... y nunca pensé añorar ese día, hasta ahora.

- No significó nada.- le dice Candy con lágrimas en los ojos.

- Para mí sí significó algo, las palabras significan algo para mí- le dice Terry con un nudo en la garganta- Comprometido" significa algo, no significa "quizá me case", no significa "a ver cómo me siento, no estoy seguro", y no significa "voy a probar otras aguas a ver si hay alguien que me guste más", significa que te enamoraste de la persona con quien quieres pasar el resto de tu vida y te quieres casar con ella.

- Yo me quiero casar contigo, me caso contigo en un mes, me caso contigo esta semana, salgo de este departamento ahora mismo y me caso contigo.

- No funciona así Candy, ¿está bien?, no puedes llegar ahora y decirme que no puedes vivir sin mí y esperar... ¿Cómo quieres que reaccione? ¿Quieres que te diga que todo está bien? Ya no puedo.

- Yo no quiero eso, yo te amo, no vine a decirte que no puedo vivir sin ti, sí puedo vivir sin ti.- le dice Candy a Terry- Pero no quiero.

Diciendo esto último Candy ve como Terry se voltea y se acerca a la puerta, con esto Candy comprende que Terry no la perdonara y se va lamentándose lo sucedido, mientras Terry con los ojos llorosos se queda pensando en todo lo que paso.

Candy derrotada y conteniendo las lágrimas se va del departamento y toma el elevador, mientras va pensando lo que dejo ir, lo mucho por lo poco, al salir del elevador se encuentra con una sorpresa…

- Con una condición…- le dice Terry- Si tenemos una hija, no quiero a Charles Hilton a menos de mil millas de ella.

- Te juro que conmigo Se acaba la tradición... – le dice Candy lanzándose a sus brazos…

En una noche fría de enero, en la ciudad de Nueva York ese hombre y esa mujer durmieron juntos… También durmieron juntos la noche siguiente y la siguiente y la siguiente y la siguiente…

- En nombre de Dios, los declaro marido y mujer.- se escuchaba decir al sacerdote que casaba a Terry y Candy

Fin…

Bueno pues espero que lo hayan disfrutado…nos leemos pronto y gracias por su apoyo… xD