Disclaimer: Inuyasha y todo sus personajes pertencen a Rumiko Takahashi, yo solo los utilizo sin fines de lucro.
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•◘ EL MISMO DESEO, LA MISMA PASIÓN◘•
CAPITULO 3
"Cuanto te Quiero…Cuanto Te Odio"
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- Sesshoumaru, llego A.J. Takeda –escucha el ojidorado que dice Lucy por el intercomunicador, enseguida le hace señas a su niña para que se coloque aun lado de él y así darle la bienvenida a aquel sujeto.
- Esta bien hazlo pasar –escucha Ahome la voz de Sesshoumaru por el intercomunicador haciéndola estremecerse – Pase – termina diciendo la secretaria regalándole una sonrisa.
Ahome comienza abrir la puerta lentamente sin saber que su pesadilla está a punto de volverse una realidad, entra y cierra la puerta tras de ella.
El ojidorado se queda completamente petrificado ante la persona que tiene enfrente - Pero…que es esto, ¿no era hombre? ¿Cómo lidiare con esto?, esto no puede estar pasando – se decía eso y más mentalmente, había comenzado una lucha internamente.
La pelinegra endureció sus facciones al ver aquella escena - Pero…que es esto, ¿Por qué ella está ahí, junto a Él?, claro tiene que ser así – se pregunto y respondió mentalmente al no haber pensado en aquella posibilidad - que tonta soy, además de que ambos están asombrados al verme, será que me reconocieron, no, es imposible…si Sango no logro hacerlo, ¡Dios que nervios!, que diga algo ya – siguió pensando.
- ¿Es usted A.J. Takeda? – le pregunta aquella mujer con algo de curiosidad y asombro, como si no estuviera segura de lo que sus ojos ven. Ahome le echo una mirada fría, nunca se dio cuenta de cuánto la odiaba, pero ahora verla ahí, nuevamente junto a él, invocando los recuerdos de aquel día – si supieras que tu eres la causante de mi dolor – pensó.
No tuvo más remedio que contestarle - Si, así es, el señor Inu Taisho me envió para hacerme cargo de las finanzas de la empresa - la joven se estremeció ante la voz fría e indiferente con la cual le había contestado aquella señorita frente a ella. No había querido ofenderla con su pregunta, tuvo que hacerla, ya que Sesshoumaru al parecer no reacciona.
- Si, lo sabemos, pero es una sorpresa para nosotros ya que por su nombre habíamos pensado que era un hombre el que vendría – trata de explicar la pequeña confusión, ocasionando que el ojidorado la voltee a ver, dándose cuenta que el no ha podido articular palabra alguna.
- Me disculpo con usted Sesshoumaru por haber llegado tarde – le ella tratando de tragarse su orgullo, estaba consciente de que el retraso había sido culpa de ella.
- No se preocupe, de seguro la detuvo el trafico ¿verdad? – le pregunta tratando de justificarla enfrente del ojidorado, pero solo recibe la mirada de odio de A.J.
- No se usted Sesshoumaru pero preferiría empezar a trabajar de inmediato – opina mientras sigue ignorando a toda costa a quien se encuentra a un lado de Sesshoumaru. Por su parte el ojidorado se da cuenta de las evasivas que da A.J. para con su niña, y ve como en su pequeña la tristeza hace aparición, haciéndolo rabiar.
Sesshoumaru se levanto furioso de su asiento dando un fuerte golpe en su escritorio - ¡Pero quien se cree usted para ignorar a mi niña de esa manera! – reclama y al momento se da cuenta que "mi niña" se le escapo sin querer - creo que la señorita aquí presente le acaba de hacer una pregunta – le dice en tono más molesto y señalando a quien se encuentra a su lado - ¿su niña? – se pregunta Ahome mentalmente mientras siente como un dolor embarga su pecho - ¿Por qué? -
La pelinegra se dio cuenta que Sesshoumaru la estaba defendiendo, y el dolor que sintió en un momento, se convirtió en más odio - Pues me creo la vicepresidenta de esta empresa, además de que vine a trabajar no a que me interrogaran, así que si es tan amable usted de decirme en donde queda mi oficina para poder comenzar a hacer mi trabajo – le contesta con toda frialdad e indiferencia que puede interpretar, haciendo rabiar mucho mas con su actitud a Sesshoumaru, este al darse cuenta de las palabras y el tono de voz utilizadas por A.J. hace que pierda totalmente la razón.
- Primero, creo que le debe una disculpa a esta señorita – enfatiza, para ver como A.J. no se inmuta ni un poco.
– ¡Eso ni loca! – Pensó Ahome - Pues creo que se equivoco con migo, o me dice en donde esta mi oficina, o la busco yo sola – contesto retadoramente, jamás dejaría que alguien como él la humillara de esa forma, ni él, ni nadie.
- Mire A.J, no me importa que venga departe de mi Padre, usted aquí hace lo que yo digo – trato de decir pero fue interrumpido - no escúcheme usted, yo vengo a trabajar, no vengo a platicar de mi vida, y mucho menos con "su niña" – le aclara al darse cuenta que el siente algo por ella.
- Pues a "mi niña" como ha recalcado usted, tendrá que soportarla por que partir de ahora, será su nueva asistente – le informa con las mismas palabras y tono de voz que utilizo A.J.
- ¡¿Qué?! – exclama sin darse cuenta
- no puede ser, esto no podría estar saliendo mejor, primero muerta antes de aceptar eso – piensa, y rápidamente trata de contestarle - no necesito una…
- Pues lo siento mucho – la interrumpe - no me interesa que opines, así que desde ahora Señorita A.J. Takeda, su nueva asistente será Rin Takajashi – le ordena tajantemente. Ahome solo puede escuchar como en su mente se repite constantemente aquel nombre.
Respiraba con dificultad, no por las palabras de Sesshoumaru, si no por la corriente de ira y odio que se desataban en su interior, si tuviera la oportunidad lo aplastaría como un gusano - Tranquila Ahome, recuerda por que haces todo esto, el señor Inu Taisho confía en ti – de pronto su ira se convirtió en dolor al ver como el ojidorado miraba a Rin – la mira con Amor. Será mejor que me concentre en hacer mi trabajo, debo dejar de pensar en tonterías, ya no vale la pena, es mejor ser paciente y así todo esto terminara pronto – meditaba con tristeza y pesar.
- Necesito saber en dónde queda mi oficina – pronuncio por fin A.J. aunque su tono fue seco y cortante, la mirada de tristeza no paso desapercibida para el ojidorado quien se arrepintió momentáneamente de haber sido el causante de eso - Rin te la mostrara - le responde y puede ver como su niña le sonríe pero ella sigue fría, sin mostrar ningún otro sentimiento que no sea odio mezclado con algo de tristeza.
- Bien. Sígueme por favor – le indica Rin, mientras se encamina hacia la salida – respira profundo Ahome, cuenta hasta 1000, ya tendrás tiempo de sobra para pensar en cómo enfrentar esto – se decía mentalmente la pelinegra.
Sesshoumaru vio salir a ambas de su oficina y tras escuchar la puerta cerrarse se dejo caer pesadamente sobre su silla giratoria, la mente le daba vueltas al asunto y todavía no lograba entender cómo es que no pudo ver que no se trataba de un hombre si no de una mujer - ¿es importante eso? – pensó y la respuesta era positiva, no podría continuar con el plan original, tendría que hacer uno nuevo.
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- Esta será tu oficina – le mostro Rin sonriente, pero Ahome entro rápido en la oficina y se la cerro en las narices - cualquier cosa me llamas, todos los números que necesitas de los diferentes departamentos de la empresa se encuentra en la agenda que esta en uno de los cajones del escritorio – le grita del otro lado de la puerta y se aleja de ella para ir a ver a Sesshoumaru.
Dentro de la oficina Ahome con la mirada algo turbada busca desesperadamente algo, sonrió aliviada al encontrar lo que buscaba - Necesito aire, siento que esta opresión en el pecho me ahoga – abrió una ventana pequeña y el aire la golpeo fuertemente, eso era lógico tomando en cuenta que se encontraban en el doceavo piso. No pudo evitar pensar en todo lo ocurrido hace unos momentos y unas lagrimas salieron de sus ojos - porque ella tenía que estar aquí, no estoy preparada para algo tan grande, pensé estarlo, pero ahora con ella aquí no lo sé, lo único que sé es que el la ama, lo pude ver en sus ojos, la ama. ¡Dios necesito mas fuerzas de las que pensaba para soportar el que ella este con él! – rogaba mentalmente.
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- ¿y qué harás? – pregunta Rin a Sesshoumaru quien está caminando de una lado a otro como león enjaulado, al parecer no sabía si seguir con los planes o dejarlos por el bien de todos.
- ¡No sé, porque mi padre no me dijo que era mujer! - grito, tratando de entender el juego que su padre se traía entre manos al no mencionarle que la persona que iría es mujer, muy en el fondo sabía que su enojo no se debía a eso, sino al hecho de que aquella mujer era tan altanera y arrogante como el mismo.
Rin, se encontraba divertida ante la situación, ella tenía años de conocer a Sesshoumaru y era muy difícil el hacerlo enojar o callar repentinamente, pero la presencia de A.J. Takeda había logrado hacer las dos cosas - Ya cálmate, te puedes arrugar con tanto coraje – comenta con chispa cómica, pero desaparece ante la mirada gélida de Sesshoumaru.
- Acaso no viste como me trato, no sé quien se a creído que es, aquí en esta empresa mando yo y se hace lo que ordeno – dice exasperado, nuevamente dándole vueltas a todas las palabras dichas con arrogancia y altanería por parte de A.J. sin embargo Rin entrecierra los ojos y mueve la cabeza en forma de que busca algo más.
- ¿Porque me miras así? – pregunta al ver que su niña a puesto una cara como si el ocultara algo.
- No será que te gusto y no sabes que hacer – le dice con seguridad en sus palabras - pero que te pasa, como vas a creer que a mí me haya gustado, además ni siquiera la vi de esa forma, más bien me molesto su actitud, como queriendo venir a mandar – se justifica ante la afirmación de su amiga, además el no tuvo el tiempo suficiente para verla de aquella forma, simplemente la vio como una mujer más.
Rin soltó un pesado suspiro, aquí había gato encerrado - Pues entre que son peras o son manzanas, dime seguirás con esa idea de hacerle la vida imposible o mejor lo dejamos por la paz - le dijo a Sesshoumaru, esperanzada a que el escogiera la segunda opción, desde que su amigo le pidió semejante cosa no ha dejado de pensar en que lo que iba a hacer era algo desagradable.
El ojidorado noto como su niña seguía oponiéndose a su loca idea de sacar al nuevo de la empresa, pero él estaba decidido o al menos eso creía hasta hoy- Pues déjame pensarlo, tu mientras limítate a ser su asistente y a descubrir su nombre ya que si lo oculta es por algo – señalo, para despejar un poco su mente, ya pensaría más adelante como proceder.
- Esta bien – se encogió de hombros - me voy, tengo cosas que hacer. ¿Nos vemos para almorzar? – Pregunto antes de salir de la oficina - Si, claro – respondió el ojidorado – Chao – se despidió Rin para cerrar la puerta tras de ella.
El ojidorado volvió a su escritorio y se sentó – Ahora debo terminar con estos pendiente, luego tendré tiempo para el nuevo plan – pensaba mientras comenzaba a leer los papeles que Lucy había dejado en la mañana.
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Por fin había terminado con la torre de carpetas y papeles acumulados en su escritorio, se estiro un poco y tomo el celular - creo que le hablare al tonto de mi hermano para preguntarle por A.J, el debe de saber algo, o si no lo averiguara – pensó al momento que marcaba los números.
Se molesto cuando el teléfono sonó ocupado, se preguntaba con quien estaría hablando su hermano a esas horas de la madrugada, ya que ahí en Japón eran las 11:00 de la mañana pero en Nueva York serian la 1:00 de la madrugada.
Derrotado por intentarlo diez veces más y no lograr nada, se levanto y salió de su oficina con el único interés de ir a ver qué era lo que hacia la nueva Vicepresidenta de Taisho's Company.
Cruzo el largo pasillo y se encontró con la puerta entre abierta de la oficina, con la mayor curiosidad y sin hacer ninguna clase de ruido se acerco mas a la puerta para poder verla parada viendo por la ventana y recargada a la pared, observando la ciudad, parecía estar hablando por teléfono con alguien. Sin que ella notara su presencia debido a que quedaba dándole la espalda, el comenzó a observarla detenidamente – "no será que te gusto y no sabes que hacer" - la palabras de Rin resonaban en su mente, definitivamente su niña estaba loca, como podía gustarle esa mujer de largas piernas y torneadas, caderas perfectas, trasero firme, cintura estrecha, pechos bien proporcionados perfectos para él, ese cuello blanco y delicioso esa boca que te invita a entrar a ella y explorarla, con esos labios carnosos, justos para morderlos hasta que se canse y esos ojos que expresan frialdad, coraje… - en qué diablos estoy pensando – medito moviendo la cabeza para sacudir todos aquellos pensamientos, su niña nada mas le mete locas ideas en la cabeza.
Enseguida quiso alejarse, pero maldijo a su fuerte curiosidad que no lo dejaba mover los pies y que agudizaba su oído para saber qué era lo que hablaba y con quien.
Ahome quien se encontraba ajena a todo lo que ocurría a su alrededor, continuo escuchando las palabras de su amigo por teléfono mientras veía la ciudad por la ventana - Si estoy bien, no tienes por qué preocuparte – le responde a Inuyasha quien insiste en preguntarle si se encuentra bien.
-No me mientas, te escucho algo deprimida, dime que te hizo el tarado de mi hermano para ponerlo en su lugar– le contesta Inuyasha algo enojado, esto hizo que la pelinegra riera un poco por su actitud y las palabras que uso. Sin saber que aquello llenaba más de curiosidad a su espectador quien se preguntaba el porqué de su sonrisa y quien había sido el causante de ella.
-Y Sesshiro ¿como esta? – pregunta curioso por su pequeño sobrino - pues él está bien, si lo hubieras visto, no podía dejar de sonreír – responde para acordarse de que su bebe estaba tan radiante en su primer día de clases.
- Mi padre me comento que Sango es la directora de la escuela en la que ira mi bebe – le comenta para cerciorarse – Si, hoy hable con ella, le conté todo. No sabes que bien me hizo hablar con Sango -
Esta ultima respuesta hizo que a Sesshoumaru se le acelerara el pulso - ¿Sango?, como es que la conoce. Será que ella sepa algo de…- pensaba y continuo escuchando la conversación.
- Te hablo en la tarde de nuevo ¿de acuerdo? - le dice Inuyasha - ya te dije que estoy bien Inu, no necesito que me trates como si fuera una niña, se cuidarme bien – responde ante la actitud exagerada de preocupación de su amigo – Si, lo sé, pero eres mi niña ok – le recuerda, mientras ella sonríe por el cariño que su amigo le demuestra.
El ojidorado se detuvo a pensar en las palabras de A.J. - ¿Inu?, está hablando con mi hermano, con razón la línea estaba ocupada, pero… ¿Por qué está hablando con mi hermano?, ¿qué será de ella?, ¿por qué sigue sonriendo? – Sesshoumaru sacudió nuevamente su cabeza, preguntándose por que le importaba tanto lo que pasaba con ella y su hermano.
- Ya Inu, está bien no diré nada más, si. Yo también te quiero. Sabes que si - le contesta a Inuyasha, ya que le había preguntado si lo quería y que si estaba segura con querer continuar con la farsa.
Nuevamente su mente lo asalto con preguntas al escuchar - "yo también te quiero" – de parte de ella, ¿acaso ella era novia de su hermano?
- Nos hablamos mas tarde. Si, yo también te mando besos. Bye - termino la llamada para dar un fuerte suspiro y seguir admirando el hermoso paisaje. Definitivamente Japón había cambiado mucho desde que se fue.
Pudo verla que ahora después de la llamada estaba tranquila, pero él se encuentra ilógicamente alterado por algo, se decidió y toco la puerta con fuerza, viendo como ella da un pequeño brinco sobresaltada por el repentino sonido y a un mas por su presencia.
Tú eras todo para mí
Yo no creía más que en ti
Y te llegaste a convertir en mi religión
Ambos intercambian por un momento miradas, ella parece notar que él se encuentra algo inquieto, como si algo le estuviera molestando, aun así no podía dejar de verlo, removiendo los recuerdos que ella había asegurado haber enterrado hacer mucho tiempo atrás.
Tú eras todo y nada más
Eras mi voz, eras mi hogar
En medio de la soledad una bendición
Por su parte Sesshoumaru no puede apartar su mirada de ella, sintiéndose estúpido e irracional por el sentimiento que le causo aquellas últimas palabras que le había dicho ella a su hermano, a que se debe que no quiera romper aquella atmosfera que se creado entre ellos.
Pero algo extraño sucedió
Mi cuento de hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón
- Termine con los pendientes mas urgentes, regresare después del almuerzo para continuar con los que faltan – comenta rápidamente para terminar con aquella mirada intensa que él le daba, por alguna razón la incomodo demasiado y el sigue ahí sin pronunciar palabra alguna.
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es por puro masoquismo
Detalla detenidamente su rostro ya que ella se ha sentado detrás de su escritorio y lo mira expectante, como si esperara alguna reacción de él, pero el ojidorado solo la observa - sus ojos son parecidos a los de ella, pero no puede ser, ya que los de Ahome eran tiernos, dulces, además de que eran de color chocolate y los de A.J. son fríos, cargados de odio en un azul intenso – piensa mientras continua examinándola.
Tú eras todo para mí
Desde el principio y hasta el fin
No había como definir todo este amor
Pero algo extraño sucedió
El cuento de hadas se acabo
Dijiste adiós y me rompiste el corazón
- Solo necesito que firmes estos papeles – pronuncia A.J. para verlo que ahora se dirige hacia ella pero sin quitarle la mirada de encima, eso le molesta, la pone nerviosa, Sesshoumaru se coloca a un lado de ella y se inclina para firmar los papeles, quedando muy cerca de ella, escuchando la respiración de él en su oído.
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
A sus fosas nasales llega aquel exquisito aroma de flores y jazmín, trayéndole a su mente la imagen de Ahome, definitivamente sus fragancias eran las mismas, en esa posición puede ver el cabello corto de A.J. comparándolo irremediablemente con el de Ahome, pero se decepciona al notar que A.J lo tiene negro y corto, en cambio el de Ahome era negro con toques azules y largo.
Cuanto te quiero
Cuanto te odio
Cuanto te llevo en mis sentidos
Si no te olvido es puro masoquismo
Ahome ha visto como termina de firmar pero no se mueve de su posición – Que pretende haciendo esto, mi corazón está a punto de salirse y él sigue aquí matándome con su cercanía, tengo que hacer algo – pensaba nerviosa.
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Terminado el capitulo, ¿que les parecio?... estuvo intenso ¿verdad?. Me esforze por que el encuentro fuera lo que esperaban, dejenme saber si es lo que se imaginaban en un Review. La cancion que utilice se llama: Masoquismo y la canta : Eiza Gonzalez (otros la conocen como Lola eraze una vez).
Mis agradecimientos a: XtinaOdss, SesshoMamorUyashaGF, Wiiixx, Angie1791, Silvemy89, Sol y luna 0428, azulceleste y Karina Natsumi. Por sus comentarios, me encanta que me dejen mensajitos, asi me animan para seguir continuando la historia XD.
Tambien gracias a quienes leen y no pueden dejar comentario, aunque deberian intentarlo un dia, no cuensta nada. :P
Saludos a todas y nos vemos en el proximo capitulo, el que sigue esta intenso... jejejeje... las dejare con la curiosidad.
Chao.
