Disclaimer: Inuyasha y todo sus personajes pertencen a Rumiko Takahashi, yo solo los utilizo sin fines de lucro.


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•◘ EL MISMO DESEO, LA MISMA PASIÓN◘•

CAPITULO 4

"¿Qué sucede conmigo?"

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- Eso es todo – dice rápido A.J., levantándose de su lugar, para así poder terminar ella misma con aquella tortura que el ojidorado le proporcionaba consiente o inconscientemente.

Por unos minutos que para ambos parecieron eternos, se miraron, creando nuevamente aquella atmosfera.

- Si –es lo único que puede pronunciar, desde que entro a la oficina se sintió atraído hacia A.J. como un imán que atrae el metal, ¿Qué sucedía con él?, nunca en los 5 años que llevaba solo desde que Ahome se había ido se ha sentido de este modo tan impulsivo, ni siquiera con la propia Kagura.

- Ya son un poco más de las 12:00… el almuerzo comenzó, así que con su permiso – logra pronunciar algo rápido, de seguro por los nervios y por las ganar de salir corriendo de ese lugar, además de que Sesshoumaru no se ha movido ni un poco y con aquella mirada que le dirige le parece una situación perturbadora en todo los sentidos.

Después de decir aquellas palabras Sesshoumaru ve como A.J. da media vuelta para escapar de él y toma su bolso. Solo es consciente que ella se está dirigiendo a la puerta cuando cae en cuenta que a él lo están esperando para comer - Si, ya es tarde, tengo que ir por Rin – expreso Sesshoumaru en voz alta y puede observar como A.J. detuvo su caminar pero aun sigue dándole las espalda.

- Ya veo - atina a decir y justo en ese momento vuelve a sentir la punzada en su pecho, constriñendo su corazón, el aire vuelve a faltarle y rápidamente apresura su paso para salir de aquel lugar.

El ojidorado se extraño por sus palabras, que él estaba seguro escondían un dejo de sorpresa y dolor, aunque la posibilidad debería ser errónea, ya que el no la conocía si no apenas hace unas cuantas horas. Salió de la oficina y se dio un pequeño golpe en la cabeza con su propia mano - Sesshoumaru estas muy raro – se dijo a sí mismo.

Ahome tomo el ascensor lo más rápido que pudo, aquella opresión en el pecho estaba cada vez más fuerte y el aire le era limitado para sus pulmones. Las puertas del ascensor se abrieron y ella entro a él, agradeciendo de que estuviera vacio, después de presionar el botón indicado y ver que las puertas se cerraban sus ojos se llenaron de lagrimar y sin poder evitarlo salieron de sus ojos, se maldijo a sí misma y al destino que se había ensañado con ella, apretó los ojos para ver si con eso lograba parar el llanto involuntario, pero fue inútil, si en su primer día, ya había derramado dos veces lagrimas, no quería pensar en lo que sería de ella en el tiempo que estaría trabajando ahí.

Las puertas del ascensor volvieron a abrirse pero al intentar salir de ahí tropezó con alguien – lo siento, no fue mi intensión - trato de disculparse - pues para la próxima ten más cuidado – le dijo la persona que con la que tropezó haciendo que ella inmediatamente alzara el rostro y se sorprendiera de verla - ¡Kagura! – chilla con sorpresa y tapándose la boca por la imprudencia que acaba de cometer sin darse cuenta - Si, ese es mi nombre, ¿nos conocemos de algún lado? – le cuestiona Kagura viéndola de arriba abajo, como tratando de recordar si se conocían o no, pero sin lograr saber de quién se trata aquella mujer de apariencia fría y elegante, claro, no le llega ni a los talones, pensaba de manera arrogante, aunque aquella cara la recordaría.

- No disculpe la he confundido…lo siento – dijo rápidamente y salió del ascensor, reprendiéndose por ser tan tonta e impulsiva.

- Como sea – logra expresar Kagura sin ánimos y entrando al ascensor pensando que ella y Sesshoumaru tenían una reconciliación pendiente, marco el piso 12 y espero.

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Sesshoumaru tomo el ascensor que atendió a su llamada, el otro debía estar ocupado por qué no subía rápido, entro y marco el piso del estacionamiento, preguntándose donde estaría Rin, ya que no la encontró por ningún lado, y se suponía que debían de almorzar juntos. Saliendo del ascensor con su teléfono en la mano, marco el discado rápido y espero que la llamada entrara.

- Rin. Donde se supone que estas, todavía son horas de trabajo jovencita – la regaña por teléfono mientras abre su automóvil y mete sus cosas en el – si, lo sé, perdón, pero no puede resistirme y viene a ver mi nuevo departamento- le contesta emocionada, mientras el se sitúa frente al volante de su flamante convertible.

Rin puede escuchar un suspiro de resignación de parte de su amigo - Rin ya tienes 22 años y aun te comportas como una niña de 15 – le suelta algo divertido por la actitud de su niña, pero pues era la verdad, ella siempre se comportaría de aquella forma, tuviera la edad que tuviera, además ese rasgo en ella era lo que más le agradaba y por eso eran tan buenos amigos, casi como hermanos - pero aun así me quieres, así que no me digas nada – le contesto y pudo imaginarse el puchero de niña chiquita que estaría haciendo en ese preciso momento.

- Bien, no te muevas de ahí, paso por ti en unos 15 minutos…nos vemos – le dice y termina la conversación, poniendo en marcha su automóvil hacia el lugar en donde se encuentra el nuevo departamento de Rin.

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- ¿Como que se acaba de ir? – pregunto inmediatamente después de que Lucy, la secretaria de Sesshoumaru le había dicho que no tenía mucho que se había ido - ¿y no sabes adonde fue? –pregunto desilusionada por no encontrarlo, pero solo vio que Lucy negaba con la cabeza en forma de respuesta. Y ella que había ido con las intenciones de reconciliarse con él, se había puesta un vestido muy provocativo y sin nada de ropa interior.

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- ¿Como estuvo tu día bebe? – Le pregunta a su niño, mientras lo ve que corre hacia ella y la abraza efusivamente - muy bonito mami, ya tengo amigos nuevos – le cuenta muy contento y con una gran sonrisa en los labios - Me parece fantástico y ¿novia? – pregunta seria, mientras ve como su pequeño se sonroja un poco - ¿Sesshiro? – insiste ahora intrigada, ella solo lo había dicho de juego, nunca pensó que fuera verdad - no es mi novia mami, es una amiga nada mas – contesta el pequeño ahora mas rojo que antes, esto solo provoco que Ahome le sonriera con ternura al pensar en que una niña le había gustado - me pondré celosa – dice entre divertida y seria, logrando con esto que su bebe se coloque detrás de su asiento y la abrace con ternura - no mamita, tu eres única – le dice y ella se gira dándole un beso en la frente – Esta bien, acomódate que ya nos vamos -

Ahome comienza a poner en marcha su camioneta y mientras se alejan del la escuela, puede ver por el espejo retrovisor como su pequeño se despide agitando su mano de una pequeña niña de ojos y pelo negro – es muy linda – comenta con una sonrisa dirigida a su bebe - ya mami, solo es mi amiga – responde apenado el pequeño.

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- ¿Quién paso por ella? – Pregunta curioso mientras se sentaban en la mesa que el mesero les señalo y antes de que Rin respondiera, les tomaron la orden - pues Tsubaki – contesto ella por fin, recordando cómo mientras se dirigía a su nuevo departamento le había hablado a su amiga para que pasara por ella.

- Ya tiene que no la veo, además de que tengo un regalo para ella – le dice a Rin, recordando que hace dos semanas que paso por una juguetería tuvo el impulso de comprarle algo a su pequeña bebe, es tan linda, y él que la quiere demasiado - ¿Y porque a ella le tienes un regalo y a mí no?- dice Rin en tono algo ofendido pero sin esa intención, le agradaba el hecho de que su pequeña niña fuera tan querida por su Sesshoumaru.

- Ya no te pongas de celosa, vamos a comer mejor y te cuento lo que me paso hace una hora – comenta el ojidorado, volviendo a pensar en las cosas que pasaron en la oficina de A.J. le contaría a su amiga, desde que tuvo el impulso de escuchar su conversación, hasta, después de que ella salió de su oficina a toda prisa.

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- Kaede…ya llegamos - grito al entrar a la casa - si mi niña estoy aquí en la cocina – responde la aludida y Ahome se encamina hacia allá mientras su pequeño sube a su cuarto para dejar sus cosas de la escuela.

La mujer mayor dejo sus actividades en la estufa y se volteo para ver a su pequeña niña entrando a la cocina y sentarse en la mesa que ahí se encuentra, por su cara puede adivinar que su día fue un completo desastre - ¿Cómo te fue? – pregunta más para que ella se desahogue que por curiosidad. Ahome solo pudo lanzar un suspiro fuerte y cargado de sentimiento - pues en lo que cabe bien – responde en parte con verdad, si lo analiza detenidamente no había surgido la tercera guerra mundial como había pensado- aunque

- ¿Aunque…? – repitió Kaede tratando de que ella continuara, se sentó junto a ella y espero que siguiera - Nunca pensé encontrarlo con alguien más – dijo por fin y no supo que cara había puesto ya que Kaede pareció alarmada por algo - ¿Cómo? – Pregunto confundida - pues al parecer está enamorado o algo así – le responde Ahome a Kaede, recordando vívidamente los sentimientos y lo que pensó cuando se encontraron frente a frente.

- ¿Y cómo sabes eso? – Pregunto Kaede después de unos momentos - cuando llegue no estaba solo…- respondió sin ánimos - no me digas que lo encontraste teniendo se… -

- No nada de eso – la interrumpió agitando las manos de una lado a otro, viendo que Kaede había mal interpretado sus palabras, por ahí no iba el asunto - entre y junto a el se encontraba una muchacha joven, como de unos veintitantos – dijo ocultándole parte de la verdad, debido a que ella sabía muy bien la identidad de la persona y sin decirle que por esa misma persona su corazón se había roto en mil pedazos - aja y luego – dijo Kaede instándola a seguir - bueno para no hacerte largo el cuento, note que la miraba con amor y hasta la llamo "su niña" -

- ¿Y tu cómo te sientes? – Le pregunto escudriñándola con la mirada - pues muy bien, no me interesa lo que haga o deje de hacer – contesto casi ofendida por la pregunta y tratando al mismo momento de que sus palabras sonaran lo más frías e indiferentes posible.

- Si crees que me has convencido con esa actuación tuya, tendré que decirte que no estuviste ni cerca de lograrlo – contesto segura de sí misma, pero pensó que lo mejor sería dejar la conversación hasta ahí, no deseaba pinchar una herida que aun seguía fresca y que dolía todavía. Por su parte Ahome pensó que Kaede era de las pocas personas que nunca podía engañar con aquella actitud y agradeció silenciosamente de que la entendiera y que estuviera en esos momentos con ella.

Los pequeños pasos de Sesshiro se escucharon por las escaleras y luego se asomo por la cocina – ¡Nana! – Grito corriendo hacia Kaede - ¿como estas mi niño? ¿Qué tal estuvo tu día? - le pregunta al pequeño después de darle un abrazo y verlo como se sienta en el regazo de su madre - Muy bien, ya tengo nuevos amigos – le cuenta contento con una sonrisa de oreja a oreja - y nueva novia también – agrego Ahome jugando - ¿Deberás? – Cuestiona asombrada Kaede guiñándole un ojo - No nana. Ya le dije a mi mami que es solo una amiga – contesta Sesshiro haciendo un puchero acorde a su pequeña edad, provocando que ambas mujeres comenzaran a reír.

- La comida ya esta lista, así que a comer – dice Kaede para así todos dirigirse al comedor y de esta forma platicar más de lo ocurrido en el día de los tres.

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- Sessho, amor. ¿Donde estas?, mira que vine hoy exclusivamente para secuestrarte – escucha que le dice Kagura por teléfono, sinceramente hoy no tiene ni la mínima intención de verla, simplemente no siente ese deseo - lo siento Kagura pero ya esto almorzando, me hubieras llamado con tiempo – termina diciendo para ver como él y Rin están casi por terminar de almorzar, y por si fuera poco ella y su niña no se pueden ver ni en pintura.

- Pero dime donde estas y llego de inmediato – contesta Kagura al momento en que entra a su pequeño automóvil de lujo, necesita verlo, desde que lo conoce esa necesidad se ha convertido en una obsesión para ella. – No es necesario, ya estoy por irme a la oficina, el almuerzo ya termino y tengo muchos pendientes, lo mejor será vernos otro día – le dice autoritariamente, mientras Kagura se siente furiosa por saber perfectamente que Sesshoumaru se encuentra con esa mocosa que tanto le cae mal.

- Como sea…Adiós – le termina diciendo Kagura un tanto irritada, pero esto solo le confirma al ojidorado que cada vez entiende menos a aquella mujer, algunas veces le hace preguntarse por que se encuentra atado a ella.

- Entonces que Sessho, no me has dicho que es lo que harás ahora. Yo la verdad no veo el por que continuar con eso de hacerle la vida imposible – vuelve a tocar el tema, ya que se lo ha preguntado más de cuatro veces, pero este solo ha evadido las preguntas.

- Oye, porque no vamos mejor a ver a mi bebita y así sirve que le doy su regalo – vuelve a cambiar el tema rápidamente ya que aun no quiere tocar ese tema, por el simple hecho de que aun no tiene la respuesta a esa pregunta - Sesshoumaru Taisho Kinomoto, deja de evadir mi pregunta – le dice ya en tono irritado, su paciencia se ha agotado y ahora solo quiere que le conteste por las buenas o por las malas.

El ojidorado se queda quieto después de orla mencionar todo su nombre completo, ella solo lo hace cuando se encuentra muy molesta por algún motivo - Miran Rin, te soy sincero, no se que hacer, en estos momentos no puedo responder a esa pregunta, mejor déjame consultarlo con la almohada ¿sí? – contesta resignado y casi en tono de suplica, pensando en que Rin ha sido su mejor amiga desde siempre y tiene todo el derecho de saber lo que está pasando con él, pero antes primero tiene el que averiguar qué es lo que le esta pasando.

- Esta bien, aunque sospecho que puede ser ese repentino cambio – comenta mas para si misma que para él, lo quiere como una hermano y como mujer puede presentir ese tipo de cosas.

- Quita esa sonrisa de tu rostro que no es nada de lo que tu cabecita loca está pensando – le dice a Rin en un tono firme, mientras la ve sonreír mas por lo que supuestamente esta sospechando, pero eso no es lo que le ocurre, ha él no puede ocurrirle eso.

- Si, si, si…mejor vayamos a ver a mi bebe – termina diciendo Rin, para dejar el tema quieto solo por hoy, ya tendrá demasiado tiempo para poder pensar y averiguar lo necesario para confirmárselo.

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Después de unas semanas Sesshoumaru todavía no podía decidirse en que hacer o como llevar a cabo sus planes, mas bien, durante todos esos días solo había tenido tiempo de preguntarse por que se comportaba de forma tan extraña con A.J. de alguna forma sus impulsos lo hacían hacer y decir cosas que hasta el se asombraba de ellas. En cambio para Ahome, las semanas que transcurrieron le parecieron como un infierno y con un montón de sentimientos encontrados, esto por la sencilla razón de que se le estaba haciendo muy difícil ver juntos a Sesshoumaru con Rin, logrando que su odio crezca y tenga que desquitarse de alguna forma con su asistente. Pero lo más extraño de todo y que le provocaba una cólera mayor, era que el estúpido de su ex, no dejaba de hacerle insinuaciones, se la pasaba diciéndole cosas sin sentido y provocándola de alguna forma.

- Rin, tráeme los últimos reporte de la bolsa de valores – le ordena a su asistente, por lo menos tenía que servirle para algo.

- Quieres los de esta última semana o los del todo el mes – pregunta Rin nerviosa, tiene que hacerlo debido a que en las pocas semanas que lleva con ella, le ha parecido que a A.J. le gustan las cosas bien hechas y a la perfección.

- ¿Tu qué crees? – le insinúa algo molesta A.J. y a Rin le pone los pelos de puntas, durante ese mes la ha tratado con tanto odio y frialdad que a veces le hace preguntar qué es lo que le ha hecho y el problemas es que esa actitud de superioridad nada más es con ella y con Sesshoumaru. Con los demás parece ser otra persona.

- Si, tienes razón…enseguida regreso – le contesta Rin y al momento que ella sale esboza una pequeña sonrisa de maldad por saber que la poner nerviosa y que le tiene miedo. Suspira para regresar a su trabajo, ella jamás ha sido de las personas que se comportan de aquella manera, tan superiores, arrogantes y orgullosas, pero cada vez que Rin se le acerca no lo puede evitar, las palabras que escucho aquella noche hace mas de 5 años atrás vuelven a su mente, es por eso que la trata de aquella forma.

Ahome se levanta de su escritorio y se dirige hacia la ventana para tomar un proco de aire fresco, se le ha hecho una costumbre el sentir el fuerte viento golpeándole la cara fuertemente - no puedo creer que ya llevo un mes aquí – piensa al momento que escucha como tocan a su puerta - adelante -

- Necesito saber cómo vas con el informe financiero, ya es fin de mes y lo necesito para antes de las 5 – dice Sesshoumaru entrando a la oficina de A.J y verla parada otra vez frente a la ventana, nuevamente la escudriña con la mirada y no puede evitar desnudarla con ella.

- Pues en eso estoy. Lo que no entiendo es él porque tienes que venir personalmente, con una llamada hubiera sido suficiente – responde molesta Ahome, durante el tiempo que ha transcurrido desde su llegada Sesshoumaru insisten en ir a su oficina, según él, con el pretexto de supervisar personalmente el trabajo que se realiza en su empresa, pero eso puede hacerlo por teléfono, es que acaso no se ha dado cuenta que le desagrada su presencia.

- Pues ese es mi problema, además ya te he dicho que me gusta supervisar el trabajo personalmente - le contesta Sesshoumaru, recordando que cada vez que intenta levantar el teléfono para realizar la llamada, una fuerza incontrolable lo hace levantarse de su asiento y caminar hasta la oficina de ella e inventar cualquier pretexto estando ahí.

- Tendrás tu informe antes de las 5:00 p.m. así que si eres tan amable de dejarme trabajar – le afirma A.J. a Sesshoumaru mientras con la mirada le señala la puerta. Un segundo más de su presencia y tendría el impulso de golpearlo y arrastrarlo fuera de su oficina.

- Y si me quiero quedar. Total, esta es mi empresa y puedo hacer lo que yo quiera – la reta, ya que él no quiere moverse de su oficina, también se reprime por que las palabras salen tontamente sin su permiso o consentimiento.

- Para tu información, tendré que romper esa burbuja de ensueño en la cual has vivido engañado pequeño Sesshoumaru – le comienza a decir y el no puede ocultar una sonrisa de satisfacción, le gusta mucho escuchar su nombre de los labios de ella que hoy vienen pintados particularmente de un rojo carmesí - pero esta empresa es de tu padre, el Señor Inu Taisho, así que al parecer no puedes hacer lo que se te dé la gana – le termina de decir, a ella no le gusta para nada la actitud de yo soy el dueño y señor.

- No le veo la gracia – dice Ahome irritada por la estúpida sonrisita que tiene Sesshoumaru, antes ella se derretía por esa sonrisa, pero ahora le cae del hígado, no la soporta.

- Me agradas A.J. simplemente esa pasión que tienes, me gusta – pronuncia Sesshoumaru, viendo como ahora A.J. se ha sorprendido por lo dicho, nuevamente aquel comentario se había formado en su mente y salido de sus labios sin que se diera cuenta. ¡Dios!, cuando esta con ella, es como si su mente y su cuerpo actuaran por si solos, sin pedirle algún permiso.

- Te puedes guardas esos comentarios, que conmigo no funcionan, ahora por favor déjame sola…estoy trabajando – le dice furiosa, mientras toma asiento detrás de su escritorio, por algún motivo el hecho de que Sesshoumaru estuviera coqueteándole a A.J. la había puesta de aquella forma. Definitivamente era un descarado, mira que teniendo a su noviecita de su asistente, se atreve a hacerle insinuaciones a ella o a cualquier palo con falda - ¿Qué sucede contigo Ahome? -

Sesshoumaru sale de la oficina maldiciendo por lo bajo, tanto porque ella lo había rechazado y también por el hecho de que no podía controlar sus impulsos en cuento ella estaba cerca de él.

- ¿Y ahora a ti que te pasa? – pregunto Rin, quien se topo con Sesshoumaru a unos metros de la oficina de A.J. y por la cara que trae, puede deducir que nuevamente pelearon.

- Nada. Simplemente soy un tonto – le contesta a Rin, puede ver como ella trae en su regazo un monto de papeles - necesito que vayas a mi oficina - le dice algo serio, necesita hablar con ella para saber si ha averiguado algo más de A.J.

- nada mas le dejo estos papeles a A.J. y paso para tu oficina – contesta Rin, mientras se encamina a la oficina de su jefa.

- ¿Necesitas algo más? – le pregunta Rin a A.J. mientras le deja los papeles que le encargo en su escritorio - No, te puedes retirar – contesta Ahome con voz fría y Rin se retira pensando que nunca le da las gracias por el trabajo que realiza – No recuerdo a ver hecho algo malo para que me trate así – piensa Rin después de que salió de la oficina de A.J. y dirigirse a la de Sesshoumaru.

- Aquí estoy, dime para que soy buena – le dice Rin, justo entrando a su oficina y cerrando la puerta tras de ella.

- Necesito que me informes como vas con la investigación de A.J. – pregunta Sesshoumaru al tomar asiento junto a Rin en uno de los sillones que tiene en su despacho.

- ¡Ah!…pues casi no hay nada – dice Rin suspirando - es muy precavida con todo

- Entonces. ¿Que sabemos hasta ahora? – le cuestiona Sesshoumaru, ahora mas intrigado por no saber casi nada.

- Solo que a veces habla con alguien por las tardes, como a las 3, al parecer es su novio o algo así, ya que siempre le dice cosas como "bebe", "cariño", "mi vida", "mi cielo"…bueno tú entiendes cosas como esas – le comenta Rin, para entonces ver como su amigo a puesto cara de pocos amigos, de seguro se puso celoso.

- Después esta tu hermano Inuyasha, el le habla siempre todos los días y puntual. La llama antes del almuerzo, como a las 11:00, y después, en la tarde como a las 5:00 -

- ¿Y escuchas de que hablan? – pregunta más curioso que antes, desde que llego ha querido saber que sucede entre su hermano y A.J. pero ninguno de los dos ha querido decirle nada.

- Mmm…pues con Inuyasha son risas, y palabras de amor y se porta como cariñosa…la verdad me sorprende, por que al hablar con esas dos personas es como si fuera dulce, ósea, como otra persona – le termina diciendo Rin, para, expresándole su punto de vista, ya que era la verdad, esas dos personas con las que habla, es diferente, pero con ella y su amigo, es un trato totalmente de odio.

- Ya veo – responde Sesshoumaru, mientras comienza a sentirse un poco mal, como si un tuviera un hueco en el pecho, pensaba una y otra vez, que aquella mujer era muy unida a su hermano, tal vez ambos se amaban - ¿estás bien? – escucha que le pregunta Rin, quien lo ve preocupada por la mezcla de odio y tristeza en los ojos de su amigo.

- Si estoy bien – responde Sesshoumaru ahora algo colérico, si analizaba las palabras de Rin detenidamente, las llamadas que recibía de su hermano y las llamadas que hacía con la otra persona a las 3 de la tarde, solo podían significar una cosa, y eso era que esa tal A.J. estuviera jugando con los sentimientos de dos hombres, uno era su hermano en Nueva York y otro uno que se consiguió aquí en Tokio, ahora mismo se estaba dando cuenta la clase de mujer que era A.J. y aun así no entendía por qué estaba tan decepcionado.

- ¿Que harás? – pregunta Rin algo nerviosa, nunca había visto a Sesshoumaru de esa forma, parece como si estuviera furioso, pero no es un enojo normal, si no pareciera algo fuera de lo común - No se…pensare en algo, tu mejor regresa y averíguame más, además no has investigado lo de su nombre – contesta irritado, por su parte Rin solo puede levantarse y salir de aquel lugar, antes de que se desquite con ella – lo de su nombre me llevara tiempo, ya que ella no confía ni un poquito en mi -

- Esta bien, lo que me interesa es que lo descubras - le dice a Rin un poco más calmado al ver la cara de susto de ella.

Rin sale de la oficina cerrando la puerta tras de ella - ¿Qué haré?

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- Aquí está el informe de este mes – le dice A.J. a Sesshoumaru entrando a la oficina y dejando una carpeta con papeles en su escritorio, a estas alturas se encontraba demasiado cansada para todo.

- Es que acaso a ti no te enseñaron a tocar las puertas antes de entrar – la regaña con algo de fastidio, que ella por la cara que puso no soporta.

- Creo que eso es todo, todavía tengo pendientes así que con tu permiso – comenta molesta, para darse media vuelta y continuar con sus labores, no soportaba su presencia un minuto más.

- Al parecer eres puntual – dice Sesshoumaru al ver que son cuarto para las 5 de la tarde.

- Así soy yo – grita Ahome ya fuera de la oficina. La actitud de Sesshoumaru cada vez la desconcertaba más.

Ahome salió directo al pequeño cuarto en donde tenían una cocina, ahí se preparo algo de café y entonces se dirigió a su oficina para poder terminar con los pendientes.

- Ese ha de ser Inuyasha – dice en voz alta al llegar casi a su oficina y escuchar el teléfono que está sonando - por lo visto esta niña desapareció como es su costumbre – termina diciendo viendo que Rin no se encuentra en su lugar correspondiente, así que entra a su oficina y contesta ella misma.

- ¿Hola? -

- Hola preciosa– escucha que le dice Inuyasha, y ella automáticamente sonríe feliz, siempre las llamadas de él le alegraban el día, aunque no solo hablara para cosas personales, de vez en cuando lo hacía para consultarle cosas de la empresa –

- Hola Inu. ¿Como estas?

- Muy bien, mas al escucharte – contesta Inuyasha

-¿Tu como estas Ahome?

- No me digas así, llámame A.J. – contesta rápidamente Ahome.

-Eres las dos…así que preguntare por las dos – le dice Inuyasha para escuchar como ella suspira.

Afuera, Sesshoumaru se frotaba las manos por la travesura que estaba a punto de hacer, hace unos momentos había visto como A.J. entraba a su oficina para contestar el teléfono, y lo más seguro es que el que llamaba era su hermano Inuyasha, así que dando gracias a que Lucy su secretaria, le había pedido permiso para ausentarse temprano y de que Rin no andaba por los alrededores para detenerlo él tendría la oportunidad perfecta para escuchar la conversación de A.J. con su hermano.

Se acerco al escritorio de Rin sin hacer ruido y levanto la bocina despacio, frunció el ceño al escuchar la voz de Inuyasha, recordaba las tantas veces que él le había dicho que le hablara a una hora y el tonto de su hermano nunca lo hacía.

- Esta bien – escucha Sesshoumaru que le dice A.J. a su hermano.

- ¿Cómo esta A.J.? – pregunta Inuyasha.

- A.J. esta perfectamente bien, es mas, creo que esta haciendo un excelente trabajo – contesta Ahome, sin saber que su conversación está siendo escuchada por alguien más. Sin embargo Sesshoumaru esta mas intrigado por la forma en que A.J. habla de ella pero en tercera persona

- ¿Enserio?...qué alegría. Y sentimentalmente ¿como esta? – le pregunta Inuyasha, para entonces ella dar un suspiro.

- Mejor que nunca, con tantas personas en Tokio que la quieren no le hace falta nada mas – trata de mentir, tal vez si sigue mintiendo de esa forma, algún día hasta ella misma se lo crea.

- Y que las personas que estamos en Nueva York no contamos - contesta Inuyasha con tono de niño chiquito, haciendo que a Sesshoumaru se le revuelvan las tripas nada más de escucharlo.

- claro que si, además tu sabes que yo te quiero como a nada – comenta Ahome, mientras afuera Sesshoumaru esta que se lo lleva el diablo.

- Ok. Ahora tengo que preguntar por otra persona. ¿Cómo está Ahome? – dice Inuyasha sin darse cuenta que con esa pregunta ha cambiado el rumbo de la vida de muchos en Tokio.

Sesshoumaru se ha quedado helado con la pregunta, ellos están hablando de su Ahome, de la mujer que ha amado toda su vida, de la mujer que le destrozo el corazón, de la mujer a la que odia, de la misma a la que ha tratado de encontrar por cielo mar y tierra para que le dijera que había ocurrido, para que le pudiera decir que el también la odia como ella a el.

- Sessho…¿qué sucede? – pregunta Rin, quien se encuentra ahora parada frente a su amigo y lo ve pálido, como si hubiera visto algún fantasma, además de que se encuentra con el teléfono en la mano y tapando la bocina por donde se habla, deduce por eso que tal vez escucho algo que lo dejo en aquel estado.

Adentro Ahome escucha la voz de Rin - Inuyasha espera…creo que oigo ruidos afuera, mejor nos hablamos cuando este en la casa. Yo te marco ¿sí?

- de acuerdo, espero que no haya metido la pata – dice angustiado Inuyasha.

- No creo. Nos hablamos luego. Bye -

Ahome colgó el teléfono y enseguida se dirigió hacia la puerta de su oficina, la abrió y encontró a Rin parada frente a Sesshoumaru, pero lo que más la asombro fue que este último, tenía el teléfono del escritorio de Rin pegado a su oído, temió aun mas cuando noto la cara pálida de Sesshoumaru - ¡Dios mío, escucho todo! – pensó alarmada. Si no tenían problemas, ahora si ardería Troya.

De un momento a otro Sesshoumaru salió de su trance y observo como A.J. se encontraba ahí, con la cara tan asustada por haberlo descubierto oyendo su conversación, eso solo podía significar una cosa - Exijo que me digas que sabes de Ahome -

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Chan Chan Chan... Ahora si creo que me van a matar, estoy casi 100% segura. Recuerden que la historia no puede seguir sin la autora.

Espero que les agrade el capitulo y que se le ponga los pelos de punta como a mi por donde lo deje. Agadecimientos especiales a: lov3Sesshumaru, Terra001, goshi, sol y luna 0428. Por dejarme Reviews... tambien para quienes leen y no pueden dejar uno.

Nos vemos en el siguiente.