Capitulo 9 –Credo Wicca

Las navidades de ese año fueron en si demasiado surrealistas, empezando por el decorado de la casa, del que Arthur se había encargado ante la ausencia de Molly. Era un estilo sobrecargado que había dejado a los chicos Weasley con la boca abierta largo rato mientras su padre les mostraba orgulloso el trabajo que había hecho. Ginny poco lo había escuchado pues casi al momento había corrido a su alcoba, donde se había encerrado y no había salido en la semana que llevaban en la madriguera.

Finalmente, una mañana en la que Ginny había preferido quedarse acostada en pijama mientras releía un número de Corazón de bruja. Estaba entretenida leyendo los últimos chismes de Fairuza Feldthouse (una de sus cantantes favoritas) cuando alguien toco en su puerta.

-Por milésima vez Papá no tengo hambre-dijo ofuscada pensando que era su padre molestándola por cuarta vez en el día. Pero la puerta se abrió con violencia, provocando que la pelirroja hiciera volar la revista que segundos antes hojeaba. Molesta levanto la mirada y apunto estuvo de caer de la cama cuando vio parada en el umbral de su puerta a al trío Slytherin.

-¡Lucy!-Esme reprendía a la rubia levanto los ojos al cielo

-No molestes quieres-la corto la rubia mientras entraba en el cuarto sin permiso. Ginny que al fin había reaccionado se paro de un salto y les pregunto que hacían en su casa.

-Quisimos darte una sorpresa navideña-le contesto Lucy mientras se sentaba en la banqueta que había en la ventana de su cuarto.

-Lo cierto es que..-intervino Esme en voz baja mientras cerraba la puerta-Queríamos que vieras algunos hechizos que encontramos…interesantes-agrego mientras abría su bolsa y como si de un baúl lleno de oro se tratase lo saco con cuidado y recelo y lo puso en la cama de la pelirroja. Ginny se acerco y tomo el libro en sus manos mientras Esme y Ali se sentaban frente a ella. Por primera vez Ginny abrió el libro y de inmediato sintió una fuerte conexión que mas que asustarla la reconforto de tal manera que una enorme sonrisa se dibujo en el rostro mientras leía las primeras paginas.

-Bien, ya hemos leído las Leyes Wiccas..-comenzó Ginny mientras ojeaba las primeras hojas.

-Que al final son solo dos-interrumpió Ali con desinterés

-No ahí que tomarlas a la ligera-advirtió la pelirroja- la primera ley nos dice que podemos hacer lo que queramos con estos hechizos mientras no dañemos a alguien, y la otra es la ley de tres-

-Si una Wicca hace un mal, todo el mal se le regresara triplicado-recito Esme en un tono de voz que indicaba que no tenia importancia.

-Me suena a Karma-dijo Lucy evitando que Ginny las riñera por tomar tan a la ligera las leyes que el libro marcaba.

-Es lo mismo, pero peor- dijo Ali que había permanecido callada-¿"Triplicado" no te dice nada?-añadió señalándole la palabra en el libro, Lucy solo hizo mueca de burla y sacudió su mano como si de esa forma alejara el comentario.

-Luego viene el poema-intervino Esme- El Credo Wicca-

-Ten un amor y confianza perfecta-recito Ali.

-Vive y deja vivir-continuo Ginny orgullosa de poder recordarlo.

-Habla menos, escucha mas- siguió Esme y de inmediato las tres voltearon hacia la rubia que solo se encogió de hombros, dejando en claro que no recordaba lo que seguía.

-Cierra la puerta al sur, cuyo viento solo destruye-continuo la castaña.

-Cuando el agua corra por el oeste, los espíritus estarán inquietos-dijo continuo Esme.

Ginny estaba por hablar pero Lucy la interrumpió, emocionada por recordar al menos la parte que hablaba de su elemento.

-Cuando la tierra venga del este, no des la espalda ni confíes-dijo con rapidez mientras daba una palmada felicitándose así misma.

Ginny y las demás rieron ante la acción y negaron con las cabezas divertidas.

-Presta atención al norte, que poderoso fuego tiene-termino Ginny- Y claro, Cuidado con la ley de tres-

La habitación quedo en silencio.

-Merlín ¿Eso fue un poema?-pregunto Ginny burlona mientras tomaba el libro para leerlo de nuevo.

-Pienso que más bien son frases que debemos analizar-dijo Esme asomándose sobre el hombro de la pelirroja.

-Yo pienso que son demasiado obvias-dijo Ali-Son como unas reglas y como cada una ya escogió su elemento, pues ahora sabemos también nuestras direcciones-

-Son importantes para realizar los conjuros, y hablando de ellos, podemos empezar a hacer algunos esta noche, no se…Algo interesante-dijo Lucy pasando las hojas en busca de algo que llamara su atención.

-Bien, por que no buscamos uno para…el amor-dijo Esme con una sonrisa picara, mientras que Lucy y Ali cruzaron miradas en señal de estar interesadas.

-¡No!-dijo Ginny con voz casi horrorizada

-¿Por que no?-pregunto extrañada Lucy- seria solo para divertirnos-trato de tranquilizarla.

-No me gusta la idea de jugar con eso, si quieren hacerlo háganlo ustedes pero yo no quiero saber nada de esos hechizos-dicho esto se levanto ofuscada.

-Bueno bueno…aquí ahí una larga lista así que sigamos buscando-

Ginny se sintió tonta por el enojo que minutos antes había tenido, ni siquiera ella estaba segura de la razón de este. Pero el hecho de enamorar a alguien a base de hechizos de causaba una absoluta aberración.

-Dime Ginny…-comenzó Lucy interrumpiendo sus pensamientos- ¿Ahí una playa cerca de tu casa?-

-Si…ahí una a 15 minutos de aquí, ¿Por qué?

-Creo que encontré el hechizo que necesitamos y que estoy segura te va interesar..-dijo mostrándoles el libro donde en letras grandes decía "Invocación de los espíritus"

-Para esto ahí que tener experiencia-intervino Esme – es muy peligroso-

-Vamos, ya somos mayorcitas y creo que la mas interesada debería decidir ¿no crees?- dijo la rubia clavando su mirada en la pelirroja. Esta se levanto de la cama y tomo el libro entre sus manos.

"Invocación De Los Espíritus"

El llamado a aquellas almas que han cruzado el más allá, y cuya presencia se necesita.

Elementos necesarios:

-Animal que represente los cuatro elementos

-Velas Verdes

-Cuarzo Amarillo

-Sal

Una noche de Luna creciente, a orillas del mar y las estrellas de único testigo, el cuadro Wicca deberá invocar con ayuda de su elemento, y un círculo hecho de Velas verdes y sal alrededor de todas, con el cuarzo siempre en la mano…

Ginny continuo con las instrucciones e inconcientemente sonrío…finalmente había encontrado un hechizo que podía ayudarla. Se levanto ante la atenta mirada de sus amigas y se paraba frente a la ventana mientras clavaba su mirada en la línea azul que se distinguía en lo lejano. La playa.

-Hagámoslo-

El autobús muggle las dejo en la carretera que estaba junto a la playa, todas llevaban consigo un animal, Lucy llevaba una Mariposa monarca, Esme un pequeño pez payaso, Ali un canario y Ginny con una serpiente de jardín.

La playa era tranquila y la noche no tardaba en caer, mientras Esme hacia el círculo con la sal y Ali ponía las velas, Ginny rezaba a Dios, a Buda e incluso a Porthos por que su padre no descubriera que se había escapado. Cuando todo quedo listo las cuatro se sentaron antes de comenzar el ritual, no estaba segura de que pensaban las demás, Ali y Esme parecían entretenidas hablando y riendo entre ella y Lucy jugaba con la serpiente de jardín como si se tratara de un cachorrito. No parecían tomar tan enserio lo que estaba apunto de pasar, no parecían comprender que estaba a punto de ver a su madre otra vez.

Observo de nuevo a la serpiente que aun estaba en las manos de su amiga rubia y pensó irónica que a pesar de ser la única del cuadro que no pertenecía a la casa Slytherin, la serpiente era el animal representativo del fuego.

-Ahí que empezar-dijo mientras se levantaba con un cuarzo amarillo en su mano derecha y le extendía el brazo izquierdo a Lucy quien le dio de mala gana la serpiente.

-Bien, no perdamos tiempo-la apoyo Esme mientras tomaba su pedazo de cuarzo y la bolsa con el pez payaso.

Finalmente las cuatro se acomodaron en sus puntos cardinales. Habían traído unas cuantas tablas secas y esperaban que Ginny pudiera encenderlas. La pelirroja había practicado cada día desde la noche de Halloween que había escogido su elemento y se había unido a el, había mejorado era cierto, pero jamás había intentado encender una fogata. Le pareció ridículo cuando bien un par de cerillos solucionarían todo, pero algo le decía a Ginny que la mirada de Lucy esperaba expectante para averiguar cuanto había avanzado, y Ginny aun dudaba si Lucy esperaba mucho de ella o impaciente buscaba verla fallar.

Concentrada, con el eco de las gaviotas y la brisa como fondo clavo la vista en la madera vieja y marchita, la imagino ardiendo, y como muchas otras veces sintió que las puntas de sus dedos se calentaban y en el pecho algo que le gustaba describir como un vapor que producía su corazón y subía por su garganta hasta que sus labios siempre fríos adquieran una calida sensación que hacia que sus mejillas se sonrojaran. Cerró los ojos como si una fuerza la obligara a hacerlo y sin necesidad de abrirlos supo que la madera ardía con intensidad, lo sabia por que el fuego era una extensión de ella, y por que los tonos naranjas ya pasaban por sus parpados.

-Bien Ginny-la felicito Lucy cuando abrió sus ojos y confirmo que la fogata se había encendido. La pelirroja no supo interpretar el tono de la rubia, si era sincera o no, era un misterio para ella. Su vista se perdió en el fuego, su elemento, era suyo y sin embargo no se creía capas de controlar un elemento tan poderoso, pero su conciencia cruel y masoquista le recordaba que el fuego destruía todo a su paso, igual que ella.

-Empieza tu Ali-la alentó Ginny

La castaña levanto los brazos al cielo y cerro los ojos mientras dejaba que la brisa levantara sus cabellos.

-Saludo a los vigías de las Atalayas del Este, poderes del Aire y los sueños, escucharnos- el cielo se oscureció y el viento se hizo mas fuerte.

-Saldo a los vigías de las Atalayas del Norte, poderes del fuego y del sentido, escucharnos- dijo Ginny mientras levantaba los brazos al cielo y pequeños rayos caían a la distancia.

-Saludo a los vigías de las Atalayas del Oeste poderes del agua y la intuición, Escucharnos-continuo Esme

-Saludo a los vigías de las Atalayas del Sur, por los poderes de la madre tierra, escucharnos-termino Lucy- Ayúdennos en nuestro trabajo mágico de esta vigilia de diciembre, serpiente de la antigüedad, rey de las profundidades, vigía del mar amargo, muéstranos tu gloria, muéstranos tu poder, te lo imploramos. Te invocamos.-

-Escúchanos- repitieron las otras

-Por los poderes de Tres veces tres, yo te invoco Porthos-

-¡Lucy!-Grito Ginny sin romper el circulo ni perdiendo su posición. Con los ojos bien abiertos busco la mirada de las otras que solo se encogieron de hombros. El plan era llamar a su madre no a Phortos. Los ojos de Ginny se llenaron de lagrimas por la confusión, ¿Qué demonios estaba haciendo Lucy?

-Escucha nuestra llamada, enséñanos tu camino, te invocamos, muéstrame tu poder, te invoco, Phortos, ven a nosotras, ¡Ven a mi!-los truenos se habían hecho mas fuerte y uno cayo en medio de ellas. Todas salieron disparas de espalda en la arena suave mientras una descarga las rodeaba, Ginny sintió un pequeño espasmo y luego. Nada.


N/A: Como dije antes, no tengo idea de que hay en el libro de Margaret, asi que el hechizo de contactar a los espiritus es solo un invento mio, desde el texto hasta los materiales. Se me ocurrio esto ya que en el mundo magico no existe hechizo alguno que te deje contactar a los muertos (exepto por la piedra del libro 7). al final no importa por que ya vimos que Ginny no obtuvo lo que queria, que era contactar a su madre, que, aun que tecnicamente no la regresaba, era un contacto que ella realmente ansiaba.

no esperaba publicar tan rapido, pero aproveche el fin y es que tengo miedo de que la inspiracion se vaya y deje a medias el fic, aunque espero que por apresurarlo queden cosas sueltas. si por alli no entienden algo, dejo hasta el proximo cap!!