Cap 15- Un grito bajo el agua (Agua)

Era como estar bajo un chorro de agua, donde puedes ver todo a tu alrededor, pero no puedes escuchar nada. Ver todo a tú alrededor y no oír nada. Solo un pequeño zumbido que te asegura que no estas sorda.

El eco, el ruido de subterráneo y el chapoteo del agua de la ducha sobre las baldosas. Esme se hallaba en medio de las regaderas, impasible. Estaba ahí parada simplemente, con la cabeza ligeramente inclinada, dejando que el agua corriera sobre su cuerpo y cayera al suelo. Recorriendo hombros y espalda.

Esme sentía que estaba apunto de caer el suelo. La otra noche Lucy había despertado a todas lanzando un horrible grito y había salido corriendo, ella y Ali la siguieron, cuando se dieron cuenta ya estaban fuera del castillo y luego frente a un montículo que echaba humo y cenizas. Lucy había caído de rodillas y había rebuscado entre la fogata apagada. Ella y Ali habían observado todas sin comprender lo que pasaba.

-¿Cómo se atrevió?-gruñía sin parar-¡¡¿Cómo?!!- Luego se había parado y había buscado alrededor -Sal de una maldita vez-dijo con voz siseante- Voy a hacerte pedazos. ¡Sal cobarde!-

Cuando finalmente se calmo. Lucy les explico. Ginny al parecer no tenía planeado devolverles el libro de Margaret. Esme pensó instantáneamente en ir a buscarlo por ellas mismas. Hasta que sin decir una palabra Lucy señalo las ramas quemadas y los pocos rastros de cenizas que quedaban. Ella no necesito más explicaciones.

Rabia y alivio, rara mezcla de sentimientos. Pero inevitables a su saber.

La rabia venia claramente como un contagio de la que Lucy sentía y desprendía de su ser. Y el alivio venia de lo mas profundo de su mente y corazón.

De las tres ella era la única que no perdía gran cosa al dejar de ser una Wicca, había conseguido lo que quería, vengarse de aquellos que le habían hecho la vida imposible solo por ser superior. Mientras pensaba esto cerro el grifo del agua y se quedo ahí parada hasta que cayo la ultima gota. Aun escuchaba las otras regaderas abiertas, pero le sorprendió oír un llanto quedo en el fondo. Se puso una toalla encima y por pura curiosidad fue a la ducha de a lado, de donde venia el ruido.

Apoyada en la pared, con la cañería tapada por los cabellos. Lavander Brown estaba hecha un ovillo mientra temblaba y pasaba sus manos por su cabeza ya calva. Esme no pudo evitar lanzar un grito de asombro.

La joven que antes tenía una cabellera envidiable levanta el rostro.

-¿Por que me esta pasando esto?-le pregunto mientras observa los pocos cabellos desprenderse al contacto-¿Por que a mi?-

Esme quiere contestarle, quiere decirle que es lo que se merece, pero vacila al ínstate y retrocede. Incapaz de ver la escena, incapaz de ver el fruto de sus propias acciones.

-¡Lav!- escucha que alguien grita a sus espaldas. Patil corrió con su amiga y se arrodillo junto a ella-Tranquila, todo estará bien-le aseguro con voz temblorosa.

Esme no puede oír más mentiras. Sale corriendo a los vestuarios y se pone algo de ropa con rapidez. Cuando esta afuera de las duchas se recuesta sobre una pared y trata de ordenar sus ideas.

-Te das cuenta ahora-escucho a alguien susurrar a sus espaldas. Esto logro sobresaltarla pero se tranquiliza cuando observo que es Lucy quien ha hablado.

-¿A que te refieres?-

-Antes te molestaban por ser una creída, arrogante, odiosamente perfecta y…!Oh si! Descendiente de Motifagos. Todos saben que has molestado a algunos alumnos, pero lo de Brown pasa a otro nivel Esme. ¿Tu que crees que pasara cuando todos se enteren de lo que le hiciste a Lavander?-le dijo antes de seguir caminado y desaparecer.

Esme siguió apoyada en la pared con las palabras de Lucy resonando en sus oídos.

Mortifaga

Mortifaga….eso es lo que pasaría, seria tratada como una. No estaría tan lejos de la realidad todo lo que se inventaba sobre ella. Y ella estaba ya muy cansada para soportar otra vez a toda la escuela en contra de ella.

Abría que callar a Ginny.


Se quito la última prenda y se metió en la tina. Dejo que el agua caliente relajara sus tensos músculos. No había tomado nada para los golpes que se había hecho en la caída de la escoba. Apunto estuvo de seguir a Ali y mandarle un buen moco murciélago (no mas magia Wicca, se obligo a recordar). Pero ya ni siquiera valían la pena. Ninguna. Simplemente seria perder el tiempo y perder un poco mas de la poca dignidad que le quedaba. Por que si, sentía que perdía mucho mas cada vez que el trío se metía con ella y sumisa aceptaba todo lo que le hacían. ¿Qué más podría hacer?

Aunque todo parecía tan sencillo como decir simplemente que habían cometido un error, que se habían metido con fuerzas que no debían y pagarían el castigo. Ginny no pensaba que fueran a castigarlas con severidad. Después de todo, no llegaron tan lejos, pensándolo mejor, comparado a lo que llego hacer Margaret, lo suyo habían sido simples bromas que se habían acabado, al menos, para ella.

Cerro los ojos esperando que la respuesta llegara a ella y al siguiente minuto…era sumergida en el agua a la fuerza. La sorpresa no le permitió pensar con rapidez y se quedo quieta durante unos momentos, luego intento mover sus manos, logro sacarlas y apoyarlas en los costados de la tina, pero su cabeza se negaba a salir a la superficie. Intento guardar la calma, aun no le faltaba el aire, sus manos mojadas resbalaban en la superficie de mármol, cuando unas burbujas salieron de su boca la desesperación se apodero de ella y comenzó a luchar, los gritos salieron de su boca aunque estos se ahogaran bajo el agua.

Finalmente salio a la superficie tosiendo y buscando salir de la tina. Ya fuera tomo una toalla para cubrir su cuerpo.

-¡Esme!-rugió segura de quien la había atacado- No te atrevas a huir-añadió aun con la voz ronca.

Paso un minuto antes de que Esme apareciera con el rostro de arrepentimiento en su cara. Con paso lento se acerco a la Griffindor.

-¿Qué pasa con ustedes? Ali en la mañana, tu en la noche, ¿Luego vendrá Lucy para enterrarme viva o que?-a pesar de que Ginny se movía furiosa frente a ella, Esme seguía encogida y con expresión seria.

-Tienes que quedarte callada-le dijo con voz tenue

-Y si no lo hago ustedes se encargaran de callarme ¿verdad?-

-¿Por que no lo entiendes? Por que te es tan difícil entender que nosotras perderíamos todo lo que ganamos si le dice a McGonagall la verdad-

-No es mi problema. Además, ¿Qué podría pasar? Ali recuperaría sus cicatrices, pero tiene que superarlo. Lucy dejaría de ser una psicópata loca de poder. Y tú…que podría molestarte a ti-

-Si alguien se entera de lo que le hice a Brown, a la señorita popularidad, Será peor para mí que cuando solo me molestaban por mis abuelos Mortifagos-

-Lo lamento por ti, pero voy a ir mañana con McGonagall y le diré todo- la joven camino a los armarios del baño y busco su ropa. Se cambio con rapidez y salio al pasillo. Estando muy cerca de su sala común se recostó contra la pared. Le había dicho a Esme que iría a hablar con la profesora mañana, pero lo cierto era que no estaba segura de que hacer. Las dudas seguían acechándola y lo único de lo que estaba segura era que Una vez que lo dijera no había vuelta atrás.

Esme apretó sus manos en un puño y salio del baño molesta. Cuando bajaba las escaleras a las mazmorras, Lucy la esperaba en la entrada de la sala común.

-¿Qué paso?- le pregunto

-No sirvió de nada-

La rubia patio el suelo.

-Maldita comadreja…-

-Tal vez si aceptamos la culpa no nos vaya tan mal Lucy-

La joven voltio a verla con un ceja levantada y puso su mano en la barbilla.

-Sabes, acabas de darme una idea excelente-