Capitulo 18- Ley de Tres (Fuego)
Cuando llego a la estación no había nadie esperándola, así que tuvo que tomar el tren como le había enseñado su padre a ella y a sus hermanos por seguridad, el viaje a casa fue mas largo de lo que nunca antes le había parecido. Finalmente uno de los trenes la dejo en Ottery St. Mary, que estaba a lado de Ottery St. Chaptole. Había salido de Hogwarts en la mañana y no llego a la puerta de su casa si no pasadas las ocho de la noche, le pareció extraño no encontrar a su padre en casa, ella penso que la estaria esperando para darle el castigo de su vida, pero no fue asi, al Menos fue la impresión que le dio, por eso cuando lo encontró en el pie de las escaleras lanzo un pequeño grito por el susto.
-Papá-dijo alarmada-puedo explicarlo, de verdad, todo esto es un error-
Su padre solo asintió con la cabeza, pero su expresión triste hizo que su corazón se encogiera de sobremanera.
-la orden me dio una misión para la siguiente semana, estaré aquí cuando tu hermano regrese para las vacaciones de Pascua-dijo con voz mecánica, Arthur paso aun lado de ella y subió las escaleras-estarás cansada, será mejor que subas, yo me iré en la mañana, antes de que despiertes. Vamos-la alentó, ella subió al nivel de su padre y este trato una vez mas de sonreír, logro formar una mueca de felicidad en el rostro, pero a ella le aniquilo los ojos llenos de decepción que tenia.
Ginny descanso en su cama cubierta por el aroma familiar de la madriguera, pero ni siquiera rodeada de aquel ambiente pudo escapar de las pesadillas.
En un principio pensó que era un sueño anhelante donde ella y su madre estaban sentadas en la cocina, pero la pesadilla comenzó cuando Molly cayo de la silla con una puñalada en el corazón y antes de darse cuanta Ginny se vio así mismo con un cuchillo en la mano. Se despertó apenas dos horas después de acostarse luego de este sueño, y continúo con las pesadillas a lo largo de la noche, siempre intentando no gritar para que su padre no se procurara. Finalmente pudo descansar antes de que el sol saliera, y efectivamente, cuando bajo su padre ya se había marchado, sin dejar ninguna nota ni nada.
Los días comenzaron a pasar, pronto estaba a mitad de semana, y se veía así misma esperando el domingo, que seria el día que su padre y su hermano (y probablemente Harry) volverían a casa.
Las noches también pasaban, demasiado largas para su gusto, cada hora despertaba luego de una nueva pesadillas, y se resignaba a pasar las noches en vela, sin esperanza de pasar en paz la noche.
Finalmente llego sábado, el domingo en la mañana su padre regresara y las vacaciones le permitirán ver a sus hermanos, ha tenido una semana para pensarlo, y piensa que es hora de encarar la situación, la verdad no puede permanecer mas tiempo enterrada.
La noche llego sin nada anormal para ella, sentada en la mesa de la cocina leyendo sus cuadernos de DCAO, practicando las lecciones que se había perdido luego de tener que abandonar la escuela. Cada tanto observaba el reloj, preparada para irse a la cama a las nueve, dispuesta a descansar toda la noche sin importar las pesadillas con el trío Slytherin o su madre, para poder recibir a su padre.
Una fuerte lluvia caía sobre la casa pero a ella no le preocupaba, hasta que escucho la madera crujir de sobremanera, levanto la vista al techo que comenzaba a temblar, un rayo ensordecedor ilumino toda la habitación y luego dejo las luces tintineantes durante bastante rato, Ginny se levanto por instinto y al instante un segundo rayo, mas fuerte que el anterior la dejo casi a oscuras.
-Que demonios…-soltó cuando se escucharon pasos arriba, entonces, cuando estaba apunto de dar un paso, las tablas del piso comenzaron a levantarse y a bajar sin control, ella perdió el equilibrio y cayo al suelo. Lanzando un grito la pelirroja se levanto e intento llegar a las escaleras que permanecían inmóviles, apenas llego a la sala el piso se detuvo y una vez más cayó al suelo.
Trago duro antes de conseguir levantarse y apoyarse en una pared, no necesito exprimir su cerebro para darse cuenta que estaba pasando. Se levanto y se apoyo en una pared.
-Basta Lucy, si quieras pelea dame la cara-dijo a la nada. No obtuvo ninguna respuesta, pero la ventana se abrió de golpe lo que provoco que diera un salto asustada, le sorprendió ver de que se trataba, un patronus, un lince, mas específicamente, el patronus de Kingsley, se pregunto que podría hacer el ahí.
-Ginny, tu padre fue atacado en su misión, no pudieron hacer nada, lo siento-dijo con la voz de Kingley sin emoción y luego el lince se fue evaporando. Ella tardo alrededor de un minuto en procesar lo dicho y lentamente se deslizo por la pared hasta quedar en el piso. Comenzó a negar con la cabeza, puso ambas manos en su cabeza y despeino su cabello. Debía ser un error. Eso era, debía ser un error, se levanto con la firme decisión de Salir de la casa y mandar su patronus para pedir una explicación.
Camino hasta la entrada, abrió la puerta y se detuvo abruptamente en el umbral, su estomago dio un vuelco cuando observo las plantas y el jardín repleto de animañas, serpientes en el piso, arañas en las paredes, lagartijas en las plantas y ratas por doquier. Se quedo ahí de pie observándolas y unas ratas se acercaron a ella y al darse cuenta que también rodeaban sus pies salto lanzando un grito.
-¡Basta!-volvió a gritar al viento. Entro a la casa y observo que las ventanas se cubrían por las serpientes de todo tipo y colores. Quiso salir por la puerta trasera, pero esta también estaba infestada de esos animales.
Corrió escaleras arriba buscando escapar y observo horrorizada que, a donde volteara, todo tenia serpientes, e insectos. Subió las escaleras pero arriba todo era igual, se adentro en el baño buscando salir por la pequeña ventana, adentro del sanitario solo había ratas, ella había entrado en una especie de shock por que ahora solo temblaba y observaba todo a su alrededor, unas ratas la hicieron volver en si cuando comenzaron a caer del techo a su cabeza.
-¡Detente!-grito otra vez- Detente Lucy-dijo adentrándose en la bañera y apoyándose en la pared-Por favor, por favor-añadió cada vez mas asustada. Oculto su rostro entre sus rodillas mientras se balanceaba-¡BASTA!-grito otra vez.
-¡Ya Te Tengo!-grito alguien abriendo de golpe la cortina, Ginny resbalo quedando acostada en la bañera, los ojos de Lucy la veían divertida, ella pudo imaginarse así misma encogida en la tina de porcelana con rastros de lagrimas en los ojos. El rostro de Lucy cambio por una mas seria pero su risa burlona seguía saliendo de sus labios- Merlín, si estuviera tan ridícula como tu, hacia tiempo que me habría matado, ¿Qué estas esperando?-le pregunto al final mientras habría la llave y dejaba que sus pies se mojaran. Ginny se quedo inmóvil un minuto intentando recuperar una respiración normal. Se levanto desorientada y observo que todas las animañas habían desaparecido. Bajo las escaleras hasta la sala donde encontró al trío, Lucy, Esme y Ali paradas en medio de esta.
-Donde esta mi padre-pregunto, sabiendo de ante mano que todo era obra de ellas.
-Lo veras muy pronto-le dijo Lucy mientras juntaba sus manos y jugaba con ellas-Por que esta noche te vas a suicidar-sentencio con una sonrisa
-No pienso hacerlo-contesto la otra segura de si misma, Lucy comenzó a reír y ella junto a sus dos acompañantes comenzó a levitar.
-¿Enserio? Tu mirada me dice que no estas tan segura, después de todo, nadie tiene mas razones que tu para hacerlo, Por que-comenzó a enumerar-Casi matas a Gustav, atacaste a varios estudiantes y…mataste a tu madre-dijo pensativa, luego trono los dedos y repitió-Mataste a tu madre y eso si que es muy fuerte, ni yo misma podría caer tan bajo-añadió mientras comenzaba a aplaudir.
-Basta por favor-comenzó a llorar la pelirroja
-¿Que pasa? por que no usa su magia-pregunto Ali confundida
-¡POR QUE ES MUY DEBIL!-grito Lucy exasperada-Débil, Débil, Débil, Débil-repitió en un susurro.
-Detente por favor-repitió Ginny sin dejar de llorar
-Eres repugnante-dijo Lucy frustrada-Ha llegado tu final, que descanses en paz-
-Ha llegado el final que descanse en paz-coraron las otras dos- ha llegado el final que descanse en paz-
Ginny las observo extrañadas hasta que una hoja comenzó a caer a sus pies. "Mate a mi madre, Lo siento, Ginny" rezaba la nota con una letra igual a la suya.
-Yo no escribí eso-
-No importa, es tu letra-dijo la rubia descendiendo-¿Que le pasa a tus cicatrices Ginny?-le pregunto estando casi a su altura. Ginny instintivamente observo sus muñecas y Lucy de la nada saco una daga y de un trago las corto.
-Esto no es real-trato de convencerse mientras escuchaba la risa de la rubia.
-¡Entonces por que sangras!-grito Lucy furiosa-Entonces por que duele-dijo pasando un dedo por las heridas dejando que unas gotas cayeran sobre la nota supuestamente escrita por ella. Ginny bajo la vista y volvió a mirar los cortes, dio un alarido y el sonido se oyó con fuerza por toda la casa-empieza a correr, corre a tu cuarto, no eres mas que una cobarde-le dijo la rubia mientras ella subía las escaleras desesperada.
La pelirroja corrió hasta el cuarto y comenzó a revolver los estantes en busca de algo que detuviera la sangre, en su desesperación solo logro tirar todo al piso mientras comenzaba a llorar otra vez. Finalmente tomo una toalla y la enredo entre sus muñecas, las presiono contra su pecho mientras se dirigía otra vez a su cuarto. Se tambaleo por el pasillo y cayo de rodillas en el suelo de su alcoba.
-Por favor-lloro-necesito ayuda, Por favor- siguió sollozando aun cuando escuchaba las burlas del trío que al parecer la escuchaban-Pero que he hecho, que demonios e hecho-grito mientras lanzaba sus puños contra el piso de madera.
Abajo Lucy observaba por la ventana. Los rayos se reflejaban en las ventanas iluminado su rostro serio mientras jugaba con la daga que llevaba con ella.
-Esme, ve arriba a ver que pasa-dijo con voz tranquila
-Lucy creo que ya es suficiente..-intento decir pero se interrumpió cuando la daga termino cerca de su garganta
Yo decidiré cuando sea suficiente, ahora lleva tu trasero arriba y ve que demonios esta haciendo Weasley-dijo la rubia sin perder su voz tranquila-Quiero saber si ya uso su magia wicca para curar sus heridas-añadió cuando Esme caminaba al pie de la escalera.
-No creo que sea una buena…-empezó a decir, pero se cayo cuando la daga se le rozo la garganta-Sube ahora mismo-
Esme apretó los labios y se quedo parada desafiante.
-Ve antes de que te corte el cuello-le repitió, Ali se paro y tomo del brazo a la chica.
-Vamos, iré contigo-dijo jalándola a las escaleras.
Ambas subieron antes la atenta mirada de la rubia que seguía jugando con su cuchillo.
Ginny estaba recostada en su alcoba, esperando un rápido desenlace, o que alguien llegara para salvarla, trataba recordarse la promesa que se había hecho, salvarse así misma, pero la única forma de hacerlo era caer ante los poderes de un demonio que había vuelto loca a Lucy, ¿Qué pasaría si ella también perdiera la razón?, la sola idea era demasiado para ella. Escucho pasos en las escaleras, aunque no podía ver quien era, sabia que no era nadie dispuesto a ayudarla, tendría que arriesgarse. No había mas opciones.
-Saludo a los vigías de las atalayas del norte, por los poderes del fuego y del sentido, yo te invoco, yo te invoco-
-Ginny…-dijo la voz lejana de Esme llamándola-Ginny…-
Al darse cuenta de que no tenía tiempo para invocar a Porthos, se ayudo con el Credo Wicca. La ley de tres.
-Por los poderes de tres veces tres acude de una vez, por los poderes de tres veces tres acude de una vez-
A menos de un metro Esme y Ali buscaban a la pelirroja sin éxito.
-Tal vez si esta en su cuarto-dijo Ali luego de asomar la cabeza en el baño.
-¡Ali!-grito Esme horrorizada apuntando el espejo.
-¿Qué?! ¿Qué?!-pregunto asustada
-Mira-insitillo la otra
Ali hizo caso, pero el alma se le fue al suelo cuando vio su reflejo en el espejo. La mitad de su rostro estaba llena de quemaduras, igual que según podía sentir, el resto de su cuerpo. Mientras que Esme había perdido todo el cabello en la parte de arriba.
-Mi Pelo, Ali, ¡¿Que le paso a mi pelo?!-pregunto la chica empezando a llorar.
-¡A quien le importa tu cabello! Mira mi rostro-
-El hechizo multiplicado por tres-dijo Esme en un susurro-la Ley de tres…-
-¡Otra vez no!-grito Ali mientras corría escaleras abajo seguida de Esme.
Lucy que había escuchado sus gritos las intercepto en las escaleras.
-¿Qué ha pasado?-les pregunto, pero las chicas pasaron nerviosas a su lado sin hacerle el menor caso-¿Adonde van? ¿Adonde van?-Ali cerro la puerta tras de si dejando a Lucy y Ginny solas en la casa.
Ginny seguía arriba recostada en el piso, el cuerpo le pesaba y se sentía cansada.
-Saludo a los vigías de las atalayas….-intentaba completar el ritual, pero el sueño le ganaba y no le permitía hacerlo. Estaba apunto de darse por vencida, pero una voz la trajo a la realidad.
No tengas miedo- decía-Busca dentro de ti.
-Mama-susurro, Ginny cerró una vez más los ojos y con un último respiro lo intento de nuevo-Saludo a los vigías de las atalayas del norte, por los poderes del fuego y del sentido, yo te invoco Porthos-dijo con voz segura y clara- Yo te invoco porthos-repetía la chica una y otra vez. Como aquella vez en la playa, el viento comenzó a correr con intensidad y el cielo se nublo oscureciendo todo- Yo invoco-siguió diciendo, mientras que las heridas que le había hecho la rubia minutos antes empezaban a sanar por si solas- yo te invoco Phortos-
Lucy subió las escaleras con el cuchillo bien sujeto entre los dedos. Una tormenta había comenzado y las ventanas habían comenzado a azotarse.
-Ginny…-comenzó a llamar cuando estuvo en la planta alta-Ginny-siguió. Había estado en esa casa ese verano, sabía perfectamente donde estaba el cuarto de la pelirroja y no le fue difícil encontrarlo. La puerta estaba entre abierta. La rubia la abrió de un golpe y miro alrededor buscando a la pelirroja por todos lados.
-Sal de donde estés, no seas cobarde-la reto, la chica se apoyo en el espejo que habia en el cuarto sin perder de vista ningún punto de la habitación-¿Donde estas?-susurro
-Aquí-dijo alguien a sus espaldas
-¡Ahhh!-grito la rubia asustada, se voltio y se encontró cara a cara con la pelirroja, cuyo rostro no mostraba ninguna señal de miedo.
-¿Te he asustado?-le pregunto ella con inocencia-Lo siento-
-¿Que a pasado?-pregunto la rubia extrañada-¿Por que no estas muerta?-
-Ha venido a mi-le contesto la otra-y me ha salvado…y me ha dicho que te diera un recado…no tienes salvación, dice que has abusado de lo que te ha dado y ahora tendrás que pagar Por ello-
-¿Ah si?-dijo mientras se quitaba un insecto que había aparecido en su mejilla
-Si Lucy-la rubia seguía con la mirada clavada en la pelirroja, solo dejo de verla cuando sintió algo caminado en su mano y casi dejo salir un chillido de su boca al darse cuenta que eran más insectos- Apropósito, ¿Que a pasado con Esme y Ali? Ha salido corriendo sin despedirse, que mal educadas-
-¿Qué es esto?-pregunto nerviosa al ver sus zapatos cada vez mas llenos de escarabajos y otras bichos-¡Para!-añadió nerviosa al ver sus manos rodadas de serpientes-detente!-grito presa del miedo tropezando con sus pies.
-Oh…cálmate, solo es magia-le dijo Ginny viéndola desde arriba-¿Y ahora quien da pena?-agrego burlona.
-Escucha…-dijo la rubia levantándose-se que soy una alocada, no quería hacerte esto, se me fue de las manos…lo siento-realmente parecía arrepentida-basta de juegos ¿de acuerdo? Ginny de verdad…lo siento-
-Bien-contesto la otra seria.
-Tengo que irme…-dijo la rubia intentado pasar a su lado
-Esta bien, pero antes escucha. Te prohíbo Lucy que hagas daño, daño a los demás y daño a ti misma-
-Espera-intento detenerla
-Te prohíbo Lucy que hagas daño, daño a los demás y daño a ti misma-
-Espera Por favor-
-Te prohíbo Lucy que hagas daño, daño a los demás y daño a ti misma-
-!NOOO!-la rubia levanto la daga dispuesta a clavarla en Ginny. Un trueno ilumino todo y luego dejo todo en oscuridad. Una ráfaga de viento hizo la caza temblar y saco volando de la habitación a las dos chicas. Las ventanas estaban abiertas de par en par y Ginny luchaba contra Lucy pegada en la pared. Papeles y ropa se amontonaban junto a ellas como un huracán pequeño.
-¡yo lo invoque mucho antes que tu-decía Lucy mientras golpeaba a Ginny en el rostro-¡Zorra, Zorra, Zorra! Voy a matarte, voy a matarte-repetía colérica. Ginny intentaba en vano quitársela de encima, la reacción la había tomado por sorpresa y el mini huracán que se había formado alrededor de ellas no la ayudaba mucho. Lucy dejo de golpearla durante un minuto y cuado se dio cuenta la había soltado dejándola apoyada en la pared. Fue apenas un segundo y se dio cuenta de la razón. El enorme closet de madera venia a toda velocidad hacia ella.
-¡¡AHH!!-grito con todas su fuerzas, pero su grito se interrumpió por el sonoro ruido que hizo la madera al estrellarse contra ella.
Los cojines, papeles y ropa cayeron al piso al instante. Lucy estaba tendida a un lado con la vista clavada en el enorme mueble y el lugar donde antes había estado Ginny.
-¿Dónde estas?-pregunto a la nada. Apoyada en sus rodillas la rubia comenzó a buscar entre la ropa y hojas que había en el piso-No podrás huir de mi-finalmente movió una manta y se encontró a Ginny recostada sin ningún rasguño.
-La que tendría que huir, eres tu-le dijo antes de patearla con ambas piernas con una fuerza sobre humana. Lucy salio volando y callo por la ventana que había detrás de ella. Todo había sido tan rápido que no había tenido tiempo de gritar. Un silencio rodea a la casa. Ginny se levanto con dificultad y se asomo por la ventana. Lucy estaba tendida en el jardín, tenia lagrimas en los ojos, pero reía pausadamente. La pelirroja la observo largo rato y decidió terminar todo de una vez por todas.
- Te prohíbo Lucy que hagas daño, daño a los demás y daño a ti misma- el cielo empezó a despejarse y solo quedo la oscuridad de la noche.
Ginny lanzo un suspiro de alivio…al fin, la pesadilla había terminado.
N/A: Este se podria decir, es el ultimo capitulo, bueno realmente si es el fin xD, solo que todavia falta el Epilogo. Solo puedo agradecer por los Review que han dejado y claro las criticas que siempre ayudan. es cierto, en alguans partes la historia no te invitaba a leerla, supongo que es algo que puedo corregir despues, tengo todo el verano para hacerlo Yei.
este ultimo capitulo intente escribirlo de modo que las ecenas se alternaran, espero no haber hecho un huracan de ideas y hagan quedado con cara de WTF!
tambien se ve que solo a ultimo minuto Ginny se ve segura de si misma, eso se lo debe a Porthos, al que no se atrevia a invocar por miedo a volverse una Lucy 2. lo que pasa en adelante se vera en el Epilogo.
Creo que nunca aclare que Porthos es un invento, no estoy segura de donde lo saque, lo oi por ahi y quedo en mi memoria, no es ningun demonio ni nada por el estilo. asi que no ahi nada malo en el.
