Capitulo 19- Epilogo: Con los pies en el suelo.

La semana de pascua paso con rapidez, al regreso a Hogwarts Ginny había recuperado su clara risa y su malicia. Su color gris había desaparecido, sus mejillas ahora llevaban su color característico, su cabello al viento brillaba y su sonrisa estaba tatuada en su cara.

Después de aquella noche todo había quedado aclarado y McGgonagall personalmente le había dicho que seria bien recibida luego de las cortas vacaciones de pascua. Su padre no le había reprochado nada y simplemente le había dicho "Lo comprendo" y eso, fue suficiente para ella. Sus hermanos por igual se habían disculpado por su poco tacto. Charlie la había abrazado por largas horas. Habían llorado como unos crios y todas las palabras dichas por el quedaron en el olvido.

Cuando regresaron a la escuela todo siguió como si nada hubiera pasado. Se había topado con Gustav Yaxley por los pasillos y este la había saludado con un movimiento de cabeza para después salir corriendo, Ginny intento decirse que no podía esperar compañeras de cuarto la habían invitado a la primera visita a la villa y ella encantada había aceptado.

La visita iba bien, incluso había coincidido con el trío de oro y habían bromeado un rato. Sin embargo al regreso al castillo se había topado con dos personas que habría preferido no ver nunca más en su vida.

-Ginny-la había llamado Ali-¿Cómo has estado?-

-Bien, nunca mejor-les contesto con normalidad, sin ningún resentimiento en su voz.

Ambas movían sus manos con nerviosismo.

-Nosotras, queríamos….pedirte perdón-continuo Esme – estamos avergonzadas por…-no parecía encontrar las palabras.

-Intentar matarme-la ayudo la pelirroja.

-Eh…Si-coincidió Ali-enserio…no queríamos llegar tan lejos-

-Por cierto-intervino la otra-El patronus de Kingsley, fue un hechizo, una broma pesada, Lucy vio en tu mente que tu padre estaba en una misión o algo, no nos explico bien-

-!Que gracia!-contesto la pelirroja ironica-Creo que ustedes también se dieron cuenta que lo de la ley de tres también fue una ilusión-continuo para luego seguir caminado dándole la espalda a ambas.

-Ginny espera-la detuvo Ali, la joven las voltio a ver sobre su hombro-Dinos una cosa, ¿aun tienes poderes Wicca?, ¿aun…controlas el fuego?, por que, nosotras ya no-la chica no respondió y siguió observándolas en silencio.

-Si alguna vez, quieres salir-dijo ahora Esme- y quien sabe, invocar a los vigías…puedes decirnos-

-mmm…quien sabe, esperen sentadas- contesto la pelirroja terminando la conversación.

Ali y Esme la observaron irse y caminaron en lado contrario.

-Cuando habla así...-susurro Esme-es que ya no tiene poderes-

Ginny a pesar de estar lejos las escucho y giro sobre su espalda.

-Tengan cuidado-dijo mientras el cielo se nublaba y el viento empezaba a correr, Ali y Esme vieron ligeros remolinos de viento formarce cerca de ella y unos horribles escalofrios las hicieron estremecerce-O acabaran como Lucy-termino antes de volver a girarse al mismo tiempo que el cielo se abría y el viento paraba- Encerradas en San Mungo por problemas mentales-ambas chicas vieron a Ginny irse, esta vez sin voltiar atras. Ginny corrió a los carruajes y subió junto a Hermione, su hermano y Harry.

-Menudo tiempo ahí en Inglaterra-dijo la morena quejándose mientras intentaba acomodarse el pelo que se había alborotado por el viento. Ginny solamente río y disfruto el viaje de regreso al castillo.

Lo que había pasado durante ese año parecía irreal, como un mal sueño. Todo había sido como estar en una rueda de la fortuna demasiado rápida, y querer todo el tiempo bajarse de ella. Finalmente Ginny sintió que tocaba tierra firme y para ella fue la mejor sensación que había vivido en mucho tiempo. Para ella saber que había estado rozando el mismo infierno con los dedos y ahora poder despertar con una mañana soleada lejos de las Wiccas, lejos de Esme, Ali,…lejos de Lucy….

Había manejado la tormenta, había controlado la pesadilla, la luz del día era resplandeciente y ella luego de mucho tiempo, estaba feliz de estar viva para verlo.