Aguas termales
Por Nikky Hatakke
N: ¡hola!... espero no haberme tardado mucho…
C-c: qe acaxo no oiiez a los grillos?
N: ay que graciosa eres, en serio me matas…
C-c: iio siempre…
N: si, como no…¡aclaración! Aquí pasara que los cuartos en donde estarán tendrán llave, ya se que los cuartos de unas aguas termales son se madera y deslizables, pero en este tendrán llaves para mas intimidad juju ¬u¬
C-c: intimidad! Yeah! Fornicacion al matzzimo!
N: es "máximo" lela
C-c: da iwal
N: ah y creo que no me llegue a explicar en el antiguo capitulo, en donde se están quedando es en un hotel, pero la mayoría de la acción pasa en las aguas termales que este hotel tiene.
C-c: haberlo dixo antes ¬¬
N: y sin mas… las fraces para que se acuerden del capi anterior!
-necesito que se comporten ¿esta bien?-
-claro que si señor George-
-¡no!-grita George y corre hacia donde Kazuki y Juubei –esto es lo que no quiero, no quiero que estas aguas termales las utilicen como un simple hotel en donde pueden hacer sus cosas sucias-
-disculpe… ¿Dónde esta el baño?-
-shh… guarda silencio por un momento… shido…-
-ahora tendrán que escucharme…las habitaciones serán asignadas de esta manera: el señor ginji con el señor kazuki, el señor ban con el akabane, y el señor shido con el señor juubei-
Cáp. 2 Mesa de Billar
Día uno
-bien, creo que aquí nos separamos Ginji- el moreno se despedía con la mano del rubio
-ay Ban… yo que quería pasar tiempo contigo- el emperador relámpago se acerco al ojiazul y lo rodeo con sus brazos por la cintura
-pero sabes que no se puede…- lo abrazo también –nos vemos en el jardín mañana a las doce en punto…- le susurró en el oído
-pero, el señor george tiene espías-
-¿me quieres ver o no?-
-si…-
-bien, nos vemos allá mañana, que descanses- se separo solo un poco del rubio y le dio un tierno beso en la frente
-buenas noches Ban- el emperador se paro de puntitas para alcanzar los labios del castaño, se salio de los brazos del ojiazul y se fue en dirección hacia donde el maestro de los hilos
xXx
-Juubei… perdón… yo creí que los días que la pasaríamos aquí, serian románticos, pero creo que lo arruine para todos ¿no?- el fuuchouin se acurrucaba entre los brazos de su amante
-tu no tienes la culpa Kazuki, veras que nos las ingeniaremos para vernos ¿si?- lo apretaba mas a su cuerpo
-esta bien- el maestro de los hilos no pudo evitar el reírse bajito por las palabras del kakei
-Kazuki, no te quisiera interrumpir pero… ¿me das las llaves por favor?- el rubio extendió sus manos
-claro, lo olvidaba- se separo del Kakei y busco entre las bolsas de su pantalón y saco tres llaves, entregándole una a Juubei y dos al rubio –la 305 es de nosotros y la 304 es la de Ban y Akabane-
-esta bien, deja y se la entrego a Ban- el rubio se alejo de la pareja
-bueno, yo me voy, nos vemos mañana para almorzar- el mayor tomo el rostro del Fuuchouin entre sus manos dándole el esperado beso de las buenas noches
-nos vemos mañana…-
xXx
-¿crees que existan los espías?- el domador de bestias se encontraba con el destajador, ambos estaban sentados en una pequeña sala improvisada a la entrada de las aguas termales
-pues, existan o no yo no dejare de cojerte-
-por que demonios siempre te expresas asi ¿tenias problemas de niño?- el moreno se cubría el rostro con la mano derecha
-algo por el estilo-
-¡Shido!, Juubei me mando buscarte- llego Ginji a interrumpir
-¿Quién es ese tal Juubei, Shido?- el destajador se mostró interesado
-Akabane, sabes perfectamente quien es, no empieces a armar un escándalo ¿si?, sabes que es pareja de Kazuki-
-como sea-
Cada quien se fue con su compañero de cuarto. Por fortuna el cuarto era extenso y perfectamente cabían dos futones, pero no faltaba que cada que pasaban 15 minutos el destajador saliera de su cuarto para tocar la puerta donde Juubei y Shido se encontraban solo para preguntar "¿Qué están haciendo?" o cosas por el estilo. Hasta que el ojiazul le quito las llaves y las escondió entre sus ropas para que lo dejara dormir. Mientras que en la habitación de en medio, que pertenecía a la del rubio y el Fuuchouin, ambos estaban despiertos.
-Kazuki… necesito que me ayudes en algo ¿puedes?- el rubio se destapo y se sentó sobre su futon
-claro, solo dígame en que le puedo ayudar señor Ginji-
-pues… mañana tendré una cita con Ban… pero tengo miedo que los espías nos vean y nos echen a todos de aquí-
-mmm con que es eso…esta bien, lo ayudare-
-¿enserio? ¡Muchas gracias Kazuki!-
-no hay cuidado… pero, solo le diré que no sea muy obvio, de los demás me encargo yo-
xXx
Día dos
El rubio se extendió por todo el futon y miro en el reloj que se encontraba en la pared
-doce…- leyó en voz baja -¡doce!- se paro en un instante del futon provocando que su pie derecho se enredara con la cobija y cayera.
-señor Ginji, ¿se encuentra bien?- el Fuuchouin se limpiaba con la muñeca los ojos
-¡no Kazuki, ya son las 12:00, Ban debe de estar esperándome!- se colocaba torpemente la camisa polo
-señor Ginji… Ban se refería a las 12:00, pero de la noche-
-¿en serio?-
-claro, además, ¿piensa que Ban esta levantado a estas horas?-
El rubio coloco en dedo índice sobre la barbilla y miro hacia el techo, se le vino a la mente una imagen de Ban dormido a sus anchas en el futon
-no, tienes razón…-
-¿podría hacerme un favor y volver a dormir?-
-claro, lo siento Kazuki-
xXx
Mientras los chicos se desamodorraban, el personal estaba arreglando la mesa en donde iban a comer todos. Iban llegando de dos en dos, la primera pareja en llegar fue la del fuuchouin y Juubei, después de cinco minutos llego el rubio con el ojiazul y por ultimo llegaron tanto el destajador como Shido. Ya que todos estaban sentados, bañaditos y listos para comer, empezaron a llegar los platos y también las peleas.
-ese pollo era mío imbecil- grito el Midou al chico mono, que estaba frente de el
-era, tiempo pasado-
-¿podrían al menos tener un poco de educación al comer?- el maestro de los hilos se sobaba la cien, en cada pelea que tenían.
-no les hagas caso Kazuki, son unos animales- Juubei trataba de calmar a su niño
-¿a quien llamas animal?- el ojiazul se levantaba de su lugar
-Ban, cálmate- hablo serio el rubio, quien estaba al lado del Midou
El semblante serio de Ginji asusto un poco al ojiazul, ya que temía que le diera una descarga, así que tomo su lugar otra vez, pero ahora agarraba un trozo de comida y se la aventaba discretamente a quien estaba frente suyo, al domador de bestias. Por otro lado Ginji le pedía consejos al maestro de lo hilos, que estaba algo ocupado con su actual pareja, charlando y dándose pequeños besos de vez en cuando. Muy quitado de la pena se encontraba en el otro extremo Akabane, almorzando sin preocuparse de nada.
Ya cuando los objetos para lanzarle al Fuukuyi se habían terminado, el ojiazul agarraba un pedazo de servilleta, se lo metía a la boca y se lo aventaba a Shido, haciendo que le cayera en la mejilla izquierda; el chico mono no lo soporto por mucho tiempo y se abalanzo sobre Ban. Kazuki agarro a Ginji de la muñeca y lo jalo hacia el, para que no se lo llevaran por entre las patas, Juubei agarraba a Ban y Akabane a su pareja para poder separarlos. Al oír el estruendo, tanto los encargados como los espías, que traían smokin negro con unos lentes que le hacían juego, llegaron a donde estaba el zafarrancho, empezaron por agarrarlos a todos y pretendían llevárselos al "castigo" que solo consistía en ponerlos en cuartos de aislamiento a cada uno.
-¿quien empezó todo?- pregunto uno que estaba sosteniendo al ojiazul
Nadie hablaba, no querían ser llevados al "castigo", Ginji no acusaría a Ban, ya que tenia tantas ganas de estar a solas con el, Akabane no hablaría, ya que el culpable era Shido, Juubei no quería que se los llevaran, ya que eran sus amigos. Shido y Ban se quedaron mudos, ya que si uno se echaba de cabeza, el otro también caía.
-fueron ellos dos-se escucho decir, mientras que apuntaba al domador de bestias y al destajador. Todos voltearon a ver de quien a quien pertenecía esa voz
-¿Kazuki?... pero… ¿Cómo te atreves?- el chico mono estaba algo desconcertado
-lo siento mucho Shido… - le susurro al oído el Fuuchouin a Shido –pero no puedo hundir a Ban, te prometo recompensarte…-
Al separarse el pelilargo del Fuuyuki se los llevaron a ambos a unas habitaciones mas lejos que las que tenían ahora
xXx
-¡Kazuki, no se que ponerme!- le rubio abría su maleta de par en par y sacaba toda la ropa esparciéndola por el suelo
-tranquilo señor Ginji, déjeme ayudarlo-
-¡gracias Kazuki! No se que haría sin ti…-
El Fuuchouin levantaba una pieza de ropa y se la colocaba por encima al rubio y de vez en cuando hacia una mueca de desaprobación y tiraba la pieza hacia otro lado. Así paso la mayor parte de la tarde hasta encontrar el atuendo perfecto para el Amano.
-ten pruébate esto- Kazuki le extendía un cambio de ropa al emperador relámpago, y este se metió al baño de la habitación y salio en un instante
-¿Qué tal?- extendió sus manos, mostrando una camisa blanca que estaba abotonada hasta el cuello y abotonadas las muñecas también
-mmm se ve anticuado… déjeme ayudarle- se puso de pie y fue hasta el rubio y le agarro las muñecas, desabrochando los botones. Dejando mas a la vista algunas pulseras que se había puesto anteriormente. –También aquí le falta- desabrocho ahora algunos botones de la camisa hasta donde empezaba a verse el pecho del rubio
-¿el pantalón también se ve bien?- alzo una pierna, dejando ver un pantalón negro de cuero
-no, al pantalón no le vamos a hacer nada, solo le recomiendo que utilice unos zapatos negros-
-esta bien… gracias Kazuki… por cierto-
-¿Qué pasa?-
-esta empezando a meterse el sol y pues…-
-¿quiere adelantar la cita cierto?- sonrió el Fuuchouin entrecerrando los ojos
-emm… este… yo…-
-no se preocupe, es mas, vamos a buscar a Ban para decirle- el fuuchouin agarró de la muñeca a Ginji y lo hizo salir de la habitación
-¿crees que si acepte?-
-¡claro! Viéndote así vestido, no podrá decirte un "no" por respuesta- bajaba los escalones apuradamente
-¿sabes donde esta?-
-claro, a de estar en la sala de juegos, junto con Juubei-
xXx
-oye Ban ¿estas bien?-
-por que lo preguntas…-
-por que esta es tu séptima copa… ¿estas nervioso por algo?-
-algo por el estilo, te toca- el ojiazul se acomodaba en la pared, sosteniendo su taco (NOTAS) y dándole espacio al Kakei para que hiciera su jugada
-ya, te toca-
Ban se inclino un poco para medir la distancia de donde estaba la bola blanca hacia la naranja, estaba apunto de darle vuelo a la bola blanca, cuando la voz del rubio se hizo presente en el lugar
-Ban…-
Este volteo rápidamente hacia donde provenía la voz, notando el cambio que llevaba puesto el rubio, su cabello despeinado producto de la corrida que dieron, las gotas aperladas de sudor que cubrían parte de su frente, las mejillas rosadas, la respiración agitada, la boca ligeramente abierta; Ginji estaba demasiado exquisito como para no comérselo a besos.
-Gi-¿Ginji?- apenas y podía hablar de la impresión
-vamonos Juubei… Ginji, cuidaremos la puerta- Kazuki agarraba de la mano a su amante y se colocaban atrás de la puerta de la sala de juegos, ambos con la espalda recargada sobre la puerta
-¿crees que los descubran?-
-espero que no- el pelilargo se acurrucaba mas hacia el Kakei
-¿crees que nos descubran?- se volteaba para quedar frente a Kazuki
-no…-
xXx
-Ban… espera…-
El rubio sudaba la gota gorda para intentar quitarse al castaño de encima suyo, ya que se las había ingeniado para que Ginji se acercara a el y de algún modo lo había subido a la mesa de billar, dejando al rubio que se encajara quien sabe cuantas bolas de billar en la espalda cuando el morocho decidió tumbarlo sobre la mesa.
-Ginji, tenemos que aprovechar el tiempo que tenemos…- le susurro al oido y después paso la lengua por toda la línea de la mandíbula del Amano.
-Ban… para…- la voz del rubio se escuchaba demasiado sugestiva para ese entonces.
El castaño hacia caso omiso a las plegarias de Ginji a que se detuviera, no tenia la mas mínima intención de hacerlo y creía que el pelilargo no cuidaría bien la puerta y dejase entrar a los espías o a cualquier otra persona, pero el rubio volvió a decirle que se detuviera, por lo que le preocupo.
-ya, me detuve ¿ahora que quieres?- se levanto de donde estaba recostado sobre el rubio.
-yo…yo no deseo placer corporal…-
-¿Cómo?-
-yo, solo deseo estar así…-se levanto sobre sus codos y abrazo al morocho que estaba frente suyo –contigo…-
-pe-pero-
-y también tengo cierto temor…-
-¿temor…a que?-
-a tener relaciones sexuales… no creo estar listo…- se abrazo mas a Ban, mientras que este apenas le devolvía el abrazo
-no te preocupes… no lo haremos si tu no quieres…-
-gracias ban…-
-pero si podemos…- se separo del rubio y lo agarro por la barbilla mientras acercaba su rostro a el, aprovecho que Ginji todavía estaba sentado sobre la mesa de billar y se acerco mas a el, provocando que el Amano diera un gemido ahogado entre los labios del ojiazul.
Ahora era el rubio quien sujetaba el rostro del Midou, mientras que las manos de este ultimo descendían por la espalda de Ginji, bajando y subiendo lentamente y de vez en cuando acercándolo mas a el. Pudieron seguir así toda la noche, pero una voz los saco de su trance amoroso.
-¡viene alguien!- el fuuchouin abrió y cerro la puerta
Ginji se bajo de un brinco de la mesa, mientras que el castaño lo acercaba otra vez mas hacia el.
-por si no te veo en la cena-
-claro que me veras…-
-esta por entrar- se oyó una tercera voz, que ahora pertenecía a Juubei
-adiós Ban…-
-¿Cómo que adios?, nos vamos a ver en la cena zopenco- el castaño dio un golpe a Ginji, saliendo el antes, dejando al rubio sobándose la cabeza
xXx
-¿oye de que color son las paredes de tu habitación?- preguntaba el destajador en voz alta, esperando que contestaran
-están entre verdes y celestes…- se oyó a lo lejos
-¿a si?... las mías son como beige- se quedo viendo fijamente a la pared que estaba frente de el
-creo que son turquesa… no estoy seguro…-
-¿y que vas a hacer mas noche?- sabia perfectamente lo que le contestarían, pero no perdía nada si lo preguntaba
-nada…-
-te invito a mi habitación- la proposición ya estaba, solo esperaba a que la contestaran, tardaron alrededor de cinco minutos en responderle – ¡oye!-
-imbecil, ves que estamos en estas malditas habitaciones-
-eso lo puedo resolver…- se levanto del suelo, donde estaba sentado y solo movió su mano al compás de lo que pareciera una melodía, y la pared que lo dividía del otro cuarto era cortaba en varios trozos -¿ves?- camino hacia un hombre que estaba sentado sobre el suelo, ya cuando estaba cerca, a menos de dos metros -¿quieres jugar conmigo Shido?-
-¡son turquesa!-
Continuara…
N: kyya, que bien que lo termine a tiempo!, ya que tenia mis otros fic's terminados, pero me dije "no primero quiero terminar este, para asi subir los 3 al mismo tiempo", asi que pfff me puse mis mejores trajes xD y mis mejores canciones para inspirarme wiii ah y las aclaraciones:
Taco: es el palo que se utiliza para jugar billar… bueno, aquí en Reynosa lo conocemos como taco, en otro lugar no se cual seria su nombre, y lo del placer corporal lo saque del manga de "gravitation" si se acordaran ne?
C-c: uff vaiia haxta qe lo terminaxte eh?
N: wiii, ah la próxima pareja en salir es JuuKazu! Aww mi pareja con la que me inicie
C-c: si, como no… iia los cambiaxte ne?
N: sip… ahora mi pareja fav es ShidoAkabane!, jamás me los había imaginado como me los estoy imaginando en este momento!!!
C-c: okay basta, estas babeando el teklado ¬¬
N: whatever… nos vemos en el otro capi!!!
C-c: las amamos!
N: bye bye boo!
