Aguas termales
Por Nikky Hatakke
Nikky: woow creo que ya paso una eternidad desde que escribi
Chizu-chan: seee, fijate que si no me dices no me doi cuenta
N: ha-ha… en fin… mil sowwys por la demora… pero es que fueron demasiadas cosas que no estoy para contarles ni ustedes para escucharlas
C-c: como si nos importara tu vida
N: ay si… solo les puedo decir que… escribo mejor cuando estoy sin novio! XD… en fin. El fic!
-¿me quieres ver o no?-
-tu no tienes la culpa Kazuki, veras que nos las ingeniaremos para vernos ¿si?-
-pues, existan o no yo no dejare de cojerte-
-¿Kazuki?... pero… ¿Cómo te atreves?-
-lo siento mucho Shido… - le susurro al oído el Fuuchouin a Shido –pero no puedo hundir a Ban, te prometo recompensarte…-
-Gi-¿Ginji?-
-te invito a mi habitación-
Cáp. 3 Aguas Termales
Día tres
Todos se encontraban en el comedor almorzando, ahora nadie se peleaba con nadie, todo estaba raramente silencioso. El Fuuchouin miraba a su alrededor, para estudiar mejor los rostros de los presentes y saber el por que de su comportamiento sumiso. A su derecha solo se encontraba Juubei, con los codos recargados sobre la mesa y comiendo despacio. A su izquierda estaba el rubio con algunas marcas extrañas en el cuello y las asocio rápidamente con la cita que tuvo Ginji con Ban, quien estaba frente a Kazuki. A la derecha de Juubei vio a Shido, que también tenia extrañas marcas en el cuello, parecidas a las del emperador y unas ojeras remarcadas. Al lado de Shido, pero frente a Juubei, estaba el destajador con el semblante serio y tomando tranquilamente algo que parecía ser te.
-Shido…- el Fuuchouin fue el primero en hablar
-dime Kazuki-
-¿Qué son esas marcas?- dejo la pregunta algo inconclusa
-¿Cuáles…?- el domador abrigó su cuello rápidamente
-las que tienes bajo los ojos… ¿Cuáles pensabas?- Kazuki se hizo el desentendido
-ah… es que… cuando estaba en el "castigo" no pude dormir bien, y hace apenas unas horas que me regresaron a mi habitación…-
-ah… esta bien-
-oye Kazuki- ahora fue el destajador quien habló
-mande-
-¿sabias que nos debes una noche?- no completo la pregunta, ya que sabia perfectamente que los espías podían escuchar sus conversaciones
-si, lo se-
-¿para cuando?- dijo en tono, como para apurar al Fuuchouin
-espera que disminuya la vigilancia- bebió su te
-pero ahora le toca a Kazuki- el rubio se levanto de su lugar y puso las manos sobre la mesa.
-Ginji, esto no te incumbe…- le tomo del hombro el ojiazul
-claro que me incumbe Ban… si no fuera por Kazuki tu y…- el castaño se apuro a taparle la boca
-guarda silencio Ginji…- le susurro Ban –no seas tan comunicativo…-
-esta bien…- hizo un puchero, para luego cambiar la expresión –pero le debemos este día a Kazuki-
-esta bien… nos la jugaremos rubio- menciono el Dr. Jackal en tono amenazador
-escuchen chicos… yo puedo esperar- menciono el pelilargo
-¡no!- mencionaron los dos al unísonido, tanto el rubio como el destajador
-emm… esta bien…- Kazuki se retiraba del lugar, seguido de Juubei.
xXx
-tranquilo Kazuki… sabes que Ginji hará todo por defenderte-
-lo se Juubei… y eso es lo que me preocupa, el señor Ginji no sabe lo que Akabane es capaz de hacer- el pelilargo se sentó en un sillón, de la improvisada sala con la que contaba le lugar
-no creo que Akabane sea tan cruel- imito a su niño, pero se sentó frente a el
-espero que no le pase nada al señor Ginji-
-oye… y ¿crees que en esta revuelca podamos tener una cita?- se acercaba a tomar la mano derecha del pelilargo entre las suyas
-debería de haber una posibilidad ¿no?- juntaba la mano izquierda, con las manos del Kakei
-¿disculpe?- se oyó una tercera voz
-si, diga- el Fuuchouin no pudo evitar el no asustarse y separo las manos de las del Kakei
-¿es usted la señorita Catherine?- se atrevió a preguntar al recién llegado
-¿mande?- Kazuki pregunto para que le repitiera la pregunta, ya que el señor lo había mencionado demasiado rápido, que no le dio tiempo de escucharlo bien, pero el señor pensó que si se trataba de la persona que estaba buscando.
-¡ay que bueno que la encontré!- se apresuro a estrechar la mano del pelilargo
-pero…-
-tenemos tiempo que la esperábamos, pero ¡venga!-ahora jalaba de la muñeca del Fuuchouin
-espere, a donde cree que va- Juubei agarraba de la otra mano de Kazuki.
-disculpe… usted debe de ser el joven Christopher ¿no es así?-
-¿perdón?- ahora el Kakei no entendía lo que pasaba
-mil disculpas, ahora los llevare a su suite-
-¿tenemos una suite?- pregunto Kazuki, tratando de zafarse del agarre del empleado del hotel
-¡claro, su padre les regalo la suite de luna de miel!-
-la… la suite…- Juubei no se creía lo que eran los beneficios de que confundieran a Kazuki con mujer
-el destino nos sonríe esta vez…-
xXx
-bien, la apuesta es esta… si yo gano, Ban me tendrá que dar la llave de nuestra habitación y si ustedes pierden tendrán que quedarse a matar a cualquiera que se acerque a la habitación- el destajador extendió el brazo, esperando a que el rubio aceptara la apuesta
-hecho- cuando Ginji apenas iba a estrechar la mano del Dr. Jackal, Ban agarro la mano del rubio
-¿estas tonto Ginji?... que no ves que viene siendo la misma cosa-
-um… ¿en serio?...-
-mejor yo lo hago- Ban se puso frente a Akabane
-esta bien Ban… ahora competiremos por la llave de la habitación-
-si yo gano tendremos la habitación- dijo el castaño, refiriéndose al rubio y a él
-y si yo gano, me darás la llave del cuarto y aparte, vigilaran la puerta-
-hecho- extendió el ojiazul la mano
-hecho-
xXx
-síganme, los guiaré a la suite- el empleado empezó a caminar frente a la pareja
-esta bien- menciono el Fuuchouin, ya que Juubei no quería participar mucho en la mentira, por temor a que los descubrieran.
Caminaron por los pasillos, donde a la derecha de uno de ellos, Kazuki pudo ver como estaban sus 4 compañeros frente a frente, como si estuvieran discutiendo; no siguió viendo mas, ya que el empleado caminaba cada vez mas rápido, hasta que llegaron a un elevador, que solo los llevaba al segundo piso, pero al salir del ascensor vio que todo estaba muy diferente. El dorado era el color principal, que lo llegaron a combinar muy bien con el blanco. El empleado daba vuelta a la izquierda y a la derecha, hasta llegar a una gran puerta.
-aquí es- abrió la puerta con una tarjeta, le dio la tarjeta a Kazuki –que disfruten su estadía- cerro tras el
-tenemos una suite…- se decía Kazuki así mismo, ya que no terminaba de creer que tendría ese enorme cuarto para ellos dos
-pero… Kazuki, esta suite no es de nosotros- el Kakei trataba de bajar a Kazuki de la nube que acababa de tomar
-el karma Juubei, que le podemos hacer- agarro vuelo, para después dejarse caer sobre la gran cama que estaba frente a el.
-el karma va a terminar destruyéndonos- camino hacia la cama, donde Kazuki permanecía acostado
-Juubei, si no disfrutas de la vida vas a acabar lamentándote por cosas que no hiciste- se levantaba para empujar a Juubei hacia la cama
-pero…-
-pero nada…- se sentaba a horcadas sobre los muslos de Juubei y comenzaba a besarlo, haciendo callar al Kakei.
No sabia que tenían los labios de Kazuki, pero siempre hacían que todo lo que dijera el pelilargo era así, si Kazuki decía que el azul era morado, para el era morado. El Fuuchouin se hacia cada vez mas para adelante, para sentir la cercanía de sus cuerpos a limite, seguirían así toda la tarde, pero la puerta de la suite fue tocada
-¿Quién es?- temió en contestar el Fuuchouin
-servicio de cuarto- se escucho del otro lado
-ya vamos- Kazuki se bajo de los muslos del Kakei, se bajo la camisa lentamente y se dirigió a la puerta –gracias- recibió el carrito y cerro la puerta con llave
-¿Qué es?- pregunto Juubei, levantándose de la cama
-¡nos trajeron bebidas!- menciono entusiasmado el pelilargo, levantando una de las botellas que estaban dentro de un balde con hielos
-no Kazuki… siento esto, pero te tendré que quitar las bebidas a ti-
-¿Por qué?- ponía su cara de perrito esperando a que lo compren
-el alcohol te altera ¿lo recuerdas?- (¡notas!)
-pues… ¡si logras quitármelo!- el pelilargo corría por la inmensa habitación, abrió una puerta esperando a que Juubei no lo encontrara, pero no pudo evitar el hablarle -¡Juubei ven rápido!-
-¿Qué no se supone que para esconderte no tiene que hablar?- el Kakei se encontraba tras la puerta donde estaba Kazuki
-¡si pero mira!- al ver que Juubei entro a la habitación, completo la frase -¡tenemos jacuzzi!... es como estar en las aguas termales-
-esto es demasiado bueno para ser verdad…- Juubei no terminaba de creer
-¡ven Juubei, métete conmigo!- Kazuki parecía un niño de cinco años descubriendo el mundo, se metió al jacuzzi con todo y ropa y botella en mano
-Kazuki… no te quitaste la ropa…- el rostro de Juubei comenzó a sonrojarse al imaginarse que tendría que ser el quien le quitara la ropa al Fuuchouin.
-no importa, ¡ven!-
-bueno…- termino por resignarse
Kazuki se movía intensamente en la pequeña alberca, y las burbujas hacían que su camisa se levantara. El Kakei se introducía lentamente en el jacuzzi, ya que se acoplaba lentamente a la temperatura alta del agua y acorralaba al Fuuchouin poniendo sus brazos en los costados del delgado cuerpo de su niño.
-Juubei…- susurro Kazuki, sin notar como sus mejillas iban coloreándose lentamente por el calor del agua y por la rápida cercanía del Kakei
-ahora… me llevare esto…- y de un movimiento le retiro la botella de las manos del Fuuchouin
-pero… Juubei…- el pelilargo empezaba a hacer pucheros
-no dejare que contamines tu cuerpo-
-que anticuado eres…-
Por fin junto los labios con su niño y sentía a la perfección como la lengua de Kazuki jugaba con la suya, no pudo evitar que se le escapara un gemido que era ahogado en su garganta. Kazuki agarraba el rostro del Kakei con ambas manos, pareciera que tuviera temor de que algo los separara. Fue bajando sus manos hasta dejarlas sobre el pecho del Kakei y comenzó a desabrochar lentamente cada uno de los botones de la camisa que su protector tenia sin interrumpir el beso. Teniendo la camisa desabrochada la desplazo hacia atrás y Juubei dejo de sujetar a su niño por la espalda para poder quitarse la camisa. Después se enfoco en la pequeña curva que se le hacia al Fuuchouin en medio de la espalda, e introdujo su mano por debajo de la playera de Kazuki y recorrió con su mano la espalda de su niño, provocándole que se acercara mas a el; como Kazuki sentía que la camiseta les estorbaba un poco, alzo los brazos para quitársela, quedando semidesnudo frente a Juubei.
-Kazuki… realmente eres hermoso…-
-deja de decir eso Juubei… me sonrojas…- se tapo el rostro con sus manos
-me encanta cuando te sonrojas- le quitaba las manos del rostro para darle un beso
xXx
-¡come dos!- grito el rubio
-¡pues tu come cuatro!... y escojo rojo- ahora era el destajador quien sonreía victoriosamente
-ay… por que no tengo un rojo…-
-¿pueden dejar de jugar?- una tercera voz se involucro, pertenecía al ojiazul
-ya llevan mas de 4 horas jugando… y ninguno de los dos a ganado- ahora era el domador de bestias quien se quejaba
-al menos Ginji no a ganado- el Dr. Jackal aventaba otra carta
-tu tampoco- el rubio colocaba también otra carta
-bueno… yo voy a comer- Shido se retiraba de la improvisada mesa en donde colocaban las cartas
-yo también tengo hambre, hay me avisan quien gana- igualmente se salía del cuarto
-ay que bien… necesitaba esta carta- el rubio había sacado solo dos cartas de las que estaban apiladas en el centro de la mesa – ¡elijo el verde!- grito al aventar la carta encima de otras que estaban algo desordenadas
-demonios… no tengo verde…- Akabane agarraba cartas de una por una de las del centro de la mesa hasta sacar un montón
-deja barajarlas- Ginji agarraba la ultima que había y la dejaba sobre la mesa, agarrando las demás y barajándola
-¡ah! ¡Come cuatro y elijo amarillo!-
-¡come dos!- grito tirando una carta amarilla
-¡no!-
-¡uno!- grito el rubio
-¡no!… comerás…- tiro una carta azul y cerro los ojos esperando a que Ginji no tuviera una ultima carta azul
-¡grrr no tengo azul!- el rubio agarraba infinidad de cartas del montón ordenado mientras que el destajador reía maquiavélicamente -¿las barajaste bien?
-claro que si, mi estimado Ginji-
xXx
-se quedo atorado Juubei…-
-espera… empuja un poco hacia abajo-
-lo estoy intentando…- Kazuki forcejeaba con el pantalón
-por que no te lo desabrochas- el Kakei algo harto de la situación se separo del pelilargo
-tienes razón…-
Kazuki se separo de su protector y bajo las manos hacia su pantalón, logrando adivinar donde estaban los botones, ya que las burbujas no dejaban ver mas debajo de su ombligo. Mientras que Juubei se reía de la situación y de los gestos que hacía el Fuuchouin.
-¿ya?- preguntaba el Kakei insistentemente
-ya…- Kazuki se había deshecho de el pantalón y de su ropa interior sacándola "a patadas" literalmente –ahora… ¿en que nos quedamos?...- el pelilargo encerraba al kakei por el cuello al mismo tiempo que acercaba su pelvis con la de Juubei.
-Kazuki… ¿enserio quieres hacerlo aquí?...- el Kakei lo separara abruptamente
-¿hay algún problema?-
-es que… esta un poco chico…-
-mmm… esta bien… vámonos a la cama-
Juubei fue el primero en salir y para cuando volteó, el pelilargo se habia tomado la mitad de la botella que el Kakei había hecho a un lado.
-Kazuki te dije que no te lo tomaras…- hablo serio
-hay Juubei… que tanto es tantito ¡hic!-
-déjame ayudarte a salir-
Al escuchar eso, Kazuki alzo los brazos como un niño pequeño que quiere ser cargado; Juubei bajo hasta que el pelilargo enrosco sus brazos alrededor del cuello de éste y comenzó a lamer el agua que el Kakei tenia en el cuello.
-Juubei… mejor nos quedamos aquí…- ahora obligaba a Juubei a que se metiera de nueva cuenta al jacuzzi.
Para cuando menos se lo imaginó, Juubei ya estaba dentro del pequeño jacuzzi junto con Kazuki, éste ultimo estaba medio reposado sobre el orilla de la pequeña tina; con una mano sobre un pedestal y la otra en el cuello del Kakei se contoneaba hacia delante y hacia atrás, mientras que el mayor controlaba los movimientos del pelilargo con una mano sobre el trasero de éste y la otra en el miembro de su niño. Kazuki apoyo su cabeza en el hombro de su protector y se aferro mas al cuello de éste, las burbujas hacían que se excitara mas y se moría de ganas por que Juubei lo reclamara suyo, pero no quería ir apresurado, sino lento y disfrutar de cada una de las sensaciones, sintió que debía hacer algo por Juubei, ya que todas las atenciones se las estaba llevando el pelilargo. Se alejo un poco del hombro del Kakei y se acerco a sus labios, metiendo delicadamente la lengua y pasándola por encima del paladar del mayor y para cuando Juubei metía la lengua en la boca de su niño, éste ultimo la absorbía, dejándole claro que los besos eran lo suyo. Esto encendió a Juubei de sobre manera, que metió los dedos de la mano que reposaba en el trasero del pelilargo, pero aunque lo hizo con toda la paciencia del mundo Kazuki se aferro mas de la espalda del mayor.
-ya voy a meterlo… ¿si?- susurro el Kakei
Kazuki no podía articular ni una sola palabra y solo se sentó parcialmente sobre la orilla del jacuzzi pero con las manos apoyadas en la base, mientras respiraba hondo y abría las piernas para darle espacio suficiente a Juubei de que entrara en ellas. El Kakei dejo de hacer círculos con los dedos que estaban dentro de Kazuki, para meter por completo su miembro en la entrada del pelilargo, éste a su vez se aferraba con ambos brazos al cuello del mayor otra vez, mientras que éste ultimo posaba sus manos en las caderas de su niño para dar un poco de ritmo a la situación. Ambos estaban por acabar, pero fue Juubei el que hizo que su niño acabara primero al pellizcar con los labios la oreja dél último.
xXx
-ya, esta súper claro que nadie gano- menciono el ojiazul, después de ver seis horas seguidas al rubio jugar con el destajador
-¡pero Ban!-
-nada de peros Ginji, mejor jueguen a otra cosa-
-¿Qué tal… piedra, papel tijera?- menciono el domador de bestias, que estaba sentado, o mas bien dicho, desparramado sobre un sillón
-¡esta bien!- mencionaron los dos al unisonado -¡piedra, papel o tijera!-
-si!- menciono victorioso el emperador
-¡dos de tres!- grito el Dr. Jackal
-¡piedra, papel o tijera!-
-ha-ha en tu cara!- grito ahora el Akabane
-esta es la definitiva-
-¡al fin!- se quejo Shido
-piedra, papel o tijera!-
xXx
Ambos se encontraban completamente desnudos y acostados en la cama, uno al lado del otro, pero Juubei tenia abrazando a su niño, deseaba despertarlo, ya que temía que en cualquier momento llegasen los verdaderos dueños de la suite y quedaran como unos roba-suites y que los sacaran desnudos; pero al mismo tiempo le pensaba para despertarlo, por que se veía tan frágil e inocente a su lado, así que prefirió quedarse ahí y hacerse el desentendido. Subió la sabana para arropar mejor a Kazuki, pero escucho que intentaban abrir la puerta y se le hizo extraño; así que prefirió despertar al pelilargo y salir de ahí, pero recordó que toda su ropa de éste ultimo estaba mojada. Así que se puso su pantalón que se lo quito antes de meterse al jacuzzi y enrollo a Kazuki con las sábanas, hasta que pareciera una oruga, lo cargo en brazos y salio de ahí con dirección al cuarto que Ginji y Kazuki compartían, pero cuidándose de los espías.
xXx
-¡Gane!- el destajador le restregaba en cara la pérdida del rubio
-¡ay no!… Ban que dirá Kazuki de mi- el emperador iba con su pareja actual para que lo consolara
-Ginji no te acerques tanto- lo alejo, poniéndole un pie sobre el pecho de este
-¿Por qué tanto alboroto?- llego a la conversación un cambiadito Juubei
-Juubei ¿Dónde haz estado todo este tiempo?- preguntó el domador de bestias
-este… verán…-
-¡estabas cuchi planchando asqueroso!- grito el Dr. Jackal desde el otro lado de la sala
-¿alguien le puede cerrar la boca?- se quejo el Kakei
-oye Juubei, ¿y Kazuki?- pregunto ahora el rubio
-esta dormido en tu habitación-
-ah, esta bien… oye por ultimo ¿Juubei nos iremos mañana cierto?-
-si… ¿por?-
-ah… es que… veras… no pude ganar una noche reservada para ti y Kazuki y ya mañana nos vamos…- el rubio empezaba a llorar y esperaba que el ojiazul lo consolara, pero Ban ni se acercaba, ya que los espías estaban muy cerca
-no te preocupes Ginji… Kazuki y yo ya…- dejo lo otro a la imaginación de cada quien
-ah… OK…-
-entonces todos me ayudaran para coger a Shi…- el domador de bestias corrió a taparle la boca al destajador
-¿Qué no te dije que dejaras de hablar así?- le reprocho Shido
-bueno ya ¿no?-
-por mi, yo te ayudaría a pasarla Shido- menciono el Kakei
-pues ni modo, yo también mono- ahora fue el ojiazul
-¡y yo también!- grito Ginji
-ahora Shido, ya nada me detendrá…-
Continuara…
Nikky: wiii hasta que lo termine!… ya no veia lo duro sino o tupido, lo bueno esque ya solo falta un capitulo mas y ya… ¿a que no adivinan quien es la proxima pareja?
Chizu-chan: no, no se… imposible adivinar
N: pues Shido y Akabane!
C-c: wooorale!… ¿sabias que lo anterior fue sarcasmo vdd?
N: si… en fin, espero que el lemon de kazuki y juubei les haya gustado, me esforce para que no quedara muy vulgar, sino mas lindo… y creo que asi fue ne?
C-c: aii io cazzi ioro!
N: ay pero agarrense para lo que viene!… por que el proximo lemon estara mas vulgar… por favor… estamos hablando de akabane, ¿no se puede esperar algo lindo de el?
C-c: nooo!, es maaz, deberias hacer un "rape"
N: con Shido ahí bien puesto dudo mucho que sea "rape"
C-c: seee
N: ah y conforme a lo que dice Juubei "el alcohol te altera ¿lo recuerdas?" lo que sucede es que en el fic rescate o intercambio kazuki tomo un brebaje que himiko le hizo a juubei y pues el pobre se puso como leon en celo… literalmente y lo que estaban jugando akabane y ginji es el UNO… ese maldito juego me tiene enviciada xD
C-c: see ia me di cuenta
N: bueno nos leemos despues!!!!
C-c: bye bye booo!
