Aguas Termales

By: Red Crayon Princess

Nikky: hola chicos y chicas… como veran… mi nombre a sido cambiado por… Red Crayon Princess… asi es… y no quiere decir que Nikky Hatake se vaya… solo que cambiare de nombre… pero sigo siendo la misma Nick de siempre…

Chizu-chan: i io la misma de siempre!!

RCP: no… tu no… te cambiare el nombre… por…Clever Princess

Chizu: nooo io no qiero!!

RCP: te amuelas… por que ya lo hice!!

Clever Princess: noooo!!!... golpe bajo!

RCP: no me importa… en fin… este es el ULTIMO CAPITULO de Aguas Termales… eso espero… y espero que sea de su agrado… ya que me costo mucho trabajo terminarlo… por que… tuve infinidad de problemas que no estoy para contarles y ni ustedes para enterarse…

CP: aiii aja

RCP: al principio no sabia como poner un lemon de Shido y Akabane… ya que no hay fics de esta pareja por ningún lado!!... y pues no sabia a quien poner de UKE y SEME… pero ya lo verán

CP: qedo mui wonito TT_TT

RCP: les agradezco de antemano a todas las que se tomaron la molestia de ver mi fic… y a lo que me dejaron reiew… los quiero mucho!!... e aquí el fic!!!

Cap. 4.- habitación 304

Día cuatro (último día)

Ahora era el día final, el definitivo; al fin había llegado el día en que los 6 huéspedes que estaban siendo vigilados por los espías de George dejaran el hotel. Todos estaban siendo muy cuidadosos en esos días y se habían estado cuidando las espaldas. Pero ese día estaba la atmosfera demasiado tranquila para cuando todos se sentaron en la mesa a desayunar. Un semi despierto Kazuki echaba una ojeada por toda la mesa y todos, absolutamente todos estaban con unas ojeras indescriptibles bajo sus ojos. Temió preguntar y que le contestaran de mala forma, pero si algo pasaba tenía a su Kakei-guardaespaldas-amante que lo defendiera.

El Fuuchouin estiro una mano bajo la mesita del desayuno para encontrar la del Kakei, al momento de encontrarla la apretó, causando que Juubei volteara a verlo y le dedicara una de las sonrisas mas lindas.

-parece que todavía sigues dormido- menciono el Kakei entre dientes sin deshacer la sonrisa

-algo por el estilo- Kazuki frotó sus ojos con el dorso de su mano; dejo de ver a Juubei para posar su mirada a su izquierda encontrándose el semblante del emperador relámpago deprimido -¿qué le pasa señor Ginji?

-es que… perdí contra Akabane- formó un puchero

-ya deja de andar de "María magdalena"- lo regaño el ojiazul –y termínate tu desayuno… porque hay cosas que hacer

-está bien- el rubio se metía comida a la boca de mala gana que hasta parecía que se atragantaría en cualquier momento

Mientras que todos comían y hablaban al mismo tiempo, Akabane estaba comiendo apaciblemente como las mañanas anteriores

-¿puedo preguntar algo?- interrumpió el pelilargo

-claro- mencionaron todos

-¿Por qué la mayoría de ustedes traen una ojeras? ¿Hicieron fiesta anoche y no me invitaron?

-¿fiesta?- pregunto incrédulo el Dr. Jackal que hasta ahora se disponía a hablar, ya que en el desayuno normalmente no lo hacía –fiesta la que tu tuviste con tu--- Shido le tapo la boca con la mano

-¿puedes dejar de hablar de esa manera?... dios… a veces me pregunto si no te pegaste de niño en la cabeza- Shido aun mantenía su mano en la boca del Akabane y la retiro cuando sintió la lengua de éste ultimo en su mano –asco…

-te aseguro que no te producirá asco cuando este en tu--- Shido le volvió a tapar la boca, pero ahora con una servilleta

-escucha Kazuki…- susurro el Kakei para no ser escuchado por lo espías –como casi todos ya disfrutamos al menos de una noche en el hotel… ahora es el turno de Akabane y Shido

-ahh… ¿y las ojeras?

-es que quedamos hasta tarde para acordar que es lo que íbamos a hacer cada uno

-¿y que se supone que vamos a hacer?

-distraer a los espías…

-¿Cómo?...

-ya se nos ocurrirá algo- Juubei sobrecargó el codo en la mesa y se sobo las sienes con el dedo índice y el gordo

-¡tengo una idea!- grito el rubio, haciendo que todos brincaran en sus asientos

-¿podrías guardar silencio?... tonto…- el ojiazul empezaba a perder la paciencia con el emperador relámpago, raras veces Ginji le hacía perder la cordura, pero en estos momentos críticos, hasta el mas mínimo error era capaz de hacerlo salir de sus casillas, y todo se debía a que el rubio no le había querido dar su "prueba de amor" y con tal de no asustarlo, el castaño decidió esperar a que Ginji se sintiera más cómodo con él.

-¿Cuáles su idea señor Ginji?- pregunto el de cabellos largos

-se la pasaran todo el tiempo en una habitación, y nosotros haremos guardia

-dios santo rubiecito, ¿lo pensaste tu mismo?- menciono sarcásticamente Akabane

-entonces… ¡manos a la obra!

xXx

Los chicos se dividieron en dos equipos según su resistencia, los primeros serian el Midou y Juubei, ya que según ellos, se pondrían en el pasillo principal con el único fin de eliminar a cualquiera que se acerque; y como era de esperar, el otro equipo era formado por Kazuki y el emperador relámpago, ellos estarían fuera de la puerta de la habitación que antiguamente Ban compartía con el destajador, esperando a el último momento en el que Akabane y el Domador de bestias estuvieran dentro de la habitación y también dispuestos a asesinar a cualquiera que sea, que se haya escapado de las manos de Ban y el Kakei, aun por lo raro que parezca.

-¡alto un momento!... ¿tiene que ser ahora?- Shido creía que todo estaba pasando más rápido de lo que creía. A decir verdad, hasta este momento no había tenido relaciones sexuales con el Destajador, solo habían llegado máximo a los juegos preliminares, manitas calientes y besos más que apasionados; pero nunca a llegar a hacer un Homerun, o jugar de lleno al doctor. Así que esta situación, además de ser incomoda y organizada, le asustaba de sobremanera.

-es ahora o nunca- sentencio el Kakei

-esperen… tengo que agarrar valor- el domador de bestias se alejo de la congregación que se había formado y fue directo a la planta baja, había de haber algo ahí que lo hiciera pensar más claro las cosas; pero ya había aplazado mucho los encuentros íntimos con el Dr. Jackal que si Shido le decía que no, era capaz de violarlo ahí mismo y nada le importaba. Así que si lo hacía estando alcoholizado, tal vez las cosas cambien un poco.

-buenas tardes- lo saludo alegremente un dependiente que estaba parado fuera del elevador, como si todo su trabajo fuera estarle sonriendo a cada cliente que se parara cerca de él.

-buenas tardes- a pesar del nerviosismo, trataba de actuar lo más normal posible -¿Dónde está el bar?

-al fondo del salón de ahí- el dependiente apunto hacia su derecha, apuntando una puerta extremadamente grande

xXx

-¡¿alguien ha visto a Shido?!- pregunto Kazuki histérico excesivamente

-no, ya lo buscamos por todas nuestras habitaciones y la recepción- el rubio acababa de llegar junto con Juubei, se separaron de forma que no levantaran sospechas

-solo falta que el mono haya huido- mencionaba déspotamente el ojiazul

-eso no es posible… si es que huyó, ¡el maldito me las pagara!... – el destajador apretaba sus puños más de lo habitual, hasta que corrió sangre por entre sus dedos comprimidos

-no te preocupes… lo encontraremos…

El equipo conformado por Kazuki y el ojiazul fueron a buscarlo a la planta baja, mientras que Ginji y Juubei daban un vistazo por los alrededores, y Akabane se quedaba dando vueltas en círculos fuera de la puerta, esperando el momento en el que el domador de bestias hiciera su gran aparición.

Kazuki fue con el dependiente que saludaba alegremente a todo el que pasaba a su lado o le dirigía la mirada, el tendría que saber algo.

-¿disculpe?

-Buenos días señorita- saludo el dependiente alegremente, a lo que se escucho una risita detrás del pelilargo, proveniente del Midou

-lo que sea- tenía muy mal humor como para ponerse a discutir con el dependiente sobre la diferencia de él con una mujer. –ha visto a un hombre, más o menos como el- menciono apuntando al ojiazul –pero con una pañoleta en la cabeza, cabello largo y desordenado---

-y que parece mono- lo interrumpió Ban

-de hecho… un hombre parecido a como lo describen me preguntó por el bar, lo más seguro es que todavía este ahí

-muchas gracias- ambos se fueron corriendo a donde se suponía, estaba el susodicho bar

xXx

-oye Juubei… y a todo esto… ¿Dónde está el Dr. Jackal?- el rubio, quien hasta el momento había estado frente a la puerta junto a el Kakei

-no lo sé…

-¿Juubei?

-mande…

-¿Cómo te fue en tu noche con Kazuki?- Ginji era el ser más curioso del mundo, y como ya estaba totalmente familiarizado con lo de Shido y Akabane, quería saber lo de Kazuki y Juubei

-bien…- en ese momento Juubei estaba más rojo que un semáforo

-¿en serio?... hay que bueno que lo hayan pasado muy bien---

-¿Qué demonios hacen ustedes aquí?- el Dr. Jackal acababa de llegar a donde estaban

-esperando…

-¿a que me muera o qué?... ¡váyanse a buscar a Shido!

-¿y tú que harás entonces?- exigió saber el Kakei

-prepararme física y psicológicamente

-claro…

xXx

-¡al fin te encontramos!- grito el ojiazul al encontrarse frente a la puerta del bar y divisando a un hombre que estaba frente a la barra

-No hagas tanto escándalo- Kazuki trataba de calmar un poco al castaño

-No me digas que hacer "princesita"

-¡no grites pelmazo!- se escucho un grito desde el otro lado del bar

-¡Shido Fuuyuki más vale que vengas acá en este instante!- grito Midou apuntando descortésmente al proveniente de la voz

-¡No me digas que hacer pestilente serpiente!

-Esa es mi línea ¡bastardo!

-genial… ahora tengo a dos hombres peleando frente a mi ¿que podría ser peor?

-¡que te griten a ti princesita!- Ban le grito histéricamente al pelilargo, y es que estaba realmente frustrado de que el rubio les había planeado toda la noche a el mono y al palo demacrado y no se le haya ocurrido algo más apropiado para ellos (entiéndase por Ban y Ginji)

-¿Cuál es tu problema?- Kazuki ahora enfrentaba al ojiazul, es que eso no se podía quedar así, Ban no podía andarle gritando por todo el lugar y andar armándole escándalos innecesarios

-su problema es que no le han dado "matarile"- el domador de bestias miro con burla al ojiazul y después volvió a mirar al pelilargo –esta celoso

-retira lo dicho tramposo animal- Ban apuntaba acusadoramente al moreno

-cálmate Ban…- del modo que Kazuki hablo tan serenamente y después se escucho un golpe, Shido lo asocio a que Kazuki había utilizado sus cascabeles para amarrar al ojiazul para que se calmara

-¡si, cálmate Ban!- grito animado Shido

-¿quieres que también lo use contigo Shido?

-no…-

xXx

-¡holgazanes… vayan a buscarme velas!- gritaba el aperlado casi demacrado

-pero si ya te trajimos todas las velas posibles de aquí- se quejaba el rubio

-¡no me importa!... saquen cera de sus oídos o algo, me faltan velas

El Kakei y Ginji se fueron caminando por el pasillo, y previendo que estaban algo lejos, Juubei apunto su oreja y daba círculos en el aire, dando a entender que Akabane estaba loco

-tienes razón…- concordó el emperador relámpago con él, seguido de una risita

-¡¡¡Que han dicho!!!

xXx

-¿a qué piso desea llegar señorita?- pregunto cortésmente un dependiente sonrojado a Kazuki

-al primer piso

La razón por la cual no se escucho alguna risita después de que a Kazuki lo hayan confundido, fue porque tanto el pelilargo como Ban estaban cargando a Shido quien estaba más que ebrio y con una botella ben sujeta a su mano, pareciera que el domador de bestias tenía en la mano un fuerte pegamento para que la botella no se le cayera, ya que a pesar de que se tambaleaba a cada rato la botella no se despegaba de su puño.

-mono estúpido… esto te pasa por beber a lo tonto, si sabes que con dos copas ya estas bailando sobre las mesas- pareciera como si el ojiazul esperara cualquier equivocación del Fuyuki para echárselo en cara

Y ambos hombres comenzaron a discutir en el corto trayecto de la planta baja al primer piso, dejando una mala impresión de las personas que se hospedaban en ese lugar al pobre dependiente; y ni hablar de Kazuki, quien de vez en cuando soltaba a Shido para dejarle todo el peso a el Midou. Al salir del elevador los cuatro hombres (Kazuki, Shido, Ban y el dependiente) vieron pasar a un rubio y al Kakei, seguidos del destajador quien gritaba como si estuviera poseído.

-Akabane…- el domador de bestias distinguió a la perfección el grito de guerra de su amante

-Shido…- el aperlado se coloco frente al ascensor y hablo con la voz más dulce que se le haya podido escuchar -¡¡¡donde demonios estabas animal!!!

Al notar ese cambio tan radical de humor, Shido quiso oprimir mas botones del elevador para que este se cerrara justo antes de que al Dr Jackal se le ocurriera armarle una escenita justo delante de todos; pero justo antes de que las manos atolondradas de un ebrio Shido tocaran los botones del ascensor, Akabane había insertado un cuchillo entre los botones de comando.

-¡¿señor que acaba de hacer?!- el dependiente no podía creer tremendo salvajismo por parte del aperlado

-no se preocupe… lo pagaremos- menciono el interlocutor tras jalar a el Fuyuki de las manos de Kazuki y el ojiazul –ustedes encárguense de vigilar

-si claro…- mencionaron los últimos cuatro con tono de sarcasmo

Y mientras ellos se quedaron ahí parados viendo como Akabane se llevaba al moreno casi arrastrando, ya que apenas y podía coordinar los pies bien y aparte le iba platicando quien sabe que cosa y después se reía a todo pulmón sin razón aparente agitando la mano en la que tenia la botella, que por nada del mundo se le caía. Al estar frente a la habitación, el Dr Jackal abrió la puerta con una sola mano, mientras que con la otra equilibraba el peso de su acompañante.

-Akabane… no me siento bien…-apenas y el moreno pronuncio la oración y el destajador le arrebato la botella de la mano, la dejo en una de las mesas y se lo llevo corriendo al baño

Apenas y llegaron al baño cuando el domador de bestias se acerco a la taza y empezó a vomitar, mientras estaba ahí arrodillado y sacando todo lo que había desayunado; el destajador se le acerco y recogió el cabello del moreno en una improvisada cola de caballo justo detrás de su nuca, evitando así que el cabello se le llenara inevitablemente de jugos gástricos.

-¿te sientes mejor?- hablo el aperlado dándole unos leves golpes en la espalda

-algo… ¿me pasas mi cepillo de dientes?- el otro salió del cuarto y al poco tiempo estaba de vuelta en la habitación, extendiéndole el cepillo de dientes –gracias- atino a decir para cepillar sus dientes con tal fuerza que parecía que se los podía arrancar en cualquier momento

-¿sigues borracho?

-no mucho… ¿por?- ahora estaba un poco más consciente que antes

El destajador dejo el cuarto de baño para pasarse al futón y reemplazarlo por una colcha más grande y de un movimiento extremadamente rápido encendió las velas que estaban colocadas por todo el cuarto y apago la luz de la habitación, quedándose con la luz de las velas.

-Shido…- llamo con voz melodiosa

-¿Por qué demonios apagas la luz…?- lo último lo dijo en voz baja, ya que apenas entro al cuarto y quedo anonadado por lo romántico que se veía la escena desde ese ángulo

-Shido… qué prefieres ¿gatos o perros?- la voz ronca y seductora del Dr. Jackal hizo que el moreno se envolviera en esa atmosfera pasional

-¿mi respuesta afectara en algo?- tenía miedo a la respuesta y vio con temor que el destajador asentía con una sonrisa maquiavélica en su rostro –oh no…-

-oh si… ¿Qué prefieres?

-gatos…

-esto me va a encantar- al terminar de hablar empujo al domador de bestias a la cobija colocada en el suelo y luego camino hasta la mesa donde había dejado la botella, la agarro y de uno de los cajones saco un pedazo de tela; camino hasta quedar frente al moreno y se sentó frente a el

-¿Qué planeas?

-se dice que a las personas que le gustan los gatos son masoquistas y a los que les gustan los perros son sádicos- amarraba ambas manos de Shido con la tela por delante de él para después empujarlo sobre la cobija y sentarse arriba de su abdomen –a mí me gustan los perros… -el destajador agarro la botella, que todavía le quedaba un poco de cerveza y se la vertió encima del cuerpo del domador de bestias

-¿Qué te pasa?- protesto al sentir el liquido correr por todo su torso y pecho, creyó que lo de amarrarse las manos era una cosa, pero con la derramada de cerveza ya era suficiente

-así será más delicioso…- susurro el destajador en el oído de Shido para después lamer el lóbulo de la oreja, pasando por el cuello hasta llegar justo debajo de los labios del moreno y quedarse en sus labios –sabes… dulce…

Shido abrió la boca, dejando pasar la lengua gustosa para que siguiera saboreando el resto de alcohol que había quedado en su boca, al poco rato empezaron a jugar entre sus bocas succionando cada uno la lengua del otro, sin saberlo ni predecirlo se habían empezado a acomodar mas deleitadamente. Akabane tenía las rodillas flexionadas apoyadas en el cobertor justo debajo del trasero del Fuyuki, mientras que este ultimo tenia las pernas alrededor del cuerpo del aperlado haciendo una llave en sus tobillos. Debía aceptar que las manos atadas no le iban nada bien y a veces las colocaba en la nuca de su amante para acercarlo mas a él e impedir que el beso terminara; mientras que el destajador tenía sus brazos, uno a cada costado del cuerpo del domador de bestias, inclinándose cada vez más hacia delante, produciendo que sus sexos se tocaran de manera que a ambos les empezaba a doler

-desátame…- entre gemidos hablo el Fuyuki

Se separaron y tomaron una bocanada de aire cada uno y el destajador empezaba a luchar con el fuerte nudo que había hecho hace unos minutos, la desesperación se apodero de él y saco de entre sus ropas un cuchillo y de un movimiento preciso corto la tela que aprisionaba ambas manos de su acompañante. Shido tomo al delgado por los hombros y lo hizo ahora estamparse sobre la cobija, y sin haberlo planeado, ambos estaban en el centro del cobertor y volvieron a fusionarse en un beso, jadeando a cada rato y separándose inminentemente por aire; hasta que el placer parecía ser mayor que la necesidad de respirar. El domador fue el primero que se separo, pero para besar infinitamente el cuello y desabrochar la estorbosa ropa negra del aperlado y cada vez que al moreno se le dificultaba quitar alguna prenda, empezaba a morder el cuello del destajador; su sudor le estaba haciendo sentirse pegajoso y mezclado con el alcohol que tenia embarrado por el cuerpo hacían una especie de crema que quemaba. De un momento a otro, ambos quedaron sin ropa restregados por el piso de la habitación.

-Shido… ya no soporto…- del ronco pecho del destajador salió un gemido suplicando por que acabase con la tortura y empezara con lo bueno.

El domador de bestias retrocedió un poco para poder admirar el cuerpo que brillaba de un extraño color perla por la luz de las velas y al pasarse la lengua por los labios, dejo caer su mano por la mejilla del destajador, quien la agarro y comenzó a lamer cada uno de los dedos; dándole querer a entender que estaba mucho más que listo. Shido se puso entre las piernas del aperlado y empezó a acariciar la entrada del de Akabane quien se arqueaba cada vez más por cada lamida

-ah… Shido…

Al momento de escuchar un gemido proveniente de la garganta del Dr. Jackal, Shido empezó a excitarse una vez más, la mayor parte del tiempo era el moreno quien gemía el nombre de su acompañante, pero ahora verlo así tan indefenso y gimiendo desesperadamente su nombre hizo que lo deseara aun mas; así que sacaba y metía su lengua por la entrada del aperlado solo para escucharlo jadear y suplicar por mas. Colocando en cada glúteo del destajador comenzó a penetrarlo con la mayor suavidad posible, no sabía si lo debía hacer más aprisa o más despacio, ya que era la primera vez que lo hacía con él y trataba de hacerla inolvidable. Las embestidas eran cada vez mas rítmicas, mientras que el moreno empujaba hacia delante, Akabane hacia todo lo posible para juntarse cada vez más a la cadera del otro. Basto unas cuantas embestidas más para que el domador de bestias empezara a acelerar el ritmo.

-Akabane… me vengo… me vengo…

-ah… yo también… hazlo más profundo- el aperlado trataba de elevar su cadera para hacer la penetración mas intensa

Los espasmos empezaron primero con Shido, que al sentir que acabaría antes que el destajador, se apuro a masajear su sexo con la mano disponible, mientras que con la otra maniobraba los movimientos de cadera, ambos estaban sincronizados pero ahora era Akabane quien se retorcía debajo del moreno; solo era cuestión de tiempo para que los dos llegaran al clímax. Al pasar el clímax el moreno dejo caer su cuerpo sobre el del destajador

-tu cabello huele a alcohol…- susurro el Dr. Jackal tratando de recuperar la normalidad de su respiración

-me vengare después…- el moreno se quito de encima de su amante y palpó con la mano vacía algo para cubrirse, al encontrarlo lo alzo por encima de los dos

-¿Por qué no ahora?- el destajador se acurruco en el pecho de Shido

-cuando menos te lo esperes…-

xXx

-¿creen que lo de los espías era cuento?- pregunto el emperador relámpago

-pues entre que si son peras o manzanas…- Ban dejo la respuesta al aire

-yo digo que era una farsa… no se apareció ni uno… y eso que Akabane empezó a gritar como loco- ahora era Juubei quien se quejaba

-pues… yo le reclamare al señor George… ya que no nos dejo disfrutar nuestros 4 días de vacaciones

-¿y si nos perdemos entre las habitaciones?...

Fin?

RCP: y bien… se que los comentarios finales estuvieron muy patas… pero ya ni sabia como acabarlo… y lo deje como otra continuación

CP: nooo qe ia no escriba!!!

RCP: calla insolente… mis disculpas por haber abandonado el fic a su suerte por mucho tiempo… es que como ya no tenia inspiración… la musa se marcho improvisadamente… y en mi casa ya no pasaban Get Backers… pues ya no sabía cómo continuarle… pero muchas gracias por seguirme leyendo!!! Ahí haber si nos encontramos en otro

CP: noo alguien deténgala!!!

RCP: muy graciosa… debo decirles que fue toda una odisea el poner a Akabane de uke… ya que en los capítulos pasados de hacia ver como seme… y eso también se vio en el fic previo a este… pero analicemos la anatomía de cada uno… Shido tiene mas posibilidades de ser el seme a diferencia de Akabane que es más flaco que una espiga y le quise continuar con algo de Ginji y Ban… pero pues… de aquí a que me venga la inspiración… mejor lo dejo así

CP: iaia ia jue muxo…

N: muchas gracias a: Manabishi, Reira-chan, Nebyura, Bojik Ivanok y … gracias lectoras mías… la verdad no se qué haría sin nadie quien leyera mis ocurrencias!!!

Princess: bye bye boo!!