Disclaimer: Naruto no es de propiedad mía, porque yo no habría sido una asesina psicópata como para matar de esa manera a la mitad de los personajes. Naruto es propiedad de Masashi Kihimoto, que parece no poder vivir sin matar a cuatro por año. (Llanto histérico)

Desarrollado en un universo alterno, en diferentes épocas. Tal vez un poco de OOC

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Acá va mi respuesta a los reviews anónimos:

Zolhyy_uchiha_uzumaki: ¡Kyaaa, me dejaste review de nuevo, miles de millones de gracias! Sip, estoy bieeen contenta, te gustó lo suficiente para volverte a pasar por aquí ¡Hurra! Deberías registrarte, es bastante útil, subes fics, tienes alertas, favoritos… ¡es genial! Yo pensaba que era bastante bobo pero resulta ser muy práctico. Sólo ponle Sign Up en la esquina superior derecha y ¡bam! Te registras. ¡Espero verte (leerte) pronto! Besos, lady ramen.

asukasoad: Jeje, me halagas… ¡gracias por el review! Sii, estoy un poco loca, pero a mi me gusta Sasuke virgen, soy mala, muajajajaja. Gracias por votar, ojalá te siga gustando la historia, besos, lady ramen.

Lunita27: ¡Gracias por reviewarme! Me encanta que me dejes review en cada cap, a pesar de ser lectora anónima. Tranqui, que en este capítulo ya sale Tsunade, y se muere de ganas por matar a Naruto… espero sobreviva (yo no podría). Besos, lady ramen (Lau)

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¡Viva la vida y feliz San Valentín a todos y todas! Si leen esto el sábado es porque lo terminé a tiempo, si no, es porque no pude, así que ¡feliz San Valentín atrasado! Creo que esta vez no a tardé tanto, al menos no me tomó, esteee, cof, dos meses, cof, cof.

Ahora, acá van mis patéticas explicaciones: Mi prima Suki me prestó su compu de repuesto, pero como que no me llegaba la inspiración, así que no escribí nada. Entonces me di cuenta de que (oh Dios!) al día siguiente era San Valentín, así que durante dos días estuve escribiendo como loca. Pero no lo terminé y dejé de escribir hasta que me dí cuenta de que era por una estupidez, así que este fin de semana me senté frente a la compu, desconecté Internet, y escribí con el firme propósito de finalmente subir el capítulo. Y aquí estoy.

En este capítulo por fin se desvelará el misterio del tipo de Sasuke… ¡muchísimas gracias a los que votaron, me dieron inspiración! Acá les va el capi.

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Luna Antigua

-¡¿Dónde está?!

-N-no sssé de que me habl-

-¡Deja de mentirme! ¡¿Eres su cómplice, cierto?!

-N-nnn-

-¡¿Donde está el mocoso, Shizune!?

-¿M-mocoso, Tssun-nade-sssam-ma?

-¡Si, el mocoso del demonio! ¡Voy a matarlo! ¡NARUTOOOOOOO!

Lo primero que vio Sasuke al bajar las escaleras a buscar (y asesinar) al producto de tanto escándalo fue a Shizune desalojando la cocina como alma que lleva el diablo, seguido de una voz conciliadora, un rugido salvaje, huesos crujiendo y a Lee, con la cara morada e hinchada, enterrado en un cráter de la pared. Luego de haber sido arrojado de la cocina con una fuerza brutal y bombardeado con un montón de platos rotos que fueron lanzados detrás de él.

Todos los que antes miraban la escena, huían en ese momento por las escaleras, tratando desesperadamente de salvar su vida. Sasuke alzó una ceja al ver que incluso Neji y Shino empujaban a los demás para llegar antes a la seguridad de sus habitaciones. Una pequeña nube de humo hizo presencia en el pasillo, de la que surgió una cabellera rosa, que, soltando maldiciones, entró corriendo a la cocina, seguida de cerca por Shizune, que había decidido subir por refuerzos.

-¡Mierda!- la iracunda rubia había abandonado la habitación, dejando grades rastros de muebles y paredes rotas a su paso. Definitivamente, Tsunade estaba mucho más que sólo borracha.

Un grito y un estruendo de puertas rotas se escucharon en el piso de arriba.

-¡Oh, Maldita sea!- exclamó la pelirosa saliendo corriendo de la habitación y subiendo a una velocidad impresionante las escaleras mientras las puertas seguían quebrándose.

Una mujer se encontraba en el pasillo, con una mirada psicópata y rompiendo puertas con el puño. Al patear una puerta, volviéndola astillas, asomó la cabeza y soltando una carcajada triunfal se adentró en la habitación.

-¡Ahora sí vas a pagarlas todas, Naruto!

-¡Ahhhhhhh!- un grito desesperado se oyó por toda la casa, seguido de un gruñido feroz y un ruido de cristales rotos.

-¡Joder, no!

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Mátalo, mátalo, mátalo…! - gritaba salvajemente su Inner, sugiriendo diferentes tipos de asesinato, cada uno más sádico que el anterior, todos empleados contra la persona que se encontraba en ese momento llorando frente a ella.

-¡SAAAKUUURAAAA-CHIIIIAAAAANNNNN!- gemía Naruto como niño pequeño, mientras que una hastiada pelirosa trataba de sacarle los cristales de una herida del brazo. Para hacer el cuento corto, Tsunade había arrojado a Naruto por la ventana, lo había perseguido por el bosque y lo había dejado completamente inválido, con la mitad de los huesos del cuerpo rotos y la cara completamente irreconocible.

-¡Basta Naruto, tampoco te dieron tan fuerte!- exclamó la chica, bastante harta con el comportamiento tan infantil del ojiazul. Vale que Tsunade por poco y lo mata, pero el rubio había sobrevivido a cosas peores que su maestra enfadada y borracha, iba a estar bien.

-¡Es que me dueeeeeleeeee!- Sakura se contuvo para no darle un puñetazo en su recién curada y vendada cabeza. El insoportable y escandaloso chico no había cesado de quejarse desde que lo trajeron de vuelta, no había cesado de llorar mientras lo curaba y no había cesado de insultar a su maestra. En resumen, estar en esa sofocante habitación con un Naruto que lloraba, gemía, maldecía y se quejaba, no hacía de esa su mejor noche.

-¿Dónde está Kitsune?- interrumpió con impaciencia los lloriqueos de Naruto -¡Se supone que él debe curarte, no yo!-

-¡N-no lo ssé, me abandonó en cuanto apareció la abuela! ¡Es un traidor, me abandona y ahora se niega a curarme! ¡Waaaaa!- la pelirosa soltó un gruñido, el tipo de gruñido que dice claramente deja-de-hacer-lo-que-sea-que-estés-haciendo-o-morirás-lenta-y-dolorosamente, que el chico obviamente pasó por olímpicamente por alto.

-¡Nadie me quiere! ¡Nadie!- con un ruido seco, Sakura se levantó y se dirigió a grandes zancadas a la puerta.

-¡Dile a Shizune o a Hinata que te curen, yo me voy!- le gritó con evidente violencia en la voz antes de abandonar la habitación con paso rápido, dejando al joven rubio muy confundido, ¿Acaso había hecho algo mal?

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Sakura miró el sol, que ya se veía en el horizonte y decidió que tratar de dormir sería una pérdida de tiempo. De todas maneras su presencia sería requerida para despertar a su maestra, que estaría más que cruda después de la borrachera de anoche. Se quitó el blanco camisón, cuyas largas mangas estaban manchadas con gotas de sangre y se metió bajo el agua fría de la ducha. Soltó un suspiro aliviado mientras se tallaba el cabello. Por más que Ino siempre repelara que no había agua caliente a ella le encantaba ducharse con agua helada. Era refrescante. Te devolvía a la realidad.

Abrió de golpe el armario, siendo casi aplastada por la cantidad de ropa mal doblada y completamente arrugada que había amontonada dentro. Tal vez Sasuke tenía razón, una habitación ordenada nunca estaba de más.

Sacó a fuertes jalones del armario un vestido que no se veía tan arrugado y lo extendió sobre la cama, tratando de sacar las demás prendas de ropa. Tiró todo sobre la cama y se agachó en busca de unos zapatos.

Rezaba porque a Sasuke no se le ocurriera ponerse a desafiar a Tsunade-sama… o su rango y su orgullo podían acabar por los suelos.

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Sasuke le dirigió una mirada desafiante a la voluptuosa mujer que se encontraba en ese momento frente a él. Ella le devolvió otra que no tenía nada que envidiar a la del Uchiha. –Maldito escuincle- pensaba Tsunade, aún absorta en su duelo de miradas. Estaba bastante enfadada en ese momento. Enfadada con Shizune, por levantarla, enfadada con Naruto, por ser incapaz de cocinar algo más que ramen, enfadada con Sakura, por obligarla a venir, enfadada con Kakashi, por llegar tarde, y sobre todo, enfadada con ese niñato arrogante, con su complejo de Dios, que tenía en ese momento frente a ella.

Shizune observaba tímidamente las miradas matadoras que se dirigían mutuamente su maestra y aquel chico guapo. Lo presentía. Esto no iba a terminar bien. Llevaban mirándose de esa manera tan escalofriante desde que llegaron y el chico tuvo la grandiosa idea de darles la espalda, ignorarlas olímpicamente y contestar con inútiles monosilábicos. Recargó la cabeza en sus brazos y se dispuso a seguir esperando que al dichoso Kakashi se le ocurriera llegar.

¡POOF! -¡Yo!- exclamó el susodicho agitando la mano entre la nube de humo. Inmediatamente desviando sus ojos miel de las orbes negras de Sasuke, Tsunade se rodeó de un aura asesina, mientras preparaba el puño para golpear.

-¡Llegas tarde Kakashi!- gritó furibunda la rubia, señalándolo con el dedo.

-Oh, gomen, gomen, es que me tropecé con una dulce ancia…

-¡Guárdatelo para quien te lo crea!- dijo furiosa mientras le daba la espalda. Kakashi suspiró y miró aburrido a su alrededor para encontrarse a Sasuke, mirándolo con odio y a Shizune, mirándolo asustada.

-¡Explícale que tiene que hacer para que podamos irnos, rápido!- le gritó Tsunade agitando los brazos con una expresión que prometía muerte en el rostro. Su discípula se alejó lentamente a una distancia prudente de la lunática rubia. Contuvo un bostezo.

-Ya, ya voy- bajó de la rama de un salto y se estiró con parsimonia. Metió una mano en el bolsillo, de donde sacó un libro de tapas color naranja… y un pequeño objeto brillante. –Como me aburre explicar, iré al grano. Tienes que…- Se alejó un poco del chico.

Tiling-tiling agitó el objeto brillante –Quitarme el cascabel- finalizó con una sonrisa ligeramente torcida.

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-Tsunade-sama, no es una buena idea- le murmuró Shizune tratando de calmar a su maestra, que observaba con una sonrisa diabólica la pelea entre el pelinegro y el peliblanco.

-Ese mocoso se lo merece- Tsunade se recargó despreocupadamente contra el árbol.

-P-pero, sus habilidades está-

-¡Me importan un comino sus habilidades! Esto es una cuestión personal.

-¡No puede dejarlo como menor!

-¡Claro que puedo! ¿Soy yo quien decide, no?- sonrió

-Si, pero-

-¡Pero nada!- gritó con necedad

-No creo que sea una buena idea. Sakura va a molestarse

-¿Porqué? No veo el problema- le restó importancia

-Bueno, ella lo ha estado entrenando, y parecía bastante orgullosa de su progreso…- comenzó Shizune alejándose un poco, temiendo la reacción.

-¡¿Ella lo entrenó?! ¡Aquel crío no se lo merece!- Gritó alterada la rubia -¡Es un bastardo arrogante y con una actitud de mierda! ¡Egocéntrico, irrespetuoso y descara-! ¡¿?! Movió la cabeza rápidamente y esquivó por centímetros la guadaña que se dirigía directo a su cabeza. -¡Que mierda les pasa!- gritó en dirección al claro -¡Tengan cuidado!

-Hn. Apunté mal- Oh, no. Entrecerró lo ojos. Aquel mocoso. Estaba parado en medio del claro, con una sonrisa burlona y una mano sujetando un montón de armas blancas. Una actitud claramente desafiante. Parecía no disfrutar que hablaran mal de el. Tsunade rechinó los dientes. Si te metes con el toro… te tocan los cuernos.

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Sasuke había conseguido el cascabel. Para ser más exactos, había robado el cascabel. Después del incidente con la guadaña, Tsunade había decidido que continuarían la prueba al día siguiente, alegando que le zumbaban los oídos y que necesitaba descansar. Y Sasuke al parecer, había decidido que seguir con eso sería una pérdida de tiempo, pues se coló en la noche a su habitación y tomó silenciosamente el cascabel.

Al día siguiente, Tiling-tiling, el cascabel colgaba de la mano del chico. No iba en contra de las reglas. Además, un hechicero se supone que debía ser astuto. Pero aún así, Tsunade no estaba feliz. Había sido derrotada por un crío altanero que se creía el ombligo del universo.

Kakashi le murmuró algo y, fingiendo una sonrisa, avanzó al centro de la oscura habitación, se posicionó delante de sus altos rangos e hizo su anuncio.

-Uchiha Sasuke. Hijo de Fugaku y Mikoto, heredero de los Uchiha, del clan del Este, hechicero- rechinó los dientes con rabia- común, tipo demoníaco. Eres uno de los nuestros- finalizó, mirando enfadada al pelinegro. Si por ella fuera, el mocoso habría terminado como menor, o mejor, ni siquiera hubiera aprobado el examen.

Según los murmullos de Kakashi, Sasuke era un demoníaco, presentaba un control admirable del fuego y era, desde cualquier punto de vista, un prodigio.

El mocoso sonrió burlón, hizo una reverencia y salió a paso lento de la habitación. Tsunade soltó un bufido y miró exasperada a Kakashi, Asuma y Shizune, que evadieron su mirada. No podía creer que la hubieran convencido de dejar al chico en común. Admitía que habría sido injusto dejarlo en menor, pero quería darle donde más le doliera. En su orgullo.

-¡Sasuke!- Exclamó una masa de cabello rosa que se arrojó contra él en cuanto abandonó la habitación, abalanzándosele y casi derribándolo del impacto – ¿Como te fue? ¿Que eres?- preguntó con expectación, alzando la cabeza y poniéndose de puntillas. Usualmente, a Sasuke no le gustaba que se le acercaran, menos aún que se aferraran a su brazo. Pero siendo ella, no estaba tan mal.

-Hn

-¡Oye! ¡Contéstame!- dijo frunciendo el ceño y sacudiendo su brazo.

-Común. Demoníaco. ¿Feliz?- Le contestó atrayéndola un poco más cerca. A la chica le cambió la cara.

-¡No!- gritó con expresión decepcionada -¡Se supone que deberías ser como yo!- se lamentó agachando la cabeza. El chico rodó los ojos ante su infantilismo.

-Sakura, creo que es obvio que no iba a ser general. No puedo curar, ¿recuerdas?

-¡Da igual! Quería que fueras como yo- dijo soltando al joven y cruzándose de brazos. Sasuke esbozó una sonrisa maliciosa.

-Siento decepcionarte, pero me gusta ser demoníaco. Son mucho mejores.- Sakura se volteó a mirarlo lentamente con una expresión molesta en los ojos.

-Los. Mejores. Somos. Los. Generales.- susurró con voz terrorífica y ojos entrecerrados.

-No lo son- repitió con un bostezo

-¡Si lo somos!- rebatió la ojijade apretando los puños

-Tsk.

-¡No me "tskees"!- Aww. Se veía tan adorable enfadada. Con las mejillas rojas, el ceño fruncido y las manos en las caderas.

-Tsk

-¡No uses eso conmigo, Uchiha!- gritó lanzándose sobre él tratando de tirarlo al suelo

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Sasuke se tumbó en la cama y se tocó el ojo morado conteniendo una mueca de dolor. Vaya fuerza bestial que tenía la chica. Definitivamente ganaría en cualquier pelea callejera. Lo logró tirar al suelo y se posicionó encima de él. Habría sido una imagen muy erótica si no fuera por que empezó a repartir puñetazos a diestra y siniestra. Terminaron peleándose a golpes los dos y rodando por todo el pasillo, tratando de aplastar al otro para darle, casi cayendo por la escalera en el proceso.

Vaya. Nunca lo había pensado, pero Sakura era una chica rara. Comía muchísimo, se metía en peleas con cualquiera (y las ganaba), daba puñetazos de rinoceronte, su habitación estaba hecha un asco y su aspecto le valía gorro. Pero la verdad era que a él poco le importaba.

Se levantó rápidamente al oír un ruido que provenía del techo. Escuchó atentamente, pero no volvió a oír nada, así que relajó un poco la postura. Cuando estaba a punto de acostarse de nuevo, una teja se rompió. Definitivamente, había alguien allá arriba.

Abrió silenciosamente la ventana y se subió al alfeizar. Una sombra se encontraba inmóvil en el techo. Salió con cautela de la ventana, y se paró sobre el tejadillo. Caminó cuidadosamente alrededor, buscando un apoyo para trepar al tejado.

Poniendo un pie en la esquina de la pared, se aupó y subió al techo. Caminó por él hasta ver a la misteriosa sombra.

Sakura estaba allí, acostada en una esquina del tejado de dos aguas. Pensativa, con la cabeza sobre los brazos, mirando las estrellas.

Se acercó en silenció y se sentó junto a ella. La chica, sin desviar la mirada del cielo, se apoyó en su hombro.

-Estrellas… Pase lo que pase, siempre brillan - murmuró Sakura, cerrando los ojos, debatiendo internamente. –Sasuke, ¿Recuerdas… recuerdas cuando me preguntaste sobre mis padres?

-Lo recuerdo- le murmuró de vuelta.

-Te mentí. No murieron en una epidemia.

-Lo sé. No me importa- contestó el pelinegro, cerrando también los ojos.

-¿Recuerdas que, también te dije, que algún día te lo diría?- preguntó jugueteando con sus manos nerviosamente.

-Lo recuerdo-repitió aún inexpresivo.

-Te lo diré- susurró mordiéndose el labio y sentándose, ocultando su cara en las sombras del tejado.

-…- Sasuke se dio la vuelta para quedar cara a cara, mientras la ojijade se retorcía en su lugar nerviosamente.

-¡Argh! Debo, pero… ¡Tampoco puedo decírtelo ahora, no puedo!- dijo sujetándose la cabeza angustiada.

-Sólo dilo, Sakura.

-¡No puedo! Si te lo digo tú… tú te iras…- agachó la cabeza y apretó los puños, mirándolo con una expresión implorante en el rostro.

-Sakura, no voy a irme- afirmó tratando de acercarse.

-¡No! ¡Debes irte, vete, vete, soy peligrosa!-la joven lo empujó, cambiando repentinamente, con una expresión aterrada en el rostro.

-Escucha, cálm- trató de decir sujetándola de los hombros.

-¡Yo los maté, yo!- gritó con voz desgarrada- ¡Los maté sin pensarlo, sin ni siquiera darme cuenta! ¡Y por eso, por mi estúpido error, están todos muertos! ¡Por ella!- gritó señalándose a sí misma y agachando la cabeza, apretando los puños hasta dejarse heridas.

-¡No me importa, no los mataste, fue ella!- dijo apretando más el agarre sobre los brazos de la chica. Esta se quedo tiesa, aún respirando agitadamente alzó la mirada.

-La conoces- dijo con voz quebrada. Por una fracción de segundo, Sasuke mostró una gota de sorpresa en el rostro. Fue suficiente. Sakura lanzó su brazo hacia delante, tocando con el dedo índice su frente.

"…la pelirosa lo sujetaba con fuerza… un gruñido escapó de sus labios y… súbitamente sus ojos se abrieron… brillaban como el neón, pero estaban vacíos… fría, maniática y asesina… su muñeca dio un crujido… dolía… "

Abrió los ojos de golpe, casi en estado de shock –La conoces- repitió -¡La conoces, tú la has visto, entonces porqué no me odias!- le gritó, tratando de soltarse de su agarre.

-No puedo odiarte- susurró, tan bajo que Sakura no llegó a escucharlo.

-¿¡No me ves!? ¡No lo entiendes, soy un monstruo, una asesina! ¡Yo soy ella, por eso es peor! - su cara tenía una expresión de dolorosa desesperación -¡Es mi culpa, yo los maté! ¡Esta, esta es ella, esta soy yo!-

-Ya lo sabía. Sé lo que les pasó.- Sakura abrió lo ojos con sorpresa y se tensó completamente.

-¿L-lo sabes?

-Naruto me lo dijo-

-Entonces… entonces porque sigues aquí…- dijo derrumbándose sobre las tejas. Sasuke soltó sus brazos y se agachó también

-Ya te lo dije, no me voy a ir- reafirmó

-No te irás…- dijo sorprendida -¡Gracias, Sasuke-kun!- exclamó arrojándose sobre él para abrazarlo

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-Nací en 1330, poco antes de la guerra de los cien años. Ella siempre ha estado allí, en un rincón de mi mente, una bomba de relojería y lo de mis padres fue el detonador. Ya sabes lo que trataron de hacer. Eran campesinos, muy supersticiosos. Al verme hacer magia, creyeron que era un demonio. Asustados, trataron de matarme. Y ella salió, más enojada que nunca y los hizo pedazos. Cuando regresó y yo desperté, estaban todos muertos, la casa despedazada. Casi me volví loca. Keiko me encontró, y se volvió como mi madre. Pero la mataron, y allí fue cuando ella volvió a salir. No mató a Sasori, pero me hizo escapar de él. Y a partir de allí, se empezó a volver loca. Cada vez mataba más gente cuando salía. Quería más, así que salía en cada batalla, cuando empezaba a cansarme, y cuando estaba dormida. Pero se fue, y ahora ha vuelto. No sabemos que o quien es. Es un yo escondido en mi mente. Al principio me protegía, pero ahora sólo mata. Es poderosa, y su control de la magia es perfecto, aún es mejor que el mío. Es como el Shukaku de Gaara. No es mi otro yo… es otra cosa, pero aún no sabemos qué.

-No es como tu

-No la controlo, por eso hace lo que le dé la gana. Por eso mata. Pero cuando me haga más fuerte que ella… Entonces, jamás volverá a ver la luz.

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Le curó el ojo a Sasuke mientras hablaban. Y él, ni siquiera se dio cuenta. Deslizó el hechizo silenciosamente por su espalda y lo curó.

Cuando decidió bajar, él se quedó otro rato arriba. Sakura se tumbó en la cama y sonrió. Le agradaba que no la odiara, que no la tratara como un monstruo. Seguro, todos en la casa lo sabían también, pero ellos se enteraron después de años, era más fácil entenderlo. Pero aún así, pensó frunciendo el ceño, en cuanto se recuperara, mataría a Naruto por chismoso.

Cando despertó, decidió ponerse el mismo vestido que ayer. Al cabo, era bonito, y ni siquiera estaba sucio. Sólo un poco arrugado. Se puso la ropa rápidamente y salió al pasillo.

-¡Sakura!- gritó una voz. Al voltearse, vio a Tenten agitando la mano, en la que cargaba por lo menos una docena de cuchillos, de forma entusiasta, mientras todo el mundo se alejaba rápidamente de ella. Era bien sabido que la chica de chongos siempre le daba al blanco… incluso en un accidente. Sakura sonrió de oreja a oreja y se acercó a la chica, obligándola a bajar el brazo, no tenía intenciones de ser atravesada por sus cuchillos.

-¿Qué haces?- preguntó con curiosidad, pues su amiga cargaba un montón de libros y pergaminos de invocación de armas, así como una espada, una katana, dagas, cuchillos, trinches y guadañas.

-Voy a afilar el arsenal- respondió acomodándose mejor la espada.

-Podrías hacerlo con magia- dijo Sakura alzando una ceja.

-Ne, ¡Quedan mejor a mano!- respondió entusiasmada, la pelirosa sacudió la cabeza, la palicafé iba a estar todo el día afilando espadas.

Tenten empezó a caminar y se detuvo bruscamente frente a la ventana -¡Neji!- exclamó, con una brillante sonrisa, haciendo grandes gestos con las manos al chico, que se encontraba entrenando. El ojiblanco simplemente agachó un poco la cabeza en señal de saludo y siguió con lo suyo. Teten frunció en ceño.

-Estúpido cubo de hielo arrogante y engreído- susurró. La chica tenía la mala costumbre de insultar a cualquiera que no la saludara con suficiente entusiasmo. Entre sus "clientes frecuentes" se encontraban Sasuke, Neji, Shino, Shikamaru y Lee, este último por saludar con demasiado entusiasmo. Sakura puso los ojos en blanco y la arrastró hasta el comedor, mientras la chica seguía murmurando improperios.

Se sentaron en una esquina, junto a Lee, que comía a una velocidad impresionante, mirando de reojo a Sasuke, que comía tranquilamente y con expresión indiferente. Sakura se apropió rápidamente del plato de tostadas y cogió una, mordisqueándola distraídamente.

Iba por la quinta tostada cuando Shizune entró corriendo con un montón de papeles. Se inclinó sobre la mesa y juntó un enorme montón de comida en una charola. Volteó a ver a la ojijade mientras trataba de acomodar la charola sobre la montaña de papeles.

-¡Sakura! Tsunade-sama quiere verte- le dijo –a ti y a Sasuke- añadió al ver que la chica se levantaba.

-Ya vamos- contestó la pelirosa. Cogió otra tostada y caminó hacia donde se encontraba sentado el pelinegro, fingiendo que escuchaba a Naruto. Lo tomó del brazo y lo sacó de la silla sin miramientos, jalándolo al piso de arriba. Sasuke se soltó y la miró ofendido.

-¿Qué demonios crees que estás haciendo?- le dijo mirándola amenazadoramente.

-Tsunade-sama quiere vernos- respondió saboreando la tostada.

-Deja de comer- reprendió el chico arrebatándosela. Sakura apretó los puños con rabia.

-¡Devuélvemela, es mía!- gritó dando saltos, intentando sin éxito alcanzarla. El ojinegro sonrió maliciosamente y le dio una mordida. -¡No, dámela, no te la comas!- exclamó tratando de darle un golpe.

-Mm. Creo que no. Me gustan las tostadas- finalizó, metiéndose el último pedazo en la boca. Sakura abrió la boca con expresión ultrajada. Sasuke se dio la vuelta y siguió caminando. Un rencoroso "Esto no se quedará así, Uchiha" se escuchó a sus espaldas. La joven lo adelantó y enfiló el pasillo con la cabeza erguida.

Cruzaron el pasillo hasta llegar a una puerta de madera clara. Detrás de ella, había una habitación amplia, con grandes ventanales, que sin embargo estaba atestada de papeles y una que otra botella de algún licor. Tsunade los miró al entrar y con expresión malhumorada les indicó que se acercaran.

-Tsunade-sama- Sakura hizo una leve inclinación, mirando mal a Sasuke por no hacer lo mismo.

-Uchiha- empezó la rubia –como probablemente ya te habrás enterado, debes de volver a tu época. No podemos seguir cubriéndote-

-Aa- contestó el chico, sin aparente interés. Tsunade contuvo las ganas de ahorcarlo.

-Necesitamos más gente en el XXI. Akatsuki está actuando. Ustedes dos irán junto con otra persona. Su misión será ocultar los portales y mantenernos informados sobre cualquier cosa sospechosa.

Sasuke alzó una ceja –Ese es el trabajo de Sai e Ino

-¡Pero no funcionan, así que lo harás tú!- gritó la rubia exasperada –Como ya mencioné, será un equipo de tres personas. Además, irán en caso de pelea. Saldrán mañana temprano. ¿Claro?

-Claro- respondió Sakura.

-Entonces, retírense.

Sakura se dio la vuelta inmediatamente, jalando a Sasuke con ella, pues este se hallaba absorto mirando con odio a la ojimiel. En cuanto salieron de la habitación se recargó feliz contra la pared.

-¡Vaya! Al fin una misión-dijo sonriendo animadamente –Además podré ver a Ino.

-Hn- Sasuke evadió su mirada.

-Tan comunicativo como siempre- Sakura rodó los ojos –Iré a empacar- antes de desaparecer por el pasillo, esbozó una sonrisa burlona y miró a Sasuke con malicia –Y… creo que ya sé quien es nuestro compañero de equipo.

El chico puso su clásica expresión de no-me-interesa y también se metió a su cuarto. Abrió su perfectamente ordenado armario y sonrió maliciosamente al recordar el desorden que reinaba en el de Sakura. Le tomaría años empacar. Sacó la ropa y la puso sobre la cama. Estaba doblando todo cuando escuchó un estruendo en su puerta. Una voz le gritó desde afuera:

-¡Oiiiii! ¡Teme, abre la puerta, tengo grandes noticias!- el ojinegro frunció el ceño.

-Vete, dobe, no tengo tiempo para tus estupideces-

-¡No es una estupidez!- unas garras empezaron a rasguñar su puerta -¡Es importante! ¡Adivina quien se va de misión contigo y Sakura-chan!- Sasuke se paralizó en cuanto escuchó la última frase. No podía ser. Abrió la puerta de golpe y sujetó al rubio del cuello, arrastrándolo dentro de la habitación.

-¿¡Tú!?- escupió con incredulidad.

-¡Así es, yo!- dijo el chico orgullosamente. Sasuke soltó de golpe a Naruto. Dios. Alguien debía de odiarlo mucho allá arriba.

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Inner: ¡Bien! Como me estoy volviendo realmente popular, Lau decidió que podía encargarme yo solita del ending… (Ingenua…) ¡Así que ahora ya no nos aburriremos con ella! ahora si, primero lo primero… ¡PIQUENLE AL BOTON DE ABAJO O NO HAY CAP! Además, estoy legalmente obligada a 1: no parecer una loca, y 2: dar gracias a los que nos dejaron reviews, así que gracias de parte de la mejor persona del universo… (¡Yo!) y Laura:

Hikari x Takeru, -o0Hana-Chan0o-, kaikiaku, asukasoad, setsuna17, kaoru-uchiha, Zolhyy_uchiha_uzumaki, Lunita27 y Lydie haley, gracias, gracias y todo el aburrido bla, bla, bla.

Ahora sí, pasemos a lo verdaderamente importante… ¡La dominación mundial! No sólo tendremos una mansión enorme, ¡sino que sacaremos a ls más buenos del manga/anime para nosotrs sols! Como Lau me tiene con las palabras contadas, hasta la vista, y recuerden dos cosas: 1: cualquier error es culpa de Lau (no mía) y 2: ¡REVIEEEEW! Adiós muy buenas.