Editado 30/Abril/11

Disclaimer: No somos dueñas de las obras de CLAMP de las que haremos referencia. Es un fic yaoi, sino te gusta, entonces retrocede y busca otra cosa de tú agrado ^^. Más adelante contiene escenas fuertes, estás advertido.

Isn't Enough

Capítulo IV

La sensación fría que sólo el suelo lograba proporcionar parecía moldearse ante la temperatura del ojiverde. Un ser que yacía acostado sobre este. Alguien que dejaba liberar los sonidos que reprimió. Un vampiro totalmente rendido ante aquél ser que cambió sus decisiones, inclusive su destino.

Nunca imaginó toparse ante ese tipo de situaciones en sus años de vida. Sin embargo, ahí estaba. Continuaba acostado en el suelo, mientras su ser igual proseguía con el camino que él inició.

La imagen que contemplaban aquellos ojos amatista no podía compararse con nada en el mundo. Inclusive el hecho de aún permanecer a su lado le era suficiente para remediar el dolor de su alma. Era inevitable el desear continuar perdiendo su mirada en aquellos ojos cristalinos e inocentes. Tenerlo completamente rendido ante él…

¿Acaso eso era a lo que llamaban felicidad?

Su mirada se volvió dorada. Las mejillas de Subaru se ruborizaron al máximo, conforme los ojos dorados continuaban hipnotizándole. Tanto como su cuerpo y sus pensamientos se habían inmovilizado. Se convirtió en la presa de quién puso su mirada en él desde hacía mucho tiempo atrás.

-Ka...mui...

Poco a poco, sentía cómo sus garras hacían desvanecer su cuerpo. Si no fuera por el calor que Kamui le propiciaba, hubiera sido incapaz de detener aquello. Sus cuerpos se encontraban demasiado cercanos. Tal vez… demasiado…

Kamui le arrebató el susurro de su nombre, apresando sus labios una vez más. Una de sus manos retornó al pecho de Subaru, desplegando una garra que acariciaba sobre él. Piel y piel se encontraron al unir los cuerpos. La calidez de su cuerpo acaparó al suyo y la sensación de desvanecerse se hacía cada vez más notable al punto de entrar en la inconsciencia de sus recuerdos…

La lluvia continuaba cayendo, conforme el viento se hacía más fuerte. Lentamente se convertía en tormenta. A esas alturas, la gente ya estaba resguardada en algún lugar seguro pero… siquiera el clima más extremo parecía inmutar a dos seres en particular.

Y ahí se encontraban, frente a frente. Con los ojos fijos el uno al otro pero sin contraste alguno. Ninguno de los dos daba el primer paso. Sin embargo, el silencio sólo era cual ilusión.

El viento incesante parecía alentar el enfrentamiento inminente. Cantando el sonido de la desesperación. Tras pasar unos segundos, el primer movimiento se hizo presente.

-Devuélveme a Subaru.

La voz de Kamui sonaba firme y decidida remarcando la autoridad que cualquier vampiro poseía pero su contrincante sólo se limitó a dirigirle otra sonrisa ambigua. S

-Sabía que no eres una persona con la cual uno puede razonar-respondió Kamui con el mismo tono desafiante.
-¿Razonar?-indagó aquél ser arrogante con una sonrisa en su rostro, cómo si ello fuese tan sólo un entretenimiento para él.- Dime, ¿cómo se puede razonar con alguien que no entiende de mis intenciones?

-¡No necesito entenderlas!-exclamó Kamui al grado de perder la paciencia.- Te lo pediré una vez más: devuélveme a Subaru.

La risa irónica de aquél parecía cambiar la inestabilidad de la lluvia, haciendo que esta se convirtiera en tormenta. Poco a poco, el fresco ambiente que las gotas de lluvia trataban de ofrecer se volvían en el perfecto escenario de batalla.

Su mirada amatista sufrió otra transformación. Un sentimiento, una emoción, que sólo con él lograba experimentar.

Odio

Aquél ser de amabilidad falsa dejó claras sus intenciones. Lentamente-sin dejar de sostener el cuerpo inerte del ojiverde- sacó unas gafas de su traje. De pronto, el aire se volvió más denso. La misma lluvia parecía ser aliada de aquél sujeto. Una mezcla de espuma y líquido negro se materializó a su lado, convirtiéndose -en breves instantes- en una espada, dejando entrever la maldita sonrisa de satisfacción que no dejaba de molestarle.

-¡Tú! ¡Maldito Cazador!

El grito de Kamui fue el motivante para que diera inicio la batalla inminente. Aquella persona tan sólo se limitó a sujetar la espada que creó y se acomodó las gafas para enfocar su instinto asesino en el ser inmortal.

Sólo fue cuestión de segundos antes que aquellas finas garras se dirigieran a su objetivo. Las mismas que alguna vez prometieron no derramar sangre, ahora se predisponían a derramar cuanta fuera necesaria.

Era un momento que definiría todo, no cabía lugar para promesas o ilusiones. Sólo había dos seres peleando por su objetivo: el mismo objetivo en común. Así como sólo habían dos opciones.

Ganar o perder todo

El ataque de Kamui fue bloqueado inmediatamente por la espada de aquél sujeto. Dejándolo así a tan escaso metro de distancia de Subaru. Tan cerca… pero tan lejos a la vez.

El joven vampiro intentó reaccionar rápido, lanzando un contraataque desplegando las garras con su otra mano. Un mismo movimiento que le fue difícil percibir a tiempo al cazador pero pese a la velocidad, fue capaz de zafarse de su contrincante, logrando obtener distancia. Pequeñas gotas de sangre evidenciaron un leve corte hecho por las garras en uno de sus costados.

Seishirou colocó lentamente el cuerpo de Subaru en el suelo, dejándose así, disponible para atacar libremente. Sus ojos parecieron tener un brillo inusual. El mismo brillo de cual serpiente dispuesta a matar sin remordimiento alguno.

-En verdad, no eres alguien fácil de hacer entender a la primera. –Seishirou aprovechó para acomodarse las gafas una vez más. –Parece ser que ésta no será una batalla nada fácil.

-No permitiré que te lleves a Subaru. –Los ojos dorados del amatista lo continuaron viendo, desafiantes, al mismo tiempo que se abalanzaba de nuevo hacia él, dispuesto al ataque.

En ese momento, un relámpago iluminó ambos rostros mientras se batían en duelo. Una vez más, a escasos centímetros, mirándose fijamente el uno al otro con desprecio y desaprobación. Mientras sus armas se batían por acabar primero con la vida de su oponente.

-Somos muy parecidos, ¿no crees?-dijo Seishirou mientras acortaba la distancia todavía más. –Después de todo… ambos poseemos el mismo deseo.

-Te equivocas.- Kamui intentó apartarlo, a lo cual Seishirou solo respondió con otra sonrisa, dejando escapar una risa entre dientes.

-Tus ojos hablan mas de ti de lo que crees.

-¡Yo jamás me pareceré a ti!

Dicho aquello, Kamui logró apartarlo en un movimiento de sus garras, lanzando a su oponente en un brusco golpe a metros de distancia. Sin perder ni un segundo, se dirigió hacia donde yacía su gemelo.

-¡Subaru!

El pequeño ojiverde apenas parecía responder a su nombre pero mientras continuaba siendo llamado constantemente, fue una aroma el que logró despertarlo de la inconciencia. La misma esencia de la sangre.

Sus párpados se entreabrieron finalmente, despejando la imagen que tenía frente a él.

-¡Subaru! -Kamui sujetó con fuerza a su gemelo, mientras su respiración se agitaba cada vez más, apresándolo. Como si su cuerpo deseara el no dejarlo escapar, nunca más.

-Ka… mui… -sus bellos ojos esmeraldas lo vieron fijamente, contemplando el rostro de quien era su reflejo. Una extraña telepatía, que experimentaron por primera vez.

Sentimientos sin uso de palabras.

Ambos se quedaron viendo fijamente como si cada segundo dependiera y corriera el riesgo de volverse a perder el uno al otro.

- Ha llegado el momento.

Otro relámpago iluminó el escenario, siendo ahora dos protagonistas diferentes los que ahora iluminaba.

- Tenemos que irnos…

Aquellas serían las últimas palabras que desencadenarían todo. Entrelazando no sólo el futuro de ambos… sino hasta su propio destino.

Las amatista de Kamui mostraban su impaciencia y la ansiedad que crecía con cada instante que pasaba. Con un agresivo movimiento, desgarró en dos el traje del ojiverde. El menor se sorprendió ante aquél movimiento. No obstante, las pupilas doradas de su ser igual, lo habían dejado atónito.

-Subaru. ¿Qué prefieres...?-indagó Kamui con un tono sensual- ¿Qué me detenga o que continue…?

Antes de dejarle contestar, el rostro de Kamui se acercó de manera peligrosa hacia su cuello. La respiración agitada de aquél ser sobre su piel provocó que su cuerpo flaqueará. De pronto, aquél vampiro recorrió lentamente el contorno de su cuello con sus labios.

Apenas y lograba entreabrir sus ojos, su cuerpo se encontraba tembloroso y sin fuerzas. En aquél estado parecía más fácil dejarse llevar... Con su respiración agitada, logró apenas responder.

-Como.. quieras...

Los labios de Kamui ascendieron hasta su boca. Sin notarlo, sin saber lo que acontecía en su alrededor, los labios del ojo amatista se detuvieron a pocos centimetros de los suyos... casi rozándolos...

-Te he dicho...-susurró la voz de Kamui conservando el mismo tono sensual. Sus garras desgarraron una parte de la camisa del ojiverde y, sin vacilar, colocó su mano sobre su pecho, deslizando sus armas afiladas sobre su piel- ...que mereces elegir por ti mismo.

Decidir por uno mismo…

Su respiración se acrecentaba aún más. El saber que tenía que elegir le desesperaba ya que no le importaba lo que decidiera… Y le resultaba más difícil lograrlo debido a los gemidos que le provocaban las caricias que Kamui le propiciaba.

Realmente… ¿Qué era lo que él mismo deseaba? Nunca se había encontrado frente a sus propios deseos. Así era su forma de ser, siempre había antepuesto sus propios deseos ante los demás. Y esta ocasión, no era la excepción…

-Yo… -logró decir en apenas un suspiro Subaru mientras sus manos se acercaban a los costados de su ser igual, aferrándose a su ropa fuertemente.

-Soy tuyo...


Notas de las Blood Twins

Kamui: Es increíble el recibimiento que ha tenido este fic. Insisto, no dejaré de sorprenderme. Lo que inició como una fumada de Subaru (porque así fue) se ha convertido en unos de los fics más leídos de los gemelos vampiro. Escribí mi parte mientras estaba descansado en una casa de campo y creo que el aire fresco me ayudó a escribir más yaoi de lo que imaginé.

Subaru: jajajaja.. y vaya que asi fue! o.O! entre fumada y fumada creo que ya le voy agarrando, si sigo asi de seguro y descubro el secreto de las CLAMP, xD jajaj, ok, ok.. quizas exagere, pero ¡hey! ¡Se vale soñar! Los sueños son los que dan alas al alma para poder ser libre. Si no fuera asi, este fic no hubiera sido un "éxito" si asi lo quieren llamar. Y si, estoy igual de sorprendida que Kamui por el buen recibimiento, lo cual me da mucho gusto. Que por cierto… ¡vaya capitulo tan mas frikie! =.= parace que el poder de nuestras capas nos ha invertido los papeles esta vez, pues ahora fue kamui quien escribió la parte sentimental mientras que ahora yo escribí casi toda la accion XD.

Una vez más, les agradecemos por seguir la historia con nosotros. Y sobre todo, por ser parte de esta dinastía de las Blood Twins para dominar el mundo con yaoi 8D!

¡Esperen el próximo capítulo y dejen review para saber sus opiniones!