Capitulo 4.- Conociéndose
Unos minutos mas tarde, Ginny tropezó con su largo vestido al meterse en el coche de Harry. Era la primera vez que se sentaba en un Corvette plateado. Los hombres con los que solía salir no tenían ese tipo de coches.
Se sorprendió al comprobar que Harry no conducía como loco. Ni siquiera se inmutó cuando los conductores de otros vehículos lo adelantaron por la carretera.
Veinte minutos más tarde, Ginny estaba sentada en una mesa de un restaurante muy bonito, ya que no era muy ostentoso pero había un ambiente muy agradable. Era un ambiente muy romántico y tranquilo. Ella simplemente estaba maravillada con el lugar, observaba a las demás personas que charlaban con su pareja. La decoración, que era sencilla pero le daba un toque de elegancia al lugar. Hasta que la voz de Harry la trajo a la realidad.
-¿Me decías? –pregunto distraída.
-¿Qué por que no frecuentas la madriguera? Ron casi ni te menciona, y cuando preguntaba por ti, él se ponía rojo y me contestaba con un "no se", así que perdí la costumbre de preguntar por ti, y también en la madriguera no te mencionan. ¿Qué pasó?
Ginny dudó en contestar. Así que lo miro fijamente, y dijo lo más cordialmente posible-. No quiero hablar de eso. Solo te puedo decir es que tuve unos problemas con mi mamá.
-¿Es algo grave?
-No, solo eran diferencias de opiniones.
Harry supuso que había algo más, pero decidió cambiar de tema, y se dijo que luego ella le diría el por que de la disputa con su mama. Él sabia que Molly era una persona con temperamento, pero con él había sido muy amable, así que no tenía ni la mas remota idea de lo que podría ser.
-Bueno... entonces, ¿Qué has hecho estos años, Ginny? –pregunto finalmente.
-Mmm, pues... veras, cuando salí de la madriguera tenia muy claro lo que quería, mi librería, pero no tenia el dinero suficiente, solo el necesario para vivir, así que rente un pequeño departamento, era demasiado pequeño pero para lo que necesitaba, podría decir que solo para dormir, porque trabajaba todo el día... –decía Ginny mientras tomaban su orden, ella prefirió ensalada, y Harry prefirió un platillo mas fuerte.
-¿Ensalada?... wow ¿que paso con el apetito Weasley?
-Ja, pues cuando tienes mucho trabajo y llegas completamente cansada ni hambre te da, créeme.
-Pues, conmigo es al contrario, me da mas hambre, y como demasiado.
-Ja, pues no aparentas ser una persona que come mucho, si se ve que estas en forma. –Ginny de pronto se percató de lo que había dicho y sus mejillas comenzaron a tornarse rosas. Y Harry pareció darse cuentas de ello porque soltó una sonora carcajada, lo cual molesto a Ginny.
-Bueno, lo que pasa es que voy al gimnasio todas las mañana, y algunas veces voy con Ron a jugar quiddich-. Ginny muy apenada dijo.
-Esta bien, déjame continuar con mi biografía... ¿en donde estaba?... así, fui mesera en un restaurante por las mañanas, asistente de una tienda de ropa en las tardes durante un año, y ahorraba mi dinero, hasta que entre a trabajar en una tienda de libros donde aprendí como estaba el negocio.
-Y, ¿Fue difícil al principio poner la tienda?
-Pues la verdad un poco, pero me refiero a que tuve problemas de dinero, porque cuando te gusta hacer algo creo que lo haces mejor, y pues a mi me encanta todo lo que se refiera a libros. Y ponía todo mi empeño en ello.
-En eso estoy de acuerdo contigo, a mi me encanta el quiddich y todo lo que tenga que ver con él me apasiona muchísimo-.
Harry dudó si le podría preguntas sobre su vida amorosa, pero la curiosidad lo carcomía, así que le pregunto- ¿Y tu vida amorosa?
Ginny se sorprendió muchísimo al escucharlo preguntar eso, tanto que casi deja caer el tenedor con el que comía su ensalada.- ¿Que hay con ella? –pregunto ella en tono resentido.
-Oye, nunca te dijeron que contestar una pregunta con otras es de mala educación. Además si voy a ser tu prometido necesito saber ese tipo de cosas.- Ella lo medito unos segundos si debía de contestar esa pregunta, no es que fuera una mujer que saliera con muchos hombres, pero le incomodaba el hecho de estar tratando ese tema con él, ya que ella sabia la larga, pero larga lista de mujeres que habían salido con Harry, y eso era un poco perturbador para ella.
Cuando ella estaba en el colegio, en los baños se escuchaban los comentarios de las chicas con las que él salía, y siempre terminaba sonrojada por los comentarios que se decían. Ella se preguntaba muchas cosas como si debiera contestar esa pregunta o si realmente Harry Potter fuera el mejor amante que Hogwarts hubiera tenido.
-¿Ginny?
-¿Eh, ¿Qué dices? ¿Cuál era la pregunta? –se sentía completamente desorientada, el simple hecho de imaginarse a Harry en la cama la desconectaba de lo demás.
-Te preguntaba que en que piensas. Cuando te pregunte por tus ex novios te quedaste completamente ida. Wow si que eran muchos, por que si te quedaste pensando en ellos.
-Pues, fueron pocos mis novios, los demás solo eran citas sin importancia... mi primer novio fue Michael Cornner, ¿Te acuerdas de él?
-Mmm, no.
-Bueno, eso no importa, después fue Dean Thomas y Colin Creevy. Y aunque fueron mis novios no fue nada serio, ya que el idiota de mi hermano me los espantaba, todas mis citas solo era una y ya, era un milagro que un chico quisiera salir conmigo por segunda vez.
-Pues como no, si a cada vez que entrábamos en los baños escuchábamos comentarios sobre ti, eso molestaba mucho a Ron y los golpeaba a todos los que hablaban de ti.
-¿Ellos hablaban de mi?
-Si... lo bonita que te habías puesto y las ganas que tenían de invitarte a salir, eso desquiciaba a Ron.
-Entonces ¿por eso castigaron a Ron en su séptimo año?
-Aja. Justin Flin Fletcher dijo que tenia unas ganas de... –Harry medito lo que iba a decir y se arrepintió-. Bueno tú me entiendes. Así que no nos aguantamos y lo golpeamos hasta que la profesora McGonnagal nos separo.
-¿Tú también te peleaste con él?
-Claro, no iba a dejar que hablaran así de ti. Y lo mejor fue cuando Draco también agrego su comentario a la discusión y me le fui enzima. Mientras Ron golpeaba a Justin yo me encargaba de Malfoy.
-¿Malfoy?
-Si, el muy idiota siempre estuvo enamorado de ti, pero como estabas del lado de Dumbledore pues optaba por insultarte.
-¿Enserio? Y, ¿Qué dijo de mí?
Harry se puso serio. Lo cual eso hacia intrigar más a Ginny. Ella espero hasta que Harry hablara, pero no lo hizo, así que cambio de tema.
-Bueno, ahora háblame de ti.
-¿Qué no lees los periódicos? Ahí sale toda mi vida, ya sea personal o laboral.
-Perdón por estar desconectada del mundo mágico. Pero no, no los leo. Pero de tu vida sentimental ni me cuentes que ya me la he de saber... ¡toda la comunidad mágica!
-Ja, no toda, solo las mujeres. Y deja de estar insinuando cosas.
-Yo no he dicho nada, tu solo te echas de cabeza. Pero bueno dime tus gustos. Que esos no los conozco... ha y tu rutina.
-Mi rutina es fácil, me levanto siempre muy temprano para ir al gimnasio, tomo café en las mañanas, regreso a mi casa a las 8 de la mañana para cambiarme y salir para mi oficina, salgo a las 4 de la tarde, como en la oficina junto con tu hermano. Y en las noches salgo con amigos a tomar un trago.
-¿Amigos?
-Algunas veces amigas, pero vamos a decir que salíamos tu y yo.
-Ja, pero yo no soy chica de bares.
-Pues diremos que salimos a cenar o tomar un café juntos, o simplemente nos quedamos en mi departamento.
-Un momento, no diremos eso. No quiero que piensen eso de mí.
-Ja, Ginny, cariño, -dijo Harry sonriendo-. Aunque no lo digamos lo supondrán, además se supone que nos vamos a casar, eso es muy normal entre pareja-. Mientras decía esto, le acariciaba el dorso de la mano con su pulgar. Eso era demasiado para ella, con su simple contacto la hizo estremecer completamente. A lo que la retiro rápidamente. -¿Te molesta eso?
-No me molesta, pero es incomodo.
-Ginny, me gustaría que en realidad te tomaras muy enserio tu papel de prometida.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Pues me gustaría que fueras a mi oficina por mí para ir a comer, y además te demuestres cariñosa conmigo, y si es necesario me tendrás que besar.
-¡¿Besar! –Grito Ginny, y todas las personas voltearon a verla curiosamente. Harry estaba completamente rojo, no solo por que las demás persona lo voltearan a ver, sino de coraje, ser el mago más codiciado de toda la comunidad mágica, según la revista Corazón de Bruja, y que ella reaccionara así realmente hería su ego masculino.
En cambio, Ginny estaba completamente sonrojada, cuando era mas joven siempre soñaba con besar a Harry, pero solo era eso, un sueño. Pero ahora era una realidad, tendría que besarlo y además fingir cariño hacia él. Volteo a verlo, y ahí estaban, esos labios con los que de pequeña soñaba con poder tocar, eran delgados, pero realmente apetecibles, los miraba fijamente, y se los saboreaba, "¿Cómo sería besar a Harry?" se preguntaba.
-Ginny, -Harry la saco de sus pensamientos- se que crees que besarme sería desagradable, pero por favor vas a tener que hacer un esfuerzo, por favor-. Ella lo vio a los ojos, y estos le rogaban que lo hiciera, y Ginny se sintió un poco mal por la reacción que tuvo.
-Yo no dije se seria desagradable, simplemente no pensé que tuviera que recurrir a besarte. Simplemente me sorprendiste... Además ¿como voy a saber que Cho va a estar en tu oficina?
-Cho no sale de mi oficina, actualmente El señor Chang tiene una oficina en mi empresa, y Cho va a diario y se queda todo el día. Ella es de las personas que organiza salidas espontáneas, siempre nos invita a Ron y a mí a comer con ella, y tiene una casa de campo en las afueras de la ciudad, y siempre nos invita, y siempre rechazo su oferta.
-¿Por qué?
-¿No es obvio? Es la oportunidad perfecta para seducirme. Y yo no quiero caer en su juego.
-¿Y, tendremos que ir?
-Claro, pero no te preocupes que también van Ron y Hermione. Eso me recuerda que tengo que hablar con tu hermano, por mucho que estén peleados me partirá la cara si no le digo.
-Yo no estoy peleada con el. Él es el que no me habla. Es un idiota... Harry, ¿Qué vamos a decir de cómo nos comprometimos? Cuando nos pregunten de cómo nos conocimos pues decimos la verdad. Además hay que plantear el noviazgo y todo ese tipo de cosas.
-Eso ya esta planeado. Diremos que tú estabas perdidamente enamorada de mí y me perseguías. Hasta que te di una oportunidad.
-¿Qué? ¿Estas loco, no vamos a decir eso, se supone que yo debo ser especial, si sales con muchas mujeres, ¡piensa! ¿Que es lo que una mujer te haría sentir? o ¿que la diferenciaría de las demás?
Harry no se había planteado así ese punto. Ginny tenía razón, él salía con muchas mujeres, pero era por que ellas lo seducían, todas soñaban con poder salir con él y pasar por su cama, y poder gritarlo a los cuatro vientos.
-Tienes razón, Ginny. Entonces diremos que tú me atraes... digo atraías, pero tu no me hacías caso...
-Claro, por que decía que eras arrogante y autoritario –dijo ella interrumpiéndolo.
-Si, si, lo que quieras. Entonces eso hacia que me llamara mas mi atención por ti. Así que te perseguí hasta aceptaste salir conmigo.
-Ja, el famoso Harry Potter persiguiendo a una mujer, eso es muy gracioso e insólito.
-¡Exacto! Eso es lo que lo hará más real.
-Bien, llevamos saliendo... ¡Harry! ¿Cuánto tiempo llevamos saliendo?
-Seis meses como novios, ya que te conozco desde que tenías diez años y te propuse matrimonio hace un mes.
-Y ¿Cómo te me propusiste? ¡Que sea romántico, eh!
-Bueno... que te parece esto, te prepare una cena súper romántica en mi departamento y lo llene de rosas rojas.
-Deja de decir que me llevas a tu departamento, ya te dije que eso no –protesto una Ginny muy roja. Y era por que ella misma fantaseaba con ir a su departamento, pero se reprimía esas ideas locas, y pensaba en toda esta farsa eran unos simples negocios que le iban a solucionar su vida económica.
-Está bien. Te lleve a un hermoso restaurante, lo cual reservé un lugar para estar solos y lo llene de rasas rojas...
-Tulipanes.
-¿Por qué tulipanes?
-Por que son mis favoritos, y que sean rojos.
-Esta bien tulipanes serán.
Se hacia tarde y decidieron marcharse. De camino de vuelta, en el coche había un incomodo silencio, ya que no había mas que decir. Ya habían acordado todos los detalles de su vida como pareja comprometida.
Pero Harry la observaba, la forma de cómo jugaba con su pelo, y mordía su labio inferior, eso le daba a entender que ella estaba nerviosa por algo.
Llegaron, y Ginny se bajo del coche y agradeció la cena. Pero Harry no escuchaba pues la observaba detenida mente, veía el movimiento de su cuerpo al marcharse, y una ola de calor lo cubrió, esto lo hizo caer en la cuenta de lo excitado que estaba. Deseaba a Ginny Weasley, y la deseaba en su cama.
